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jueves, 12 de marzo de 2026

SAL SI PUEDES

 Los medios de comunicación no están dando atención adecuada a la evolución de la política exterior de Estados Unidos, reduciéndolo todo a lo que parecieran cuestiones casi personales. ¿Se le antojó al presidente estadounidense Donald J. Trump secuestrar al ex presidente venezolano Nicolás Maduro y a éste "lo traicionó Delcy"? Esto no dice nada de los intereses en juego. ¿Por qué no se hizo en Venezuela lo que en Irán?¿Y qué cambio interno representa la nueva presidente venezolana, Delcy Rodríguez, más allá de apertura a inversiones estadounidenses?¿Sabe Estados Unidos mejor que Venezuela cómo actuar sobre posibles facciones internas?¿Por qué, más allá de la hora de las complacencias hacia Israel, lo que en Irán parece ser una decapitación controlada y cuando no es un secreto que hay diferencias internas en el gobierno iraní? Todo lo anterior, para ahorrarse el sensacionalismo de "cada momento como yo nunca imaginé", la "guerra mundial" que ya debe estar en la Cuarta o Quinta -si se declara una a cada instante-y el mundo de la información convertido en subsidiaria de las patologías de la Bolsa. Para que el sensacionalismo sea también cotizarse, y con un mar de "que sube y que baja" de lo que sea.

         En 1985 se publicó un libro de Frank Barnaby intitulado La guerra del futuro, aunque se refiriera nada más a la siguiente década. La edición en inglés era de 1984. Apenas el último año del líder soviético Yuri Andropov. En el capítulo II ("Donde ocurren las guerras"), el autor mostraba barquitos azules en el Caribe, Groenlandia, la entrada del canal de Suez, el Estrecho de Ormuz, el mar de Japón (donde Trump se andaba peleando con el gordito norcoreano hasta que se hicieron de a buenas), y el estrecho de Malacca, además de los cabos como el de Buena Esperanza y el estrecho de Magallanes -Cabo de Hornos (Chile y Argentina), la entrada de Gibraltar (Trump fue a enfrascarse en un pleito con el premier español, Pedro Sánchez) y el mar del Norte (que obedezca el Reino Unido). Hasta donde exporte por mar, Trump está vigilante, y hasta donde importe por mar, China seguramente ya habrá entendido. Calladita se ve más bonita. Algo distinto de la obsesión Demócrata con el "corazón de Eurasia" y la añeja geopolítica anglosajona. Aunque como sea, el mapa que daba Barnaby no excluía regiones preferidas del desorden Demócrata, del norte de África al Asia Central, de "primaveras árabes" hasta "revoluciones de color" y hasta de "tulipanes". Llama la atención en el trazado del mapa de Barnaby, siete años antes del fin de la Unión Soviética y antes de la llegada al poder de Mijaíl Gorbachov, el encogimiento soviético y de Rusia, en nombre del islam, y un posible espacio de conflicto en Europa. Ante un Derecho Internacional muerto y unas Naciones Unidas acabadas, mucho de lo predicho por Barnaby ha ocurrido, como focos de conflicto, incluyendo el Sahel africano, Oriente Medio, Afganistán e Irán. El arco islámico está claro y no ha hecho más que perder en grande y llegar a servir -aunque haya excepciones como la misma africana del Sahel- de ariete para "mensajearse" con Europa, Rusia y China (por lo que Japón es un aliado muy seguro). El inventado "choque de civilizaciones" ya está en el mapa de Barnaby en 1984.

        Como uno de los barquitos azules del mapa de Barnaby da a Venezuela, Nicaragua y el canal de Panamá, el mismo mapa fue mostrado a algunos panameños después de la invasión de Panamá en 1989, y casi ninguno hizo el menor caso. Fue antes de la desaparición de la Unión Soviética que dió, por cierto, en el conflicto (el primero) de la Chechenia rusa -e islámica. Ya desde entonces más de uno se hacía avestruz mientras se mostraba a las claras, saltando a la vista, expuesto, con "donde ocurren las guerras", el "medio" como "mensaje": la enorme encrucijada para disuadir a europeos, rusos y chinos de aspirar "a lo grande". Parte del mensaje en Irán es para China y parte para la Unión Europea. Rusia dice más frontalmente porque, cuando es Demócrata, el asunto va con ella. Rusia también opera sobre las diferencias internas iraníes y con cautela, desde hace tiempo, pese al apoyo a Irán en materia de reactores nucleares. Rusia era garante hasta que Estados Unidos y "socios y aliados" lo torpedearon todo en 2025 de la vigilancia de que Irán procediera con fines exclusivamente pacíficos, a través de la OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica) y la Resolución 2231 de Naciones Unidas. Por lo demás, Naciones Unidas no hace más que desconocer propias leyes.

