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jueves, 1 de octubre de 2026

EL GOLFO DE ONÁN

 El recientemente extinto economista Meghnad Desai probablemente haya tenido razón en dos cosas: el socialismo que existió fue de Estado y no había agotado las posibilidades de despliegue del capitalismo, lo que el líder ruso Lenin había tratado de hacer con la NEP (Nueva Política Económica) en los años '20.

       No es válido hablar de "que hubiera pasado si...". El capitalismo se sintió desafiado, en contradicción con la apertura de una alternativa, y se le fue encima con todos los medios, la guerra incluida. El único caso de no acoso fue el de China. Con la Unión Soviética fue prácticamente sin tregua, salvo en los '70 y en parte con el "deshielo" previo, con Cuba se prosigue hasta hoy, a Nicaragua se le hizo la vida imposible -incluso, como en Cuba, recurriendo a las armas, de la "contra" al minado de puertos, con Corea del Norte (que como sea tiene de extravagante) también es hasta la actualidad, y a Vietnam del Norte se le bombardeó con todo.

       La necesidad de protegerse del exterior llevó a lo contrario de lo previsto para el adelanto del socialismo, con la disminución del peso del Estado, salvo para conservar una administración lo menos onerosa posibe. El estudioso Carmelo Mesa Lago lo vió a su manera sobre Cuba: una centralización casi hasta el absurdo, en vez de una descentralización de decisiones hacia abajo (no de entrometimiento de CDR -Comité de Defensa de la Revolución), y hasta llegar a temer descentralizar por miedo a la sanción desde abajo. En la Unión Soviética, hubo que dar un vuelco desde que, a partir de 1925, se anunciara con Hitler, y fuera en ascenso, la opción de agredir militarmente al régimen naciente, llevándolo a querer hacer "en poco tiempo lo que Inglaterra hizo en cien años", con la colectivización forzada para crear una industria poderosa. Se fue otra vez en dirección del reforzamiento del Estado, contrario a la idea del socialismo avanzado, y se fortaleció la propiedad estatal antes que la social. Se recreó así, en particular en la Unión Soviética, una tradición previa de "Estadolatría" y de "trepadera" -el autoritarismo no lo es todo- dentro del mismo Estado.

       Para mantener la unidad nacional frente al acoso extranjero, no se dió luz verde a la desigualdad que debía existir más allá de la igualdad formal: desigualdad según las necesidades y según las capacidades, poir más bases que haya de equidad, y por ende desigualdad en los ingresos según el trabajo, lo que podía querer decir desigualdad FUERTE. No todo el mundo trabaja igual, ni tiene las mismas capacidades (salvo en abstracto, pero intervienen circunstancias y trayectorias de vida), ni las mismas necesidades, por ejemplo según la edad, o según se tenga o no familia y cuánta, según las actividades para el desarrollo de la personalidad, etcétera. En vez de esta necesaria y fuerte desigualdad, cubierto lo básico, se instauró en parte un pernicioso igualitarismo -criticado en Cuba hace ya casi cuarto de siglo-, el paternalismo (ajeno al mérito) y en parte formas de apertura para algunos privilegios entre funcionarios al margen del mérito (hasta fabricando grandes poetas al vapor para tapar la corrupción conocida, de lo que debe haberse sabido entre los agregados culturales por ejemplo de Cuba y la molicie y el oportunismo de sus protectores y corruptores mexicanos). Privilegios de sobra conocidos entre diplomáticos, gente con acceso a ciertas tiendas y al extranjero y sus vitrinas, y a sectores de funcionarios con distintas formas de relación con el exterior, hasta el contrabando, el tráfico con divisas y la adquisición de productos de lujo. Desde los '80 no era un secreto la existencia de "hijos de papi" dispuestos a todo entre los funcionarios soviéticos, como hoy existen algunos en Cuba o como algunos se fueron a enriquecer en Nicaragua. Esta capa y la ineficiencia de la "casta maldita" -burocrática se sumaron a algo que tampoco debiera ser secreto: con las formas de "vistazo" al exterior, la aparición del equivalente de sectores clasemedieros más interesados en el pantalón bluyín que en el socialismo o en enterarse de un mínimo de marxismo o leninismo, lo que aparecía como horrendamente aburrido y farragoso, y más difícil de "colocarse" y de presumir como estatus que el ya mencionado pantalón bluyín.

         No les pasó a muchos por la cabeza que, para los '80, el capitalismo llevara ya un rato en crisis. Hay algo más, en referencia a lo dicho por Desai: hechas las revoluciones en países no centrales, no solo había déficit de las virtudes del capitalismo, sino reminiscencias de precapitalismo que llegaron a sustituirse al mérito en el trabajo, más en situaciones de dificultades, como las "relaciones personales", entiéndase que no de respeto a cada uno por la "propiedad de sí mismo", sino de dependencias que llevaron a más de una aberración de culto arcaico. De aquí y de las consecuencias de la agresión externa incesante -ni guerras, ni sanciones, ni bloqueos lo explican todo, pero tampoco se pueden obviar hasta llegar a "culpar a la víctima"-, resultó que, como ya se ha dicho, un sistema que era cuando menos alternativo -y llegó a serlo en muchos aspectos- apareció como que debía "alcanzar" al que supuestamente se había superado o se estaba por superar.

        Como sea, es la historia real (incluida la de China libre de acoso). No estaba previsto, pero todo es contradicción, que el Estado se reforzara y que, en vez de permitir una obligada diferenciación social por el trabajo, su intensidad, su duración, su productividad, su simpleza< o complejidad, etcétera y su relación con las necesidades del trabajador, se llegara a un igualitarismo sin solución, ni moral (del "hombre nuevo", que algún gracioso comparó con "el empleado del mes" de Starbucks), ni económica, en parte porque algunos creen que "en casa de comunidad, no hay que mostrar habilidad", u otros que "si trabajas bastante, tu jefe te va a pedir más", o algunos más que para qué esforzarse si de todos modos gano igual. Como si fuera propio del socialismo y no de lo mal hecho en nombre del Estado -que fue del siglo XX y no regresará más como entonces- o de la sobrexplotación en un empleo mexicano muy dizque "de mercado" y ya bien mostrado por la comedia de Alexa Zuarth: la oficina pública o privada como lugar de inoperancia salvo para el abuso.

       No es de "vuelta al Estado", sino de administración eficiente y, sí, de verdadera afirmación (en lo que SÍ funcionó el socialismo de Estado) de un fondo suficiente para ciertos servicios de calidad, notoriamente en educación, salud y deporte, más lo necesario para reponer y sustentar la reproducción de la vida material y para atender problemas como los de discapacidades (no es cuento: está en el autor de la Crítica al programa de Gotha, que es Marx). Fuera de ésto, no se trata de absolutamente nada de "todos", sino de cada uno, para que reciba no "los frutos de la sociedad", sino lo acorde con su trabajo, sus necesidades y sus capacidades. O si se quiere, "focalizado", y no vaguedades "a lo Lasalle" de "bienestar" al margen del esfuerzo y como privilegio -para "todos", incluyendo el ocioso, o para los de abajo al margen del aporte real.

      Lástima, Margarito, por el que en los '80 no vió venir la persistente crisis capitalista que, como se dice, "llegó para quedarse", sin historia ni futuro, y por el que se traga "terror y falta de papel higiénico". El mismo texto mencionado llama como sea a apoyar las reformas que vayan en el sentido de mejoras para los trabajadores, lo que incluye los costos de la administración de la sociedad, el buen uso del "fondo" para servicios básicos y, como lo ha propuesto por ejemplo la ya mencionada Mariana Mazzucato, para la reproducción de la vida material de calidad, en lo posible. Ningún Estado grande. Ningún comunitarismo, tampoco, en el que, por encima del individuo y su esfuerzo desde cierta equidad, se premie la incondicionalidad "política"/personal (de clientela), al margen del trabajo y su aporte, desconociéndolo o, en discriminación positiva, a minorías y no tan minorías también al margen de su trabajo y lo que conlleve de complejidad. Los fetiches de cada enajenado no son para el futuro. O si lo son, será casa de alienados, del tipo que, como dijo el otro, confundiendo las aldabas, toca a la puerta equivocada y encima se encierra con llave creyendo encontrar la salida (da click en el botón de reproducción).



domingo, 27 de septiembre de 2026

TÍMIDO ATRÉVETE

 Frente a las dificultades con el TMEC (Tratado México Estados Unidos Canadá), México puede voltear a ver hacia el interior de la economía y buscar algunos resortes endógenos, a lo que está dispuesta una parte de la iniciativa privada, pese a fuertes tendencias de concentración (monopolios, duopolios, oligopolios...). Al mismo tiempo, la presidentA, Claudia Sheinbaum, sin contar con la asesoría de Altagracia Gómez, ha recibido personalmente más de una buena orientación, a diferencia de lo que ocurrió con el presidente Andrés Manuel López Obrador (Alfonso Romo no tuvo visión de país, para no hablar de las sospechas que acabaron recayendo sobre él). No se trata nada más de crecer y de PIB (producto interno bruto), sino de cómo utilizar los recursos, y no en términos de "a cómo nos toca", a lo que el antiguo régimen acostumbró a la población en un simple plano de distribución (con criterios no muy meritocráticos y que una parte de la autodenominada "Cuarta Transformación" entendió pésimo). De entre los elementos a tomar en cuenta, varios han sido señalados por economistas como Mariana Mazzucato y Viridiana Ríos.

         Un elemento importante es el fiscal, ya que a los ricos no se los toca ni con el pétalo de un impuesto, pese a que se le atribuye al magnate Carlos Slim el ánimo de pagar. Es muy grave que, según lo ha dicho Ríos, México funcione prácticamente como un paraíso fiscal, más incluso que las islas Bahamas (y sin controles fuertes, hasta hace poco, para el lavado de dinero). No todos los empresarios son tan naquitos (vulgares)  como Ricardo Salinas Pliego, de Grupo Azteca, y según Mazzucato se puede explorar qué otros tipos de impuestos cobrar, porque son diversos, y no nada más a una población cautiva entre la cual se acostumbraba pagar para evadir, de tal modo que el sistema fiscal funcionaba como el de Justicia, dejando impune al delincuente y cebándose sobre el honrado. No basta con lograr que no se evada. La estructura de recaudación puede mejorar.

        De acuerdo con un dato de Ríos retomado por la seria Sabina Berman (a tiempo se alejó de Tiro Loco McGraw) en Canal Once (no escandaliza pero usa la cabeza, no nada más la boca sin conectar las neuronas), el empresariado mexicano es de los más voraces del mundo y, en vez de irse, como se dice, "a michis" con lo ganado, que es el promedio internacional (50/50), se queda con una tajadota del 70 % y deja a los demás que trabajan un 30 % medio mísero. Como se ha sugerido a partir de estudios de Sin Permiso, cualquier pretexto es bueno para ir anulando alzas salariales a través de aumentos de precios, otra vez por voracidad, lo que puede incluir a comerciantes/intermediarios. No es nada más que el precio del aguacate o del limón se pone alto porque incluye el impuesto al delincuente agregado y su "derecho de piso". Simplemente, la costumbre -como la del clientelismo- es acaparar para abusar sobre la necesidad de la gente y estarse a algo así como "fíjense que Dios aprieta pero nunca ahoga". Resígnense.

        Lo tercero -y primero para Mazzucato- es el bajísimo grado de atención a la innovación. Se puede intuir que la inercia clientelar estorba, porque no sólo no da derechos, sino que se los bloquea al mérito, como sucede en el deporte. No es cosa de jugar a ver la tele "¿y si sí?". Eso es "no pus a ver qué sale", o "chicle y pega". Tampoco se trata de dar más dinero si es para despilfarro cuando lo que ocurre, según lo sugiere Mazzucato, es desorganización, falta de coordinación (para no hablar de "duplicación" -cuando menos- de funciones). Hay tradición retórica, pero también de apragmatismo: para resolver un asunto, al menos en el centro, cinco en vez de uno, para estorbarse entre sí, sin capacitación (se nota a leguas), y "ahogar" el problema, porque tal vez cuente más platicarlo que resolverlo. Ya se sabe en distintos deportes y las grandes delegaciones que acompañan al del mérito para colgarse ellas la medalla: aparece como corrupción, pero es de nuevo los "derechos" del clientelismo a parasitar el esfuerzo. Talentos científicos hay, pero no prosperan por la carga de parásitos encima que devoran presupuestos, y se trunca así el hábito de innovación científica/tecnológica, prefiriéndose además importar cualquier cosa.

