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miércoles, 8 de julio de 2026

SIN AGRAVIO Y SIN RENCOR

 Es posible encontrar suficientes elementos para afirmar que aunque el "llanero solicito", Mario Aburto, no fue quien asesinó a Luis Donaldo Colosio, candidato oficial a la presidencia mexicana en 1994, según se desprende de la defensa de Jesús González Schmal, sí fue cómplice de lo que parece haber sido un encuentro entre el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y el Grupo "Omega" asignado a la seguridad del mismo Colosio. El grupo estaba lidereado por Fernando de la Sota, ex miembro de la DFS (Dirección Federal de Seguridad) y ex también de la Central de Inteligencia Americana (CIA).

       Si lo anterior es cierto, aunque resta saber cómo se puede encontrar a "tres Aburtos" (salvo utilizando credenciales para votar), queda el problema de la autoría intelectual, que se divide entre el seductor de la patria y luego chivo expiatorio, aunque no exento de ser parte del asunto, y el querido chieff of staff José María Córdoba Montoya, que logró salir impune de todo.

       Se indagó en México y en Estados Unidos sobre los nexos del jefe de la Oficina Presidencial. Resulta que se telefoneaba casi a diario con "la embajada", para entonces en manos de una persona siniestra, de antecedentes en Vietnam y Centroamérica y luego en Oriente Medio: John Dimitri Negroponte. Al mismo tiempo, el chief fue enlace para lograr el TLC (Tratado de Libre Comercio) con Estados Unidos, viajando con frecuencia a Washington,  capital estadounidense, para departir con el consejero de seguridad nacional, Brent Scowcroft. No hay indicios de decisión estadounidense en lo sucedido con Colosio, aunque sí de un papel cuando menos turbio de Joseph Marie, que impuso a su candidato a raíz  de la muerte de Colosio -Ernesto Zedillo, el único ex presidente mexicano que está  en Estados Unidos. El elemento adicional es que Jorge Antonio Sánchez Ortega, segundo tirador del caso (el primero fue Ernesto Rubio Mendoza), fue rescatado de la ciudad del crimen, Tijuana, por el entonces subdirector operativo del CISEN, Genaro García Luna, hoy encarcelado en Estados Unidos por haberse asociado con el narcotráfico, si es la historia real, o completa. Como sea, por sus relaciones con Estados Unidos, Córdoba debió sentirse intocable, al grado de declarar, cuando le fue requerido, más o menos: "lo niego todo" y "sean felices como puedan".

       Que haya "tres Aburtos" (Aburto 1, Aburto 2-Sánchez Ortega y Aburto 3-Rubio Mendoza) difícilmente puede ser una casualidad. En lo que consistió el clásico "marear el punto" a la mexicana fue en hacer pasar una relación por casualidad, por lo demás sin explicación (del tipo de la más reciente absolución de Sánchez Ortega), y algo un poco "casual" -haber encontrado a un Aburto sembrado en el lugar del crimen- en una relación de lo más evidente, para hacerla vero-símil (símil de la verdad) yendo de una fabricación a otra. Una fantasía es verdadera -prácticamente, el candidato se atravesó por donde iba pasando una bala, salida de un revólver por accidente- y cualquier asomo de verdad es una fantasía como cualquier otra y lo propio de quien toma sus deseos por realidades.

        Que había disputa por el poder, según argumentó el Mustio YSQ, no hay duda: pero no, no fue "compló" ni conspiración de Echeverría o de los "dinos", otra forma de desviar la atención y de afirmar tranquilamente mentiras ante las autoridades. Poder es con frecuencia impunidad: sí, por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. Y que antes que hacer justiia usan la ley para intentar linchamientos -del "solitario", por ejemplo.