         Trump calculó mal en un asunto que tiene para él efecto bumerán, por más que "mensajee" a China, y que no logra un cambio de "élite" en Irán, interés de ir matando líderes selectivamente para obtener un recambio. Israel, por su parte, apuesta a la destrucción de todo gobierno o de una regresión peor para el "caos controlado" y despedazar a un país que, como Irán, tiene un 65 % de minorías (!). Trump está en la trumpa (!) clásica de una derecha que, en este caso, tratándose de Israel, no puede pasarse de rasgos criminales. De todos modos, el conflicto es localizado, pese a sus "mensajes", y no es novedad en Oriente Medio, salvo que Israel va con el ala Republicana dura del "Gran Medio Oriente Ampliado". Del "plan Wolfowitz/Rumsfeld" (Perle y el desquiciado Richard Cheney)  para despedazarlo todo (dividiendo a Irán cuando menos en dos, con su parte de Baluchistán -Sistán-Baluchistán, sunita, e "independiente" del lado paquistaní, a la entrada de Ormuz: justitito), salvo Israel, ya no faltaba más que un país por atacar. Trump está equivocado de cuatrienio, de tan mal que suele escoger a algunos de sus amigos: se le puede ir media MAGA (Make America Great Again por andar de PNAC (Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense). Como decía el chiste, que alguien "Medio Oriente" a Trump (da click en el botón de reproducción).



domingo, 8 de marzo de 2026

CHIVOS Y MULAS, Y UNO QUE OTRO POBRE BUEY

 La izquierda no debate con la derecha: le ha dado por etiquetarla y con frecuencia por reducirla a "fascismo", de la misma manera en que la derecha ve "comunismo" donde no lo hay. Dos fuerzas, así, que se combaten tomando nombres prestados porque "causan sensación" y llegan a las emociones, en particular al miedo.

       Como parte de la ausencia de debate, no se ha tomado en cuenta que, a diferencia de la izquierda, la derecha ha llegado a plantear a veces problemas de valores que no se resuelven de "sí" o "no". Como parte de la derecha, fue el caso del argentino Agustín Laje, quien planteó una "batalla cultural", lo que ya habían hecho los Republicanos estadounidenses a finales de los '80 en los Documentos de Santa Fe, incluso recurriendo al italiano Antonio Gramsci. Como el mexicano Juan Miguel Zunzunegui, Laje terminó de mercenario, al servicio del anarcocapitalista presidente argentino, Javier Milei.

       Ahora bien, Laje dejó planteados en el camino varios debates, desde el del delicado y no tan sencillo problema del aborto hasta el de la llamada "ideología woke". A pesar de las embestidas contra "los progres", el "marxismo cultural" o hasta "el comunismo", más de una causa reprobada ha sido asumida por magnates cercanos a los Demócratas estadounidenses, sin que la izquierda articule nada propio, por una razón sencilla: al desconocer la experiencia (no "el experimento") socialista, no hay más que rechazar el "neoliberalismo" y no el capitalismo. La izquierda se ha negado, como sea, a una posición propia, en términos de valores (y no de "amor contra el odio" o "felicidad"), en asuntos que van desde el LGBTTTQI+a o lo que se acumule esta semana hasta el invento más reciente de los therians (humanos que se creen animales), pasando por la bien o mal llamada "ideología de genero" o el tema del maltrato animal (contra los llamados "animales no humanos"). Todos estos asuntos no tienen absolutamente nada que ver con marxismo o leninismo, pese a las amalgamas en las que terminó desafortunadamente Laje. A lo sumo, el marxismo-leninismo planteó la emancipación de la mujer y no tuvo una política definida sobre la homosexualidad. Tampoco sobre los bestias, los burros, las víboras tepocatas, los perros, etcétera. A más de un llamado "progre" no le interesan mucho estos asuntos, salvo el Orgullo a Mariela Castro en Cuba o el Mejunje al líder cubano Miguel Díaz-Canel. En Nicaragua o en Venezuela no son "temas", como se dice ahora. Al presidente ecuatoriano Rafael Correa, cristiano, no se le pudo arrancar nada a favor del aborto y, contra lo que lanzó el estudioso Heinz Dieterich, aquél tan no es misógino que no obstaculizó la candidatura de Luisa González, por cierto protestante.

       Algunos asuntos de "discriminación positiva" son simplemente contrarios a la igualdad ante la ley y no debieran ser tomados en cuenta en el servicio público, como la "paridad de género". No debiera dejarse de considerar que por momentos pareciera tratarse de feminizar al hombre y masculinizar a la mujer, según Laje. En rigor, son cosas de deseo convertido en derecho a hacer realidad cualquier fantasía, y algo "digno" de un reality show, al gusto estadounidense. No es algo que responda a la izquierda, y si lo hace suyo es por demagogia, a regañadientes a veces (como en el caso del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador), por "falta de sujetos" y hasta por el "populismo" inventado por Laclau/Mouffe para hacer las alianzas más amplias posibles. Como decretar "es tiempo de mujeres" y anotarse el voto abrumador de las amas de casa.

