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sábado, 16 de mayo de 2026

A CADA INSTANTE

La decadencia de Occidente, como la de Estados Unidos, es relativa, y se plantea en parte ante el ascenso chino y, en parte también, ante la dificultad del capitalismo para recurrir a una guerra a gran escala, dadas las ventajas nucleares (hipersónicas) rusas. No conviene absolutizar lo que atañe por lo demás a una noción no del todo clara, y que se remonta en gran medida a la Guerra Fría. Es así porque permitía identificar al socialismo de Estado con "oriente" y el estereotipo de lo "bárbaro". O si acaso, se hablaba desde Estados Unidos del "hemisferio occidental" (hasta una parte de África). Se debía establecer la equivalencia con "el mundo civilizado". Es por lo mismo que gente sin mayor idea de nada, como el líder soviético Mijaíl Gorbachov, hablaba de "retornar a la civilización" (!qué bárbaro!), tomándose a pecho la mirada ajena. Al grado de que hasta principios de los 2000 algunos creían que había osos en las calles de San Petersburgo.
       Primero: si se miran las monedas, "Occidente" representa casi el 80 % de los intercambios (a lo que se podría agregar la libra esterlina, y sin contar entonces al yen japonés), entre poco menos del 60 % para el dólar y un 20 % para el euro. Segundo: el mundo financiero domina con Wall Street y la City de Londres y a la cabeza de los fondos de inversión. Después de los siete primeros puestos en estos fondos, estadounidenses, tres de "Occidente": dos franceses y un alemán. 
        Cuando se observa la estructura del comercio internacional de muchos países, predomina "Occidente": de México, salvo China, todos "occidentales"; Alemania, Brasil, España, salvo Japón. Sucede que se contabilizan por separado España y Alemania, aunque es la UE (Unión Europea). ¿Por qué no se suma como UE? Brasil: salvo China, y además de Argentina, llega con España o Países Bajos; China: fuera de una muy marcada regionalización, no comercia con ningún "mundo multipolar" ni "Sur global", sino que sumando a Estados Unidos y la UE, es de lejos más que con África o con Brasil y Chile, por lo demás "occidentales". Se puede repetir el ejercicio con frecuencia: ascenso chino en el comercio, pero no al grado de desafiar la SUMA de Estados Unidos y la UE, para hablar de lo más "granado" de Occidente. Simplemente, de los pocos países que no tienen a "Occidente" como principal socio comercial (y se pueden agregar países de América Latina) está Rusia (China, Turquía e India son sus principales socios comerciales). Por éso el problema "existencial" de Rusia, que trató desde hace mucho de ser europea, incluso desde Gorbachov ("hogar común europeo"), y contando el primer tramo del gobierno del presidente Vladimir Putin (literalmente "a todo gas"), hasta cuando menos 2014. ¿Japón? Regionalización aparte, privilegia a Estados Unidos y Australia, e incluye en importaciones a la UE (además de que están también Brasil y Chile). Ni siquiera es "u Occidente o China", por la delantera relativa de "Occidente". Salvo que haya confusión con el mundo "noratlántico". O entonces es un modo extraño de "hundimiento". Tampoco es el mundo protestante, ya que puede haber capitalismo y catolicismo u otras religiones. Max Weber no funciona. La muy católica Italia puede ser excelente capitalista en el centro-norte, como puede serlo Francia, "hija mayor de la Iglesia". Una parte de Alemania es católica. Y Estados Unidos es tutti frutti.
       "La decadencia de Occidente" es un viejo título, de Oswald Spengler, recuperado por Arnold J. Toynbee, con "La civilización a prueba" y otras cosas. El primero es de 1918/1922, después del gran golpe de la Primera Guerra Mundial. Cualquiera puede averiguar a quién le entusiasmó la idea de venderles a unas cuantas "democracias liberales" la creencia en el rescate "civilizatorio", incluyendo la recuperación de la Grecia antigua y de los modales más refinados, al mismo tiempo que la "autenticidad cultural" (ah sí, pantalones estilo Bavaria). Ya estaba para 1925 y Toynbee fue invitado a Berlín, para entonces capital alemana. Con excelentes modales y grandes padres de familia (salvo en el fuhrer), los nazis vendieron esa idea de rescate desde muchos de los estereotipos prevalecientes hasta hoy. Spengler era alemán y predijo la "muerte de Occidente" como para el 2000 (!), frente a lo cual era necesario algún "cesarismo" para que el mismo "Occidente" durara...200 años más. "Le cuelga", como se dice coloquialmente en México. Aunque sea porque algunas cuentas no cuadran. 
     La suma de Estados Unidos y UE no es poca cosa. La del hemisferio occidental, tampoco. Es probable que una parte en Estados Unidos tenga sus motivos para ver cómo inclina la balanza Atlántico-Pacífico de otro modo que en el ánimo de los sectores más transnacionalizados de "Occidente". O como se dice: se podrá estar chiflis, pero no ser tonto. La primera interrogante concreta está en saber si Rusia puede garantizar que no vuelva a haber un conflicto bélico a escala internacional. La segunda está en la manera de "llevarse" entre chinos y estadounidenses. Y lo anterior no basta para hablar de "nuevo orden", mucho menos a cada instante. (da click en el botón de reproducción)


sábado, 25 de abril de 2026

LOS MARCIANOS LLEGARON YA

 Si no tenía un problema de salud mental, aunque parece haberlo tenido, el reciente tirador de Teotihuacán, que se lució con una cátedra para turistas, parecía de los antiguos egresados de ciertas carreras de la universidad pública, y medio autodidacta.  Sintiéndose superior, tal vez tenía como entre esos egresados y otros el ánimo de trascender, entiéndase que de pasar a la Historia, de la misma manera en que, por la ambición de gloria, hasta los '80 no faltaba el egresado que se creyera futuro presidente o el que desde ya se situara "en el centro del escenario político mexicano del siglo XXI". Ni el uno fue presidente ni el otro está en ningún centro, sino en el margen de los mercenarios de la oposición, y además, insultando y retando a golpes. Suele ser la compensación de una carencia no asumible y ya extraviada en el fondo del alma. El hecho es que el tirador se equivocó: trató de "estúpidos" a sus víctimas, sin darse cuenta de que era él quien hacía una estupidez como mercenario de un sistema que ataca el sentido, puesto que el mensaje es doble, el de que "no se es nada" y de que se puede "ser alguien", al menos en esta vida y con opción a pasar a la Historia (igual pudo haber dicho el tirador a sus víctimas: "Juntos haremos Historia").. Al rato, no habrá ni un buen recuerdo para el imitador autóctono de Columbine. Dicho sea de paso, habría que saber si, como lo dejara entrever el periodista Carlos Ramírez en El independiente, Mario Aburto, presunto "asesino solitario" de Luis Donaldo Colosio, no fue hábilmente manipulado por el sistema mientras, si acaso, se creía "caballero águila". Cosas del Sur global y hábitos entre religiosos, para "trascender", y militares, para cubrirse de "gloria".

        Tal vez sea de lamentar que algunos analistas de la situación internacional se pierdan cuando menos en vanidad, para sentirse también "en el centro" (lo que se conoce como "centro de atención", plaga de niños malcriados). Embona con el desdén por el pensamiento, aunque se pretenda por ejemplo cartesiano, y con el predominio de la "acción", que pasa por "estar ahí" ("yo estuve ahí" como modo de callkar al que no estuvo). Bien lograda la expresión mexicana: "apantallar". Si se habla de Rusia, "acabo de estar en Kazán", y si de Irán, "estuve en Isfahán", a cada rato con gente no cualquiera, sino amistades "muy importantes", o transmitiendo desde Milán después de una cena con "gente de mundo". Queda preguntarse si, en algún momento, el deseo de ser "grande" y de mostrarlo no da en errores de pensamiento, porque se prefiere especular, por ejemplo sobre quién será en el conflicto con Irán el primero en "tirar la bomba" para prender la mecha, si Israel desde Dimona o el presidente estadounidense Donald J. Trump si se toman literalmente sus palabras. ¿Era realmente necesario llegar a tales especulaciones? En otro terreno, no queda claro si la seguridad/inteligencia israelí (el Mossad) controla los medios de comunicación globales, o a México. ¿Existen en el mundo tales poderes, por más que los haya bastante concentrados? O es ya asunto para quienes no atienden más que "ligas mayores" sin por lo demás ninguna contradicción: el resto, sobre todo en "Mexiquito", son gargajos (!). Tampoco queda claro si no hay más que "gatos de Soros" y jázaros, por más que sea adecuado revertir una acusación de antisemitismo. Como sea, algo en el análisis se sesga y en el pronóstico, falla: por más que la clase dominante le haya ganado al trabajo, no lo decide todo, o si lo decide, no significa que puede moldear la realidad a su imagen y semejanza.

      El otro, de origen ruso y afincado en la Riviera Maya, también dado a los pronósticos fallidos por especular demasiado, también se cotiza, y llega el momento en que, para que suba uno, otro tiene que bajar o caer, por lo que empiezan a pulular "los imbéciles". Se parte de "yo estuve ahí" porque "trabajé en contrainteligencia" y "soy ruso". Estuvo "en acción", lo que ostenta por más que presuma "inteligencia conceptual", cuando un concepto debiera más bien permitir captar ciertas realidades (nunca completas) sin necesidad de "estar ahí". O el que no ha "estado ahí" no puede hablar porque no tiene "la vivencia": sea de Kazán o Isfahán, donde "juegan los grandes", sea de África, donde se fue a meter uno que otro ruso armado. O entonces "tú no puedes hablar porque no eres de aquí", o la "observación participante", porque todo lo demás, el pensamiento, no es válido. Así más de uno sigue al ruso (cercano a Putin y hombre de seguridad nacional), Nikolai Pátrushev, que adelanta una guerra civil en Estados Unidos ("que no dice su nombre", agrega con un galicismo el de Kazán, Isfahán...y Mérida (o es el Armando Manzanero de la geopolítica). El otro, Daniel Estulin, se arranca a pronosticar "una guerra civil en Rusia" o una situación "igual de peligrosa que en 1917", todo porque hay cierto descontento hacia el gobierno del presidente ruso Vladimir Putin. ¿Hay realmente peligro de guerra civil en Estados Unidos o en Rusia?¿O se trata de no saberse el "ya no la hagas más grande"? La pregunta es si potenciales errores de análisis no parten de alteraciones en las que alguien se encuentra rodeado de estúpidos que no entienden. No pueden porque "no han estado ahí", no están "en la grande" o no son "populares". Lo raro es lo mismo que en el tirador de la pirámide, que no parece lograr entender el sinsentido de lo que hace (y la tragedia para una turista canadiense, de toparse con un idiota armado).

       ¿Sucede cuando ya no hay conciencia del universo? Este es infinito, y el ser humano, finito, por lo que ante el universo no es nada. Sólo que el universo no sabe: a diferencia de éste, el ser humano sabe. Es capaz de pensar, aunque sea tantito, por ejemplo sobre el hecho de que la Tierra, hoy, puede ser destruida decenas de veces. Pensar para saber es algo no propio del universo, sino del Hombre (y no es el lenguaje). Se es grande por pensar, pero no se es nada en el universo y se es finito. Por lo mismo, el ser humano es todo y nada, y está limitado, lo que lo distingue del universo. El límite, la limitación. Así, el ego propio no es nada, por lo que es ilusorio inflarlo para darse importancia o "de guayabazos", como se dice en México. ¿Y éso qué? Es si algo está bien o mal pensado, no el "tamaño" del ego, el "quién lo dice" , o el "yo estuve ahí". Aquí andamos todos y tal vez sea apresurado aventurar una guerra civil en Estados Unidos, o una en Rusia, o la fragmentación de Europa, o a cada rato una catástrofe y algo histórico. El tirador de la pirámide no es un puritito llanero solitario: es un alienado y una víctima entre otras cosas de algunas redes, y un imitador del Sub-D -a la voz de "órale, putos"- que ni siquiera consiguió ocultar el habla del lépero. Que "trame" o calcule no quiere decir que haya pensado lo que hacía, aunque tuviera conocimiento de ello. Otra víctima que mordió el anzuelo de "ser alguien": como el que presume a sus amiguis de mundo o el que cree que echar bala en África es licencia para pensar, porque es con sangre ("con tinta sangre/del corazón"). Cosas de alienados -ricos y/o famosos (da click en el botón de reproducción)



miércoles, 22 de abril de 2026

DAME GASOLINA

 A fuerza de destruir, un buen día se destruye el sentido de la vida, y algunas generaciones tienden a creer que no lo hay, porque la vida no trasciende y desemboca en la muerte, que es la nada. No queda más que un "sentido" alienado (es decir, sujeto a fuerzas extrañas al ser humano). Un "alienado" puede muy bien creer que no hay más sentido que el propio ego y decidir por cuenta propia "hacer algo que trascienda". En términos más "clínicos", un "alienado mental" es alguien con una patología grave: por lo general, un psicótico o un esquizofrénico, el primero que "oye voces" y el segundo que tiende a incoherencias. Si le encontraron un mensaje del "más allá" que dice haber recibido "la orden", el tirador de Tíotehuacán estaba psicótico. "Una voz" (de una “autoridad que no es de esta tierra”) le dijo que fuera a armar un tiroteo en la pirámide de la Luna, y nada más falta por saber por qué esta persona no estaba bajo supervisión médica, entre otras cosas para saber si no había anomalías cerebrales que explicaran la patología.

