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lunes, 2 de marzo de 2026

PECOS BILL HA VUELTO

 Lo que acaba de hacer el presidente estadounidense Donald J. Trump en Irán no sale de una línea anterior, cuando fue asesinado en Bagdad, capital iraquí, el líder militar iraní Qasem Soleimaní, sólo que esta vez fue bastante más grave, al ser muerto el ayatolá Alí Jamenei y desatarse un conflicto más complicado. Pasemos sobre un Derecho Internacional que hace mucho que es letra muerta y pone las cosas en la ley del más fuerte. Puede pasarse también sobre el pretexto salido de la nada para agredir a Irán. Trump, no es un secreto, se inclina por Israel, que no responde a los intereses del presidente estadounidense, así se lo hagan creer, sino al "Estado profundo", asunto no arreglado entre Republicanos desde el 11/S.

        Uno de los errores de Trump fue allegarse el apoyo de los globalistas, los líderes del Reino Unido, Francia y Alemania, dispuestos a "defender sus intereses" (contra Irán), cuando nadie se está metiendo con ellos. Si se trata de agredir, no tardan en subirse al carro, al poco tiempo de haberse quejado en Davos de que el mundo de hoy "no tiene normas" y es "el del más fuerte": eso decía por ejemplo el primer ministro canadiense Mark Carney, cuyo gobierno decidió de inmediato apoyar la agresión contra Irán. Parece que entonces hay que sumarse. La Comisionada europea, la alemana Úrsula von Der Leyen, pidió rápidamente "una transición creíble en Irán". Del mismo estilo quienes echan pestes contra Trump y lo aplauden cuando se mete con los ayatolás, para lo que se puede sacar la causa de las mujeres o amenazas nucleares inexistentes. No importa que se esté en el Viejo Oeste. Hace poco tiempo se estaba hablando de algo sí como "las naciones civilizadas"..

      Ya desde su primer mandato, Trump tenía a su lado a "halcones" republicanos convencidos de que la fuerza bruta es lo que cuenta. Esta vez, cabe señalar que Trump ha ido en contra de su mandato anterior, del mandato de buena parte de quienes lo eligieron, y de gente del gabinete como Tulsi Gabbard o JD (James)  Vance, a quienes se les está pidiendo cuentas, porque apoyaron al Trump contrario a las guerras. Directora Nacional de Inteligencia, Gabbard se había mostrado abiertamente contra un ataque a Irán. Vance acababa de declarar que Trump iba a optar por la diplomacia, y era en gran parte el camino elegido. Como en el mandato anterior, hay cosas que no van en el equipo de Trump y en sus amistades, porque fue empujado por el primer ministro israelí, Bejamín Netanyahu, que está en "otra cosa".

        El régimen de los ayatolás fue a partir de finales de los '70 un error de la izquierda, si por izquierda se entienden "esperanzas" como la de Michel Foucault, y por el fallido rescate de rehenes en Teherán, capital iraní, por el presidente estadounidense James Carter. Irán llegó a sostener posiciones aberrantes en su choque con Israel, como la negación del Holocausto, y votando tonterías en Naciones Unidas cuando era líder iraní Mahmud Ajmadineyad, para quien Israel debía ser "borrado del mapa". Enésima demostración de palabrería del Sur global, por más que los persas sean de los pocos realmente "milenarios" en el mundo. Que se recuerde, los funcionarios iraníes tenían dificultades para escuchar y tolerar la menor discrepancia sobre el tema del Holocausto.

       Parte de lo que han buscado Estados Unidos e Israel es remover a los "duros" del Cuerpo de Guardianes de la Revolución, los Pasdarán, cuerpo que no es el ejército (el Artesh). ¿Hasta dónde importan los problemas internos de Irán? Parte debe permitir salir del capitalismo de feudo a uno más moderno, pero abortando alternativas desde abajo. El de los ayatolás era por lo demás anticomunista y con Ahmadineyad aliado de fuerzas de extrema derecha no presentes con Trump, dada la inclinación de este por Israel. Las amistades de Ahmadineyad eran para quedarse lívido, si se recuerda quiénes por supremacismo desataron odio a los judíos.

       Como en otros casos, aunque ya bastante fuera de la "Doctrina Donroe", probablemente se haya tratado -como en Venezuela- de cerrarle el paso a China de distintas maneras, dada su dependencia del petróleo de Medio Oriente y del Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo comercializado internacionalmente. Ya se ha estado operando en el mismo sentido a la vuelta, en la entrada del Mar Rojo.  Con el control en grande en la región, se cierra un proyecto más de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (a través de Pakistán y el sur de Irán), además de colocar más en la dependencia a la Unión Europea (UE), que se asume como el vasallo en nombre de "sus" intereses.

       Irán derrocó al Shá y tenía cierta tradición de izquierda en los '50, con Mohammad Mossaddeq (años '50), pero lo que no se dice tanto es que algunos países colocaron al ayatolá Ruhollah Jomeiní en 1978 (llegó a Irán desde Francia escoltado por cazas franceses) para encabezar una gigantesca limpia de comunistas del partido Tudeh. No quita que Jomeiní haya creado su propia guardia y una crisis con Estados Unidos, para irse "por la libre" y crear una casta militar enriquecida. A la larga, Irán creó un grupo de un 10 por ciento de la población beneficiado mientras el resto cayó en serias dificultades sin ayuda social, con una diáspora de ocho millones de personas, una burguesía comercial antigua reticente al régimen (los "bazaríes"), el bloqueo al cambio buscado por el presidente Masud Pezeshkian -cercano a Rusia, al igual que Alí Larijaní, y renuente a culpar de todo a Israel -y otros males.