        Dos problemas clave han sido planteados por Laje. Primero, el de las "generaciones idiotas", en el sentido del "idiota" de la antigua Grecia, decidido a estar fuera de la política y a retirarse a la esfera privada (con frecuencia, para echar pestes contra "los políticos" y deambular entre "que se vayan todos" y el odio a "la casta"). Esto no tiene que ver con marxismo o comunismo, aunque, en el sentido descrito, el socialismo de Estado es en parte también una fábrica de "idiotas". Este "idiotismo" es contrario a una idea capitalista, la de ciudadanía, participante en los asuntos de la "política": es bajo el capitalismo que se ha pulverizado la participación, por ejemplo en sindicatos o en términos de militancia en los partidos políticos. Los medios de comunicación masiva oscilan entre la promesa del paraíso y el apocalipsis Now para crear entre miedo e indiferencia ante los asuntos de participación política: el día que estalle una guerra nuclear, seguramente se sentirá en mi casa y, mientras tanto, que el mundo ruede.

       Segundo asunto planteado por Laje: la ciudadanía es parte del Estado soberano, y éste se ha visto debilitado por toda clase de instancias dizque "globales" a las que se obedece, pero que nadie eligió, o a "agendas" como la 2030 o lo que se les ocurra a unos cuántos en Davos. Se desprende de lo argumentado por Laje que no queda claro a qué responden los políticos: ¿al pueblo o la nación, bases del Estado soberano, o a instancias "globales" que se visten de "Humanidad", aunque no sean más que los intereses de unos pocos, de "los mercados", de la "gobernanza global", del "desarrollo sostenible" y así por el estilo?¿Los políticos son entonces intermediarios entre estas "agendas" y "el pueblo" o "la nación", como ocurre por ejemplo en más de una universidad o en parte del gabinete mexicano?¿Quién decide? La izquierda se ha subido en buena medida al "carro", y está a remolque, sin que se sepa bien a bien por qué. Los planteamientos de Laje están en La batalla cultural, Globalismo y Generación idiota. Si Laje termina monologando y cayendo bajo con caricaturas -como Zunzunegui- y la izquierda está en "un fascista en cada hijo te dió", la ausencia de debate y la reducción a "sí" o "no" indica que, como parte del debilitamiento del Estado, está el del interés público (y "cosa pública"). Ya es ago saber que no se está en una república, y como la derecha también suele agarrarse de afuera, ni en un Estado digno del nombre. Si nadie en un principio promocionó el socialismo de Estado, es el capitalismo -sobre todo por el consumo y la alta finanza- el que cree, lo que se cuida de decir Laje, que todo Estado es la antesala del colectivismo. Lástima: no se responde, salvo excepciones mediadas, ante el pueblo o la nación, sino ante los medios y ante "agendas" que desembocan en lo que Luismi llama "el desmaye" y en la "gestión del desmaye". En espera de paraísos o apocalipsis que ya se están tardando. A ver a qué hora. En cuanto a "la conversación", ya es chacoteo, como se dice coloquialmente en México, y especulación para "causar impresión" (hace rato que lo entendió el presidente estadounidense Donald J. Trump, sin que se sepa por qué nadie se atreve a sugerirle que no es quien pone o depone jefes de Estado, por ridículos que sean, mulas o mollahs). (da click en el botón de reproducción).



      

sábado, 7 de marzo de 2026

LOS CANGREJOS

 Entre las cosas de valía que llegó a decir el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador está el hecho de que alguna gente tiene "cultura, pero no educación", en referencia a la gente "culta". Al mismo tiempo, el hoy ex presidente parecía creer que la gente "de pueblo" tiene una "gran cultura" y es "la más politizada del mundo". En realidad, como ya ha habido ocasión de decirlo, México no tiene una "cultura milenaria" (en el mundo son muy contados los países que la tienen, por cierto que Irán incluido).