        Por lo demás, con Berman, la estudiosa Mazzucato encontró lo mismo que otros desde tiempo atrás (como José Manuel Valenzuela Feijoó): el sector financiero se dedica mucho a sí mismo y poco a actividades productivas.

       Ideas no faltan -incluyendo en parte en el Plan México, pese a las formas de dependencia de la inversión extranjera-, ni talentos, pero algunas estructuras debieran modificarse orientando (y ya dejando de lado tonterías sobre "el mercado"): en el plano fiscal, en el de la innovación e I&D (Investigación y Desarrollo), con gasto pero de calidad (y no demagogia educativa), control sobre la rapacidad empresarial y a lo que ya están dispuestas las generaciones más jóvenes: a salir del "capitalismo de compadres", entiéndase que a creer que todo es asunto de "política", a tal grado que hay, en la oposición, gente que no tiene capacidad de distinguir entre un problema a resolver y los lazos personales a "tejer" o "deshacer" -al infinito- hasta no saber ni de qué iba el problema. Ese es el privilegio bloqueando o anulando el esfuerzo. Como se dice, mucho ayuda el que no estorba. Que algunos por lo menos NO JUSTIFIQUEN SUS PRIVILEGIOS DE CLIENTELA ESTORBANDO, ahora que ya nada más los "nostálgicos del pasado" -!sí, en la oposición!- creen que todo es de quebrar la voluntad que no se deje cooptar (da click en el botón de reproducción).



        

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jueves, 24 de septiembre de 2026

!QUÉ BRUTO!

 Haití, son nuestros valores tradicionales, ahora que medio mundo se llena la boca con ellos, y es también un fracaso del capitalismo, en el sentido de que ni siquiera pudo despegar bien. Lo anterior no quita que, desde hace buen rato, Haití sea el fracaso de supuestos remedios "humanitarios" que sirvieron a los bolsillos de unos cuántos estadounidenses -como la Fundación Clinton y el actor Sean Penn-, todo para bloquear cualquier viraje a la izquierda. Es el país de una clase dominante incapaz de dirigir, y más o menos criminal, no desligada con frecuencia de las pandillas que se hicieron del control de la capital, Puerto Príncipe. Es el predominio del lumpen utilizado originalmente para reprimir el descontento popular, aunque es también la expresión popular del lumpen.

           Son los valores tradicionales de la familia que tiene a matriarcas que se hacen de la vista gorda con la mezcla de inutilidad y prepotencia de los hombres, que se comportan como reyes, sin llegar más lejos como antiguos esclavos y liberados. Los reyezuelos a quienes pertenecen todas las mujeres -las que se presten- y que se dedican, solapados, aunque hay excepciones, a "errar en la libertad", hasta que la errancia da en el vicio que encima se disfraza de "liberación" y de "raíces", desde el líder pandillero "Jimmy" Chérizier a otros. ¿Cómo se llama la federación de pandillas de reyezuelos? "Vivir juntos" (Viv Ansam). Hacen lo que quieren, llegando a algunas partes del interior (como el Artibonite) como mercenarios de grandes intereses económicos, como los de los cultivadores de stévia.

        El que puede se hace de la vista gorda porque, tal vez a diferencia de lo que fuera el terrible caso de El Salvador, pese a contubernios de la antigua oligarquía, los pandilleros haitianos se ocupan de disputarse y buscar puntos clave que no son solamente de tráfico de armas. ¿Hace cuánto tiempo que, encontrando connivencias en Florida, Haití es punto de trasiego de droga hacia Estados Unidos? El intercambio por mota de Jamaica es secundario. No son Los Panchitos inhalando cemento y convirtiendo su trompabulario en el nacional, sino que son los que controlan puertos para pasar cocaína a Florida vía Las Bahamas, punto de entrada a Estados Unidos. Es el envite de la nueva "Fuerza de Supresión de las Pandillas". Ha habido empresarios que utilizan sus propias avionetas privadas y embarcaciones -es el caso de Richard Fourcand- para hacer pasar droga, y otros metidos en el lavado. El asunto, en Haití, se sabe, pero se tiende a callar, por temor al reyezuelo y por el hábito de solapar y de "darle la vuelta" ansam a las cosas. De los ricos conectados en Estados Unidos, como Reginald Boulos o Dimitri Vorbe, el castigo no es tan feroz: un rato de arresto y una deportación a Colombia, para Boulos, y libertad bajo supervisión para Vorbe. Otros cercanos a la delincuencia -como los Acra, grandes importadores de arroz (un buen mercado para el arroz estadounidense y una ruina para los haitianos)- al mismo tiempo tienen capacidad de hacer lobby en los Yunaites. Lo mismo para los mayores importadores de Haití, los Deeb. Entretanto, que las señoras y las hijas organicen la cocina para la parentela y para que otros hablen del matriarcado como valor comunitario, cuando no es ajeno a la total libertad de los reyezuelos.

      No sólo no es asunto de "muertos de hambre" sin remedio y "jodidos", con un ingrediente apenas disimulado de racismo. El trato para la élite delictiva haitiana es bastante benigno -vaya, Boulos andaba antes de amiguis con Hillary Clinton y entronizaron al muy rítmico y muy delincuente Michel Martelly en la presidencia haitiana, con tal de evitar el mínimo giro a la izquierda, e incluso de abrirle paso a los restos del duvalierismo (la antigua dictadura). Es entre otros el señor Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado, quien ha buscado ser "flexible" con gente como Boulos.

        Para tener una idea de lo que es ser bruto, ¿por qué pasa la droga sudamericana por Haití y Jamaica? Porque no puede pasar por lo que está justo enfrente de Florida, que es Cuba. ¿Hay entonces que desestabilizar Cuba e irse contra las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), el ejército cubano?¿Para crear otra frontera porosa?

      Ha tenido toda la razón la presidentA mexicana, Claudia Sheinbaum, al decir que quiere que le muestren resultados de lucha contra las drogas en Estados Unidos. Si se toma en cuenta lo que sucede en Haití, es por varios motivos: las armas llegan desde Florida, por lo que alguna complicidad encuentran en territorio estadounidense. La élite haitiana está ligada a Estados Unidos, cuando no, incluso, reside allá. Y Estados Unidos hizo lo "mejor, imposible", por ejemplo en materia de arroz: bloquear el desarrollo endógeno del capitalismo haitiano, arruinándolo por competencia externa, para ir después a Haití a hacer negocio propio y a costa de la mayoría haitiana, en asociación con una "burguesía" compradore (dedicada al comercio de exportación/importación, hasta llegar a la deriva lumpen). No es que Haití nació pobre, creció en la pobreza y no sale de ella porque está llena de negros, por más que algunos valores tradicionales no solo no ayuden, sino que tengan que ver con la otra deriva, la de la "famiglia". Ah, pero no es lo que ocupa, sino Raúl Castro, para sembrar el caos en Cuba, por si cae en "necesidades humanitarias". Así los valores tradicionales: los de una parte de América Latina son con Estados Unidos los de una madre que todo le perdona al reyezuelo o, es más, que a diferencia de Sheinbaum, de nada le pide la menor rendición de cuentas. Si acaso fuera posible con gente que, como Rubio, "lo que tiene de bruto lo tiene de bruto". Debe querer que los cubanos puedan viv ansam (da click en el botón de reproducción).



lunes, 21 de septiembre de 2026

YA LLEGAMOS A DONDE ÍBAMOS

 Como ya ha habido ocasión de explicarlo, el mundo del trabajo no representa hoy una alternativa ni tiene gran cosa que proponer, por diversos motivos, entre ellos el de las fallas teóricas, cuando se sigue asimilando trabajo a trabajo manual y a "obreros". Dicho mundo esta sujeto a la extorsión del capital, que es libre de moverse si no puede imponer sus condiciones y ha creado toda una "ideología" del más puro y simple cálculo de conveniencia. Esto data de los '80, en parte con el arranque de la apertura china (se inició en 1978 con las "cuatro modernizaciones" del líder chino de entonces, Deng Xiaoping, que agregó un bochornoso "enriquézcanse"). China lanzó a millones a la competencia internacional. Por otra parte, gracias a lo sucedido en la Unión Soviética, desde el último líder, Mijaíl Gorbachov, no hay alternativa ("helado de vainilla o Corea del Norte"): una alternativa socialista es terror y escasez. Sin que falte el toque de clasismo al estilo de algunos mexicanos de dinero: el socialismo es para "muertos de hambre" que encima "quieren todo gratis". De todo lo enumerado no se saldrá en mucho tiempo. Por lo demás, la fuerza de trabajo no tiene la movilidad internacional del capital. Las formas de organización están por los suelos -como el sindicalismo- y los de "cuello azul" están con frecuencia hacia la derecha.

        Así, lo que cobra más fuerza hoy es la disputa entre fracciones del capital, según sean, como lo dicen algunos, "globalistas" o "soberanistas", y además en cierta división entre "financieros" y "productivos" El auge de los globalistas, que es también, además de la internacionalización, el del consumo y la especulación, comenzó en los '80 y se convirtió en el gran espejismo de masas, remplazando a la iglesia por la torre financiera y el centro comercial, que en algunos casos ya despuntaba a finales de los '70. El "soberanismo" es la parte del capital golpeada por la apertura y la internacionalización, como en varias regiones industriales de los centros del capitalismo y como en sectores de añejas producciones, como el petrolero. No es seguro que se logre articular una alternativa "soberanista" cuando quienes la representan terminan subordinándose, como le ocurrió al presidente estadounidense Donald J. Trump, que a estas alturas es parte de lo que la estudiosa argentina Ana María Ezcurra llamó desde los 90 "consenso bipartidario", que lleva a buscar salvar la clase como un todo. Trump ha terminado haciendo el trabajo del llamado "Estado profundo", por cierto que no siempre mal: con el petróleo venezolano para la reserva estratégica estadounidense, asunto que se discutía desde los '80 a propósito de México, y con el control militar de Groenlandia, amarrado no sólo finalmente con Dinamarca, sino, como ya se había establecido antes a través del secretario general Mark Rutte, con la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). "Amarrar a Trump" ha llegado a funcionar, algo hecho también en las finanzas estadounidenses. Diversos principios de "asociación" -como entre Canadá y la UE (Unión Europea)- dan cuenta de que el "soberanismo" no va muy lejos. No se trata de diferencias resueltas. Pueden simplemente desembocar en un "consenso" precario y caótico, en el que, como sea, el beneficiario es el que el estudioso egipcio Samir Amin (ya fallecido) llamara "el imperio del caos". Pasará tiempo antes de que Rusia termine de ver si se decide por la autosuficiencia con una burguesía propia -no un grupo de oligarcas soñando con el exterior- y antes de que se vea si China puede sacrificar el mercado nacional al exterior indefinidamente. Muchas gracias a los medios de comunicación masiva por anunciar algo "histórico" 24/7 los 365 días del año, pero si no se desempata la diferencia de fracciones o si no se resquebraja la Tríada (Estados Unidos-UE-Japón), la inercia seguirá. Por si acaso, y en medio de las tensiones con una parte de Europa Occidental, la "globalista", el presidente ruso, Vladimir Putin, fue a plantarse frente a los japoneses en las islas Kuriles. Considerando a Japón y lo que hace, no tiene mayor sentido hablar de "Occidente colectivo".

       Ya se ha explicado de mil maneras que, junta, la Tríada no tiene paragón y seguramente no lo tendrá, pese al desafío industrial-comercial chino. Tal vez tenga para algunos alguna gracia jugar con la diferencia en el uso de los números entre términos absolutos y relativos. El Sur Global no es gran cosa. Por lo que hace al tan llevado y traído "mundo multipolar", el Banco de los BRICS (Brasil-Rusia- India-China-Sudáfrica) tiene el 60 por ciento de su portafolio...bueno, en dólares, agregando euros, francos suizos y tantito yuan chino, rand sudafricano y rupia india (vaya, ni rublos seriamente hablando). Que cada vez que se reúne el grupo salga alguien a decir, como de la reunión reciente en Nueva Delhi, capital india, que es "histórico", es parte de la megalomanía al uso. Suficiente para olvidar qué clase de persona es por ejemplo el primer ministro indio, Narendra Modi, o qué clase de política hace en Brasil Luiz Inácio Lula da Silva.

         Los líderes de más de un lugar, aunque de ninguna manera todos, no son representativos (Trump ya no lo es). Más de un líder europeo, como el repugnante presidente francés Emmanuel Macron, la nueva "dama de hierro" Úrsula von Der Leyen u otros no tienen mayor respaldo abajo y sirven a intereses económicos que nadie votó.

