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domingo, 21 de junio de 2026

EL QUE NO BRINQUE ES FACHO

Ya ha habido oportunidad de decir, en otro espacio, que la izquierda renunció a su historia. A su modo lo afirmó el comunista italiano Domenico Losurdo cuando se refirió a la izquierda que había "huido de la Historia". Agregó Losurdo que la izquierda pasó a ausentarse del problema de la guerra y la paz y de la necesidad de esclarecer el origen de más de un conflicto reciente. Hay excepciones, aunque con frecuencia de propaganda y no de análisis, pero ni siquiera lo que queda del movimiento comunista internacional, dividido, llega muy lejos, al confundir conceptos con elementos de retórica.

        El "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski no es el primer neonazi que se aparece mientras gran parte de los medios silencia el hecho o se hace de la vista gorda, en el mejor de los casos. Al principio del conflicto en Yugoslavia, en 1991, los servicios secretos alemanes metieron la mano para destruir al país, de lo que ya hay elementos de prueba, canalizaron luego armas de la antigua Alemania Oriental a los separatistas, y establecieron canales de comunicación con ellos (más de los que ya habían conservado desde los años '60/70), incluido el presidente croata Franjo Tudjman, mientras se repetían un mar de creencias sobre "los serbios malosos". A través de esos servicios, Alemania ayudó a antiguos aliados de la Alemania nazi, entre los croatas y los musulmano-bosnios. Croacia resuscitó los símbolos de la época de alianza con el nazismo, buscó minimizar el exterminio de serbios, comunistas y gitanos durante la Segunda Guerra Mundial, y se puso a las canciones alemanas nazis en Zagreb, capital croata, tomando a los "serbios que matan pollitos croatas" como licencia. El asunto duró bastante, hasta la selección croata de fútbol cantando canciones de los ustashi, los aliados croatas de Hitler. Para ello estaba la reivindicación de cierta música fascista de Marko Perkovic, "Thompson", que llegó hasta los vestidores croatas. ¿Alguna condena al gobierno de Tudjman en los '90? No, que se sepa. Del lado de los musulmano-bosnios hubo terroristas -como don Osama Bin Laden, que Dios y la Santísima Muerte lo cuiden- y, hay que decirlo, gente de Irán (cinco mil toneladas de armas, formación militar y ayuda de inteligencia). ¿Algún problema? Ninguno. Todo era por "el carnicero de los Balcanes" -un yugoslavo serbio- y "odios ancestrales", o "no les entiendo nada pero los serbios son malos y mal averiguados". No se decía mucho de lo que parecía revanchismo alemán, como ahora a través de Ucrania. Total, "yo le voy al que gane". Se agregó  el espíritu lumpen de aficionados al fútbol -que también hizo la fama de los equipos serbios. Pero es que los de la selección croata están bien guapos.

       ¿Cuál sorpresa? Parte de este "renacimiento", hoy en remojo, tuvo que ver, como en Ucrania, con el regreso de la antigua diáspora, que había salido con la victoria de los comunistas. Los vínculos de los nazis croatas con El Vaticano, la Cruz Roja Internacional y Argentina son una joya, pese a que un  peronista lo niegue (el mismo líder croata nazi, Ante Pavelic, fue a recalar en Argentina). Cosas del Sur global. Más de un croata está en los intentos separatistas pasados del oriente boliviano. La conclusión lógica es que el presidente estadounidense Donald J. Trump es "fascista". Y que se silencia qué especie de gente es desde el croata Tudjman hasta Zelenski, cuando no, para un libertario, es una pobre víctima del imperialismo ruso, cuando Tudjman a su vez era una pobre víctima del proyecto de la "Gran Serbia". Pobres nazis, neta (da click en el botón de reproducción).


      

viernes, 19 de junio de 2026

MÁS PUESTOS QUE UN CALCETÍN

 El gobierno de Cuba ha dado a conocer, más con el paquete de medidas recientes, una friolera de 176, lo suficiente para que más de uno hable de "capitalismo", lo que no es del todo falso, ya que hay, como se dice, "manga ancha" para el capital extranjero, que ya la tenía en parte en el turismo, y para empresas del sector privado, de mayor tamaño que las mypimes (medianas y pequeñas empresas), además -que es del interés estadounidense- para cubanos del exterior, en algo que ya se venía anunciando.