        Difícilmente se podrá reconstituir lo ocurrido "hacia arriba", pero la extrema cercanía Córdoba-Negroponte dice mucho: se trataba de un proyecto en el que "ver a México" no era lo importante, sino dar cumplimiento a un "golpe de Estado" largamente planeado -"nos tardamos veinte años en llegar, pero lo logramos"-, proyectado hacia el futuro y a riesgo de dividir a la nación entre quienes la tienen por suya y quienes por "suya" -para beneficio personal y de grupo. Que es a lo que se refiere la expresión "mafia del poder" y lo que entiende el PRIAN (Revolucionario Institucional-Acción Nacional). La pura y simple liquidación de "Mexiquito" al que se le puede escupir sin el menor límite o recordarlo para puro negocio. Sin idealizar al "pueblo". ¿cuánto agraviado pudo haber entre quienes se prestaron a la maniobra envolvente contra el candidato?¿Y cuánto además clasemediero, universitario o de dinero agraviado por lo que afirmara Colosio y porque el Mustio no remataba con Manuel Camacho Solís o con Pedro Aspe? Un México siempre de agraviados. Hasta porque el presidente Andrés Manuel López Obrador era franco, y se les quedó mirando feo, porque al deturpador (el que afea las cosas) la franqueza le parece fea. (da click en el botón de reproducción).






martes, 7 de julio de 2026

SÍ SE PUEDE

 La parte más básica del asesinato de Luis Donaldo Colosio, candidato oficial a la presidencia mexicana en 1994, está prácticamente resuelta, salvo que el "llanero solitito" al parecer no ha querido terminar de atar cabos. Según ese presunto "asesino solitario", Mario Aburto, y su familia, él conocía de tiempo atrás, gracias a otro asistente al lugar de los hechos, al muy "poderoso" Jorge Antonio Sánchez Ortega, con quien estuvo preparando un "plan encubierto", aparentemente para ser "alguien en la vida" y tal vez con la creencia de salir impune. Salvo que, por su personalidad, Aburto fue utilizado en una acción coordinada de la que resultó el chivo expiatorio, para hacer o intentar un linchamiento que, como todo fenómeno ideológico, desplazara la búsqueda y la encaminara a eliminar la posibilidad de un crimen de "Estado" -que fue en realidad un golpe desde el gobierno y una facción del mismo contra el Estado mexicano. Prácticamente, un golpe de Estado para ir terminando de descabezarlo.

          Según lo ya establecido por la defensa hecha por Jesús González Schmal, todo el proceso de Aburto está viciado de principio a fin. Aburto no disparó, sino que fue una "madrina" o informante de la Policía Judicial Federal, Ernesto Rubio, "El ruco", asesinado a las pocas horas -algo común en este tipo de casos. El segundo tirador fue Sánchez Ortega, coordinador del caso por parte del CISEN (Centro de Investigación y Seguridad Nacional). Rubio y Aburto estaban "agarrados", el uno por violento y el otro por problemas de personalidad, y agarrados en un país con hábito de engaño y de "maniobras envolventes" para coaccionar. Lo único que falta por saber es un poco más del detalle de cómo fue a caer Aburto en la red que le prometió "la grande".

     Si la siguiente es seguir la pista del CISEN, aunque ya prescribió, hay dos modos: el primero, saber quién y a través de qué mecanismos asediaba a Colosio al grado de insinuarle o pedirle que renunciara a su canidatura, a lo que se negó. De las personas de altos cargos políticos llamadas a declarar, no es difícil descubrir quién miente., en contraste con lo que dice el propio expediente. Aunque "la voz del pueblo" se esté equivocando y la  "opinión pública" con frecuencia no piense en proteger a quien no fue, pero repartió privilegios enquistados hasta hoy. YSQ probablemente ya dió su versión con la historia del "Negro" Martínez parcialmente ficticia.

         Tiene razón el hoy ex presidente Andrés Manuel López Obrador cuando afirma que la justicia está por encima de la ley -seguramente más aún cuando se usa la ley para dejar impunes a los delincuentes. La historias de "perdón" estilo tarjetita de Sanborns de Luis Donaldo Colosio Riojas no sirven, porque parece que tampoco oye: no es cosa de papi, sino de saber hasta cuándo  van a distorsionar la ley quienes debieran de servirla, dejando a la gente agraviada, y encima manipulada  por los grandes medios de comunicación. En cuanto a Aburto, convertido en estudiante de Derecho y que ya lleva loablemente parte de su proceso, por cuenta propia, todavía puede terminar, como al parecer lo desea, de explicar que es inocente, y de cómo fue a dar en la ratonera de Lomas Taurinas, para lo que, si es de lo que se trata, debe ser protegido y terminar de redimirse, por si acaso es religioso y no se da cuenta de que el asunto es no "del pueblo", ni de la  mafia del poder ni de sus medios, sino de lo que se conoce por "interés público", es decir, para todos, en plan de igualdad ante la ley, y no para beneficio faccioso ya antes señalado aquí: el mismo que planteó que "había que parar a YSQ" y que el "humillado Colosio se iba a desquitar", dando a entender desde la cercanía del entonces  procurador, y antes de los hechos del 23 de marzo, algo más que un "clima": una acción que el mismo procurador ya tenía resuelta antes de cualquier indagatoria. Impunes, como es la ley mexicana, los habrá según "la ley es la ley": pero para la justicia hay resquicio (da click en el botón de reproducción).



sábado, 4 de julio de 2026

PARA ÉSO TRABAJÉ...

