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jueves, 11 de junio de 2026

PADRE RICO, HIJO POBRE

En las más recientes elecciones colombianas, que darán lugar a una segunda vuelta, casi no se movió nada en el mapa regional electoral: la Colombia central próspera votó a la derecha y, la periférica (costas y Amazonía) y más pobre, a la izquierda, con lo que se llegó a un virtual empate. Lo  primero que llama la atención es que años de gobierno del presidente de izquierda Gustavo Petro, delicia de ciertas burlas en redes, no haya cambiado gran cosa. ¿Se  quedó Petro como politiquero? Puede ser. Colombia tampoco optó por el centro, dada la baja votación de Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín y ex gobernador de Antioquia, aunque con un porcentaje suficiente para inclinar la balanza entre los dos primeros lugares, pese a no respaldar abiertamente a ninguno(casi 14 %). La novedad es el desinterés por el uribismo, que con Paloma Valencia (del Centro Democrático) fue a dar en menos del siete por ciento, aunque también puede influir. Pasaron entonces Iván Cepeda, de izquierda, más claro y concreto que Petro; y Abelardo de la Espriella, por Defensores de la Patria, lo que suena más a regimiento o batallón que a política. De la Espriella, respaldado por Trump, tiene también ciudadanía estadounidense y "el Tigre", como se hace llamar, aparece como "independiente".

       Según lo denunciado por Cepeda, en el pasado: De la Espriella mantuvo vínculos con el líder paramilitar Salvatore Mancuso, amigo de infancia; el mismo De la Espriella ofreció un soborno a otro jefe paramilitar, "Juancho" Dique, para que "guardara silencio en sus declaraciones" en el proceso de desmovilización de unos 30 mil paramilitares de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia); De la Espriella le compró un predio a otro paramilitar, el "Comandante Barbie" (otro), a través de un familiar; De la Espriella pedía dinero a paramilitares como Juan Carlos Sierra, "El Tuso", para obtener rebajas de condena; De la Espriella sobornó al fiscal Mario Iguarán para lograr impunidad para jefes paramilitares, y, finalmente, utilizó un Fondo para financiar al Congreso candidatos dudosos (Fipaz, en medio de la desmovilización paramilitar). Como lo señaló un columnista del portal Rebelión, hay que saber que una parte del pueblo tiende a veces a admirar al malvado por atreverse a serlo o, como se dice coloquialmente en México, por ser "un chingón". Eso puede pesar, independientemente del grado de involucramiento de De la Espriella con los "paracos". Para lo según ya sirvió la mesa la tontería de Trump: pintar a Cepeda como "marxista radical". Ya salió el siempre impune e intocable Álvaro Uribe a hablar de Cepeda como "candidato de las FARC" (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que ya no existen (salvo en mínimas disidencias), siendo que el mismo Uribe ha sido investigado por sobornos. Viejo asunto, porque Cepeda ha tenido la valentía de confrontar varias veces a Uribe. Aunque de origen comunista, Cepeda terminó acercándose al M-19 (de centro izquierda), del que fuera también parte Petro. Como sea, Cepeda ha sido uno de los más firmes contrarios a Uribe, denunciándolo como fuente de paramilitarismo y la "parapolítica".

     Llama la atención que a estas alturas gente como Uribe no haga más que recurrir a inventos, pero además, desde la impunidad. Se trata de lo mismo que en el Perú de llamar "terruco" ("terrorista") a cualquiera de izquierda y que, en particular, como Cepeda, quiera acabar con la política clientelista y hacer un mínimo de justicia, más importante que el "tamaño del paquete" (!) que "el Tigre" dice traer en los pantalones. Un supuesto miedo a algo inexistente, miedo mezclado con comodidad, puede hacer que se desestime la acusación de Cepeda y se vote cuesta abajo. Cepeda es abogado, pero de otro tipo que De la Espriella, no es ningún marxista radical y la derecha podría tener otros argumentos que los del tiempo en que el marxismo tenía alguna fuerza. De la Espriella ya fue a decirle al oído al gringo lo que quiere oír: que, por el apoyo recibido en algunos departamentos, como Cauca, Chocó y Nariño,  Cepeda habría tenido apoyo del crimen organizado y sería entonces un "narcopolítico". Sin contestar a las acusaciones de Cepeda, se pasa al desplazamiento, típico de la ideología, y para el testigo: para que nos quiera Estados Unidos, evitémonos a un "narcopolítico". Como cuando te acuerdas de un tal Rocha Moya y te olvidas de los García Cabeza de Vaca o los Aureoles. Por cierto, De la Espriella da explicaciones a instancias estadounidenses, al departamento de Estado, en vez de explicarse con los colombianos. O entonces también el US Department of State vota y no hay que engañarse sobre una parte del "pueblo". Una nación dividida, un Estado que no lo es, porque no es de "cancha pareja", y que se confunde con el gobierno, y otra vez la confusión: Defensores de la Patria yendo a pedir que los salve Rico McPato Donald (Da click en el botón de reproducción).



miércoles, 10 de junio de 2026

EL QUE SABE, SABE

 Las recientes elecciones en el Perú y Colombia muestran a dónde quiere parte de la administración estadounidense del presidente Donald J. Trump llevar las cosas, dejando de lado que más de un presidente peruano fue hace poco sacado -por el omnipotente Congreso- por acercarse demasiado a China. Mal haría cualquiera de las fuerzas en contienda en apresurarse a tomar un triunfo como una victoria aplastante, porque lo que dichos países muestran, como otros, es estar partidos en dos. México no lo ha estado por tener una unidad nacional relativamente mejor lograda, pese a la existencia de fuertes regionalismos, y mayor cohesión social. Ahora se trata, entre algunas pocas cosas ciertas y muchas fabricadas, de reforzar la oposición al Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa) en el gobierno, inventando un "narcogobierno" como facilidad para repetir, después de que se haya buscado desplazar cualquier posible influencia del hoy ex presidente Andrés Manuel López Obrador, sin que exista la menor prueba de que está orientando nada: fuera de presentar el libro que le redactaron, López Obrador se ha pronunciado sobre el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, que lo fue; sobre el apoyo a Cuba, y sobre las veleidades de Trump. Todos, asuntos de política exterior. Habría cuando menos que tener alguna prueba de romerías de políticos a casa de La Chingada -no las hay- o de sabrá Dios qué  comunicación secreta de la actual presidencia de Claudia Sheinbaum con Don Pejelagarto. O se trata de tomar por verdaderos los supuestos de la mente propia, pero ya no se puede seguir a quien se rige así y fabrica "evidencias", como si "Mexiquito" no supiera más que de tráficos de favores e influencias. Lo que está en juego en este momento es el TMEC (Tratado México Estados Unidos Canadá) y "meter presión" -para variar- con lo que sea. Sin tomar en cuenta la rudeza de Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado.