        El joven que hace algún tiempo se metió con una guadaña a "escabecharse" -como se dice coloquialmente en México- a un conocido en CCH Sur (Colegio de Ciencias y Humanidades) estaba psicótico y había explicaciones anatómicas, lo que por lo demás alta a la vista en la fisionomía, como algo no va en la expresión del rostro del tirador de la pirámide. En el caso del ceceachero, fue la clásica negligencia del subdesarrollo, puesto que la familia había alertado sobre los problemas del que finalmente fue a matar a un compa. El joven estaba ligado a un sitio que se llama Incel Community, donde hay hombres que se quejan de que un 80 % de las mujeres confunden la atracción con el estatus. Al verse sin futuro, y además con una predisposición, el ceceachero se la "cobró" con el que se encontró a su paso. No se trata de un problema de seguridad en planteles, sino de negligencia -frecuente a ciertos niveles en la universidad pública-, por lo que no se trata tampoco de "implementar protocolos", sino de atención, y además, individualizada, en vez del mantra del país ("me vale m..."). La inquietud por la salud mental no se reduce a la población estudiantil, por ser "joven": más de un profesor o un investigador tiene rasgos patológicos, de perversión narcisista en particular, aunque hay perversión a secas y no es posible ni siquiera que una denuncia surta efecto, porque se "tapa". Es una forma de violencia atribuir problemas de salud mental en exclusiva al alumnado. Para colmo, el ceceachero fue al botiquín. Un ánimo selectivo y de "escarmiento" -el chivo expiatorio- y la más pura demagogia, además de un juez bajo presión mediática para ignorar pruebas periciales. El castigo era otro: un centro de rehabilitación psicosocial, y por cierto que alguna regulación, cuando menos, para sitios como "Incel Community", salvo (aquí está la pérdida de sentido) que por "libertad de expresión" haya PERMISIVIDAD con cualquier cosa y pueda entonces suceder cualquier cosa: por ejemplo, que un sitio en la Web sirva de combustible para un carrito con brotes psicóticos. Es muy simple: perdida la atención individualizada y sostenida, da igual que se ponga un protocolo para revisar si los estudiantes llegan o no al CCH con guadañas o "kampas". Igual las pueden usar en otro lugar, más que los brotes psicóticos son de repetición. Dicho sea de paso, Lex Ashton (!), el estudiante, pudo tener acceso al "combustible", que gracias a los sesentayocheros ("prohibido prohibir") y no hay plena prohibición.

        Si una "voz" le habló al tirador de la pirámide, es también psicosis. No sirve de nada poner protocolos antiarmas a la entrada de Tíotehuacán, porque lo mismo puede suceder, por ejemplo, en un transporte público. Algo de otro tipo falló, y tampoco viene al caso lanzar, como lo hizo Estados Unidos, algo así como una "alerta de seguridad Pirámides". El tirador estaba ligado a otro sitio, True Crime community, que glorifica este tipo de hechos "a lo Columbine": otra vez combustible. Ni atención para prohibir que se riegue combustible, ni atención adecuada para el que por tal o cual motivo es un cerillo o encendedor ambulante. Tampoco se "monitorea" a quienes hablan de estas comunidades de muerte como subculturas: ¿matar es hacer cultura?. Tampoco es asunto de "amor y paz" en vez de "discursos de odio": que uno odie a tal o cual no tiene por qué implicar ir a "escabechárselo". "Prohibido prohibir", "amor y paz", rechazo al "odio"... y protocolos. Pero cero intervención para prohibir esas "comunidades" (legitimadas desde el momento en que se les llama "subculturas").

       Y como es "subcultura", el compa de la pirámide dió cátedra. Primero, les recordó a unos cuántos turistas que la pirámide de la Luna es un lugar de sacrificio, entiéndase sagrado, y no de entretenimiento para irse a sacar la foto o, digamos, el entretenimiento de la selfie (o para crear Walmarts cerca y ceremonias esotéricas dejando un tiradero de basura). Pero no, no fue una defensa del aborigen, porque el audio de los hechos permite escuchar al tirador dirigirse a las víctimas como si acabara de llegar con Hernán Cortés: señora, muévase como si fuera a follar (¿qué, no es coger?), a ver guarros, y el uso del vosotros que seguramente no es propio de la alcaldía Gustavo A. Madero, de origen del tirador, del tipo "presentaos y recoged vuestra credencial del INE" (Instituto Nacional Electoral). Entre la piedra de los sacrificios -"os voy a sacrificar"- y una presencia española como para Juan Miguel Zunzunegui (qué no se habrá metido el tirador), resuelve magistralmente, con su "subcultura" mestiza: ¿oísteis, putos?. Se reitera una palabra mexicana que los porteros de más de una selección extranjera deben haber oído. Eeeeeeeh.....p.....Tesis, antítesis, síntesis: un tirador dialéctico. Además, con sentido de lo milenario, y banda, como los que repiten "nunca amenaces a un iraní" (suena a Bronx, pero, en fin). Cuando aumenta la masa de la población, simplemente aumentan los riesgos probabilísticos de que haya uno que otro enfermito más. Es por lo mismo que no se riega combustible. En vez de reiterar en la fortaleza milenaria de las pirámides e ir a decir en Barcelona "vengo de la pirámide del Sol" (uf, en ésa, todo tranquilo), habría que saber por qué -omisiones, una tras otra, que pueden ir hasta la familia- es posible que se "cuele" -y los psicóticos no son más que expresiones extremas- una patología sin que haya prevención social, entre otras como la de vedar el acceso a la "gasolina". Eso supone responsabilidad, no discursos grandilocuentes -no se vaya a espantar el turismo-, pero está reñida con "los derechos y las libertades". Eso sí, un "plus": buena reacción inmediata de la Guardia para evitar algo peor, y llevar al tirador a la cultura más exquisita: la del harakiri. A ver si familias y maestros se ponen también las pilas, o si no queda más que el sinsentido: nadie está a salvo ni lo ha estado, por más que se multipliquen las cámaras de videovigilancia (y éso que sí sirven). El colmo -y lo frenó la presidentA, Claudia Sheinbaum (de sensatez loable, salvo en uno que otro tema, como alguno en el que cualquier parecido con el del tirador es mera coincidencia)- es tomar algo azaroso, pero explicable, para ponerse al mismo nivel del tirador. Debió querer "ser nota". Y no es el único. Si al combustible se le agregan los cinco minutos de fama de Andy Warhol... (da click en el botón de reproducción).



martes, 21 de abril de 2026

DAME TU DOPAMINA

 Ir al psicólogo es algo bastante estadounidense, junto al aprendizaje de cómo hacer negocios, todo lo que satura las librerías mexicanas, junto a unas pocas de carácter religioso. Desde hace décadas, tener un psicólogo es para las clases medias signo de distinción. Gracias a la progresiva difusión también de programas de radio, la psicología llega a distintos sectores sociales. Desde hace tiempo, para la gente de dinero es no ocuparse afectivamente de los vástagos si tienen algún problema, sino darse el lujo de remitirlos a un supuesto especialista. Parte del problema es que lo enumerado remplaza la educación ética y cívica. La psicología ya está incorporada a empresas y a universidades, en gran parte progresivamente desde los '80. Por su parte, el psicoanálisis es para círculos sociales algo distintos y no está reconocido académicamente, salvo excepciones. Aunque de pretensiones de mayor profundidad, el psicoanálisis tiene en común con la psicología un movimiento de captación ideológica bajo la apariencia de libertad (como la religión en el confesionario). Afortunadamente, a través de redes sociales han surgido alternativas.

      Que la psicología y el psicoanálisis sirven de ideología se nota en la vulgarización y manipulación de ambas y el vaciamiento de antiguos contenidos humanistas, como los de Frankl o de Fromm, contra la alienación y por la búsqueda de sentido. El de criterio propio es declarado con cierta facilidad "loco"; la contradicción, tomada por "esquizofrenia"; la falta de una buena nalgada, por los "derechos superiores de la niñez", por "hiperactividad"; el descubierto como ágil convenenciero se protege o es protegido como "bipolar"; el de temperamento colérico está para "Doctor Jekyll y Mr. Hyde" y el que grita es "un neurótico"; el que persevera es "obsesivo" y así todo un repertorio para catalogar y, si es el caso, descalificar. El presidente estadounidense, Donald J. Trump, "está loquito". O el mundo es para algunos un asilo, o se trata de dos cosas: de "meter en cintura" formateando. El que no encaja en "el formato" -toda una lista moldeada de "estados" positivos, optimistas y de bienestar o incluso nirvánicos, en lo cool y lo light -"llévatela relajada"- queda etiquetado.

      Aunque hay excepciones, psicólogos y psicoanalistas no son charlatanes, sino especialistas en manipular para formatear, lo que se llama ser "funcional", como una pieza de algo "funciona" o no, así de mecánico. Mejor dejarlo en sacerdotes de hoy que en mecánicos de la subjetividad para hacerla arrancar. Dentro del psicoanálisis, los más fantásticos cobran "las perlas de la virgen" por decir "esto es muy importante" al cabo de quince minutos o por suspender la sesión a los cinco por algún problema entre el inconsciente y el lenguaje del paciente, sirviéndose del psicoanalista francés Jacques Lacan. Los que hurgan en la obra de Sigmund Freud son, efectivamente, los "maestros de la sospecha", como habría dicho Paul Ricoeur: lo ideal para que quien se cree imbuido de algún poder se de licencia de proyectar cualquier cosa sobre papá y mamá, al margen de los hechos de historias reales, con tal de meter "en el molde". El inconsciente da para encontrarle cualquier cosa, y para que se le proyecte cualquier problema, así sea ajeno y no el propio. En algunas sociedades, psicólogos y psicoanalistas pasan por gente peligrosa y que extorsiona porque también es buen negocio. Lo mejor de ciertos trasfondos en psicología es "no es el mundo el que nos afecta, sino cómo lo interpretamos". A quien lo atropelle un coche, que se de por enterado e interprete. Cualquiera puede ser fakir y no sentir el dolor gracias al "poder de la mente". Cualquiera puede dar un salto cuántico y crear su propia realidad; en suma, el anzuelo publicitario: con ciertos libros o ciertas terapias, cualquiera puede, si no busca hacerse monje y vender su Ferrari, seguir el último de sus deseos -aunque nunca se trate de sublimar- y hacer realidad, de la cama para afuera, cualquier fantasía. Ni al caso hablar de lo que es "ser interpelado" por la ideología o, si se prefiere, por quien hace su agosto vendiendo creencias. Cada uno lo suyo: como el gran especialista en "medicina psicosomática" que interpreta todo efecto secundario como "somatización". No faltará quien agregue: "es muy importante", o quien pregunte "¿es papá?", o quien crea que trata con Uri Geller (el que doblaba cucharas con solo verlas) al decirle a un internado: "es que usted destruye las medicinas con su mente", por lo que el Tofranil lo dan escondido en el pollo de la cena. Todo con un sentido agudo de la dominación o, como escribiera el colombiano William Ospina, de "rugirle a la víctima" antes que reconocer un error o hacerse una pregunta.

