La ligera ventaja adquirida en las elecciones peruanas por Keiko Fujimori puede llevar a tener en cuenta de quién es la candidata, dejando de lado su "!vuelve el orden!" que sirve para tomar prestada la reputación -algo maltrecha- de papi y deslizar que hay desorden armado, ahora por la delincuencia. Ya ha habido ocasión de describir aquí cómo el gobierno de Alberto Fujimori acabó sirviendo al crimen organizado, y cómo Keiko Fujimori fue saliendo de la cárcel.
"La embajada" está a cargo de Bernie Navarro, que no es un diplomático, sino gente de negocios, csado con una peruana de dinero y cercano a Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado, para quien el mismo Navarro recaudó fondos. De lo que se trata es de sacar a China del negocio del puerto de Chancay para desplazarlo hacia el de El Callao, para beneficio estadounidense. Cerca de 600 empresas estadounidenses operan en el Perú, con el respalde la AmChamPerú (Cámara de Comercio); hay otro espacio de competencia con China, el de la minería, que se lleva casi el 70 % de la inversión estadounidense. China es el principal comprador de cobre peruano. Empresas chinas se han metido en los sectores de infraestructura y comunicaciones.
Hay fuerte presencia estadounidense en los medios peruanos, a través de organizaciones no gubernamentales (ONGs), y en parte en la Oficina Nacional de Procesos Electorales, donde se había ido a meter la USAID (Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional). Bernie visita mesas y autoridades electorales, como el Jurado Nacional de Elecciones. Con todo, el favorito del presidente estadounidense era Rafael López Aliaga, alcalde de Lima, capital peruana, pero de todos modos Keiko Fujimori estudió en Estados Unidos, y Rubio se encargó de limar asperezas para que se aliaran los dos derechistas. Fujimori estuvo casada con un estadounidense. En suma, es el "ala Rubio".
Los organismos electorales no parecen seguros de ser independientes. El candidato peruano de izquierda, Roberto Sánchez, alegó fraude con el voto de los peruanos en el exterior. El problema que se plantea, pruebas o no, es del recién nombrado canciller del Perú, Carlos Pareja: cercano al partido de Fujimori, Fuerza Popular, y a Carlos Díaz-Rosillo, asesor de Keiko Fujimori, y quien ocupara cargos de confianza con papi, Alberto Fujimori.
Cuando cayó el presidente Pedro Castillo, la sucesora, Dina Boluarte, corrió a coordinarse con "la embajada", en tiempos Demócratas. Otro presidente, José Jerí, fue defenestrado por coquetear con China. Fue ya en tiempos de Trump, con mayor injerencia militar en el Perú. Navarro se comprometió en el Congreso estadounidense a "erradicar" la creciente influencia china.
Otros gobiernos sudamericanos se han visto envueltos en problemas similares, como el de Venezuela y el de Ecuador, que busca a través de el ex vicepresidente Jorge Glas un chivo expiatorio para un escarmiento antichino. No parece que el Perú pueda decidir soberanamente sobre su economía ni, a partir de ella, sobre su política, dada la injerencia poco disimulada de Estados Unidos. Quien habló de "puertorriqueñización" de América Latina no se equivocó. Hasta Argentina lo hace, nada más que "a lo grande", sin que quede claro si las diferencias que quedan son las propias de un Estado Libre Asociado o algo parecido, al no haber ya quien confíe en la auténtica independencia , de la que no se sabe bien en qué consiste, sobre todo en lo económico. Por lo demás, si Keiko Fujimori quisiera realmente arreglar algo, en serio, tendría que vérselas con los dos poderes corruptos que la han ayudado, el judicial y un legislativo que controla desde hace rato. O sea que, si "!vuelve el orden!", la señora se tendrá que meter un buen balazo en el pié. (da click en el botón de reproducción).
Miguel Ángel Mancera fue jefe de gobierno de la Ciudad de México (CDMX) entre 2012 y 2018, sucesor de Marcelo Ebrard y defensor de Andrés Manuel López Obrador, con quien mantuvo una relación cordial hasta el final, ahora que el presidente ya no lo es. En algún momento, Mancera cayó de la gracia de la gente del Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa), pese a que López Obrador trató de defenderlo, incluso públicamente. Mancera terminó de caer cuando, hacia el final de su periodo, hubo un repunte de la delincuencia en la capital mexicana, por razones ajenas a Mancera y que éste trató de evitar y explicó hace poco en un programa con Eje Central. No se le conoce personalmente al ex jefe de gobierno ninguno acto de corrupción particular, aunque los haya habido en parte de su equipo, y cuando se inició como jefa de gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum se hizo erróneamente eco de la cacería.
Mancera resultó bastante independiente, deseoso de evitar la "política" y de centrarse en resultados. Alguna gente cercana a él consideraba lo siguiente, habida cuenta de que Mancera tenía dinero heredado de su padre, a través de la cadena "Los Bisquets de Obregón": "como tiene dinero, no tiene necesidad de robar". Es una explicación extraña, porque supondría que los que roban son los que no tienen dinero. En México hay gente con recursos suficientes que encuentra de todos modos la forma de robar, y hay gente de escasos recursos que no roba, y que además se niega a hacerlo. Quien afirmó lo mencionado de Mancera se encontró con un cargo capitalino y es alguien recto, pero con el cargo no pudo evitarse creer que era un privilegio y no un nuevo servicio por brindar, por lo que empezó el trato "de arriba" o "por encima del hombro" con gente de presunta -parecía que la había- de confianza. Digamos que, para lo que ganaba la persona, tampoco había necesidad de sentirse con alguna forma de superioridad. Pero si había "grupo" en torno a Mancera, no era ajeno a cuestiones de estatus que con frecuencia los seres humanos se "huelen" entre sí como algunos animales la cola. "Cosa de olfato". Quien hablaba así de Mancera consideraba "intratable" a la gente de MoReNa, probablemente refiriéndose a un sector de clases medias bajas no exento de alguna forma de resentimiento social. Pese a las concesiones de la actual presidentA, aunque menos que antes, ahora es gente de clases medias con otra actitud la que ve con buenos ojos a Sheinbaum. Mancera se fue a proteger al Senado, pero sin despotricar. Se quedó con un programa "Entre amigos con Mancera" que muestra los límites de sectores mexicanos de clases medias, carentes de liderazgo, por más resonancia que tengan en los medios, y todo por PRIVILEGIAR el estatus sobre la igualdad formal, pese a las apariencias del trato.
Fue a través de su procurador que Mancera erró, entre otros factores. Hubo dos casos, uno conocido como "el de la Narvarte" y otro el de "Lesvy Berlín" que volvieron a mostrar las dificultades del aparato judicial mexicano. Intentos de ventaja aparte (contra el góber precioso veracruzano Javidú), "el de la Narvarte" resultó en que el procurador, cercano a Mancera, se evitó la verdad más probable: el contubernio de autoridades judiciales y policíacas capitalina con una red de trata que pudo incluir narcomenudeo. Por cuestión tal vez de estatus, el procurador quiso evadir un escándalo mayor y prefirió quedarse en una versión de los hechos descabellada. En el caso de Lesvy Berlín, una persona de 22 años asesinada por su novio, el procurador se sumó a todos los que quisieron simplificar y sacar ventaja del caso. Por más que el novio fuera culpable, se supone que andar a las cuatro de la madrugada en Ciudad Universitaria con droga y alcohol -no poco- encima es un ilícito y una irresponsabilidad, aunque no pueda servir de coartada para no investigar y "cerrar" el caso con un estigma. Se recurrió en ambos casos al estatus estereotipado por encima de la ley: "una colombiana" y "una mujer drogada". Es lo mismo que "como tiene dinero, no roba". O como asociar MoReNa con "resentidos sociales" (aunque los haya). El procurador se olvidó de "primero averigua, luego dispara".
Tal vez "Entre amigos con Mancera" se encuentre alguien que no sea de algún tipo de estatus. Así se perdió el jefe de gobierno, sin fijarse en lo que puede haber detrás del estatus de gente como Genaro García Luna, Isabel Miranda de Wallace o los que acusaron a Florence Cassez. Se estuvieron todos "olfateando": unos el resentimiento, y otros el estatus, pero sin vocación de liderazgo, o también porque no son condiciones para hacer valer la independencia de criterio. Claro, siempre habrá algo "detrás", suficiente -como le ocurrió al procurador- para no ver lo que había "delante". López Obrador fue capaz de pasar por encima de lo mencionado (y a su modo, Mancera también). Pero primero se es un ser humano (y potencial inhumano, si se prueba) antes que "la colombiana", "la chava drogadicta" o "la francesa". Incluso antes que "la mujer", por lo que tampoco hay mucho de qué disculparse, como lo hizo Sheinbaum, en el caso de "Lesvy Berlín", que es tragedia porque no es de víctima inocente -tampoco propiciatoria- contra el villano de turno. Aquí termino de contarles el corrido...(da click en el botón de reproducción).
Hace pocos años, un candidato a la presidencia ecuatoriana fue asesinado. Se culpó al ex presidente Rafael Correa y así la candidata Luisa González, de la Revolución Ciudadana (RC), perdió votos y no ganó. Mucha gente lamentó el asesinato de dicho candidato, Fernando Villavicencio, enemigo de Correa y vinculado a la CIA (Central de Inteligencia Americana). Varios de los participantes en el hecho, colombianos, fueron posteriormente perdiendo la vida, lo que dificultó el esclarecimiento de lo sucedido, de por sí en circunstancias extrañas, ya que al momento del crimen, el aparato de seguridad de Villavicencio se había ausentado.