       Parte de las medidas responde a iniciativas planteadas desde hace ya mucho tiempo por Raúl Castro, y no sólo él, por cierto, en dos sentidos: acabar con el igualitarismo y con la ineficiencia estatal. El punto de partida es que, contradictoriamente, mientras el socialismo debería avanzar hacia la propiedad social, las insoslayables condiciones de cerco han llevado con frecuencia al reforzamiento, a través del Estado, del verticalismo, la centralización y la "estadolatría" como respuesta. El Estado, en vez de reducirse, se amplía en países en los cuales se trata de un "Estado" que "cae" sobre la sociedad, y que hace mucho que requiere de descentralización, pero, además, de ligar el salario a la productividad y el excedente, con cálculo costo/beneficio. No debe ser un Estado para "empleómanos" que se refugian en él sin aportar lo debido en trabajo de cantidad y calidad. Raúl Castro ya había planteado el problema y la necesidad de reducir el tamaño del Estado. Por lo que toca a la igualdad, no es lo mismo que la equidad, por lo que el igualitarismo puede ser el equivalente, por ejemplo, de dar en un mismo salón de clases la misma calificación a todos, por anticipado, al margen del esfuerzo y el mérito: con una calificación medianamente buena, los habrá que no consideren necesario esforzarse -la sobrevivencia del más inepto-, y una injusticia para el que sí quiera aprender y salir adelante. En parte, Raúl Castro buscó entre mypimes (medianas y pequeñas empresas) y en el campo, cooperativas. Las reformas anunciadas tienen un buen grado de descentralización, llevado a cabo a través de los municipios y una mayor autonomía en las decisiones. Parte de la idea es que, contra el deseo de muchos cubanos, el Estado deje de estorbar iniciativas locales.

        Dicho sea de paso, es de celebrarse que no se considere "traición" la discrepancia, y como parte de la misma, hay una invitación soterrada a distintas formas de privatización en las que la entrega de participación al capital no lo es a la propiedad social ni a la iniciativa de los trabajadores, por lo que las medidas van en direcciones una positiva y otra contraria, al dejar entrar "poderes fácticos" que pueden empujar no a una sana competencia, sino a la concentración económica. Iniciativas interesantes se han planteado en la matriz energética, con energías renovables, y en lugar para pymes en el campo. Cuba no es nada más turismo.

     Por lo que respecta a la empresa GAESA (Grupo de Administración Empresarial, S.A.), parte de su opacidad ha sido para evadir un bloqueo que no es inventado y para destinar recursos a la Defensa cuando se está ante el riesgo más o menos latente de agresión foránea.     No parece que el presidente estadounidense Donald J. Trump la quiera, pero cree aparentemente que el secretario de Estado, Marco Rubio, es "el que sabe", cuando es alguien patológico. Lo dicho no excusa a GAESA de errores al destinar recursos excesivos al turismo y descuidar otros sectores, como el de la electricidad.

       Como lo que busca hacer Cuba no está muy alejado, por ejemplo, de lo hecho por Vietnam y en parte por China, no tiene sentido seguir amedrentando y, como dijo el líder cubano Miguel Díaz-Canel, servirse del pueblo cubano como carne de cañón cuando se hacen grandes negocios con el mismo Vietnam -incluso para contrarrestar a China- y a ésta se la deja en paz. El "tráfico" entre cubanos en la isla y en Estados Unidos es un hecho, y Cuba ha abierto mayores puertas para regularizarlo. Otra cosa es que alguien obtuso como Rubio sea el siguiente en obtener el "pase" de Trump para crear una situación de "peor imposible", acelerando a los de "la resistencia"...hasta el último cubano. Lo primero es no dar por sentado que el pueblo cubano es homogéneo, porque hay divisiones, un buen rechazo a lo mal hecho en Cuba y también a que se lo quiera dizque "salvar" desde afuera. También hay gatopardismo, aunque menos que en México, por lo pronto. Si de noche todos los gatos son pardos...hágase la luz. Pero no como al capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro. No son los fogonazos manera de hacer luz sobre las cosas. Que mejor los vecinos digan qué negocios quieren -"ya salió el peine" en Irán- para negociar y aislar a bomberos pirómanos (da click en el botón de reproducción).



miércoles, 17 de junio de 2026

SOY TU FAN

En la mayoría de los medios de comunicación mexicanos, pareciera que de lo que se trata ya no es de logos (razón), sino de regodearse en el pathos (emoción) y, como lo señalara hace poco Hernán Gómez Bruera, de arrebatarse la palabra sin el menor respeto ni la menor regla, a lo que hay que agregar que en más de un caso ya no se trata de habla, sino casi de chillidos, a lo que se suma la pasión de lo que se conoce en México como "amarrar navajas", todo entre mala voluntad -para golpear con saña- e ignorancia pueblerina. Si se trata de hacerse pathos, pero además no se tiene sentido del ridículo, salvo para hacer caer en él al otro, ya se está en la deriva patética del "relajo".

       La siguiente de "con los de siempre" estuvo en colar al "presidente" Volodimir Zelenski -en lo que juega un papel asqueroso el presidente francés, Emmanuel Macron-, de Ucrania, para volver a chantajear al estadounidense Donald J. Trump. A estas alturas, a Rusia no le queda más que tomar una parte faltante de la región de Donetsk (Konstantinovka-Slaviansk-Kramatorsk) para terminar el asunto, considerando además que las tropas rusas evitan deliberadamente blancos civiles, por varios motivos, entre ellos el de no agredir a una población considerada afín, lo sea o no, si llega a estar dividida. En la reciente reunión del Grupo de los Siete, los "aliados" fueron ellos también a tratar de engañar a Trump, del que cabe preguntarse hasta dónde cuenta con información fiable: ya se tragó un "potencial nuclear" inexistente de Irán y pretexto de Israel, y le costó por cierto un funcionario al mandatario. también cree que Cuba está "a punto de caer", pero no cae, aunque sea porque todo hace un rato que ya está "medio caído". Como sea, completar la toma del resto faltante de Donetsk es algo que podría ocurrir antes de fin de año y el ejército ucraniano ya no tiene posibilidad de pasar a alguna contraofensiva. Los "aliados" llaman a "no negociar" el faltante, pero es un pretexto más.