      Los "nuevos órdenes" que no se atreven a decir su nombre no están, e incluso cabe preguntarse si Trump no ha finalmente optado por su propio "modo" de "caos controlado", a juzgar por sus intentos de injerencia en México y el apoyo a gente que, en lo que sí tiene razón el ex vicepresidente Álvaro García Linera, se caracteriza -como la oposición mexicana- por destruir en lo inmediato sin programa de nada para más allá del corto plazo. Lo penoso es ponerse, trátese de "yo estuve en Isfahán", de "Putin es un traidor que no tiene proyecto civilizatorio" o de las elucubraciones de Alexandr Duguin, al estilo Samuel Huntington buscando -como acaba de hacerlo penosamente Duguin sobre India, por la reunión de Nueva Delhi- "la esencia eterna". Es propio del capital que, disfrazado de "mercado" y con una victoria pírrica en 1991, ahora se cree de hoy, mañana y siempre, mientras da más de un síntoma de putrefacción, lo que puede durar, y mucho. Pocos son los que no están, después de todo y no sin demagogia, "administrando la crisis" y, como se dice coloquialmente en México, "campechaneándola"- Crisis que es en mucho de contrarrevolución y en la que, por haber ganado, la clase dominante en general ya no tiene gran cosa qué pensar, sino gestionar, "ofreciendo plata", para que la gente mire hacia arriba, porque hacia adelante, ni cómo. Si la vida está hecha de "momentos". Memorables. Sublimes. Y eternos. El tipo de fiesta que, como decía el húngaro Georgy Lukács, le gusta a la gente cuando sabe que el barco se está hundiendo, o digamos que encalló o no sabe ni a dónde va. Mientras se crea que aún así hay "para dónde hacerse" y ningún límite, no hay para qué cambiar en realidad nada, salvo para el gatopardismo.



        

viernes, 18 de septiembre de 2026

SOLO QUIEREN DIVERTIRSE

 Es muy pronto para saber si lo que se diera en llamar "globalización" desde los '90 es algo terminado o no, y si habrá repliegues nacionales fuertes, considerando que el presidente estadounidense, Donald J. Trump, extravió el rumbo.

       La "globalización" es internacionalización del capital, sobre todo, y con acento financiero y de cambio tecnológico. Algunas cosas ya estaban latentes desde los años '80, como podía verse en la universidad pública en la tendencia a viajar, y bastante, entre los académicos, y al poco rato a colocar a sus vástagos en el exterior y en ámbitos "culturales"/artísticos. La nación se desdibujó en parte de la sociedad, lo que en el caso de México y su capital ya era notorio en los '80, y al rato también el Estado y el sentido de lo público, hoy muy mermado. Hay algunas generaciones en México, por ejemplo, que están desconectadas de la realidad nacional, salvo por algunos lazos familiares, y son pocos los hijos de universitarios que optaron por quedarse, pese a las dificultades existentes y la falta de oportunidades en muchos aspectos.

       El fenómeno ocurrió no solo en México, sino que se dió a su manera en lo que fuera la Unión Soviética (recuérdese que el ascenso del líder Mijaíl Gorbachov es de mediados de los '80, aunque muy a la mexicana podría decirse que ni tuvo tiempo de montar en su caballo, cuando pistola en mano se le echaron de a montón y a la vuelta de muy pocos años todo se derrumbó). Al rato, lo que vale también para el actual presidente ruso, Vladimir Putin, Rusia -y no sólo ella en la ex Unión Soviética- también se entusiasmó con reforzar vínculos con el exterior, "apostándole" a la Unión Europea (UE), y con una oligarquía, nacida del saqueo del erario, a la que hasta hoy -y en esto tiene razón el analista Daniel Estulin- le cuesta creer primero en Rusia antes que en una supuesta "abundancia" de una parte de Europa Occidental, Estados Unidos y lugares como Canadá y Australia, antes de que, encima, después de la súper limpia Singapur, se pusiera de moda Dubái. Para algunos, España se puso de moda y Alemania no perdió del todo interés. Pese a conocidas barreras, desde los '80, sino un poco antes, no faltó quien quisiera irse a alguna parte de Escandinavia, igual de limpiecito, ordenado y aséptico (no: no se trata del vídeo que tiene el Cochiloco de una sueca con un burro). Antes a veces que Suecia, se pusieron un poco de moda Noruega y Dinamarca. Y hasta alguno de Panamá creyó que el mundo le alcanzaba para sentirse maorí o koala en Nueva Zelandia. En realidad, no todo tan nuevo: algunos países "semi-vacíos", como Canadá y Australia, ya tenían cierto hábito de hacerse de inmigrantes de no muy buen ver, digamos colaboradores de los nazis, por ejemplo, y ya había tradición -hitleriana, para más señas- de migración en masa de ucranianas a trabajar en Alemania. Ucranianas, no rusas. Alguien dijo que el "sálvese quien pueda" (agregando el "sí, pero yo primero") empezó en los '80 con los ajustes estructurales en el otrora Tercer Mundo, a lo que uno más agregó: "las ratas huyen del barco", porque para los '80 ya era el síndrome TINA (There is no alternative).

       Los años previos a los '80 y de Leónid Brezhnev se conocían como los del "estancamiento" en la Unión Soviética, donde el ideal de la vida en la "abundancia" y el entretenimiento ya estaba en el mercado negro y en la tendencia a la corrupción de algunos burócratas que ya paseaban en yates frente a Leningrado o seguían el poco edificante tren de vida corrupto de Galina Brezhneva: lujos, contrabando de diamantes y divisas, matrimonios con militares (como Yuri Churbánov) que eran dados a aceptar sobornos y toda una escuela de verdadera delincuencia, no de desayunos a lo Monreal, Mario Delgado o Andy en el extranjero. No: no solo era a lo grande, sino que con enorme entretenimiento. Pero había más cosas: la televisión, en particular, para contrastar el estancamiento con "lo bien que se vive" en el capitalismo. Así que de lo primero que promovió la apertura en una revista de los '80 fue irse a broncear en playas del Adriático, como lo sugería la revista Sputnik.

     Ya con el fin de la Unión Soviética y la aparición de Internet, se promovió buscarse "chicas del Este", un poco como lo que se había buscado con la apertura y el fin del bloque soviético europeo: algo (igual que la mano de obra) en el mercado a la vez relativamente barato y al mismo tiempo educado (bien cualificado). En Ucrania, el negocio viró a otra cosa, con charters para "papás de azúcar" (sugar daddies) y el desliz hacia asuntos peores, como la trata (con involucramiento turco), y mujeres temerarias hasta para aprovechar la prostitución masculina turca. Desde otros lugares, como México y otros países latinoamericanos, no hubo tal viraje mafioso, y menos con rusas (pese a la llegada a América Latina de las mafias rumana y albanesa, pasada ya la rusa). Sin embargo, en una parte de estas generaciones quedó el negocio apenas disimulado, aunque no siempre, y algo que hace pensar que algunas generaciones rusas se echaron en parte a perder, "entrando al mercado": Internet es un lugar donde no faltan damitas chejovianas y temerarias con un agudo sentido del interés mal entendido y pésimo. En nombre de "las rusas", suele ser, además de una tendencia a denigrar lo propio, otra a tener exigencias y caprichos sin fin, como suele ocurrir en el resto del mundo entre quienes crecieron con el consumo, la finanza y el anhelo de salir de "es que éramos muy pobres", sin que se hable de miseria. Ucrania ya está empeñada. Pero a Estulin no le falta una parte de razón: en algunas generaciones, Rusia no tiene nada "civilizatorio" que proponer, y más bien es igual de "neoliberal" que otros, con encima la temeridad. "Las rusas" no es más que una marca, como "el latino"., y con gente lo suficientemente extraviada -aún creyéndose astuta- para salir a hablar no de persona alguna, sino "del producto". Como en otras latitudes, hay excepciones y cambios que llaman la atención en las generaciones más jóvenes, porque se trata en el capitalismo de algo -como todo-contradictorio.

      Como parte del acto de marketing, ya no es muy cierto el "todos los hombres son borrachines", ni "todas las rusas son unas muñecas" (también las hay para reality show), ni siquiera "hay mucho más mujeres que hombres", lo que ya no es verdadero entre los menores de 30 años (hay más hombres que mujeres). Si una parte de los hombres rusos se pone exigente en materia estética, suele ser porque el grado de imitación de los países centrales no es menor y hay influencia del estilo oligárquico. Hay algo más: no el "autoritarismo" en general, sino una historia hasta hoy marcada por la influencia militar frente a un exterior amenazante, y que hace un gran daño al impedir la evolución en paz del interior ruso. Como lo señalara una televisora francesa independiente, lo que hay en países centrales ya no es ni siquiera RUSOFOBIA: es RUSOPATÍA. Es lo característico de algunas generaciones -y también hay "quinta columna" en Rusia- y de la contraparte, la "marca femenina Rusia" que es la misma que, fuera de la marca misma, estereotipada, ya no tiene en realidad sentido de nación. Es simplemente la presentación propia del producto en la feria del cosmopolitismo. Es algo que se fue creando desde los '80, y es muy pronto para dilucidar el futuro de la tendencia, como saber si Putin -que hacia el interior no da mucho- conquistará para su país lo que le permitiría una evolución más igualitaria, la paz, para no sacrificar la evolución interna latente a la necesidad (por ahora existente) de evitar una agresión mayúscula. Esto se plantea en términos de nación y Estado, frente a una horda cosmopolita que ya perdió noción de ambas cosas y no tiene más creencia que la de una "zona de confort" para sí indiferente a lo que no sea una vida de pasota. Aspiración de más de alguna rusa extraviada, por extraviada y no por rusa, ya que es ideal de quienes desde los '80 y sobre trasfondo de boomers optaron por trepar e instalarse para "gozarla". Como Galina Brezhneva. (da click en el botón de reproducción).



     

miércoles, 16 de septiembre de 2026

NI EN EL MUNDO TE HAGO

 La extorsión es uno de los delitos que no se logra bajar en México, si bien se castiga ahora más severamente.

      En tiempos del antiguo régimen del PRI (Partido Revolucionario Institucional), no parecía tan difundido, aunque era parte, de alguna manera, de la violencia psicológica. El PRI, sin embargo, hacía a un lado y, a decir verdad, ya en los '80 llevaba a cosas incomprensibles, como colocar tantos policías casi como estudiantes -para quien quisiera verlo- durante lo que fue en algunas Facultades la huelga del CEU (Consejo Estudiantil Universitario) -1986. Algunos salvaban el pellejo delatando y otros pasaban informes erróneos, como antiguos guerrerenses (tipo Antolín Mellín Ríos) que se hacían pasar por estudiantes (a una edad no muy juvenil) y luego por compadres fantasmales para atraer a incautos a trampas, no porque hubiera potenciales peligros, sino seguramente por tener algo que reportar al jefe. Era ya la época de la decadencia policíaca secreta en México. O por decirlo de otro modo, en la delación ni contaba que hubiera realmente peligro, sino llevarse a alguien "entre las patas" para "quedar bien" y no perder el "empleo", mientras en la cúpula de la universidad pública, para variar, se tenía miedo de lo que, sin embargo, ya era en parte algo decadente y tiene que ver hasta ahora con una "concepción" (si la hay) errónea de la educación, vista como fuente de "crítica" y "rebeldía".

       Por esos años, ya a la vuelta del seductor de la patria, se empezaba a usar relaciones con la ley para extorsionar, como se lanzaba a hacerlo Raquel de la Luz Sosa Elízaga, hoy todavía al frente de las Universidades del Bienestar Benito Juárez García, "petite princesse du marxisme", con aires de señora de hacienda y que inventaba "casos" a través de un hermano abogado para invertir la carga de la prueba, amedrentar y buscar a través del "golpe" algún lucro.

       El periodo del PAN (Partido Acción Nacional), hasta las reformas de 2008-2011, fue inolvidable en lo que instauró: lo que estaba latente se volvió abierto y sinverguenza, como el uso de la ley para delinquir, para lo que en varias escalas se inventaban acusaciones, si escabrosas mejor (del tipo abuso sexual), al grado de ser casi asunto deportivo femenil para, con amenazas mediante apariencia legal (e invalidadas por algunos funcionarios honestos), lograr lucrar, con logros ante jueces (que no aparecían nunca) por parte de "litigantes" que ni podían legalmente serlo, de tal modo que alguien podía verse "arrastrado" en juzgados por delincuentes de apariencia legal. Por lo demás, delinquían lanzando amenazas que probaban acceso a "expedientes" de modo privilegiado. La "ley" la hacían las "relaciones", así fueran ilegales. 