 Como se observó hace poco, el regente capitalino mexicano en el 68, Alfonso Corona del Rosal, infiltró el movimiento estudiantil de ese año para empujar a parte del mismo a prolongar el conflicto, y esta infiltración tocó de una u otra forma al dirigente Raúl Álvarez Garín(sin que se quiera decir que era infiltrado). No contento con lo hecho el 2 de octubre de 1968, al paso de los años  Corona del Rosal  le entregó a otro dirigente, Pablo Gómez, un expediente (272/68) de la  Procuraduría "editado" y mutilado de tal modo que se cargara la atención contra Echeverría, lo que Gómez aceptó. Los "libertarios" -de los que ya no queda prácticamente más que Félix Hernández Gamundi- sirvieron así a los intereses más conservadores del antiguo sistema, ligados por lo demás a Estados Unidos, según lo muestra el documental "1968: la conexión americana".

       Existen pruebas que ya han sido mencionadas de que Echeverría no estuvo detrás del atentado que le costó la vida al político priísta (del PRI, Partido Revolucionario Institucional), Carlos Madrazo. Por otra parte, hay pruebas suficientes de que la policía secreta (DFS, Dirección Federal de Seguridad), pese a un anuncio de cerca de un año antes (cuando todavía no existía la Liga Comunista 23 de Septiembre), no sabía de fecha y hora del intento de secuestro de Eugenio Garza Sada, empresario de Monterrey, que perdió la vida en dicho intento. Es difícil sostener que la DFS, por "órdenes de Echeverría", "dejó hacer" a la Liga en el intento, en 1973. El empresariado se enconó con Echeverría por considerarlo "comunista", pero está visto que parte del empresariado considera cualquier movimiento no propio como "comunismo", según lo mostró con los más recientes libros de texto -pésimos- Grupo Azteca, de Ricardo Salinas Pliego, y su lorocutor  de Navojoa (la "Galicia" de Sonora), Javier Alatorre. Esta noche en hechos...una pura opinión de quienes no supieron ni siquiera capitalizar su victoria en la Guerra Fría -para lo que tampoco sirven historiadores como Juan Miguel Zunzunegui, por lo que cierta inteligencia no implica "honradez cabal". Es el síntoma de la época: mala voluntad para descalificar al otro e ignorancia, al igual que el inventor de la  "idea" de que Echeverría "dejó pasar" el golpe contra Garza Sada.

      El encono contra Echeverría -que salió también en el grupo del seductor de la patria, con dichos y  declaraciones falsas ante la Justicia, a propósito del asesinato en 1994 del candidato priísta Luis Donaldo Colosio, a cuya figura Echeverría rindió tributo por bastante tiempo- siguió con el presidente Vicente Fox (2000-2006) y el intento fallido por hacer del antiguo régimen una "dictadura", a lo que se prestaron los "libertarios", habiendo "línea" de juzgar al mismo Echeverría, pese a hallazgos distintos en las investigaciones, y no quedando más que lamentar un poco el no reconocimiento al mérito -el de la investigadora Ángeles Magdaleno, pese a su error de creer que Echeverría "murió solo", lo que distó de ser el caso, y no fue sino un nuevo intento con saña de la revista Proceso. Queda el "halconazo" del 10 de junio de 1971, durante la presidencia del mismo Echeverría: no hay suficientes elementos para exonerarlo, y queda que pudo haber ordenado la represión de ese día, aunque el entonces regente, Alfonso "Alconso" Martínez Domínguez salió con las mismas mentiras que el 2 de octubre ("enfrentamientos entre estudiantes"). Martínez Domínguez, Corona del Rosal y Luis Gutiérrez Oropeza -encargado del atentado a Madrazo- salieron impunes, y Echeverría tuvo que pasar por prisión domiciliaria. El linchamiento como sucedáneo de Justicia, y con la alianza conservadora-libertaria a la cabeza. Ni  siquiera le tocó con fuerza al presidente mexicano Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970). Ya se ha dicho que el otro intocable, pese a la corrupción galopante, es José López Portillo "Por Pillo" (1976-1982).