       Hasta hace poco, y acentuado por privilegios de décadas y el acaparamiento y la monopolización, más de un intelectual podía ser culto, o incluso erudito, pero carente de educación, y menos aún en el sentido de un comportamiento ligado al interés público. Para sectores intelectuales y algunos académicos, la educación es cosa de "maneras": lo probó Octavio Paz, cuyo amaneramiento era llamativo. Paz estuvo en el origen de un grupo que predica la "democracia sin adjetivos" y que practica el clientelismo a todo lo que da, llevando a faltas de educación como la zalamería o adulación y el nepotismo. Son hábitos señoriales, no democráticos: digo una cosa, pero practico otra, y el liberalismo no es más que de fachada o la creencia de que todo lo extranjero es forzosamente mejor, por lo que se publica a los amiguis y a extranjeros a veces salidos de Dios sabe dónde, pero como parte de las "maneras". Algunos le llaman erróneamente a éso "burguesía cacahuatera", pero son hábitos de oligarquía que no entiende la educación burguesa con lo que conlleva de igualdad cuando menos formal. Las "maneras" más variadas acompañan prácticas propias de un origen oligárquico que desconoce la libre competencia, por lo que es incomprensible que hable de "libre mercado" cuando de lo que se trata es de concentrar poder al máximo, y, como ya se ha dicho, acaparar y, cabe agregar, intermediar ante el extranjero. En estas circunstancias, el relevo generacional es poco probable, como tampoco lo ha habido en lo que el escritor Juan Rulfo llamó "los encomenderos del otro lado". "Liberal" es el amaneramiento para estar en la moda y acaparar, como ir a lisonjear al extinto Daniel Cosío Villegas. Como no es de libre competencia ni de meritocracia, más allá de algunas virtudes ornamentales, lo que cuenta -como para los "encomenderos del otro lado"- es el poder y colocarse a la sombra del mismo para traficar favores e influencias. Gente culta, muchas veces, y a veces para ser escuchada: pero incapaz de igualdad en el sentido de ver en el otro, si contradice, alguien que merezca ser CONSIDERADO y no nada más descalificado de entrada desde la aspiración al monopolio. Los dos grandes grupos intelectuales en México monologan y no salen del monólogo más que para golpear, y no exentos de saña. ¿Acaparar? Es copar y copar; copar y copar. Los Fidel Velázquez del mundo intelectual.

      Algunos académicos pasan a intelectuales" y reproducen los prácticas descritas, con privilegios y séquitos. La educación termina donde con frecuencia el privilegio es tomado como fuero e impunidad para dar tratos majaderos, humillar (como decirle "pendejo" al presidente, o sino que le pregunten a Come in), rebajar y otros manifestaciones de "poder" agravadas por la creencia en "la libertad" y la ignorancia de la igualdad formal: buena coartada la del llamado "neoliberalismo". El clientelismo, por ser de grupo, está reñido con el interés público. Lo que entendieron muy bien lo que el colmillo de López Obrador llamó "mafias del poder" es que el debilitamiento del Estado podía dar cabida en el "capitalismo de compadres" al clientelismo más desembozado, y con un cinismo también ajeno a la educación en lo que supone de respeto no a la diversidad, sino a la diferencia real y al espacio público como lugar no de "conversación", sino de debate. "Nadie tiene la verdad absoluta", pero pobre del que discrepe o plantee una contradicción: no es un competidor, sino un rival a destruir o incluso, a la vieja usanza, a aniquilar moralmente. No hay aquí ninguna tradición plural, porque la fase liberal decimonónica fue abortada. El gusto es "la voluntad de poder", si es necesario con Nietzsche, del mundo de señores, de disfraz en disfraz, hallazgo feliz de la presidentA Claudia Sheinbaum maltratada -por leal- como la "prolongación de", a lo que se suma cierto grado de misoginia de quienes al mismo tiempo, de ser necesario, se harán los feministas, si es "éso que anda"., con tal de no soltar.

       Parte del "carril izquierdo para rebasar" no está exento de rasgos similares de adulación, "voluntad de poder" a cualquier precio y al de ponerle el suyo a quien se deje, midiendo la capacidad para dar o no entrada a "relaciones". Hay también más de una figura fabricada e "inflada" para que reparta entre quienes "inflan", y el desdén para quien "no reparte". También pasará, aunque con la peculiaridad del delirio: la crítica al poder, dizque por principio, con una apenas disimulada ambición de poder, para hacer lo contrario de lo que se dice, que es lo propio del delirio, y del miedo de fondo al ingrediente de soledad que hay en la independencia de criterio. Como en los otros, la personalidad escindida: no inteligente, sino lúcida, para destruir en los hechos y la conducta lo defendido en la palabra y las "maneras", las morales incluidas: no quedar fuera...y "haz lo que te digo, no lo que hago". Desde un grupo, critico los grupos (y espero turno...). Sin educación como consideración ni evitar convertir al otro en medio, así sea potencial (ah sí: "quedar bien"); con lucidez (¿luciferina?), ademanes y "buenas maneras", cuando no simulacros de "cercanía" como ganchos. Pero educación, no fue del interés dominante y no lo es hasta hoy. Gente "de cultura" con grandes maestros de la patanería y la pobreza de la personalidad. Dedicada desde fantasías de poder a pobretear (otra falta de educación). (da click en el botón de reproducción).


 

miércoles, 4 de marzo de 2026

PA LUEGO ES TARDE

 El hoy nonagenario Raúl Castro no puede ser acusado de "castrismo", entre otras cosas porque no se eternizó en el gobierno, y, hasta cierto punto consciente de ello, fue visto y tratado no como un ser en sí, sino como "el hermano menor de" ("pulguita"), en lo que entonces era "fidelismo", no "castrismo", conforme a una tradición bastante hispánica. Tan es así que más de uno tomó a Cuba por "la isla de Fidel" (la "Numancia", como la llamaba el escritor mexicano Carlos Fuentes), sin incomodarse por el culto a la personalidad. Aunque a la sombra de Raúl Castro, en probable confusión de disciplina y obediencia, el actual líder cubano, Miguel Díaz-Canel, arrancó repitiendo un pensamiento inexistente, el de "Fidel" y la "continuidad". Sólo de manera reciente, parte de la dirigencia cubana, no exenta de adulación, se descubrió cierta vocación por "obras escogidas" de Raúl Castro.