     No queda en absoluto claro de donde se saca que antes de la actualidad había quién sabe qué idílico aparato de Justicia que la gente de apariencia "decente" se compraba (muy a sabiendas) para, adulterándolo todo, "inclinar la balanza" antes mismo de que se hiciera justicia. La ley servía para extorsionar hasta por parte de gente de lo más persignada. El MoReNa (Movimiento de Regeneración Nacional) no está acabando con ninguna "institucionalidad", porque no terminó de cuajar con el PRI y se empezó a deteriorar en los '80, si no es que desde finales de los '70. Todo el mundo se puso al negocio con la ley, como con la salud y la educación. Fueron 36 años, si no 42, de cuesta abajo para los más y de privilegios y dinero a raudales para gente que ENTONCES se apoderó de las instituciones que tampoco obedecían al supuesto "Estado obeso" que se hizo creer. Varias décadas de saqueo para privilegios privados no se reparan en seis años y pico, ni en ocho. Dicho sea de paso, es penoso lo que ha hecho el marketing político con Luis Donaldo Colosio Riojas como enésimo disfraz que esta vez habla pésimo del "Movimiento Naranja" (Ciudadano, que es parte del baile de disfraces "desde abajo", cuando se está convirtiendo un nombre en "cultura del privilegio", y no se dirá más).

      En medio de lo descrito crecieron algunas generaciones (descendientes de los pésimos nacidos en los '40) que, salvo excepciones, no tienen remedio, y pasará tiempo antes de que terminen de retirarse y con ellas su mal gusto y su atrofia afectiva. No faltó quien después del 24 de junio de 2025 se apareciera a una nueva tentativa de extorsión con algo sacado de algún "expediente", aunque NO con cobertura oficial, salvo apócrifa y de modo grave, con disfraz de uniforme. El tipo de persona involucrada tiene regularmente el mismo perfil y, ante la existencia de la tentativa de extorsión y lo que pretendía echar a andar, los nombres de las cinco personas que podrían haber estado involucradas -de las cuales hay dos de alta probabilidad-, quedaron bajo resguardo legal, dada la saña del momento escogido para la tentativa: Como pudo ser algo de detección automatizada, pudo ser de acceso a la posibilidad de tentativa de extorsión con datos.



viernes, 11 de septiembre de 2026

GENIO Y FIGURA

 En los medios masivos de comunicación mexicanos perdura un clima de libertinaje en el que ya cualquiera tiene el derecho y la libertad de decir lo que sea, en nombre de la libertad de expresión, sin hacerse responsable de lo dicho ni de las consecuencias.

      Dos antiguos grupos de poder en "las letras" están cuesta abajo, con ciertos recursos menguados, pero con "genio y figura hasta la sepultura": los de Nexos, alguna vez beneficiados del dinero del seductor de la patria, y los de Letras Libres, crecidos a la sombra de Octavio Paz. Ellos sabrán cuál es hoy su alcance real, y en el pasado, el que tuvieron en gran medida gracias a la televisión (Baste recordar el penoso espectáculo de quien fue conocido entre el alumnado como "Rollando" Cordera, por su peculiar arte de hablar para no decir nada, y casi como a propósito). Hoy, Héctor Aguilar Come in ya no tiene nada del pasado, cuando alguna vez investigó (La frontera nómada) o esbozó literatura considerada como tal (Morir en el Golfo). Se le lenguó la traba (!) y se dedica al lavadero para buscar mostrar en crónicas que el antiguo presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador no sólo no es nada, sino que se inventó en 2006 un fraude porque también se dió cuenta de que el país es una gran corrupción en la que hay que saber hacer buen uso de ella y "perdonar al que se atonta, pero no al que abusa" (o sea que se roba, pero poquito, y nada más para no quedarse atrás). Crónicas de dimes y diretes en medio de la cual se le cobra a López Obrador hasta el último centavo partido por la mitad: se es magnánimo con los cómplices, pero el peor de los mezquinos con quien difiere. Del estilo me dijeron que López Obrador le dijo a Patricia Mercado que no hubo fraude, no queda claro si el dicho fue directo o dicen que le dijeron y no falta el "a mi me lo contaron" porque dicen que ella dice que se lo dijeron porque él dijo, a lo cual Aguilar suma las palabras que dice que le dijo "Chemita" y ahí nos vamos: "dicen". Ni siquiera tomarse el trabajo de rebatir La cocina del diablo, libro documentado de Héctor Díaz Polanco sobre el fraude, o siquiera considerar el papel de Hildebrando o el supuesto algoritmo del tres por ciento.. Tal vez no sea cierto, pero una prueba no es lo que digo que me dijo "Chemita" o que dicen o me dijeron que le dijo López Obrador a Mercado.

       En cuanto a los de Krauze, a los que inexplicablemente no persiguió Tatiana Clouthier por la "Operación Berlín", hasta donde la hubo o no (más sencillo irse contra el socio de Giselita), ya es Estados Unidos y el numerito de moda sobre "la captura criminal del Estado", la "gobernanza criminal" y así, para quedar bien, ganar audiencia o creer lograrlo y porque una parte de la sociedad ya no logra hacer la diferencia entre allá y acá.

       En medio de lo anterior, algunos se apuntan al chisme -del tipo "Andy" era el candidato- o dan por buenas muy supuestas pruebas estadounidenses contra "narcopolíticos", o sobre "narcocracia". Primero, antes de proseguir: en más de una elección favorable a la derecha y a los intereses estadounidenses, ha quedado la sombra de la duda, como sobre el conteo de votos en el extranjero en las recientes elecciones peruanas o la tinta de las boletas y la militarización en las últimas elecciones ecuatorianas, tratándose en todos los casos de cuasi empates. Sería mejor que la derecha gane sin sombra de duda, que es a final de cuentas lo que seguramente hubo en México en 2006 (de algún lugar salió el "haiga sido como haiga sido").

       Lo segundo, por ejemplo en "el programa de Aristegui", es una periodista de investigación que analiza y otra que se lanza ya a fiarse de lo que sea que le cuenten, para lo que es necesario mostrar que el tan legalista Estados Unidos deja de serlo -permitiendo cualquier cosa- cuando se trata de lo que algunos llaman "ligas mayores". A veces ocurren errores, como el del narcotraficante ecuatoriano capturado en España al que desde Estados Unidos se le ofreció rebaja de la pena a cambio de fabricarle algo a Rafael Correa, resultando sorpresivamente que el narco se negó.

       La costumbre es antigua, como lo muestra el juicio que se le siguió en Estados Unidos al líder militar panameño Manuel Antonio Noriega. Como en el caso de lo que se avienta Anabel Hernández -mientras otra habla de pruebas inexistentes y simples dichos-, contra Noriega no faltaron testimonios sin pruebas de respaldo, es decir, puros dichos, y hubo agravantes. En efecto, ya que el líder panameño era acusado de vínculos con el cartel de Medellín, más de uno fue usado por el cartel de Cali para inventar y hundir a rivales. Fue tal andanada de testimonios comprados que hasta se habló del "desfile de los fantasmas", como el del narcotraficante Carlos Lehder que jamás vió a ningún Noriega, todo lo dijo "de oídas" y en vez de 135 años de cárcel a la vuelta de los años quedó libre. No faltó el perjurio pese a estar duramente sancionado en Estados Unidos, ni quien se contradijera sin tener por ello problemas, hasta el guardaespaldas Luis del Cid que se inventó maletas llenas de dinero para su jefe por 25 años con tal de salvarse y conseguir libertad condicional de tres años en vez de 70 años de prisión. Una porquería de la que Noriega salió con 40 años de prisión y Estados Unidos con los secretos bien guardados. Como dice sarcásticamente un personaje del filme "El infierno", el presidente quiere hacer del país un lugar de soplones. Era tan burdo cuando el juicio de Noriega que hubo que introducir mecanismos de corroboración.

       Los dichos de Anabel Hernández no tienen pruebas "duras", sobre "El Grande", Sergio Villareal Barragán y el supuesto dinero para la campaña de López Obrador en 2006, pero el mismo narco está libre y no se ve por qué cambiaría de decires si con estos logra beneficios y reducir costos, es decir, convertir la mentira en un negocio como cualquier otro. Si la periodista más inteligente del programa dice que se trata de "armas" estadounidenses para intervenir en procesos político-electorales de México, cuando menos hay que cuidarse de la "gente que coopera" inventando como "Maru" (María Eugenia) Campos en Chihuahua contra Andrea Chávez, de la misma manera en que el góber precioso de Sonora, Alfonso Durazo Montaño,  ha explicado con suficiencia como ha regresado la tranquilidad a la entidad federativa. ¿Qué pruebas?¿Si es cercana o lo fue de Adán Augusto López Hernández es que llega el crimen organizado de "La Barredora" a los chihuahuenses? No hay ninguna prueba de nada contra Chávez ni en Estados Unidos.el otro candidato de centro-izquierda chihuahuense (Cruz Pérez Cuéllar).  No es que "dice Maru", o la que algunos llaman "conversación pública"; es que "dice Anabel" que la presidentA Claudia Sheinbaum se mete mota, según "fuentes anónimas" -puro bienestar- o López Obrador se pasaba noches de lo más divertidas "y deliciosas" con "Monsi". La "conversación pública", claro: entiéndase el muy pueblerino chacoteo, el palique, el cotorreo, la cháchara y el hábito añejo en la misma oposición que cree ver hoy en el gobierno un remedo del antiguo régimen: armar el relajo para hacer caer al incauto que se crea que es fiesta entre cuates.

      Llegó la "judicialización de la política" en espera de que se sepa discriminar entre algún problema existente y lo que ya es, entre ciertas generaciones, por lo demás dadas a acaparar, incapacidad para aceptar que, como para todos, el tiempo pasa: los últimos tiempos del antiguo régimen y el tiempo de Acción Nacional se perdieron en unas tres décadas al ritmo de la delincuencia -ya preparada un tiempo antes- que hoy se cree estar "revelando" en el oficialismo, y todo por fetichismo del poder propio de personalismos y creencias en incondicionalidades de "grupos". Algunos van a ir saliendo, y pasando de la gloria, ya se sabrá si duradera y merecida o no (éso lo decide el tiempo), a la bajeza o, para decirlo de otro modo, a la  pobreza moral, por más que se vista majestuosamente de "democracia" y otras "grandezas". Para darle la apariencia al de abajo, mientas se habrá sido servil con quien espera de México que encuentre cómo atomizarse entre el 2027 y el 2030. Eso no es ningún programa, ni mucho menos constructivo (da click en el botón de producción).




jueves, 10 de septiembre de 2026

VUELVE SARAMAGO

 Mire usted el señor Rafael Correa acusado de muchos actos de corrupción dice que los latinoamericanos somos noveleros pero aquí no le contamos no le informamos para que usted sepa lo que sucede y no versiones que andan circulando sí ya sé que estoy un poco exaltado pero cómo no va a ser si los que dijeron que iban a regenerar a México no nos dijeron y sobre todo según digo no le dijeron a usted que me está viendo que lo iban en verdad a degenerar no lo digo yo lo dice el periódico que es más afín a ellos entonces si se parece a un sapo y brinca como sapo entonces qué es ellos mismos lo están diciendo no yo ni se trata de lo que anden diciendo sino de que usted sepa qué es un sapo y Marina del Pilar ya lo han dicho algunos que dicen que nunca como antes habíamos tenido tantos narcos en el gobierno no no es un montaje ni sé quién es Laura Barranco si la he visto en Valle de Bravo ni me acuerdo regresamos de la pausa entonces como les decía del sapo cuando Harfuch ganó las encuestas López Obrador pues no quiso y puso en su lugar a Clara Brugada no no me consta lo estoy diciendo es que dicen para que usted lo sepa porque López Obrador no era afín a Harfuch y éste entonces no dijo nada pero quiere la presidencia lo afirmo aunque él lo niega pero dicen y ellos mismos lo mencionan en redes entonces no no estoy aquí de payaso ese es un programa aparte y entonces Harfuch para quedar bien con López Obrador quiso sacar a Marina del Pilar del apuro no lo estoy diciendo yo es por lo de los sapos que dicen y como Harfuch es presidenciable le quitó ese sapo o ese peso de encima a López Obrador para que vea usted de qué es capaz ahora que nunca como antes teníamos al crimen organizado en el gobierno y le estoy informando no lo digo yo lo dicen los hechos y por eso es para que usted lo vea y lo vea con sus propios ojos sí si sé lo que estoy diciendo que López Obrador no quiere a Harfuch y lo vetó pero Harfuch quiere quedar bien y ahora le consta oiga este video donde dice Harfuch que lo que dicen que dijo Marina del Pilar no es lo que dicen sino lo que digo yo o sea Harfuch que no es importante porque hay lugares donde se dice más o ella dijo menos o sea que más o menos no no soy yo el que cantinflea es Harfuch para ganarse a López Obrador para que vea usted regresamos de la pausa estoy exaltado y tengo voz de cacatúa pero lo que yo diga no cuenta porque lo dicen ellos mismos así que dicen y aquí está el audio salvando al sapo ahora está usted oportuna y verazmente informado de lo que dicen, lo que se dijo y lo que yo digo no no señor no es que así se hacen los chismes aquí está el audio y Harfuch dijo que no le interesa la presidencia pero entonces está claro que no dice lo que quiere decir ya sé yo tampoco no no la estoy enredando a propósito ni estoy mareando el punto con cuatro años de anticipación y sí me exalto porque mire usted no es posible que estemos en manos de criminales y a mi no me han quitado la visa ni mis propiedades no sé a qué vienen las propiedades del nopal que tiene muchas y sí salgo con cara de sufrido en Nueva York porque mire usted ellos que dicen que son austeros nos tienen a usted y a mi peor que nunca este es un reportaje de nuestro equipo de reporteros sobre la vida de los sapos y Marina del Pilar qué se puede agregar

miércoles, 9 de septiembre de 2026

EL QUE SIGUE

 El actual presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, pese a sus promesas contra una inseguridad terrible, no ha podido mucho, ni es ningún "Bukele".