       No se trata de exculpar a Trump, que ya perdió la oportunidad de hacer caso de gran parte de su propia base y de sus propios colaboradores más moderados. Antes bien, Trump asumió un riesgo interno, le sirvió la mesa al belicismo y puede abortar un cambio desde abajo en Irán. Trump se está metiendo en problemas, actúa con el peligro de que se le prolongue un conflicto innecesario y que dará bombo y platillo al globalismo y al izquierdismo. Una pifia (da click en el botón de reproducción).






        

miércoles, 25 de febrero de 2026

Y QUISE HACERTE A FUERZAS A MILEI

Agustín Laje es un "hombre de ideas" argentino, de derecha, que vale la pena debatir, si se trata de valores, pero que, como el mexicano Juan Miguel Zunzunegui, no puede evitar, llegado el momento, comportarse como mercenario y empezar a las cosas más ramplonas y vetustas.

       A propósito del reciente espectáculo del puertorriqueño Bad Bunny en Estados Unidos, Laje se lanzó contra la parte de la izquierda que alabó el show, sólo que olvidó que también lo hizo gente no precisamente de izquierda, como el siempre muy excitado lorocutor mexicano Carlos Loret de Mola, entre otros, por lo que no era asunto de izquierda o de derecha.

     En un programa reciente, Laje se lanzó a los insultos -en el estilo del empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego- contra alguien que lanzó que en Cuba nadie se muere de hambre en la calle al pie de un edificio, dicho sea de paso pese al deterioro de las condiciones de vivienda en la isla, ante lo cual un cubano argumentó haber visto a dos morirse de frío. El hecho es que quien se refería a ese asunto del hambre en Cuba podía tener en mente los "sin techo": hace poco más de un año había 770 mil en Estados Unidos. Laje puede ir a buscar homeless en Cuba, si encuentra algunos, o mejor en Buenos Aires (cerca de tres mil y unos 270 mil rescatados en "viviendas colectivas"), como fueron apareciendo recientemente en algunas colonias intelectuales de la Ciudad de México, hasta que vecinos lanzaron la alerta. El asunto no se arregla con aventarse a gritar "zurdos de mierda".

       Más cerca aún, Laje quiso demostrar lo que parece de moda: que es la izquierda, no la derecha, una fábrica de criminales, porque las cifras de homicidios y desapariciones alcanzaron récords históricos en tiempos recientes con el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador. En efecto, así es, pero en términos absolutos. En 2018, México tenía casi 125 millones de habitantes, y casi 131 en 2024. Ahora bien, la tasa de homicidios en realidad bajó: tuvo cuando menos tres años de reducción. Hubo un repunte en 2024, para llegar a 25,6 por cada 100 mil habitantes (24 en 2023). Para el último año de My Lord, era de 29 por cada 100 mil habitantes, y nótese que, a diferencia de la "meseta" con López Obrador, quien tampoco prometió gran cosa (ni es seguro que entendiera), con el presidente Felipe Calderón se saltó  de cerca de ocho por cada cien mil a 23 por 100 mil en 2011. Hasta 2020, López Obrador no había logrado parar el repunte desde finales del sexenio de Mi Bombón. Ahora bien, desde que entró la presidentA, Claudia Sheinbaum, quien ya había tenido resultados significativos en la Ciudad de México, y es de izquierda,  durante la primera mitad de 2025 la tasa de homicidios se situó en 11,1 por cada cien mil habitantes (efectivamente), y a finales del año pasado la tasa nacional cerró en 17,5 por cien mil.  Cuando asumió Calderón, México tenía cerca de 107 millones de habitantes. Lo que quiso utilizar Laje en términos absolutos es discutible, además del olvido de que, de manera sistemática, cerca del 50 % de la violencia tiende a producirse en entidades federativas de la oposición, lo que llegó a incluir el Jalisco donde a Enrique Krauze se le asomó "Mariano Otero" encarnado en Enrique Alfaro como la Virgen a Juan Diego. Luego, por lo demás, del asesinato del ex gobernador Aristóteles Sandoval.

       Para que lo entienda Laje, el récord, el del lugar donde "la vida no vale nada", es del derechista Acción Nacional. y sobre Jalisco, es de suponer que en pleno crecimiento del CJNG (Cartel Jalisco Nueva Generación), con Movimiento Ciudadano (en contraste con sus logros en Nuevo León).

       Desde que gobierna la izquierda, la tasa de homicidios es la más baja desde el pico de 2015, luego de que se le entregara el país a un Cártel. En 2024, año de repunte, Jalisco estaba como el quinto estado más violento, por no rajarse y ser de valentones. El "Mariano Otero" sirvió a dos cárteles y apareció en una lista estadounidense de góbers muy preciosos, lo que no exculpa a morenistas ni la falta de fuerza de López Obrador. Como sea, Laje es daltónico. Nada más ve "la vida en rojo" llegado el momento para echar por la borda sus propios logros, como Zunzunegui, y no resistirse a la mezcla de mala voluntad e ignorancia que es uno de los signos de la época. No, los mortíferos no suelen estar a la izquierda, y lo más gracioso está en que la derecha parezca oscilar entre "mátenlos en caliente" y casi declarar luto nacional (como si no se notara: ¿y ahora qué con la "derrama"?), para mantener la suficiente confusión entre Estado y gobierno y demoler ambos, si el segundo es de izquierda. Como cuando te olvidas de quién es García Cabeza de Vaca para los estadounidenses y para la fiscal general de la República, y quién se cree que es en Acción Nacional (da click en el botón de reproducción).




lunes, 23 de febrero de 2026

CAYÓ EL MENSO

Se puede tomar de muchas maneras, pero no es sencillo determinar si cierta forma de "narrar" es prueba de que el mexicano es el pueblo más politizado del mundo, y no todo lo recogido aquí es un invento.

