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martes, 26 de mayo de 2026

LA ORIGINAL BANDA

 Alguien dijo alguna vez de Freud que fue "maestro de la sospecha", como Marx (?) y Nietzsche. No es tal vez la expresión más afortunada, pero Freud ciertamente ha servido para que cualquier afecto sea visto como "sospechoso": ¿un hijo quiere a su madre? Bien: hola, Edipito. ¿Una madre quiere a su hijo? Ok: es que quiere tener un falo.

       Hay que considerar algunas circunstancias, que ya describiera hace tiempo el escritor mexicano Ricardo Garibay: después de sufrir el machismo del señor, llega para la señora, madre de "sus" hijos (como si los hubiera tenido sola), la hora de la revancha, con la inutilización desde el ámbito doméstico (la amenaza de retirarle la "base material" al tipo, perdido en la "superestructura"), social (una amplia red de comadres, amistades y parientes de la tía Cuquis que aíslan al proveedor) y sexual ("si te portas bien, puede que..."). El hijo varón es criado por la madre, por ser la dueña del ámbito doméstico, y porque el padre termina ausente (el invisible de la foto) o agotado en el deber de proveer; para él, el mundo de los cuates, las aventuras y las "canitas al aire" toleradas porque nada es para siempre y hasta la belleza cansa. No es asunto cultural, sino hábito social (tampoco de todos los sectores) resultado de la Historia. Al final, la parte de telenovela: el tipo repartirá entre mujer e hijos. Hay casos extremos: el clan de San José de Gracia presidido por la abuela, o la "matrona" (la "Mamma" italiana). Si el hijo varón no tiene pareja, entonces se refugia en casa de mamá. Tal vez a cantar "Yo nací en el Mediterráneo". Un hombre solo no es posible: ah sí, "soltero maduro, maricón seguro". Por algo el 10 de mayo es más importante que el 8 de marzo, nada más para sindicalizados. Nótese que la entrada de la mujer al mercado de trabajo y la reducción del tamaño de la familia (menos tías Cuquis) está cambiando las cosas.

       Como sea, la familia se entiende en principio -sin que sea forzosamente así- como soporte, y previsión en caso de vulnerabilidad, como vejez o enfermedad, salvo que el origen del padecimiento esté en alguna relación familiar misma (y hay casos graves). Si lo último no es el caso, el soporte familiar es más o menos natural, a condición de que no remplace calidad en los servicios de salud con los que debe repartirse la carga si lo es. "Valores familiares" no es recargarse en el familiar más cercano hasta llevárselo de corbata. Pero, en fin, Edipito o la "madre falito" también existen en algunos sectores (no todos) de ciertas sociedades (no todas), sobre todo a condición de que la señora no trabaje y/o no sea el sostén del hogar. Saber discriminar no está de más. Pero se supone que Freud tiene "un esquema": y para algunos, es sentencia firme y condena. Una cercanía o un apego madre-hijo, al margen de toda realidad, es una tara que hay que erradicar. Es palabra de Dios.

     La psicología cognitivo-conductual añade que "no es el mundo el que nos afecta, sino cómo lo interpretamos". Y sí, parece que a una legión de psicólogos, psicoanalistas y psiquiatras no es el paciente el que los afecta, en lo más mínimo, sino el modo en que lo interpretan según "las Enseñanzas". Pueden así lanzarse ciegamente a tratar de destruir el único soporte de un paciente (por ejemplo, del hijo de una madre sola), porque, al margen del juicio de realidad, el esquema dice que "está mal" y "fuera de lo normal". Nada cuenta: entorno social, trabajo, orígenes, etcétera. Varios tomos de la Biblia freudiana ya resolvieron todo y no se trata sino de "aplicar el modelo". Sospechoso hasta prueba de lo contrario, en vez de presunción de inocencia. A lo que se agrega el hábito social: se le puede proyectar al paciente. De hecho, es bastante cómodo. Sepárese de su madre y busque con quien coger.

         El sub-D tiene agravantes. Hijo de madre sola es el blanco bastante ideal de la maniobra. Para asegurarse la impunidad propia del machismo, ya se tiene el "flanco débil" sobre el cual maniobrar si no hay red del paciente. Un error de interpretación o de medicación no trae consecuencias, porque nadie se mete en "lo que no es normal", salvo para encajarse con que "no es normal". Mi Súper-Yo es mi última lectura del Doctor Freud y mi trayectoria de "clasemediero".

      Alguien puede tener, por genética, y después de los 25 años, epilepsia, por ejemplo del lóbulo temporal-parietal, que es una displasia cerebral focal y provoca accesos de ansiedad severa, descontrol y agitación motora, además de (por el parietal) obsesión con figuras geométricas y problemas sensoriales. Desde cuando menos 25 años, hay formas de detectar el problema y tratarlo. Pero si alguien tiene ansiedad y la situación familiar descrita, está en una posición ni mandada a hacer para que se presente un largo tour en el que, además de recibirse el esquema, no queda más que agradecer que por ceguera y garantía de impunidad se proceda a lo más cerca de una conducta criminal que elimina al testigo: la ayuda o el soporte son el problema. No sólo se procede sin expediente, al margen de la Ley General de Salud en México y sin tener que rendir cuentas: en pleno arcaismo, para variar entre ignorancia y un sesgo de mala voluntad ("fue sin querer queriendo, claro"), importa más que salve el pellejo el psicólogo, psicoanalista o psiquiatra que el trabajo tenga valor (en horas) y utilidad (para el paciente). Si había algún derecho, lo primero es ser despojado de él para asegurar "el margen de maniobra" del "galeno".