       Ya había antecedentes, antes del presidente estadounidense actual, Donald J. Trump, de molestia con la presencia china en el Ecuador, lo que expresó Fernando Villavicencio, agente de la Central de Inteligencia Americana (CIA), o más bien, probablemente "activo" y, como tal, desechable, ya que fue posteriormente asesinado, de lo que se culpó erróneamente al "correísmo" (Revolución Ciudadana-RC, de centro-izquierda). Villavicencio escribió Ecuador: made in China contra la presidencia de Rafael Correa (2007-2017), y salió póstumamente  Los secretos de la deuda china (2023).

        La RC, antes Alianza País, fue traicionada por el presidente Lenin Moreno en 2017, quien se deshizo del vicepresidente, Jorge Glas, hoy en la cárcel tras ser sacado con violencia de la embajada mexicana en Quito, capital ecuatoriana, y objeto de una saña particular. Como sea, ahora ha sido, como mensaje, el turno de Moreno (de quien no se sabe con certeza si fue reclutado o no, y de ser el caso, en qué momento). Moreno ya había sido señalado hace tiempo por los llamados Ina papers, que sugerían dinero en paraísos fiscales (era, en concreto, en Panamá), pero no pasó nada. Nadie pudo cobrarle a Moreno el daño que hizo a la RC. Sin embargo, algo no gustó en la derecha: su cercanía con China. Lenin Boltaire (!) Moreno, a quien todo le parecía gracioso, acaba de ser condenado a cinco años de prisión -junto a 20 investigados- por cohecho, en relación con la empresa china Sinohydro (para la mayor central hidroeléctrica del Ecuador). Ahora bien, se supone que los sobornos tuvieron lugar cuando Moreno estaba en el gabinete de Correa. No es nada más Moreno; es también su familia, esposa incluida. Moreno es lo de menos: lo que cuenta es el mensaje. Como contaba el de Villavicencio. Habrá que ver si hay o no saña contra Moreno.

      Saña la ha habido contra Glas, que ha dicho lo suyo sobre Moreno y Sinohydro (y Moreno no sale bien parado). Glas había sido el encargado, como vicepresidente, de profundizar las relaciones con China, a donde acudió en visitas oficiales para lograr varios acuerdos, y también en la relación con Sinohydro. Glas no solo cambió para bien la matriz energética ecuatoriana, hoy por los suelos, sino también el sistema de telecomunicaciones.

         El asunto con Glas, más allá de la saña con la que ha sido tratado en la cárcel, con tal de que se lo humille una y otra vez, llama la atención por las delaciones de "testigos protegidos" que son delincuentes y, para salvar el pellejo y lograr reducciones de condena, están dispuestos a declarar cualquier cosa, además de obtener condiciones de reclusión bastante privilegiadas. Glas, en cambio, está en una cárcel de alta seguridad siendo degradado de mil maneras. Hay pruebas de uso sistemático de narcotraficantes -se intentó contra el ex presidente Rafael Correa, y con asesoría estadounidense- para que se les rebajen las penas (ya había sucedido en su época con el líder panameño Manuel Antonio Noriega) a cambio de inventar contra gente considerada adversaria de Washington, capital estadounidense.

         A la gente que ha encabezado el desarrollo del Ecuador por algunos años se la persigue, a los delincuentes se les ofrecen recompensas y por ejemplo a una periodista, Mónica Silva Koniuszek (polaca), se la asesina cuando descubre vínculos entre despojos de tierra, corrupción...y la empresa Noboa Trading. Condena internacional contra Daniel Noboa no hay. Y el presidente ecuatoriano está más ocupado en condecorar a Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado. Mientras se inventan con qué perseguir a la lideresa de la RC, Luisa González, por "omisión", "concusión", "delincuencia organizada" (caso "caja chica") y lo que sea para amedrentar.

       Glas ha declarado, por lo demás, sobre las conductas extrañas de Moreno en el tema de la empresa china, mientras Moreno ha tratado de descargar toda responsabilidad en el mismo Glas y Correa. Lenin Moreno, sin que fuera de su competencia, se estuvo metiendo en el asunto de Sinohydro y solicitando tratarlo con intermediarios. Hasta ahora, no ha recibido ningún trato que se parezca al recibido por Glas, siendo que éste es inocente y que falta por saber qué estuvo haciendo Moreno, y para qué está siendo utilizado, como lo fue a su modo Villavicencio (da click en el botón de reproducción).



lunes, 7 de septiembre de 2026

¿DE QUÉ SE MURIERON LOS QUEMADOS?

 Como se dice en algunos lugares, baby Colosio se perdió una oportunidad de callarse. Lo anterior, porque hizo declaraciones en el estilo de los actores de Televisa a los que un “chicharito” en el oído les dicta lo que HAY que decir, lo que resulta en pura ideología, según lo ha mostrado el estudioso esloveno Slavoj Zizek. 

     Como otros, McDonaldo no habló: fue hablado. No hay mayor diferencia que con el malandro de Loretito.

       Una de las cosas llamativas que sostiene McDonaldo es que el oficialismo está "implosionando": sería bueno que dijera en qué lo nota, porque no es algo que se vea, aunque otra cosa sea no seguir a un góber en todos sus ires y venires. ¿Y aparte?

     Como todo en ideología es al revés, baby Colosio dijo, sin la menor prueba, que al góber precioso de Sonora, Alfonso Durazo, “lo mandaron” a responder. ¿Quién?¿Quiénes? ¿Durazo no tiene criterio propio?¿Es de “me dijeron que dijera”?  Tal vez a baby Colosio nadie le dijo, pero ni fue necesario para que repitiese. Es lo bueno: se eleva por los aires jalándose él mismo el pelo. Basta con ver qué periodistas salieron a defender al Jr. Los mismos que como han podido han enredado el caso Colosio padre.

    McDonaldo dijo que no hacía caso de provocaciones, pero nadie lo provocó. O criticar es provocar. En un programa con Azucena Uresti, en modo regia cabrona, que las hay para bien y para mal, baby Colosio dijo que no la había emprendido personalmente contra nadie, pero es falso, porque en nombre de su hijita (demagogia estilo “chiquillos y chiquillas de México”) y "millones de niñas" se dirigió-provocativamente- a la presidentA de México, Claudia Sheinbaum, sin rodeos. Provocativamente, porque le “pidió “ a Sheinbaum que haga lo que no puede hacer. McDonaldo ni siquiera ha leído de historia: salió con que nunca en la historia de México nadie ha tenido tanto poder como si no bastara para desmentirlo con comparar la votación de 2024 con algunas pasadas, del antiguo régimen, en los 70 por ejemplo. Es historia moderna y contemporánea.

       Si en el aparato judicial actual imponen distorsiones a la ley quienes debieran de servirla, que se diga bien claro y con pruebas quiénes, y en perjuicio de quién. No vaguedades sobre la cosa juzgada o “Lenia Batres no me cae bien”. Por lo que hace a Mario Aburto, el “asesino solitario” de Luis Donaldo Colosio padre, es asunto de Estado, según lo ratificó la presidencia mexicana, y no de “perdón “ de tarjetas de Sanborns ni de ser magnánimo. Qué tipazo más espléndido. Quiere “reconciliación “ no queda claro bien entre quienes. “ Te perdono, porque no vales más que eso”.

      Dicho sea de paso, Uresti hizo lo que pudo para forzar con cizaña una ruptura entre Baby Colosio y Durazo, con todo el veneno posible y en una singular licencia para entrometerse, sin que Jr la cortara. Tal vez McDonaldo no alcance a ver hasta qué punto, en la medida en que no se hace mucha referencia a lo dicho por Luis Donaldo Colosio Murrieta, se quieren servir del apellido quienes no piensan más que en privilegios, así vayan contra lo dicho por el candidato que fuera asesinado en 1994. Ven un México con hambre y sed de justicia: para ellos, porque la justicia no tiene “llenadera”. Otra vez: ¿no vio Jr quienes salieron a aplaudirlo en los medios?¿Desde dónde hace oposición?

     Baby Colosio habló de impunidad, pero no es como antes, aunque haya casos aislados, y no es válido agarrarse de un góber no tan precioso, como el que lo fuera de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, para “agarrar parejo”, como se dice coloquialmente en México. Ni hay protección para Rocha Moya: no la tuvo de su partido cuando intentó volver, volver, volver. Ni de Sheinbaum. No es asunto de visados. Algunos gobernadores del oficialísmo son más o menos buenos, otros no tanto y algunos más, ni eso,  y hay fallas, como ciertamente en el sistema de salud y en la educación. Pero no hay como en el pasado una interminable lista de gobernadores corruptos ni trasiegos con el erario. ¿De dónde saca "tantos con señalamientos graves con nexos con el crimen organizado" el joven MacDonaldo? El caso de Rocha Moya está en veremos y, “por alusiones”, Baby Colosio mintió: la presidentA no ha encubierto “el pasado del que debiera deshacerse en vez de administrarlo”, como lo han mostrado distintos casos. Hubo algunos, pocos, de corrupción en el sexenio del presidente Andrés López Obrador, pero tampoco hay el despilfarro de José López “Quetzalcóatl “ o del seductor de la patria, ni narcogobierno como el de “Lipe”(al que se le perdió la “fe”) ni “la misma violencia”, porque no está a la cabeza alguien para hacer la tarea de un cartel para quitarle de encima a los demás. Ni la impunidad de antes, ni la corrupción de antes, ni la violencia de antes. 

El oficialismo tiene muchos defectos, pero no es “parte del pasado”.  Ni es “de un grupo”. O entonces que se diga de cuál o a cuál responde Sheinbaum. O si Andrés “Andy” López Beltrán ha robado del erario. O si se ha beneficiado de los negocios de su no tan amigo Amílcar Olán. Porque si no, puede pagarse un hotel de medio lujo en Japón o una pintura igualmente de cierto lujo. El problema es si hay quien probadamente le esté metiendo mano al presupuesto público, robando. Pruebas. No que tal o cual está casado con una señora a la que le gusta el dinero, como en el asunto de la “casa gris”. Pruebas de desvío de fondos públicos para enriquecimiento personal. O partidas secretas. O algo por el estilo. ¿Alguien ha atracado el erario?¿Alguien se ha construido una “colina  del perro”?

    Lo de Pio y Martinazo, son cantidades bajas y sin pruebas claras. Sí hubo un caso serio con el anterior presidente: el de Segalmex.  Hay otros dos en asuntos jurídicos documentados por Hernán Gómez Bruera:  el intocable Julio Scherer Ibarra y Arturo Zaldívar y sus redes, también intocables (lo que hacen los “nombres”).¿Algún beneficio de riqueza personal para “Andy” por sus”amigos”? ¿Lujos de quién en el actual gabinete?

¿Romper con el pasado? ¿Sheinbaum debe hacerle como en el antiguo régimen y mandar a capturar a Pío o Martinazo para soltarlos a la vuelta de los años con un “usted disculpe”? ¿De qué cantidades se habla?  Ni rasuraditas al presupuesto como las del antiguo amigo Layin en Nayarit. No nos estamos fijando en la vida privada. Es si hay robo de dinero público. Y en los hechos, no en las percepciones.