Tiempo después, cayó en España el narcotraficante de Los Lobos (CJNG_Cartel Jalisco Nueva Generación), Wilmer "Pipo" Chavarría. Noboa anunció la captura con bombos y platillos, como se dice. Chavarría fue acusado de ser el responsable de la muerte de Villavicencio. Para sorpresa, Chavarría declaró que temía por su vida en el Ecuador, entre otras cosas por lo siguiente: aseveró que una persona a John Reimberg, ministro del Interior del Ecuador, le aseguró que el asesinato de Villavicencio...lo ordenó Noboa. No fue todo: Chavarría dijo haber sido presionado para involucrar a Correa. Supuestamente, Noboa temía que Villavicencio ganara, aunque no era posible. Lo que sí, que en algo bien orquestado los votos de Villavicencio se fueran contra González. Lo más simpático: Chavarría dijo -y no fue la primera vez que se mencionó- que Noboa, que se dedica al...narcotráfico, lo ve como un competidor. Reimberg, por su parte, encontró el modo de mandar a amenazar a Chavarría en España.
Como en México, quienes acusan a la izquierda de ser "narcogobierno" deberían asegurarse de no tener "cola que les pisen" o, como se dice, "para tener la lengua larga hay que tener la cola corta", o como se dice en el Ecuador, "no tener rabo de paja". Hablar de Rocha Moya (Rubén), gobernador de Sinaloa con licencia, puede sonar bien si no se omite hablar del ex gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, o del ex de Michoacán, Silvano Aureoles, como se omitió hablar de ese "prócer" de Jalisco, émulo de Mariano Otero, que es Enrique Alfaro, mientras se intenta juicio político contra el góber precioso de Nuevo León, Samuel García. O entonces se trata de otra cosa: como es sabido, los gobiernos del PRI (Partido Revolucionario Institucional) y de Acción Nacional (PAN) salieron con una preciosa galería de gobernadores involucrados en corrupción y/o con el crimen organizado.
Entonces el problema es de ausencia de Estado, no de ver a favor o en contra de qué gobierno se está, según la creencia ideológica. Para más señas y quienes creen a ciegas en toda la Justicia estadounidense, son dos presidentes -si lo de Noboa es cierto- que apoya Estados Unidos (junto al hondureño Juan "Robando" Hernández) involucrados en el narcotráfico, sin hablar de que la peruana Keiko Fujimori estuvo en la cárcel y el colombiano Abelardo de la Espriella ha sido abogado de corruptazos. Una cosa es señalar cierta ineficacia de la izquierda para gobernar: otra, del combate a la criminalidad mediante la supracriminalidad, que es un aspecto presente en el gobierno estadounidense, el actual incluido. Es jugar entre la gente con la admiración de quienes "sí saben cómo hacerlo"...y a la mala.
Ir a hacer simulacros judiciales tampoco sirve, desde la base del tipo capaz de cualquier cosa con tal de que le rebajen la condena y escándalos tipo Odebrecht, hasta, como en el Ecuador bajo la presidencia de Lenín Moreno, cambiar "a dedo" al 70 % del aparato judicial -de manera inconstitucional- para que se preste a acusar a Correa. ¿La independencia del Poder Judicial no se pide cuando se trata de perseguir a la izquierda? U orillar al presidente peruano Pedro Castillo a un costoso error porque denunció que la libertad se ha vuelto "libertinaje" en los medios -como en buena medida en México-, corrupción en el Congreso y en el aparato judicial. ¿Y la libertad de expresión? Si es la del más fuerte, es de un proceso de des-civilización, al que están contribuyendo los medios, salvo excepciones. Parte de este proceso está en minar las primeras bases del capitalismo (incluyendo el estado de Derecho), a lo que se presta la extrema izquierda (da click en el botón de reproducción).
Ahora resulta que América Latina está viviendo un "giro" -otro-, esta vez a la derecha, cuando antes se anticipaba una nueva "ola" progresista.
No parece haber modo de que derecha y delincuencia no estén asociadas en América Latina. El "junior" que gobierna el Ecuador, Daniel Noboa, no ha podido con el "paquete" de la violencia y ahora el Ecuador tiene lugares muy poco honorables, luego de empeñarse en mostrar que el "deshonorable" era el ex presidente Rafael Correa. De las 10 ciudades más violentas del mundo, seis son ecuatorianas (Manabí Centro, Quevedo, Guayaquil, Babahoyo, Machala, Esmeraldas. !Gracias, Chiquita Banano!. Debe haber cosas mezcladas: desde cierta permisividad con el tráfico banana con coca hasta bandas que se deshacen y empiezan a hacer negocios por su cuenta, como el secuestro y la extorsión, que es lo que le tocó a Colombia (con las "bacrim", bandas criminales) y le toca en parte a México, aunque este país ya no tiene sino a dos entre las 10 mencionadas: Culiacán, algo entendible por la fractura del cárte de Sinaloa, y Ciudad Obregón. Ya no está Ciudad Juárez, mucho más pacífica. Entre las 50 más violentas, Ecuador coloca a una más, Santo Domingo de los Colorados. Noboa no es ningún "Bukele ecuatoriano", ya que quien se ofrecía a serlo, Jan Topic, se fue a la izquierda con Revolución Ciudadana. Casi la mitad de la violencia se concentra en la provincia costera de Guayas, donde está la ciudad de Guayaquil, capital económica del Ecuador. El "gobierno" de Noboa no tiene mayor experiencia, salvo para golpear a la oposición, fabricándole nuevos casos a Correa o tratando de desprestigiar a la ex candidata presidencial, Luisa González. En suma, se trata de un comportamiento de gobierno y no de Estado.
Sería bueno que algunos o no se precipitaran a declararse vencedores, o lo hicieran con la adecuada certeza. Noboa hizo varias ilegalidades previas a las elecciones presidenciales que por lo demás ganó con un país partido a la mitad. Justo antes del torneo electoral, Noboa declaró estado de excepción -es en lo que se pasa el tiempo- y hubo problemas con boletas. ¿El margen de "chanchullo", como se le llama en el Ecuador a la trampa? Luisa González explicó como las autoridades electorales se sujetaron al gobierno de Noboa, se usaron para la campaña de éste fondos públicos, el amedrentamiento en el conteo (reconocido por la Organización de Estados Americanos-OEA), la compra de votos, la militarización excesiva de los recintos electorales y un problema no menor con actas con tinta sin secado rápido que transfirió votos y llevó a la anulación de sufragios (también dicho por la OEA).
En Colombia, el abogángster Abelardo de la Espriella no llegó ni al 50 % de votos, pero se declaró ganador, pese a posibles irregularidades, entre otras cosas en el conteo de actas sin firma. Sería deseable -como también en Honduras, con el triunfo de Nasry Asfura, "Papi a la orden"- que la supervisión electoral sea más transparente y apegada a la normatividad, sobre todo cuando los resultados son muy, pero muy cerrados, aunque no fuera el caso de Asfura. Noboa ganó en 2025 por 55 % de votos contra 44 % de González, pero en Colombia es más cerrado: De la Espriella, 49.6 % contra 48.7 % de Cepeda, descontando irregularidades de la firma de los hermanos Bautista. Lo mejor es el empate técnico en el Perú, de nuevo con problemas de conteo, aquí con los votos del extranjero: poco más del 50 % para Keiko Fujimori y 49.89 para Roberto Sánchez. Ya se la saben, carteras y celulares y todo lo que traigan: ganan "haiga sido como haiga sido". Se plantea la siguiente pregunta: ¿tienen los aparatos electorales margen o están cooptados, o es el tipo de problemas que sólo existen cuando gana Nicolás Maduro en Venezuela?
Hay una gran diferencia entre el presidente salvadoreño, Nayib Bukele (a quien trata de imitar físicamente de la Espriella) y sus resultados reales, y lo que ofrecen "líderes" derechistas en varios países sudamericanos. Bukele arrasó electoralmente. Lo que es menos seguro es que mucha gente quiera más de fujimorismo en el Perú, más de parapolítica o similares en Colombia o más containers de "Bonita coca" siendo que, por lo demás, Noboa es, como De la Espriella, estadounidense además de tener la nacionalidad local. Lo anterior, pese a la forma poco elegante de Bukele para reelegirse, también con una victoria abrumadora. Noboa, Fujishock desde el Congreso y otros desconocen que, si son gobierno, deben tomar en cuenta que ni están sólos, ni indican las votaciones que son dueños del país. Pasemos sobre el mundo maravilloso del presidente estadounidense Donald J. Trump. La derecha tiene pocas razones, cuando le quedan algunas, y encima no le alcanzan ni los medios de comunicación masiva para romper lo que es un empate de fuerzas, que se sostiene igualmente en la falta de ideas en la izquierda (por ejemplo, en el presidente colombiano saliente Gustavo Petro, hazmerreír de las redes). Ecuador, Perú y Colombia son casos de juniors no muy distintos de Michel Martelly en Haití. No van a arreglar gran cosa, salvo hasta donde Estados Unidos quiera un poco más de "control del caos" Solo que, en vidas, la gente va a poner las suyas, eso sí, a diferencia de lo que ha venido ocurriendo en México, salvo en la proverbial mezcla de mala voluntad e ignorancia de cualquiera que se cree medianamente "a salvo". De Hugo Chávez, del comunismo-que-todo-lo-quiere-gratis, de los "pobrecitos cubanos", la amenaza de "Putín" o lo que se invente. Victoria pírrica, se le llama (da click en el botón de reproducción).