       Si el paciente tiene doctorado, la nota del sub-D la ponen quienes aseguran que con este título no se puede tener un padecimiento que vuelva ansioso. Quítese todos los medicamentos y búsquese con quien coger, o "ya madure". O si los medicamentos tienen resultados inesperados, podemos pasar al engaño en lugar del trabajo: "es que usted tiene reacciones idiopáticas" (de origen desconocido). Mismo principio: no pienso detenerme a pensar, tengo un esquema para todo -sacado de una que otra lectura-, esto no es más que una "ciencia experimental" y, salvo despojarlo de sus derechos, de su bolsillo y convertirlo en ratón de laboratorio, no puedo hacer nada porque "su caso da para todo" o "tiene usted de todo un poco". Tdo mientras se cuela de mil y un maneras que la relación de soporte es dañina. No porque lo sea (aunque como cualquiera, no esté exenta de problemas), sino porque "el esquema dice" y es de un "maestro de la sospecha". Ya no se es paciente, sino "sospechoso" y con familiar "presunto culpable". Como si buscar ayuda fuera el equivalente de ir a dar en el MP o con la Judicial, y con "lo suyo es emocional" como modo de sembrar la culpa -neurólogos incluidos. Pese a que el carcelero tiene el remate de ofrecerle "las puertas abiertas del consultorio".

      En algunas sociedades, el psicólogo es visto como un extorsionador. No faltará quien exonere arguyendo que es charlatanería y que todo se resuelve con un té de tila. Heinz Dieterich dijo alguna vez que los pacientes mexicanos son malos: tienden a irse, buscar alternativas y volver cuando ya es más difícil atender. Pero la medicina del sub-D no cree en el valor ni en la utilidad: como el de la necesidad es el paciente, el otro cree con omnipotencia que tiene "el poder" y que se vería mal si no lo muestra. No es ningún asunto de charlatanería: psicólogos, psicoanalistas y psiquiatras dependen de "cómo los interpretamos", y si los hay honestos, sobre todo entre los más jóvenes, también hay legiones de enfermos que creen curar y que, poses aparte, no pueden ir más allá de su más pobre subjetividad, creyendo ser dueños de la del paciente -por el "inconsciente"- y de "lo que el Hombre tiene en mente". Ahora se cobra por ser ocioso y tener cochambre en la cabeza e insidia en la boca. (da click en el botón de reproducción).



lunes, 25 de mayo de 2026

MESMAMENTE

 Marx llamaba "aristocracia financiera" al mundo de la alta finanza, del que decía que tenía por lo demás cierto gusto por lo "lumpen". Como sea, ha sido con frecuencia propio de aristócratas presumir "lo ancestral", con "linaje", como podía serlo para oligarquías latinoamericanas tratar de legitimarse con tal o cual antepasado español, aunque el fondo fuera ilegítimo y basado en el despojo -del indígena, para empezar. Estados Unidos es otra cosa, dicho sea de paso, al no haber tenido mayor tradición aristocrática, salvo un tiempo en el sur, y derrotada por el norte. "Lo que el viento se llevó" es muy poco para Estados Unidos, aunque fuera bastante en el escritor William Faulkner para describir ls taras de la aristocracia decadente. O dicho de otro modo, porque el sur estadounidense fue esclavista: Estados Unidos no tuvo Medioevo, y por cierto que tampoco grandes civilizaciones prehispánicas como antecedente.

      En la medida de lo dicho, a diferencia del mundo burgués en el cual se es "hijo de sus propias obras", en el aristocrática no falta sabrá Dios qué ancestro mitológico. Discutir de linajes y de ancestros es algo que tiene de regresión, y dicho sea de paso, casi no hay en el mundo pueblos "milenarios": se cuentan con los dedos de la mano. El problema con Irán, por "milenarios" que sean los persas, está en saber tal vez si, en su agresión y con Israel, el presidente estadounidense Donald J. Trump no empujó al endurecimiento de una "casta" que, sin serlo, se toma por Irán y reprime duramente hacia adentro (el Cuerpo de Guardias Revolucionarios). ¿Son los representantes del "Irán milenario"? Si es el cso, alguien debería demostrarlo. Tal vez sean como el presidente mexicano José López Portillo, de 1976-1982, que en la "administración de la abundancia" se creía Quetzalcoátl, suponiendo que fuera realmente en serio. La riqueza petrolera hace perder la cabeza (y la de Irán es, además, de gas). Por caminos similares dió la impresión de meterse el presidente ruso Vladimir Putin al remontarse varios siglos atrás, a la Rus de Kíev, y afirmar que rusos y ucranianos son el mismo pueblo. Para ese entonces, no había ninguna Rusia. Pero si a esas vamos, México, en nombre de Mesoamérica, está en todo su derecho de invadir gran parte de Centroamérica, hasta el norte costarricense. Ni quien objete si de "pasado ancestral" se trata: el presidente nicaraguense Daniel Ortega o el salvadoreño Nayib Bukele son, en el fondo, súbditos de la muy mesoamericana Claudia Sheinbaum, presidentA de México. Lo demás son puros "accidentes en la vida de un pueblo" (como el hecho de que la presidentA en cuestión sea de origen búlgaro y lituano). ¿Italia va invadir territorios romanos y Alemania los de antiguas invasiones germánicas?

         Como no tuvieon más aristocracia que la retratada por Clark Gable y Vivian Leigh, los magnates estadounidenses, especialmente incultos, se "compraron" lo "auténtico" como obra de arte. Dicho sea de pso, si Trump la emprende contra Cuba, no habrá ningún gran ancestro que sacar, porque los taínos, a la llegada de Colón, se acabaron y no tenían tampoco mayor civilización. Muchos pueblos quedan entonces al garete, salvo que se pongan en la otra cara de la moneda: al reggae y sus derivados como esclavos liberados a la espera de volver a África (con desastres como el liberiano, tal vez, que fue un experimento estadounidense) o de que reaparezca al reino etíope !jah! del emperador Haile Selassie. Mientras tanto, a "Babilonia", para seguir a Bob Marley. A ver quién tiene la sangre más pura. O quien cree tenerla en su gueto lumpen de Trench Town. 