      Echeverría estuvo cerca de dos años sujeto a proceso penal, saliendo exonerado, y es un caso único en la historia de México, además de  que el mismo Echeverría señaló sobre el 68 a la regencia del Distrito Federal. Los sectores más conservadores del PRI salieron de agua sin mojarse, en particular "Corona del Clavel", y Martínez Domínguez fue a lavarse la conciencia con el dirigente izquierdista Heberto Castillo.

       Ya se ha observado que la Brigada Blanca, encargada de reprimir a guerrilleros, fue creada como "Brigada Especial" con Echeverría, pero actuó intensivamente con "Jolopo" y, en el Distrito Federal, con protección del jefe de la policía capitalina, Arturo "El Negro" Durazo. Es posible hacer constar que, con Echeverría, la policía secreta hacía incoherencias, como una de amenazar con llevar al "kilómetro X de la carretera a Puebla" a exiliados que el mismo Echeverría había admitido. Con López Portillo, había todavía cierto cuidado pese a que algunas guerrillas centroamericanas utilizaban gente para traficar armas: no se capturaba a involucrados a pesar suyo, algo que se puede hacer constar. Desde tiempos de Echeverría, más de un exiliado podía abusar de la hospitalidad y hasta las prebendas recibidas, y sin retribuir a México. La llegada más masiva y a veces descarada de exiliados fue con López Portillo, con quien llegó -en pleno festín de "administración de la abundancia"- el autor del invento sobre Garza Sada. Era sabido, al mismo tiempo, que los exiliados no debían involucrarse en asuntos internos de México, y que eran vigilados. Exiliados de unas pocas nacionalidades se hicieron detestar por su prepotencia, como en otros países como Suecia o Francia. El hermano de Ernesto "Che" Guevara, Roberto Guevara de la Serna, aprovechó la atmósfera para secuestrar a Beatriz Madero Garza, con ayuda de Eleonora Guevara (sobrina del "Che"). Pero el asunto, al poco rato, con YSQ, volvió a ser "Echeverría", y la colocación de más de un líder del 68 -o hasta ex guerrillero-, aunque hubo excepciones, como Luis González de Alba o Gilberto Guevara Niebla.

       Echeverría dijo alguna vez no haber logrado gran cosa en su sexenio. Pero en cambio fue el chivo expiatorio de muchos que, contra las pruebas, "se le echaron de a montón" en más de un caso por no estar tal vez en tranquilidad consigo mismos, y para "dar un escarmiento" a cualquiera que intentara  un giro a la izquierda, por moderado que fuera, o un giro hacia cierta distancia ante Estados Unidos. A fin de cuentas, también fueron recompensados y quedaron impunes quienes optaron por la fábrica de culpables sobre el 68, Garza Sada, el atentado contra Madrazo y parcialmente el 71. Incluyendo gente que pasó pura y simplemente, incluso por "tonta útil", a la "libertad" de dedicarse a la labor mercenaria para grupos empresariales, y a la defensa de privilegios mal habidos (da click en el botón de reproducción).



jueves, 2 de julio de 2026

¿Y SI NO?

 Seguramente pasará tiempo antes de que se disipen las acusaciones hechas contra el presidente mexicano Luis Echeverría  (1970-1976), considerado con frecuencia como el causante de los sucesos del 2 de octubre de 1968, siendo que en realidad fueron provocados en gran medida por el regente capitalino, Alfonso Corona del Rosal.

     Lo que hizo Corona del Rosal fue más allá, al infiltrar al movimiento estudiantil del 68 para que algunos de sus sectores, radicalizándose, no negociaran y prosiguieran, para desgastar a Echeverría, entonces secretario de Gobernación, y visto como obstáculo a las ambiciones de Corona del Rosal, tiempo antes de la sucesión presidencial. Uno de los encargados de infiltrar fue el porro Sergio Mario Romero, "El Fish", y se sabe por pruebas de archivo a qué dirigentes se trataba de colocar en la intransigencia, sirviendo -aún sin quererlo- al regente, que regaba "material" como combustible para prolongar el movimiento. Hay elementos para pensar que Echeverría podía estar al tanto de lo que le jugaba Corona del Rosal.