      -Fue así. El Menso estaba enfermo, así que pus a cada rato iba a la farmacia por unos medicamentos. Nada más que la última vez que fue, no los tenían, por lo del desabasto en que nos tiene el mal gobierno, así que los mandaron a pedir y cuando llegaron, que le piden la identificación al Menso y así pus se dieron cuenta y dieron el pitazo.

     -Como aquí pus ya se sabe que hay mucha corrupción, pues seguramente el Menso se fue a michis con los del gobierno que ya se sabe como son, pus para hacer eso de la finta de que está muerto, pus total con la lana que tiene pus nomás se cambia la identidad y ya ahorita el gobierno no se va a meter con él.

     -No pus si lo agarraron pues la presión de ese señor el Trump, que está muy pesado, si así se ponen no pus al rato a ver si no nos invaden o nos bombardean con algo, ya que se puede esperar, la verdad, luego con ese señor no se sabe con qué va a salir y aparte si trae su problema de sexo, entonces capaz que le conviene atacarnos y qué vamos a hacer.

      -Y de remate: no pus vamos a quedar como Venezuela

       Estos tres relatos son verídicos y dan prueba de lo de siempre: no está muerto, el Menso está vivo; se cambió de identidad y ahorita se encuentra en Houston, Texas; no faltará el que diga que: 1) lo mató el mismo al que el Menso iba a señalar como policía corrupto y al que le había pasado lana, pus así son los policías de ojetes, o por qué cree mi amigo que el Menso nomás herido pus ya no llegó vivo, pus lo agarraron y lo callaron, ya sabe cómo es el gobierno; y 2) con eso de que fue de los militares, el Menso verdadero debe estar en el Campo Militar No. 1, más que ahí trabaja un conocido de mi primo que le platicó cuando llegó el helicóptero. Así el taxista de la mañana cuando la integración con Estados Unidos nos tiene al borde del Primer Mundo. Pasemos sobre los corridos del Menso; faltaron la playera, la gorra, la taza y el llaverito del Menso para redondear el "país emergente", la "potencia en ciernes" y un pueblo que no lo tiene ni Obama.

      Después, los protocolos inducidos por los medios, por encima del pedido de calma de la presidentA, Claudia Sheinbaum, sobre todo que, de los de Sinaloa a los de Santa Rosa de Lima en Guanajuato, no es nuevo que quemen camiones, automóviles y, de paso, uno que otro OXXO, que no falta en nada. Pues no: pareció un intento por "retratar" el poderío del Cártel y dar por enésima vez la "sensación" del "país narco" y encima "en llamas". Como consecuencia:

       -Un gringo se encerró en su cuarto de hotel a decir prácticamente que se sentía en Beirut

       -Una que otra comunidad extranjera llamó a no salir de debajo de la cama  

        -Salieron los de la expertís a tratar de saber con un lenguaje de walkie-talkie si el heredero del Menso será el RR, el 03, el 85, o en un asunto de barrio, El Jardinero, El Chorro o El Sapo, si no alguno de Los Cuinis.

         Un medio de comunicación detectó en Puerto Vallarta una fila de 15 personas para comprar tortillas, lo que fue tomado por "compra de pánico"

       Se pide a Los Alegres del Barranco que se abstengan de apología del delito y cuando menos uno que otro se puso más sensato (da click en el botón de reproducción).



domingo, 22 de febrero de 2026

PAPELITO HABLA

 México ha logrado una reducción significativa de la violencia con los gobiernos de la autodenominada "Cuarta Transformación", lo que suele ser característico de gobiernos de izquierda, aunque hay excepciones,

         México ya salió del llamado top ten de homicidios dolosos en el mundo. 2025 fue para México el año con menos asesinatos en una década, y la baja fue llamativa en 2025. De las siete entidades federativas que concentran más del 50 % de los homicidios, dos son de la oposición (Guanajuato y Chihuahua), y una es explicable por el combate al narcotráfico (Sinaloa). El estado de México y Guerrero son pendientes que SÍ incumben a la 4T. Al mismo tiempo, hay resultados notorios que también tocan al gobierno, como los de Zacatecas y Chiapas. De paso, salió Tulum de entre los 50 municipios más violentos, por aquéllo de los "daños colaterales" del turismo. Es un tema que no se aborda, como tampoco la persistencia del destrampe chilango (capitalino) en Cuernavaca y Acapulco.

     De las 50 ciudades más peligrosas del mundo, 44 están en el continente americano, sólo que ya no hasta arriba de la lista en el caso de México. De las 10 ciudades más peligrosas, dejando de lado Culiacán, en Sinaloa, permanece Ciudad Obregón. La capital haitiana es la ciudad más peligrosa (Puerto Príncipe), y el Ecuador de derecha ha logrado meter a seis (Babahoyo, Machala, Quevedo, Manabí Centro y Esmeraldas). Como es costumbre, ciudades colombianas y brasileñas acompañan a las mexicanas, junto a sudafricanas. Es probable que el golpe al CJNG (Cartel Jalisco Nueva Generación) permita disminuir la violencia en una parte de México, Michoacán incluido, consolidando lo logrado. El resto es puntos de entrada de droga y de paso a Estados Unidos.