       La psiquiatría no está mejor. Ahí anda el que diagnostica: "lo que usted tiene da para todo" (tráguese todas las pastillas de la farmacia, seguramente), o "lo que usted tiene es más extraño que un perro verde" (diagnóstico a la mexicana para no mover un dedo). Claro, el que no sale de la "zona de confort" es...el paciente. Infalible: no existen los errores en psiquiatría, sólo los pacientes "idiosincráticos", y el amigo que abunda en que "cada organismo reacciona diferente", en cuyo caso no se entiende por qué no se fabrica una medicina por cada organismo (como el que hace negocio y, sin la menor idea, cree que entre un medicamento de patente y uno genérico no interviene nada de calidad-precio, aunque los precios sean distintos: es "como le cae a cada uno", porque el medicamento es como la gente, o sea que le "cae bien" o nomás "le cae mal"). El deseo -de ser intocable y quedar impune- proyectado como fantasía sobre el paciente "idiosincrático". Desde luego, el ego inflado: y la misión cumplida si el paciente es "resiliente" y sale con el ego redoblado. La "norma", debe ser una señora: hace rato que el psicoanalista ha dejado su obligación de psicoanalizarse a su vez (por precaución) y que el psiquiatra ha dejado de consultar bien qué receta. "Usted sabe, es una ciencia experimental". Nada mejor que ser objeto de experimentos con diagnósticos del tipo "lo que usted tiene da para todo" o "tiene algo más raro que un perro verde". Sin contar con el que cree que administra dulces: "usted, estoy seguro, no tiene nada. Quítese todo lo que toma". ¿Ah, tiene doctorado? Entonces debe ser emocional, lo que en ciertas sociedades se entiende -otra vez- como "lo suyo es mental", o "anímico", después de jugar a no distinguir siquiera mente de cerebro y no haber salido de la dualidad cuerpo-alma. Su problema es "del alma", que no funciona en relación con los neurotransmisores, sino con papá, mamá y sus amiguitos y su novia y jugamos a que le aventaba arenita en la playa y por qué mejor no se toma unas vacaciones y ya no trabaje tanto. Todo sin exámenes, diagnósticos precisos (¿con el alma?), ni recibos, ni pago de impuestos, ni sobre todo ningún familiar como testigo. Y ahí nos vamos, como dice la canción. Cosa de "echarle ganas". Y de desacatar por completo -vaya a acupuntura y tómese un té de tila- o de encomendarse a un médico como si fuera Dios ("sálveme, doctor"). De lo que se trata, desde luego, es de peregrinar por este mundo hasta que a alguien se le ocurra que lo que tiene es una profesión, no el poder ni deseos y fantasías ("porque yo me lo merezco"), claro, porque me costó este consultorio. En fin: la vida sigue igual, salvo que entre las nuevas generaciones hay cambios y "moditos" que por suerte van aminorando. Menos presuponen que el de enfrente tiene un ego del tamaño del propio. Si no era para tanto. Ni al tratar de ayudar para la mejora propia se trata de disminuir el ego de nadie ni de buscar llamar la atención. ¿De qué vivir? de inflar egos, formatear a todos -los que se dejen- y experimentar con ratones (da click en el botón de reproducción)



lunes, 20 de abril de 2026

SI TE VIENEN A CONTAR

 Como ya ha habido ocasión de mencionarlo, la aperura de China, que data de 1978, y luego el desplome del bloque soviético en gran parte del Este europeo y en la misma Unión Soviética, en poquísimos años (1985-1991) es una derrota insoslayable para los trabajadores, obligados a competir con millones más y a carecer de alternativa, porque no hay más que "escasez y terror" en el socialismo, salvo que ni siquiera haya sido éso, sino pura ilusión. Ilusión no es llevar ya más de medio siglo sin salir de la crisis, por lo que un poco más y se alcanzará la duración de más de un régimen salido de una Revolución. Ilusión es creer que hay "de otra". El mundo "es lo que hay", con variantes para escoger o, como lo dijera el estudioso francés Michel Clouscard, "donde todo está permitido, pero nada es posible".

        Ante el hecho de que no hay alternativa para los trabajadores, no existe mayor movimiento comunista internacional (encima, es de grupúsculos que se dividen, salvo excepciones) ni renovación teórica alguna, pese a tanteos, y más de un trabajador vota a la derecha (no se trata nada más de los obreros, que no constituyen la clase trabajadora y explotada, sino una parte de ella), lo que ha sucedido no es el "fin de la Historia", sino la fractura dentro de la clase dominante, llámese burguesía o como se quiera, empresariado si se prefiere, entre el que se mueve internacionalmente, para algunos "globalista" (aunque no existe ni "capital global", ni trabajador "global"), y el que persiste en una base más nacional, ya que el Estado nación es una creación capitalista. En un marco que antes se conocía como de economía mixta, algunos quieren "más", otros "menos", pero no es secreto que algunos "pugnaces", como los ha llamado un analista de geopolítica, no pierden la muy añeja expectativa de hacerse del país más grande del planeta. Entre ellos están especialmente tres: el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el laborista Keith Starmer, del Rey no Unido, que ya ha tenido gente de mal gusto como el "tercera vía" Anthony Blair o Gordon Brown, partidario de un "gobierno mundial", y el alemán Friedrich Merz (derecha, como Helmut Kohl o Angela Merkel), al que habría que sumar la alemana Úrsula von Der Leyen, encargada de la Comisión Europea (para no hablar de otros de la OTAN-Organización del Tratado del Atlántico Norte). La drecha conservadora británica no es mejor cuando, como Theresa May, no le incomoda amenazar a Rusia con el arma nuclear. Estos "pugnaces" están ideológicamente entre azul y buenas noches, cuando no hay socialistas de temer, como los alicaídos franceses (de los italianos, griegos o portugueses como el llevado y traído Mario Soares no queda gran cosa). El PSOE no tiene de socialista (ya pasaron las glorias de Felipe Sánchez), ni de obrero, ni de español si sigue con las autonomías. Para estar en el centro se necesitan extremos fuertes o equilibrados. Nótese cómo no los une el amor, sino el espanto (Merz es demócrata-cristiano).

        De entre todos, la parte frágil es la decadente Francia, ya que ante la no muy lejana salida de Macron, ni la derecha de Marine Le Pen (Agrupamiento Nacional) ni la izquierda de Jean-Luc Mélenchon estarían muy dispuestos a seguir el juego de la alta finanza, sin ser propiamente "Trump" (no lo es Le Pen, por ejemplo, pero ha dicho que no hay que ir a Meterse a Ucrania, como también lo ha dicho Mélenchon, pese a que es todo menos adorador del presidente ruso, Vladimir Putin). El prblema está simplificado por el Ministerio de Defensa ruso: si Ucrania va a seguir como plataforma de agresión a Rusia y se va a seguir gastando en grande pra apoyar con armas a los ucranianos, puede llegar el momento en que los que se ponen "pugnaces", como dijo el otro, sean considerados como "retaguardia del agresor", por lo que pueden convertirse en blanco para los rusos.  Ya se ha mencionado aquí: cuando menos con drones. Ucrania ha llevado la guerra a suelo ruso, civiles incluidos. "Retaguardia estratégica", es en parte la UE (Unión Europea) Es una escalada que coloca a varios países europeos en la mira, por estar, a fin de cuentas, provocando "por encargo". Ya son "objetivos potenciales" las cuando menos 20 empresas europeas que fabrican drones para Ucrania. 10 empresas están en Alemania, España e Italia, hay tres británicas, una danesa, dos bálticas, una polaca, una holandesa  y una checa. Nada más, junto a la idea -repetida ante Irán mientras se sabotea al presidente estadounidense, Donald Trump, de irla a armar "multinacionalmente". ¿Italia? Ningún "antifascista" menciona a la italiana Giorgia Meloni. La española es UAV Navigation, por si Sánchez es amante de la paz antes que de lo ajeno (empresa en Madrid, San Sebastián de los Reyes, calle Teide, 3). También en Ucrania se sabotea el "congelamiento" de Trump para seguir en otra cosa. Si se trata del ex presidente Dmitri Medvedev, hay que tomar las cosas de quien vienen.

       No se puede adelantar nada, salvo la salida de Macron, y mientras se decide qué en Estados Unidos. Nada más cabría hacer notar que no es lo mismo amenazar con hacer saltar Irán por los aires que, muy en concreto, estar desquiciando Rusia central y hasta los Urales, como lo hace el amiguis de Macron, Merz y Starmer, el "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski. Habría que saber, ya que "no hay de otra", si cuando menos es posible driscriminar, por ejemplo entre Trump y los pugnaces o entre "globalistas" y "soberanistas": no para ir a pelear con el nombre de algún patrón en la boca, sino para alcanzar a distinguir que una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. A "escala mundial", es sin fin y sin nada en el horizonte para los trabajadores, mientras parte muy concentrada del capital hace y deshace a su antojo. No parece que lo haga Trump, aunque se ha vuelto menos claro. No se vaya a linchar sin medir consecuencias. Una parte de los trabajadores, aunque desorientada, quiere parar y volver a una escala menor, por si todavía se puede incidir, o encima, tras el descalabro laboral, viene o la escalada o más caos, porque la clase que explota ya no puede gobernar, o nomás poquito. Está al principio de un texto llamado Manifiesto comunista: la posibilidad de hundimiento de ambos contendientes, trabajo y capital. Falta el segundo, o hay otro mundo posible -pero no tan probable (da click en el botón de reproducción).



viernes, 17 de abril de 2026

LA PEQUEÑA DELINCUENCIA

 Hasta los años '70, parte al menos de la medicina mexicana pública tenía buena reputación, en campos como por ejemplo la cardiología o la neurología. No es un secreto que, a partir de los '80, más de un médico se puso a lo que se conoce coloquialmente en México como "dobletear", dado el relativo estancamiento del sector público y, consolidada después, la apertura de oportunidades en el sector privado, a la larga bastante concentrado y con algunas cosas sorprendentes, como abrir cafeterías, restaurantes, hoteles y hasta bares dentro o muy cerca de un hospital. Después de todo, era costumbre de señoras y comadres hacer visitas al hospital. Para socializar. Con los cambios, en los hospitales públicos se hizo frecuente el ambulantaje alrededor como otra forma de sacar ventaja de la desgracia ajena (ah sí, el Sur global), o incluso la extorsión ("viene viene") para encontrar cerca del tal hospital un lugar de estacionamiento. Parásitos acomodados y parásitos pobres (sí, el Sur global y sus dependientes).

     Salvo excepciones reservadas con frecuencia para "recomendados", el sector público terminó de perder calidad y se lo dejó al garete, con la salvedad de que, con frecuencia, el sector privado no es garantía de buena medicina, por definición "arte y ciencia": se trató de atender a toda prisa para hacer "rendir" los consultorios (¿rentados al hospital?/, con citas breves, de enriquecerse -codicia- y de perder la capacidad de atención. Permaneció en ambos casos la creencia ("entre médicos y abogados te veas") de que ser médico es, por tener conocimiento y "un lugar", reales o supuestos, licencia para dominar y no admitir ni preguntas serias. Esto es grave en un país donde es costumbre la impunidad y la ley no protege realmente contra negligencias médicas (como el aparato judicial sigue sin proteger contra muchos otros problemas), a pesar de la existencia de una Ley General de Salud. El médico suele ser el caso de enfermo patológico que, en vez de atenerse a la ley, considera que a la suya propia -"yo me rijo por mis propias leyes"- debe atenerse el mundo entero. Sin que importe pasarse por el Arco del Triunfo el juramento hipocrático ("curar sin dañar").

       Tan es así que no es propio de simples de espíritu caer en situaciones de iatrogenia. Hay cadenas de hospitales que prácticamente la garantizan porque si no hay negocio, es como si las cosas no estuvieran funcionando. Una persona puede llegar con la Dra. JULISSA MARTÍNEZ MONTER con una angina de pecho y ser diagnosticada con un infarto y una arritmia suficientes para hospitalizar y proceder al protocolo y la "medicina de evidencias" -lo que diga una máquina- sin individualización, y todo con el trato desenvuelto del mundo de los negocios: alguien que no necesita sino un medicamento de precaución puede ser recetado por MARTÍNEZ MONTER -que además recomienda lo que de su propia boca son "laboratorios de unos narcos"- con 9 medicamentos, uno de ellos muy riesgoso: el arte y la ciencia está en pasarse algunos meses en cama por cuenta propia y ayuda de médicos no negociantes tratando de sacudirse el bombardeo. Desde que se inventó el trabajo en equipo, hay hospitales repletos de pasantes que no se hacen responsables de nada. El menor síntoma no se indaga, sino que se registra para lanzar un medicamento más. Con una angina de pecho, se puede lograr, además de supuestos infartos y arritmias, problemas del hígado y los pulmones y, además, tiroideos. No tiene mayor secreto: si alguien no tiene nada, o casi nada, es un paciente menos para el hospital, el consultorio, los laboratorios y farmacias y farmacéuticas que hacen su agosto, por lo que una enfermedad, así sea de fantasía, "detona" actividades que representan una "derrama". Aunque económicamente explicable, como el PIB (producto interno bruto), es el parásito que empieza a carcomer al huésped.

