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martes, 3 de noviembre de 2026

VAMOS A LA PLAYA

 La universidad pública mexicana debió saberlo. Se veía confrontada a toda suerte de paros, con gente similar a la de algunas marchas, y aparentes protestas, además de falsas amenazas de bombas, cuando la Fiscalía de la Ciudad de México ofreció investigar el origen del asunto. Muy bien: en menos de 24 horas, cesaron los paros, las tomas, los encapuchados, las porros violetas, las amenazas, las banderitas de Palestina, todo. A la mexicana: aquí no pasó nada. Se volvió de lo más esporádico, como los desmanes en el centro de la capital. Es difícil saber por qué, al parecer, la jefa de gobierno capitalina, Clara Brugrada, habría querido que no se toque al llamado "Bloque Negro", supuestamente anarquista y anticapitalista. Los vestidos y encapuchados de negro.

       La historia es muy añeja y en México se remonta al ala derecha del régimen desde principios de los '60. Orquestó una provocación mayúscula en 1968, lo que no quiere decir que todos fueran provocadores o que en general el movimiento estudiantil fuera artificial. Pero es de manual de fuerzas de seguridad o de remanentes en la ociosidad o en guaridas. Está muy bien explicado en el documental "La conexión americana", sobre el 68 mexicano.

        Viene al caso porque Francia está gobernada por gente nada inocente, ligada a la aristocracia financiera, y que se dedica a romper la protesta social, desde los llamados "chalecos amarillos", y ahora la estudiantil, que convergen en algo lógico y sencillo: si hay "recortes", como sucedió por lo demás en México desde los '80, se deterioran los servicios públicos, notoriamente en la educación -que en Francia era de calidad y tendía la mano individualizadamente- y la salud, que también era buena, como en algunas especialidades lo fue la mexicana. Si entretanto el costo de la vida sube, la gente tiene menos opciones, ya que debe atenerse al deterioro -sin haber visto gran cosa del dinero de la deuda pública, como tampoco de las deudas mexicanas- o verse estrangulada por el sector privado. El retorcido presidente francés Emmanuel Macron ya ha explicado mil y un veces que considera los derechos como "demasiado", el patriotismo como "nacionalismo" nefasto y un derecho -aquí sí- el armamentismo. Francia está en vísperas de elecciones presidenciales en unos meses ante la posibilidad de romper la unión con el Reino Unido y Alemania que es dañina para Europa toda. Entretanto, la aristocracia financiera se sirve del lumpen, como en Estados Unidos lo ha hecho George Soros, ahora relevado por su hijo.

       A partir de aquí, debe creerse tal vez que las manifestaciones de violencia en las protestas son "espontáneas", aunque en parte pueda haberlas. Es "autenticidad" anticapitalista que vandaliza negocios, en particular. ¿Qué es lo que resulta? Temor a las protestas, indirectamente criminalizadas, cuando no rechazo de una parte de la población. ¿Entonces? Cuidado con las protestas. El "run-run", como lo llaman en México coloquialmente, circula: "no acercarse". Nadie quiere verse envuelto en desmanes o ante la represión policíaca, aunque, dicho sea de paso, puede haber jóvenes inmigrantes acostumbrados.

      Como se trata de protesta social, que tenga simpatía expresa de partidos políticos -como La Francia Insumisa- no significa que "los políticos" estén "sacando raja" de Mme la Sociedad Civil y su "espontaneidad", como ironizara en su tiempo José Joaquín Blanco en México. Se trata de otro asunto de invertidos.

      Y hay más de un invertido entre la gente de Macron, como parte del penoso deterioro de Francia y no de la politiquería -"política politiquera"- de por ejemplo el señor Jean Meyer en México, alguien que persigue y que, cuando encuentra un límite, se dice perseguido, como todo perverso narcisista. Entonces sale otro, italiano, de Mundo Beto (en Facebook), a ver si hay pradera seca (probablemente no) y chispa -la falta de habilidad política juvenil cuenta. Es La Francia Insumisa que "infiltra" a la buena muchachada.

       La violencia surge de entre la multitud y no debe faltar quien se exalte. Sin embargo, está demostrada la perversidad al infiltrar provocadores, como parte del "Bloque Negro", y que, en medio de la idea de "encapsular" en la calle para reprimir, "revientan" la protesta: cuando hay arrestos, más de uno es soltado porque, con la pena y de manual, es policía (y se hacía en 1986 en la universidad pública). El beneficio: crear rechazo o indiferencia entre la gente, temor por los actos de violencia y descrédito para que el tema sea la violencia misma, no la causa de la protesta. Para eso se infiltra gente mientras a quien simpatiza se lo acusa de "infiltrar". Sin anestesia, sin filtros. Tampoco es novedad en Francia, que ha tenido su lado sucio. Lo nuevo es la perversión: no la represión directa estilo Metro Charonne o el clima social asfixiante, sino la radicalización libertaria -y puede haber, además de policías, tontos útiles- para hacer creer que, en vísperas de elecciones, vaya, el centro-izquierda de La Francia Insumisa "mete la mano" y lleva a suficientes desmanes, como para ahorrarse el voto. Con la perversión adicional de ni siquiera dejar que la policía de suburbios tenga recursos para luchar contra la delincuencia (incluidas bandas de inmigrantes). Tampoco hay recursos. Nada más para quebrar protestas -miren lo que cuestan, destrozan negocios- y para el armamentismo. Ya es penoso y dura cuando menos desde los '80, salvo paréntesis, prohibiendo ahora a la gente expresar que está cansada del vandalismo financiero, o de "los mercados" y su insistente chantaje. Como el del "Bloque Negro", entre tontos útiles -lumpen- y policías, para pervertir -adulterar- el sentido del reclamo. Si no hay vuelco, será peor si se persiste en tener por enemigo entre otros a la propia gente que reclama educación y salud de calidad, y equidad. Y lo hace porque la hubo y la han destruido riquillos, advenedizos, rentistas, parias inmigrantes (los más recientes, no todos) y quienes por alienación ya no reacionan y dieron en la in-diferencia. Entonces da lo mismo Francia que Costa de Marfil o el bronceadito de Macron. (da click en el botón de reproducción).