      En la Ciudad de México, la tendencia sigue a la baja, de tal forma que en los últimos seis años, los homicidios se redujeron en un45 %. 2025 se posicionó como el año con menos delitos de alto impacto desde 2012, además de que cumple con más órdenes de aprehensión y más vinculaciones a proceso. En el primer año de gobierno de Clara Brugada, aumentaron en un 75 % las detenciones y judicializaciones en comparación con 2019. 2025 fue el año con más órdenes de aprehensión cumplimentadas en la historia de la capital mexicana. Los feminicidios siguen también a la baja (44 casos en 2025). Nueve de cada diez sentencias emitidas son condenatorias, lo que implica menor impunidad y la tendencia a "soltar al delincuente" con artimañas.

  La excepción en México es el crecimiento de la inseguridad en Hermosillo, Sonora (lugar 46). A pesar de esto, en términos generales la inseguridad en Sonora ha ido disminuyendo por golpes a los Chapitos, al Cartel de Caborca y a los Salazar..

      Yendo más allá de México, no está Caracas, capital venezolana con "tradición", entre las más violentas del mundo, ni son Cuba o Nicaragua lugares para el crimen organizado ni mayormente para la delincuencia (Venezuela en general es violenta, de décadas). Por lo demás, entre los países más peligrosos del mundo están varios destruidos en las últimas décadas por Estados Unidos, como Irak, Afganistán, Sudán del Sur, Siria, junto a Yemen (por agresión saudiárabe).

       Desde luego, la oposición mexicana, sobre todo la mediática, es libre de tener otros datos y de seguir buscando qué destruir, que suele ser como se entiende la "crítica al poder": ahora resulta que los cadáveres están no exactamente en el clóset, sino desaparecidos. O el siguiente tema para molestar porque, a diferencia de My Lord EPN (Enrique Peña Nieto), que lo desmintió, la 4T se despierta todos los días buscando cómo fregarse al país. Se está a un minuto de que empiece otro escándalo. O a menos: como a cinco (da click en el botón de reproducción).