      Parte del asunto se repitió en 1971, con el "Jueves de Corpus" del 10 de junio, y hay elementos para pensar que el entonces regente, "Alconso" Alfonso Martínez Domínguez, mintió sobre los hechos y al culpar en exclusiva a Echeverría. Martínez Domínguez y algunos de sus subordinados -como Manuel Díaz Escobar, "El zorro plateado"- venían de la "escuela" de Corona del Rosal. Martínez Domínguez fue destituido y esa "escuela" quedó descabezada, si bien falta por saber de dónde provino la orden de reprimir, lo que no excluye a Echeverría.

       Curiosamente, el presidente José López Portillo nunca es tocado (1976-1982), pero fue con él que tuvo lugar la mayor parte de la "guerra sucia", no con Echeverría, incluyendo el actuar de la llamada "Brigada Blanca".

       Sobre la muerte de Carlos Madrazo, partidario de democratizar al entonces oficial Partido Revolucionario Institucional (PRI), se atribuyó a Echeverría, pero faltaría probar alguna  relación entre éste y el entonces jefe del Estado Mayor Presidencial (EMP), Luis Gutiérrez Oropeza, que operó el atentado. Según Cuauhtémoc Cárdenas, es Gutiérrez Oropeza que "preparó y mandó" el avionazo que acabó con la vida de Madrazo. Gutiérrez Oropeza actuó el 2 de octubre de 1968 con francotiradores e incluso contra la voluntad del ejército. El mismo jefe del EMP actuaba a espaldas del ejército al mando de Marcelino García Barragán. Cuando menos, es probable que Gutiérrez Oropeza actuara para el presidente Gustavo Díaz Ordaz.

       El clima de linchamiento contra Echeverría fue creado, aparte de las pruebas, por dirigentes del 68 y por el empresariado, incluido el de Monterrey, hasta donde se habría "dejado pasar" el secuestro del empresario Eugenio Garza Sada, que terminó en la muerte de éste. Echeverría debió saber de los planes del secuestro, conocidos del gobierno de tiempo atrás. Sin embargo, "dejar pasar" era echarse encima más encono empresarial, y no existe ninguna prueba de que hubiera orden en el sentido de "tolerar el secuestro" o algún consentimiento. Garza Sada rechazaba la protección federal, y no quería ser "espiado por el gobierno". Es probable dadas las fricciones entre empresariado y gobierno. Por lo demás, por la  "conexión en Tampico", la Dirección Federal de Seguridad no previó que la célula en Monterrey de la Liga Comunista 23 de Septiembre decidiría precipitarse a actuar, porque la policía secreta, además, no era una maquinaria alemana de precisión, sino un caos burocrático. No había conocimiento específico del secuestro que iba a tener lugar en Monterrey.

       En dos casos, el del 2 de octubre del 68 y el del atentado contra Madrazo, las pruebas existentes no apuntan hacia Echeverría. Sobre el 10 de junio de 1971, incomodan las mentiras probadas -por archivos- de Martínez Domínguez, y sobre el secuestro de Garza Sada, no hay evidencia concluyente. De lo que doy fe, a tantos del tanto del año tantos y fantasías aparte, porque se quiera creer más a los medios visuales -clarito yo ví que lo dijo- que a investigaciones rigurosas,  más si académicas. (da click en el botón de reproducción).





lunes, 29 de junio de 2026

SEÑORITA COMETA

 La ligera ventaja adquirida en las elecciones peruanas por Keiko Fujimori puede llevar a tener en cuenta de quién es la candidata, dejando de lado su "!vuelve el orden!" que sirve para tomar prestada la reputación  -algo maltrecha- de papi y deslizar que hay desorden armado, ahora por la delincuencia. Ya ha habido ocasión de describir aquí cómo el gobierno de Alberto Fujimori acabó sirviendo al crimen organizado, y cómo Keiko Fujimori fue saliendo de la cárcel.

      "La embajada" está a cargo de Bernie Navarro, que no es un diplomático, sino gente de negocios, csado con una peruana de dinero y cercano a Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado, para quien el mismo Navarro recaudó fondos. De lo que se  trata es de sacar a China del negocio del puerto de Chancay para desplazarlo hacia el de El Callao, para beneficio estadounidense. Cerca de 600 empresas estadounidenses operan en el Perú, con el respalde la AmChamPerú (Cámara de Comercio); hay otro espacio de competencia con China, el de la minería, que se lleva casi el 70 % de la inversión estadounidense. China es el principal  comprador de cobre peruano. Empresas chinas se han metido en los sectores de infraestructura y comunicaciones.