PARQUE TEMÁTICO

 Se ha vuelto común refugiarse en "la cultura" y, desde lo que se llama el "Sur global" o "la periferia", deslindarse de "Occidente", sin que se sepa entonces si América Latina debe ser desechada o, como ocurrió con el estadounidense Samuel P. Huntington, simplemente colocada como "parte residual" del mismo "Occidente".

        El rescate de "la cultura" y lo que parece "lo nuestro" es, en apariencia, un rechazo a Estados Unidos, país con no mucho tiempo de existencia, cerca de 250 años, a lo que hay que enfrentar supuestamente una cultura olmeca, por ejemplo, de hace miles de años que ya conocía el drenaje (mientras "Europa" no y andaba tal vez de puerca), el la cultura persa que da en "nunca amenaces a un iraní", para no hablar del presidente ruso, Vladimir Putin, remontándose a la Rus de Kíev para justificar la entrada rusa en el Donbás, o de las reivindicaciones milenarias de Xi Jinping en China. Pareciera que es catadura de vinos y que, cuánto más añejo, mejor. En barricas de quién sabe qué estilo. osas del mundo de los ricos que "degustan". Por cierto, si se trata de Irán, no es la primera cultura milenaria, de las poquísimas que hay, que le pone un alto a Estados Unidos, ya que Vietnam es antediluviano.  Si se trata de remontarse al pasado, también se puede reivindicar la barbarie, como la nazi, fascinada por lo antiguo y, entre otras cosas, por el mundo helénico, con tal de que el asunto fuera "grandioso". En fin: es algo también de advenedizos, como cuando Arturo "El Negro" Durazo echa a perder Zihuatanejo con un tremendo Partenón o Amado Carillo, "El señor de los cielos", desfigura el Pitic en toda una manzana en Hermosillo para construirse un palacete estilo las mil y un maravillas.

       Es que es, en parte, de "nuevos ricos" y de hombres de negocios gringos darse un barniz de "cultura". El problema de Estados Unidos no es que haya nacido en 1776, o entonces América Latina está peor, porque sus independencias son más tardías. Y ni se diga por cierto el surgimiento de Italia y el de Alemania, que data de 1870/1871. Es que Estados Unidos no tiene medioevo. Tuvo comunidades primitivas, pueblos originarios antiguos, y por cierto que también una aristocracia, pero esclavista, en el sur, e históricamente vencida con rapidez por el "yanqui". El despegue estadounidense al capitalismo es rápido. El problema está en saber si el reproche es a Estados Unidos o al capitalismo, cuando alguien como el señor ruso Alexander Duguin propone negarle a Occidente universalidad de valores, que cada quien tenga los propios y por cierto que América Latina se una siguiendo los ideales...de Getúlio Vargas y Juan Domingo Perón (siempre según Duguin). He ahí la fascinasción por "la Kultur" siguiendo por lo demás a autores probadamente nazis, como el alemán Martin Heidegger, u otros parecidos y dudosos como Julius Évola o Mircea Eliade. Évola está ligado al fascismo y el nazismo, y Eliade, aunque se quiera borrar el episodio, estuvo ligado a la fascista Guardia de Hierro rumana. Después de todo, como Estados Unidos ya se compraba las cosas, está más que probado de que Henry Ford a Prescott Bush apoyó al nazismo. Era, por invención argentina (de Walter Darré), muy de "suelo y sangre", mientras que Estados Unidos no tiene "raíces" -es lo que se está diciendo- ni por ende "suelo y sangre", sino un peculiar melting pot. Por suerte, Duguin está lejos de Putin -cuyo ideólogo reciente ha sido el profesor Vladimir Medinski- y se equivoca en la maroma completa Inna Afinogenova al tachar al mismo Putin de "fascista". En rigor, ni siquiera es posible saber qué hay en la cabeza de Duguin. Ni es deseable el chovinismo gran ruso (como hay en China uno de "gran Han"). Otra moda americana: hacerlo todo en combo, max, mega, súper, híper, ultra y lo superlativo. Uy, qué fuerte impresión. Como la grandeza mexicana.

         Parece que la sinapsis y la sinopsis se hacen en estilo estadounidense. ¿Hay que reivindicar la grandeza de la India con sus castas y su inmensa pobreza, o alguien como el primer ministro Narendra Modi, a la modi, perdón, moda, con el hinduísmo contra el islam? Por cierto, es moda anglosajona, esa de ponerse con Ravi Shankar, dar conciertos para Bangladesh y servirse de lo hindú para lo hippie. Como otros encontraron en India la suástica. ¿Son "los propios valores" de la India? Entonces la inmensa pobreza es "cultura" (y casta).