       Como los soldados desertan, Zelenski sigue buscando reclutar extremistas, para lo que no le importa reinvindicar a neonazis como los de la UPA (Ejército Insurgente Ucraniano). Como esta organización, partidaria de una Ucrania independiente, la emprendió contra los polacos durante la Segunda Guerra Mundial, asesinándolos en masa, por decenas de miles en las regiones de Volinia y parte de Galitzia. En 1944, la UPA optó por aliarse a la Alemania nazi en retirada, y decidió seguirla contra los soviéticos, lo que hizo hasta 1949 ya por cuenta propia. El reconocimiento de Zelenski a la UPA provocó el enojo de todos los sectores del espectro político polaco. Zelenski bautizó "héroes de la UPA" a una unidad de operaciones especiales del ejército ucraniano. Los polacos consideran lo hecho por la UPA en Volinia entre 1943 y 1945, con 100 mil polacos muertos, un genocidio. Fue de una crueldad especial, al cercar cientos de aldeas e incendiarlas matando a sus habitantes con sierras, herramientas agrícolas y cuchillos, además de "balazos, no abrazos".  Polonia le dió unos días a Zelenski para rectificar. Al mismo tiempo, Zelenski glorifica con honores a cuánto nazi ucraniano haya que recordar: ha sido el caso entre otros del reentierro de Andri Melnik, como parte de un "panteón destacado de héroes ucranianos del siglo XX". Melnik se pasó el tiempo escribiéndole a Hitler y sus militares el equivalente de "soy tu fan", incluso más que otro ucraniano glorificado, Stepan Bandera. Melnik fue reclutado por la inteligencia militar nazi (Abwehr).

        No queda claro por qué nadie critica a Zelenski, salvo los polacos, aún tratando de "componerla", o si, pese a lo recientemente sucedido, hay quien crea en el mismo Zelenski porque es judío. No se explica qué hace un pro nazi abierto entre democracias como la francesa, la británica o la "europea" (para no hablar del rearme alemán), que nadie le diga tampoco gran cosa a Macron o que vayan "en bola" a tomarle a Trump el no muy abundante ni ordenado pelo que le queda. Cabe considerar que, a diferencia de Rusia, y como sucedió en Mariupol, Ucrania toma a civiles como "escudos humanos", y ataca a civiles, como en recientes ocasiones en el Donbás. Los nazis eran de una cobardía similar: frente al avance del Ejército Rojo, en el repliegue se cebaban sobre civiles. Sobre Melnik (que se peleaba con Bandera por los fondos nazis), Zelenski declaró: "el país tiene la oportunidad y la obligación moral  de volver a enterrar a Melnik en su propia tierra", por "los ucranianos que defendieron la idea de soberanía nacional". Rusia está a dos o tres meses de mejorar su tecnología en drones y seguramente que calculando que Trump puede verse envuelto en mayores dificultades cerca de las elecciones estadounidenses de medio-término. Ir a chantajear a Trump es ganar tiempo por parte de los "aliados" -Zelenski y otros- a la espera no de cambiar las cosas en el frente de Donetsk, sino de seguir utilizando a Ucrania para desgastar a Rusia. Ya  está Zelenski reclutando discapacitados y no anda lejos, como Hitler en su momento, de agarrar chavitos para enseñarles a disparar y mandarlos al frente como si estuviera con un Play Station. Y un detallovski: los rusos rescatan los cadáveres de los suyos, a riesgo de que les disparen los ucranianos, y éstos no, para no pagar indemnización. Es visible en algunas partes de Ucrania, hace rato, cómo hay una capa de población indiferente que no tiene empacho en que muera su gente. Qué oso. Fuera de alguna que otra tontería adicional contra el petróleo ruso, es poco probable que Trump se decida a parar en seco a Zelenski -no vaya a parecer aquél cercano a Rusia- y todavía falta que cese la extorsión no para lograr, sino para IMPONER un "cambio en Cuba", a sabiendas de que "libertad" se interpreta como la del más fuerte o "la del zorro en el gallinero". Como presionar para ver si Trump le hace -dicho otra vez coloquialmente- la "talacha" a la oposición en México y en vez de resultados o programas hay más entretenimiento y relajo (da click en el botón de reproducción)



lunes, 15 de junio de 2026

ISRAEL: ¿FUERA DE LA FINAL?

