La extorsión es uno de los delitos que no se logra bajar en México, si bien se castiga ahora más severamente.
En tiempos del antiguo régimen del PRI (Partido Revolucionario Institucional), no parecía tan difundido, aunque era parte, de alguna manera, de la violencia psicológica. El PRI, sin embargo, hacía a un lado y, a decir verdad, ya en los '80 llevaba a cosas incomprensibles, como colocar tantos policías casi como estudiantes -para quien quisiera verlo- durante lo que fue en algunas Facultades la huelga del CEU (Consejo Estudiantil Universitario) -1986. Algunos salvaban el pellejo delatando y otros pasaban informes erróneos, como antiguos guerrerenses (tipo Antolín Mellín Ríos) que se hacían pasar por estudiantes (a una edad no muy juvenil) y luego por compadres fantasmales para atraer a incautos a trampas, no porque hubiera potenciales peligros, sino seguramente por tener algo que reportar al jefe. Era ya la época de la decadencia policíaca secreta en México. O por decirlo de otro modo, en la delación ni contaba que hubiera realmente peligro, sino llevarse a alguien "entre las patas" para "quedar bien" y no perder el "empleo", mientras en la cúpula de la universidad pública, para variar, se tenía miedo de lo que, sin embargo, ya era en parte algo decadente y tiene que ver hasta ahora con una "concepción" (si la hay) errónea de la educación, vista como fuente de "crítica" y "rebeldía".
Por esos años, ya a la vuelta del seductor de la patria, se empezaba a usar relaciones con la ley para extorsionar, como se lanzaba a hacerlo Raquel de la Luz Sosa Elízaga, hoy todavía al frente de las Universidades del Bienestar Benito Juárez García, "petite princesse du marxisme" hija de papá (Mexicana de Aviación) y que inventaba "casos" a través de un hermano abogado para invertir la carga de la prueba, amedrentar y buscar a través del "golpe" algún lucro.
El periodo del PAN (Partido Acción Nacional), hasta las reformas de 2008-2011, fue inolvidable en lo que instauró: lo que estaba latente se volvió abierto y sinverguenza, como el uso de la ley para delinquir, para lo que en varias escalas se inventaban acusaciones, si escabrosas mejor (del tipo abuso sexual), al grado de ser casi asunto deportivo femenil para, con amenazas mediante apariencia legal (e invalidadas por algunos funcionarios honestos), lograr lucrar, con logros ante jueces (que no aparecían nunca) por parte de "litigantes" que ni podían legalmente serlo, de tal modo que alguien podía verse "arrastrado" en juzgados por delincuentes de apariencia legal. Por lo demás, delinquían lanzando amenazas que probaban acceso a "expedientes" de modo privilegiado. La "ley" la hacían las "relaciones" así fueran ilegales. No queda en absoluto claro de donde se saca que antes de la actualidad había quién sabe qué idílico aparato de Justicia que la gente de apariencia "decente" se compraba (muy a sabiendas) para, adulterándolo todo, "inclinar la balanza" antes mismo de que se hiciera justicia. La ley servía para extorsionar hasta por parte de gente de lo más persignada. El MoReNa (Movimiento de Regeneración Nacional) no está acabando con ninguna "institucionalidad", porque no terminó de cuajar con el PRI y se empezó a deteriorar en los '80, sino es que desde finales de los '70. Todo el mundo se puso al negocio con la ley, como con la salud y la educación. Fueron 36 años, sino 42, de cuesta abajo para los más y de privilegios y dinero a raudales para gente que ENTONCES se apoderó de las instituciones que tampoco obedecían al supuesto "Estado obeso" que se hizo creer. Varias décadas de saqueo para privilegios privados no se reparan en seis años y pico, ni en ocho. Dicho sea de paso, es penoso lo que ha hecho el marketing político con Luis Donaldo Colosio Riojas como enésimo disfraz que esta vez habla pésimo del "Movimiento Naranja" (Ciudadano, que es parte del baile de disfraces "desde abajo", cuando se está convirtiendo un nombre en "cultura del privilegio", y no se dirá más).
En medio de lo descrito crecieron algunas generaciones (descendientes de los pésimos nacidos en los '40) que, salvo excepciones, no tienen remedio, y pasará tiempo antes de que terminen de retirarse y con ellas su mal gusto y su atrofia afectiva. No faltó quien después del 24 de junio de 2025 se apareciera a una nueva tentativa de extorsión con algo sacado de algún "expediente", aunque NO con cobertura oficial, salvo apócrifa y de modo grave, con disfraz de uniforme. El tipo de persona involucrada tiene regularmente el mismo perfil y, ante la existencia de la tentativa de extorsión y lo que pretendía echar a andar, los nombres de las cinco personas que podrían haber estado involucradas -de las cuales hay dos de alta probabilidad-, quedaron bajo resguardo legal, dada la saña del momento escogido para la tentativa: Como pudo ser algo de detección automatizada, pudo ser de acceso a la posibilidad de tentativa de extorsión con datos.