      Así el gringo y sus Fundaciones (pocos académicos mexicanos las resisten) para comprarse "cultura", reducida con frecuencia a lo "antiguo", forma de querer fabricarse un "linaje" (sí: "El Negro" Durazo, de Cumpas, descendiente de algún emperador romano). Para ello hay que meterse en el arte y ser filantrópico, de donde tantos vástagos de universitarios con vocación de algo "cultural" y "artístico", así sea tatuador con estudios superiores. Y destruir la academia mediante inyecciones de antropología -hasta acabar como Roger Bartra diciendo que el gobierno mexicano es de derecha o lo que sea. Patrimonio cultural, ruinas y varias cosas más para "volver a las raíces" o fabricárselas cuando se es advenedizo como el gringo y no se tienen mayores antecedentes aristocráticos, entiéndase "gobierno de los mejores". Lo mejor es lo que se puede comprar, consumir o lo que sirve para especular, en la bolsa o en remates de arte en Sotheby's.  "Burgués" suena feo: hay que darse los aires de la aristocracia financiera y "mostrarse", "mostrar cultura" (aunque sea barniz), ponerse a lo "grandioso" y, en realidad, porque es un viejo pleito con "la Kultur", y por éso quien entrevista a Duguin lo mira con algo de mueca burlona, meterse a la des-civilización, porque nunca se ha hablado de "civilización estadounidense" y porque una cosa es el protocolo a seguir, así sea no interiorizado, y otra cosa ser civilizado, comportarse como tal e interiorizarlo, lo que el gringo desconoce. Por lo que el proceso en el que cada quien se pone a justificar su "Kultur" y sus pantaloncitos bávaros es uno, también, de formas de des-civilización, como lo ha sugerido el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa: el mismo gringo y su alud de imitadores que va en busca de la última playa virgen exótica o a ver "patrimonio", después de inculcar al local mentalidad de reservación indígena (conserva tus costumbres en pleno McDonalds), se permite el desmán cuando termina el protocolo y empieza el spring break, el whisky, la droga y el sexo desenfrenado y hasta con vacas en Iowa. Con lo cual crea DOS DIRECCIONES: una, hacia el rescate casi puritano de las costumbres (¿o no, con talibanes y otros?) y el atavismo localista -"la Kultur" es también la Comunidad contra la Sociedad- y otra hacia el destrampe sin límites. Como cuando dices en español "tú, doctor", porque "you" es usted y tú. Lo que habría que distinguir es la nación estadounidense -protomundial, de vocación cosmopolita y de gueto a la vez- de lo que es una expansión contradictoria del capitalismo, para -pero es el tabú- poder hablar de sociedad y de problemas de sociedad en vez de ponerse a buscar quién es el más cercano al Hombre de Neanderthal. Como es de sinapsis y sinopsis anglosajona, lo de las culturas y las civilizaciones -todas no lo son, por cierto- ya es de parque temático. O Jurásico (da click en el botón de reproducción).



jueves, 15 de octubre de 2026

A QUIÉN LE IMPORTA

 En muy, pero muy contadas excepciones, y por casualidad antes que por petición (y mucho menos por adulación) o por "servicios", se ha recibido apoyo "de sangre" -y no patriarcal, por lo demás- para una trayectoria académica. En cambio, se ha recibido en el pasado mucho de un sistema escolar exigente y de una parte familiar de apoyo a dicho sistema. Es algo que ha existido en México: buscar contar con una carrera para salir adelante a falta de, o con mínimas "influencias" ("yo no estudié mucho, pero saqué adelante X número de hijos profesionistas"). Dicho ésto, pudo haber influido, en parte, una familia de maestros, pero no, contra lo que en su momento propagaron estudiosos franceses como Pierre Bourdieu y Michel Foucault, algún fetichismo del poder y sus "relaciones" y dependencias. El sistema escolar francés educaba no nada más para alguna "reproducción", "distinción" o "herencia", sino para la independencia de criterio y la singularización individual a través de una fuerte meritocracia y la creación de equidad, para quien quisiera aprovecharla, aunque ya desde los '70 existían signos de comienzo de declive.

         Llama la atención la forma en que se ha estado hundiendo poco a poco Francia, y no cabe más que esperar ahora que, cuando menos, no resulte electo alguien que termine de provocar algo de gravedad con Rusia, por elemental sentido de justicia y rechazo, también, desde una Francia generosa y leal, a la otra, grave e irremediablemente hipócrita y mezquina, de la que se ha apoderado la alta finanza, carcomiendo incluso virtudes capitalistas, como la singularización ya mencionada, por notorio contraste con los "comunitarismos" endogámicos, y por más que se quiera hacer pasar valores universales como propios de una "cultura específica", incluyendo la valoración del trabajo y de la creación. Francia entró en general en declive desde la hecatombe demográfica de la Primera Guerra Mundial y la abdicación de la burguesía frente a la vez a Alemania y a Estados Unidos. El deseo de independencia prácticamente se apagó con la partida de Charles de Gaulle a finales de los '60.

       El chantaje de la alta finanza se tradujo en uno hábilmente montado desde los '80 por el hipócrita y colaborador del nazismo, el socialista (socialdemócrata) Francois Mitterrand. Ese socialismo tiene hoy en el candidato Raphael Glucksmann a alguien peligroso, conservador-libertario y entre quienes están cegados por la rusopatía.

       Por ahora, a reserva de saber si podrá participar, dado un problema legal encima, despunta como favorita Marine Le Pen, que no es, a diferencia de su padre (Jean-Marie Le Pen), alguien de extrema derecha, ni ya partidaria de ninguna salida de la UE (Unión Europea) ni de franca ruptura con la alta finanza. Le Pen podría quedar entrampada en contradicciones como las que han tumbado al presidente estadounidense Donald J. Trump. Así como no es de "extrema derecha", tampoco es "xenofobia" querer redefinir la política de inmigración, ni es discurso de odio, por lo que pueda venir e impedir hablar: Francia no tiene la misma idea de "universalidad" que Estados Unidos, por lo que no se trata de recrear guetos mediante los cuales el inmigrante busca dinero y ciertas comodidades sin renunciar a sus valores "comunitarios". Se es primero Hombre y ciudadano, y no primero de alguna identidad de cualquier índole para no tener con el otro más que "tolerancia" -sin fusión- por dinero, en una tierra prometida para hacer dinero. Como sea, lo que sigue de Le Pen, el segundo de a bordo Jordan Bardella, deja que desear. Para situar las cosas sin empezar a mover magnitudes a conveniencia, la Agrupación Nacional (RN) de derecha cuenta con una base sólida, sí, y de ya largo aliento, pero de un tercio de los votantes, o si acaso un poco más. Francia no es proclive al "fascismo" que agita la alta finanza para lo que se verá. El asunto, en efecto, es "ahí viene el fascismo" para evitar el menor resquicio de movimiento contra la UE (pese a la moderación de la derecha en el tema), de patriotismo (como el de Florian Philippot a la derecha) y de freno mínimo a una inmigración de la que se sabe desde los '70 -ya lo tuvo que experimentar desde Ceuta el español Pedro Sánchez- que es para beneplácito de los patronos contra los supuestos "privilegios sociales" de los trabajadores locales.