Ya ha habido oportunidad de decir, en otro espacio, que la izquierda renunció a su historia. A su modo lo afirmó el comunista italiano Domenico Losurdo cuando se refirió a la izquierda que había "huido de la Historia". Agregó Losurdo que la izquierda pasó a ausentarse del problema de la guerra y la paz y de la necesidad de esclarecer el origen de más de un conflicto reciente. Hay excepciones, aunque con frecuencia de propaganda y no de análisis, pero ni siquiera lo que queda del movimiento comunista internacional, dividido, llega muy lejos, al confundir conceptos con elementos de retórica.
El "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski no es el primer neonazi que se aparece mientras gran parte de los medios silencia el hecho o se hace de la vista gorda, en el mejor de los casos. Al principio del conflicto en Yugoslavia, en 1991, los servicios secretos alemanes metieron la mano para destruir al país, de lo que ya hay elementos de prueba, canalizaron luego armas de la antigua Alemania Oriental a los separatistas, y establecieron canales de comunicación con ellos (más de los que ya habían conservado desde los años '60/70), incluido el presidente croata Franjo Tudjman, mientras se repetían un mar de creencias sobre "los serbios malosos". A través de esos servicios, Alemania ayudó a antiguos aliados de la Alemania nazi, entre los croatas y los musulmano-bosnios. Croacia resuscitó los símbolos de la época de alianza con el nazismo, buscó minimizar el exterminio de serbios, comunistas y gitanos durante la Segunda Guerra Mundial, y se puso a las canciones alemanas nazis en Zagreb, capital croata, tomando a los "serbios que matan pollitos croatas" como licencia. El asunto duró bastante, hasta la selección croata de fútbol cantando canciones de los ustashi, los aliados croatas de Hitler. Para ello estaba la reivindicación de cierta música fascista de Marko Perkovic, "Thompson", que llegó hasta los vestidores croatas. ¿Alguna condena al gobierno de Tudjman en los '90? No, que se sepa. Del lado de los musulmano-bosnios hubo terroristas -como don Osama Bin Laden, que Dios y la Santísima Muerte lo cuiden- y, hay que decirlo, gente de Irán (cinco mil toneladas de armas, formación militar y ayuda de inteligencia). ¿Algún problema? Ninguno. Todo era por "el carnicero de los Balcanes" -un yugoslavo serbio- y "odios ancestrales", o "no les entiendo nada pero los serbios son malos y mal averiguados". No se decía mucho de lo que parecía revanchismo alemán, como ahora a través de Ucrania. Total, "yo le voy al que gane". Se agregó el espíritu lumpen de aficionados al fútbol -que también hizo la fama de los equipos serbios. Pero es que los de la selección croata están bien guapos.
¿Cuál sorpresa? Parte de este "renacimiento", hoy en remojo, tuvo que ver, como en Ucrania, con el regreso de la antigua diáspora, que había salido con la victoria de los comunistas. Los vínculos de los nazis croatas con El Vaticano, la Cruz Roja Internacional y Argentina son una joya, pese a que un peronista lo niegue (el mismo líder croata nazi, Ante Pavelic, fue a recalar en Argentina). Cosas del Sur global. Más de un croata está en los intentos separatistas pasados del oriente boliviano. La conclusión lógica es que el presidente estadounidense Donald J. Trump es "fascista". Y que se silencia qué especie de gente es desde el croata Tudjman hasta Zelenski, cuando no, para un libertario, es una pobre víctima del imperialismo ruso, cuando Tudjman a su vez era una pobre víctima del proyecto de la "Gran Serbia". Pobres nazis, neta (da click en el botón de reproducción).
El gobierno de Cuba ha dado a conocer, más con el paquete de medidas recientes, una friolera de 176, lo suficiente para que más de uno hable de "capitalismo", lo que no es del todo falso, ya que hay, como se dice, "manga ancha" para el capital extranjero, que ya la tenía en parte en el turismo, y para empresas del sector privado, de mayor tamaño que las mypimes (medianas y pequeñas empresas), además -que es del interés estadounidense- para cubanos del exterior, en algo que ya se venía anunciando.
Parte de las medidas responde a iniciativas planteadas desde hace ya mucho tiempo por Raúl Castro, y no sólo él, por cierto, en dos sentidos: acabar con el igualitarismo y con la ineficiencia estatal. El punto de partida es que, contradictoriamente, mientras el socialismo debería avanzar hacia la propiedad social, las insoslayables condiciones de cerco han llevado con frecuencia al reforzamiento, a través del Estado, del verticalismo, la centralización y la "estadolatría" como respuesta. El Estado, en vez de reducirse, se amplía en países en los cuales se trata de un "Estado" que "cae" sobre la sociedad, y que hace mucho que requiere de descentralización, pero, además, de ligar el salario a la productividad y el excedente, con cálculo costo/beneficio. No debe ser un Estado para "empleómanos" que se refugian en él sin aportar lo debido en trabajo de cantidad y calidad. Raúl Castro ya había planteado el problema y la necesidad de reducir el tamaño del Estado. Por lo que toca a la igualdad, no es lo mismo que la equidad, por lo que el igualitarismo puede ser el equivalente, por ejemplo, de dar en un mismo salón de clases la misma calificación a todos, por anticipado, al margen del esfuerzo y el mérito: con una calificación medianamente buena, los habrá que no consideren necesario esforzarse -la sobrevivencia del más inepto-, y una injusticia para el que sí quiera aprender y salir adelante. En parte, Raúl Castro buscó entre mypimes (medianas y pequeñas empresas) y en el campo, cooperativas. Las reformas anunciadas tienen un buen grado de descentralización, llevado a cabo a través de los municipios y una mayor autonomía en las decisiones. Parte de la idea es que, contra el deseo de muchos cubanos, el Estado deje de estorbar iniciativas locales.
Dicho sea de paso, es de celebrarse que no se considere "traición" la discrepancia, y como parte de la misma, hay una invitación soterrada a distintas formas de privatización en las que la entrega de participación al capital no lo es a la propiedad social ni a la iniciativa de los trabajadores, por lo que las medidas van en direcciones una positiva y otra contraria, al dejar entrar "poderes fácticos" que pueden empujar no a una sana competencia, sino a la concentración económica. Iniciativas interesantes se han planteado en la matriz energética, con energías renovables, y en lugar para pymes en el campo. Cuba no es nada más turismo.
Por lo que respecta a la empresa GAESA (Grupo de Administración Empresarial, S.A.), parte de su opacidad ha sido para evadir un bloqueo que no es inventado y para destinar recursos a la Defensa cuando se está ante el riesgo más o menos latente de agresión foránea. No parece que el presidente estadounidense Donald J. Trump la quiera, pero cree aparentemente que el secretario de Estado, Marco Rubio, es "el que sabe", cuando es alguien patológico. Lo dicho no excusa a GAESA de errores al destinar recursos excesivos al turismo y descuidar otros sectores, como el de la electricidad.
Como lo que busca hacer Cuba no está muy alejado, por ejemplo, de lo hecho por Vietnam y en parte por China, no tiene sentido seguir amedrentando y, como dijo el líder cubano Miguel Díaz-Canel, servirse del pueblo cubano como carne de cañón cuando se hacen grandes negocios con el mismo Vietnam -incluso para contrarrestar a China- y a ésta se la deja en paz. El "tráfico" entre cubanos en la isla y en Estados Unidos es un hecho, y Cuba ha abierto mayores puertas para regularizarlo. Otra cosa es que alguien obtuso como Rubio sea el siguiente en obtener el "pase" de Trump para crear una situación de "peor imposible", acelerando a los de "la resistencia"...hasta el último cubano. Lo primero es no dar por sentado que el pueblo cubano es homogéneo, porque hay divisiones, un buen rechazo a lo mal hecho en Cuba y también a que se lo quiera dizque "salvar" desde afuera. También hay gatopardismo, aunque menos que en México, por lo pronto. Si de noche todos los gatos son pardos...hágase la luz. Pero no como al capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro. No son los fogonazos manera de hacer luz sobre las cosas. Que mejor los vecinos digan qué negocios quieren -"ya salió el peine" en Irán- para negociar y aislar a bomberos pirómanos (da click en el botón de reproducción).
En la mayoría de los medios de comunicación mexicanos, pareciera que de lo que se trata ya no es de logos (razón), sino de regodearse en el pathos (emoción) y, como lo señalara hace poco Hernán Gómez Bruera, de arrebatarse la palabra sin el menor respeto ni la menor regla, a lo que hay que agregar que en más de un caso ya no se trata de habla, sino casi de chillidos, a lo que se suma la pasión de lo que se conoce en México como "amarrar navajas", todo entre mala voluntad -para golpear con saña- e ignorancia pueblerina. Si se trata de hacerse pathos, pero además no se tiene sentido del ridículo, salvo para hacer caer en él al otro, ya se está en la deriva patética del "relajo".