     Samuel Huntington, quien se inventó un "choque de civilizaciones" para servirse del islam contra Europa y Rusia, ni siquiera sabía qué hacer con América Latina, a la que le dedicó unas muy escasas líneas. Los magnates se podrán comprar la lámpara maravillosa, cuentos sufíes, experiencias con- mundos alternativos y no desvinculados de los "ancestros" (runas celtas, paisajes con dolmenes, druidas o maoríes neozelandeses porque "está hasta el fin del mundo" y debe presumirlo hasta Rómulo y el Tuira, lo que sea), como parte de la aventura del  yo. Muy bien, ¿y a futuro? Resulta que Estados Unidos no es una civilización: nadie, nunca, ha hablado de "la civilización estadounidense", tal vez por intuir que no suena bien. Civilización, en parte, la europea: aunque no se olvide que es una idea francesa, esa de civilización, a la cual los alemanes respondieron con la "Kultur", cultura no artificial, auténtica, por desabrida que resulte la combinación de cerveza, salchichas y chucrut. Los rusos andan no con la civilización, idea de la Ilustración francesa (pésimamente mal conocida), sino con el "mundo ruso". Puede haber, como en la Ilustración, interés por otros mundos y curiosidad. O puede cada uno agarrarse de estereotipos culturales. Trátese de "cultura" o de "civilización", es la negación de la existencia de clases. "Si os apetece"....El que recogió la idea de "diálogo de civilizaciones" es el español José Luis Rodríguez Zapatero, con ningún resultado, como mucho de lo que hace el PSOE (Partido Socialista Obrero Español).

        Como México es menos ignorante de lo que se cree, cuando los había los policías de crucero, al ver el comportamiento de los automovilistas, decía: "compórtense como gente civilizada". O sea que, en otra acepción, "civilización" tiene la misma raíz que "civilidad". Probablemente valga la pena, pero no se puede mucho cuando el dizque "neoliberalismo" se ha adueñado de lo que es supuestamente una "naturaleza humana" inmutable: cada mexicano lleva, además, un olmeca en su ser (probablemente más que al Mossad y a BlackRock, o que lo diga Giselita). A otra cosa intentó referirse en varias ocasiones y sin éxito el presidente Andrés Manuel López Obrador con la "revolución de las conciencias", la buena Cartilla Moral de Alfonso Reyes, la menos buena Guía ética para la Transformación de México y el "humanismo mexicano": entiéndase, ¿hay manera de salir del egoísmo a ultranza y de la "cultura" como simple patrimonio para el turismo?

      Aquí viene el choque cuando el analista de "inteligencia conceptual" Daniel Estulin por fin la tiene, aunque a tientas: efectivamente, lo que está en juego -y lo vió López Obrador- es más que "la próxima jugada", "cómo va la movida", "los escenarios", "el gran juego", la "partida", etcétera: es de dónde puede salir una concepción del Hombre -ser humano- que no se reduzca a "sus intereses" al fin y al cabo entendidos como negocio ("y yo qué saco de ésto"), en el "transhumanismo" incluido. Nada más puede decirse que la tradición humanista de Estados Unidos es muy poca, y que probablemente no haya respuesta en que China sea la "gran milenaria" y se haya puesto- como Estados Unidos- "a lo grande", tomándose por el nuevo Imperio del Medio y apostando a aterrizar siempre en el "centro de las rivalidades" como quien cae entre el yin y el yang. No vaya a ser ahora lo que se conoce como "nacionalismo de Gran Han". La pregunta de Estulin como quiera es de la mayor importancia (del orden superior y el lugar en él del ser humano), y metafísica/ontológica: ¿quién puede ser portador de una visión alternativa del Hombre, si se alcanza a ver -no es seguro- que la visión del capitalismo financierizado es en realidad inhumana y enajenante? Probablemente la solución no la tenga el ayatolá gay Mochtabá Jamenei. No es muy complicado entender por qué la búsqueda - que, dicho sea de paso, se hizo también en algunas ideas del presidente ecuatoriano Rafael Correa-se complica si se reduce la experiencia alternativa a falta de papel higiénico y terror. Cuando menos, de China cabe preguntarse no por cifras a lo Viagra, sino por lo que pueda tener el país de contribución a humanizar el mundo. Si acaso hay algún problema de civilización, habría que saber si el capitalismo actual (no en su conjunto y "desde siempre") es capaz todavía de proponer algo, aunque no se pueda proponer nada más contra él y desde el mundo primitivo -otra pasión de compradores de arte y donantes de becas para antropólogos (da click en el botón de reproducción).









sábado, 23 de mayo de 2026

DE PENA AJENA

 En México, y sobre todo entre los principales "comentaristas" en los medios, no se divulgan bien las noticias, sino que se "entresaca" lo que se cree conveniente para obtener tal o cual ventaja. Está ocurriendo algo muy penoso, con la derecha buscando "raja" de los errores del presidente estadounidense Donald J. Trump, no pocos, y la tontería y brutalidad de más de uno en el equipo gobernante estadounidense. Aunque hay de por medio un asunto de salud, (en este caso, del esposo) acaba de renunciar Tulsi Gabbard como Directora Nacional de Inteligencia. Para recordarlo, no es sólo que Gabbard viniera del partido Demócrata, sino que fue cercana a Bernie Sanders por oposición del belicismo de la señora Hillary Clinton. Gabbard llegó a respaldar a Edward Snowden (ex empleado de la CIA-Central de Inteligencia Americana, y de la NSA- Agencia de Seguridad Nacional, y refugiado en Rusia) y se opuso al involucramiento de Estados Unidos en Ucrania y en Siria. No es difícil de entender que, con un nombramiento como éste, al igual que con el del arrumbado Robert Kennedy Jr. en Salud (alguien opuesto a la CIA), hay pruebas de que Trump buscaba distanciarse del "Estado profundo". Lo que sucede ahora es que Trump se ve presionado por Israel -que quiere seguir golpeando a Irán- y por "halcones" republicanos, algunos contrarios a un arreglo en Ucrania, como en el caso de Lindsey Graham. Tampoco parece que Trump haya logrado zafarse de la alta finanza. Si se tiene memoria, Trump fue molestado todo su primer mandato con más de un asunto fabricado -del tipo "injerencia rusa en Estados Unidos" y asuntos legaloides, etcétera. En rigor, no se trataba de Trump en sí, sino de la posibilidad de distanciarse del "Estado profundo".