          Las dos fuerzas contrincantes en el Perú, luego de una primera vuelta muy dispersa, lo que se repite también (y si se pudiera, se haría en México no sólo con Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional, sino también con  el Verde, mientras Movimiento Ciudadano se queda con las dos segundas ciudades, sin que importe cómo, en Guadalajara en particular), llegaron al empate técnico de la inercia. Keiko Fujimori -otra vez la derecha con aspectos criminales- gana donde siempre, costa y Amazonía, mientras que la izquierda de Roberto Sánchez en los Andes, en la sierra, abrumadoramente en el sur y el norte. Igual división en Colombia entre regiones centrales para la derecha y periféricas para la izquierda. Hay parte de mayor o menor acceso a la riqueza, pero  también de dos otros problemas: la ausencia de sujeto claro que termine de cuajar la unidad nacional, y la presencia de tendencias a la división por la apertura al exterior. El problema del sur-sureste mexicano no es el bolsillo, sino la posibilidad de no terminar de crear una fuerte fisura entre norte y sur, doblada de diferencias raciales. Por otra parte, operan en contra de esa unidad general las fuerzas de derecha, de origen oligárquico y en parte (sólo en parte) de clases medias que han escogido aliarse con el capital extranjero. Ya no es nada más renuncia al Estado, sino también a la nación, llevando al mismo tiempo  a la izquierda a ceder también en este terreno y engañando (como empezando algunos a hablar de los orígenes de "la presidentA").

        Pese a los errores del defenestrado Pedro Castillo en el Perú, llevado a "oríllese a la orilla" hasta que diera el traspié, la derecha no tiene mayor cosa que proponer propia, porque se suicidó como clase, en gran medida. Apenas vaguedades sobre la "mano dura". La izquierda se enfrenta a la "técnica del salami" para ir de rodaja de concesión en rodaja, a falta de sujeto que marque algún rumbo nacional claro. La indigencia de la derecha es tal en el Perú que no sabe más que de lo que se conoce como "terruqueo", por "terruco" ("terrorista"), asociando izquierda y Sendero Luminoso, un grupo desaparecido hace ya mucho. Dicho sea de paso, es la cuarta vez que se presenta Keiko Fujimori y la tercera que se queda enfrente de alguien de izquierda: como en el pasado al presidente Ollanta Humala (2011-2016) no se le pudo colgar lo del "terruqueo", se lo presionó con inventos de Odebrecht. Así gane la derecha, está cansando: no propone, sino que golpea y descalifica con las mismas interminables cantinelas, o golpea y dice cualquier disparate, como Alejandro "Alito" Moreno en México.

        Ya se sabe lo que hace gran parte de la derecha (no toda), cuando no hay más que una o dos personas para decirlo de frente: "poner orden" con el secretario mexicano de Seguridad, Genaro García Luna, al frente, sin que se hablara de "narcogobierno". Con la hija Fujimori "vuelve el orden": el que puso el aparato judicial archivando el caso de la misma Keiko Fujimori  para que saliera bien de la cárcel. ¿Se refiere al orden del Congreso peruano, que no deja gobernar porque, moralmente incapacitado, puede declarar "moralmente incapaz" a cualquiera que quiera poner fin al fiestonón? En fin, que Lima, la capital, no entiende a la sierra. ¿Vuelve el orden en el aparato judicial?¿Vuelve en los grandes medios de comunicación que, como en cuando menos la capital mexicana, se confunden con el año 47 del siglo XIX y llevan a la gente a creencias erróneas? "Vuelve el orden" se refiere ¿a la asociación del gobierno de Alberto Fujimori con el narcotráfico, muy ordenadita por el señor Vladimiro Montesinos? No todas las derechas son iguales, pero tampoco es raro, a diferencia de la izquierda, que con la derecha el orden lo ponga la más alta delincuencia, como Acción Nacional en México (y ni quien les diga mayor cosa por seguir delinquiendo con "Maru" Campos en Chihuahua), Juan "Robando" Hernández en Honduras, Sweet Micky en Haití, Ricardo Martinelli en Panamá, Fujishock en el Perú, el de turno en Paraguay, o Pinocho Pinochet en Chile, por aquéllo de "poner orden", para no hablar del uribismo y "Colombia exporta: paracos", o del "junior" Daniel Noboa y su forma de entrar a las embajadas "para combatir la delincuencia". Porque nada mejor contra la criminalidad que la supracriminalidad. Que es la que se le trata de sembrar "en modo policía judicial" al gobierno de México. !El que sabe, sabe! (da click en el botón de reproducción).




martes, 9 de junio de 2026

AQUILES BOY

Es estas alturas es poco probable que el presidente estadounidense, Donald J. Trump, entrampado por el premier israelí Benjamín "Bibi" Netanhayu en Oriente Medio, pueda hacer algo serio para mediar en el conflicto entre Rusia y Ucrania. De nueva cuenta, cuando Trump se estaba acercando a alguna forma de arreglo con Irán, Israel lanzó una nueva ofensiva en el Líbano y "recalentó" la situación, por lo que Trump tuvo que pedir que se parara. Si muchos ven la debilidad de Trump y se regocijan, para coincidencia del izquierdismo y del "globalismo", no condenan a Netanhayu.