sábado, 21 de febrero de 2026

YA SE SUPO

Es probable que algunos rasgos señoriales y oligárquicos de la sociedad latinoamericana se estén yendo, sobre todo que el mundo colonial ha terminado por volverse, en gran medida, "patrimonio" para el turismo. Como ya se ha observado, esos rasgos se fueron mezclando en el siglo XX con elementos capitalistas de cálculo de conveniencia: por ejemplo, al servicio de lo que quedó de tradiciones casi "clánicas", reanimadas en parte por la descomposición social. Al mismo tiempo, ya no hay mayor sucesión, digamos en términos de oficio: más de una raigambre oligárquica se perdió en el mundo del "arte", confundido con frecuencia con espectáculo y entretenimiento. Baste con ver la evolución de los vástagos de los "señores" o las "señoras" de la universidad pública: no escasean los aspirantes a "artistas". Asimismo, algunas generaciones intermedias aprendieron a trepar lisonjeando, pero sin que se les haya transmitido oficio. Se mezcló el antiguo carisma con el ánimo protagónico de los medios de comunicación, siempre con la misma creencia: la de estar "dentro" y no "quedar fuera". El ánimo de gloria de antaño con el de estrellato de hoy.
     El clientelismo ya no encuentra como antes cómo arraigar, aunque se siga creyendo a veces que tiene de "humano", e incluso más que el capitalismo. En la clientela se es "de alguien", lo que aparece como "personal" y, además, por la dependencia, "protector" y hasta cálido, salvo que se olvida que el origen es endogámico y no está permitido salirse sin pagar un altísimo precio: hay que aceptar quedar en deuda sin poder pagarla, como forma de servidumbre, bajo coerción siempre latente: el individuo como tal no es tolerado, en lo que pueda tener de propio, sino integrado mediante favores que se tienen que devolver y, para simplificar, enseñándose al amiguismo, el tráfico de favores e influencias y la confusión de lealtad con incondicionalidad. Si acaso, trepar da permiso para traicionar al "de afuera", y no falta quien, a fuerza de incondicionalidades, tráficos y traiciones "inevitables" -poniendo precio-, espere "llegar", con la creencia en que "estar arriba" es impunidad y omnipotencia. Basta con ver a gran parte de la oposición mexicana: la relación cuenta más que el objeto de la misma, en parte, y se cree o se quiere hacer creer que absolutamente cualquier cosa que haga el "mal gobierno" es por fuerza imposición y búsqueda de impunidad por omnipotencia. Al mismo tiempo, se aprovecha para actuar así a la sombra de una completa libertad de expresión. No pasa nada. Con la salvedad de lo que recuerda el resentido: "hoy estás arriba, mañana abajo". El mismo sistema clientelista que encumbra si va a haber "reparto" puede pasar al ritual del "chivo expiatorio" si en el reparto "no le toca". Y entonces se trata de la contraparte: "resistir" por "principio de cuentas". He ahí lo humano de la "gran familia": imposición y resistencia como forma de relación privilegiada, sin apertura a la igualdad.
     Es lo que una parte de la izquierda, aunque quede por saber hasta dónde, pretende llamar "cultura", como algo propio: la predilección del poder, con endogamia, del "grupo", recalcando la "pertenencia" en nombre de la identidad como mismidad. El "afuera" como algo que tampoco puede ser visto como igual: o es "superior" por el solo hecho de serlo, o es el chivo expiatorio para la reproducción del grupo sin que se vean sus fisuras. Condena para el que no es endogámico, incluso bajo forma de presión o de gueto, salvo que ofrezca "derramas". Es el Sur. Pero no es cultura. Es hábito social que se quisiera hacer pasar por natural y asunto de gustos, para el "pues si no te gusta, así son las cosas y quedas fuera". Si se agrega el cálculo de conveniencia que se subordina, con las espaldas cubiertas y estimando beneficios y pérdidas de servirse del otro, es en la transición fuente de patologías reiteradas y de delirio: el de pasar al acto de lo que se reprueba. Se reprueba cuando es contra uno, pero si "todo el mundo lo hace" -puesto que no hay individuos, sino seres gregarios-, entonces llega el momento en que parece permitido. Si se estuvo abajo, se sabe qué hacer arriba, para pasar de "resistir" a imponer. Al punto de la ceguera de no reconocer el derecho a la igualdad y de ser brutal con el libre. Ese es el Sur, aunque hay dos tendencias en juego.
      Una es la de la gente de transición, con aspiración a los beneficios de ambos mundos, el señorial y el capitalista del privilegio de la alta finanza, que se toma por "aristocracia". Y otra la de quienes ya no conocieron tanto del mundo señorial, y sí de un capitalismo de doble faceta: de dura competencia entre individuos, obligando a ser tales, pero también de igualdad formal entre "dueños de sí" y sin los privilegios propios de las aristocracias, las reales o las pretendidas y en el fono ilegítimas. Señores y señoras ilegítimos, por tratarse de mundos en decadencia, y egoísmos de aristocracia financiera de corte "lumpen".
      "Se formó" en los '80, antes de 1989-1991, y con antecedentes previos. La descomposición en Cuba ya estaba, por ejemplo, junto con el acomodo de los "lobitos" que no supieron más que de "poder" y de la seducción del mismo, como "el mejor afrodisíaco", según decía Henry Kissinger; en algunos casos, como México, desde los '70 y sus intocables, o en Centroamérica desde las negociaciones del Grupo de Contadora. No fue nada más el impacto "externo" de 1989-1991, para cuento de los colgados de la aristocracia financiera. En los '80 se fue instalando, junto a "la vida cotidiana", con el impulso libertino previo y "las pequeñas cosas" y "fidelidad a mi modo de ser", la negativa creciente a hablar de valores (no de moral: de valores), mientras se iba entre ambos mundos, el feneciente de antaño -pero aún con las espaldas cubiertas como garantía para la conveniencia y la traición afuera- y el nuevo de egoísmo, del goce, el usufructo de intereses cuales privilegios -también en parte de ciertas burocracias socialistas y otras populistas en retroceso- y la trepadera que para los 90 fue "sálvese quien pueda". Salvo por algunas cosas, restos de antiguos proyectos,  los "quedados" tal vez alcancen a ver cómo "la cultura" es, por querer presentarse como "esencia", el último momento de acomodados y privilegiados que se hacen pasar por lo que nunca fueron, gente culta (y ni siquiera realmente educada). Es en parte hacerse de un dizque "patrimonio" para seguir en el negocio y hablar desde la trascendencia -muy arriba. Otra cosa es la supuesta "batalla cultural": desde una parte de la derecha, más que asunto de cultura es en realidad de valores, y hace ya muchísimo tiempo que la izquierda, la comunista incluida, abandonó los suyos, para ir a dar en los ya mencionados de transición. Ahí se acabó, entre otras cosas, el latinoamericanismo. Valores en pugna son los de la discriminación positiva y todo lo que conlleva de contrario a la igualdad y a la meritocracia, tomada erróneamente por "neoliberal"; y valores "tradicionales" en parte "puritanos" o lo que se parezca, salvo en el problema obtuso de confundir con marxismo o comunismo ("marxismo cultural") lo que no es más que la otra faceta del puritanismo.
    No todo pasado fue mejor, pero tampoco es garantía de nada no estarse más que a la "gestión del presente" -bajo dos formas- incluso formateada ("vive el momento"). Como no hay trabajo que no tenga que "anticipar" lo que aspira a hacer -trabajo, no cultura-, el mundo no se detuvo en el "fin de la Historia" ni es nada más de quienes no tienen más traducción que el reparto (la desigualdad) para seguir en el consumo, la especulación de toda índole y "la sensación del momento", trepando para privilegios. Una cosa es la capacidad para el universalismo en la igualdad, cuando menos formal: de "lo nuestro", como coartada para compadrazgos y asuntos "de cuates", y de "relaciones" ya se tuvo suficiente, como de la creencia en América Latina como excepción a la regla, es decir, como FUERO, en nombre de sabrá Dios qué "maravilloso" o "mágico", dizque "barroco", etcétera: quede como el cuento arcaico para justificar lo que, en términos de valores, no es justificable, como no lo es en la clientela el trato dispensado al "exterior al grupo". Es de poder, y no de idiosincracia, porque hay espacios en evolución, distancia local frente al "poder por el poder" y más de uno que no actúa porque "no hay de otra". La competencia capitalista es ruda, pero entre formalmente iguales y formalmente libres de toda coerción violenta. Si les toca, ni aunque traten con privilegios de quitarse. Y ni aunque sigan con el carril izquierdo para rebasar. Es "su" América y "su" renta o negocito. Y muy "sus" valores en los que no cabe la humanidad, porque la igualdad humana más elemental no es posible: no la hay en la clientela, ni aunque se "globalice": ni si se viste de SEDA. Mona se queda (da click en el botón de reproducción).


miércoles, 18 de febrero de 2026

NO SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ

 Aquí se había adelantado que uno que otro nombramiento en el gabinete de la presidentA mexicana, Claudia Sheinbaum, no iba, y que uno de ellos es el de Mario Delgado al frente de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Delgado es economista y ha "chapulineado" en distintos cargos (Seguridad Pública, Finanzas, Desarrollo Social) -por más que uno haya sido de Educación en la Ciudad de México, por corto tiempo- sin relación con el problema educativo, y es además alguien ligado al Foro de Davos. Fue presidente del Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa), oficialista. ¿Su designación en la SEP fue "política", en el sentido de premiar a MoReNa? Es difícil saberlo, pero tiene visos de haberlo sido, y no de corresponder a experiencia suficiente o méritos de Delgado en cuestiones de educación.