      Como ya se ha observado, no hay solución posible a la crisis actual desde el mundo del trabajo, que está gravemente derrotado, no puede presentar alternativas y tiende a votar en más de una ocasión hacia la derecha, al menos en lo que concierne a los obreros (que no conforman todo el mundo del trabajo, que tampoco se reduce al trabajo manual). Lo que apareció fue una fisura en los sectores dominantes entre "globalistas" (partidarios de seguir con el expansionismo vía internacionalización del capital) y "soberanistas" (partidarios de que el capital vuelva a tener una base neacional más o menos sólida). Sobre esta última base, tal vez el trabajo tendría mayores posibilidades de incidir, sin ser chantajeado sistemáticamente desde la libre circulación del capital y "entonces, nos vamos a otra parte", sostenida por la alta finanza. Es mucho más complicado hacer valer el mínimo derecho frente a una doble presión: irse a otra parte, y presionar vía inmigración. Aunque pase en parte por asuntos de raza o similares, desde los '70, o incluso un poco antes en algunos casos, es sabido que la inmigración es utilizada por parte de la patronal para empujar a la ruptura de huelgas, la contención salarial y la obtención de ventajas incluso con sobreexplotación de ilegales. Gracias mil al "Sur global" por servir de "esquirol" o por creerse, en serio, que "nuestra gente" va a hacer los trabajos que el "hombre blanco" no quiere ("ni los negros", dijo el presidente mexicano Vicente Fox). Magnates "a lo George Soros" saben que es otra cosa (y ya fueron sorprendidos organizando caravanas por México desde Centroamérica hasta Estados Unidos, o en algún momento desde Siria con montajes mediáticos). Una cosa es migrar y otra es ir a presionar al empleo y el salario locales, por lo que no se trata de la migración "en sí", a tal grado que Trump ha expulsado menos gente que su predecesor, el Demócrata Joseph Biden, según lo dió a conocer recientemente el periódico mexicano Milenio, siendo que por lo demás no se cierra la puerta a gente cualificada. Así pues, salvo otra opción (como parcialmente la mexicana), no toda derecha cae en el mismo saco, aunque gran parte ya se desprestigió y dió en la franca delincuencia.

       No tenía caso caerle a Trump desde un principio: era crear una "pinza" entre "halcones" republicanos y "progresistas" y/o Demócratas, no sin cierta tendencia socialdemócrata. Actualmente, queda por ver si en la Unión Europea (UE) se puede "romper la cadena", aunque la derecha de Marine Le Pen ha variado de posiciones, y si es como "eslabón débil" el de Francia, país que con el presidente Emmanuel Macron está de dar pena ajena. Si hubiera aquí ruptura de la "cadena",  el Rey No Unido y Alemania perderían en parte impulso en lo que ya es una agresividad cada vez más desatada -y como la maldad, "gratuita"- contra la Federación Rusa. 

      No se trataba de "entre Coca y Pepsi", y la partida de Gabbard no dice nada bueno, como otras que estuvieron en desacuerdo, desde el equipo de Trump, en ir a liarse a golpes con Irán sobre la base de acusaciones falsas. La base de Trump está erosionada y, después de todo, el mismo Trump puede acabar siendo responsable de haber cedido al ala derecha de su equipo, hecha de gente bruta. Es menos sencillo saber si es el fin de la fisura en los sectores dominantes y, también, entre la gente que está muy dividida en muchas partes. Podría ocurrir que, a fin de cuentas, no se imponga duraderamente liderazgo alguno desde los sectores dominantes, y que se vayan pudriendo luego de la derrota del mundo del trabajo. Aquí, en todo caso, no se consideró que serrucharle "por principio de cuentas" el piso a Trump fue "lo que hay que tener", y tampoco se celebra que Trump se vaya equivocando. Debe tenerse al menos en claro qué intereses ganarían con lo que ya es el creciente debilitamiento de Trump. El riesgo "globalista"/Demócrata acerca el de algún tipo de guerra grave, aunque es sólo una tendencia entre otras, y algo está claro luego de la reunión de Barcelona a iniciativa del español Pedro Sánchez: nada o casi hay de "nueva ola progresista", salvo por ver qué puede lograr en Francia el Nuevo Frente Popular, si no se desliza también hacia la demagogia, tema tabú, pero propio de democracias que se descomponen. Falta de liderazgo claro en la derecha, junto a derrota del mundo del trabajo, es lo que Marx y Engels dejaron como posibilidad en el Manifiesto Comunista: el hundimiento de ambos contendientes. Es lo que ha sucedido con frecuencia en la Historia, aunque tendencias hay varias y no se trata de sentencia de nada (da click en el botón de reproducción)






jueves, 21 de mayo de 2026

VELETA

 Desafortunadamente para él, el presidente estadounidense, Donald J. Trump, se está metiendo en más de un problema de política exterior que le hace quedar como veleta e incapaz de cumplir con su palabra y, por qué no, consigo mismo. Se está volviendo penoso y cabe incluso por momentos preguntarse si resiste estar al timón, o ya no da. Lo que interesa es cómo la derecha latinoamericana lo está "entendiendo" peor, al no tomar en cuenta ninguna regla ni ley, y perder la cabeza por creer que al objetivamente triunfador le está permitido todo. No está de más recordar al francés Lacordaire: "entre el fuerte y el débil, la libertad oprime y la ley libera". Estados Unidos se está saltando por la libre el Derecho Internacional, y no es nuevo: lo que sí lo es está en el festín de gran parte de los medios de comunicación masiva que no parecen entender las consecuencias de lo que propagan, o creen entonces -si son los vencedores- que están exentos de consecuencias.