       En segundo lugar, Jean-Luc Mélenchon, de La Francia Insumisa, "progresista", muy amiguis de latinoamericanos, pero con poco menos del 20 % de intenciones de voto, porque Francia ya no es de Frentes Populares, nombres aparte. El tercer lugar: Edouard Philippe (Horizontes), ex primer ministro del actual presidente "Rothschild" Emmanuel Macron. De lo que se trata, para asegurar una inercia a favor del eterno "centro", es de "agrupar" o "federar" en nombre de un "!no pasarán!" de invertidos conservadores-libertarios contra la derecha. ¿Con quién tendría que pactar Mélenchon?¿Con una patología peligrosa como la del socialista Glucksmann?¿O con Philippe, para que se cuele lo mismo?.¿Quién está gobernando?¿Macron o la aristocracia financiera con inmigrantes de lumpen?¿Será lo mismo de "ahí viene el fascismo" para paralizar o inmovilizar y seguir cuesta abajo?¿Está gobernando la alta finanza a través de los medios de comunicación masiva, en una forma de usurpación?

      La propuesta menos beligerante y más sensata y moderada es la de Mélenchon (egolatría aparte), con fuerte apoyo en sectores muy jóvenes de la sociedad. Lo que no se puede saber es qué papel de lo más sucio pueden jugar Glucksmann y/o Philippe, en el "centro" ("centro-izquierda" o "centro-derecha"), para "orillar a Mélenchon", mientras que la derecha de Le Pen pierde fiabilidad, pese a ser más moderada en el asunto de Rusia. En términos generales, Francia no quiere confrontación, si se suma Le Pen y Mélenchon. Por lo pronto, como lo demostró la reciente protesta juvenil de hartazgo, sucede que hay que toparse con quien encuentra -y se apoya en sectores de centro-izquierda, como los residuos de la social-democracia- con una usurpación que a través de los medios es patológica y violenta, porque en parte tiene poder y busca como no soltar el gobierno, jugando a dos bandas. No es la Francia del trabajo, sino de los rentistas, los que juegan a "la libertad" y se toman por "la revolución" (entendida como provocación reiterada), porque el caos desorganiza y permite controlar. Como no es ya del trabajo, tampoco es de levantar la educación y la salud que lo acompañan, salvo parcialmente en Le Pen. Falta por ver, y el sistema se encarga de desechar candidatos "no funcionales", a riesgo de dar en lo que se conoce como "kakistocracia", gobierno de los ineptos cuando todos a una, con variantes, están el el síndrome TINA (There is no alternative). Ya no es entonces de mérito, o es incluso -como le ha ido pasando a Le Pen- de temor a la independencia de criterio, que termina donde empieza el "delfín" Bardella.

        Cualquiera de los dos, Le Pen (parcialmente) o Mélenchon, podría reducir las tensiones con Rusia, pero no lo quiere "el centro" bajo control conservador-libertario y en unión de la alta finanza y los medios de comunicación masiva. El problema más fuerte es para el más sensato, con el agravante de que quienes tienen mucho del poder buscarán "orillar a la orilla" a ambos. Como sea, si no se está en la "dependencia de", Le Pen y Mélenchon no son extremos, ni -antes de que manden a callar- querer a Francia es un "discurso de odio" contra quienes no la quieren y creen que es de revancha "a lo Fanon". No la quieren Glucksmann ni Philippe y no se toman por correctos los referentes de "debate" que plantean los medios de comunicación, que se aprestan a fabricar una "polarización" para ofrecerse a "consensuar". Por cierto, ¿no es odio, veneno puro, lo que hacen esos medios?¿No es también, como regresión, fetichismo del poder?¿O los parásitos simplemente seguirán destruyendo al huésped?¿O llegará a su término el engendro de Mitterrand? A ver...porque a la Francia actual no es sencillo agradecerle como se podía en el pasado, pese a los resquicios de independencia y a que, después de todo, Macron ha logrado hacerse detestar, salvo tal vez en Ucrania (da click en el botón de reproducción).






        

martes, 13 de octubre de 2026

MUJERES DIVINAS

 Desde que fue jefA de gobierno de la Ciudad de México (CDMX), la actual presidentA mexicanA, Claudia Sheinbaum, tuvo alguna que otra excentricidad en materia de mujeres -ya se verá por qué- y de pueblos originarios, como ciertos cambios de nombre: el ärbol de la Noche Triste por el de la "Noche Victoriosa", o la calzada Puente de Alvarado por México-Tenochtitlan. Se trata de convenciones, y no tiene mayor importancia, como tampoco cambiarle el nombre al Paso de Cortés, lo que no es -contra ya el océano de cosas que lanza con un centímetro de profundidad Jesús Silva-Herzog Márquez- un signo de "omnipotencia autoritaria". Tampoco tiene mayor importancia sacarse de la chistera heroínas desconocidas -como tampoco el Catarino Maravillas de la anterior pareja presidencial- o gritarle a Josefa Ortiz Téllez Girón en lugar de a Josefa Ortiz de Domínguez. Tal vez sea más molesto andar cambiando el idioma o meterse a "todes", como Clara Brugada, jefa de gobierno de la capital. Esa no es "batalla cultural". Fue en parte algo de mercadotecnia que hizo efecto para ganarse el voto abrumador de las amas de casa. Cuenta más que Sheinbaum -como Brugada- sea honesta con las cuentas y honesta en general, lo que no puede decirse de la oposición, colgada de los medios. El señor Enrique Krauze va a decir que Sheinbaum no habla de "lo que va mal" justo el día en que la presidentA mete sus narices en el IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) reconociendo que falla. Krauze no dialoga o debate: habla para sí mismo y la "gente", sin distinguirla de la audiencia.