     Como sea, parte de la lentitud del avance ruso en el Este ucraniano se debe a la voluntad deliberada de no dañar a civiles, a diferencia de lo que ya ha mostrado en varias ocasiones el ejército ucraniano, desde Bucha y Kramatorsk hasta Starobelsk. Rusia estaría dispuesta a soltar una parte de Jersón, pero no a dejar de tomar toda la región de Donetsk, faltando de ésta menos del 20 %. Serían alrededor de seis meses más para dar por terminada la "operación militar especial", mientras el ejército ucraniano se sostiene con dificultades y mientras recibe armas "a lo grande" desde países europeos y Estados Unidos. En perspectiva, Ucrania ya ha perdido la guerra y ello se nota en cierto silencio sobre el tema entre sus aliados. Rusia ya ha hablado de terminar de ir asegurando una línea de seguridad en el frente.

      Viendo lo que sucede y las consecuencias de atacar territorio ruso -respuestas más duras desde Rusia-, Volodímir Zelenski, "presidente" de Ucrania, por lo demás metido en un gran escándalo de corrupción- volvió a la maldad como resorte de acción al mandarle al presidente ruso, Vladimir Putin, una oferta de "diálogo personal". Se trata de tomar en cuenta al testigo: aparecer como de buena voluntad, cuando desde el principio no la hay, hacerle un guiño engañoso a Trump y dejar a Putin como el "duro" que no "quiere por las buenas". Curiosamente, Zelenski saca esta oferta cuando, por las condiciones descritas, lleva todas las de perder y no se debería tratar de hablar nada, sino de rendirse honorablemente. Lo otro es también lo de siempre: tratar de ganar tiempo para seguir buscando rearmarse. Y ni siquiera en función del Donbás, sino de agredir a Rusia. Putin ha endurecido los ataques contra la logística ucraniana, pero no ha cedido a los "acelerados" que desde Rusia piden largarle un bombazo a Alemania y sabrá Dios cuántos más. Se trata de cerrarle el camino a la escalada que algunos propugnan irresponsablemente -y también en Rusia. La misma escalada que ha tratado de provocar Zelenski.

     Lo dicho tiene lugar en un marco en el que, por ahora, "Europa" no tiene los recursos para agredir a Rusia directamente, menos ante el riesgo de la superioridad militar rusa, y encima, la misma "Europa" no puede contar con hacer de mercenaria de Estados Unidos, porque a Trump no le interesa. Lo que se puede hacer con los "aliados" a través de Ucrania es limitado. Dicho sea de paso, "Europa" es  una generalidad: hay más de un país que no quiere una aventura contra Rusia -como Serbia- o que se ha ido alejando, dentro de la UE (Unión Europea), de la política antirrusa, como Hungría (incluso después de la salida de Viktor Orbán), Eslovaquia y ahora Bulgaria. De la misma manera en que hay que tomar en cuenta que Zelenski no es Ucrania -"gobierna" como DICTADOR con una ley marcial recurrente- y Putin no es "Rusia". Para quienes conozcan la definición exacta de la palabra "dictadura", es lo que hay en Ucrania, donde hay un Parlamento con pocos parlamentarios y están prohibidos todos los partidos de oposición, además de que la única obsesión que les queda a dichos parlamentarios, a Zelenski y su entorno es la de agredir a los "moskali" (moscovitas). Ucrania tiene sin cuidado a Zelenski y su gente: el "bolsón" por tomar en la región de Donetsk es de neonazis y decenas de miles han desertado del ejército de Ucrania. Parte del silencio es que han bajado las giras de Zelenski vestido de militar o, peor si es de negro, lo que ya motivó -según lo recordó Putin- que el ucraniano se llevara un regaño en la Casa Blanca por su comedia -recuérdese que Zelenski es comediante de origen. Si Putin no es Rusia, es porque adentro se ha desgastado y tampoco es el "ala dura". El desgaste viene de una política interior sacrificada a la exterior. Por lo que respecta a la UE, el presidente francés Emmanuel Macron ya no representa gran cosa.

        La definición de Putin, si se reafirma, "concretaría" antes o cerca de las elecciones de noviembre en Estados Unidos, con Trump desgastado, aunque hay que recordar que, a diferencia de alguien como el secretario de Estado Marco Rubio, Trump mostró en Anchorage, Alaska, ante Putin, buena disposición. Dicho sea de paso, al meterse erróneamente con Irán, Trump contribuyó a la radicalización de posiciones de los Guardianes de la Revolución y de Israel; por cierto, tampoco logró Trump, con la salida del hoy expresidente Nicolás Maduro en Venezuela, un aumento significativo de los suministros de petróleo, aunque se le venda a India y ya no a China. Para un supuesto "fascista", va de tiro en la culata en tiro en la culata sin que quienes no paran de querer debilitarlo puedan decir en aras de qué intereses y de qué significado para una mayor paz. O deshacerse de Trump es un fin en sí mismo" porque es "lo que hay que tener". Creyendo estarse al gran póker, "la Historia" o el casino, más de uno se confunde con caricaturas. Del estilo "Europa", "Occidente", el "Occidente colectivo" (en Rusia), el "Occidente liberal" (también  en Rusia") o "la amenaza rusa" y obnubilaciones con Putin. Para Bugs Bunny: ¿qué hay de nuevo, viejo?