La siguiente de "con los de siempre" estuvo en colar al "presidente" Volodimir Zelenski -en lo que juega un papel asqueroso el presidente francés, Emmanuel Macron-, de Ucrania, para volver a chantajear al estadounidense Donald J. Trump. A estas alturas, a Rusia no le queda más que tomar una parte faltante de la región de Donetsk (Konstantinovka-Slaviansk-Kramatorsk) para terminar el asunto, considerando además que las tropas rusas evitan deliberadamente blancos civiles, por varios motivos, entre ellos el de no agredir a una población considerada afín, lo sea o no, si llega a estar dividida. En la reciente reunión del Grupo de los Siete, los "aliados" fueron ellos también a tratar de engañar a Trump, del que cabe preguntarse hasta dónde cuenta con información fiable: ya se tragó un "potencial nuclear" inexistente de Irán y pretexto de Israel, y le costó por cierto un funcionario al mandatario. también cree que Cuba está "a punto de caer", pero no cae, aunque sea porque todo hace un rato que ya está "medio caído". Como sea, completar la toma del resto faltante de Donetsk es algo que podría ocurrir antes de fin de año y el ejército ucraniano ya no tiene posibilidad de pasar a alguna contraofensiva. Los "aliados" llaman a "no negociar" el faltante, pero es un pretexto más.
Como los soldados desertan, Zelenski sigue buscando reclutar extremistas, para lo que no le importa reinvindicar a neonazis como los de la UPA (Ejército Insurgente Ucraniano). Como esta organización, partidaria de una Ucrania independiente, la emprendió contra los polacos durante la Segunda Guerra Mundial, asesinándolos en masa, por decenas de miles en las regiones de Volinia y parte de Galitzia. En 1944, la UPA optó por aliarse a la Alemania nazi en retirada, y decidió seguirla contra los soviéticos, lo que hizo hasta 1949 ya por cuenta propia. El reconocimiento de Zelenski a la UPA provocó el enojo de todos los sectores del espectro político polaco. Zelenski bautizó "héroes de la UPA" a una unidad de operaciones especiales del ejército ucraniano. Los polacos consideran lo hecho por la UPA en Volinia entre 1943 y 1945, con 100 mil polacos muertos, un genocidio. Fue de una crueldad especial, al cercar cientos de aldeas e incendiarlas matando a sus habitantes con sierras, herramientas agrícolas y cuchillos, además de "balazos, no abrazos". Polonia le dió unos días a Zelenski para rectificar. Al mismo tiempo, Zelenski glorifica con honores a cuánto nazi ucraniano haya que recordar: ha sido el caso entre otros del reentierro de Andri Melnik, como parte de un "panteón destacado de héroes ucranianos del siglo XX". Melnik se pasó el tiempo escribiéndole a Hitler y sus militares el equivalente de "soy tu fan", incluso más que otro ucraniano glorificado, Stepan Bandera. Melnik fue reclutado por la inteligencia militar nazi (Abwehr).
No queda claro por qué nadie critica a Zelenski, salvo los polacos, aún tratando de "componerla", o si, pese a lo recientemente sucedido, hay quien crea en el mismo Zelenski porque es judío. No se explica qué hace un pro nazi abierto entre democracias como la francesa, la británica o la "europea" (para no hablar del rearme alemán), que nadie le diga tampoco gran cosa a Macron o que vayan "en bola" a tomarle a Trump el no muy abundante ni ordenado pelo que le queda. Cabe considerar que, a diferencia de Rusia, y como sucedió en Mariupol, Ucrania toma a civiles como "escudos humanos", y ataca a civiles, como en recientes ocasiones en el Donbás. Los nazis eran de una cobardía similar: frente al avance del Ejército Rojo, en el repliegue se cebaban sobre civiles. Sobre Melnik (que se peleaba con Bandera por los fondos nazis), Zelenski declaró: "el país tiene la oportunidad y la obligación moral de volver a enterrar a Melnik en su propia tierra", por "los ucranianos que defendieron la idea de soberanía nacional". Rusia está a dos o tres meses de mejorar su tecnología en drones y seguramente que calculando que Trump puede verse envuelto en mayores dificultades cerca de las elecciones estadounidenses de medio-término. Ir a chantajear a Trump es ganar tiempo por parte de los "aliados" -Zelenski y otros- a la espera no de cambiar las cosas en el frente de Donetsk, sino de seguir utilizando a Ucrania para desgastar a Rusia. Ya está Zelenski reclutando discapacitados y no anda lejos, como Hitler en su momento, de agarrar chavitos para enseñarles a disparar y mandarlos al frente como si estuviera con un Play Station. Y un detallovski: los rusos rescatan los cadáveres de los suyos, a riesgo de que les disparen los ucranianos, y éstos no, para no pagar indemnización. Es visible en algunas partes de Ucrania, hace rato, cómo hay una capa de población indiferente que no tiene empacho en que muera su gente. Qué oso. Fuera de alguna que otra tontería adicional contra el petróleo ruso, es poco probable que Trump se decida a parar en seco a Zelenski -no vaya a parecer aquél cercano a Rusia- y todavía falta que cese la extorsión no para lograr, sino para IMPONER un "cambio en Cuba", a sabiendas de que "libertad" se interpreta como la del más fuerte o "la del zorro en el gallinero". Como presionar para ver si Trump le hace -dicho otra vez coloquialmente- la "talacha" a la oposición en México y en vez de resultados o programas hay más entretenimiento y relajo (da click en el botón de reproducción)
Como la izquierda ha renunciado en gran medida a su propia historia y a su propia teoría, se ha olvidado de la época, en algún momento de los '80s, en que se hablaba de "subimperialismo", por ejemplo a propósito de Brasil, en el Cono Sur. Jorge G. Castañeda escribió un libro sobre el tema, Los últimos imperialismos, y debe haber sido también de los últimos en ocuparse del asunto. Corea del Sur y Taiwán, como potencias medias, hacían ciertamente lo suyo, de la mano con frecuencia de dictaduras y de sectas como la sudcoreana Moon, de pésima reputación. Taiwán, a su vez, asesoraba a dictaduras como la de Alfredo Stroessner en el Paraguay. Algo quedaba en la universidad pública con la moda de traerse estudiantes sudcoreanos, y entretanto otros "últimos" iban a entrenarse a Corea del Norte para guerrillas que en realidad tocaban a su fin. Existen como un peligro sobre todo en la cabeza del actual secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, quien ve "terroristas" en Cuba, que si los hay, como escasos guerrilleros, debe ser en alguna forma de desocupación a cargo del erario en La Habana.
Así, no se ha sugerido que Israel pueda haber estado sirviendo de "subimperialismo", para los intereses estadounidenses, los del "Estado profundo", aunque, como ya se ha dicho, no es para afirmar que todo México es territorio Mossad (por el nombre de los servicios secretos israelíes, por más que tampoco estén ausentes). Lo que llama la atención es que Israel ha ido cumpliendo no con un programa o plan totalmente propio, sino en buena medida con el diseño "neocon" (neoconservador) del "Gran Medio Oriente Ampliado", de principios del siglo XXI, lo que incluye la injerencia en Siria (con los Demócratas en Estados Unidos), sin que se pudiera reprobar sin un "sí, pero es que Bashar..."; la demolición de Palestina, con la complicidad de Hamas, en particular en la Franja de Gaza; una enésima intervención en el Líbano, y el reconocimiento de Somalilandia, a la entrada del Mar Rojo, además de ir cortando con lo anterior algunas opciones chinas de "la Franja y la Ruta". Salvo que Israel sea un país que se lanza solito a la aventura. Parte de lo "logrado" podría ser que Israel se quede con el monopolio regional del arma nuclear y prácticamente sin regímenes árabes laicos cerca, destruido el de Siria (luego de Irak) y al suelo la ANP (Autoridad Nacional Palestina). No es un logro nada menor.El diseño de Bush hijo, o más bien de su equipo, llegó hasta Somalia, hasta Afganistán por otro lado -donde Israel apoyo al totalmente retrógrado Gulbudin Hekmatiar, y hasta el norte africano, perdida Libia, donde el terrorismo acecha a los gobiernos del Sahel. Regímenes laicos quedan pocos, y hay que recordar que Afganistán lo tuvo, pero parece que importan más los "valores tradicionales". Ir a pegarle a Irán era otra buena idea.
La pieza faltante es Irak, antes país laico, ahora que se ha olvidado quién financió al terrorismo del Estado Islámico de Irak y Levante, o "Daesh", con ayuda de Republicanos como el ya fallecido senador JohnMcCain. Por cierto que en crear este "Emirato" brutal colaboró el presidente estadounidense Barack Obama. Lo ayudaron otros como Francia y el Reino Unido y se puso de moda la barbita medio islámica como signo varonil y al mismo tiempo "rebelde". Se recordará el reclutamiento de "mercenarios del mundo, uníos" para ir con los takfiristas de "Daesh" a parecerse al planeta de los simios, pero además, en muy mal plan.
Así que por ahí hubo consenso bipartidario estadounidense, incluso cuando la bienamada "nasty" Hillary Clinton lograba envíos de armas desde Libia a Siria para la misma gente. En Libia se fue al agua otro gobierno laico.