       El menor de los Castro, en el tiempo que estuvo al frente del gobierno, siguió -porque lo había hecho con el ejército- con la búsqueda de institucionalización de la Revolución, a partir de una nueva Constitución, ampliamente discutida desde abajo antes de ser aprobada: el texto es claro en términos de ley, derechos de la ciudadanía e igualdad, para excluir la discriminación (que racialmente salta a la vista en Cuba entre blancos y negros, muy llamativamente). y fortalecer la participación de la gente, que es lo que implica la democracia, no que cada uno se vaya a su casa a despotricar contra la caquistocracia (gobierno de los ineptos). Había dicho Raúl Castro que era necesario pasar de la letra a hacerla efectiva. El último discurso de Raúl Castro al respecto, habiendo ya pasado a retiro, fue el 10 de abril de 2019, y sin presos políticos, como el mismo Castro se lo demostró en gesto de apertura al presidente estadounidense Barack Obama. ¿Los lobitos se encontraron con las "obras" de Raúl Castro para buscar salir de aprietos y seguir en el gatopardismo? También con Raúl Castro se llevó adelante un nuevo Código de las Familias, en más de un aspecto de avanzada, y que no trataba en lo fundamental de las ocurrencias de Mariela Castro, pese a la importancia de la educación sexual. Y finalmente, Raúl Castro intentó una fallida reforma económica que implicaba descentralizar el poder, algo tal vez no muy del gusto de una dirigencia "clasemediera".

       ¿Hay conversaciones hoy entre Estados Unidos y Cuba? Es un misterio, pero involucrarían a un nieto de Raúl Castro e hijo de la pésima Deborah Castro Espín, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, un junior, cuyo padre fue importante directivo de la empresa militar GAESA. El secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, no quiso decir nada. Entretanto, empresas cubanas privadas pueden comprar hoy petróleo en Estados Unidos. El presidente estadounidense, Donald J. Trump, dejó hacer. Parte de los intereses de Trump estaría justamente en venderle petróleo de Estados Unidos a Cuba, y en invertir en el turismo, con cadenas hoteleras gigantes (Hyatt, Marriott, etcétera), para seguir metiendo la pata -con hoteles semivacíos- y en el sector inmobiliario, además, repetido expresamente, de abrirle más puertas a los cubanoamericanos en la isla.

      De repente, y no por "rendirse ante Trump", Díaz-Canel se despertó y despabiló un rato y llamó a medidas económicas y sociales urgentes -ya lo eran muchos años atrás- para permitir inversión extranjera, lo que puede tender un puente con Estados Unidos, aunque también es un riesgo sempiterno, al menos en el turismo; pero, también, para lo previamente buscado, la "autonomía empresarial", la descentralización hacia los municipios y, lo que cuenta y debió hacerse hace ya rato, la diversificación energética (en vez de colgarse de Venezuela) y el rendimiento de la producción nacional de alimentos, lo que también es factible. Díaz-Canel volvió sobre lo planteado por Raúl Castro: un Estado más achicado y más eficiente. No se trata sino de lo siguiente: completar una etapa que se quiso saltar desde 1959-1961, y aprovechar capacidades endógenas, de ser posible teniendo más cuidado en no dedicarlo todo al turismo en nombre de los ingresos en divisas, un antiguo problema desde los '80 y que se agravó después. Hay gente en Cuba con ganas de aportar, pero que no puede hacerlo porque el Estado estorba con mil y un regulaciones, incluso cuando no hay explotación de por medio. El vínculo con los cubanoestadounidenses es un hecho, a través de las remesas, pese a las limitaciones recientes con Trump. Probablemente Trump debiera limitarse a ciertos negocios -que no sirven para gran cosa, como en Gaza, sino para "hacerla más grande", como se dice coloquialmente en México- y los puentes con los cubanoestadounidenses que son un hecho, pero sin pretender "tomarse todo" a expensas de varios proyectos soberanos cubanos; y parte de la burocracia puede dejar de querer arreglarse con palabras y sin hechos y, además de reservar un lugar para la iniciativa nacional y la descentralización, dejar de temerles por temor a la gente de abajo, y reservándose arbitrariedad burocrática. Se trata más de ver qué es posible sin permitir que siga el deterioro social y, si "le apetece", en términos ibéricos, que Díaz-Canel suelte a unos cuantos que no deben ser del todo inocentes pero tan malosos como en las protestas de julio de 2021. Antes de que Trump influenciable por amiguis de lo peor se ponga a lo Carole King (da click en el botón de reproducción).



lunes, 2 de marzo de 2026

PECOS BILL HA VUELTO

 Lo que acaba de hacer el presidente estadounidense Donald J. Trump en Irán no sale de una línea anterior, cuando fue asesinado en Bagdad, capital iraquí, el líder militar iraní Qasem Soleimaní, sólo que esta vez fue bastante más grave, al ser muerto el ayatolá Alí Jamenei y desatarse un conflicto más complicado. Pasemos sobre un Derecho Internacional que hace mucho que es letra muerta y pone las cosas en la ley del más fuerte. Puede pasarse también sobre el pretexto salido de la nada para agredir a Irán. Trump, no es un secreto, se inclina por Israel, que no responde a los intereses del presidente estadounidense, así se lo hagan creer, sino al "Estado profundo", asunto no arreglado entre Republicanos desde el 11/S.