 Como la izquierda ha renunciado en gran medida a su propia historia y a su propia teoría, se ha olvidado de la época, en algún momento de los '80s, en que se hablaba de "subimperialismo", por ejemplo a propósito de Brasil, en el Cono Sur. Jorge G. Castañeda escribió un libro sobre el tema, Los últimos imperialismos, y debe haber sido también de los últimos en ocuparse del asunto. Corea del Sur y Taiwán, como potencias medias, hacían ciertamente lo suyo, de la mano con frecuencia de dictaduras y de sectas como la sudcoreana Moon, de pésima reputación. Taiwán, a su vez, asesoraba a dictaduras como la de Alfredo Stroessner en el Paraguay. Algo quedaba en la universidad pública con la moda de traerse estudiantes sudcoreanos, y entretanto otros "últimos" iban a entrenarse a Corea del Norte para guerrillas que en realidad tocaban a su fin. Existen como un peligro sobre todo en la cabeza del actual secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, quien ve "terroristas" en Cuba, que si los hay, como escasos guerrilleros, debe ser en alguna forma de desocupación a cargo del erario en La Habana.

       Así, no se ha sugerido que Israel pueda haber estado sirviendo de "subimperialismo", para los intereses estadounidenses, los del "Estado profundo", aunque, como ya se ha dicho, no es para afirmar que todo México es territorio Mossad (por el nombre de los servicios secretos israelíes, por más que tampoco estén ausentes). Lo que llama la atención es que Israel ha ido cumpliendo no con un programa o plan totalmente propio, sino en buena medida con el diseño "neocon" (neoconservador) del "Gran Medio Oriente Ampliado", de principios del siglo XXI, lo que incluye la injerencia en Siria (con los Demócratas  en Estados Unidos), sin que se pudiera reprobar sin un "sí, pero es que Bashar...";  la demolición de Palestina, con la complicidad de Hamas, en particular en la Franja de Gaza; una enésima intervención en el Líbano, y el reconocimiento de Somalilandia, a la entrada del Mar Rojo, además de ir cortando con lo anterior algunas opciones chinas de "la Franja y la Ruta". Salvo que Israel sea un  país que se lanza solito a la aventura. Parte de lo "logrado" podría ser que Israel se quede con el monopolio regional del arma nuclear y prácticamente sin regímenes árabes laicos cerca, destruido el de Siria (luego de Irak) y al suelo la ANP (Autoridad Nacional Palestina). No es un logro nada menor. El diseño de Bush hijo, o más bien de su equipo, llegó hasta Somalia, hasta Afganistán por otro lado -donde Israel apoyo al totalmente retrógrado Gulbudin Hekmatiar, y hasta el  norte africano, perdida Libia, donde el terrorismo acecha a los gobiernos del Sahel. Regímenes laicos quedan pocos, y hay que recordar que Afganistán lo tuvo, pero parece que importan más los "valores tradicionales". Ir a pegarle a Irán era otra buena idea.

      La pieza faltante es Irak, antes país laico, ahora que se ha olvidado quién financió al terrorismo del Estado Islámico de Irak y Levante, o "Daesh", con ayuda  de Republicanos como el ya fallecido senador JohnMcCain. Por cierto que en crear este "Emirato" brutal colaboró el presidente estadounidense Barack Obama. Lo ayudaron otros como Francia y el Reino Unido  y se puso  de moda la barbita medio islámica como signo varonil y al mismo tiempo "rebelde". Se recordará el reclutamiento de "mercenarios del mundo, uníos" para ir con los takfiristas de "Daesh" a parecerse al planeta de los simios, pero además, en muy mal plan.

     Así que por ahí hubo consenso bipartidario estadounidense, incluso cuando la bienamada "nasty"  Hillary Clinton lograba envíos de  armas desde Libia a Siria para la misma gente. En Libia se fue al agua otro gobierno laico.

        Existe un expediente sobre los atentados del 11/S en Estados Unidos en el que todavía quedan cosas tachadas. Una  pista del "atentado" debía llevar al saudiárabe de Al-Qaeda (al que también perteneció Hekmatiar) Osama Bin Laden. Se invadió Afganistán con una operación en las montañas de Tora-Bora que le permitieron a Bin Laden -cuya familia era muy amiguis de los Bush, cosas del petróleo- irse con todo y diálisis a Pakistán. Otra pista sobre los atentados del 11/S parecía llevar a los servicios secretos pakistaníes. Pero se ve, se siente: Israel está presente. Hay bastante  sobre la posibilidad de que haya sido Israel el origen de los atentados "a medias", ya que ningún avión se estrelló contra el Pentágono y las torres se cayeron desde abajo. Además de que Benjamin Netanhayu, el actual premier israelí, declaró que el atentado era "algo bueno para Israel", los israelíes  que trabajaban en las torres fueron avisados de no ir el día de los hechos y un grupito más fue encontrado cerca filmando...y festejando. Estados Unidos, a través del FBI (Agencia Federal de Investigación), dijo no tener pistas concluyentes sobre Bin Laden, pese a que fue posteriormente "silenciado" en  Pakistán.