       En esta perspectiva, el asunto del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y algunos funcionarios más, puede que no sea un invento de cabo a rabo, y hay indicios de que no lo es, pero es ante todo incumbencia de México -e igualmente problema de México si no se actúa en consecuencia. No es necesario llegar hasta faltas de lógica basadas en lo que se conoce como "falacias", cuando ya lo imperativo de la época es ponerse a sofismar: es "falacia de composición" tomar la parte por el todo. No es el fin del Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa), ni prueba alguna de que se esté en México ante un narcogobierno. Cabe dejar de lado las invenciones de Anabel Hernández por encargo. Es una buena carrera periodística tirada a la basura por conveniencia y por "quedar bien" -qué de raro tiene. Ya contestó en su momento el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre el tema -y en tiempos de Demócratas en Estados Unidos. Otros le han pedido a la "periodista" algo más que "se dice" o "testigos protegidos". Y se puede meter sin problema las manos al fuego por la presidentA Claudia Sheinbaum. Queda por saber hasta dónde puede Estados Unidos creer que es el sheriff en tierra ajena y qué validez tienen órdenes judiciales que no sean para amedrentar. Se puede argumentar sin problema -y Estados Unidos puede decir lo que le venga en gana- sobre la necesidad de detenerse en Rocha Moya e, incluso, en -tal vez- otro error de López Obrador (no siempre tampoco, pues fue quien le advirtió a Adán Augusto López Hernández sobre Hernán Bermúdez y el crimen organizado /"La Barredora"). No es creíble que una sola persona sepa al dedillo qué sucede en absolutamente todo el país. Tampoco se trata de simple infundio estadounidense. Es simplemente, como ya se dijo, que no se puede deducir el todo de la parte. Es posible que haya error morenista con Rocha Moya, y quien se aproveche de errores ajenos para fines más generales. Pero es más penoso que la derecha, repleta de casos de delincuencia, salga a tratar al gobierno mexicano como si estuviera ante Genaro García Luna. Ya no es sino mala voluntad y ánimo destructivo basado en "la razón del más fuerte es siempre la mejor", como se ironiza en Francia. Se pueden ir allá a donde mandan los sinaloenses.

        El secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, es de los "halcones" a quienes con solo verlos basta para tomar conocimiento. Incluso contra la voluntad apaciguadora de Trump, Rubio salió hace poco con la irresponsabilidad de declarar a Ucrania "militarmente superior" a Rusia. No es todo: también encontró un error cierto en Cuba para mentir con una verdad y salirse con la puntada, otra vez desde una orden judicial de sabrá Dios dónde en Estados Unidos, de pedir la cabeza de Raúl Castro, de 95 años, por algo que no existió como ilegalidad en el derribo de unas avionetas -hace siglos-, para hacerla otra vez de "cherife". Es cierto y grave que la empresa cubana GAESA ha cometido errores, pero la existencia del bloqueo -que NO justifica los errores de GAESA- también es cierta y a estas alturas ajena por completo al Derecho Internacional, como lo fue por lo demás la captura de western del presidente venezolano Nicolás Maduro. Cuba ha dado distintas muestras de aceptar en gran parte términos de apertura económica como los deseados por Estados Unidos. Y Trump ha dado visos de querer llevar las cosas hasta cierto punto en modo "metiche amigable". Pero terminará siendo problema del mismo Trump si en vez de ocuparse de sus aranceles o su MAGA (Make America Great Again) se inclina por quienes creen con arrogancia que ser vencedor exime de responsabilidad (como lo cree el "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski). A duras penas pareciera que Trump se refrena en Irán antes que seguir de perrito faldero de Israel. Llegará el momento en que ya no habrá excusas para Trump. Ni tampoco para "calmados" como "JD" Vance.

        Es el terreno en el que se ha entrado: al margen del Derecho y sin atenerse a reglas, pero además con mala voluntad -hasta colocarse por encima de la lógica y su relación con la realidad- e ignorancia, por la creencia de que se pueden actuar al antojo sin consecuencias. Del modo más erróneo, se endureció a los de por sí "duros" de la Guardia Revolucionaria de Irán, sobre la base de inventos. Trump está en política exterior, que no es lo suyo, mal, y por momentos golpeando como quien trata de darle a la piñata (por lo que la presidentA de México respondió que México no es piñata de nadie, y es mucho más responsable que Trump y su equipo).

       Tampoco tiene sentido ponerse a "nunca amenaces a un iraní" (aunque parezca ancestral, suena a pleito callejero) ni a las vencidas. Se está en espera de saber si Estados Unidos se decantará no por MAGA y una que otra negociación, sino por liarse a golpes para crear más caos. Golpe avisa. O también: ¿quiere gente como Rubio irse "hasta topar con pared"? Así no hay más que "lo mismo", y Trump está cerca de NO hacer la diferencia. ¿Chocheando y con vanidad? Está más ocupado en make great again a Irán o a Cuba. Con gente que le agrega ya sin siquiera idea de que capitalismo e imperialismo no son idénticos, entiéndase que capitalismo no es sólo estarse a los madrazos, pintados o no. O estamos en puritita fase superior: ¿de a cómo nos toca? Cuidado con "el ganador se lleva todo"... (da click en el botón de reproducción).



