El gobierno ruso sin duda cometió un error al buscar justificar la entrada en el Donbás y dos regiones adyacentes diciendo que, después de todo, ucranianos y rusos son el mismo pueblo y comparten "mil años de Historia". La creencia es que el imperio austro-húngaro en su momento quiso "desrusificar" parte de Ucrania, pero el hecho es que no se puede volver atrás la Historia, y la del centro y el occidente de Ucrania, en particular, se halla distante de Rusia. El presidente ruso, Vladimir Putin, buscó una justificación que no es tal, y aparentemente le sirvió la asesoría del historiador Vladimir Medinski. No se trata de una justificación política, sino de apariencia cultural. Pocos se han atrevido a criticar lo que los investigadores mexicanos Ricardo Pérez Monfort y Ana Paula de Teresa llamaron la "razón cultural", que sirve para escamotear los conflictos sociales. Para lo mismo sirve reivindicar la "civilización persa milenaria" para no ver lo que ocurre socialmente en Irán. Habría que saber, por ejemplo, qué tan representativa es la Guardia Revolucionaria iraní con sus 150 mil elementos enquistados en el aparato de "Estado" y bloqueando cualquier cambio, o qué tan representativos son los ayatolas de turno, y qué han logrado para la población, no para los intereses de una "casta" militar-religiosa.
La anexión de Crimea fue legítima, pero ilegal, y lo mismo la del Donbás y regiones aledañas, por más que se hayan hecho referendos entre la población, o que se quiera decir que nada más ruso que Crimea. El argumento de Kosovo no sirve de mucho. El cultural tampoco. Tampoco es obvio que Ucrania -restando lo que hoy es ruso- vaya a desaparecer, como quiso anticiparlo otro de "seguridad" cercano a Putin, Nikolai Pátrushev.. Parte de Ucrania tiene una historia ligada no sólo al imperio austro-húngaro (y en parte al otomano), sino también a Polonia-Lituania y a un Hetmanato cosaco. Es otra parte la que desde el siglo XVIII quedó ligada a Rusia. La Rus de Kíev alegada por Rusia duró cerca de cuatro siglos, hasta el siglo XIII. Han pasado más siglos fuera de dicha "Rus", y la presencia rusa comenzó hasta el siglo XVIII, sin ser homogénea. Es mucho tiempo fuera de la unidad primigenia de los eslavos orientales a finales del siglo IX. Y es historia antigua. El problema nuevo surgió en 1991 con la desintegración de la Unión Soviética, porque Ucrania fue tomada por una banda de oligarcas bandidos para "repartirse" un territorio rico en recursos, hasta que otros se apoyaron en neonazis locales para dar el golpe de 2014 con el "Euromaidán", sirviéndose de la fractura en la votación regional. La "razón cultural" surgió dela fractura social, que por la riqueza de Ucrania -para ser enajenada- llevó a muchos ucranianos del centro y el occidente a querer distanciarse de lo que vieron como una "Rusia pobre", y a la dirigencia ucraniana a distanciarse de su propia población, al menos la más desfavorecida, para buscar aliarse a Estados Unidos y la Unión Europea (UE). Se trataba de "no ser pobre" y mucho más de alejarse lo más pronto de lo que sucede "después de los Urales". Salvarse socialmente vendiendo al "moskal" (ruso).
El neonazismo no es falso. Tampoco que Ucrania se fue pertrechando y que fue de ilegalidad en ilegalidad, como el golpe de 2014 contra el presidente electo Viktor Yanukovich y el desconocimiento de los Acuerdos de Minsk. No hay mayor razón del lado ucraniano, cuando además se dió la derechización desde antes (Revolución Naranja). La "desrusificación" se volvió agresión militar y paramilitar permanente contra la población rusófona del Donbás, que tampoco se limita a la "clase trabajadora" por ser región minera. Uno de los principales donantes al ejército ucraniano, el gran millonario Rinat Akhmedov, nación en el Donbás (Donetsk), descendiente de tártaros del Volga (Rusia).
Después de todo, a la gent de mucho dinero le gusta comprar cultura. Es bastante estdounidense. Y como explicaran Pérez Montfort y de Teresa, la razón cultural es también "cultura en venta". Para lo cual cada quien, ya en lo que predomina en la actualidad (la demagogia), puede ir a pepenar lo que sea. En parte, también, el Donbás sirve para efectos políticos en Rusia.