       En lo recientemente ocurrido con Irán, Israel y Trump hicieron mancuerna, pero es Israel que "aventó" al presidente estadounidense en una aventura mal calculada y cuyos beneficios para el mismo Trump están por verse. "Bibi" Netanhayu se estuvo dedicando a sabotear las negociaciones, y  es una pena que tampoco se hable mucho de que el asunto llegó al punto actual -queda por ver con qué- porque, fiel a su estilo, Trump prefirió "acordar" y tuvo una segunda  conversación brutal con el israelí, al que le espetó que está "jodidamente loco", pero además que "no tiene una pizca de criterio", porque poco antes del acuerdo estaba atacando Beirut, capital del Líbano. Entiéndase que una parte de los Republicanos está igual, para lo que basta ver que ni Marco Rubio ni el secretario de "Guerra" Pete Hegseth tienen su "pizca de". ¿La tiene la gente que no vió más que otra ocasión de linchar a Trump?¿O la que previó la Tercera Guerra Mundial? ¿O la guerra con China?¿O la que no quiere mencionar qué dijo Trump que atacaría si no había acuerdo con Irán? Si lo está, hasta dónde: ¿es Trump o el intocable "Bibi" el metido a fondo con el "Estado profundo"? Si hubiera sido derrota de Trump, no queda claro el por qué de dos agarrones con "Bibi" y uno con el equipo propio -por ineficiente-. Como ya se indicó aquí, apenas Trump -que quiere negocios con Irán, a la espera de la contraparte-habló de algo "amigable" con Cuba, Rubio saltó a torpedearlo. Lo que indican varias pistas  es la posible implicación de Israel en el 11/S. Como se anotó más arriba, Israel ayudó en Afganistán al criminal Hekmatiar, de Al-Qaeda, o a este mismo grupo en Siria, en varias ocasiones. Con el detallazo: Al Qaeda nunca tocó a Israel ni con el pétalo de una rosa. Para ver si Trump logró o no parar los desmanes subimperialistas -aliados del "Estado profundo"- de Israel, y si le queda o no "una pizca de criterio". En todos los casos ha dejado un margen de negociación, trátese de Groenlandia, Panamá o Venezuela. Aunque ya es de esperar  que deje de invitarse solo y llegar a tiros al relajo. Estábamos en los aranceles, no en el speak softly, but carry a big stick. (da click en el botón de reproducción).




jueves, 11 de junio de 2026

PADRE RICO, HIJO POBRE

En las más recientes elecciones colombianas, que darán lugar a una segunda vuelta, casi no se movió nada en el mapa regional electoral: la Colombia central próspera votó a la derecha y, la periférica (costas y Amazonía) y más pobre, a la izquierda, con lo que se llegó a un virtual empate. Lo  primero que llama la atención es que años de gobierno del presidente de izquierda Gustavo Petro, delicia de ciertas burlas en redes, no haya cambiado gran cosa. ¿Se  quedó Petro como politiquero? Puede ser. Colombia tampoco optó por el centro, dada la baja votación de Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín y ex gobernador de Antioquia, aunque con un porcentaje suficiente para inclinar la balanza entre los dos primeros lugares, pese a no respaldar abiertamente a ninguno(casi 14 %). La novedad es el desinterés por el uribismo, que con Paloma Valencia (del Centro Democrático) fue a dar en menos del siete por ciento, aunque también puede influir. Pasaron entonces Iván Cepeda, de izquierda, más claro y concreto que Petro; y Abelardo de la Espriella, por Defensores de la Patria, lo que suena más a regimiento o batallón que a política. De la Espriella, respaldado por Trump, tiene también ciudadanía estadounidense y "el Tigre", como se hace llamar, aparece como "independiente".

       Según lo denunciado por Cepeda, en el pasado: De la Espriella mantuvo vínculos con el líder paramilitar Salvatore Mancuso, amigo de infancia; el mismo De la Espriella ofreció un soborno a otro jefe paramilitar, "Juancho" Dique, para que "guardara silencio en sus declaraciones" en el proceso de desmovilización de unos 30 mil paramilitares de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia); De la Espriella le compró un predio a otro paramilitar, el "Comandante Barbie" (otro), a través de un familiar; De la Espriella pedía dinero a paramilitares como Juan Carlos Sierra, "El Tuso", para obtener rebajas de condena; De la Espriella sobornó al fiscal Mario Iguarán para lograr impunidad para jefes paramilitares, y, finalmente, utilizó un Fondo para financiar al Congreso candidatos dudosos (Fipaz, en medio de la desmovilización paramilitar). Como lo señaló un columnista del portal Rebelión, hay que saber que una parte del pueblo tiende a veces a admirar al malvado por atreverse a serlo o, como se dice coloquialmente en México, por ser "un chingón". Eso puede pesar, independientemente del grado de involucramiento de De la Espriella con los "paracos". Para lo según ya sirvió la mesa la tontería de Trump: pintar a Cepeda como "marxista radical". Ya salió el siempre impune e intocable Álvaro Uribe a hablar de Cepeda como "candidato de las FARC" (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que ya no existen (salvo en mínimas disidencias), siendo que el mismo Uribe ha sido investigado por sobornos. Viejo asunto, porque Cepeda ha tenido la valentía de confrontar varias veces a Uribe. Aunque de origen comunista, Cepeda terminó acercándose al M-19 (de centro izquierda), del que fuera también parte Petro. Como sea, Cepeda ha sido uno de los más firmes contrarios a Uribe, denunciándolo como fuente de paramilitarismo y la "parapolítica".