       Hay fuerte presencia estadounidense en los medios peruanos, a través de organizaciones no gubernamentales (ONGs), y en parte en la Oficina Nacional de Procesos Electorales, donde se había ido a meter  la USAID (Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional). Bernie visita mesas y autoridades electorales, como el Jurado Nacional de Elecciones. Con todo, el favorito del presidente estadounidense era Rafael López Aliaga, alcalde de Lima, capital peruana, pero de todos modos Keiko Fujimori estudió en Estados Unidos, y Rubio se encargó de limar asperezas para que se aliaran los dos derechistas. Fujimori estuvo casada con un estadounidense. En suma, es el "ala Rubio".

          Los organismos electorales no parecen seguros de ser independientes. El candidato peruano de izquierda, Roberto Sánchez,  alegó fraude con el voto de los peruanos en el exterior. El problema que se plantea, pruebas o no, es del recién nombrado canciller del Perú, Carlos Pareja: cercano al partido de Fujimori, Fuerza Popular, y a Carlos Díaz-Rosillo, asesor de Keiko Fujimori, y quien ocupara cargos de confianza con papi, Alberto Fujimori.

       Cuando cayó el presidente Pedro Castillo, la sucesora, Dina Boluarte, corrió a coordinarse con "la embajada", en tiempos Demócratas. Otro presidente, José Jerí, fue defenestrado por coquetear con China. Fue ya en tiempos de Trump, con mayor injerencia militar en el Perú. Navarro se comprometió en el Congreso estadounidense a "erradicar" la  creciente influencia china.

         Otros  gobiernos sudamericanos se han visto envueltos en problemas similares, como el de Venezuela y el de Ecuador, que busca a través de el ex vicepresidente Jorge Glas un chivo expiatorio para un escarmiento antichino. No parece que el Perú pueda decidir soberanamente sobre su economía ni, a partir de ella, sobre su política, dada la injerencia poco disimulada de Estados Unidos. Quien habló de "puertorriqueñización" de América Latina no se equivocó. Hasta Argentina lo hace, nada más que "a lo grande", sin que quede claro si las diferencias que quedan son las propias de un Estado Libre Asociado o algo parecido, al no haber ya quien confíe en la auténtica independencia , de la que no se sabe bien en qué consiste, sobre todo en lo económico. Por lo demás, si Keiko Fujimori quisiera realmente arreglar algo, en serio, tendría que vérselas con los dos poderes corruptos que la han ayudado, el judicial y un legislativo que controla desde hace rato. O sea que, si "!vuelve el orden!", la señora se tendrá que meter un buen balazo en el pié. (da click en el botón de reproducción).



domingo, 28 de junio de 2026

UN CORRIDO MUY MENTADO

 Miguel Ángel Mancera fue jefe de gobierno de la Ciudad de México (CDMX) entre 2012 y 2018, sucesor de Marcelo Ebrard y defensor de Andrés Manuel López Obrador, con quien mantuvo una relación cordial hasta el final, ahora que el presidente ya no lo es. En algún momento, Mancera cayó de la gracia  de la gente del Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa), pese a que López Obrador trató de defenderlo, incluso públicamente. Mancera terminó de caer cuando, hacia el final de su periodo, hubo un repunte de la delincuencia en la capital mexicana, por razones ajenas a Mancera y que éste trató de evitar y explicó hace poco en un programa con Eje Central. No se le conoce personalmente al ex jefe de gobierno ninguno acto de corrupción particular, aunque los haya habido en parte de su equipo, y cuando se inició como jefa de gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum se hizo erróneamente eco de la cacería.