     Por lo que se refiere a las madres buscadoras (de desaparecidos), deben ser apoyadas: no usadas para tratar de demostrar lo difícilmente demostrable, salvo que el candidato firmas anda en busca de causas, otra vez por demagogia, la que todos quieren, como antaño a la Rubia Superior. ¿Y desaparecidos por qué causa, razón, motivo o circunstancia?-¿Todos inocentes, aunque haya víctimas de trata o del narco, por ejemplo?

     Durazo señaló que, pese al apellido, Baby Colosio está en la retórica EFECTISTA. No le vaya a pasar como al cosmonauta Serguei Krikaliov. Fue puesto en órbita en tiempos de la Unión Soviética solo que, como esta desapareció, ya no había quien lo bajara de regreso a la Tierra, por lo que el tal Krikaliov se siguió dando vueltas en el espacio. Cuando Baby Colosio recibe un mensaje desde aquí abajo, lo toma a “provocación”. Ni hablar, ya está echado a andar. No está escogiendo: lo están BARAJANDO. Por si acaso permite competir con ventaja y un nuevo disfraz, el de la resurrección.

      Dicho sea de paso, salvo para Latinus, los temas de Colosio no son nota. Lo que cuenta no es “arremedar” el “yo veo un México¨, sino que resultados dio McDonaldo  como alcalde de Monterrey. No fueron de lo mejor y Baby Colosio perdió su senaduria contra el MoReNa (Movimiento de Regeneración Nacional). Que rinda cuentas bien y luego las pide. Que vea primero “un Monterrey “ y que después haga lances de oratoria al estilo “yo veo un México “.

         Baby Colosio puede hacer como Luisa María Alcalde o Bertha Alcalde: poner méritos detrás de un nombre. Esfuerzo, y no EFECTISMO para regocijo de quienes quieren sacar ventaja de un supuesto mártir-al que ni mayor caso han hecho en los actos- y regocijarse en privilegios que no terminan de irse. Si algo les queda fuera de su mundillo de los medios. McDonaldo es muy mediático. Eso dura un rato y luego pasa. Porque es puro provocar y no cuenta se da Jr cuando le ayudan a tratar de pararle y volver a la Tierra. Nada más que se supone que es el oficialismo el que está fuera de la realidad. Entonces, ni hablar. (da click en el botón de reproducción).








miércoles, 2 de septiembre de 2026

SON TUS PERJÚMENES MUJER

 De modo alegre, simpaticón y fantástico, más de uno se puso a discurrir hace poco sobre "el fin de las elecciones" en Nicaragua, algo de lo que nadie habló, pero que sirvió para volver a la cantaleta sobre "la dictadura" en el país centroamericano y cosas por el estilo, que sirven para dárselas de demócrata-liberal para los amigos, los medios y todos los que sigan dispuestos a seguir sirviendo no al pueblo, del que no se trata, sino a un puñado de privilegiados y a quienes, como la familia Chamorro, se creen los dueños de la casa y pobres víctimas de desalojo por vándalos advenedizos.

       De acuerdo con el portal Tortilla con sal, se trató, ante todo, de una adición a la Constitución nicaraguense (artículo 12), que dice: "ninguna ley, reglamento o normativa, emitida por otro Estado, grupo de Estados u organismos internacionales que pongan en riesgo la independencia, la soberanía y la autodeterminación nacional, la seguridad y la paz del pueblo y la nación nicaraguense surtirá efecto jurídico en el territorio nacional". Nótese que no se prohíbe celebrar distintos tipos de acuerdos internacionales, ni la inversión extranjera (no menor en Nicaragua), pero sí los que sean lesivos en los términos descritos, entiéndase los que (seguramente en nombre de "la lucha contra la dictadura", por ejemplo) se propongan desestabilizar Nicaragua, como sucedió de modo no muy espontáneo en 2018. Dicho de otra forma, no hay ley que pueda invocar algún tipo de "extraterritorialidad" para entrometerse en la vida política del país centroamericano. Nótese también que, en esta adición, no hay referencia al sector privado. En suma, ni Estados Unidos ni la OEA (Organización de Estados Americanos), porque tampoco son muchos los aludidos. Cada quien que haga la ley en su casa.

       Como seguirán las elecciones, aunque con un año de demora, y con un alcance de hasta siete años en los cargos, no podrán participar partidos políticos constituidos con financiamiento extranjero, ya que no se les reconocerá personería jurídica. 452 opositores políticos no podrán intentar regresar por la puerta trasera (o el patio trasero) si participaron en una intentona de golpe de Estado o en un golpe consumado; ni quienes pidan intervención militar foránea; ni quienes propongan, gestionen o respalden bloqueo económico, comercial o financiero o sanciones contra Nicaragua, sus instituciones y sus ciudadanos". Así hasta noviembre de 2027 en una precaución clara y un mensaje no muy difícil de descifrar. Ni con la fachada de "nombres" del jet set literario como Gioconda Belli o el señor Sergio Ramírez. No, Margarita. No está linda la mar. Ramírez siempre ha tenido un dejo de molicie prepotente, y ya fue vice en los '80. Como sea, bajo disfraz de nada, ni de libertaria "espontaneidad de las masas" o lo que José Joaquín Blanco llamaba "Mme la sociedad civil". Al menos no con las arcas estadounidenses, del tipo conocido "tiro la piedra y escondo la mano". A juzgar por lo que dijo el "co-comandante" Daniel Ortega, hubo información suficiente para "pillar con los dedos en la puerta" a quienes estaban preparándose, seguramente en nombre de la democracia, de "todos los nicaraguenses" y cosas por el estilo, para volver por privilegios sirviéndose de palabrotas sobre el bien y lo malo de "la dictadura". El interés de la medida está en el precedente que sienta: no se puede, en nombre de "todos" o de "la familia nicaraguense", dar por igual a un patriota que a un vendepatrias, no de palabra, sino de garrote, por más suave que hable. Es la línea divisoria que más de un progresismo no ha querido colocar, guardando el "todos" como resabio de una época nacional-popular que ya pasó. Entre "todos" no pueden estar quienes se cuelen a desestabilizar con tal de preservar o recuperar fueros. Sobre todo sin Nicaragua lucha contra la pobreza y hay quienes, por privilegiados que sean, no hicieron nada contra ella, salvo servirse de la ignorancia de la gente y de su proclividad religiosa.

     Lo anterior no quita algunas pifias, ni el mal gusto de la "co" Rosario Murillo, ya que las medidas se aprobaron con el poeta Rubén Darío como "héroe nacional", lo que es una regresión -y una filia de la autora de los "chayopalos". Tampoco es especialmente positivo que parte -no lo es todo, en lo absoluto- del cálculo vaya a ser que, con todo y elecciones, el "co" y la "co" se eternicen sin ocuparse del relevo generacional y con los cables cruzados. Ningún "gustazo". Ni es posible saber si hay quien se aguante los lances líricos de la "co" con su "príncipe e infinito Rubén", etcétera. Entre lo trémulo y lo sublime, si va a ser "revolucionario y evolucionario", que así sea, y no para que se queden dormidos los asistentes que prefieren la paz al "bien" estilo Rubio, y tal vez también al etílico "héroe nacional". Sea por Dios (da click en el botón de reproducción).









       

lunes, 31 de agosto de 2026

ESA PARED

 El perverso narcisista es alguien equivalente de lo que se festejaba hace algún tiempo: !ay, pero si es un niño grandote! Jean-Charles Bouchoux, quien se dedicó a analizar la patología, la comparó con la propia de un niño malcriado. Esto corresponde a una era de "maternización", según otros: a dicho niño, que algunos llamarían también, muy psicoanalíticamente, "el falo de la madre", se le perdona todo, se lo mima y se le hace creer que es lo máximo, sin nada superior a su ego. Así, a falta de "castración", como la llamara el psicoanalista Jacques Lacan, no hay límites. En el límite, se asoma casi un psicópata del que hay que saber lo siguiente: todo lo que no sea su ego o que no le rinda pleitesía le es indiferente, así tenga la fachada que se quiera (amable, simpático, etcétera), pero tiene miedo de que ese mismo ego se pierda, y es lo único que lo puede detener. El temor a la pérdida, a sufrirla en carne propia. Se empeora todo con los seres de lo que ha sido un mundo en transición: el gran señor de antaño, el rey, con dinero o sin dinero, etcétera, con dependientes "para servirle" (lo que empieza a desaparecer de la forma de hablar), o hasta al frente de una clientela de aduladores (a la espera de su propia corona o de algún privilegio), y el hombre de éxito con dinero y ganas de protagonismo, el estrellato como privilegio de cierto mundo de negocios, para saber "cotizarse" y ganar -al estilo financiero: sin costo.

       Ni son toda la sociedad, ni están exentos de muchas críticas en redes, ni hay por qué creerse que son eternos, o que van a "trascender" por decisión de los amiguis. A pesar de que se sigue extrañando la profesionalización de la función pública, ya hay en México, entre "ellos", gente para servir antes que para servirse, en parte por el camino que abriera el presidente Andrés Manuel López Obrador y que no tiene que ver con el antiguo régimen, que correspondió a otro México. Se han perdido en el mal gusto algunas generaciones, de los boomers para acá, pero hay transformaciones y excepciones debidas al capitalismo y la urbanización. Como ya se ha dicho, no todo es "cacahuatero" ni asunto de "grupos" en el Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa) y sus aliados (Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista Mexicano), que se ha buscado dividir. A medio camino puede estar el venido de abajo con ciertos gustos como los del petitsta Gerardo Fernández Noroña: no se le pueden empero menoscabar cosas como haber sido de los pocos en haberse enfrentado a Genaro García Luna, cuando el país estaba en realidad gozando del dinero narco, o haber visitado en la cárcel en el Ecuador a Jorge Glas (además de haber visitado en México a Florence Cassez). Lilly Téllez no tiene los méritos de lealtad del "diputado changoleón" y sí el problema de atender más al micrófono y las cámaras que a la gente. Así tenga Noroña casa en Tepoz y cierto disfraz folclórico y toque de "qué bonita vecindad", cuando en el mundo de hoy la gente se "olfatea" el estatus como algunos animales la cola.

      Así que no todo en el MoReNa es "disfrutar y gozar" del erario, ni siquiera con todo y servicio público, ya que en parte lo hubo en el antiguo régimen, pero con grandes propiedades como recompensa, entiéndase que privilegio (y se podría hablar del presidente Luis Echeverría o del "súperpolicía" Fernando Gutiérrez Barrios, por ejemplo). Por más que le rasquen, los medios de la oposición no hallan mucho, y van a encontrar cero en la actual presidencia al lado de La Chingada en Palenque. Ni siquiera, probablemente, escándalos como el muy "tapado" de Julio Scherer Ibarra. De ahí que parezca que el actual gobierno es "mediocre", tal vez porque así se habitúa todavía entre algunos considerar no solo al honrado, sino al discreto en un lugar con hábitos añejos de ostentación. Y tampoco hay ya lugar para hablar de algún "autoritarismo" rayano supuestamente en lo siniestro, que hace rato que, por ejemplo, la secretaría de Gobernación no es éso. Puede ser que, por lo amplio de la alianza, haya que preguntarles a algunos en el MoReNa con la proverbial pedantería del antiguo psicólogo argentino que quién sabe a cuántos autóctonos mexicanos timó: ¿lo estamos entendiendo?, dicho en tono de "a ver, imbécil".

       Ni no se puede con la Cartilla Moral (Ah no, cada quien su moral, ni que la vaya a dictar el gobierno), si se echa a perder la Guía Ética para la Transformación de México porque López Obrador queda deslumbrado por libertarios, si ni quien haga caso del "humanismo mexicano" o la "revolución de las conciencias" ni quiera ponerse en el terreno de los valores (al que ya invitó por ejemplo en la música la presidentA Claudia Sheinbaum), o si hay quien cree que Acción Nacional es la decencia, no todo ha sido en vano. Recientemente, desde el buen gusto de la discreción, Rosa Icela Rodríguez, hoy secretaria de Gobernación (y a quien López Obrador apoyó en un difícil momento cuando la captura de Ismael "El Mayo" Zambada), conminó a no servirse del MoReNa para obtener privilegios, proteger intereses personales o vulnerar la ley". Una invitación incluso contra quienes sirvieron a la institucionalidad del PRI (Partido Revolucionario Institucional), pero se atribuyeron fortunas, o lograron permanecer con intereses personales muy transexenales -algunos llegaron hasta la presidencia de López Obrador-, o están en burocracias doradas después de haber delinquido (y también hasta hoy).