sábado, 6 de junio de 2026

ES LO BONITO: CADA QUIEN

Parte del caer en la nada, olvidando ser propiamente humano, consiste en ver el mundo al revés, a partir del temor al aislamiento y el deseo de "pertenecer". El que no lo busca a cualquier precio es visto como "idealista": "tu solo no vas a cambiar al mundo". La contraparte de este "ninguneo", como se dice coloquialmente en México, es el potencial linchamiento de quien "se atreve" a andar camino propio: ¿quién se cree que puede estar "fuera", no pasársela en la socialización y, de llegar a alguna parte, no ser "compartido"? Llega la descalificación: "te vas a quedar solo por soberbio". Se ha pasado del noble-idealismo-que-no-sirve-para-nada a otra parte del "folclore de la filosofía": si "destacas" te-vas-a-ganar-muchos-enemigos. En casa de comunidad, no mostrar habilidad. O salirse con dichos coloniales como el del góber precioso Javidú: "paciencia y prudencia, verbal continencia, no exhibir excesiva ciencia, presencia y ausencia según conveniencia". A lo que se pueden agregar perlas del Porfiriato exhibidas por el presidente Andrés Manuel López Obrador en Neoporfirismo: decir justo lo necesario y conveniente...para quedar bien.
        Desde el hábito oligárquico y de origen colonial -que se mantuvo por ejemplo en Cuba, parcialmente al menos-, se "maniobra" -en términos que fueran militares" - para buscarle el flanco débil al otro y, si "la ocasión se presta", restarle lo que se pueda en forma de despojo, que es de lo que es propio del otro. Por ello, salvo que se reduzca al regodeo en la nada, desde "el grupo" o "la comunidad" (puede ser "la familia"), el que "se sale" y es independiente, o tiene criterio propio, debe ser, si ya no funciona el ninguneo, linchado, de manera soterrada (hablando a espaldas de...) o abierta. El idealismo es en realidad el de quienes "quedan bien" con gente que ningunea o que lincha, para reproducir al grupo o, para decirlo de otro modo, para no pasar por la vida más que "reproduciendo la especie", que más no se puede. Es lo que se cree saber, aunque sin pensarlo mucho: ahí donde empieza dicha "reproducción" suele terminarse la vida en lo que en cada uno puede tener de singular, entiéndase que de único e irrepetible. La "especie", que ya no es género, ha ganado desde antes de la muerte. La inteligencia o lucidez es, como decía el general francés Charles De Gaulle ("y encima, tiene talento..."), algo que puede resultar en agravante, como en los golpeadores intelectuales de la oposición mexicana en dos grupitos. Dicho de otro modo, en términos de humanidad, la inteligencia no es garantía de nada. Puede ser inteligencia mercenaria, justamente la que sí sabe "maniobrar" al otro, encontrarle el flanco débil y si es necesario, ir a golpearlo en ese lugar ("dale donde más le duele", otra perla de folclore de la filosofía). Se agrega un componente religioso de fe inquebrantable y de sacar ventaja de la credulidad -fe e inocencia- ajena. Ese es con frecuencia el Sur global o incluso la semi-periferia. Despojar y acaparar. Esto puede acompañarse de ceremonias, rituales y hábitos cortesanos, sean virreinales, o de sultán o pashá ("se da vida de pashá"), o de roi-négre (rey negro). Me independizo y me declaro emperador, de Imperio o Rey Christophe. ¿Despojo? Quítate tú para ponerme yo.
        La clientela no da derechos, salvo favores, y precarios. En todo caso, no derechos ciudadanos. Dicho de otro modo, no da el derecho de la "propiedad de sí mismo" -y el respeto al derecho ajeno, para volver sobre Bomberito Juárez. El ser humano es sacrificable al grupo y no puede individualizarse, salvo que sea para tener poder y repartir, a riesgo, de no hacerlo, de convertirse en chivo expiatorio. Si quedé bien, entonces algo "me toca" y, si no, puedo cambiar de bando. Voté por Andrés Manuel pero "no me tocó" -creí que era piñata-, así que para ver si me toca ahora doy de palos -y hasta de ciego. La democracia como reparto o, como dijo Jorge Glas en el Ecuador, como "la patria del tongo" -hago mi clientela para presionar en el reparto. Así que, en este mundillo de orígenes señoriales, se existe para ser encumbrado y repartir entre aduladores o para ser "ninguneado" -"tú no eres nadie", o "es un Don nadie"- u ocasionalmente linchado. Arcaico y muy del Sur, como lo demostrara el estudioso René Girard en Francia. Sur global precapitalista, no gracias: al menos no para no existir sino para ser despojado y no existir si no hay cómo. Ya se la saben: carteras y celulares...O el alma para que nadie se "salga del huacal", como dice la expresión mexicana. "Quedar bien" y no existir sino como "prolongación de...", o pregúntenle a más de una mujer, "y se los tragó la tierra" como a la Trimini o a la Lemus. Existencia propia, no. Y no faltará la parentela como primer lugar de cooptación y amenaza latente de excomunión.
        De un tiempo a esta parte, es menos, a condición de mantenerse a distancia de "las mafias del poder" (bien lograda, la expresión), que a cierta escala "matan en vida": cuando no se puede ubicar en qué "movida" de poder se está, en qué clientela, o en qué parentesco, de preferencia conocido. Ni qué sacar ni qué platicar para sonsacar. Ni motivo para "quedar bien".
       Como hace rato no hay precapitalismo puro, está lo que Marx llamara "las frías aguas del cálculo egoísta": me conviene o no me conviene, sin que falte el de la salida diplomática de despedida por si algún día "algo se ofrece" (y el "lo que se te ofrezca"...mientras no me pidas nada, en pleno delirio). Con la creencia arcaica en ciclos, eternos retornos o ruedas de la fortuna y ruletas donde apostamos todos: "quedar bien con todos", digo, no vaya a ser. Arrieros somos, y en el camino andamos. Hasta que se suma ese cálculo que es de utilidad mal entendida: ¿me sirves de algo o no para "mis intereses"? En rigor, se puede intercambiar. Mercado hay de toda la vida. Y compartir intereses. Pero a lo Bentham (por el utilitarista del siglo XIX, Jeremy Bentham), ya no se es el dependiente de antaño, sino el objeto del cálculo empresarial: si busco el éxito, qué puedo obtener de ti -"agarra lo que puedas", catch as can-, pero perdiendo lo mínimo o, si se puede, hasta !gratis!. Sin tantita pena. Cuando trato a la "prolongación de", no trato a una persona, sino con mi esquema mental, a riesgo de no ver al otro, y encima, tratándolo llegado el caso de "quién te crees" para no "arrimar el hombro". Si es capitalismo, sin que falte la hipocresía, entonces tampoco trato a la persona, salvo en lo que me pueda dejar de beneficio yal menor costo, entiéndase que con la mayor mezquindad. Es la indiferencia por egoísmo. Las "frías aguas del cálculo egoísta" a las que una parte del Sur global entra con singular alegría. Neg-otium: negación del ocio, entiéndase no perder ni un minuto en nadie que no sea ocasión de algún negocio como forma única (sí, un poco de hipocresía) de entender la vida. No se ve al ser singular, no se sabe de él, no hay que detenerse a pensar porque pus "toma tiempo" y time is money. ¿Idealista, no servirse de los demás o utilizarlos para algún bísne? Idealista y pasar de largo no viendo más que el esquema mental propio de negocios. Por éso tal vez Donald J. Trump es un idealista rodeado de más de un cabrón. En cualquier modo, se puede pasar sin ver y, como se trata de enajenación, creyendo además que "es lo que hay" y que inteligente es saberlo "jugar", para ventaja ("el margen de maniobra") o para negocio ("pactar el bisne", al grado de creerse tonterías como la del ganar-ganar). Y negocio, no cualquiera si, además, se trata no de competir, sino de rivalizar -"destrucción creativa" con "espíritus animales"- y de monopolizar. Si acaso, "relaciones públicas" para cazar oportunidades. Pero para los amigos, beneficios y gracia; y para los demás, socialización de las pérdidas, avaricia y mezquindad. Por puro idealismo y un esquemita. O por pura ideología mientras se cree que ésta ya pasó de moda.
        Como ideología es el mundo al revés, idealismo es el de ir por la vida sin ser humano, y creyendo saber, pero sin detenerse a pensar: que nada como "aplicar el esquema", así sea después de todo para no tener que pensar y alienar la conciencia al poder del grupo o del negocio (o ponerse la "camiseta de la empresa"). Cuando se dice que es prehistoria, es porque el más "poseído" o "interpelado" por el poder y la riqueza es el menos dueño de sí: se justificará como "realista" y contrario al "soñador", cuando no puede VER gran cosa de los demás salvo si su esquema "funciona o no", para el despojo o la utilización, o ambas cosas. Si éso es todo, bien por la reproducción de la "especie", y nada de nada entre la nada y la nada. Ni un pensamiento que merezca distinguirse de la nada, salvo la creencia de que es el individuo el que no va a ninguna parte. O qué se cree. O que se quede debajo del autobús si en cambio se puede seguir "vivo". O ya no me puedo parar porque ni siquiera sé que "más vale tarde que nunca" o que "nunca es tarde si la dicha es buena". Y si se trata de ser retorcido, que el que se creó singular y creyó pensar y saber, que no lo olvide: ¿qué ganó? Nomás un puño de tierra. ¿Perdió el tiempo? No en buscar poder ni riqueza, ni en empeñarse en ser nada -pura ilusión- ni en reducir a los demás a la nada para MATAR como manera de sentirse VIVO con la conciencia propia. Es lo malo del idealista al toparse con un trozo de VIDA, entendida, si es la finita, como la singular, única e irrepetible. La que no se puede reproducir en la nada ("ah, se da el lujo de creer que..."), porque "poder" o "riqueza" son generalidades y no singularidades, y para la reproducción. Cada quien sabrá cómo se las gasta, nomás que es el punto de bifurcación: a cada quien el saber y pensar qué es humano y qué no (si hay lugar de pensar), ya que del puño de tierra - la nada repartida en partes parejas- no va el tema, ni del otro mundo, ni de ver cómo habiendo optado por la nada se quiere reducirlo todo a destruir lo que no lo sea y "viva la muerte", salvo de mis ilusiones.  El poder y la riqueza sacrifican y logran menos de lo que se cree: son fetiches y creaciones del Hombre, contradictorias: son muchas veces ilusiones para que el ego, sin pasar de "reproducir la especie", crea "trascender" y se de el lujo de creer saber o pensar que lo demás es propio de "animales" en "la necesidad", gente "conflictiva" o...idealistas. Vaya. (da click en el botón de reproducción)