         Mancera resultó bastante independiente, deseoso de evitar la "política" y de centrarse en resultados. Alguna gente cercana a él consideraba lo siguiente, habida cuenta de que Mancera tenía dinero heredado de su padre, a través de la cadena "Los Bisquets de Obregón": "como tiene dinero, no tiene necesidad de robar". Es una explicación extraña, porque supondría que los que roban son los que no tienen dinero. En México hay gente con recursos suficientes que encuentra de todos modos la forma de robar, y hay gente de escasos recursos que no roba, y que además se niega a hacerlo. Quien afirmó lo mencionado de Mancera se encontró con un cargo capitalino y es alguien recto, pero con el cargo no pudo evitarse  creer que era un privilegio y no un nuevo servicio por brindar, por lo que empezó el trato "de arriba" o "por encima del hombro" con gente de presunta -parecía que la había- de confianza. Digamos que, para lo que ganaba la persona, tampoco había necesidad de sentirse con alguna forma de superioridad. Pero si había "grupo" en torno a Mancera, no era ajeno a cuestiones de estatus que con frecuencia los seres humanos se "huelen" entre sí como algunos animales la cola. "Cosa  de olfato". Quien hablaba así de Mancera consideraba "intratable" a la gente de MoReNa, probablemente refiriéndose a un sector de clases medias bajas no exento de alguna forma de resentimiento social. Pese a las concesiones de la actual presidentA, aunque menos que antes, ahora es gente de clases medias con otra actitud la que ve con buenos ojos a Sheinbaum. Mancera se fue a proteger al Senado, pero sin despotricar. Se quedó con un programa  "Entre amigos con Mancera" que muestra los límites de sectores mexicanos de clases medias, carentes de liderazgo, por más resonancia que tengan en los medios, y todo por PRIVILEGIAR el estatus sobre la igualdad formal, pese a las apariencias del trato.

         Fue a través de su procurador que Mancera erró, entre otros factores. Hubo dos casos, uno conocido como "el de la Narvarte" y otro el de "Lesvy Berlín" que volvieron a mostrar las dificultades del aparato judicial mexicano. Intentos de ventaja aparte (contra el góber precioso veracruzano Javidú), "el de la Narvarte" resultó en que el procurador, cercano a Mancera, se evitó la verdad más probable: el contubernio de autoridades judiciales y policíacas capitalina con una red de trata que pudo incluir narcomenudeo. Por cuestión tal vez de estatus, el procurador quiso evadir un escándalo mayor y prefirió quedarse en una versión de los hechos descabellada. En el caso de Lesvy Berlín, una persona de 22 años asesinada por su novio, el procurador se sumó a todos los que quisieron simplificar y sacar ventaja del caso. Por más que el novio fuera culpable, se supone que andar a las cuatro de la madrugada en Ciudad Universitaria con droga y alcohol -no poco- encima es un ilícito y una irresponsabilidad, aunque no pueda servir de coartada para no investigar y "cerrar" el caso con un estigma. Se recurrió en ambos casos al estatus estereotipado por encima de la ley: "una colombiana" y "una mujer drogada". Es lo mismo que "como tiene dinero, no roba". O como asociar MoReNa con "resentidos sociales" (aunque los haya). El procurador se olvidó de "primero averigua, luego dispara". 

     Tal vez "Entre amigos con Mancera" se encuentre alguien que no sea de algún tipo de estatus. Así se perdió el jefe de gobierno, sin fijarse en lo que puede haber detrás del estatus  de gente como Genaro García Luna, Isabel Miranda de Wallace o los que acusaron a Florence Cassez. Se estuvieron todos "olfateando": unos el resentimiento, y otros el estatus, pero sin vocación  de liderazgo, o también porque no son condiciones para hacer valer la independencia de criterio. Claro, siempre habrá algo "detrás", suficiente -como le ocurrió al procurador- para no ver lo que había "delante". López Obrador fue capaz de pasar por encima de lo mencionado (y a su modo, Mancera también). Pero primero se es un ser humano (y potencial inhumano, si se prueba) antes que "la colombiana", "la chava drogadicta" o "la francesa". Incluso antes que "la mujer", por lo que tampoco hay mucho de qué disculparse, como lo hizo Sheinbaum, en el caso de "Lesvy Berlín", que es tragedia porque no es de víctima inocente -tampoco propiciatoria- contra el villano de turno. Aquí termino de contarles el corrido...(da click en el botón de reproducción).



miércoles, 24 de junio de 2026

DESCIVILIZACIÓN

 Hace pocos años, un candidato a la presidencia ecuatoriana fue asesinado. Se culpó al ex presidente Rafael Correa y así la candidata Luisa González, de la Revolución Ciudadana (RC), perdió votos y no ganó. Mucha gente lamentó el asesinato de dicho candidato, Fernando Villavicencio, enemigo de Correa y vinculado a la CIA (Central de Inteligencia Americana). Varios de los participantes en el hecho, colombianos, fueron posteriormente perdiendo la vida, lo que dificultó el esclarecimiento de lo sucedido, de por sí en circunstancias extrañas, ya que al momento del crimen, el aparato de seguridad de Villavicencio se había ausentado.