       Para aprendizaje de la izquierda: la unidad no implica uniformidad de pensamiento ni silencio (!ni autocensura para quedar bien, habría que agregar!), sino franqueza y luego acatamiento de los acuedrdos. Con la pena, pero contra lo que alguna vez dijo el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa, las discrepancias no son para "el día después de la victoria". Por lo demás, siempre según Rodríguez, ni posición, ni cálculo por encima de la soberanía nacional, la estabilidad del país (frente a la irresponsabilidad de la oposición) ni el bienestar de las mayorías. Dicho sea por si hay quienes van y vienen "según se ofrezca", entiéndase según donde pueda aparecer el "hueso" y por ende posición o cálculo de ventaja a la sombra del poder. Allá con quienes son "críticos del poder" por "principio" (y entonces, sin jamás un "final", o tan siquiera una pausita). Como se dice a veces, "se les está hablando bien", y habrá quien aprecie en diversos sectores sociales que se tome en cuenta lo que Rosa Icela Rodríguez llamó la "frontera ética". Que cada uno haga lo que quiera de su persona: se trata de transformación de la VIDA PÚBLICA y no se usa para fines que no le sean propios, es decir, ni para fines particulares de ninguna índole, ni privados, ni personalistas y de grupo, porque hay por definición cosas que se excluyen y que excluyen los antiguos hábitos en nombre de la "sociedad política", que no es la vida pública. No es ya para "poseídos por el poder" ni "qué querían que hiciera" para no quedar en ridículo en la honrosa medianía (que no es la "justa", ni entendiendo "justo" a la vieja usanza de "la Revolución me hizo justicia"...con una casita que tengo, allá por el Pedregal).

       Es muy pronto para saber qué es "lo que hay", entiéndase que de nuevo, pero no vaya a ser que, creyendo en la ignorancia de la gente y que es también ceguera, se crea que a los "tontos" del MoReNa, problemas ciertos aparte, se les puede atribuir cualquier cosa porque "los muy nobles" encima de honrados no se andan con aspavientos ni alardes. Se les está hablando bien a los candidatos. Con los malandros perversos narcisistas no hay modo de hablar. Son la pared, pero no son la sociedad, contra lo que creen o quieren crear de "mientras yo y mi familia estemos bien...". Fue casi medio siglo hasta extremos bochornosos y nada es eterno en el mundo (da click en el botón de reproducción).




sábado, 29 de agosto de 2026

SI TIENEN TELE...

 El presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) abrió un camino de cambio en México, pese a sus limitaciones, e incluso pese a ciertos fenómenos de amiguismo -sobre todo, más que de influyentismo, nepotismo o tráfico de favores, lo que conocía bien el antiguo régimen- y de complejos frente a una intelectualidad cuya importancia ha estado sobredimensionada, por herencia del pasado. La oposición ha buscado hacer creer en corrupción ligada al nepotismo, sin lograr probarlo a fondo, como en los casos de Andrés Andy López Beltrán, la "casa de Houston" y los dineros de Pío López Obrador. Si acaso, el amiguismo se reflejó en concesiones -que la oposición no quiso tomar en cuenta- a Betty Muller, en la cancillería (con gente sin trayectoria diplomática en situaciones delicadas) o en el Fondo de Cultura Económica (FCE), pese por cierto a que, aún a pesar de intentos clientelistas, a los que la izquierda no es ajena, hay buenas publicaciones (no todas, pero por fin sin puro tecnocratismo). No se trata de la facilidad de atacar a un grupo de radicales en el MoReNa (Movimiento de Regeneración Nacional), a diferencia del socio de Giselita. Ni interesa ese grupo en minoría a Estados Unidos, pese a que hay gente que fue cercana a Venezuela. Por más que se crean "dueños de la causa", no lo son. Y como los orígenes sociales cuentan, salvo en contadas tonterías, no van a deslumbrar a la actual presidentA de México, Claudia Sheinbaum. No hay ya propiamente "lópezobradorismo" ni pruebas de que Sheinbaum carece de independencia. De lo que se ha tratado, para Estados Unidos, salvo excepciones, es de debilitar en general al MoReNa para dividir y restarle fuerza a quienes no aceptan empresarios como Ricardo Salinas Pliego, de Grupo Azteca, así como estuvo molestando todo el sexenio anterior Claudio X. González. López Obrador tenía influencia limitada en el empresariado, y con gente dudosa como Alfonso Romo. Sheinbaum, hija de empresario y científica, tiene más flexibilidad con el empresariado, aunque no lo deja mandar donde no debe (por ejemplo, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación).

       Por lo pronto, y más allá de figuras de clases medias, no queda claro quién pudiera tomar las riendas de un México más autónomo en lo económico, ya que no está resuelta la negociación del TMEC (Tratado México Estados Unidos Canadá). Si México no crece o, incluso, si no tiene perspectivas claras de "desarrollo", no es todo por la política económica gubernamental, sino también por una clase empresarial a la vez inepta, voraz y que parcialmente se suicidó como clase, desde el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte), en 1994, para subordinarse al capital transnacional. No viene al caso buscar otra "burguesía de compadres" entre los amigos -reales o supuestos- de Andy. A lo sumo, hizo alguno que otro negocio con los proyectos estrella de López Obrador, que aún con las dudas que susciten, fueron en parte pensados para cubrir la brecha entre el norte y el sur del país (aunque no siempre sean los mejores, como el Tren Maya) y resolver problemas de abastecimiento de crudo (refinería de Dos Bocas). Es, por lo menos, lo que quedó de "desarrollismo" en López Obrador. Si a alguna gente le parece "de compadres" y "cacahuatero" (el aeropuerto de Santa Lucía está por verse), que proponga, constructivamente. Algo que no sea lanzarse a los brazos de Estados Unidos en nombre de la "postmexicanidad" y de una pura apariencia de "decencia" que se compara con "los jodidos" (ah, se conforman con migajas asistencialistas). Tampoco todos los empresarios con cierta cercanía a López Obrador son ineptos ni los amiguis de Andy. Lo que quiere reforzar Estados Unidos es la parte de empresariado aliada con capital transnacional. Ni queda claro por qué hay que persistir -ahora sí, como si no hubiera mañana- en apostarle todo a la inversión extranjera.

         Que una parte de las clases medias no da, lo muestra el "movimiento naranja" (Movimiento Ciudadano), que cree, o así lo esperarían algunos, que los nombres tienen algo así como "espíritu vivo" (como lo cree Miguel Ángel Mancera), por ejemplo en el caso de Luis Donaldo Colosio Riojas. Nadie ha dicho que su nahual sea el mismo de su padre, pese a haber sonado como otra carta contra el MoReNa en modo "vámonos Kiko, no te juntes con esta chusma" (a lo que siempre queda invitado el actual secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, y vaya que en la última no cayó, pese a la tontería de querer una secretaría...para Andy: ¿no se recuerda lo que contestó éste, o lo que cuenta es que no tenga visa para Disney, la isla del Padre, Vail, y otras aficiones de lo que Carlos Fuentes llamó "las generaciones de chicanos nacidos acá de este lado?.

        No queda claro cómo despejar la incógnita, pero sí hay dos cosas a considerar, porque son más propias del gobierno actual (aunque siga metiendo texanos en el Zócalo) que del anterior. Ya quedó claro que no se está protegiendo al góber -precioso o no- de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ni por ser de MoReNa ni por ser cercano a López Obrador. Lo que cuenta es lo que dijo la presidentA: los intereses personales no pueden estar por encima de la nación y del pueblo. Es a lo que nos referimos al principio con los amiguis del "cabecita de algodón", como se le dice a López Obrador: no son "dueños" ni de "la causa", por lo que no viene al caso, por parte de quienes en el pasado creyeron que de éso se trataba ("los encomenderos del otro lado", al decir de Juan Rulfo). No: vamos a ponerlo así, se trata de hacerse casi un "accidente" frente a la "serenidad augusta de la nación".

       Esto está en relación con la tentativa de cooptar al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, quien trabaja para hacer su trabajo e ir para adelante, no para arriba (y ni "arriba y adelante"): afirmó, para cesar especulaciones propias de quienes se dicen "demócratas-liberales" y no piensan más que a qué árbol arrimarse, que "los cargos son efímeros" y que, por lo mismo, hay que cumplir bien en memoria de quienes en el ejercicio de ellos perdieron la vida ("Tenemos la obligación de hacer más porque estamos vivos"). Que se repita: "nuestros cargos y el poder son efímeros, pero nuestra responsabilidad no".

      Pifias le quedó una a Sheinbaum, ya fuera Juan "M..ón" de la Fuente, quien vivió como buen universitario público de la renta de su prestigio -por cierto, bien o no tan bien merecido. No es tiempo de ser "carita", como Juan Miguel Zunzunegui que se quedó en la época de darse todas las licencias por el color de su piel y de sus ojos (por si alguno cree que también "tiene nahual"). Aunque sea lento, hay un cambio, pese al debilitamiento de instituciones (desde hace mucho) y la incógnita sobre el país de leyes, si ya se avanzó en casos como el de Israel Vallarta o el de Brenda Quevedo, víctimas de usos personales y de clientela del aparto judicial (como lo hacía Norma Piña y como hubo prácticas que siguieron con López Obrador, algunas en nombre de "alianzas políticas").

        Que falta visión de país, sí. Pero no puede ser de iluminados como "Quetzalcóatl" López Portillo. Si los indicios son correctos, algo nuevo, lejos de intereses personalistas y de grupos -que los ven en el rival- tal vez esté asomando, por encima de "uno soñaba que era rey" -o la reina de la casa- para tratar a los demás como súbditos -y menores de edad. Las piedras rodantes de los medios masivos ni siquiera ven ni oyen ni entienden, creyéndose que están de eternos -también poseídos por su nahual- y de "protagonistas". Mi-ego-por-encima-de-todo ya es burla en más de un lugar en redes, para los que -incluyendo una generación intermedia de zalameros, hasta en el sentido tabasqueño- creen que el tiempo es de libertades de adultos y responsabilidades de niño. Como dijo el Peje: "fuchi, guácala". Por la peor de las mezquindades y lo que tomará que pase tan mal gusto(da click en el botón de reproducción).



miércoles, 26 de agosto de 2026

NI LOBO ESTEPARIO

 Hasta ahora, Rusia no ha querido golpear indiscriminadamente Ucrania porque no quiere atacar a la población civil, considerada de un mismo origen que la rusa, y dado que existen todavía lugares rusoparlantes. Sin embargo, el gobierno del "presidente" Volodímir Zelenski, al atacar territorio ruso, llevó las cosas muy lejos y acercó el hartazgo con el conflicto, que también existe en una parte de la población ucraniana.

        Ante la situación real, los medios de comunicación masiva han optado por el silencio sobre lo que realmente está ocurriendo. En primer lugar, como parte de la decisión de atacar la logística ucraniana, Rusia ha estado golpeando los lugares de entrada de armas cerca de la frontera moldava, por donde entra gran parte del armamento proveniente de Europa y Estados Unidos. En segundo lugar, Rusia bloqueó la salida a través del puerto de Odesa, el principal de exportación de ucrania, y lo dicho, sin tomar Odesa. Poco a poco, la logística ucraniana está siendo estrangulada, y también parte de la economía, mientras el presidente estadounidense Donald J. Trump duda y la Unión Europea (UE) ha tenido que "bajar el tono": recientemente cayó -cierto o falso- un misil ruso en Polonia, sin que nadie fuera capaz de interceptarlo, y ni quien dijera ni pío. Hay fisuras en la "coalición de voluntarios" que encabezan Francia, el Reino Unido y Alemania y solamente, por lo pronto, el saliente presidente francés Emmanuel Macron persiste en colocarse de amigote de Zelenski, quien ya detuvo en buena medida también sus giras internacionales de comedia. Hay fisuras en la cúpula ucraniana. Como ya se ha dicho, a Rusia solo le falta, para hacerse de todo el Donetsk, entrar en las ciudades de Sloviansk y Kramatorsk, y sanseacabó, salvo por la insistencia de Zelenski en servir de ariete para agredir a Rusia. Parte también del silencio tiene que ver con la espera de las elecciones de medio término en Estados Unidos, que podrían debilitar a Trump. Como ya se ha observado también, la lentitud del avance ruso en el Donbás se ha debido a la voluntad de no tomar por blanco a la población civil, pese a algunos errores al principio, que subestimaron la capacidad inicial ucraniana.