¿QUÉ PEX, QUÉ JAIS, QUÉ PEDAL, QUÉ PEDRO PINCHE PABLO?

 Como ya se ha observado, pese a la pequeñez del ser humano por su carácter finito, a diferencia del universo, aquél tiene la grandeza de saber y pensar, pero se entiende que se trata de conciencia. Esta es la que define igualmente al trabajo humano: el ser anticipa,  para lo que puede necesitar abstraer, dispone de herramientas y se transforma a sí mismo al transformar la naturaleza y el entorno. El trabajo ha jugado un papel importante en la salida del Hombre del reino animal y en la educación y el pensamiento. No quita que, hoy, sectores de la población pueden tener un trabajo alienante, poco creativo, cuando no a veces inútil, y preferir así el consumo y el entretenimiento.

       Lo que debe precisarse así es que esa grandeza del ser humano por el pensamiento se educa, requiere "de un gran esfuerzo" aunque se diga fácil (como en el antiguo anuncio mexicano de Comisión Federal de Electricidad), e implica no alienación, lo que el primero en descubrir fue Adam Smith, al criticar la especialización excesiva por el adelanto de la división del trabajo y lo que conllevaba de atrofia de la personalidad. Dentro de un sistema capitalista pleno, sin interferencia "política", el resultado del trabajo se mide por el valor y la utilidad. Mucha gente que trabaja se "hace consciente" y requiere diversos grados de educación, hasta un campesino para saber cómo sembrar o un obrero cómo reparar una máquina, al igual que un arquitecto o un ingeniero.

         No se trata entonces, cuando se habla de la grandeza de saber y pensar (como hay que pensar cuándo sembrar y cuándo cosechar), de la visión errónea que cree que el "pensamiento" es algo propio de una minoría, como "la conciencia crítica de la nación". Escribir adornándose, dar la impresión de erudición, andar en la importancia de tal o cual tema, tener "un nombre" y asuntos por el estilo no garantizan ni el valor del trabajo, ni su verdadera utilidad, por lo que no existe un privilegio particular del "intelectual", pese a que más de uno lo crea, como lo hizo a su vez con errores frecuentes la Revolución Cubana. Se deja de lado aquí al académico que suele ser visto como alguien perdido en una torre de marfil, lo que es una equivocación, por lo que hay trabajos de académicos más valiosos -en términos de valor y utilidad- que los de más de un "intelectual" que cree haber "trascendido". Una cosa es creer en valores superiores al ego y tener conciencia de que éste es limitado e incluso no puede decidir de la "eternidad"; otra cosa es el que cree que se gana la "trascendencia" del ego en el mundo terrenal y con ese ego por encima de otros valores superiores. Se trata de otra cosa: la VANIDAD con aspiración a "trascendencia", llegado el momento al margen del esfuerzo y de la utilidad. Da igual que en esta vida o en la otra se tenga un séquito o un grupo de súbditos que se lo crean. Es una ilusión. Querer "trascender" es, por lo mismo, una ilusión, aunque no tener valores trascendentes. Parte de los programitas de televisión y/o ligados a periódicos son vendedores de ilusiones para supuestos "renombres", algo típico de hábitos todavía de impregnación religiosa, y mal entendida, y dedicados a creerse lo de Mateo: "al que todo tiene, todo le será dado, y al que nada tiene, todo le será quitado". Mercenarios perfumados: ¿su importancia? Tal vez en apariencia, mucha. ¿Su valor y su utilidad? Como dijo el otro, "ahí luego me la platican". Cuánto inflas.