        Sin tapujos y como se lo dijo Loretito al mismo Krauze (quien aprovechó para otra de mala fe y de desconocimiento de la historia de México), se trata de separar a Sheinbaum del anterior presidente, Andrés Manuel López Obrador, invitándola a una deslealtad que no hará, como tampoco la hizo en su momento Marcelo Ebrard. Esto no quiere decir que Sheinbaum esté "protegiendo" a MoReNa (Movimiento de Regeneración Nacional), y respeta su autonomía. Tampoco salió a aplaudir cuando Rubén Rocha Moya buscó volver a la gubernatura de Sinaloa. Ni es la presidentA omnipotente que es parte de las pésimas historias "a lo Carlyle" de Krauze y que lo decide todo por sus pistolas. Es "esto" o, en "modo binario", una presidentA "ineficaz". Vaya con la costumbre: o se las puede de todas todas, o no es nadie. Así en la fantasía de medios y oposición de origen en el antiguo régimen y que le "apuestan" a lo más bajo del "pueblo". Que si "Maximato" o control desde casa de La Chingada.

        Es una pena de machismo. Y de parte de los mismos que han aplaudido a más de un feminismo y que se dicen muy comprensivos con las féminas. Por dos motivos sencillos: lo son con la madre, que todo lo perdona, y con la señora de la casa, que tiene la forma muy latina de convertir al hombre en un inútil -doméstico, para empezar-, agarrarlo de ya se sabrá dónde y tolerarle sus "canas al aire" -como se dice coloquialmente en México- mientras provea. Adorado por la madrecita, sumiso llegado el momento ante su señora, complaciente en todo con la amante y refugiado en espera de comprensión de alguna hija. ¿Cómo no quererlas, oh mujeres tan divinas, si no queda más remedio que adorarlas? De lo contrario, no hay perdón, se duerme en el sofá, la otra chantajea y la hija se esfuma con el trompetista de la vecindad. Son los machitos-caciques que al mismo tiempo hacen las delicias de las lectoras de Esther Vilar con El varón domado. Ya se la saben, carteras y celulares...De donde un país machista con "recuperación colectiva de la vista". El omnimacho candil de la calle que ve una figura desdoblada en la mujer, que no es un igual: por ser mujer, se le somete y, un buen día, oh mujeres tan divinas, por ser mujer, madre abnegada, amante o esposa que todo lo tolera, el "hombre invisible de la foto" -éso es de la guapería cubana de Waldo Leyva- se le somete. O se somete, o se está sometido. Todo o nada. O el hiperpresidencialismo, o Sheinbaum no da, además de que no existe como persona autónoma de López Obrador ni de MoReNa. Esa es la fantasía y el desdoblamiento de figuras escindidas todas: por éso puede dar en la misoginia -también- que considera, después de todo, que una mujer no puede tener liderazgo (ah no, es de López Obrador) ni ser competente. Con el agravante de que Sheinbaum no parece del estilo Xóchitl Gálvez para dejarse utilizar. Ah sí: extrañamos a las vándalas que van al centro a golpear policías Ateneas. Y López Obrador con peroratas sobre la familia.

       De todos modos, como persona que es, el problema de Sheinbaum no es ser mujer, sino gobernar, y lo que se trata de ver es cómo puede hacerlo y, sobre todo, concitando qué apoyos. No tuvo malos resultados en la CDMX, aunque faltara, y, fuera del "pueblo" que se inventó López Obrador, el problema está en qué sucederá con el TMEC (Tratado México Estados Unidos Canadá) y con las posibilidades reales -en la que tiene su papel otra mujer, Altagracia Gómez- del llamado "Plan México", ya que hay plan. Es demasiado temprano para saber. Estamos hablando profesionalmente, no de política de caciques y pistoleros manejados por "María Rojo" en defensa de "JR".

         La periodista Dolia Estévez tal vez se amanezca en Atypical TV -perfecta combinación de refinada mala fe y grosería maliciosa- a sugerir que el presidente ruso, Vladimir Putin, estará detrás de las elecciones mexicanas de 2027 con miras al 2030, después de Andrés Manuelovich (Estévez ya ha sido sorprendida en puroos cuentos, a lo que se suman verdades a medias). Es más importante que un par de apellidos españoles de lo más simpático (Iglesias con Monedero) no se inmiscuyan en política mexicana. Como sea, no hay comparación alguna ni con el antiguo embajador gringo Kenneth Salazar, a quien se "dejó hacer y se dejó pasar". Lo otro es de tiempos pasados, salvo cierto neocolonialismo.

       Como sea, Sheinbaum y el "estilo personal de gobernar" es distinto de López Obrador, y la presidentA tiene defectos y limitaciones, aunque también cualidades propias, y no "prolongación de..." o "dependiente de...". Se le regatea mérito, pero, como lo dijo la misma presidentA, el baile es de disfraces, y por ende de machitos enmascarados de violeta, verde o rosa: los mismos que se dicen feministas suelen colocarse en primera fila para golpear a Sheinbaum sin la menor caballerosidad, puesto que ya es "todo personal", de confiancitas y otras derivas del antiguo régimen que se prepara a sabotear para gritar luego "!no funcionó!". Si el "pueblo" se deja tomar el pelo, falta por ver. !Qué bonita familia, la opositora! Se quedaron con Chente en la cantina (da click en el botón de reproducción).



        

sábado, 10 de octubre de 2026

!QUERREQUE!