     Llama la atención que a estas alturas gente como Uribe no haga más que recurrir a inventos, pero además, desde la impunidad. Se trata de lo mismo que en el Perú de llamar "terruco" ("terrorista") a cualquiera de izquierda y que, en particular, como Cepeda, quiera acabar con la política clientelista y hacer un mínimo de justicia, más importante que el "tamaño del paquete" (!) que "el Tigre" dice traer en los pantalones. Un supuesto miedo a algo inexistente, miedo mezclado con comodidad, puede hacer que se desestime la acusación de Cepeda y se vote cuesta abajo. Cepeda es abogado, pero de otro tipo que De la Espriella, no es ningún marxista radical y la derecha podría tener otros argumentos que los del tiempo en que el marxismo tenía alguna fuerza. De la Espriella ya fue a decirle al oído al gringo lo que quiere oír: que, por el apoyo recibido en algunos departamentos, como Cauca, Chocó y Nariño,  Cepeda habría tenido apoyo del crimen organizado y sería entonces un "narcopolítico". Sin contestar a las acusaciones de Cepeda, se pasa al desplazamiento, típico de la ideología, y para el testigo: para que nos quiera Estados Unidos, evitémonos a un "narcopolítico". Como cuando te acuerdas de un tal Rocha Moya y te olvidas de los García Cabeza de Vaca o los Aureoles. Por cierto, De la Espriella da explicaciones a instancias estadounidenses, al departamento de Estado, en vez de explicarse con los colombianos. O entonces también el US Department of State vota y no hay que engañarse sobre una parte del "pueblo". Una nación dividida, un Estado que no lo es, porque no es de "cancha pareja", y que se confunde con el gobierno, y otra vez la confusión: Defensores de la Patria yendo a pedir que los salve Rico McPato Donald (Da click en el botón de reproducción).



miércoles, 10 de junio de 2026

EL QUE SABE, SABE

 Las recientes elecciones en el Perú y Colombia muestran a dónde quiere parte de la administración estadounidense del presidente Donald J. Trump llevar las cosas, dejando de lado que más de un presidente peruano fue hace poco sacado -por el omnipotente Congreso- por acercarse demasiado a China. Mal haría cualquiera de las fuerzas en contienda en apresurarse a tomar un triunfo como una victoria aplastante, porque lo que dichos países muestran, como otros, es estar partidos en dos. México no lo ha estado por tener una unidad nacional relativamente mejor lograda, pese a la existencia de fuertes regionalismos, y mayor cohesión social. Ahora se trata, entre algunas pocas cosas ciertas y muchas fabricadas, de reforzar la oposición al Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa) en el gobierno, inventando un "narcogobierno" como facilidad para repetir, después de que se haya buscado desplazar cualquier posible influencia del hoy ex presidente Andrés Manuel López Obrador, sin que exista la menor prueba de que está orientando nada: fuera de presentar el libro que le redactaron, López Obrador se ha pronunciado sobre el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, que lo fue; sobre el apoyo a Cuba, y sobre las veleidades de Trump. Todos, asuntos de política exterior. Habría cuando menos que tener alguna prueba de romerías de políticos a casa de La Chingada -no las hay- o de sabrá Dios qué  comunicación secreta de la actual presidencia de Claudia Sheinbaum con Don Pejelagarto. O se trata de tomar por verdaderos los supuestos de la mente propia, pero ya no se puede seguir a quien se rige así y fabrica "evidencias", como si "Mexiquito" no supiera más que de tráficos de favores e influencias. Lo que está en juego en este momento es el TMEC (Tratado México Estados Unidos Canadá) y "meter presión" -para variar- con lo que sea. Sin tomar en cuenta la rudeza de Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado.

          Las dos fuerzas contrincantes en el Perú, luego de una primera vuelta muy dispersa, lo que se repite también (y si se pudiera, se haría en México no sólo con Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional, sino también con  el Verde, mientras Movimiento Ciudadano se queda con las dos segundas ciudades, sin que importe cómo, en Guadalajara en particular), llegaron al empate técnico de la inercia. Keiko Fujimori -otra vez la derecha con aspectos criminales- gana donde siempre, costa y Amazonía, mientras que la izquierda de Roberto Sánchez en los Andes, en la sierra, abrumadoramente en el sur y el norte. Igual división en Colombia entre regiones centrales para la derecha y periféricas para la izquierda. Hay parte de mayor o menor acceso a la riqueza, pero  también de dos otros problemas: la ausencia de sujeto claro que termine de cuajar la unidad nacional, y la presencia de tendencias a la división por la apertura al exterior. El problema del sur-sureste mexicano no es el bolsillo, sino la posibilidad de no terminar de crear una fuerte fisura entre norte y sur, doblada de diferencias raciales. Por otra parte, operan en contra de esa unidad general las fuerzas de derecha, de origen oligárquico y en parte (sólo en parte) de clases medias que han escogido aliarse con el capital extranjero. Ya no es nada más renuncia al Estado, sino también a la nación, llevando al mismo tiempo  a la izquierda a ceder también en este terreno y engañando (como empezando algunos a hablar de los orígenes de "la presidentA").