      El problema ys se había planteado en la SEP con el presidente Andrés Manuel López Obrador, lo que es un antecedente: había nombrado a Esteban Moctezuma, otro "chapulín". Tal vez deba entenderse entonces que se trata de gente colocada por supuesta capacidad negociadora, y tomando en cuenta las complicaciones sindicales del magisterio. Pero de educación, Moctezuma no sabía nada y encima estaba ligado a Grupo Azteca. Tampoco es saber de educación haber sido maestra de primaria, como "requetebién" Delfina Gómez, en la SEP "MMC", con la gubernatura del estado de México. Leticia Ramírez también fue maestra de primaria. La SEP terminó dando la impresión de ser un garage.

        En eso se modificaron los libros de texto con Marx Arriaga, también sin formación para ello, más allá de si fue en parte su nombramiento por vínculos con Betty Muller. Los nuevos libros de texto tenían bastantes errores y habían sido erróneamente politizados, porque aquí la educación es de interés público: no de izquierda o de derecha, y que se recuerde, así se manejó hasta que el presidente Ernesto Zedillo metió la pata en los '90 con una falsedad contra el ejército. Por lo que respecta a Arriaga, se precipitó en puntos discutidos como el caso Ayotzinapa o la "guerra sucia". No se trata de algo ideológico, ni Arriaga es "comunista"; sería igual que metiera la mano Juan Miguel Zunzunegui. Se trata de que no son "libros para el pueblo", sino para el interés general del Estado, como no serían libros para que alguien los utilizara para promover las ideas de Hayek. Así, los materiales educativos no se "democratizan", no se votan, no se "mayoritean" y no pueden responder a una corriente de pensamiento específica, menos si es la de una persona o un supuesto grupo. No pueden ser los "libros del obradorismo" ni "de Arriaga". En rigor, al igual que en el pasado del antiguo régimen, pese a sus limitaciones, no pueden ser de contenido mercantilizado. A menos que se suponga que un mínimo de imparcialidad es imposible.

       En el mismo sentido, no son libros "para las mujeres" o "para los pueblos originarios", porque el interés público supone una igualdad y no discriminación que no puede adulterarse con "discriminación positiva", por más que sea recomendable considerar los aportes de mujeres si los hay. Según Arriaga, ya estaban, y lo comprobó en "Sin censura", programa de Vicente Serrano. Probó también que se le había pedido reducir lo de "Ayotzi" y la "guerra sucia": todavía son temas polémicos, como lo ha sugerido la estudiosa Ángeles Magdaleno Cárdenas. Pero Arriaga lanzó la acusación de "privatización", y no hay indiciones de que se haya querido dialogar con él que, por lo demás, se considera "prócer de los libros de texto". Como sea, Arriaga tiene razón en lo alegado con Serrano: no parece que a Sheinbaum se le haya informado, y Delgado, por lo demás, se sirvió de la descalificación sutil.

       Nadia López, que sustituye a Arriaga, es pedagoga y especializada en materiales educativos, así que en gran parte se trata de un nombramiento al mérito, si no es utilizada, como mujer joven y ñuu savi (Mixteca), para seguir manoseando los libros de texto, con "discriminación positiva". Sería otra vez un uso "de grupo" que, sin serlo, se hace pasar por "universal": en realidad, son particularismos que se "enciman" al interés público, salvo que se muestre que le sean de utilidad. Y no es nuevo: bien que antes se hablaba de Cajeme y Tetabiate sin ningún problema. Y de Bomberito Juárez. Se trata de aglutinar por aporte al Estado nacional y no de irlo fragmentando y dividiendo en nombre de la "diversidad". Igual para la educación sexual que no puede desconocer los intereses llamados "conservadores" por beneficiar intereses de grupos. El interés público debiera por lo demás estar encima del mediático.

       Tampoco queda claro el regreso de la vieja práctica de la salida honorable vía consulados o embajadas, por encima de la SRE (Secretaría de Relaciones Exteriores), y al menos Arriaga, contra lo que deslizó malamente Delgado, parece no haber aceptado. El ex fiscal Alejandro Gertz Manero "ya no está para esos trotes" y debiera dejar de ganarse la reputación de "fiscal imperial" (J.J. Lemus) que no puede separarse de alguna clase de negocio. Como ya se ha mencionado, el otro extraño es el canciller: le "deja la chamba botada" a la presidentA. O cree con cierta razón que se necesita instaurar un Premio al Laconismo. (da click en el botón de reproducción).



domingo, 15 de febrero de 2026

SE ACABÓ LA DIVERSIÓN

De los tres país que la derecha y una parte de la izquierda (la "auténticamente democrática") en América Latina muestran como el "coco" (Venezuela, Nicaragua y Cuba), sería interesante saber si tienen rasgos en común con otros países de la región: por ejemplo, alguna tendencia hacia lo que el presidente mexicano José López Portillo (1976-1982) llamaba "el orgullo de su nepotismo".