        Uno de los errores de Trump fue allegarse el apoyo de los globalistas, los líderes del Reino Unido, Francia y Alemania, dispuestos a "defender sus intereses" (contra Irán), cuando nadie se está metiendo con ellos. Si se trata de agredir, no tardan en subirse al carro, al poco tiempo de haberse quejado en Davos de que el mundo de hoy "no tiene normas" y es "el del más fuerte": eso decía por ejemplo el primer ministro canadiense Mark Carney, cuyo gobierno decidió de inmediato apoyar la agresión contra Irán. Parece que entonces hay que sumarse. La Comisionada europea, la alemana Úrsula von Der Leyen, pidió rápidamente "una transición creíble en Irán". Del mismo estilo quienes echan pestes contra Trump y lo aplauden cuando se mete con los ayatolás, para lo que se puede sacar la causa de las mujeres o amenazas nucleares inexistentes. No importa que se esté en el Viejo Oeste. Hace poco tiempo se estaba hablando de algo sí como "las naciones civilizadas"..

      Ya desde su primer mandato, Trump tenía a su lado a "halcones" republicanos convencidos de que la fuerza bruta es lo que cuenta. Esta vez, cabe señalar que Trump ha ido en contra de su mandato anterior, del mandato de buena parte de quienes lo eligieron, y de gente del gabinete como Tulsi Gabbard o JD (James)  Vance, a quienes se les está pidiendo cuentas, porque apoyaron al Trump contrario a las guerras. Directora Nacional de Inteligencia, Gabbard se había mostrado abiertamente contra un ataque a Irán. Vance acababa de declarar que Trump iba a optar por la diplomacia, y era en gran parte el camino elegido. Como en el mandato anterior, hay cosas que no van en el equipo de Trump y en sus amistades, porque fue empujado por el primer ministro israelí, Bejamín Netanyahu, que está en "otra cosa".

        El régimen de los ayatolás fue a partir de finales de los '70 un error de la izquierda, si por izquierda se entienden "esperanzas" como la de Michel Foucault, y por el fallido rescate de rehenes en Teherán, capital iraní, por el presidente estadounidense James Carter. Irán llegó a sostener posiciones aberrantes en su choque con Israel, como la negación del Holocausto, y votando tonterías en Naciones Unidas cuando era líder iraní Mahmud Ajmadineyad, para quien Israel debía ser "borrado del mapa". Enésima demostración de palabrería del Sur global, por más que los persas sean de los pocos realmente "milenarios" en el mundo. Que se recuerde, los funcionarios iraníes tenían dificultades para escuchar y tolerar la menor discrepancia sobre el tema del Holocausto.

       Parte de lo que han buscado Estados Unidos e Israel es remover a los "duros" del Cuerpo de Guardianes de la Revolución, los Pasdarán, cuerpo que no es el ejército (el Artesh). ¿Hasta dónde importan los problemas internos de Irán? Parte debe permitir salir del capitalismo de feudo a uno más moderno, pero abortando alternativas desde abajo. El de los ayatolás era por lo demás anticomunista y con Ahmadineyad aliado de fuerzas de extrema derecha no presentes con Trump, dada la inclinación de este por Israel. Las amistades de Ahmadineyad eran para quedarse lívido, si se recuerda quiénes por supremacismo desataron odio a los judíos.

       Como en otros casos, aunque ya bastante fuera de la "Doctrina Donroe", probablemente se haya tratado -como en Venezuela- de cerrarle el paso a China de distintas maneras, dada su dependencia del petróleo de Medio Oriente y del Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo comercializado internacionalmente. Ya se ha estado operando en el mismo sentido a la vuelta, en la entrada del Mar Rojo.  Con el control en grande en la región, se cierra un proyecto más de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (a través de Pakistán y el sur de Irán), además de colocar más en la dependencia a la Unión Europea (UE), que se asume como el vasallo en nombre de "sus" intereses.