        Pese a los errores del defenestrado Pedro Castillo en el Perú, llevado a "oríllese a la orilla" hasta que diera el traspié, la derecha no tiene mayor cosa que proponer propia, porque se suicidó como clase, en gran medida. Apenas vaguedades sobre la "mano dura". La izquierda se enfrenta a la "técnica del salami" para ir de rodaja de concesión en rodaja, a falta de sujeto que marque algún rumbo nacional claro. La indigencia de la derecha es tal en el Perú que no sabe más que de lo que se conoce como "terruqueo", por "terruco" ("terrorista"), asociando izquierda y Sendero Luminoso, un grupo desaparecido hace ya mucho. Dicho sea de paso, es la cuarta vez que se presenta Keiko Fujimori y la tercera que se queda enfrente de alguien de izquierda: como en el pasado al presidente Ollanta Humala (2011-2016) no se le pudo colgar lo del "terruqueo", se lo presionó con inventos de Odebrecht. Así gane la derecha, está cansando: no propone, sino que golpea y descalifica con las mismas interminables cantinelas, o golpea y dice cualquier disparate, como Alejandro "Alito" Moreno en México.

        Ya se sabe lo que hace gran parte de la derecha (no toda), cuando no hay más que una o dos personas para decirlo de frente: "poner orden" con el secretario mexicano de Seguridad, Genaro García Luna, al frente, sin que se hablara de "narcogobierno". Con la hija Fujimori "vuelve el orden": el que puso el aparato judicial archivando el caso de la misma Keiko Fujimori  para que saliera bien de la cárcel. ¿Se refiere al orden del Congreso peruano, que no deja gobernar porque, moralmente incapacitado, puede declarar "moralmente incapaz" a cualquiera que quiera poner fin al fiestonón? En fin, que Lima, la capital, no entiende a la sierra. ¿Vuelve el orden en el aparato judicial?¿Vuelve en los grandes medios de comunicación que, como en cuando menos la capital mexicana, se confunden con el año 47 del siglo XIX y llevan a la gente a creencias erróneas? "Vuelve el orden" se refiere ¿a la asociación del gobierno de Alberto Fujimori con el narcotráfico, muy ordenadita por el señor Vladimiro Montesinos? No todas las derechas son iguales, pero tampoco es raro, a diferencia de la izquierda, que con la derecha el orden lo ponga la más alta delincuencia, como Acción Nacional en México (y ni quien les diga mayor cosa por seguir delinquiendo con "Maru" Campos en Chihuahua), Juan "Robando" Hernández en Honduras, Sweet Micky en Haití, Ricardo Martinelli en Panamá, Fujishock en el Perú, el de turno en Paraguay, o Pinocho Pinochet en Chile, por aquéllo de "poner orden", para no hablar del uribismo y "Colombia exporta: paracos", o del "junior" Daniel Noboa y su forma de entrar a las embajadas "para combatir la delincuencia". Porque nada mejor contra la criminalidad que la supracriminalidad. Que es la que se le trata de sembrar "en modo policía judicial" al gobierno de México. !El que sabe, sabe! (da click en el botón de reproducción).




martes, 9 de junio de 2026

AQUILES BOY

Es estas alturas es poco probable que el presidente estadounidense, Donald J. Trump, entrampado por el premier israelí Benjamín "Bibi" Netanhayu en Oriente Medio, pueda hacer algo serio para mediar en el conflicto entre Rusia y Ucrania. De nueva cuenta, cuando Trump se estaba acercando a alguna forma de arreglo con Irán, Israel lanzó una nueva ofensiva en el Líbano y "recalentó" la situación, por lo que Trump tuvo que pedir que se parara. Si muchos ven la debilidad de Trump y se regocijan, para coincidencia del izquierdismo y del "globalismo", no condenan a Netanhayu.

     Como sea, parte de la lentitud del avance ruso en el Este ucraniano se debe a la voluntad deliberada de no dañar a civiles, a diferencia de lo que ya ha mostrado en varias ocasiones el ejército ucraniano, desde Bucha y Kramatorsk hasta Starobelsk. Rusia estaría dispuesta a soltar una parte de Jersón, pero no a dejar de tomar toda la región de Donetsk, faltando de ésta menos del 20 %. Serían alrededor de seis meses más para dar por terminada la "operación militar especial", mientras el ejército ucraniano se sostiene con dificultades y mientras recibe armas "a lo grande" desde países europeos y Estados Unidos. En perspectiva, Ucrania ya ha perdido la guerra y ello se nota en cierto silencio sobre el tema entre sus aliados. Rusia ya ha hablado de terminar de ir asegurando una línea de seguridad en el frente.