      Y por accidente se descubre un problema real (por ejemplo, un aneurisma). Después de negarse a escuchar un problema de iatrogenia y sin atención, pero sí por protocolo, por ejemplo un cardiólogo intervencionista, pongamos por caso el Dr. FROYLÁN PORTILLO (ESTEBAN FROYLÁN PORTILLO URBINA), se precipita no al proceso de rutina, que incluye remitir a un angiólogo y a vigilancia, sino a encontrar en el protocolo el pretexto o "evidencia" para operar, sin ponderar nada, ni tomar en cuenta la Ley de Salud: ni el protocolo ni la máquina pueden fallar. Es del tipo de piloto aviador que no sabe operar un avión manualmente si falla la navegación computarizada. "La computadora dijo", y la codicia empuja a precipitarse sin ponderar. Falta el remate: la persona cansada de tanto experimento que se va en otra dirección, la de terapia natural, por ejemplo de CONCHA BEZARES, que trata dolores de espalda pero trabaja "al margen". Abundan los médicos y otras profesiones liberales "al margen": ninguna prueba de nada, con la creencia de que algo así, muy natural, si no cura, al menos no daña. Así que una fuerte presión de masaje y láser en la columna es suficiente para que, por ejemplo, se rompa el aneurisma y un buen día el paciente se vaya al otro mundo por una iatrogenia tras otra. Dinero, atención de pocos minutos sin escucha (salvo para entrar a hacerse masajear), "equipos" sin responsables, trabajos "al margen" ("libres de polvo y paja"), ningún expediente médico, ningún seguimiento individualizado: al hacer dinero se suman empresarios que no capacitan al personal, pese a lo que exige la Ley Federal del Trabajo, y terapias naturales "de entrada por salida". Una vida menos es poca cosa ante el "bienestar para tu familia" logrado a fuerza de hacer dinero y que "rinda", que es donde está la MALA VOLUNTAD: porque medicina es arte y ciencia, no negocio. Lo demás lo pone la ignorancia - la época, aunque está cambiando: MALA VOLUNTAD E IGNORANCIA- del que no ve a ninguna persona, sino a la máquina y el protocolo y todo lo que sea beneficio propio (y nada más). Una vida segada, una forma de homicidio culposo y varias "pequeñas delincuencias" multiplicadas t con coartadas de "evidencias" mal leídas y peor interpretadas. (da click en el botón de reproducción).



lunes, 13 de abril de 2026

SUAVE QUE ME EStÁS MATANDO

 El gobierno ruso sin duda cometió un error al buscar justificar la entrada en el Donbás y dos regiones adyacentes diciendo que, después de todo, ucranianos y rusos son el mismo pueblo y comparten "mil años de Historia". La creencia es que el imperio austro-húngaro en su momento quiso "desrusificar" parte de Ucrania, pero el hecho es que no se puede volver atrás la Historia, y la del centro y el occidente de Ucrania, en particular, se halla distante de Rusia. El presidente ruso, Vladimir Putin, buscó una justificación que no es tal, y aparentemente le sirvió la asesoría del historiador Vladimir Medinski. No se trata de una justificación política, sino de apariencia cultural. Pocos se han atrevido a criticar lo que los investigadores mexicanos Ricardo Pérez Monfort y Ana Paula de Teresa llamaron la "razón cultural", que sirve para escamotear los conflictos sociales. Para lo mismo sirve reivindicar la "civilización persa milenaria" para no ver lo que ocurre socialmente en Irán. Habría que saber, por ejemplo, qué tan representativa es la Guardia Revolucionaria iraní con sus 150 mil elementos enquistados en el aparato de "Estado" y bloqueando cualquier cambio, o qué tan representativos son los ayatolas de turno, y qué han logrado para la población, no para los intereses de una "casta" militar-religiosa.

       La anexión de Crimea fue legítima, pero ilegal, y lo mismo la del Donbás y regiones aledañas, por más que se hayan hecho referendos entre la población, o que se quiera decir que nada más ruso que Crimea. El argumento de Kosovo no sirve de mucho. El cultural tampoco. Tampoco es obvio que Ucrania -restando lo que hoy es ruso- vaya a desaparecer, como quiso anticiparlo otro de "seguridad" cercano a Putin, Nikolai Pátrushev.. Parte de Ucrania tiene una historia ligada no sólo al imperio austro-húngaro (y en parte al otomano), sino también a Polonia-Lituania y a un Hetmanato cosaco. Es otra parte la que desde el siglo XVIII quedó ligada a Rusia. La Rus de Kíev alegada por Rusia duró cerca de cuatro siglos, hasta el siglo XIII. Han pasado más siglos fuera de dicha "Rus", y la presencia rusa comenzó hasta el siglo XVIII, sin ser homogénea. Es mucho tiempo fuera de la unidad primigenia de los eslavos orientales a finales del siglo IX. Y es historia antigua. El problema nuevo surgió en 1991 con la desintegración de la Unión Soviética, porque Ucrania fue tomada por una banda de oligarcas bandidos para "repartirse" un territorio rico en recursos, hasta que otros se apoyaron en neonazis locales para dar el golpe de 2014 con el "Euromaidán", sirviéndose de la fractura en la votación regional. La "razón cultural" surgió dela fractura social, que por la riqueza de Ucrania -para ser enajenada- llevó a muchos ucranianos del centro y el occidente a querer distanciarse de lo que vieron como una "Rusia pobre", y a la dirigencia ucraniana a distanciarse de su propia población, al menos la más desfavorecida, para buscar aliarse a Estados Unidos y la Unión Europea (UE). Se trataba de "no ser pobre" y mucho más de alejarse lo más pronto de lo que sucede "después de los Urales". Salvarse socialmente vendiendo al "moskal" (ruso).

       El neonazismo no es falso. Tampoco que Ucrania se fue pertrechando y que fue de ilegalidad en ilegalidad, como el golpe de 2014 contra el presidente electo Viktor Yanukovich y el desconocimiento de los Acuerdos de Minsk. No hay mayor razón del lado ucraniano, cuando además se dió la derechización desde antes (Revolución Naranja). La "desrusificación" se volvió agresión militar y paramilitar permanente contra la población rusófona del Donbás, que tampoco se limita a la "clase trabajadora" por ser región minera. Uno de los principales donantes al ejército ucraniano, el gran millonario Rinat Akhmedov, nación en el Donbás (Donetsk), descendiente de tártaros del Volga (Rusia).

     Después de todo, a la gent de mucho dinero le gusta comprar cultura. Es bastante estdounidense. Y como explicaran Pérez Montfort y de Teresa, la razón cultural es también "cultura en venta". Para lo cual cada quien, ya en lo que predomina en la actualidad (la demagogia), puede ir a pepenar lo que sea. En parte, también, el Donbás sirve para efectos políticos en Rusia.

     Sin embargo, Medinski ha dado argumentos que merecen ser escuchados, porque es un hecho que se puede probar que Ucrania llevaba desde antes de 2014 tiempo acercándose a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), en lo que no paró de insistir el actual "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski. Desde 2014, se multiplicaron las provocaciones contra los rusófonos y, según Medinski, cabe detenerse a pensar en lo siguiente: si Ucrania estuviera en la OTAN, y además con su rusofobia patológica, cualquier incidente con Crimea o ahora con el Donbás llevaría a una reacción en cadena en la que la misma OTAN, alegando defender a Ucrania, activaría la "defensa" colectiva, entrando la OTAN y Rusia en conflicto, con consecuencias gravísimas. Por lo demás, se estaba calculando colocar a la OTAN en el Mar Negro y al lado de la Flota Rusa. Son chispas más peligrosas que la línea divisoria en el Báltico, dado el comportamiento ucraniano. Zelenski ha seguido con lo que se le encargó a Ucrania, llevando el conflicto a territorio ruso con los drones. Si Ucrania estuviera en la OTAN, cualquier respuesta rusa activaría al conjunto del organismo militar. Existen pruebas de que Ucrania estaba siendo preparada como plataforma de agresión a Rusia. Lo del Mar Negro está probado (y es ilegal), como la provocación contemplada contra la Flota Rusa de dicho mar por parte de la OTAN, lo que está en un documental estadounidense de Oliver Stone. El acercamiento de Ucrania a la OTAN se activó en 2004 y en 2008 se pidió un Plan de Acción para la Adhesión (Yushchenko-Timoshenko), mientras que la OTAN prometió la adhesión en 2008 también en Bucarest, capital rumana. Nótese la secuencia temporal.

     Lo que se desprende de la situación creada como consecuencia del derrumbe -también ilegal- de la Unión Soviética es que no puede haber, incluso por cuestión de principios, reductos de neonazis en Ucrania (a los que tanto "antifascista" no ve), ni fuerza militar ucraniana entrenada para otros fines que los defensivos ni mucho menos entrada de Ucrania a la OTAN: la actitud tanto ucraniana como de la misma OTAN implican un riesgo de conflicto mayor y se trata por lo demás de otra ilegalidad, ya que la OSCE (Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa) prohíbe "aumentar la seguridad de un país en detrimento de otro). El mismo Zelenski es a estas alturas ilegal y una persona que ha sugerido lanzar un ataque nuclear contra Rusia. La entrada rusa en el Este ucraniano -no todo- puede ser ilegal, pero además llegó luego de ocho años de espera para que Ucrania cumpliera -lo que nunca hizo- los Acuerdos de Minsk. La Rus del siglo IX es "razón cultural" y es tan frívola como la idea de México de reclamarle a España por la Conquista desde un tipo de "nativismo a la estadounidense" Lo dicho no impide lazos fuertes entre parte de los ucranianos (fuera del Donbás y Crimea) y Rusia, en particular por la migración. Resolver si primero fue Adán o fue Eva no tiene importancia: es un hecho que se buscó convertir a Ucrania en plataforma contra Rusia y contra la población rusófona ucraniana, y que lo que está en juego llegó demasiado lejos. En la argumentación de Medinski, queda bastante claro el riesgo real de enfrentamiento entre Rusia y la OTAN. Así haya tenido que tomar decisiones difíciles, Putin difícilmente podía dejar prosperar un riesgo así.

     Entre 2005 y 2010, Ucrania y la OTAN hicieron ejercicios conjuntos, como "Tridente rápido", "Brisa Marina", "Trans Carpathia" y "Socio cooperativo". Nótese que es previo a 2014 y que no había "amenaza rusa". Después hubo una espera de ocho años para el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk, mientras hubo cerca de 14 mil muertos en enfrentamientos armados en el Donbás de 2014 a 2022 y en este año se preparaba una fuerte ofensiva ucraniana con componentes neonazis. Sin la secuencia completa, no queda más que el día en que Putin fue a meterse en "Ucrania". La decisión de destruir Rusia es previa, cuando menos de 1997, si no algo antes. Como que Putin dijo "ya estuvo suave", suficiente para echarse encima a media psicopatía de la UE y de Estados Unidos (da click en el botón de reproducción).



     

martes, 7 de abril de 2026

DERECHO DE ANTIGUEDAD

 Los Republicanos suelen tener un estilo particular en Estados Unidos, país que, pese a sus ventajas materiales, no tiene mayor tradición humanista o "ilustrada". "Falta de ilustración" es justamente lo que caracteriza a las administraciones estadounidenses, aunque puede haber quien prefiera con los Demócratas que se le repita que Estados Unidos es "la nación indispensable" y "excepcional", como clara muestra de sensación de superioridad.

        El presidente George H. W. Bush era capaz de justificar así una agresión contra Irak: " i am tired of Sadam Husein" (estoy cansado de Sadam Husein). Pues vámonos a largar bombas.