       Irán derrocó al Shá y tenía cierta tradición de izquierda en los '50, con Mohammad Mossaddeq (años '50), pero lo que no se dice tanto es que algunos países colocaron al ayatolá Ruhollah Jomeiní en 1978 (llegó a Irán desde Francia escoltado por cazas franceses) para encabezar una gigantesca limpia de comunistas del partido Tudeh. No quita que Jomeiní haya creado su propia guardia y una crisis con Estados Unidos, para irse "por la libre" y crear una casta militar enriquecida. A la larga, Irán creó un grupo de un 10 por ciento de la población beneficiado mientras el resto cayó en serias dificultades sin ayuda social, con una diáspora de ocho millones de personas, una burguesía comercial antigua reticente al régimen (los "bazaríes"), el bloqueo al cambio buscado por el presidente Masud Pezeshkian -cercano a Rusia, al igual que Alí Larijaní, y renuente a culpar de todo a Israel -y otros males.

       No se trata de exculpar a Trump, que ya perdió la oportunidad de hacer caso de gran parte de su propia base y de sus propios colaboradores más moderados. Antes bien, Trump asumió un riesgo interno, le sirvió la mesa al belicismo y puede abortar un cambio desde abajo en Irán. Trump se está metiendo en problemas, actúa con el peligro de que se le prolongue un conflicto innecesario y que dará bombo y platillo al globalismo y al izquierdismo. Una pifia (da click en el botón de reproducción).






        

miércoles, 25 de febrero de 2026

Y QUISE HACERTE A FUERZAS A MILEI

Agustín Laje es un "hombre de ideas" argentino, de derecha, que vale la pena debatir, si se trata de valores, pero que, como el mexicano Juan Miguel Zunzunegui, no puede evitar, llegado el momento, comportarse como mercenario y empezar a las cosas más ramplonas y vetustas.

       A propósito del reciente espectáculo del puertorriqueño Bad Bunny en Estados Unidos, Laje se lanzó contra la parte de la izquierda que alabó el show, sólo que olvidó que también lo hizo gente no precisamente de izquierda, como el siempre muy excitado lorocutor mexicano Carlos Loret de Mola, entre otros, por lo que no era asunto de izquierda o de derecha.

     En un programa reciente, Laje se lanzó a los insultos -en el estilo del empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego- contra alguien que lanzó que en Cuba nadie se muere de hambre en la calle al pie de un edificio, dicho sea de paso pese al deterioro de las condiciones de vivienda en la isla, ante lo cual un cubano argumentó haber visto a dos morirse de frío. El hecho es que quien se refería a ese asunto del hambre en Cuba podía tener en mente los "sin techo": hace poco más de un año había 770 mil en Estados Unidos. Laje puede ir a buscar homeless en Cuba, si encuentra algunos, o mejor en Buenos Aires (cerca de tres mil y unos 270 mil rescatados en "viviendas colectivas"), como fueron apareciendo recientemente en algunas colonias intelectuales de la Ciudad de México, hasta que vecinos lanzaron la alerta. El asunto no se arregla con aventarse a gritar "zurdos de mierda".

       Más cerca aún, Laje quiso demostrar lo que parece de moda: que es la izquierda, no la derecha, una fábrica de criminales, porque las cifras de homicidios y desapariciones alcanzaron récords históricos en tiempos recientes con el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador. En efecto, así es, pero en términos absolutos. En 2018, México tenía casi 125 millones de habitantes, y casi 131 en 2024. Ahora bien, la tasa de homicidios en realidad bajó: tuvo cuando menos tres años de reducción. Hubo un repunte en 2024, para llegar a 25,6 por cada 100 mil habitantes (24 en 2023). Para el último año de My Lord, era de 29 por cada 100 mil habitantes, y nótese que, a diferencia de la "meseta" con López Obrador, quien tampoco prometió gran cosa (ni es seguro que entendiera), con el presidente Felipe Calderón se saltó  de cerca de ocho por cada cien mil a 23 por 100 mil en 2011. Hasta 2020, López Obrador no había logrado parar el repunte desde finales del sexenio de Mi Bombón. Ahora bien, desde que entró la presidentA, Claudia Sheinbaum, quien ya había tenido resultados significativos en la Ciudad de México, y es de izquierda,  durante la primera mitad de 2025 la tasa de homicidios se situó en 11,1 por cada cien mil habitantes (efectivamente), y a finales del año pasado la tasa nacional cerró en 17,5 por cien mil.  Cuando asumió Calderón, México tenía cerca de 107 millones de habitantes. Lo que quiso utilizar Laje en términos absolutos es discutible, además del olvido de que, de manera sistemática, cerca del 50 % de la violencia tiende a producirse en entidades federativas de la oposición, lo que llegó a incluir el Jalisco donde a Enrique Krauze se le asomó "Mariano Otero" encarnado en Enrique Alfaro como la Virgen a Juan Diego. Luego, por lo demás, del asesinato del ex gobernador Aristóteles Sandoval.

       Para que lo entienda Laje, el récord, el del lugar donde "la vida no vale nada", es del derechista Acción Nacional. y sobre Jalisco, es de suponer que en pleno crecimiento del CJNG (Cartel Jalisco Nueva Generación), con Movimiento Ciudadano (en contraste con sus logros en Nuevo León).