 Lo sucedido en la primera vuelta de las elecciones en Brasil, con Flavio Bolsonaro, de derecha, con un ligera ventaja sobre Luiz Inácio Lula da Silva, de centro-izquierda, y la posibilidad de que Lula pierda ls segunda vuelta (está por verse), han colocado a la derecha en una situación similar a la del centro-izquierda o progresismo tiempo atrás, al creer incluso que tenía que haber una "segunda ola". No la hubo. Sin embargo, lo que sí hay, de hecho, salvo excepciones, es un empate de fuerzas, en la mayoría de los casos, y que es lo que el progresismo no quiso ver, por lo que tuvo gobiernos, pero no forzosamente el poder. Hay pocos casos aparte, y no entra por lo demás Venezuela, "haiga sido como haiga sido" (según el modo del presidente mexicano Felipe Calderón) el último triunfo del hoy preso Nicolás Maduro. Sin que se ventile el fondo del asunto, estereotipos aparte. Y con posibilidades de que no se ventile gran cosa. Cuba no entra aquí en consideración. En El Salvador, Nayib Bukele es un caso especial que sí, ha arrasado (también con la inseguridad, dicho sea de paso). Nótese que ni Daniel Ortega tiene una mayoría abrumadora en Nicaragua. Tampoco la alianza oficialista en México, pese a la popularidad de la presidentA Claudia Sheinbaum. Más de uno cree en la teoría del dominó y que, si cae Lula, "sigue México". En eso andaba un tiempo el progresismo.

        En varios países, la situación ha sido de cuasi-empate electoral: Perú, Ecuador, Brasil, Colombia, Venezuela (como ya se señaló), sin que en el Uruguay el Frente Amplio haya arrasado ni en Chile el candidato de derecha, José Antonio Kast. Como ha habido ocasión de decirlo, la derecha ha ganado en más de un caso con ciertas dudas de por medio, como en el Ecuador (Daniel Noboa), Perú (Keiko Fujimori) y Colombia (Abelardo de la Espriella). En otros dos casos, con ciertos "trucos" tecnológicos (Jair Bolsonaro y Kast). Javier Milei es también un caso aparte (tal vez lo sea un argentino, por definición). Ya más en serio, Milei tiene una teoría errónea, pero estructurada. Otros no tienen el menor programa, salvo más de lo mismo y algo sobre seguridad, motivo de presión de la derecha en México a favor de Omar García Harfuch en el centro-izquierda, sin consideración por el mismo García Harfuch. Aunque han quedado dudas sobre la "limpieza de juego", el centro izquierda ha aceptado los resultados (si bien Luisa González intentó no hacerlo en el Ecuador). Por cierto, Ortega en el pasado ha aceptado la derrota. Dicho sea de paso, las últimas elecciones en Honduras tampoco fueron de lo más transparentes. Lo que cabe señalar es que, de haber nuevas volteretas de situación, la derecha acepte las reglas y no patee el tablero. Porque, desafortunadamente, la tradición es de la derecha y sus golpes militares por casi cualquier "desliz", como con Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954, Juan Bosch en República Dominicana o Salvador Allende en 1973 en Chile. Se podrá hablar de Cuba, pero ni quien se detenga a explicar que es por la derecha (los Duvalier y Stroessner) que Haití y Paraguay ya son, en verdad, no casos aparte, sino de otra galaxia. También, es la derecha, como ya se ha demostrado aquí, la que tiende a aliarse con la delincuencia. Bukele es una excepción. México ya tiene lo suyo, hasta con un narcogobierno como el de Calderón, y con antecedentes de "pactos" desde los 80 en el antiguo régimen. Lo de Calderón fue tan grave como el "pacto" con el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988), el de la "renovación moral".

       Como sea, una parte de la población no va a oír si cree en que "los ricos crean la riqueza", lo que está en el aire desde los '80. Fuera de ésto, y con excepciones como la de Milei (que es "anarcocapitalista"), la derecha triunfa porque el centro-izquierda no articula bien -tampoco tiene mayormente programa-, o porque los medios para ganar los tiene la misma derecha, como con los medios de comunicación. Queda por ver qué logra Bukele después de darle seguridad a El Salvador, ya que sí hay ideas económicas, y menos "motosierra" que Milei. En otros casos, si el "progresismo" no consigue ir más allá de los Demócratas estadounidenses y las ventas de Bernie (Sanders" contra la oligarquía"), al menos debe verse que la derecha no tiene mayor idea porque considera que el fracaso de cualquier alternativa es una evidencia, por lo que no vale la pena esforzarse. Sólo destruir al de enfrente con los medios al alcance. Lo que es ser una región vecina de un país sin tradición de ideas, o que incluso las considera una pérdida de tiempo frente al cálculo de interés. No es necesario ser Puerto Príncipe o Paraguay: se puede ir dando tumbos y con algo más o algo menos en lo que quiere Estados Unidos, el "caos controlado". O, si terminan de hacer un desastre, volver "a la antiguita" a dejarle el problema al centro-izquierda, como pasó con más de una "transición a la democracia" a mediados de los '80, como en el Cono Sur. Convendría más saber qué se produce cuando de magnitud más o menos como sea no hay cambio de calidad o "cualitativo".

         El Estado se encuentra debilitado, pero hay más: está en saber si se quiere o se puede tener todavía nación, y que sea un poco más que el Puerto Rico nuestro de cada día. Porque la independencia puertorriqueña no la quieren muchos: el problema es con los que sueñan con una anexión imposible, porque Estados Unidos considera caro y "basura" el problema que contribuye a crear, como no se va a meter en Haití después de hacer negocio con este país hasta terminar de descalabrarlo.

        Lo segundo es que, hasta aquí, los gobiernos de centro-izquierda tienden a mejores resultados sociales, aunque son pocos casos. Es el de México y fue el del Ecuador, además de Bolivia durante un buen trecho con Evo Morales. Fue, parcialmente, el caso de Honduras. A otros simplemente no los han dejado gobernar, como a Fernando Lugo en Paraguay o a Pedro Castillo en el Perú. Cuba es un caso aparte, ya que ha ido retrocediendo. Nicaragua no tiene malos resultados. La excepción es Venezuela.