      Creerse que va de "pensamiento" es entonces un error frecuente cuando se trata de intelectuales: es gente alienada al poder, con el "folclore de la filosofía" ("El poder es para poder", etcétera), o que vive pensando en otro mundo. En México, toma la forma muy "chayotera" -como se dice coloquialmente- de golpear con histrionismo para "marear". Pero no faltan por ejemplo en otros lugares, como Rusia, los que se la toman a "espiritual": confunden capitalismo con "el Occidente" que es "materialista" y aunque sí, como ha señalado Daniel Estulin, hay un problema metafísico hoy en juego, o hay en parte agotamiento del "progreso", para seguir a Alexander Duguin, no se trata de un asunto viejo de "siglos", como afirma el primero, salvo que se esté rechazando, sin idea de la contradicción, lo que ha aportado el capitalismo, y que no es todo negativo; si se viera sí, no sería sino una pretensión entre de Pope y de aristócrata que se instala en una "espiritualidad" a discutir sobre lo que se conoce -curiosamente- en español como "asuntos bizantinos" (discusiones bizantinas) o sobre "el sexo de los ángeles" (claro, si ruso u Occidental). Tampoco sirve de gran cosa creerse el "excepcionalismo chino" como si, él también, por pensar en "tres dimensiones", pudiera escapar al universalismo. Ahora resulta que Rusia o China son "excepciones" a una "regla" supuestamente "occidental". El "intelectual" es retratado con frecuencia en parte del hábito social ruso como un lunático.

        La cosa parece ser entonces hoy de quien tiene la "esencia más profunda". Es un pozo sin fin, y no es para buscarse un vericueto para hacer trascender el ego propio como "portavoz del espíritu" (por mi raza hablará...). Mejor ver qué y por qué dice la raza. A ras de suelo, pero con valores. Por tener sentido del límite humano, lo contrario de querer que el EGO trascienda, sin saber ni siquiera para qué, si de él no quedará nada como tal. Paz. (da click en el botón de reproducción).




jueves, 4 de junio de 2026

¿ES HARINA?

 La corrupción es mala, eso "se" sabe, pero resulta según algunos que no hay quien no le entre, ya que sin ella no se consigue gran cosa o, peor, "no hay modo". Así que se "le entra" condenándola, y porque "no hay de otra" o porque no faltará quien agregue: "¿qué querían que hiciera?". No "entrarle" es pagar un precio o que no se quiere pagar, o que es imposible. Ya empezamos con que, por ejemplo en política, "todo tiene su precio". Para algunos, condenar algo y practicarlo es lo propio del cinismo de la época (Slavoj Zizek), además de una forma de ir a caer en un garlito "ideológico" (mi corrupción no es mala: lo es la de el de enfrente). Para otros, es perversión narcisista ("si, ya sé, pero..."), para reproducir el sistema, y para otros (Dany-Robert Dufour) es delirio. A fin de cuentas, no se sobrevive sin "entrarle", o no se "pertenece": ¿qué, no somos seres sociales?. Decente, el alcalde de San Blas: "robé, pero muy poquito". Ni modo de aguantarse como en una isla solitaria.

        El paso siguiente es lo que hace décadas en México se llamaba ser "deturpador", es decir, dedicarse a afearlo todo, incluyendo y sobre todo al tonto que, con idealismo, cree que puede permitirse vivir sabrá Dios en dónde al margen del "juego que todos jugamos". Ni modo que se vuelva un ejemplo incómodo o testigo de que andar volando bajo -o ya muy "al ras"- no es lo único "que nos queda" o, para más "folclore de la filosofía", lo que "aquí nos tocó vivir". Dicho sea de paso, no se crea que es de "Mexiquito": es de una sociedad de masas, y las hay muchas, con grados diversos de "no me juzgues, compadre". Los que le "entran"   más que para sobrevivir o no caerse es para obtener algo, sea poder o dinero, o ambos. Con moditos muy del "Sur global".

         De lo que haya dicho el ex presidente mexicano Andrés Manuel López Obrad sobre el presidente estadounidense Donald J. Trump, ni idea o silencio sepulcral, porque desde un inicio se trata o de servirse del mismo Trump, o de ningunearlo y/o lincharlo. Y no por ser Trump: que alguien la pregunte a la "vendedora de gelatinas" o mañana a la góber preciosa de Chihuahua. Al menos, que quien le "entra" a írsele encima a Trump lo haga a sabiendas de qué alternativa hay y para qué, y no por la patología de "quedar bien" y ahorrarse el menor problema.

       Parte del error está en historiografiar mal: Hitler no era un "loquito", sino un caso patológico al que liberalmente se "dejó hacer" y se "dejó pasar" -cuando no se le dió ayuda- mientras prometiera hacer el trabajo sucio de lanzarse contra la Unión Soviética. Pruebas no faltan.

        Algo interesante, sin llegar a creencias del estilo "México está en manos de Soros y el Mossad", podría ser, en vez de la exclusiva para Trump, tomar en cuenta lo que hace Israel, o lo que hace Ucrania, o lo que hace un ser peligroso como Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado. Salvo que Rubio sea secundario, que criticar al premier israelí Benjamín "Bibi" Netanyahu sea "antisemitismo" o que el "presidente " ucraniano sea una "pobre víctima" del ruso Vladirmir Putin. Es que parece más bien, para recordar lo dicho por alguien de quien no se sabe si fue "pobre político" o "político pobre", que"los demonios andan sueltos".