      No hay realmente caso de "familia" en Cuba, salvo para ocasional presión mediática. De los varios hijos del extinto Fidel Castro, sólo sobresalió -medianamente- "Fidelito" (Castro Díaz Balart), y no en la política. Un nieto tuvo la mala idea de pasearse en la capital cubana, La Habana, en un coche de lujo, y los cubanos no tardaron en mostrar enojo. Fidel Castro, se entiende que por motivos de seguridad (la inteligencia estadounidense trató una y otra vez de asesinarlo), no dió a conocer su vida privada. De los hermanos Castro, sólo Raúl se metió en la Revolución, contribuyendo a dos cosas: la institucionalización lograda en las fuerzas armadas, pese a fallas en otras dimensiones, y la búsqueda fallida de apertura en los 2000. Ramón Castro no se inmiscuyó en política, sino indirectamente, y su pasión fue la agricultura. Por lo que respecta a Juanita Castro, se fue de Cuba en 1964 y pasó a colaborar en Estados Unidos con la CIA (Central de Inteligencia Americana). Dejó un retrato de sus hermanos y de uno que otro más: dijo que, Cuando Fidel Castro se declaró "marxista", su madre lanzó "!qué actor!". No fue la única: un antiguo comunista guatemalteco, que laboró en un periódico mexicano, aseguró haberle dicho a Castro que se dedicara mejor al teatro. La dimensión histriónica de Fidel Castro está para quien la quiera ver. como sus ojos de persuasión para impresionar. Personas que lo conocieron vieron este mismo lado y los espectáculos de falsos diálogos montados en la cubana Casa de las Américas entre Fidel Castro y el sempiterno (anticomunista) director Roberto Fernández Retamar, otro que se eternizó. Para Juanita Castro, Raúl Castro era el más humano; el "Che" Guevara, en cambio, alguien que, además también de dedicarse a impresionar, era inteligente, pero sin sentimientos. Cualquiera puede si se lo propone ver el lado arrogante al extremo del "Che". 

     Por otra parte, de los hijos de Raúl Castro, Mariela Castro se tomó muy en serio -y no sin arrogancia- el movimiento LGBTTTIQ+a, si bien no está mal dar educación sexual, y Deborah Castro resultó una náufraga -entre otras cosas por su fallido y escandaloso matrimonio con un directivo de la empresa militar GAESA- a duras penas ayudada por la familia, a sabiendas de toda Cuba. Nada del otro mundo, salvo por el militar Alejandro Castro Espín, también hijo de Raúl Castro, y alguien bien preparado, que negoció la apertura que llevó al presidente estadounidense Barack Obama a La Habana. Hasta ahí, porque lo demás "se presume", en la actualidad. Pero realmente en política, dos hermanos, uno sin aspavientos y sin ternizarse en el gobierno, y un hijo en la sombra o "con pijama", si es que ni siquiera tiene algún papel. Nada que ver con los Somoza o los Duvalier. Ninguna "dinastía". A cada uno de juzgar los méritos de Mariela y Alejandro Castro Espín.

         Dicho de otro modo, no hay nadie un cargo nada más por el "orgullo del nepotismo" -Deborah Castro acabó mal. Esto indica que el criterio no es de amafiamiento en el poder: si alguien está por mérito propio y no por simple conexión familiar, y además sin saber gran cosa, entonces sí es clientelismo. Si Andrés López Beltrán está en el Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa) porque es capaz, y además no gasta a costa del erario, lo demás es tontería de los medios y sus creencias arcaicas (que si el delfín, que si la "mente conspirativa", que si las cuentas en Tokio, etcétera...). El problema de Paulina es que cantaba mal; de Carmen y de Margarita, que no tenían motivo para el puesto, y sabrá Dios si Beatriz como directiva universitaria.

       Venezuela no es nepotista, salvo en un punto: la familia de la hoy "ex primera comandante", Cilia Flores. Adán Chávez, hermano de Hugo Chávez, ha tenido méritos propios (pese al mismo Hugo Chávez y los privilegios para algunas hijas). Pasamos por lo pronto sobre los hermanos Rodríguez, Delcy y Jorge, presidente de la Asamblea Nacional). La "primera combatiente" Flores tuvo "narcosobrinos" y una auténtica colección de parientes colocados en el gobierno cuando ella fue presidente de la Asamblea Nacional. Casi 50 cargos sin que a Cilia Flores le incomodara. Al contrario: estaba "orgullosa".

       Ahora bien, el país de mayor tradición oligárquica ha sido Nicaragua, y se nota, tanto en el gobierno -presidente y vicepresidente ("copresidenta")- como en la oposición, que reúne a todo Chamorro. Aquí sí, la familia es criterio de colocación en lo más alto del gobierno y en cadenas televisivas ; como en el caso de algunos parientes de Hugo Chávez, no falta cierto gusto por el lujo -notoriamente en Laureano Ortega Murillo. Lo curioso es que un lugar especial ocupan las nueras de Daniel Ortega. Pese a que los años de "la piñata" quedaron atrás y hay más de positivo en Nicaragua con Ortega que con otros, incluida doña Violeta (Chamorro), se trata en parte de "capitalismo político", pese a la dimensión de "socialismo cristiano". No es exclusivo de Daniel Ortega: lo fustigó su hermano Humberto...convertido en próspero hombre de negocios. De los tres países mencionados, Cuba es el menos "familiar", salvo lo que mediáticamente se quiera regar para influir, si es el caso, sobre Alejandro Castro Espín. En Venezuela y en Nicaragua hay sectores acomodados, pero, pese a privilegios de los hermanos Castro (tampoco se crea que exorbitantes), no hay burguesía propiamente dicha, pese a que los militares de alto rango viven bien. Más acomodados -y se notan- son quienes tienen acceso a remesas. Gran parte de la alta burocracia cubana no tiene lujos. Lo poco que se sabe apunta más, en parte, a emprendedores, campesinos y artistas, además de quienes acceden al mundo diplomático -donde por cierto se aparece Laureano Ortega en Nicaragua o se aparecían hijas de Hugo Chávez. Parte de los ricos en Cuba está ligada al turismo, la biotecnología, medios e importación-exportación. En la lista de los más ricos, prácticamente no hay quien esté saltando a través del gobierno a los negocios.