      Previamente, el periodista argentino radicado en México, Gregorio Selser, llegó a demostrar la cantidad de tonterías que lanzaba Ronald Reagan, presidente estadounidense en los '80 y actor, ignorante como él solo. No fue la única causa de la erosión de la Unión Soviética, pese a la carrera armamentista de entonces, en particular con la llamada "Guerra de las Galaxias", pero los soviéticos temían a quien tenían enfrente, dada la escasa inteligencia de Reagan (mientras su esposa Nancy se las arreglaba con astrólogos). Para Reagan, admirado por ejemplo por el presidente estadounidense Barack Obama, la Unión Soviética era simplemente "el imperio del mal", como más tarde otro Republicano, George W. Bush, se inventó un "Eje del mal". Reagan justificó en 1983 la invasión de Granada con que se necesitaba nuez moscada "para el pavo de Navidad": luego entonces, a largar bombas. Reagan no sabía ni dónde estaban los países y se apersonaba con chistes como el de "acabo de declarar la guerra nuclear". Primero, para los soviéticos la carrera aludida se hizo insostenible pero, además, temieron que, francamente por bruto, Reagan fuera a desatar una catástrofe, más allá de que la "Guerra de las Galaxias" fuera o no blofeo (algunos afirman que sí). Reagan era cerril. Probablemente George H.W. Bush menos, pero "estoy cansado de Sadam Husein" no es un argumento.

       El hijo, George W. Bush, era un "born again christian" igualmente tonto y bruto, aunque útil para los llamados "neocons" que incubaron el proyecto del "Medio Oriente ampliado". Cuando el desastre del huracán "Katrina", al hijo Bush no le quedó más comentario al sobrevolar Nueva Orléans que "ah sí, recuerdo que había aquí un bar que...". Cuando le anunciaron el atentado contra las Torres Gemelas, Baby Bush se quedó un buen rato con cara de tonto. Como sea, es frecuente que los Republicanos se rodeen de gente poco diplomática y brutal: América Latina seguramente puede recordar a Alexander Haig, el "halcón" por excelencia, y el mundo a gente de George W. Bush como, entre otros, los siniestros Richar Cheney o Donald Rumsfeld. La pregunta que se hacen algunos es si el actual presidente estadounidense, Donald J. Trump, no terminó cediendo a ideas "neocons" que sirven a Israel.

      Los Republicanos no siempre fueron así. Dwight Eisenhower llegó a lertar contra el "complejo militar-industrial" Pero ya el presidente Richard Nixon se hizo una reputación por la frecuencia de su estado (etílico).

      Donald Trump no escapa a ciertos rasgos Republicanos: llega a ser ignorante (tampoco sabe bien donde están algunos países y puede confundir el Caúcaso con Indochina) y puede estar rodeado de gente bruta, como antes John Bolton en Seguridad Nacional o como el "secretario de Guerra" Pete Hegseth. Según se desprende de The art of Deal, del mismo Trump, lo que le gusta es "hacer algo", el doing. Así que entre el bruto de Hegseth y el premier israelí Benjamin Netanhayu, que puede salir como el ganador del conflicto con Irán, Trump fue convencido de "hacer algo". El estilo es la máxima amenaza de "hacer algo" para arrancar concesiones, por lo general, aunque a riesgo de caer en su propio "juego". Para el portal Sin Permiso, el ganador es Netanhayu, del que se habla menos que de Trump, pero que es un criminal. Lo "logrado" en Irán fue empujar a la radicalización del Cuerpo de Guardias Revolucionarios, que no tiene nada de "amigable" y que Israel pretendería terminar de liquidar para dejar a Irán más o menos "acéfalo", para que lo que quede de Irán caiga en el caos. Trump, por su parte, empezó mandando a negociaciones a gente que de Irán no sabe gran cosa, si no es que nada.

       El problema -pese a lo que se creyó incluso Trump al decir "voy a liquidar una civilización" como quien dice "hoy voy a desayunar corn flakes"- no es "Ciro el Grande contra los jázaros" (por interesante que sea el texto La invención del pueblo judío), salvo que la discusión final sea quién tiene mayor parentesco con el Australopithecus. Del mismo tenor son los inventos del presidente ruso Vladimir Putin sobre Ucrania la de Rurik y Yaroslav el Sabio. Es lo que sucede cuando se ha cortado con la historia reciente, en la cual el régimen iraní nunca fue especialmente fiable ni puede presumir de mayores logros para su población, además de haber caído en manos de un grupo militar-religioso (el de "la Firmeza") muy represivo. No todo es de pura malevolencia ni de "asuntos ancestrales" ya pésimamente usados para liquidar a Yugoslavia (ah sí: "odios ancestrales"). También existen los errores de cálculo, y es probable que Trump no haya sido el único: por "milenarios" que sean los persas, Irán no es Vietnam. Cuando Trump dice "toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás", no es que suceda, como tampoco cuando uno de los líderes iraníes mandados al otro mundo hablaba erróneamente de "Estado civilización". 

     Es que, si bien se dice que Estados Unidos "subcontrató a Israel" (si se tratara de los "neocons"), pareciera lo contrario: destruir Irán -en términos militares y de infraestructura- es lo de Israel, que ha llegado hasta infiltrar el Cuerpo de Guardias Revolucionarios Iraníes; es repetir las provocaciones "a lo Hamas" -totalmente injustificables- para legitimar la destrucción "furiosa" y muy poco "épica", incluso sin importar que, como se dice coloquialmente en México, Trump "pague el pato" (o "los platos rotos"). Lo que está por verse es hasta dónde se entrecruzan Trump -que puede estar interesado en cerrarle el paso a China, hacia donde va el 90 % de las exportaciones petroleras de Irán- y los "neocons" y el "Estado profundo": entre negociar y sembrar el caos, cerrándole en casi todos los casos el paso a la protesta de la gente de abajo en Irán.  Más que de malévolo, Trump fue a dar en algo bastante Republicano: lo bruto e ignorante. Tampoco hay que sumarse "subiendo las apuestas" para ver si Israel esta vez le hace caso a la extinta periodista Erika Vexler y se pone "nuclear". Menos aún es justificable un régimen como el iraní. La polarización es entre Israel e Irán, sin que se sepa por qué hay que cebarse sobre Trump y no sobre quienes no paran de provocar para obstaculizar negociaciones antes de que no quede de Irán más que un desastre de gran alcance (Israel no va a perder mayor cosa). No queda claro si cuenta reclamar derechos ancestrales, milenarios o civilizatorios a balazos y si, ideología aparte, se trata siquiera de éso o de que los vencedores sigan siéndolo. Es Irán que está en riesgo, y no se trata de parar a Trump hasta el último iraní, o de que gane Israel hasta el último apoyo a Trump, y todo en nombre de pasados a cuál más grandioso, y para "cronistas" a cuál también más "grandioso". Ya todo es great again (da click en el botón de reproducción).



sábado, 4 de abril de 2026

NACE UNA ESTRELLA (A STAR IS BORN)

 Parte del actual problema con las redes y los medios de comunicación masiva está en que no puede saberse, a diferencia de cuando nada más había radio y periódico y apenas empezaba la televisión, en qué sección se está.

       Después de haber planteado un debate de ideas y valores, el argentino Agustín Laje prefirió ganar visibilidad, como se estila decir ahora: tiene un programa sobre la actualidad en la que un invitado, Carlos Ruckhauf, ostensiblemente no distingue entre una guerra y un partido de fútbol. No queda claro, por la forma de hablar del experto, si el presidente estadounidense Donald J. Trump está cañoneando o si dudando en meter a un mediocampista en vez de un delantero, porque el portero iraní resultó mejor de lo esperado. O si debe empezar el que habla gritoneando "a todos los que quieren y aman los eventos bélicos". Sin que a Laje le moleste que su experto invitado se pregunte si el conflicto en Medio Oriente se irá a tiempos extras o se definirá en penalties. Todo con el estilo argentino de Ruckhauf -al que no llega Laje- consistente en dar por sentado, hasta con el acento de "evidencia", que el interlocutor es un potencial idiota (¿lo estamos entendiendo?, como machacaba el charlatán Leonardo Steinberg).

       Después está el que, aunque no exento de inteligencia, considera que ser experto es tener roce social y, como en la canción de Roberto Carlos, tener un millón de amigos, llamándole "amigo" a cualquier conocido. Se presenta entre evento y evento, a nivel internacional ("yo estuve ahí", "acabo de estar en"), siempre "en el radar" (otra forma de visibilidad) y teniendo como referencias "lo último" de la crema y nata de la prensa anglosajona y sobre todo estadounidense, porque México está chafita. Como es cosa de roce, que "no le hagan decir" lo que sabe de tal o cual y que insinúa. No es la sección deportiva, a diferencia de Ruckhauf: es la de sociales, que incluye comidas y cenas con gente "de mundo". Se debe creer que se está en un orden tripolar Estados Unidos-Rusia-China, sin que se sepa en qué se sustenta ni en qué hay algún "orden", salvo en la etiqueta.

      Luego, el experto Daniel Estulin, que por lo menos considera que lo que hay es un desorden global. Es el tipo la "civilización de Irán" que resiste y lo redefine todo (toditito), aunque Irán no se reduzca a Persia (los iraníes persas son cerca del 60 % de la población de Irán, y hay muchos otros grupos, entre los más importantes los kurdos y los azeríes). Luego de partir de algunos trabajos de interés sobre los ricos (Bilderberg, Tavistock), a fuerza de "profundidad" se pasa, además de no saber escuchar, a la pura especulación, con todo y civilizaciones, en medio del "fin del viejo orden", sin que se sepa cuál, si el de 1945, el bipolar, el de Yalta o qué cosa, cuando ni un alma se acuerda con Irán del "mundo multipolar". "Información privilegiada" -para el bolsillo, se supone- de tal modo que ya no es problema de guerra, sino sección de finanzas.

       Claro, con la televisión para mostrar algo en llamas y poner la sección de nota roja y lo que sea más Alarma! ¿Alí Jameneí? Bombardeáronlo, hiriénrolo y rematáronlo cuando pretendía huir. Fútbol, eventos sociales y mundo financiero también pueden tener de entretenido y excitante. Y para saber cotizarse.

       Mientras el mundo no se gobierna ni tiene ley (¿Naciones Unidas? "Esa cosa", decía el general francés Charles de Gaulle) y se "gestiona", con la democracia como forma de sondeo para la "gestión", cada uno puede tener su "estrella" entre los expertos de la expertís y, llegado el momento, aunque parezca tratarse de la tan de moda "geopolítica", el espectador consume y el experto parece estar ya en el "capitalismo de casino" o "del póker": APUESTAS en vez de análisis. Con todas las pretensiones de grandeza de Las Vegas: cualquier cosa es "histórica", día tras día, con tal de no caer en el aburrimiento. Y "global" da para todo.

       Después, claro, está algo peor que lo que la analista mexicana Viridiana Ríos llama "negacionismo": consiste en acusar a la autodenominada "Cuarta Transformación" de ser destructiva mientras entre reflectores y micrófonos se llega a un fenómeno de un ego obnubilado por una sola cosa: creer que, de 2018 a la fecha, y por principio de cuentas, la "4T" no ha hecho nada encomiable ni constructivo, y sí en cambio destruirlo todo. Como el que no sabe más que destruir a la 4T sin proponer mayor cosa, porque, ya se dijo, "el medio es el mensaje": cuando aunque parezca lenguaje ya no se trata sino de estridencia. Tipo disco rayado. Con algún experto que salga a hacer creer que en realidad es una sinfonía. La forma es fondo, chavos. Como cuando se cree que destruir la forma y el sentido es el sentido mismo: sí, destruir, aunque sea para creerse que así se realza el ego propio e incomparable (da click en el botón de reproducción).



jueves, 2 de abril de 2026

¿A BAJARLE DOS RAYITAS TODOS?

 A veces, la familia sirve de justificación sin que haya necesidad, sin embargo, de hacerla pasar por encima del interés público, y menos cuando se tiene, justamente, un cargo público. A veces se acepta este tipo de situación porque, como era común en la familia latinoamericana, había que anteponer a "la señora de la casa", para devolverle los favores recibidos e incluso agradecerle la "tolerancia", además de hacer algo por "sus" hijos, salvo la excepción de la hija mujer. Es un pacto de intereses bastante tradicional, y termina reflejándose en los hijos y su sentido del privilegio. Es frecuente en la izquierda, no nada más en ciertos burdos clientelismos de los "demócratas liberales". Cierto grado de lucidez se contrapone con la actitud del día a día: solidaridad -es un decir, porque se trata de complicidad, que es otra cosa- dentro del privilegio, hasta hacerse incluso un linaje, e indiferencia hacia afuera del clan cuando ya es de "enchufados" o "colocados".