Existe un expediente sobre los atentados del 11/S en Estados Unidos en el que todavía quedan cosas tachadas. Una pista del "atentado" debía llevar al saudiárabe de Al-Qaeda (al que también perteneció Hekmatiar) Osama Bin Laden. Se invadió Afganistán con una operación en las montañas de Tora-Bora que le permitieron a Bin Laden -cuya familia era muy amiguis de los Bush, cosas del petróleo- irse con todo y diálisis a Pakistán. Otra pista sobre los atentados del 11/S parecía llevar a los servicios secretos pakistaníes. Pero se ve, se siente: Israel está presente. Hay bastante sobre la posibilidad de que haya sido Israel el origen de los atentados "a medias", ya que ningún avión se estrelló contra el Pentágono y las torres se cayeron desde abajo. Además de que Benjamin Netanhayu, el actual premier israelí, declaró que el atentado era "algo bueno para Israel", los israelíes que trabajaban en las torres fueron avisados de no ir el día de los hechos y un grupito más fue encontrado cerca filmando...y festejando. Estados Unidos, a través del FBI (Agencia Federal de Investigación), dijo no tener pistas concluyentes sobre Bin Laden, pese a que fue posteriormente "silenciado" en Pakistán.
En lo recientemente ocurrido con Irán, Israel y Trump hicieron mancuerna, pero es Israel que "aventó" al presidente estadounidense en una aventura mal calculada y cuyos beneficios para el mismo Trump están por verse. "Bibi" Netanhayu se estuvo dedicando a sabotear las negociaciones, y es una pena que tampoco se hable mucho de que el asunto llegó al punto actual -queda por ver con qué- porque, fiel a su estilo, Trump prefirió "acordar" y tuvo una segunda conversación brutal con el israelí, al que le espetó que está "jodidamente loco", pero además que "no tiene una pizca de criterio", porque poco antes del acuerdo estaba atacando Beirut, capital del Líbano. Entiéndase que una parte de los Republicanos está igual, para lo que basta ver que ni Marco Rubio ni el secretario de "Guerra" Pete Hegseth tienen su "pizca de". ¿La tiene la gente que no vió más que otra ocasión de linchar a Trump?¿O la que previó la Tercera Guerra Mundial? ¿O la guerra con China?¿O la que no quiere mencionar qué dijo Trump que atacaría si no había acuerdo con Irán? Si lo está, hasta dónde: ¿es Trump o el intocable "Bibi" el metido a fondo con el "Estado profundo"? Si hubiera sido derrota de Trump, no queda claro el por qué de dos agarrones con "Bibi" y uno con el equipo propio -por ineficiente-. Como ya se indicó aquí, apenas Trump -que quiere negocios con Irán, a la espera de la contraparte-habló de algo "amigable" con Cuba, Rubio saltó a torpedearlo. Lo que indican varias pistas es la posible implicación de Israel en el 11/S. Como se anotó más arriba, Israel ayudó en Afganistán al criminal Hekmatiar, de Al-Qaeda, o a este mismo grupo en Siria, en varias ocasiones. Con el detallazo: Al Qaeda nunca tocó a Israel ni con el pétalo de una rosa. Para ver si Trump logró o no parar los desmanes subimperialistas -aliados del "Estado profundo"- de Israel, y si le queda o no "una pizca de criterio". En todos los casos ha dejado un margen de negociación, trátese de Groenlandia, Panamá o Venezuela. Aunque ya es de esperar que deje de invitarse solo y llegar a tiros al relajo. Estábamos en los aranceles, no en el speak softly, but carry a big stick. (da click en el botón de reproducción).
En las más recientes elecciones colombianas, que darán lugar a una segunda vuelta, casi no se movió nada en el mapa regional electoral: la Colombia central próspera votó a la derecha y, la periférica (costas y Amazonía) y más pobre, a la izquierda, con lo que se llegó a un virtual empate. Lo primero que llama la atención es que años de gobierno del presidente de izquierda Gustavo Petro, delicia de ciertas burlas en redes, no haya cambiado gran cosa. ¿Se quedó Petro como politiquero? Puede ser. Colombia tampoco optó por el centro, dada la baja votación de Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín y ex gobernador de Antioquia, aunque con un porcentaje suficiente para inclinar la balanza entre los dos primeros lugares, pese a no respaldar abiertamente a ninguno(casi 14 %). La novedad es el desinterés por el uribismo, que con Paloma Valencia (del Centro Democrático) fue a dar en menos del siete por ciento, aunque también puede influir. Pasaron entonces Iván Cepeda, de izquierda, más claro y concreto que Petro; y Abelardo de la Espriella, por Defensores de la Patria, lo que suena más a regimiento o batallón que a política. De la Espriella, respaldado por Trump, tiene también ciudadanía estadounidense y "el Tigre", como se hace llamar, aparece como "independiente".
Según lo denunciado por Cepeda, en el pasado: De la Espriella mantuvo vínculos con el líder paramilitar Salvatore Mancuso, amigo de infancia; el mismo De la Espriella ofreció un soborno a otro jefe paramilitar, "Juancho" Dique, para que "guardara silencio en sus declaraciones" en el proceso de desmovilización de unos 30 mil paramilitares de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia); De la Espriella le compró un predio a otro paramilitar, el "Comandante Barbie" (otro), a través de un familiar; De la Espriella pedía dinero a paramilitares como Juan Carlos Sierra, "El Tuso", para obtener rebajas de condena; De la Espriella sobornó al fiscal Mario Iguarán para lograr impunidad para jefes paramilitares, y, finalmente, utilizó un Fondo para financiar al Congreso candidatos dudosos (Fipaz, en medio de la desmovilización paramilitar). Como lo señaló un columnista del portal Rebelión, hay que saber que una parte del pueblo tiende a veces a admirar al malvado por atreverse a serlo o, como se dice coloquialmente en México, por ser "un chingón". Eso puede pesar, independientemente del grado de involucramiento de De la Espriella con los "paracos". Para lo según ya sirvió la mesa la tontería de Trump: pintar a Cepeda como "marxista radical". Ya salió el siempre impune e intocable Álvaro Uribe a hablar de Cepeda como "candidato de las FARC" (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que ya no existen (salvo en mínimas disidencias), siendo que el mismo Uribe ha sido investigado por sobornos. Viejo asunto, porque Cepeda ha tenido la valentía de confrontar varias veces a Uribe. Aunque de origen comunista, Cepeda terminó acercándose al M-19 (de centro izquierda), del que fuera también parte Petro. Como sea, Cepeda ha sido uno de los más firmes contrarios a Uribe, denunciándolo como fuente de paramilitarismo y la "parapolítica".
Llama la atención que a estas alturas gente como Uribe no haga más que recurrir a inventos, pero además, desde la impunidad. Se trata de lo mismo que en el Perú de llamar "terruco" ("terrorista") a cualquiera de izquierda y que, en particular, como Cepeda, quiera acabar con la política clientelista y hacer un mínimo de justicia, más importante que el "tamaño del paquete" (!) que "el Tigre" dice traer en los pantalones. Un supuesto miedo a algo inexistente, miedo mezclado con comodidad, puede hacer que se desestime la acusación de Cepeda y se vote cuesta abajo. Cepeda es abogado, pero de otro tipo que De la Espriella, no es ningún marxista radical y la derecha podría tener otros argumentos que los del tiempo en que el marxismo tenía alguna fuerza. De la Espriella ya fue a decirle al oído al gringo lo que quiere oír: que, por el apoyo recibido en algunos departamentos, como Cauca, Chocó y Nariño, Cepeda habría tenido apoyo del crimen organizado y sería entonces un "narcopolítico". Sin contestar a las acusaciones de Cepeda, se pasa al desplazamiento, típico de la ideología, y para el testigo: para que nos quiera Estados Unidos, evitémonos a un "narcopolítico". Como cuando te acuerdas de un tal Rocha Moya y te olvidas de los García Cabeza de Vaca o los Aureoles. Por cierto, De la Espriella da explicaciones a instancias estadounidenses, al departamento de Estado, en vez de explicarse con los colombianos. O entonces también el US Department of State vota y no hay que engañarse sobre una parte del "pueblo". Una nación dividida, un Estado que no lo es, porque no es de "cancha pareja", y que se confunde con el gobierno, y otra vez la confusión: Defensores de la Patria yendo a pedir que los salve Rico McPato Donald (Da click en el botón de reproducción).
Las recientes elecciones en el Perú y Colombia muestran a dónde quiere parte de la administración estadounidense del presidente Donald J. Trump llevar las cosas, dejando de lado que más de un presidente peruano fue hace poco sacado -por el omnipotente Congreso- por acercarse demasiado a China. Mal haría cualquiera de las fuerzas en contienda en apresurarse a tomar un triunfo como una victoria aplastante, porque lo que dichos países muestran, como otros, es estar partidos en dos. México no lo ha estado por tener una unidad nacional relativamente mejor lograda, pese a la existencia de fuertes regionalismos, y mayor cohesión social. Ahora se trata, entre algunas pocas cosas ciertas y muchas fabricadas, de reforzar la oposición al Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa) en el gobierno, inventando un "narcogobierno" como facilidad para repetir, después de que se haya buscado desplazar cualquier posible influencia del hoy ex presidente Andrés Manuel López Obrador, sin que exista la menor prueba de que está orientando nada: fuera de presentar el libro que le redactaron, López Obrador se ha pronunciado sobre el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, que lo fue; sobre el apoyo a Cuba, y sobre las veleidades de Trump. Todos, asuntos de política exterior. Habría cuando menos que tener alguna prueba de romerías de políticos a casa de La Chingada -no las hay- o de sabrá Dios qué comunicación secreta de la actual presidencia de Claudia Sheinbaum con Don Pejelagarto. O se trata de tomar por verdaderos los supuestos de la mente propia, pero ya no se puede seguir a quien se rige así y fabrica "evidencias", como si "Mexiquito" no supiera más que de tráficos de favores e influencias. Lo que está en juego en este momento es el TMEC (Tratado México Estados Unidos Canadá) y "meter presión" -para variar- con lo que sea. Sin tomar en cuenta la rudeza de Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado.