Sin embargo, Medinski ha dado argumentos que merecen ser escuchados, porque es un hecho que se puede probar que Ucrania llevaba desde antes de 2014 tiempo acercándose a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), en lo que no paró de insistir el actual "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski. Desde 2014, se multiplicaron las provocaciones contra los rusófonos y, según Medinski, cabe detenerse a pensar en lo siguiente: si Ucrania estuviera en la OTAN, y además con su rusofobia patológica, cualquier incidente con Crimea o ahora con el Donbás llevaría a una reacción en cadena en la que la misma OTAN, alegando defender a Ucrania, activaría la "defensa" colectiva, entrando la OTAN y Rusia en conflicto, con consecuencias gravísimas. Por lo demás, se estaba calculando colocar a la OTAN en el Mar Negro y al lado de la Flota Rusa. Son chispas más peligrosas que la línea divisoria en el Báltico, dado el comportamiento ucraniano. Zelenski ha seguido con lo que se le encargó a Ucrania, llevando el conflicto a territorio ruso con los drones. Si Ucrania estuviera en la OTAN, cualquier respuesta rusa activaría al conjunto del organismo militar. Existen pruebas de que Ucrania estaba siendo preparada como plataforma de agresión a Rusia. Lo del Mar Negro está probado (y es ilegal), como la provocación contemplada contra la Flota Rusa de dicho mar por parte de la OTAN, lo que está en un documental estadounidense de Oliver Stone. El acercamiento de Ucrania a la OTAN se activó en 2004 y en 2008 se pidió un Plan de Acción para la Adhesión (Yushchenko-Timoshenko), mientras que la OTAN prometió la adhesión en 2008 también en Bucarest, capital rumana. Nótese la secuencia temporal.
Lo que se desprende de la situación creada como consecuencia del derrumbe -también ilegal- de la Unión Soviética es que no puede haber, incluso por cuestión de principios, reductos de neonazis en Ucrania (a los que tanto "antifascista" no ve), ni fuerza militar ucraniana entrenada para otros fines que los defensivos ni mucho menos entrada de Ucrania a la OTAN: la actitud tanto ucraniana como de la misma OTAN implican un riesgo de conflicto mayor y se trata por lo demás de otra ilegalidad, ya que la OSCE (Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa) prohíbe "aumentar la seguridad de un país en detrimento de otro). El mismo Zelenski es a estas alturas ilegal y una persona que ha sugerido lanzar un ataque nuclear contra Rusia. La entrada rusa en el Este ucraniano -no todo- puede ser ilegal, pero además llegó luego de ocho años de espera para que Ucrania cumpliera -lo que nunca hizo- los Acuerdos de Minsk. La Rus del siglo IX es "razón cultural" y es tan frívola como la idea de México de reclamarle a España por la Conquista desde un tipo de "nativismo a la estadounidense" Lo dicho no impide lazos fuertes entre parte de los ucranianos (fuera del Donbás y Crimea) y Rusia, en particular por la migración. Resolver si primero fue Adán o fue Eva no tiene importancia: es un hecho que se buscó convertir a Ucrania en plataforma contra Rusia y contra la población rusófona ucraniana, y que lo que está en juego llegó demasiado lejos. En la argumentación de Medinski, queda bastante claro el riesgo real de enfrentamiento entre Rusia y la OTAN. Así haya tenido que tomar decisiones difíciles, Putin difícilmente podía dejar prosperar un riesgo así.
Entre 2005 y 2010, Ucrania y la OTAN hicieron ejercicios conjuntos, como "Tridente rápido", "Brisa Marina", "Trans Carpathia" y "Socio cooperativo". Nótese que es previo a 2014 y que no había "amenaza rusa". Después hubo una espera de ocho años para el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk, mientras hubo cerca de 14 mil muertos en enfrentamientos armados en el Donbás de 2014 a 2022 y en este año se preparaba una fuerte ofensiva ucraniana con componentes neonazis. Sin la secuencia completa, no queda más que el día en que Putin fue a meterse en "Ucrania". La decisión de destruir Rusia es previa, cuando menos de 1997, si no algo antes. Como que Putin dijo "ya estuvo suave", suficiente para echarse encima a media psicopatía de la UE y de Estados Unidos (da click en el botón de reproducción).