       Es Rubio, no Trump, quien fue con la cantinela de que los cárteles mexicanos "pueden atacar con drones a Estados Unidos", como fue con la de que GAESA manda en Cuba, por más que las defensas de México o Cuba no sean siempre las más adecuadas. De infiltramiento del narco en gobiernos mexicanos, desde la primera mitad de los '80, y con anuencia estadounidense; de errores de GAESA, desde hace cuando menos dos décadas, y algo no sólo NO censurado en Cuba, sino discutido abiertamente; de enquistamiento de una "casta" militar-religiosa en el gobierno iraní, nada que no haya tenido quien lo denuncie, como la periodista Nazanín Armanian. El problema es si cada quien debe "autorregularse" (o no) para corregir errores o pagar las consecuencias de no hacerlo, o si se trata de servirse de los errores de otro para beneficio o ventaja propias. Porque si es así, se trata incluso de un delito. Y ya se ha dicho que la derecha actual tiene ciertas dificultades en evitarse los delitos.

        En el momento en que Trump se acerca a una negociación con Irán, "Bibi" lo extorsiona multiplicando las agresiones en el Líbano. Trump tiene que ir a decirle "puto loco, encima de que te estoy salvando las nalgas, ahora todo el mundo odia a Israel, así que hay que parar". ¿Quién retomó esta conversación o quién critica a "Bibi" ANTES que a Trump?¿Alguien le dijo algo a "Bibi" por lo ocurrido en Siria? Sólo por el ya muy gastado reflejo David contra Goliath, el-tiempo-está-a-favor-de-los-pequeños y Palestina vencerá. Si no, que Netanhayu se sepa impune. ¿Alguien le dijo la menor cosa a Zelenski por atacar -y no es nuevo- civiles lejos de blancos militares en Starobelsk? ¿O alguien le dice algo por tratar de involucrar al Báltico con drones ucranianos, o por buscar meter a Belarus "en el ajo", cuando, NÓTESE BIEN, Trump y "JD" (?) Vance le pidieron al ucraniano que deje de jugar con la Tercera Guerra Mundial?¿Alguien que haga notar qué pasos CONCRETOS de apertura en materia de inversiones dió Cuba, para que Trump hablara de ser "amigable", antes de que Rubio fuera con su ataque a GAESA a cerrar vías de negociación?¿Por qué no hubo quien le pidiera a Rubio precaución cuando afirmó en un puro disparate que Ucrania es "militarmente superior" a Rusia? ¿Acaso "Bibi" y Zelenski no empezaron -Siria incluida- antes de la llegada de Trump? ¿Quiénes, por qué y para qué intereses se mueven para cerrar las vías de negociación cuando Trump trata de abrirlas?

      ¿Lo que está pasando? Aprovechar, con o sin engaño, un error ajeno para obtener un beneficio para sí y lucrar se llama FRAUDE. Y a lo que va Trump, empujado, es a acabar como un fraude, que es por lo demás lo buscado por quienes lo extorsionan. Al menos, que la alternativa, si la hay y en medio de "la maniobra" -típica del Sur global- o el chantaje capitalista (sobre la necesidad del otro), realmente lo sea. Porque, si no, tanto mentir para convivir y ponerse "intenso" -como dicen ahora los chavos- cansa y lleva a que cosas graves pasen en medio de una gran indiferencia. Ya se le dijo al "puto loco" (no es ninguna broma), al que se pone a jugar con la Tercera Guerra Mundial y se le debería decir a gente patológica, de mala voluntad e ignorancia como Rubio. Y sí, López Obrador ve "dos Trump" porque no se chupa el dedo. Petición: que Trump  "mande al carajo a las rémoras que lo rodean y que azuzan, trátese de quien sea, sean paleros, manipuladores, caciquillos, ladrones, polizontes, tinterillos, especuladores, filibusteros, potentados, trepadores, o malvados".

     Si Trump (que a veces no tiene ni idea de lo que dice) acaba en fraude, y está muy cerca, no será nada más para terminar de caerle encima -pamba- y seguirse en "lo mismo", la ley del más fuerte y hoy, el más bruto. Por cierto, ¿ya nació el "experto" que hable de autoritarismo en Israel, Ucrania o en la cabeza de Marco, quien va incluso contra el gobierno de Trump, como en el caso del director de Seguridad, Markwayne Mullin, cuando hay que estar alienado para no ver el trabajo del secretario mexicano de Seguridad, Omar García Harfuch? Vieja el último (da click en el botón de reproducción).




         

martes, 2 de junio de 2026

OTRO QUE ESTÁ DE MÁS

La diferencia entre una piedra y un ser humano, cuando la hay, es que la piedra puede durar muchísimo tiempo, siglos o más tal vez, pero no lo sabe; el ser humano no es gran cosa porque es un ser finito, mortal, que a duras penas llega a veces a pasar el siglo, pero es grande porque lo sabe y lo piensa (se supone). El Hombre es la criatura más grande del universo, y al mismo tiempo lo que sabe es que no es casi nada y se convertirá en polvo, menos duradero que la piedra. Para simplificar, el animal siente, pero no sabe ni piensa: la mascota se puede alegrar cuando vuelve a ver a su dueño, pero nada interno le dice "ah, qué bueno que volviste", asunto de conciencia y no de lenguaje, puesto que existe un lenguaje animal (y también hay seres humanos que mueven la cola de gusto, pero para qué meterse en Honduras).

         A partir de aquí, el ser humano es capaz de cosas casi prodigiosas y de ser una sustancia innombrable, por reducirse a ella si no sabe (o no quiere saber) y si no piensa (o prefiere "ni pensarlo"), renunciando a su grandeza (que no es "inmortalidad"). Así por ejemplo, los que van hablando en nombre de "la vida", que no define al ser humano (muchos otros seres están vivos: don Juan Matus hasta le hablaba a las plantitas, aunque tal vez con ayuda de alguna otra). Un perrito faldero es un ser vivo, al igual que una víbora tepocata.

       El último líder soviético, Mijaíl Gorbachov, que no tenía demasiado pensamiento propio ni sabía nada de marxismo o leninismo, se aventaba en cambio a decirle al germano-oriental Erich Honecker: "la vida castiga a los que llegan tarde". El otro no tuvo la astucia de contestarle que no por mucho madrugar amanece más temprano, y ya se sabe quién fue el de tamaño papelón. En nombre de "la vida".