Las dos fuerzas contrincantes en el Perú, luego de una primera vuelta muy dispersa, lo que se repite también (y si se pudiera, se haría en México no sólo con Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional, sino también con el Verde, mientras Movimiento Ciudadano se queda con las dos segundas ciudades, sin que importe cómo, en Guadalajara en particular), llegaron al empate técnico de la inercia. Keiko Fujimori -otra vez la derecha con aspectos criminales- gana donde siempre, costa y Amazonía, mientras que la izquierda de Roberto Sánchez en los Andes, en la sierra, abrumadoramente en el sur y el norte. Igual división en Colombia entre regiones centrales para la derecha y periféricas para la izquierda. Hay parte de mayor o menor acceso a la riqueza, pero también de dos otros problemas: la ausencia de sujeto claro que termine de cuajar la unidad nacional, y la presencia de tendencias a la división por la apertura al exterior. El problema del sur-sureste mexicano no es el bolsillo, sino la posibilidad de no terminar de crear una fuerte fisura entre norte y sur, doblada de diferencias raciales. Por otra parte, operan en contra de esa unidad general las fuerzas de derecha, de origen oligárquico y en parte (sólo en parte) de clases medias que han escogido aliarse con el capital extranjero. Ya no es nada más renuncia al Estado, sino también a la nación, llevando al mismo tiempo a la izquierda a ceder también en este terreno y engañando (como empezando algunos a hablar de los orígenes de "la presidentA").
Pese a los errores del defenestrado Pedro Castillo en el Perú, llevado a "oríllese a la orilla" hasta que diera el traspié, la derecha no tiene mayor cosa que proponer propia, porque se suicidó como clase, en gran medida. Apenas vaguedades sobre la "mano dura". La izquierda se enfrenta a la "técnica del salami" para ir de rodaja de concesión en rodaja, a falta de sujeto que marque algún rumbo nacional claro. La indigencia de la derecha es tal en el Perú que no sabe más que de lo que se conoce como "terruqueo", por "terruco" ("terrorista"), asociando izquierda y Sendero Luminoso, un grupo desaparecido hace ya mucho. Dicho sea de paso, es la cuarta vez que se presenta Keiko Fujimori y la tercera que se queda enfrente de alguien de izquierda: como en el pasado al presidente Ollanta Humala (2011-2016) no se le pudo colgar lo del "terruqueo", se lo presionó con inventos de Odebrecht. Así gane la derecha, está cansando: no propone, sino que golpea y descalifica con las mismas interminables cantinelas, o golpea y dice cualquier disparate, como Alejandro "Alito" Moreno en México.
Ya se sabe lo que hace gran parte de la derecha (no toda), cuando no hay más que una o dos personas para decirlo de frente: "poner orden" con el secretario mexicano de Seguridad, Genaro García Luna, al frente, sin que se hablara de "narcogobierno". Con la hija Fujimori "vuelve el orden": el que puso el aparato judicial archivando el caso de la misma Keiko Fujimori para que saliera bien de la cárcel. ¿Se refiere al orden del Congreso peruano, que no deja gobernar porque, moralmente incapacitado, puede declarar "moralmente incapaz" a cualquiera que quiera poner fin al fiestonón? En fin, que Lima, la capital, no entiende a la sierra. ¿Vuelve el orden en el aparato judicial?¿Vuelve en los grandes medios de comunicación que, como en cuando menos la capital mexicana, se confunden con el año 47 del siglo XIX y llevan a la gente a creencias erróneas? "Vuelve el orden" se refiere ¿a la asociación del gobierno de Alberto Fujimori con el narcotráfico, muy ordenadita por el señor Vladimiro Montesinos? No todas las derechas son iguales, pero tampoco es raro, a diferencia de la izquierda, que con la derecha el orden lo ponga la más alta delincuencia, como Acción Nacional en México (y ni quien les diga mayor cosa por seguir delinquiendo con "Maru" Campos en Chihuahua), Juan "Robando" Hernández en Honduras, Sweet Micky en Haití, Ricardo Martinelli en Panamá, Fujishock en el Perú, el de turno en Paraguay, o Pinocho Pinochet en Chile, por aquéllo de "poner orden", para no hablar del uribismo y "Colombia exporta: paracos", o del "junior" Daniel Noboa y su forma de entrar a las embajadas "para combatir la delincuencia". Porque nada mejor contra la criminalidad que la supracriminalidad. Que es la que se le trata de sembrar "en modo policía judicial" al gobierno de México. !El que sabe, sabe! (da click en el botón de reproducción).
Es estas alturas es poco probable que el presidente estadounidense, Donald J. Trump, entrampado por el premier israelí Benjamín "Bibi" Netanhayu en Oriente Medio, pueda hacer algo serio para mediar en el conflicto entre Rusia y Ucrania. De nueva cuenta, cuando Trump se estaba acercando a alguna forma de arreglo con Irán, Israel lanzó una nueva ofensiva en el Líbano y "recalentó" la situación, por lo que Trump tuvo que pedir que se parara. Si muchos ven la debilidad de Trump y se regocijan, para coincidencia del izquierdismo y del "globalismo", no condenan a Netanhayu.
Como sea, parte de la lentitud del avance ruso en el Este ucraniano se debe a la voluntad deliberada de no dañar a civiles, a diferencia de lo que ya ha mostrado en varias ocasiones el ejército ucraniano, desde Bucha y Kramatorsk hasta Starobelsk. Rusia estaría dispuesta a soltar una parte de Jersón, pero no a dejar de tomar toda la región de Donetsk, faltando de ésta menos del 20 %. Serían alrededor de seis meses más para dar por terminada la "operación militar especial", mientras el ejército ucraniano se sostiene con dificultades y mientras recibe armas "a lo grande" desde países europeos y Estados Unidos. En perspectiva, Ucrania ya ha perdido la guerra y ello se nota en cierto silencio sobre el tema entre sus aliados. Rusia ya ha hablado de terminar de ir asegurando una línea de seguridad en el frente.
Viendo lo que sucede y las consecuencias de atacar territorio ruso -respuestas más duras desde Rusia-, Volodímir Zelenski, "presidente" de Ucrania, por lo demás metido en un gran escándalo de corrupción- volvió a la maldad como resorte de acción al mandarle al presidente ruso, Vladimir Putin, una oferta de "diálogo personal". Se trata de tomar en cuenta al testigo: aparecer como de buena voluntad, cuando desde el principio no la hay, hacerle un guiño engañoso a Trump y dejar a Putin como el "duro" que no "quiere por las buenas". Curiosamente, Zelenski saca esta oferta cuando, por las condiciones descritas, lleva todas las de perder y no se debería tratar de hablar nada, sino de rendirse honorablemente. Lo otro es también lo de siempre: tratar de ganar tiempo para seguir buscando rearmarse. Y ni siquiera en función del Donbás, sino de agredir a Rusia. Putin ha endurecido los ataques contra la logística ucraniana, pero no ha cedido a los "acelerados" que desde Rusia piden largarle un bombazo a Alemania y sabrá Dios cuántos más. Se trata de cerrarle el camino a la escalada que algunos propugnan irresponsablemente -y también en Rusia. La misma escalada que ha tratado de provocar Zelenski.
Lo dicho tiene lugar en un marco en el que, por ahora, "Europa" no tiene los recursos para agredir a Rusia directamente, menos ante el riesgo de la superioridad militar rusa, y encima, la misma "Europa" no puede contar con hacer de mercenaria de Estados Unidos, porque a Trump no le interesa. Lo que se puede hacer con los "aliados" a través de Ucrania es limitado. Dicho sea de paso, "Europa" es una generalidad: hay más de un país que no quiere una aventura contra Rusia -como Serbia- o que se ha ido alejando, dentro de la UE (Unión Europea), de la política antirrusa, como Hungría (incluso después de la salida de Viktor Orbán), Eslovaquia y ahora Bulgaria. De la misma manera en que hay que tomar en cuenta que Zelenski no es Ucrania -"gobierna" como DICTADOR con una ley marcial recurrente- y Putin no es "Rusia". Para quienes conozcan la definición exacta de la palabra "dictadura", es lo que hay en Ucrania, donde hay un Parlamento con pocos parlamentarios y están prohibidos todos los partidos de oposición, además de que la única obsesión que les queda a dichos parlamentarios, a Zelenski y su entorno es la de agredir a los "moskali" (moscovitas). Ucrania tiene sin cuidado a Zelenski y su gente: el "bolsón" por tomar en la región de Donetsk es de neonazis y decenas de miles han desertado del ejército de Ucrania. Parte del silencio es que han bajado las giras de Zelenski vestido de militar o, peor si es de negro, lo que ya motivó -según lo recordó Putin- que el ucraniano se llevara un regaño en la Casa Blanca por su comedia -recuérdese que Zelenski es comediante de origen. Si Putin no es Rusia, es porque adentro se ha desgastado y tampoco es el "ala dura". El desgaste viene de una política interior sacrificada a la exterior. Por lo que respecta a la UE, el presidente francés Emmanuel Macron ya no representa gran cosa.