martes, 19 de mayo de 2026

SUAVE QUE ME ESTÁS MATANDO

 Hace un buen rato que, como ya se ha sugerido aquí, Ucrania está llevando, entiéndase que por encargo, la guerra al territorio ruso. Para no dar muchos rodeos, lo que se debate ahora en Rusia no es el Donbás, sino hasta cuándo tolerar lo verdaderamente nuevo, que no ocurre en suelo ucraniano. Algunos, no pocos (en los medios, entre los militares y en la sociedad), sugieren golpear ya, y no se trata sólo de Ucrania. Allá con quienes, luego de, como dice el analista Rafael Poch de Feliú en Rebelión, meterle el dedo en el ojo al perro, lo acusan de ser "una amenaza" si ladra o muerde. En Francia se dice: "quien quiere ahogar a su perro lo acusa de tener rabia". Para ahorrarse a todos los que en los medios de comunicación masiva seguramente están como "materia dispuesta" para repetir lo que sea, o para creer que otra posición es simple "rusofilia". Una cosa es la defensa de Ucrania. Otra ir adentrarse en territorio ruso, porque no se trata de acción defensiva, sino ofensiva. Ya fue llevada un tiempo atrás a cabo en la región rusa de Kursk.

         Es de nuevo por la prudencia del presidente ruso Vladimir Putin que las cosas no pasan a mayores. Con sus drones, Ucrania ya ha afectado instalaciones petroleras rusas, por ejemplo cerca de San Petersburgo; ya ha obligado a cambiar el tipo de festejo del Día de la Victoria (9 de mayo), por amenazas de agresión por parte del "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski, un enfermo capaz de sugerir un "primer golpe nuclear" contra Rusia; ha logrado trastornar, por ataques contra un centro de control de navegación aérea de Rosaviatsia, toda la navegación por aire en el sur de Rusia, en 13 ciudades; ya ha pegado en Kazán y provocado muertes entre civiles, sin contar con atentados bomba mortales en Rusia contra jerarcas militares rusos. Nada de esta agresión puede tener lugar por cuenta propia de Ucrania y sin ayuda de la Unión Europea (UE) y en parte de Estados Unidos. Ucrania está saboteando los intentos de arreglo, desde un principio (entiéndase que desde 2022). Putin ofreció en Alaska un arreglo, ante el presidente estadounidense Donald J. Trump. El mismo Putin afirmó hace poco que estaría cerca de consolidarse una "línea de seguridad" entre Ucrania y Rusia, para no pasar a mayores. Pero lo que ocurre entretanto es que Ucrania está desquiciando tanto como puede la vida en Rusia.

       Se tiene por sabido que Rusia se reserva el derecho al golpe, incluso nuclear, si una agresión contra territorio ruso pone en riesgo la existencia del Estado. Tal vez no sea exactamente el caso, pero lo que se debate es otra cosa: ¿hay que golpear ya para evitar una escalada o evitarla al no golpear más allá de lo necesario? El problema se complica si se está ante gente que pudiera creer que la prudencia es debilidad. Y algunos ya lo están creyendo TAMBIÉN dentro de Rusia, y no sin argumentos como el del ex presidente Dmitri Medvédev, para quien sólo el miedo a ser destruídos puede detener a quienes alientan provocaciones y agresiones contra Rusia. Es probable que sea lo único que algunos entienden en la UE, como entienden en Estados Unidos que es mejor no recibir féretros de soldados propios. Más de uno parece creer en la capacidad para crear las condiciones de una agresión a Rusia sin mayores consecuencias: no es de la nada que sale lo que hace Zelenski, mientras desde Rusia se sugiere a los extranjeros en Kíev, capital ucraniana, que mejor salgan. Es un aviso tras otro. Pero también vale lo que ha dicho Rafael Poch de Feliú: si quien te dice "tranquilo, no pasa nada" te tiene la cabeza apuntada con un revólver, lo que cuenta no es lo que dice. Hace mucho lo dijo el militar ruso Leónid Ivashov: hay gente ante la cual es preferible no bajar la guardia. Entiéndase que a la que hay que apuntar también con un revólver a la cabeza. Lo que algunos en Rusia sugieren es ya algunos tiros de advertencia muy en serio para parar. Otros están a la espera de lo que suceda entre Estados Unidos y la UE, lo que tampoco es una "bobada": es para la eventualidad de soltarle tremenda cachetada al niño malcriado europeo sin que intervenga Papá Washington. Aún dicho así, lo grave es que lo que está en juego es pasar de lo frío a lo caliente. No es difícil saber quién se calienta la cabeza y quien la mantiene fría. Es una pena, pero más de uno en el mundo "democrático" no tiene amigos, por más que "eche montón": ni uno que recomiende ser precavido ante Rusia. Y Trump en Ucrania no está dando el ancho. Mucho tiempo no queda para decidir (da click en el botón de reproducción).