        Uno que otro golpe de suerte puede ayudar, pero está limitado. El sentido del deber no implica por el privilegio alguna licencia para la deslealtad. En fin, este no es un lugar de "chivatos". Pero sí hay que decir una cosa, dado que la política exterior actual de Estados Unidos está destinada expresamente no a "confrontar", sino a "disuadir" a China. Durante los '80, cuando ya se hablaba de decadencia de Estados Unidos, algunos creyeron que el próximo "hegemón" era Japón. Dos administraciones Republicanas, la de Ronald Reagan y la de George H.W. Bush, se encargaron de la "disuasión" contra Japón, además de deshacerse de líderes incómodos. Ya ha habido ocasión de hablar del tema y de cómo fue negado por gran parte de la izquierda panameña, que se "focalizó" donde los medios de comunicación centraron la atención: que si Manuel Antonio Noriega sí o si no.

       En este sentido, no era necesario dar por hecho que, en 1981, el general panameño Omar Torrijos había muerto en un accidente de aviación, porque no es totalmente seguro o probado que así haya sido. Tiempo después, el "sicario económico" John Perkins afirmó que, luego de intentos fallidos por sobornar a Torrijos, para que no tratara con los japoneses y privilegiara a los estadounidenses, entró en acción la CIA (Central de Inteligencia Americana) y colocó en un corto vuelo del general una bomba en la grabadora del avión. El hermano de Torrijos, Moisés Torrijos, sostuvo que fue un atentado parte de un plan llamado "Halcón en vuelo". En cuanto a Manuel Antonio Noriega, presentó pruebas de los intentos de la CIA por asesinarlo y por asesinar a Omar Torrijos. Pero si alguien está "quemado", el privilegio supone desentenderse de aquél, tal vez porque, como le gustaba repetir al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, "la calumnia no quema, pero tizna". Suficiente para pegarse un poco del calumniador y alejarse del "tiznado". Como sea, es muy llamativo el parecido entre lo sucedido con Torrijos y con Jaime Roldós, presidente ecuatoriano que se enfrentó a Estados Unidos (avionazo en 1981, también) y Samora Machel, líder histórico de Mozambique (avionazo en 1986). Tres avionazos muy similares, yendo el aparato a dar en un cerro en circunstancias no claras. Este fue en su momento el lado sórdido de la CIA con los Republicanos. El caso de Machel, reabierto en 1996, es el que se acercó más a la verdad en un informe sudafricano de 1998. El panameño Julio Yao agrega otro caso (no por avionazo): el del premier japonés Masayoshi Ohira (pro-China y a favor de otra forma de suministro energético para Japón). Los Republicanos estadounidenses no fueron especialmente amigables y, como ya ha habido ocasión de decirlo, no carecen de "halcones" brutales.

      Los Republicanos no están exentos de volteretas, e Irán tampoco, puesto que durante el caso "Irán-Contras", a mediados de los '80, se brindaba armas al mismo Irán -a través del coronel Oliver North- para con el dinero financiar a la "Contra" nicaraguense. North era otro "halcón" (tomó parte en la invasión de Granada en 1983 y en un ataque a Libia en 1986) En perspectiva, los enredos de Estados Unidos en el Caribe y con Irán no son la última ocurrencia del presidente estadounidense Donald Trump, a la espera de saber si resuelve concluir con asuntos que no tienen que ver con MAGA (Make America Great Again), movimiento hoy dividido. Encima, todavía puede Trump seguir a otro "halcón", el secretario de Estado Marco Rubio.

       Frente a lo anterior, la "soberanía panameña" no resistió, y el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, fue a sumarse al "Escudo de las Américas" de Trump. Se le anuló a China en Panamá la concesión de operación de los puertos del Canal (Balboa y Cristóbal), con la cuasi expropiación de la CK Hutchinson (basada en Hong Kong), que tenía derechos hasta 2047. China reclamó, pero busca bajar su perfil empleando otras rutas, lo que representa pérdidas para Panamá. La política de Mulino fue la frecuente de cierto empresariado: preferir perder los dedos a los anillos. La medida panameña fue ilegal y, por cierto, la empresa china estaba en el lugar desde hace 30 años. Que "Marco Rubio defiende la soberanía de Panamá frente a China" es algo que carece de sentido. ¿Por qué el asunto? Por el ánimo de Israel de contribuir al control de la entrada del Mar Rojo y, después de todo, por el problema por el control del Estrecho de Ormuz.

     Torrijos decía que "se juega con la cadena, pero no con el mico", lo que por cierto ha seguido Cuba al no correr a ponerse a la sombra de China, pese a la cooperación en energías renovables. Como data de 1997, la invitación de la Hutchinson a Panamá pudo haber sido -ciertamente con derecho propio- del gobierno centro-izquierdista (Partido Revolucionario Democrático) de Ernesto Pérez Balladares, pero el de Martín Torrijos descubrió luego que la empresa china era aprovechada, al no pagar por tierras e instalaciones (acordado con la presidente derechista Mireya Moscoso), aún siendo el mayor operador de puertos en el mundo. Una pena por Trump: no se está discutiendo de la economía estadounidense o de aranceles, sino de la "resistencia iraní" (no del "imperio de Israel" soñado por el premier sionista Benjamín Netanhayu) y, para beneplácito de los "trepas" de siempre, de lo tonto que parece el mandatario de Estados Unidos. El problema es otro: ¿el proyecto es MAGA o es Trump "concesionándolo" al mico de turno? Tampoco es tan obvio: dicho de otro modo, queda por ver si Trump sobrevive a sus amigos, entre los cuales más de uno tiene la cabeza a la vez hueca y dura. Por lo pronto, aquí no es lugar de linchamiento, y menos desde el privilegio. Ni agencia de colocaciones para quienes saben "quedar bien"(da click en el botón de reproducción).



domingo, 29 de marzo de 2026

AL BAILE

Puestos a la cultura, en la que cabe la religión, es poco probable que algún conflicto se resuelva. Irán, en lo que tiene de Persia, es (a diferencia por ejemplo de México), una de las pocas civilizaciones milenarias del mundo. Como Estados Unidos en apariencia no tiene nada o casi de realmente ancestral, se supone que "la resistencia" está del lado iraní, y que, como lo sugiere Thierry Meyssan en Red Voltaire, en nombre de la democracia no hay derecho a destruir la civilización. Con la salvedad de que el presidente estadounidense, Donald J. Trump, ha dicho que "quiere el petróleo", no la democracia, que al menos formalmente no le interesó mucho en Venezuela (que se espere la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machada). En cuanto a Israel, tampoco parece insistir mucho en ninguna democracia.

       Hace rato que no se trata de democracia si ésta pasa por encima de la ley. No se lo inventó Trump. En la destrucción de Yugoslavia, en los '90, se desembocó en el bombardeo de Serbia (lo que quedaba de Yugoslavia) por parte de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) contra sus propios estatutos, en particular el capítulo 5, que obliga a todos los integrantes a entrar en acción si uno de ellos es atacado. Yugoslavia o Serbia nunca atacaron a la OTAN. El asesinato del líder libio Muamar el Gadafi en 2011, tan festejado por la Demócrata Hillary Clinton ("venimos, vimos y vencimos") fue contrario a la resolución 1973 de Naciones Unidas y el capítulo VII de Naciones Unidas, ya que se impuso una zona de exclusión aérea y se excluía el uso de una fuerza de ocupación extranjera "de cualquier clase en cualquier parte del territorio libio" (por decisión del Consejo de Seguridad). Tampoco se sabe si bombardear una fábrica de aspirinas en Sudán, por parte del presidente estadounidense William Clinton, tenía alguna legalidad, como fabricar en 2014 -con el presidente Demócrata Barack Obama- un golpe de Estado (el "Euromaidán") en Ucrania contra un presidente legalmente electo (Viktor Yanukovich). No es excusa, sino explicación: Estados Unidos y "socios y aliados" hace rato que van de pleito en pleito a nivel internacional sin considerar en lo más mínimo reglas del juego, creyéndose los más fuertes y limitándose mediante los medios de comunicación a legitimar sus acciones, aunque parece reprochársele a Trump que no "consensúe" sus ambiciones. Los Republicanos ya se han saltado a la torera la ley como cuando en 2003 se inventaron armas de destrucción masiva para atacar Irak. En términos de legitimidad, todo lo saben, y lo que no, lo inventan, no quedando sino la ley del más fuerte. Ir a secuestrar un presidente no tiene nada de legal, aunque ya será cuestión olvidada: que el ex mandatario venezolano Nicolás Maduro no destaque por su brillantez no quiere decir que se deba festinar su secuestro. Desde 1989, con la invasión de Panamá, Estados Unidos y "socios y aliados" entendieron que habían ganado y que podían pasar a actuar como vencedores, sirviéndose del cariz de "legitimidad" para andar por el mundo haciendo y deshaciendo, por lo que írsele en exclusiva a Trump por imperialista -como lo hacen en Mexico los dos principales grupitos intelectuales- no es más que retorcedura.

      Un favor: no importan las mujeres iraníes, o habría que volver a Afganistán a punta de pistola, como tampoco importa algo así como "la democracia afgana". Ni Trump ni el premier israelí Benjamín Netanhayu están interesados en lo más mínimo en la mujer en Irán, como no se tuvo el menor respeto por los derechos adquiridos por la mujer en el antiguo régimen de Irak ni por los de las afganas en tiempos soviéticos. Tampoco se tiene respeto alguno por un islam que se instrumentaliza jugando sobre sus divisiones, como se hizo al momento de crear el Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL), apoyado entre otros por un típico bruto Republicano, el hoy extinto John McCain.

       ¿Alguna sanción contra Estados Unidos y amiguis en casi medio siglo? Ninguna. Y sin contrapeso. Queda por ver si Trump termina peor, mientras Netanhayu tiene como plan destruir al único contrapeso que le queda en Medio Oriente, a lo que se prestó el "milenario Irán" yendo a crear su propio "panislamismo" -sacando ventaja de la destrucción de Irak- hasta Siria (aunque el depuesto presidente sirio Bashar al Asad no se prestó a varias maniobras de Irán) y el Líbano (Hezbolá), y hasta llegar a Palestina con el sórdido Hamas, con el "Eje de la Resistencia", e incluso Yemen con los hutíes de Ansar Alá (dicho Eje fue una completa violación de soberanías vecinas). No queda mayor cosa. Algunos en el Tercer Mundo se la creen porque confunden antijudaísmo con antisionismo. El extinto (a balazos) ayatolá Alí Jamenei hizo otras maravillas, como bloquear la secularización de Irán.

      Lo de la democracia queda para el modito Demócrata, mientras, pésimamente mal aconsejado por "halcones", Trump se lanzó "como el borras", como se dice coloquialmente en México, y para hacer negocios. Parte de lo feo, como ya se ha dicho, es cómo lo azuzan, como se hace en los medios contra Cuba con declaraciones de Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado, que por legítimas que PAREZCAN, son de la ilegalidad más completa, para invitarse solo, y encontrando amiguis para festejarlo. Entiéndase que, según parece, no hay reglas del juego ni igualdad ante la ley a nivel internacional: no queda más que la ley del más fuerte y quienes creen que "no hay de otra", por motivos milenarios y ancestrales que deben remontarse hasta la Biblia. No queda más que resistir más siglos.

      Lo de la civilización, no importó cuando se trató de Irak, donde está Mesopótamia, ni importó cuando se voló un gigantesco Buda en Afganistán, ni cuando los takfiristas del EIIL se lanzaron sobre lugares de culto en Deir Es Zor, incluyendo un memorial armenio, o en el ataque contra la mezquita de Mosul. Todo lo sólido se desvanece en el aire, y todo lo sagrado es profanado. O entonces la laicidad -de Siria, Irak o Libia hasta poco tiempo antes de la caída de Qadafi no tiene nada de respetable, como tampoco Naciones Unidas. Libia, por ejemplo, se las da en lo que queda de liberal y democrática e instaura al mismo tiempo la legislación islámica o sharia. Pongan a Rubio de presidente, a Yemanyá de escudo nacional, edificios corporativos y vistan al ejército de taíno: será una Cuba libre donde además Enrique Krauze pueda hablar de libertad -de lo que sea, y de libertad para los vencedores reales o supuestos, sin ley- y de José Martí. Lo demás es "fallido". Y como se tiene cierta religión, el que sea fallido será culpable él solito de su "caída", al no haber sido elegido ni estar predestinado, salvo justamente a caerse. Sí, protesto (da click en el botón de reproducción).


miércoles, 25 de marzo de 2026

SABROSONA

 Como ya ha habido ocasión de explicarlo, es frecuente que hoy en día las palabras se usen no en función de su significado, sino para "impresionar" y "causar sensación", que es en lo que están los medios de comunicación masiva, en estado de excitación permanente, lo que por lo demás llega a notarse en la manera de subir el tono de voz, como si no fuera suficiente con un micrófono.