La definición de Putin, si se reafirma, "concretaría" antes o cerca de las elecciones de noviembre en Estados Unidos, con Trump desgastado, aunque hay que recordar que, a diferencia de alguien como el secretario de Estado Marco Rubio, Trump mostró en Anchorage, Alaska, ante Putin, buena disposición. Dicho sea de paso, al meterse erróneamente con Irán, Trump contribuyó a la radicalización de posiciones de los Guardianes de la Revolución y de Israel; por cierto, tampoco logró Trump, con la salida del hoy expresidente Nicolás Maduro en Venezuela, un aumento significativo de los suministros de petróleo, aunque se le venda a India y ya no a China. Para un supuesto "fascista", va de tiro en la culata en tiro en la culata sin que quienes no paran de querer debilitarlo puedan decir en aras de qué intereses y de qué significado para una mayor paz. O deshacerse de Trump es un fin en sí mismo" porque es "lo que hay que tener". Creyendo estarse al gran póker, "la Historia" o el casino, más de uno se confunde con caricaturas. Del estilo "Europa", "Occidente", el "Occidente colectivo" (en Rusia), el "Occidente liberal" (también en Rusia") o "la amenaza rusa" y obnubilaciones con Putin. Para Bugs Bunny: ¿qué hay de nuevo, viejo?
Parte del caer en la nada, olvidando ser propiamente humano, consiste en ver el mundo al revés, a partir del temor al aislamiento y el deseo de "pertenecer". El que no lo busca a cualquier precio es visto como "idealista": "tu solo no vas a cambiar al mundo". La contraparte de este "ninguneo", como se dice coloquialmente en México, es el potencial linchamiento de quien "se atreve" a andar camino propio: ¿quién se cree que puede estar "fuera", no pasársela en la socialización y, de llegar a alguna parte, no ser "compartido"? Llega la descalificación: "te vas a quedar solo por soberbio". Se ha pasado del noble-idealismo-que-no-sirve-para-nada a otra parte del "folclore de la filosofía": si "destacas" te-vas-a-ganar-muchos-enemigos. En casa de comunidad, no mostrar habilidad. O salirse con dichos coloniales como el del góber precioso Javidú: "paciencia y prudencia, verbal continencia, no exhibir excesiva ciencia, presencia y ausencia según conveniencia". A lo que se pueden agregar perlas del Porfiriato exhibidas por el presidente Andrés Manuel López Obrador en Neoporfirismo: decir justo lo necesario y conveniente...para quedar bien.
Desde el hábito oligárquico y de origen colonial -que se mantuvo por ejemplo en Cuba, parcialmente al menos-, se "maniobra" -en términos que fueran militares" - para buscarle el flanco débil al otro y, si "la ocasión se presta", restarle lo que se pueda en forma de despojo, que es de lo que es propio del otro. Por ello, salvo que se reduzca al regodeo en la nada, desde "el grupo" o "la comunidad" (puede ser "la familia"), el que "se sale" y es independiente, o tiene criterio propio, debe ser, si ya no funciona el ninguneo, linchado, de manera soterrada (hablando a espaldas de...) o abierta. El idealismo es en realidad el de quienes "quedan bien" con gente que ningunea o que lincha, para reproducir al grupo o, para decirlo de otro modo, para no pasar por la vida más que "reproduciendo la especie", que más no se puede. Es lo que se cree saber, aunque sin pensarlo mucho: ahí donde empieza dicha "reproducción" suele terminarse la vida en lo que en cada uno puede tener de singular, entiéndase que de único e irrepetible. La "especie", que ya no es género, ha ganado desde antes de la muerte. La inteligencia o lucidez es, como decía el general francés Charles De Gaulle ("y encima, tiene talento..."), algo que puede resultar en agravante, como en los golpeadores intelectuales de la oposición mexicana en dos grupitos. Dicho de otro modo, en términos de humanidad, la inteligencia no es garantía de nada. Puede ser inteligencia mercenaria, justamente la que sí sabe "maniobrar" al otro, encontrarle el flanco débil y si es necesario, ir a golpearlo en ese lugar ("dale donde más le duele", otra perla de folclore de la filosofía). Se agrega un componente religioso de fe inquebrantable y de sacar ventaja de la credulidad -fe e inocencia- ajena. Ese es con frecuencia el Sur global o incluso la semi-periferia. Despojar y acaparar. Esto puede acompañarse de ceremonias, rituales y hábitos cortesanos, sean virreinales, o de sultán o pashá ("se da vida de pashá"), o de roi-négre (rey negro). Me independizo y me declaro emperador, de Imperio o Rey Christophe. ¿Despojo? Quítate tú para ponerme yo.
La clientela no da derechos, salvo favores, y precarios. En todo caso, no derechos ciudadanos. Dicho de otro modo, no da el derecho de la "propiedad de sí mismo" -y el respeto al derecho ajeno, para volver sobre Bomberito Juárez. El ser humano es sacrificable al grupo y no puede individualizarse, salvo que sea para tener poder y repartir, a riesgo, de no hacerlo, de convertirse en chivo expiatorio. Si quedé bien, entonces algo "me toca" y, si no, puedo cambiar de bando. Voté por Andrés Manuel pero "no me tocó" -creí que era piñata-, así que para ver si me toca ahora doy de palos -y hasta de ciego. La democracia como reparto o, como dijo Jorge Glas en el Ecuador, como "la patria del tongo" -hago mi clientela para presionar en el reparto. Así que, en este mundillo de orígenes señoriales, se existe para ser encumbrado y repartir entre aduladores o para ser "ninguneado" -"tú no eres nadie", o "es un Don nadie"- u ocasionalmente linchado. Arcaico y muy del Sur, como lo demostrara el estudioso René Girard en Francia. Sur global precapitalista, no gracias: al menos no para no existir sino para ser despojado y no existir si no hay cómo. Ya se la saben: carteras y celulares...O el alma para que nadie se "salga del huacal", como dice la expresión mexicana. "Quedar bien" y no existir sino como "prolongación de...", o pregúntenle a más de una mujer, "y se los tragó la tierra" como a la Trimini o a la Lemus. Existencia propia, no. Y no faltará la parentela como primer lugar de cooptación y amenaza latente de excomunión.
De un tiempo a esta parte, es menos, a condición de mantenerse a distancia de "las mafias del poder" (bien lograda, la expresión), que a cierta escala "matan en vida": cuando no se puede ubicar en qué "movida" de poder se está, en qué clientela, o en qué parentesco, de preferencia conocido. Ni qué sacar ni qué platicar para sonsacar. Ni motivo para "quedar bien".
Como hace rato no hay precapitalismo puro, está lo que Marx llamara "las frías aguas del cálculo egoísta": me conviene o no me conviene, sin que falte el de la salida diplomática de despedida por si algún día "algo se ofrece" (y el "lo que se te ofrezca"...mientras no me pidas nada, en pleno delirio). Con la creencia arcaica en ciclos, eternos retornos o ruedas de la fortuna y ruletas donde apostamos todos: "quedar bien con todos", digo, no vaya a ser. Arrieros somos, y en el camino andamos. Hasta que se suma ese cálculo que es de utilidad mal entendida: ¿me sirves de algo o no para "mis intereses"? En rigor, se puede intercambiar. Mercado hay de toda la vida. Y compartir intereses. Pero a lo Bentham (por el utilitarista del siglo XIX, Jeremy Bentham), ya no se es el dependiente de antaño, sino el objeto del cálculo empresarial: si busco el éxito, qué puedo obtener de ti -"agarra lo que puedas", catch as can-, pero perdiendo lo mínimo o, si se puede, hasta !gratis!. Sin tantita pena. Cuando trato a la "prolongación de", no trato a una persona, sino con mi esquema mental, a riesgo de no ver al otro, y encima, tratándolo llegado el caso de "quién te crees" para no "arrimar el hombro". Si es capitalismo, sin que falte la hipocresía, entonces tampoco trato a la persona, salvo en lo que me pueda dejar de beneficio yal menor costo, entiéndase que con la mayor mezquindad. Es la indiferencia por egoísmo. Las "frías aguas del cálculo egoísta" a las que una parte del Sur global entra con singular alegría. Neg-otium: negación del ocio, entiéndase no perder ni un minuto en nadie que no sea ocasión de algún negocio como forma única (sí, un poco de hipocresía) de entender la vida. No se ve al ser singular, no se sabe de él, no hay que detenerse a pensar porque pus "toma tiempo" y time is money. ¿Idealista, no servirse de los demás o utilizarlos para algún bísne? Idealista y pasar de largo no viendo más que el esquema mental propio de negocios. Por éso tal vez Donald J. Trump es un idealista rodeado de más de un cabrón. En cualquier modo, se puede pasar sin ver y, como se trata de enajenación, creyendo además que "es lo que hay" y que inteligente es saberlo "jugar", para ventaja ("el margen de maniobra") o para negocio ("pactar el bisne", al grado de creerse tonterías como la del ganar-ganar). Y negocio, no cualquiera si, además, se trata no de competir, sino de rivalizar -"destrucción creativa" con "espíritus animales"- y de monopolizar. Si acaso, "relaciones públicas" para cazar oportunidades. Pero para los amigos, beneficios y gracia; y para los demás, socialización de las pérdidas, avaricia y mezquindad. Por puro idealismo y un esquemita. O por pura ideología mientras se cree que ésta ya pasó de moda.