sábado, 16 de mayo de 2026

A CADA INSTANTE

La decadencia de Occidente, como la de Estados Unidos, es relativa, y se plantea en parte ante el ascenso chino y, en parte también, ante la dificultad del capitalismo para recurrir a una guerra a gran escala, dadas las ventajas nucleares (hipersónicas) rusas. No conviene absolutizar lo que atañe por lo demás a una noción no del todo clara, y que se remonta en gran medida a la Guerra Fría. Es así porque permitía identificar al socialismo de Estado con "oriente" y el estereotipo de lo "bárbaro". O si acaso, se hablaba desde Estados Unidos del "hemisferio occidental" (hasta una parte de África). Se debía establecer la equivalencia con "el mundo civilizado". Es por lo mismo que gente sin mayor idea de nada, como el líder soviético Mijaíl Gorbachov, hablaba de "retornar a la civilización" (!qué bárbaro!), tomándose a pecho la mirada ajena. Al grado de que hasta principios de los 2000 algunos creían que había osos en las calles de San Petersburgo.
       Primero: si se miran las monedas, "Occidente" representa casi el 80 % de los intercambios (a lo que se podría agregar la libra esterlina, y sin contar entonces al yen japonés), entre poco menos del 60 % para el dólar y un 20 % para el euro. Segundo: el mundo financiero domina con Wall Street y la City de Londres y a la cabeza de los fondos de inversión. Después de los siete primeros puestos en estos fondos, estadounidenses, tres de "Occidente": dos franceses y un alemán. 
        Cuando se observa la estructura del comercio internacional de muchos países, predomina "Occidente": de México, salvo China, todos "occidentales"; Alemania, Brasil, España, salvo Japón. Sucede que se contabilizan por separado España y Alemania, aunque es la UE (Unión Europea). ¿Por qué no se suma como UE? Brasil: salvo China, y además de Argentina, llega con España o Países Bajos; China: fuera de una muy marcada regionalización, no comercia con ningún "mundo multipolar" ni "Sur global", sino que sumando a Estados Unidos y la UE, es de lejos más que con África o con Brasil y Chile, por lo demás "occidentales". Se puede repetir el ejercicio con frecuencia: ascenso chino en el comercio, pero no al grado de desafiar la SUMA de Estados Unidos y la UE, para hablar de lo más "granado" de Occidente. Simplemente, de los pocos países que no tienen a "Occidente" como principal socio comercial (y se pueden agregar países de América Latina) está Rusia (China, Turquía e India son sus principales socios comerciales). Por éso el problema "existencial" de Rusia, que trató desde hace mucho de ser europea, incluso desde Gorbachov ("hogar común europeo"), y contando el primer tramo del gobierno del presidente Vladimir Putin (literalmente "a todo gas"), hasta cuando menos 2014. ¿Japón? Regionalización aparte, privilegia a Estados Unidos y Australia, e incluye en importaciones a la UE (además de que están también Brasil y Chile). Ni siquiera es "u Occidente o China", por la delantera relativa de "Occidente". Salvo que haya confusión con el mundo "noratlántico". O entonces es un modo extraño de "hundimiento". Tampoco es el mundo protestante, ya que puede haber capitalismo y catolicismo u otras religiones. Max Weber no funciona. La muy católica Italia puede ser excelente capitalista en el centro-norte, como puede serlo Francia, "hija mayor de la Iglesia". Una parte de Alemania es católica. Y Estados Unidos es tutti frutti.
       "La decadencia de Occidente" es un viejo título, de Oswald Spengler, recuperado por Arnold J. Toynbee, con "La civilización a prueba" y otras cosas. El primero es de 1918/1922, después del gran golpe de la Primera Guerra Mundial. Cualquiera puede averiguar a quién le entusiasmó la idea de venderles a unas cuantas "democracias liberales" la creencia en el rescate "civilizatorio", incluyendo la recuperación de la Grecia antigua y de los modales más refinados, al mismo tiempo que la "autenticidad cultural" (ah sí, pantalones estilo Bavaria). Ya estaba para 1925 y Toynbee fue invitado a Berlín, para entonces capital alemana. Con excelentes modales y grandes padres de familia (salvo en el fuhrer), los nazis vendieron esa idea de rescate desde muchos de los estereotipos prevalecientes hasta hoy. Spengler era alemán y predijo la "muerte de Occidente" como para el 2000 (!), frente a lo cual era necesario algún "cesarismo" para que el mismo "Occidente" durara...200 años más. "Le cuelga", como se dice coloquialmente en México. Aunque sea porque algunas cuentas no cuadran. 
     La suma de Estados Unidos y UE no es poca cosa. La del hemisferio occidental, tampoco. Es probable que una parte en Estados Unidos tenga sus motivos para ver cómo inclina la balanza Atlántico-Pacífico de otro modo que en el ánimo de los sectores más transnacionalizados de "Occidente". O como se dice: se podrá estar chiflis, pero no ser tonto. La primera interrogante concreta está en saber si Rusia puede garantizar que no vuelva a haber un conflicto bélico a escala internacional. La segunda está en la manera de "llevarse" entre chinos y estadounidenses. Y lo anterior no basta para hablar de "nuevo orden", mucho menos a cada instante. (da click en el botón de reproducción)


sábado, 25 de abril de 2026

LOS MARCIANOS LLEGARON YA

 Si no tenía un problema de salud mental, aunque parece haberlo tenido, el reciente tirador de Teotihuacán, que se lució con una cátedra para turistas, parecía de los antiguos egresados de ciertas carreras de la universidad pública, y medio autodidacta.  Sintiéndose superior, tal vez tenía como entre esos egresados y otros el ánimo de trascender, entiéndase que de pasar a la Historia, de la misma manera en que, por la ambición de gloria, hasta los '80 no faltaba el egresado que se creyera futuro presidente o el que desde ya se situara "en el centro del escenario político mexicano del siglo XXI". Ni el uno fue presidente ni el otro está en ningún centro, sino en el margen de los mercenarios de la oposición, y además, insultando y retando a golpes. Suele ser la compensación de una carencia no asumible y ya extraviada en el fondo del alma. El hecho es que el tirador se equivocó: trató de "estúpidos" a sus víctimas, sin darse cuenta de que era él quien hacía una estupidez como mercenario de un sistema que ataca el sentido, puesto que el mensaje es doble, el de que "no se es nada" y de que se puede "ser alguien", al menos en esta vida y con opción a pasar a la Historia (igual pudo haber dicho el tirador a sus víctimas: "Juntos haremos Historia").. Al rato, no habrá ni un buen recuerdo para el imitador autóctono de Columbine. Dicho sea de paso, habría que saber si, como lo dejara entrever el periodista Carlos Ramírez en El independiente, Mario Aburto, presunto "asesino solitario" de Luis Donaldo Colosio, no fue hábilmente manipulado por el sistema mientras, si acaso, se creía "caballero águila". Cosas del Sur global y hábitos entre religiosos, para "trascender", y militares, para cubrirse de "gloria".