       El alcalde de la ciudad estadounidense de Nueva York, Zohran Mamdani, siguiendo por lo demás a la ex candidata Kamala Harris, igualmente Demócrata,  tildó de "fascista" al presidente Donald J. Trump, lo que está de moda en la izquierda y extrema izquierda, como ya había sucedido en parte en el pasado con George W. Bush. Lo anterior no impide que Mamdani se haya declarado dispuesto a colaborar con Trump en aras de Nueva York. El asunto no acaba ahí, porque Trump, a propósito de otro tema, se refirió a los Demócratas estadounidenses no sólo como "los peores enemigos", entiéndase en este momento que después de Irán, sino también como "ineptos"... y "fascistas". Algunos, como el alcalde de Tel Aviv, en Israel, se han referido al premier israelí, Benjamín Netanhayu, como "teócrata fascista", y la analista iraní en España, Nazanín Armanian, aunque muy buena, habla de los ayatolás como "fascistas". A este ritmo en el que aparecen "fascistas" por doquier -y con frecuencia no aliados, sino enfrentados entre sí-, ya nada más falta "y tu mamá también". Si se sigue a Inna Afinogenova, el presidente ruso, Vladimir Putin, quien sagradamente festeja cada nueve de mayo la victoria sobre la Alemania nazi, es también "fascista". Cualquiera en la derecha cae en la catalogación de "fascista", nada más que Trump acusa de "fascistas" a los Demócratas porque los considera "de izquierda radical" (?), aunque el fascismo tocaba en apariencia a la izquierda, y bien que se llamaba "nacional-socialismo" o que habría que buscarle sus antecedentes al fascista italiano Benito Mussolini. En fin: todos fachos. Se trata hoy de lo innombrable: demagogia.

        Trump cometió un error de cálculo en Irán (nos dejamos del Derecho y de Naciones Unidas), y la "decapitación" del liderazgo del ayatolá desató a un Cuerpo de Guardias Revolucionarios "resistiendo" un tanto sin ton ni son (y vaya que Irán no es un país "amigable" con la población cuando ésta protesta). ¿Hay alguna razón de peso para defender al actual "gobierno" iraní o lo que resulte? No, aunque haya motivo para estar contra el proceder de Trump y Netanhayu. Lo simpático es como cada uno la "hace más grande": Trump, no exento de vanidad, declaró hace poco que salvó al planeta de una guerra nuclear. Ni idea de cuál, porque ya más de uno "que sabe" declaró que Irán no tiene armas nucleares. Conflictos regionales en Medio Oriente los hay desde hace décadas, también por el especial gusto Republicano por el petróleo, pero no como para una guerra nuclear, salvo que Israel haga un mal uso de su monopolio en la materia. En fin: fascistas con artefactos nucleares. Suena "terrorífico" o terrific. La creencia está en que cada uno está más chiflado que el otro. Lo cierto es que Netanhayu sí sabe a qué apunta: como lo ha sugerido Armanian, a instalar el "caos controlado", si es posible también en Irán.

      Después de todo, es lo que hizo y "dejó hacer" Netanhayu en la Franja de Gaza al tener contactos con Hamas (así lo indicó el ex premier israelí Ehud Barak) y permitir el financiamiento para éste por parte entre otros de Qatar, hasta llegar a la provocación de la que son artistas los israelíes. ¿Resistir? No tiene mucho sentido si es para pasar por alto la tragedia interna palestina, por la corrupción y el descrédito de la ANP (Autoridad Nacional Palestina) y el sucísimo papel de Hamas. "Resistir" sin proponer ni plantear alternativas es "actuar" sin importar que haya cabeza o no. Como si la "causa justa" bastara para justificar la falta de análisis y la renuencia a ver lo que es derrota. "Resistir" es a veces una penosa negativa a aceptar la derrota. O incluso que se está ante el riesgo de perder más que una batalla.

       Gracias a Trump por salvar al planeta de una guerra nuclear y gracias a toda mediación que evite la Tercera Guerra Mundial. Como es su costumbre, Trump ha reconocido que está más o menos maravillado porque Irán no ha terminado de caer. En cuanto a Netanhayu, es un as de la manipulación: si es necesario, afirma que Irán "pone en peligro al mundo" porque tiene misiles que pueden llegar a capitales europeas y más. Razón para seguir destruyendo brutalmente a Irán, que a diferencia de Israel no tiene arma nuclear.

     Para simplificar, como decía el ex disidente soviético Alexander Zinoviev, la Tercera Guerra Mundial no puede empezar sin el acuerdo de Rusia. Tal vez la afirmación sea difícil de entender. Rusia no se va a meter en Oriente Medio para arriesgar una escalada. No queda claro si a cada rato hay que tomarse todo a "global". Ya no es más que una falla reiterada de una diplomacia inexistente, por lo que se alterna el garrote y la zanahoria. No hay nada "global" que empuje a negociar salidas honorables en Gaza o ante Irán, porque no hay más que tomas de partido precipitadas: contra los ayatolás, en cuyo caso golpear es legítimo (así resuelve todo el señor Agustín Laje, de derecha), sin importar la ley, o "resistir" tipo "mi honda es la de David" (contra Goliat), sin que tampoco se pueda hablar de la opresión interna en Irán. En algo tiene razón el analista Daniel Estulin: bienvenidos a un nuevo desorden mundial en el que todos pierden mientras, habría que agregar, no falta el que vea qué pesca a río revuelto. Vaya idea de Trump de armar otro vacilón. Cuando no hay alternativa y se hace todo para que no la haya, lo que incluye a la izquierda cuando se pone a "no me confundas, compadre", la decadencia puede ser larga y caótica, sin más visión que el corto plazo y, eso sí, con cada coyuntura convertida en fenomenal revulú. Aunque, a diferencia de Netanhayu (!mis respetos: el arrasatodo!), Trump no sepa bien "de qué va" y le aviente la pelotita al halconcito de Defensa (Guerra) Pete (Hegseth). Un bruto. (da click en el botón de reproducción).



lunes, 23 de marzo de 2026

MENOS FACE Y MÁS BOOK

 La política no es una ciencia, mucho menos exacta, por lo que hay margen para el "factor subjetivo" y lo inesperado.

     En este sentido, es una misión imposible saber "qué hubiera pasado si..." el candidato del PRI (Partido Revolucionario Institucional) en 1994, Luis Donaldo Colosio, no hubiera sido asesinado. Tal vez habría hecho grandes cosas, o tal vez habría sido mediocre. A veces se dice: "el hubiera, no existe...", y también con un "si esto o lo otro" se puede "meter París en una botella".

       Tampoco es tan seguro que Colosio se redujera a un "buenote" con bonhomía o crédulo. Hay elementos para pensar en una personalidad tal vez contradictoria, más siendo relativamente joven y no terminada de cuajar, pero que se daba cuenta de más de lo que se quería creer. Un "buenote" no se dice "víctima de la perversidad del sistema" ni da un discurso como el del seis de marzo de 1994.

      Se es "buenote" cuando se es manipulado y se "deja hacer". Hace buen rato que más tal de frenar al hoy oficialista  DE Regeneración Nacional (MoReNa), despliega la mayor inventiva: desde sacarse de la manga una supuesta vendedora de gelatinas (hoy en el más completo olvido), para "parecer pueblo", hasta servirse del apellido Colosio -a través del hijo, Luis Donaldo Colosio Riojas- para parecer "causa justa".  En algún momento, Colosio Riojas pareció darse cuenta. Pero la insistencia es mucha.

      Colosio Riojas está en política (¿por qué no?) y, en todo caso, por lo que debe responder es por sus propios actos y propios resultados. No estaría mal poner algo de atención en ello. Y de ser posible, en propuestas o programas concretos para México, no en vaguedades. Colosio Riojas debiera ser entonces "hijo de su obra", antes que "de papi". Su obra en sus cargos, y no en los tejes y manejes internos del partido de pertenencia. Movimiento Ciudadano. quieren servir desgraciadamente de un apellido no son los únicos que tienen "intereses". También los tiene, muy concretos, la gente que espera y necesita resultados. Dividir a MoReNa, como ya se intentó con Marcelo Ebrard, actual secretario de Economía, es una "jugada", no un resultado para la gente.

        Lo bueno del mundo actual es que se puede ser manoseado mientras se dice rechazar el manoseo. ¿Que el caso Colosio (Murrieta) está muy manoseado? Aquí empiezan las pifias de Colosio Jr. En aras de la "sanación nacional", Junior ha pedido "carpetazo", aunque Colosio no es una "herida abierta" que tenga algo que ver con el México actual, más de tres décadas después. Seguramente a más de uno no le importa nada y hasta puede ver con malos ojos la intentona de servirse del apellido para volver a engañar, como ya se hizo buscando venderle "gelatinas al pueblo".

       Sería adecuado que, si Colosio Riojas "suena", no sea en lo absoluto para, como se dice coloquialmente en México, "sacar raja". Hasta ahora, con la pena, pero es un asunto legal, y no de formalismos. El presidente Andrés Manuel López Obrador habló de crimen de Estado y de que el supuesto asesino solitario "diga todo lo que sabe". Hubiera sido adecuado preguntar: ¿por qué afirmó López Obrador que fue un crimen de Estado y, sobre todo, sobre qué base afirmó que Aburto debiera decir "todo lo que sabe"?¿Puro invento? ¿O López Obrador optó por no enturbiar lo que es en principio trabajo del aparato de Justicia?¿Pura ocurrencia del antiguo fiscal, Alejandro Gertz Manero, de volver sobre el caso y el "segundo tirador", el hoy preso Jorge Antonio Sánchez Ortega? Sí es posible saber que Mario Aburto -quien ya designó al "primer tirador", y no es Aburto mismo- no dice todo. Desafortunadamente, Aburto y su familia piensan sobre todo en sí mismos y sería de esperar que no estén entre quienes creen que es preferible a mover un dedo por un "buenote", o lo que se entiende en México por "alguien muy noble" (y no, no es el caso de Aburto). Aburto no mató a Colosio, pero no es ajeno a la trama del asesinato. No es "el pobre Aburto", aunque sea en parte chivo expiatorio. Lo del "perdón" de Junior -pidiendo el indulto- no tiene explicación clara. Es un "gesto".

       Lo segundo, que Colosio Riojas diga que meter al ex súperpolicía Genaro García Luna en el asunto es "perverso y grosero, una falta de respeto". Hay dos versiones: la de la fiscalía, y que involucra a Sánchez Ortega y el aparato de seguridad mexicano de la época, y la de J.J. Lemus, que afirma que García Luna "no pudo haber estado ahí". Corresponde simplemente aclarar las cosas con pruebas. Y no para "redimir a un buenote", sino para discriminar y saber si el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994 tiene un significado político o fue "mala suerte" (el tipo de cosas que le pasan a los "buenotes"). Para colmo, son los mismos que se inclinan por "el asesino solitario" que manosean a .Junior para la supuesta "redención" del sinsentido, porque "la tragedia de Colosio" habría sido de esas "sin sentido". ¿Perversos, groseros y sin respeto quiénes? ¿O es que Colosio Murrieta eran "tan bueno" que se lo puede utilizar hasta el infinito, cuando parte del problema está en que NO se dejó utilizar? O Junior no lee el periódico que lo entrevista cuando menos ambiguamente?