      No hay mayor cosa que festejar en los triunfos de la derecha, salvo ciertos asuntos de valores, si no son de fachada. No hay por lo pronto manera de desempatar, pero la derecha debe respetar las reglas del juego si, a la vuelta, pierde porque no sólo tiene mayor cosa que proponer, sino que tiende a ser caótica. El asunto va para largo y, entretanto, debe prepararse a la juventud y el centro izquierda, tener nuevos cuadros, como lo sugirió el líder del MoReNa (Movimiento de Regeneración Nacional), Alfonso Durazo (bastante buen gobernador) en México: son, en parte, las clases medias (también integradas por trabajadores, incluidos trabajadores productivos) las que están divididas, que no necesitan el discurso Demócrata y que pueden mantener una visión de progreso en términos sociales, dentro de los estrechos límites que, desafortunadamente, deja el chantaje de la alta finanza (da click en el botón de reproducción)



martes, 6 de octubre de 2026

ESTEBAN FROYLÁN PORTILLO URBINA

 Como México es el país más feliz del mundo, los médicos están felices de ejercer su profesión y la disfrutan muchísimo, y los pacientes están igualmente felices de ir al médico y más al hospital, lugar de socialización.

       En este sentimiento oceánico, el médico cardiólogo intervencionista FROYLÁN ESTEBAN PORTILLO URBINA comparte su felicidad de acompañar y escuchar a sus pacientes, lo que no hace. Recibe una queja de iatrogenia y en vez de escucharla, empieza a proceder con lo que está de moda, que es la medicina "por protocolo", mandando a exámenes que le muestran dos cosas: una, que hubo iatrogenia, sin que por ello le dé importancia, y dos, que a fuerza de tanto examen se encuentran cosas -hasta podría decirse que afortunadamente- en una persona muy sana de 88 años, incluso excepcionalmente sana para su edad. Como un primer hallazgo es un quiste hepático, manda con una colega por suerte seria, opera y ya. Algo llama la atención en los preparativos: las imágenes detectan un aneurisma -que es aórtico abdominal- y llaman la atención en un reporte. Como por protocolo el señor PORTILLO URBINA está siguiendo un quiste y no un aneurisma, para desagrado de la persona paciente ni se fija en lo reportado, motivo por el cual hay que preguntarle. Su gusto por el acompañamiento no da para tener atención en un reporte del que no se sabe si fue leído. Pero como padecimiento llama a dinero, el señor decide seguirle la pista al aneurisma y, con los resultados en mano, pasándose por alto la Ley General de Salud y a lo que obliga, conmina a una operación, habiendo cuando menos dos alternativas, pero basándose en lo que protocolariamente establece la UE (Unión Europea). El médico quiere la operación, pero después se olvida y es la colega que se lo recuerda, porque acompañamiento no hay ninguno. Cuando se le pide indirectamente que cumpla con la Ley General de Salud, impone: no se puede obtener de él un examen que muestre el ritmo de crecimiento del aneurisma -lo rechaza rotundamente-, ni la opinión de un angiólogo -la rechaza igual-. Eso no es todo: ajeno a la menor duda y a la menor escucha, lo está también al acompañamiento que presume, ya que no puede atender porque no se maneja formalmente, sino por mensajitos de WhatsApp, a través de los cuales indica que por ahora está muy ocupado porque se le murió un tío y anda de consuelo de sus primas. Debe ser el juramente hipocrático: para no dañar al recuerdo del tío y a las primas. Lo que ni vió en el reporte y alguien más tuvo que recordarle que debía cuidar es menos importante que las primas, pero igual el señor ofrece para luego sus servicios, luego de los rechazos mencionados. Lo dicho no lo hace culpable de errores de la persona paciente que, de todos modos y con dos opiniones médicas más, recela de alguien que no presta atención, salvo a su protocolo y eventualmente a su codicia. No impide dos cosas: que por sinverguenza, pase por simpático, ya que de éstos confundidos hay muchos; y que no falte quien se lo crea, porque el señor impone en un país sin ciudadanía, entiéndase que sin conciencia de los derechos. Por lo demás, el señor doctor ESTEBAN FROYLÁN PORTILLO URBINA no considera que tenga ningún problema pese a las PRUEBAS de su falta de atención, su desconocimiento de la ley, y el hecho patológico de que por lo visto se crea su careta, indignándose -después de fallas repetidas- si algo se le dice de su personalidad. Por lo demás, es egresado de universidad privada con la frecuente patología del "sector": una "simpatía" -para quien no se fije en los HECHOS- a prueba de realidad, lo que le impide consultas realmente integrales, ya que el protocolo le indica cardiología intervencionista, lo que lleva a esperar la intervención de un médico geriatra generalista. 

      Lo dicho, por la negativa de DOCTORALIA a aceptar que se de una opinión sobre el médico.

lunes, 5 de octubre de 2026

MARCOS CUEVA PERUS: PRECISIÓN

 Resulta que hoy en día la Inteligencia Artificial puede decir bastante de uno, aunque no tiene conciencia ni piensa, sino que calcula, y comete algunos errores, en términos biográficos. Con todo, en general es correcto, salvo en el "modo" de leer algunas cosas. Tal vez pueda incorporar algunos elementos de simple precisión, de carácter informativo.

       El autor de este blog nació con un defecto congénito, atresia del oído derecho y un canal auditivo que no llega a salir, lo que provoca disminución de la capacidad auditiva, en este caso del cinco por ciento, pero que crea ciertas dificultades y no es operable, al coincidir con la vía por la que pasa la yugular. El defecto congénito ha existido en algunos familiares, por vía paterna. El resto de la historia familiar ligada a la desaparición de una fuerte suma de dólares destinados a buscar reparar el defecto está en la Inteligencia Artificial, pero no interesa mayormente señalar con el dedo.