       Luego, en nombre de "la vida", a denigrar el pensamiento y el conocimiento. Hay que graduarse "en la universidad de la vida", no quemarse las pestañas, como si estudiar no fuera parte de la vida. ¿Entonces de qué? El trabajo transforma al Hombre, pero resulta que "los intelectuales no saben vivir". ¿Entonces qué hacen cuando trabajan? Aquí ya es el fin de la filosofía gracias al alemán Martin Heidegger y la agresión contra lo que distingue al humano como tal.

      Parte del asunto es cuidarse de "la Razón": si no, véase como el tal Robespierre, en nombre de aquélla, se puso a guillotinar con frenesí. Así que ninguna Razón ni Verdad: todo es relativo. Otro casi fanático, Lenin, se salió -como la Rosario Robles en una clase - con que "ya se ha hablado mucho de Revolución, y mejor me voy a hacerla". Con los resultados consabidos: la Robles no la hizo y en cuanto al bolchevique, está en el origen de terrible matazón por sus "ideas", por lo que ni pensarlo. Mejor quedarse conversando, opinando y no tratando de llevar "ideas" a la práctica, salvo que sea para alguna patente, una innovación técnica y un negocio. Así sea de armas. Pero hasta ahí. En la punta de un cerro, en vez de contemplar el paisaje en plan budista y "presente", se dice que Lenin se ponía a discutir de la Revolución. Por algún motivo no lo tomaron simplemente por un tipejo de lo más aburrido e incapaz de entretenerse. Ah, "los intelectuales no saben vivir". Pero que tampoco pasen a la acción: vean las "cosas" de Fidel y el maltrato cubano a "los intelectuales", que para lo que debieran estar es para "criticar al poder". Como el disidente cubano Heberto Padilla, el lisiado que apenas liberado bajó del avión por su propio pie. !Lázaro!

      Para más de un latinoamericano, ser "intelectual" es ser "conciencia de la nación" y al mismo tiempo, tan inútil y arrogante que ni la Preysler aguanta, porque hay que saber desdibujarse como la Lemus o Marijó. Si hay estereotipo, es que piedras lleva: será Beethoven, pero al genio no lo aguantan ni en su casa (salvo que se ponga como Amadeus a las payasadas). "Los intelectuales no saben vivir": cierto, cuando son creídos y se suman a las filas de los "pinches tiranos" o perversos narcisistas. Por éso esas dedicatorias del tipo "gracias a mi mujer y mis hijos que me soportan". !vaya especie! Poco se toma en cuenta que se quedan con lo grande y se olvidan de que no son nada, COMO TODOS LOS DEMÁS (menos los que se quedan en la nada para no ganarse problemas).

     "Como todos los demás" se convertía, en América Latina, en que no había gran cosa de "razonable", porque, contra "la Razón" (europea: la instrumental estadounidense no se rechazó), la "vida" era mucho más maravillosa y mágica, miseria incluida, tal vez, como parte del paisaje. A su vez, estaba la sentimental Rusia de la que se decía que "no se podía entender con la Razón" (entonces: ¿con el trasero? contestaba otro ruso). Cosa de "te gusta o no", o lloras o no con la telenovela de Verónica Castro y vodka encima. El atraso o el subdesarrollo convertido en "la vida" y siempre al borde del extraño "asalto a la Razón" (que Carlos Marín, de grosería maliciosa, encontró también el modo de torcer).

       No falta el que crea que, pensar en vez de ponerse a la oratoria y lo ornamental, conduce a cosas graves, como la que le ocurrió al filósofo francés Louis Althusser, que en una de esas estranguló a su señora. Ya no estamos nada más en "los intelectuales no saben vivir" y en las ideas peligrosas, sino en dos riesgos ante un intelectual: aburrirse a muerte o morir estrangulado. Eso no es pasarla bien.

      Además, como lo probara alguna vez la universidad pública, pensar y "tomar conocimiento" (hasta de lo que se piensa) es una actividad solitaria (para el caso, mejor irse de dalai al Tíbet): no sirve para hacer amiguitos y salir con la novia a tomarse el helado.  Y a fin de cuentas, para pensar hay que esforzarse cuando de lo que se trata es de enjoy y, como en la universidad pública, hacerse de relaciones en comidas, cenas, desayunos y eventos (si todavía dan galletitas y café) para trepar como en secretaría de Estado (o sea: el trabajo es el pretexto al servicio de las relaciones). Cría fama y échate al erario. Y son de entre los que salen con que saben vivir, porque la "carrera profesional" es la de oficio de sibarita. Con el parásito que sí sabe vivir: a costa del huésped, llámese erario o parecido.

        Para simplificar, no meterse en las ideas, ni tener menos aún las propias: no saber gran cosa (ya ven la mafia: "sabía demasiado) y no detenerse mucho a pensar. Hasta llegar a la nada y buscar con antiintelectualismo destruir lo que no lo sea: si todos somos mortales, todos nos corrompemos e iluso el que crea que hay algo en tener alguna "idea". El verdadero arte de hoy es andarse por la vida con actitud de "ni idea" (ni me la pidan), salvo para hacerse el interesante ante un micrófono, unos reflectores o una pantalla. O de plano, a delirar: hacer lo que se critica y lo contrario de lo que se condena. Pinches corruptos que no se quieren caer con el chayote, o un aumento de presupuesto para la universidad, como si estuviera en la austeridad franciscana. Porque, claro, están "los que vivimos", aunque no en busca de saber o de pensar, sino de ilusiones de poder y de éxito; alienación, por letrada que sea, y aunque la mona se vista de seda. El partido dolce vita. "La vida" con su "chispa" y "el momento". La grandeza del Hombre en la ilusión del negocio y la ventaja a perpetuidad. !Si ya estaba en la Biblia! Like a rolling stone. (da click en el botón de reproducción).



PADRE RICO, HIJO POBRE

En las más recientes elecciones colombianas, que darán lugar a una segunda vuelta, casi no se movió nada en el mapa regional electoral: la C...