       Si el asunto es que Gertz y López Obrador quisieron "sacar raja" -otra vez la inversión ideológica- para "distraer la atención", que en el mejor de los casos se pueda saber en qué la rifa Colosio Riojas -para retomar una expresión mexicana-, que no sea ser "hijo de papi", porque éste no es un cargo público. O que entonces Junior se consecuente: papá no es cosa personal ni de sentimientos, sino de interés y salud pública. Es simplemente que un grupo, no una persona, antepuso sus intereses de clientela y de privilegios al interés público, y el asunto, habiendo un asesinato grave de por medio, no es de que algunos en MoReNa hagan lo mismo, o de que el león crea que todos son de su condición. No es de personas ni de grupos. Una parte de la oposición mexicana es la primera que no entiende. Y Colosio Riojas, a lo suyo. "Por sus obras los conocereís", u "obras son amores", como se prefiera. De "la prolongación de" no es que se vale si el apellido es Colosio y es un escándalo si es López Beltrán. Para no ser groseros, ni perversos, y sí respetuosos. "Tengo una mala noticia: no fue de casualidad" (da click en el botón de reproducción).



sábado, 21 de marzo de 2026

CON DÓLARES SE DIVIERTEN

 En México, a diferencia de Cuba, que es muy frontal, aunque puede equivocarse, la relación con Estados Unidos es compleja, y se le teme, por lo que con frecuencia resulta opaca. Lo dicho no quiere decir que no haya en Cuba quien esté dispuesto a una apertura en grande a Estados Unidos, mundillo intelectual incluido. En México, el nacionalismo es fuerte, pero menos aguerrido y más proclive a buscar soluciones de compromiso con Estados Unidos. A diferencia del pasado, cuando no se quería mucho al "gringo", salvo para sacarle algo, ahora hay un grado muy fuerte de "americanización" de México, si bien ya pasó la fiebre TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte).

       Como ya ha habido ocasión de decirlo, el hecho de que algunos presidentes mexicanos, tres (Adolfo López Mateos, muy recordado "de Oro", Gustavo Díaz Ordaz, más tenebroso, y Luis Echeverría) fueran informantes de la CIA (Central de Inteligencia Americana) no quiere decir, como en su momento lo señalara el ex agente Philip Agee, que fueran propiamente agentes "de". Parecen haber considerado que tratar con la CIA era ineludible.

      Las dificultades para hablar del tema crecieron a principios de los '80 con el asesinato del periodista Manuel Buendía y con el trato público dado al caso del asesinato del agente de la DEA estadounidense (Agencia de Control de Drogas), Enrique "Kiki" Camarena, pocos años antes de la firma del TLCAN. El asunto se volvió no de denuncia desde el nacionalismo, como con los tres presidentes mencionados, sino de una mezcla de temor e imitación. Las cosas se complicaron por la diversificación de agencias de seguridad estadounidense, y no parece que la DEA juegue siempre un buen papel, aunque era a la CIA que se temía en el pasado. Parte de la actitud confusa está en la negativa a reconocer el papel jugado por Estados Unidos en el 68 mexicano, pese a muy buenos trabajos al respecto y sobre el orquestamiento de provocaciones para una intentona de golpe. Habría que salir del estereotipo sobre la "juventud inocente", pero como sea ya casi todo está dicho sobre el tema, salvo por el papel de uno que otro líder estudiantil.

       Rara vez se quiere mencionar las nuevas formas de influencia estadounidense, o simplemente ya es visto como de lo más natural, ni se diga en el mundo universitario, o en parte de la oposición que actúa por consigna, por ejemplo al hablar de "narcogobierno". Menos aún se reconoce cuando México se convierte en lugar de pleito o diferencias entre agencias de seguridad estadounidense.

       Hay al mismo tiempo una extraña credulidad, por bueno y eficaz que, a ciertos niveles, sea el aparato de Justicia estadounidense. Se cree tontamente que la gente colocada en el "congelador" va a dar nombres y grandes sorpresas que "conmoverán al mundo", como Joaquín "El Chapo" Guzmán o Ismael "El Mayo" Zambada, llevados en realidad a callarse (por cierto: como Rafael Caro Quintero), y que en algunos casos han actuado en connivencia con los estadounidenses, que no siempre han querido ninguna "guerra contra las drogas" o "contra el narco", sino tener control para servirse del fenómeno, entre otras cosas para chantajear a gobiernos. O que pregunten por el despeñadero de Evo Morales y Luis Arce en Bolivia.

       Desde las "Certificaciones" de los '80, el tema de la droga sirve para comprometer -en el pésimo sentido- a gobiernos latinoamericanos. El venezolano Nicolás Maduro y el "Cartel de los Soles" es un invento, y lo fue en gran medida el "caso Noriega" en Panamá en 1987-1989. El miedo sí debe hoy andar en burro, porque algunos se creen cualquier cosa, salvo que sea conveniencia, en realidad.

      Ya se ha dicho aquí que nunca hubo "guerra contra el narco" con Felipe Calderón en la presidencia mexicana (2006-2012), sino el ánimo de monopolizar el negocio con un Cartel. El entonces secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, trabajaba para ese Cartel -el que todos querían- y uno más, por lo demás infiltrado por la DEA a través de Edgar Valdéz Villarreal, "La Barbie" (otro tema intocable). García Luna se creía protegido en Estados Unidos, pero fue turnado al "congelador".

       El tema de la relación entre García Luna y Estados Unidos también es tabú, porque difícilmente tomó solo la decisión de asociarse con dos Carteles para retirarse después en Estados Unidos. Hace poco, la FGR (Fiscalía General de la República) afirmó que García Luna fue a Tijuana a rescatar al "segundo tirador", Jorge Antonio Sánchez Ortega, agente del CISEN (Centro de Investigación en Seguridad Nacional), cuando en marzo de 1994 fue asesinado Luis Donaldo Colosio. El periodista J.J. Lemus sostiene, en el libro El Licenciado, que es un invento de la Fiscalía, todo lo que debiera ser aclarado con Sánchez Ortega. Al mismo tiempo, J.J. Lemus ofrece datos tempranos sobre García Luna en el CISEN, sus contactos y algo más: su pronta y fuerte relación con la CIA. No se puede afirmar más, fuera de lo dicho de los "amarres perros" del chief of staff con la seguridad estadounidense (Brent Scowcroft), para ver si hay algo más que un asunto de "hacerse bolas", o si pudiera ser que Colosio fuera considerado un estorbo para un proyecto que, además de transexenal, era transnacional. O sea, que Colosio fuera visto como algo más que un pobre tonto despistado. El presidente Andrés Manuel López Obrador, nunca exento de "colmillo", habló de crimen de Estado y de no indultar a Mario Aburto, el llanero solitario, mientras no diga "lo que sabe", porque algo no va: hay elementos para pensar que Aburto y su familia optaron por ocultar bastante pensando primero en "Mario" y no en el valor de la verdad completa, no a medias. O nada tiene relación con nada y sólo es cosa de resultar "ganón" en cada ocasión. Con el agravante de que, como lo indicó el periodista Carlos Ramírez en El Independiente (además de que Colosio no era muy TLCAN), ni a varios cercanos ni a descendientes parece importarles que sí haya cuando menos modo de acercarse a lo más plausible, si se opta, a diferencia de gente previa, por algo que no sea salvar todas las apariencias -hasta las de Aburto- y por atar cabos. (da click en el botón de reproducción).



lunes, 16 de marzo de 2026

REPÚBLICA DE PELAFUSTÁN

 Lo declarado por el actual líder cubano Miguel Díaz-Canel, en el sentido de que hubo una decisión colegiada, que incluyó al retirado Raúl Castro (94 años), puede indicar una deferencia, en parte, porque, a diferencia de lo sucedido con "Fidel", no hay ningún culto escandaloso a la personalidad de "Raúl", descubierto a destiempo. Lo otro es la presencia del nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, que puede ser en parte simbólica, ya que dicho pariente no tiene ningún cargo. Ya en negociaciones previas, en tiempos del presidente estadounidense, Barack Obama, estuvo un hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro Espín, sin que sea reprochable, porque tiene muy buena formación. No pasa lo mismo con el nieto. Y ninguno de los dos está dirigiendo nada, como tampoco Raúl Castro, tal vez en la decisión a título consultivo (otra vez: apenas ahora incluso gente cercana anteriormente a Raúl Castro se ha percatado de lo que propuso, y que no tiene nada que ver con "vamos a movilizar a las masas" -"modito" que Díaz-Canel parece haber puesto a remojar). Como se desprende de lo dicho, Raúl Castro está ligado a formas de apertura y de cuestionamiento de las trabas burocráticas. O entonces, como parte de la burocracia cubana, se hace fidelismo como forma de gatopardismo. Hay tanta desinformación como la que viene en la repetidora del "narcogobierno" mexicano, a lo que la presidentA de México, Claudia Sheinbaum, respondió que el mandatario estadounidense, Donald J. Trump, está desinformado. O es su nueva manera de llevar al límite cuando empieza la renegociación del TMEC (Tratado México Estados Unidos Canadá).

       Los medios de comunicación masiva raramente informan. Recientemente, Cuba abrió la posibilidad de buena parte de lo que quiere Trump: que cubanos del exterior inviertan en la isla. No es meramente declarativo, sino que está precisado cómo, cuándo y dónde.

      Hay que considerar que la relación entre Cuba y Estados Unidos, Florida en particular, tiene la fuerza de varias oleadas migratorias (a las que es ajeno Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado). Una parte se fue después de la Revolución de 1959, y es conocida como la de los "gusanos", que pudo incluir gente a quien se les confiscó algo, aunque mucho era, sobre todo, estadounidense. Después apareció otra generación, la de los llamados "maceítos", interesados desde Estados Unidos en ayudar a Cuba, y sin relación con la mafia y el terrorismo, por si Trump no sabe quién volaba (en pedazos) aviones cubanos de pasajeros u operaba en distintos países de América Latina de manera siniestra (como para matar agentes de la DEA por ejemplo, la Agencia de Control de Drogas, en beneficio de la Central de Inteligencia Americana, esto en México). Después, los "marielitos", no todos delincuentes, aunque sí bastantes, a principios de los '80, cuando ya más de una cosa no iba en Cuba ni con su esbozo de apertura al turismo. Después, los que salieron a medida que las condiciones de vida en Cuba se fueron degradando. De donde la importancia de las remesas desde Estados Unidos para Cuba y de los lazos familiares. Salvo para alguno de tour perdido en La Habana Vieja, Cuba ya no es el país del rón para satisfacción de Ernest Hemingway ni del tabaco en la boca de "Fidel". Ahora, pese a la importancia del turismo (y los errores monumentales en el rubro), no es parque temático, y la tercera fuente de ingresos para Cuba son servicios profesionales, por más que los médicos internacionalistas  no sean bien pagados. Ya se sabe desde John F. Kennedy que la victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana. Pero Cuba logró un desarrollo médico notable y comprobable en varios rubros y también en el de la alfabetización. Ahora que la salud y la educación no son negocio y si lo son, peor. Para no hablar, como ya se hizo antes, de carreras en el deporte.

        La apertura se está proponiendo en infraestructura y agricultura, para cubanos del exterior, sin necesidad de residencia. Se incluyen también en parte las finanzas, con la apertura de cuentas en divisas, e inversiones no limitadas a pequeñas empresas. Como esta, pueden haber algunas medidas más que respondan a la realidad de la diáspora. No sería sino "desburocratizar" lo que ya existe. Y si se ha hablado del turismo, adelante si quieren afear más La Habana e inventarse "la pequeña Dubai". El punto está en que se encuentre al mismo tiempo la manera de relanzar un calidad de vida más o menos general que sí fue una realidad, por más que los riquillos crean que el socialismo de Estado es cosa de "muertos de hambre".

      Si Trump va a cometer otro error -y véase cómo lo presionan quienes están contra él para "sacar al castrismo" (¿para dejar a los más ineptos y una caquistocracia más?) y las castañas del fuego, que invada de día, porque con tanto apagón de noche todos los gatos son pardos. En cuanto a "tomarse Cuba", Trump da signos de la vanidad del que no entiende que está mal rodeado, gente criminal incluida, del primer ministro de un país hasta presidentes de otros. O el asunto es en serio y entre Estados o es de los grupos de presión y los "duros" de turno, porque ni Rubio debiera estar donde está. "Tomarse Cuba" y considerarlo un honor es vetusto, como el "i took Panamá" de Theodore Rossevelt hace 121 años. Así, si no hay aprendizaje de lo ocurrido con Irán: "volver a Estados Unidos grande otra vez" está bien, no multiplicar los pleitos en el exterior ni la patanería. Ni que el gringo anduviera solo por el mundo haciendo y deshaciendo, cuando a lo sumo se le pasan sus exabruptos de chivo en cristalería. Corre tiempo. No vaya a ser que Trump haga lo que Bad Bunny dice. Sepa. (da click en el botón de reproducción).


       

A CADA INSTANTE

La decadencia de Occidente, como la de Estados Unidos, es relativa, y se plantea en parte ante el ascenso chino y, en parte también, ante la...