        En muchas cosas, y desde hace mucho, Cuba es indefendible, y lo fue para los soviéticos, en parte. Al mismo tiempo, ha sido -hasta los retrocesos más recientes- un país que podía defenderse no por política, sino porque aseguraba, pese al gusto por las palabras, que la gente tuviera acceso a la educación, la salud, la vivienda y el deporte, además de una canasta alimenticia -aún racionada- buena durante bastante tiempo, cubriendo los satisfactores básicos. ¿Cuánta gente no recibió ayuda de la medicina cubana en México, por ejemplo contra la retinosis pigmentaria o el vitiligo?¿Cuántos deportistas no tuvieron entrenadores cubanos?¿cuántos deportistas cubanos no destacaron en Juegos Panamericanos?¿cuántos no libraron el Parkinson o ciertos tipos de cáncer con medicina cubana?¿Por qué Cuba no es paraíso de criminales, pandillas, drogas, etcétera? El problema es doble: ¿se puede rescatar lo anterior?¿Se puede lograr una apertura -política aparte- que no cree una "burguesía transnacionalizada suicida", por la cercanía de Estados Unidos? No todo el que estuvo cercano a Cuba comulgó, y muchas cosas fueron dichas, incluso desde dentro. Hace rato que más de un estadounidense es retrógrada, y no es nuevo. Lo que está a prueba no es la "generación histórica". Algunos quisieron desde los '90 salir de aprietos con lo que saltó a la vista como una pifia: el turismo, por lo demás con frecuencia corruptor (para no hablar del turismo revolucionario). Tampoco se puede exigir un sacrificio excesivo, ni ponerse a los burros, los caballos, las bicicletas, las carretas y el carbón vegetal para cocinar (aunque en parte ya se está) en un arranque pareciera que de pseudomaoísmo, después de haber hecho pseudotrotskismo con la revolución permanente y "mundial". 

     Lo esperable, en parte, es salvar la distancia entre el presidente estadounidense Donald Trump y el encargado del Departamento de Estado, Marco Rubio, que quiere de ambas, economía y política, lo que Cuba ya parece saber y no hará, si bien puede abrir la economía, cuando los más cercanos a Trump ya han señalado qué sectores en específico les interesan, incluyendo ser ellos quienes le vendan petróleo a Cuba. 

      Lo demás es la baja productividad del trabajo en Cuba: son ya algunas décadas de insistir desde adentro en la necesidad del cambio, no siendo Cuba el Sájara y habiendo algunos recursos, y en vez de seguir despilfarrando en construir grandes hoteles para que queden semi-vacíos. ¿O es lo que quiere para sí Trump, como en una parte de Gaza?¿Qué inversiones en concreto?  El error inmobiliario ya lo cometió Gaviota dentro de GAESA esperando turismo masivo después de la visita del presidente estadounidense Barack Obama, por lo demás. Cualquier forma de relación con el exterior no puede ser más que el complemento de una reorganización interna ahogada por la creencia en el poder de la palabra, el problema de Fidel Castro, de Hugo Chávez y, cuando lo hacía, del maratónico Daniel Ortega. El otro asunto es que debiera cesar la creencia de que el Estado es gratis e instalarse en cambio un vínculo entre excedente y salario. Varios de estos problemas han sido tratados dentro de Cuba con mínima censura, e incluso con fricciones abiertas y no sancionadas desde una burocracia que, sin embargo, no parece entender lo que le dicen sus propios líderes.

     Aunque tratando de evitar una escalada con Estados Unidos, hay países dispuestos a ayudar a Cuba, y con los cuales se podrían sortear ciertas dificultades, pero en el entendido de que Cuba deje de actuar como si fuera manirroto y de extorsionar para hacerse mantener, en nombre del bloqueo. Es sorprendente hasta qué punto se dicen las cosas para que no sean oídas, sino remplazadas por palabras y trabas. El problema está desde muy temprano en un país que, a falta de oligarquía y de burguesía, aprendió por décadas a colgarse de un "Estado" dependiente del exterior, y que para algunos no sabe hacer otra cosa, con quien caiga, y como si una burocracia "media" no quisiera realmente considerar más que "el poder" como fin en sí mismo, por más que no se caracterice ya la isla por ser "de los Castro" -ni lo fue de Raúl Castro, poco tomado en cuenta-. Desde adentro y desde abajo ya está señalado qué corregir, pero son entre tres y cuatro décadas de tentación burdelera (desde las "jineteras mejor educadas del mundo", entiéndase "cubanía" o "vivir del cuento"). Y no es "cultura", como ninguna de las variantes de un clientelismo medianamente atemperado en Cuba, salvo por el "fidelismo". Ya debiera pasar (da click en el botón de reproducción).



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