        Contra lo que se ha estado especulando, el bloqueo de Odesa, pese a ser Ucrania "el granero de Europa", no puede causar una "crisis alimentaria global", porque no todo el mundo vive de cereales ucranianos (ni de trigo ruso, por cierto) y, hay que decirlo, Rusia dificilmente provocaría algo así. De igual forma, no todo el petróleo del mundo pasa por Ormuz. Como en su momento lo demostrara el portal Sin Permiso, a la menor crisis regional, los capitalistas suben precios para incrementar sus márgenes de ganancia, como ya ocurrió hace algún tiempo (después de la COVID-19) en México para "resarcirse" de los aumentos salariales, porque el empresariado mexicano, según lo ha demostrado Viridiana Ríos, es de los más voraces del mundo. Así que no vaya a ser que suben la leche, los huevos o el pollo "por el conflicto de Ucrania" y una nueva historia sobre cadenas de suministro, de valor y así por el estilo para verle la cara al prójimo.

       Por lo que toca a más de un riquillo ruso, incluyendo gente de la política que es "antioccidental" (por ejemplo, el canciller Serguei Lavrov o el vocero Dmitri Peskov), ya pueden ir repatriando a sus vástagos dándose una vida de grandes lujos en capitales europeas, para disgusto de más de un ruso, y no nada más por cuestión de ostentación. Queda por saber si puede surgir una verdadera burguesía -etapa saltada por el imperio zarista y con la suspendida NEP (Nueva Política Económica), o si los llamados "oligarcas" van a seguir el viejo estilo de tiempos zaristas, viendo de qué capital europea colgarse, hasta en el idioma, lo que ha sido retratado en la literatura rusa tradicional. Como al mismo tiempo no se trata de ir a colgarse de China -no interesa mayormente a los rusos, que incluso prefieren irse a dar la vuelta por Corea del Norte y sus reminiscencias socialistas-, ni se logra "la potencia euroasiática", el problema está en saber si la Federación Rusa logra la autosuficiencia, dados los gigantescos recursos que posee. De las estepas, ya ni Mongolia tiene especial afición por Rusia. Mongolia está totalmente tragada por China y, si acaso, muy parcialmente, por la UE en importaciones. Ni siquiera hay mayor comercio con el muy estepario Kazajistán. ¿Cuál dominio del mundo de la estepa? !Quedará el de la taiga y la tundra!. Algunos, como el analista Daniel Estulin (quien miente sobre las bajas rusas en el Donbás), sostienen que China utiliza a Rusia para que ésta haga el "trabajo" de enfrentarse con "Occidente". Ni europeos, ni asiáticos, ni de la estepa (salvo para el cuento "En la estepa" de Chéjov): al presidente ruso, Vladimir Putin, le queda hasta el 2030 primero y luego, si se reelige, hasta el 2036, con opción a gloria si consigue ganar en el Donbás - ya no está lejos- y evitar un conflicto con la UE, pero tampoco asoma que "Occidente" afloje la presión, y no se ve "quién" en Rusia (ya Dmitri Medvedev tuvo la ocasión de equivocarse, en particular sobre Libia, dado el océano de estereotipos que tiene aquél por "cabeza" y su chovinismo). No se trata nada más de "resistir", y no se trató de ello entre los años 20 y 30 del siglo pasado, sino de poner el ejemplo de vida mejor -que es lo que se ha tratado de destruir-, lo que todo el mundo sabía mientras la Gran Depresión ponía en la calle a millones en Estados Unidos y más allá. No es "la gran potencia", aunque sí la defensa de la integridad rusa. Lo que se espera es algo más en el ejemplo, y es una incógnita. No es el centro de interés del "medio hooligan" Putin. (da click en el botón de reproducción).



viernes, 21 de agosto de 2026

AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reacciones: no había papel higiénico, salvo el periódico Pravda, e imperaba el terror. Hasta los años '70, antes de que a principios de los '80 llegara el presidente estadounidense Ronald Reagan a referirse simplonamente al "imperio del mal", los libros de texto de algunos países de Europa Occidental le reconocían logros a la Unión Soviética, como potencia que era, y no nada más la victoria sobre el nazismo, sino hechos como la colocación del primer hombre en el espacio, en 1961 (fue Yuri Gagarin). Además, era sabido que Estados Unidos había sido capaz de utilizar el arma atómica en 1945, y que las cosas cambiaron cuando en 1949 la Unión Soviética consiguió su propia bomba. La Unión Soviética aparecía como potencia y entre los vencedores, aunque ya se ha argumentado hace mucho que, con tales daños que en realidad salió perdedora, demográfica (20 millones de muertos) y económicamente (la parte europea en ruinas). Había que estar con "la embriaguez de la victoria" para no ver que era imposible el "los enterraremos" que lanzó Nikita Jrushchov, para referirse a una "victoria" del socialismo sobre el capitalismo, calculada para los años '80 (y un poco más tarde para Cuba, según Fidel Castro).Nunca fue un secreto, en tiempos de Stalin, que Jrushchov tenía un cerebro un poco limitado. Encima vino la trampa, en parte tal vez por los efectos de la guerra: un sistema en principio más avanzado queriendo "alcanzar"...al supuesto perdedor, en vez de crear otra cosa.

      La Unión Soviética tenía desde tiempos de Stalin fallas internas (no, no se trata del conteo de muertos), a lo que se sumó la deformación de posguerra, con todo a la industria pesada y cierto descuido -tampoco fue así todo el tiempo- de la producción de bienes finales. Lo clave fue, sin un cambio importante en algunas cosas de mentalidades, el paso del país rural al urbano, el surgimiento de una importante "clase media" -le dirían "aspiracionista"- y el deseo de "alcanzar" no ningún comunismo, sino el estilo de consumo de europeos occidentales y estadounidenses. El modelo no era el propio ya, sino el mundo "occidental": si lo era incluso del presidente Vladimir Putin, al grado de querer entrar a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y ni se diga de Mijaíl Gorbachov y su "regreso a la civilización". Como sea, no hay modo de hablar mucho. Cuando desapareció la Unión Soviética, en México el señor Juan Brom declaró que quien diera una explicación era forzosamente "un farsante". Acto seguido, Brom publicó un libro intitulado ¿Por qué desapareció la Unión Soviética?. Luego, España produjo algunos buenos estudios sobre el pasado soviético -como los hay en Estados Unidos y en Rusia-, hasta llegar, como recientemente Rafael Poch de Feliú, a cuando menos cierta desorientación, por ejemplo al no entenderse que no se haya llegado a una paz duradera y se haya desperdiciado entre otras cosas la mano tendida del mismo Gorbachov.

       Ahora resulta que nada es comprensible, como para más de un ruso no lo es Putin, porque se alargó el conflicto en Ucrania y es tal el culto a la paz heredado de tiempos soviéticos que no se entiende que no es paz a cualquier costo, ni que no se trata de "la amistad de los pueblos" ni de seguir en la "globalización" para consumir, viajar y pasársela bien, "a lo pasota". Ahora resulta que todo hay que pagarlo, incluidas educación y salud, y que si bien hay posibilidades de consumo, lo que no hay es dinero suficiente para esa "clase media". Como si el capitalismo -ya ni en Suecia- fuera gratis. O como si -como sucedió en Cuba y se ha tardado en buscar rectificar- el socialismo de Estado no fuera sino un enorme Estado de Bienestar al que le faltó -sin irse- dar oportunidad de enriquecerse. Debe ser lo que se cree de China, mientras ni los comunistas tienen explicación clara ni para atrás, ni para adelante. 1991 es un "año cero". Fuera de lo anterior, no se sabe tampoco qué era la Unión Soviética, caricaturas aparte, no se recurre a Marx porque es para viejitos -lo demás es fracaso y hay que ser un "ganador" en esta vida-, y ni idea de a dónde va Rusia, salvo para los que creían y siguen creyendo en el "renacer de la gran potencia" y el no tan nuevo "chovinismo de gran potencia".

     Para irle como se dice coloquialmente en México "bajándole dos rayitas", parte del problema, al menos el interno, se ubica en otro lugar y no cambia con ir dejando el dólar para acercarse al yuan, según lo ha hecho notar el portal Rebelión. Se inició el asunto alrededor de los 60s y 70s, como lo mostrara el filme "Siberiada": con el descubrimiento de hidrocarburos en la Unión Soviética. Y en grande, de tal modo que sirvieron para mantener a Cuba y al bloque socialista europeo a cambio de manufacturas (ah, las botas yugoslavas) y azúcar con los cubanos, lo que no hace ningún imperialismo (vender materia prima y barata para comprar artículos industriales y de alta tecnología). Claro que Rusia no es "una gasolinera" y que tiene lo suyo en ciencia y tecnología. Pero la estructura de base no cambia: se le venden a China petróleo y gas y se le compran artículos industriales variados, lo que no es ventajoso para Rusia, pese a que sirva para limitar el impacto de un alud de sanciones. Los oligarcas rusos se hicieron en el sector primario (incluyendo Boris Titov, que asesora a Cuba, y se anda por los vinos, u Oleg Deripaska, que ayuda a Vietnam y se dedica al aluminio). El tan llevado y traído Román Abramovich campea en el petróleo y el níquel. Pese a la actual superioridad militar, a Rusia le falta la etapa de productos electrónicos y semi-conductores, además del autpmóvil. Apenas ahora, con el nuevo ministro de Defensa, Andrei Belousov, se piensa más en que la industria bélica tenga buenas repercusiones civiles    y en el uso de las llamadas "tierras raras" para crear un ciclo interno cerrado  de producción de chips (aprovechando por lo demás las nuevas riquezas con el deshielo del Ártico).  No hay cadena soberana de producción de electrónica. El hecho es que es un "hueco" que China supo llenar, pero Rusia no. La estructura del comercio exterior y de las grandes fortunas tiende a ser la de un país saqueado.    Rusia puede fabricar semiconductores para un sector limitado, y faltan cuadros; no es sino hasta 2022 que se animó la contratación de personal para semiconductores. Dicho sea de paso, parte de los logros militares actuales -no todo- datan de avances hechos en la época soviética (en materia de estudios aerodinámicos de vuelo a altas velocidades).

      El problema, entonces, se remonta a muy atrás, en la época soviética, y lo aprovechó Reagan -en acuerdo con Arabia Saudita- para hacer caer los precios del petróleo en los '80 y "secar" el presupuesto ruso. Al rato será más de medio siglo de dependencia de riqueza primaria y era sorpresa en los '80 -cuando ya había calculadoras en "Occidente"- que en Rusia se siguieran haciendo cuentas con ábaco. Salvo en el sector agrícola, el saqueo del propio país en los '90 por parte de los oligarcas no remedió en lo que ya son casi 40 años una deficiencia estructural de cuando menos 20 años atrás. Es algo en concreto que contribuyó a la caída de la Unión Soviética y que crea hasta hoy una relación desigual con China. El tiempo corre si algunos consideran que Rusia no debe alcanzar la autosuficiencia en este terreno y dejar de ser un país semi-periférico. Como sea, hoy es de mayor importancia que hacer caso del estado cavernícola de Europa y Estados Unidos en su visión del pasado soviético y -en lo que se puede coincidir con Daniel Estulin- del estado igualmente primitivo de una parte de la sociedad rusa  . Un poco más de espiritualidad, tal vez, pero si de paso se puede ir saliendo de la dependencia de algo tan material como los hidrocarburos y los minerales . "Espiritualmente", la imitación de "Occidente" -que empezó en el mercado negro- está desde los '70. 

      Decía el conde Serguei Witte, ministro ruso de dos zares, que "con 15 años de paz Rusia puede convertirse en una potencia". Se volvió en cierta medida tal con menos de dos décadas de autosuficiencia, para caer después en manos de un payaso y luego del llamado "estancamiento", por medir mal y temerariamente sus fuerzas. Con la presidencia de Boris Yeltsin empezó el conflicto de Chechenia (el segundo duró hasta 2009), habría de seguir luego el de Osetia del Sur y, sobre todo, desde 2014 (sin quince años de paz luego de lo ocurrido en Chechenia), el de Ucrania convertida en plataforma de agresión de distintas formas contra Rusia. Tanto el terrorismo checheno como los drones ucranianos llegaron a Moscú. 

       Las disquisiciones sobre "lo que algún día fue no será", que si hubo o no hubo, y-sobre-todo-no-vayan-a-creer-que-fui-estalinista, sin tomar en cuenta el factor bélico como principal, pueden ser un poquito vagas...o de farsa. Fuera de la hecatombe demográfica derivada de la Conquista de América, no hay catástrofe comparable a la causada por el nazismo en la Unión Soviética. Y Alemania en este momento no va camino a pedir perdón, sino a apoyar a sus amigotes neonazis ucranianos que declaran abiertamente, como el "presidente" Volodimir Zelenski sobre los rusos, "y ustedes les dicen seres humanos"... (da click en el botón de reproducción).


                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      

EL GOLFO DE ONÁN

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