En estos días, estuvieron ocurriendo sucesos extraños en México. Un periodista se apersonó a la llamada "Mañanera" (Conferencia/Rueda de prensa) de la presidentA Claudia Sheinbaum y la preguntó qué piensa de que se hayan cancelado las elecciones en Nicaragua, lo que es completamente falso, y, al serlo, equivale a preguntar por algo que no existe, del estilo "qué piensa presidenta de los extraterrestres avistados en Atizapán". Sheinbaum no parecía demasiado al tanto, pero ha adquirido elegancia, así que contestó algo así como "respetamos la autodeterminación de los extraterrestres de Atizapán y hacemos votos por la democracia". Bien. No me metan en líos. Cuando la pregunta del periodista, hecha para meter en líos, era de todos modos como para Jaime Maussan, el gran interesado en México en asuntos de contacto con seres de otro mundo.
Mejor todavía, un periodista mexicano entrevistó a su par nicaraguense Carlos Fernando Chamorro (ya empezamos, ya se verá por qué), que está en Costa Rica, y se pusieron a discutir sobre lo que no existe, lo que equivale, como se dice, a debatir sobre el sexo de los ángeles o sobre asuntos bizantinos. Todo, después de que el periodista mexicano presentara una versión editada de lo que declaró el presidente nicaraguense, o "copresidente", "Dany" Ortega, si vamos a ponernos a la familiaridad gringa. El Chamorro se lanzó a decir que no se explicaba lo sucedido y a especular, que debe ser lo que queda cuando se habla de algo que no existe. De modo resumido, y aunque se va a prolongar siete años el mandato presidencial en Nicaragua como parte de un paquete de iniciativas de reformas Constitucionales, no se van a suspender elecciones, sino que se va a cambiar una regla de las mismas de tal modo que no puedan participar candidatos financiados por el extranjero y/o ligados a la intentona golpista/insurreccional de abril de 2018. Por lo mismo dijo Ortega que "no volverán nunca más". Agregó el "copresi" que "ya estaban algunos conspirando" para ir a disfrazarse, digámoslo así, de "libres y democráticos". Faltaba saber más, porque Ortega no habla de OVNIS (Objetos Voladores No Identificados), sino que se refería a algo muy concreto que finalmente se pudo conocer a través de sitios como Tortilla con sal .
Despuntó la orejita de Juan Sebastián Chamorro (otro Chamorro, entonces), describiendo a Nicaragua como la "Corea del Norte de América Latina", lo que es un completo sinsentido, porque, entre otras cosas, hay burguesía/empresariado en Nicaragua y no hay nada de autarquía. Lo que ocurre es que este Chamorro está entre quienes promovieron en 2018 los llamados "tranques" en las vías nicaraguenses, para secuestrar, violar, quemar (de lo que hay pruebas en video) y llegar a matar a simpatizantes del gobierno, que finalmente sí, reprimió. La idea de los bloqueos con el vandalismo de los "tranques" era estrangular la economía y hacer caer ciudades. Pues bien, este Chamorro, junto a Félix Maradiaga, aparecen entre los candidatos de Estados Unidos para "colarse" en elecciones y encabezar una "transición". De ocho posibles candidatos, este Chamorro, que va a presentarse en el Atlantic Council, aparece a la cabeza. El otro, Maradiaga, está financiado por National Endowment for Democracy (NED). Estados Unidos (ya lo hizo con "El Faro" en El Salvador) ha estado buscando crear medios de comunicación en Nicaragua para desestabilizar al gobierno de Ortega. Cada año, según el reportaje indicado, NED, la CIA (Central de Inteligencia Americana) y otros se gastan más de dos millones de dólares para financiar a grupos de oposición nicaraguenses. Simplemente, el sentido de la iniciativa de reformas constitucionales es que gente dispuesta a golpes y financiamientos estadounidenses con apoyo mediático no se meta en las elecciones. Otros pueden participar, pero en condiciones de soberanía nacional, guste o no el papel de "Dany" y la copresi "Rosy" Murillo. No es el punto (y si puede discrepar sin ser asociado con el Movimiento de Renovación Sandinista), sino, en materia política, si se permite o no en la elección la injerencia foránea. Cada quien que lo vea a su modo, pero o se es soberano o no se es. Ni siquiera, nótese bien, se trata de alabar a un Ortega cuya popularidad no es abrumadora dentro de Nicaragua y oscila según las fuentes alrededor de la mitad de la población (40-60 %), lo que no es nuevo.
El secretario de Estado estadounidense, "don Diablo" Marco Rubio, ha estado con otros Republicanos de Florida, como María Elvira Salazar y Carlos Giménez, promoviendo el "después de Cuba, sigue Nicaragua", país éste donde, por cierto y por distintos motivos, la situación dista de ser agobiante como en la isla y el gobierno nica atiende bien necesidades básicas como las de salud, vivienda e infraestructura. Convirtiendo "la oscurana en claridad". .Como ya se dijo aquí, y con la pena por lo hecho por las hermanas Selser (Gabriela en particular, y la muy mercenaria Irene), no se trata de coincidir con Rubio y seguir con las intervenciones, abiertas o disfrazadas de "libres y democráticas", en un país que las vive desde el siglo XIX. Esto no significa aplaudir incondicionalmente a "Dany" y "Rosy" o sus "chayopalos". Se trata de saber si la capital de Nicaragua es Managua o Miami, y "doña Violeta", (Barrios de Chamorro) ya tuvo el tiempo de sobra de demostrar que los Chamorro no se interesan mayormente por la gente, sino por la creencia de que son "los dueños". Háganse payasito. Si encima los medios hablan de lo que no existe, ya es cosa de qué consume cada uno. (da click en el botón de reproducción).