      Viendo lo que sucede y las consecuencias de atacar territorio ruso -respuestas más duras desde Rusia-, Volodímir Zelenski, "presidente" de Ucrania, por lo demás metido en un gran escándalo de corrupción- volvió a la maldad como resorte de acción al mandarle al presidente ruso, Vladimir Putin, una oferta de "diálogo personal". Se trata de tomar en cuenta al testigo: aparecer como de buena voluntad, cuando desde el principio no la hay, hacerle un guiño engañoso a Trump y dejar a Putin como el "duro" que no "quiere por las buenas". Curiosamente, Zelenski saca esta oferta cuando, por las condiciones descritas, lleva todas las de perder y no se debería tratar de hablar nada, sino de rendirse honorablemente. Lo otro es también lo de siempre: tratar de ganar tiempo para seguir buscando rearmarse. Y ni siquiera en función del Donbás, sino de agredir a Rusia. Putin ha endurecido los ataques contra la logística ucraniana, pero no ha cedido a los "acelerados" que desde Rusia piden largarle un bombazo a Alemania y sabrá Dios cuántos más. Se trata de cerrarle el camino a la escalada que algunos propugnan irresponsablemente -y también en Rusia. La misma escalada que ha tratado de provocar Zelenski.

     Lo dicho tiene lugar en un marco en el que, por ahora, "Europa" no tiene los recursos para agredir a Rusia directamente, menos ante el riesgo de la superioridad militar rusa, y encima, la misma "Europa" no puede contar con hacer de mercenaria de Estados Unidos, porque a Trump no le interesa. Lo que se puede hacer con los "aliados" a través de Ucrania es limitado. Dicho sea de paso, "Europa" es  una generalidad: hay más de un país que no quiere una aventura contra Rusia -como Serbia- o que se ha ido alejando, dentro de la UE (Unión Europea), de la política antirrusa, como Hungría (incluso después de la salida de Viktor Orbán), Eslovaquia y ahora Bulgaria. De la misma manera en que hay que tomar en cuenta que Zelenski no es Ucrania -"gobierna" como DICTADOR con una ley marcial recurrente- y Putin no es "Rusia". Para quienes conozcan la definición exacta de la palabra "dictadura", es lo que hay en Ucrania, donde hay un Parlamento con pocos parlamentarios y están prohibidos todos los partidos de oposición, además de que la única obsesión que les queda a dichos parlamentarios, a Zelenski y su entorno es la de agredir a los "moskali" (moscovitas). Ucrania tiene sin cuidado a Zelenski y su gente: el "bolsón" por tomar en la región de Donetsk es de neonazis y decenas de miles han desertado del ejército de Ucrania. Parte del silencio es que han bajado las giras de Zelenski vestido de militar o, peor si es de negro, lo que ya motivó -según lo recordó Putin- que el ucraniano se llevara un regaño en la Casa Blanca por su comedia -recuérdese que Zelenski es comediante de origen. Si Putin no es Rusia, es porque adentro se ha desgastado y tampoco es el "ala dura". El desgaste viene de una política interior sacrificada a la exterior. Por lo que respecta a la UE, el presidente francés Emmanuel Macron ya no representa gran cosa.

        La definición de Putin, si se reafirma, "concretaría" antes o cerca de las elecciones de noviembre en Estados Unidos, con Trump desgastado, aunque hay que recordar que, a diferencia de alguien como el secretario de Estado Marco Rubio, Trump mostró en Anchorage, Alaska, ante Putin, buena disposición. Dicho sea de paso, al meterse erróneamente con Irán, Trump contribuyó a la radicalización de posiciones de los Guardianes de la Revolución y de Israel; por cierto, tampoco logró Trump, con la salida del hoy expresidente Nicolás Maduro en Venezuela, un aumento significativo de los suministros de petróleo, aunque se le venda a India y ya no a China. Para un supuesto "fascista", va de tiro en la culata en tiro en la culata sin que quienes no paran de querer debilitarlo puedan decir en aras de qué intereses y de qué significado para una mayor paz. O deshacerse de Trump es un fin en sí mismo" porque es "lo que hay que tener". Creyendo estarse al gran póker, "la Historia" o el casino, más de uno se confunde con caricaturas. Del estilo "Europa", "Occidente", el "Occidente colectivo" (en Rusia), el "Occidente liberal" (también  en Rusia") o "la amenaza rusa" y obnubilaciones con Putin. Para Bugs Bunny: ¿qué hay de nuevo, viejo?



EL QUE NO BRINQUE ES FACHO

Ya ha habido oportunidad de decir, en otro espacio, que la izquierda renunció a su historia. A su modo lo afirmó el comunista italiano Domen...