       Desde que gobierna la izquierda, la tasa de homicidios es la más baja desde el pico de 2015, luego de que se le entregara el país a un Cártel. En 2024, año de repunte, Jalisco estaba como el quinto estado más violento, por no rajarse y ser de valentones. El "Mariano Otero" sirvió a dos cárteles y apareció en una lista estadounidense de góbers muy preciosos, lo que no exculpa a morenistas ni la falta de fuerza de López Obrador. Como sea, Laje es daltónico. Nada más ve "la vida en rojo" llegado el momento para echar por la borda sus propios logros, como Zunzunegui, y no resistirse a la mezcla de mala voluntad e ignorancia que es uno de los signos de la época. No, los mortíferos no suelen estar a la izquierda, y lo más gracioso está en que la derecha parezca oscilar entre "mátenlos en caliente" y casi declarar luto nacional (como si no se notara: ¿y ahora qué con la "derrama"?), para mantener la suficiente confusión entre Estado y gobierno y demoler ambos, si el segundo es de izquierda. Como cuando te olvidas de quién es García Cabeza de Vaca para los estadounidenses y para la fiscal general de la República, y quién se cree que es en Acción Nacional (da click en el botón de reproducción).




lunes, 23 de febrero de 2026

CAYÓ EL MENSO

Se puede tomar de muchas maneras, pero no es sencillo determinar si cierta forma de "narrar" es prueba de que el mexicano es el pueblo más politizado del mundo, y no todo lo recogido aquí es un invento.

      -Fue así. El Menso estaba enfermo, así que pus a cada rato iba a la farmacia por unos medicamentos. Nada más que la última vez que fue, no los tenían, por lo del desabasto en que nos tiene el mal gobierno, así que los mandaron a pedir y cuando llegaron, que le piden la identificación al Menso y así pus se dieron cuenta y dieron el pitazo.

     -Como aquí pus ya se sabe que hay mucha corrupción, pues seguramente el Menso se fue a michis con los del gobierno que ya se sabe como son, pus para hacer eso de la finta de que está muerto, pus total con la lana que tiene pus nomás se cambia la identidad y ya ahorita el gobierno no se va a meter con él.

     -No pus si lo agarraron pues la presión de ese señor el Trump, que está muy pesado, si así se ponen no pus al rato a ver si no nos invaden o nos bombardean con algo, ya que se puede esperar, la verdad, luego con ese señor no se sabe con qué va a salir y aparte si trae su problema de sexo, entonces capaz que le conviene atacarnos y qué vamos a hacer.

      -Y de remate: no pus vamos a quedar como Venezuela

       Estos tres relatos son verídicos y dan prueba de lo de siempre: no está muerto, el Menso está vivo; se cambió de identidad y ahorita se encuentra en Houston, Texas; no faltará el que diga que: 1) lo mató el mismo al que el Menso iba a señalar como policía corrupto y al que le había pasado lana, pus así son los policías de ojetes, o por qué cree mi amigo que el Menso nomás herido pus ya no llegó vivo, pus lo agarraron y lo callaron, ya sabe cómo es el gobierno; y 2) con eso de que fue de los militares, el Menso verdadero debe estar en el Campo Militar No. 1, más que ahí trabaja un conocido de mi primo que le platicó cuando llegó el helicóptero. Así el taxista de la mañana cuando la integración con Estados Unidos nos tiene al borde del Primer Mundo. Pasemos sobre los corridos del Menso; faltaron la playera, la gorra, la taza y el llaverito del Menso para redondear el "país emergente", la "potencia en ciernes" y un pueblo que no lo tiene ni Obama.

      Después, los protocolos inducidos por los medios, por encima del pedido de calma de la presidentA, Claudia Sheinbaum, sobre todo que, de los de Sinaloa a los de Santa Rosa de Lima en Guanajuato, no es nuevo que quemen camiones, automóviles y, de paso, uno que otro OXXO, que no falta en nada. Pues no: pareció un intento por "retratar" el poderío del Cártel y dar por enésima vez la "sensación" del "país narco" y encima "en llamas". Como consecuencia:

       -Un gringo se encerró en su cuarto de hotel a decir prácticamente que se sentía en Beirut

       -Una que otra comunidad extranjera llamó a no salir de debajo de la cama  

        -Salieron los de la expertís a tratar de saber con un lenguaje de walkie-talkie si el heredero del Menso será el RR, el 03, el 85, o en un asunto de barrio, El Jardinero, El Chorro o El Sapo, si no alguno de Los Cuinis.

         Un medio de comunicación detectó en Puerto Vallarta una fila de 15 personas para comprar tortillas, lo que fue tomado por "compra de pánico"

       Se pide a Los Alegres del Barranco que se abstengan de apología del delito y cuando menos uno que otro se puso más sensato (da click en el botón de reproducción).



SAL SI PUEDES

 Los medios de comunicación no están dando atención adecuada a la evolución de la política exterior de Estados Unidos, reduciéndolo todo a l...