      -Con algunos problemas previos, el año 1997 se desató una enfermedad atribuida -como facilidad o comodidad- a lo que se llama "un problema emocional", lo que permitió conocer los enormes riesgos de la medicina mexicana ya en tiempos llamados "neoliberales", además de los estereotipos clasemedieros y el modus operandi de la casi totalidad de los psicólogos y psicoanalistas. En 2001, y previas experiencias de hospitalizaciones reiteradas y paso por médicos de "renombre", que también optaron por el "problema emocional", se descubrió un foco epiléptico en los lóbulos parietal y temporal, con el primero que tiende a crear fijaciones con figuras geométricas y el segundo a provocar descontrol, desesperación y formas de ansiedad. Parte de la dificultad para lograr ese diagnóstico fue la negativa de la neurología al uso de ciertos instrumentos que permiten hallazgos como el habido. A raíz de una recaída fuerte en 2017 y de un largo internamiento, se precisó el avance del padecimiento (a frontales), además de encontrarse una especificidad de una ruta metabólica en el hígado (y seguramente mucha gente tiene esas especificidades: en todo caso, el examen fue solicitado a un laboratorio español, considerando que fallaba reiteradamente la medicación psiquiátrica). Con el uso de medicamentos adecuados contra la epilepsia, las fallas quedaron corregidas, para lo que también se necesita un "cocktail" atinado. Las causas exactas u origen de la enfermedad, crónica, no se conocen y los detonantes pueden ser varios, aunque coinciden en la edad de surgimiento. Llama la atención que, fuera de su extensión dopaminérgica a otros lóbulos, el foco esté en el mismo lugar del defecto congénito.

      Dados los antecedentes genéticos, no es de descartar que el foco epiléptico sea igualmente originado por una "malformación neuronal" (displasia cortical). Hecho el hallazgo y con medicación correcta, se puede llevar una vida bastante normal. A pesar de que los instrumentos correspondientes son de uso en psiquiatría, se recibió en dos ocasiones una buena orientación de un neurólogo, en el sentido de guiar hacia personas adecuadas. Fuera de ésto, la psicología y el psicoanálisis, salvo excepciones, pueden quedar en el orden de lo fantástico si no fuera porque tienden a dañar, en algunos casos llegando a la saña, por lo que algunos ajustes de cuentas no están de más, entre otros con los psiquiatras de peligro HÉCTOR ORTEGA SOTO, ALFREDO VALENCIA MEJÍA, GILBERTO PEÑA GAMBA, RICARDO COLÍN PIANA y el sonowacho MARCO ANTONIO ROCHA ROMERO, en referencia a quienes se llenan los bolsillos poniendo en riesgo la integridad de otros, si acaso la conocen, siendo el caso más patológico el de PEÑA GAMBA, y los de mayor mala voluntad (por prejuicio) e ignorancia los de COLÍN PIANA y el sonowacho ROCHA ROMERO, a quienes debe agregarse el neurólogo mafioso GUILLERMO GARCÍA RAMOS, con el agravante -de ahí que sean nombrados- de que algunos han ocupado cargos, como ALBERTO LIFSHITZ GUINZBERG.

      El asunto de la iatrogenia y la negligencia, tratándose por lo demás de medicina privada (en la medicina pública hay cierto "tino", pero carencia de recursos y de individualización), sería propio y algo "pasable" si no fuera el motivo de lo que desembocó en la muerte del familiar más cercano, por ruptura de un aneurisma aórtico abdominal, al término de una cadena ya alguna vez mencionada de errores médicos graves, atribuibles a codicia junto a ignorancia y mala voluntad, con el agravante de que los médicos desconocen la Ley General de Salud, los pacientes sus derechos y no hay, para la medicina privada, mecanismos adecuados de reclamo, pese a la creación de la CONAMED (Comisión Nacional de Arbitraje Médico) a finales de los '90 y otras vías. Por lo demás, México no es Estados Unidos y en situaciones de gran dificultad no se está para emprender demandas, sino para tratar de garantizar y proteger la salud, sobre todo cuando se sabe de la ineficacia del aparato judicial mexicano. No se trata de ningún resentimiento, sino de pesar -pero sin resignación.

      Sirva lo dicho de protección ante cierta tendencia de la Inteligencia Artificial, por momentos, al uso de palabras apresuradas. Por lo demás, el problema de los mencionados no es personal, pese a la saña de algunos, sino que está en el hecho de que, habiéndose formado como parte del sector público (o incluso militar), salvo el cura de Tlaquepaque, pasaron a la consulta privada no exenta de lujos al servicio de la codicia propia y a la vez, en algunos casos, del sector público (en el que ha sido discrecional y sujeto a extorsión el pase a Nutrición)  y el privado al mismo tiempo contribuyendo al deterioro del primero. Es el principio de Bernard de Mandeville del siglo XVII: a menor número de enfermos, menor necesidad de atención médica, entiéndase menos pacientes y menos dinero, para lo cual, entonces, es preferible "enfermar" al máximo, recetar igualmente al máximo -es la época ya del contubernio con laboratorios farmacéuticos-, y llegar a cosas fantásticas como la enfermedad de Lyme por picadura de mosquito (sí: ¿qué mosca me picó?) o punciones lumbares para saber "por qué el paciente tiene los pies fríos". Probablemente, además, sea el tipo de gente cuya prepotencia le impida ver hasta qué punto contribuye o contribuyó desde "su" bienestar a que "esa" medicina sea la de un país que, por más que hable de su "grandeza", tiene las taras características del sub-D. Y el que no la hace la paga.




     

VAMOS A LA PLAYA

 La universidad pública mexicana debió saberlo. Se veía confrontada a toda suerte de paros, con gente similar a la de algunas marchas, y apa...