      Tiempo después, cayó en España el narcotraficante de Los Lobos (CJNG_Cartel Jalisco Nueva Generación), Wilmer "Pipo" Chavarría. Noboa anunció la captura con bombos y platillos, como se dice. Chavarría fue acusado de ser el responsable de la muerte de Villavicencio. Para sorpresa, Chavarría declaró que temía por su vida en el Ecuador, entre otras cosas por lo siguiente: aseveró que una persona a John Reimberg, ministro del Interior del Ecuador, le aseguró que el asesinato de Villavicencio...lo ordenó Noboa. No fue todo: Chavarría dijo haber sido presionado para involucrar a Correa. Supuestamente, Noboa temía que Villavicencio ganara, aunque no era posible. Lo que sí, que en algo bien orquestado los votos de Villavicencio se fueran contra González. Lo más simpático: Chavarría dijo -y no fue la primera vez que se mencionó- que Noboa, que se dedica al...narcotráfico, lo ve como un competidor. Reimberg, por su parte, encontró el modo de mandar a amenazar a Chavarría en España.

         Como en México, quienes acusan a la izquierda de ser "narcogobierno" deberían asegurarse de no tener "cola que les pisen" o, como se dice, "para tener la lengua larga hay que tener la cola corta", o como se dice en el Ecuador, "no tener rabo de paja". Hablar de Rocha Moya (Rubén), gobernador de Sinaloa con licencia, puede sonar bien si no se omite hablar del ex gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, o del ex de Michoacán, Silvano Aureoles, como se omitió hablar de ese "prócer" de Jalisco, émulo de Mariano Otero, que es Enrique Alfaro, mientras se intenta juicio político contra el góber precioso de Nuevo León, Samuel García. O entonces se trata de otra cosa: como es sabido, los gobiernos del PRI (Partido Revolucionario Institucional) y de Acción Nacional (PAN) salieron con una preciosa galería de gobernadores involucrados en corrupción y/o con el crimen organizado. 

     Entonces el problema es de ausencia de Estado, no de ver a favor o en contra de qué gobierno se está, según la creencia ideológica. Para más señas y quienes creen a ciegas en toda la Justicia estadounidense, son dos presidentes -si lo de Noboa es cierto- que apoya Estados Unidos (junto al hondureño Juan "Robando" Hernández) involucrados en el narcotráfico, sin hablar de que la peruana Keiko Fujimori estuvo en la cárcel y el colombiano Abelardo de la Espriella ha sido abogado de corruptazos. Una cosa es señalar cierta ineficacia de la izquierda para gobernar: otra, del combate a la criminalidad mediante la supracriminalidad, que es un aspecto presente en el gobierno estadounidense, el actual incluido. Es jugar entre la gente con la admiración de quienes "sí saben cómo hacerlo"...y a la mala.

        Ir a hacer simulacros judiciales tampoco sirve, desde la base del tipo capaz de cualquier cosa con tal de que le rebajen la condena y escándalos tipo Odebrecht, hasta, como en el Ecuador bajo la presidencia de Lenín Moreno, cambiar "a dedo" al 70 % del aparato judicial -de manera inconstitucional- para que se preste a acusar a Correa. ¿La independencia del Poder Judicial no se pide cuando se trata de perseguir a la izquierda? U orillar al presidente peruano Pedro Castillo a un costoso error porque denunció que la libertad se ha vuelto "libertinaje" en los medios -como en buena medida en México-, corrupción en el Congreso y en el aparato judicial. ¿Y la libertad de expresión? Si es la del más fuerte, es de un proceso de des-civilización, al que están contribuyendo los medios, salvo excepciones. Parte de este proceso está en minar las primeras bases del capitalismo (incluyendo el estado de Derecho), a lo que se presta la extrema izquierda (da click en el botón de reproducción).





SIN AGRAVIO Y SIN RENCOR

 Es posible encontrar suficientes elementos para afirmar que aunque el "llanero solicito", Mario Aburto, no fue quien asesinó a Lu...