        Tal vez sea de lamentar que algunos analistas de la situación internacional se pierdan cuando menos en vanidad, para sentirse también "en el centro" (lo que se conoce como "centro de atención", plaga de niños malcriados). Embona con el desdén por el pensamiento, aunque se pretenda por ejemplo cartesiano, y con el predominio de la "acción", que pasa por "estar ahí" ("yo estuve ahí" como modo de callkar al que no estuvo). Bien lograda la expresión mexicana: "apantallar". Si se habla de Rusia, "acabo de estar en Kazán", y si de Irán, "estuve en Isfahán", a cada rato con gente no cualquiera, sino amistades "muy importantes", o transmitiendo desde Milán después de una cena con "gente de mundo". Queda preguntarse si, en algún momento, el deseo de ser "grande" y de mostrarlo no da en errores de pensamiento, porque se prefiere especular, por ejemplo sobre quién será en el conflicto con Irán el primero en "tirar la bomba" para prender la mecha, si Israel desde Dimona o el presidente estadounidense Donald J. Trump si se toman literalmente sus palabras. ¿Era realmente necesario llegar a tales especulaciones? En otro terreno, no queda claro si la seguridad/inteligencia israelí (el Mossad) controla los medios de comunicación globales, o a México. ¿Existen en el mundo tales poderes, por más que los haya bastante concentrados? O es ya asunto para quienes no atienden más que "ligas mayores" sin por lo demás ninguna contradicción: el resto, sobre todo en "Mexiquito", son gargajos (!). Tampoco queda claro si no hay más que "gatos de Soros" y jázaros, por más que sea adecuado revertir una acusación de antisemitismo. Como sea, algo en el análisis se sesga y en el pronóstico, falla: por más que la clase dominante le haya ganado al trabajo, no lo decide todo, o si lo decide, no significa que puede moldear la realidad a su imagen y semejanza.

      El otro, de origen ruso y afincado en la Riviera Maya, también dado a los pronósticos fallidos por especular demasiado, también se cotiza, y llega el momento en que, para que suba uno, otro tiene que bajar o caer, por lo que empiezan a pulular "los imbéciles". Se parte de "yo estuve ahí" porque "trabajé en contrainteligencia" y "soy ruso". Estuvo "en acción", lo que ostenta por más que presuma "inteligencia conceptual", cuando un concepto debiera más bien permitir captar ciertas realidades (nunca completas) sin necesidad de "estar ahí". O el que no ha "estado ahí" no puede hablar porque no tiene "la vivencia": sea de Kazán o Isfahán, donde "juegan los grandes", sea de África, donde se fue a meter uno que otro ruso armado. O entonces "tú no puedes hablar porque no eres de aquí", o la "observación participante", porque todo lo demás, el pensamiento, no es válido. Así más de uno sigue al ruso (cercano a Putin y hombre de seguridad nacional), Nikolai Pátrushev, que adelanta una guerra civil en Estados Unidos ("que no dice su nombre", agrega con un galicismo el de Kazán, Isfahán...y Mérida (o es el Armando Manzanero de la geopolítica). El otro, Daniel Estulin, se arranca a pronosticar "una guerra civil en Rusia" o una situación "igual de peligrosa que en 1917", todo porque hay cierto descontento hacia el gobierno del presidente ruso Vladimir Putin. ¿Hay realmente peligro de guerra civil en Estados Unidos o en Rusia?¿O se trata de no saberse el "ya no la hagas más grande"? La pregunta es si potenciales errores de análisis no parten de alteraciones en las que alguien se encuentra rodeado de estúpidos que no entienden. No pueden porque "no han estado ahí", no están "en la grande" o no son "populares". Lo raro es lo mismo que en el tirador de la pirámide, que no parece lograr entender el sinsentido de lo que hace (y la tragedia para una turista canadiense, de toparse con un idiota armado).

       ¿Sucede cuando ya no hay conciencia del universo? Este es infinito, y el ser humano, finito, por lo que ante el universo no es nada. Sólo que el universo no sabe: a diferencia de éste, el ser humano sabe. Es capaz de pensar, aunque sea tantito, por ejemplo sobre el hecho de que la Tierra, hoy, puede ser destruida decenas de veces. Pensar para saber es algo no propio del universo, sino del Hombre (y no es el lenguaje). Se es grande por pensar, pero no se es nada en el universo y se es finito. Por lo mismo, el ser humano es todo y nada, y está limitado, lo que lo distingue del universo. El límite, la limitación. Así, el ego propio no es nada, por lo que es ilusorio inflarlo para darse importancia o "de guayabazos", como se dice en México. ¿Y éso qué? Es si algo está bien o mal pensado, no el "tamaño" del ego, el "quién lo dice" , o el "yo estuve ahí". Aquí andamos todos y tal vez sea apresurado aventurar una guerra civil en Estados Unidos, o una en Rusia, o la fragmentación de Europa, o a cada rato una catástrofe y algo histórico. El tirador de la pirámide no es un puritito llanero solitario: es un alienado y una víctima entre otras cosas de algunas redes, y un imitador del Sub-D -a la voz de "órale, putos"- que ni siquiera consiguió ocultar el habla del lépero. Que "trame" o calcule no quiere decir que haya pensado lo que hacía, aunque tuviera conocimiento de ello. Otra víctima que mordió el anzuelo de "ser alguien": como el que presume a sus amiguis de mundo o el que cree que echar bala en África es licencia para pensar, porque es con sangre ("con tinta sangre/del corazón"). Cosas de alienados -ricos y/o famosos (da click en el botón de reproducción)



LA ORIGINAL BANDA

 Alguien dijo alguna vez de Freud que fue "maestro de la sospecha", como Marx (?) y Nietzsche. No es tal vez la expresión más afor...