Como ideología es el mundo al revés, idealismo es el de ir por la vida sin ser humano, y creyendo saber, pero sin detenerse a pensar: que nada como "aplicar el esquema", así sea después de todo para no tener que pensar y alienar la conciencia al poder del grupo o del negocio (o ponerse la "camiseta de la empresa"). Cuando se dice que es prehistoria, es porque el más "poseído" o "interpelado" por el poder y la riqueza es el menos dueño de sí: se justificará como "realista" y contrario al "soñador", cuando no puede VER gran cosa de los demás salvo si su esquema "funciona o no", para el despojo o la utilización, o ambas cosas. Si éso es todo, bien por la reproducción de la "especie", y nada de nada entre la nada y la nada. Ni un pensamiento que merezca distinguirse de la nada, salvo la creencia de que es el individuo el que no va a ninguna parte. O qué se cree. O que se quede debajo del autobús si en cambio se puede seguir "vivo". O ya no me puedo parar porque ni siquiera sé que "más vale tarde que nunca" o que "nunca es tarde si la dicha es buena". Y si se trata de ser retorcido, que el que se creó singular y creyó pensar y saber, que no lo olvide: ¿qué ganó? Nomás un puño de tierra. ¿Perdió el tiempo? No en buscar poder ni riqueza, ni en empeñarse en ser nada -pura ilusión- ni en reducir a los demás a la nada para MATAR como manera de sentirse VIVO con la conciencia propia. Es lo malo del idealista al toparse con un trozo de VIDA, entendida, si es la finita, como la singular, única e irrepetible. La que no se puede reproducir en la nada ("ah, se da el lujo de creer que..."), porque "poder" o "riqueza" son generalidades y no singularidades, y para la reproducción. Cada quien sabrá cómo se las gasta, nomás que es el punto de bifurcación: a cada quien el saber y pensar qué es humano y qué no (si hay lugar de pensar), ya que del puño de tierra - la nada repartida en partes parejas- no va el tema, ni del otro mundo, ni de ver cómo habiendo optado por la nada se quiere reducirlo todo a destruir lo que no lo sea y "viva la muerte", salvo de mis ilusiones. El poder y la riqueza sacrifican y logran menos de lo que se cree: son fetiches y creaciones del Hombre, contradictorias: son muchas veces ilusiones para que el ego, sin pasar de "reproducir la especie", crea "trascender" y se de el lujo de creer saber o pensar que lo demás es propio de "animales" en "la necesidad", gente "conflictiva" o...idealistas. Vaya. (da click en el botón de reproducción)
Como ya se ha observado, pese a la pequeñez del ser humano por su carácter finito, a diferencia del universo, aquél tiene la grandeza de saber y pensar, pero se entiende que se trata de conciencia. Esta es la que define igualmente al trabajo humano: el ser anticipa, para lo que puede necesitar abstraer, dispone de herramientas y se transforma a sí mismo al transformar la naturaleza y el entorno. El trabajo ha jugado un papel importante en la salida del Hombre del reino animal y en la educación y el pensamiento. No quita que, hoy, sectores de la población pueden tener un trabajo alienante, poco creativo, cuando no a veces inútil, y preferir así el consumo y el entretenimiento.
Lo que debe precisarse así es que esa grandeza del ser humano por el pensamiento se educa, requiere "de un gran esfuerzo" aunque se diga fácil (como en el antiguo anuncio mexicano de Comisión Federal de Electricidad), e implica no alienación, lo que el primero en descubrir fue Adam Smith, al criticar la especialización excesiva por el adelanto de la división del trabajo y lo que conllevaba de atrofia de la personalidad. Dentro de un sistema capitalista pleno, sin interferencia "política", el resultado del trabajo se mide por el valor y la utilidad. Mucha gente que trabaja se "hace consciente" y requiere diversos grados de educación, hasta un campesino para saber cómo sembrar o un obrero cómo reparar una máquina, al igual que un arquitecto o un ingeniero.
No se trata entonces, cuando se habla de la grandeza de saber y pensar (como hay que pensar cuándo sembrar y cuándo cosechar), de la visión errónea que cree que el "pensamiento" es algo propio de una minoría, como "la conciencia crítica de la nación". Escribir adornándose, dar la impresión de erudición, andar en la importancia de tal o cual tema, tener "un nombre" y asuntos por el estilo no garantizan ni el valor del trabajo, ni su verdadera utilidad, por lo que no existe un privilegio particular del "intelectual", pese a que más de uno lo crea, como lo hizo a su vez con errores frecuentes la Revolución Cubana. Se deja de lado aquí al académico que suele ser visto como alguien perdido en una torre de marfil, lo que es una equivocación, por lo que hay trabajos de académicos más valiosos -en términos de valor y utilidad- que los de más de un "intelectual" que cree haber "trascendido". Una cosa es creer en valores superiores al ego y tener conciencia de que éste es limitado e incluso no puede decidir de la "eternidad"; otra cosa es el que cree que se gana la "trascendencia" del ego en el mundo terrenal y con ese ego por encima de otros valores superiores. Se trata de otra cosa: la VANIDAD con aspiración a "trascendencia", llegado el momento al margen del esfuerzo y de la utilidad. Da igual que en esta vida o en la otra se tenga un séquito o un grupo de súbditos que se lo crean. Es una ilusión. Querer "trascender" es, por lo mismo, una ilusión, aunque no tener valores trascendentes. Parte de los programitas de televisión y/o ligados a periódicos son vendedores de ilusiones para supuestos "renombres", algo típico de hábitos todavía de impregnación religiosa, y mal entendida, y dedicados a creerse lo de Mateo: "al que todo tiene, todo le será dado, y al que nada tiene, todo le será quitado". Mercenarios perfumados: ¿su importancia? Tal vez en apariencia, mucha. ¿Su valor y su utilidad? Como dijo el otro, "ahí luego me la platican". Cuánto inflas.
Creerse que va de "pensamiento" es entonces un error frecuente cuando se trata de intelectuales: es gente alienada al poder, con el "folclore de la filosofía" ("El poder es para poder", etcétera), o que vive pensando en otro mundo. En México, toma la forma muy "chayotera" -como se dice coloquialmente- de golpear con histrionismo para "marear". Pero no faltan por ejemplo en otros lugares, como Rusia, los que se la toman a "espiritual": confunden capitalismo con "el Occidente" que es "materialista" y aunque sí, como ha señalado Daniel Estulin, hay un problema metafísico hoy en juego, o hay en parte agotamiento del "progreso", para seguir a Alexander Duguin, no se trata de un asunto viejo de "siglos", como afirma el primero, salvo que se esté rechazando, sin idea de la contradicción, lo que ha aportado el capitalismo, y que no es todo negativo; si se viera sí, no sería sino una pretensión entre de Pope y de aristócrata que se instala en una "espiritualidad" a discutir sobre lo que se conoce -curiosamente- en español como "asuntos bizantinos" (discusiones bizantinas) o sobre "el sexo de los ángeles" (claro, si ruso u Occidental). Tampoco sirve de gran cosa creerse el "excepcionalismo chino" como si, él también, por pensar en "tres dimensiones", pudiera escapar al universalismo. Ahora resulta que Rusia o China son "excepciones" a una "regla" supuestamente "occidental". El "intelectual" es retratado con frecuencia en parte del hábito social ruso como un lunático.
La cosa parece ser entonces hoy de quien tiene la "esencia más profunda". Es un pozo sin fin, y no es para buscarse un vericueto para hacer trascender el ego propio como "portavoz del espíritu" (por mi raza hablará...). Mejor ver qué y por qué dice la raza. A ras de suelo, pero con valores. Por tener sentido del límite humano, lo contrario de querer que el EGO trascienda, sin saber ni siquiera para qué, si de él no quedará nada como tal. Paz. (da click en el botón de reproducción).
La corrupción es mala, eso "se" sabe, pero resulta según algunos que no hay quien no le entre, ya que sin ella no se consigue gran cosa o, peor, "no hay modo". Así que se "le entra" condenándola, y porque "no hay de otra" o porque no faltará quien agregue: "¿qué querían que hiciera?". No "entrarle" es pagar un precio o que no se quiere pagar, o que es imposible. Ya empezamos con que, por ejemplo en política, "todo tiene su precio". Para algunos, condenar algo y practicarlo es lo propio del cinismo de la época (Slavoj Zizek), además de una forma de ir a caer en un garlito "ideológico" (mi corrupción no es mala: lo es la de el de enfrente). Para otros, es perversión narcisista ("si, ya sé, pero..."), para reproducir el sistema, y para otros (Dany-Robert Dufour) es delirio. A fin de cuentas, no se sobrevive sin "entrarle", o no se "pertenece": ¿qué, no somos seres sociales?. Decente, el alcalde de San Blas: "robé, pero muy poquito". Ni modo de aguantarse como en una isla solitaria.
El paso siguiente es lo que hace décadas en México se llamaba ser "deturpador", es decir, dedicarse a afearlo todo, incluyendo y sobre todo al tonto que, con idealismo, cree que puede permitirse vivir sabrá Dios en dónde al margen del "juego que todos jugamos". Ni modo que se vuelva un ejemplo incómodo o testigo de que andar volando bajo -o ya muy "al ras"- no es lo único "que nos queda" o, para más "folclore de la filosofía", lo que "aquí nos tocó vivir". Dicho sea de paso, no se crea que es de "Mexiquito": es de una sociedad de masas, y las hay muchas, con grados diversos de "no me juzgues, compadre". Los que le "entran" más que para sobrevivir o no caerse es para obtener algo, sea poder o dinero, o ambos. Con moditos muy del "Sur global".
De lo que haya dicho el ex presidente mexicano Andrés Manuel López Obrad sobre el presidente estadounidense Donald J. Trump, ni idea o silencio sepulcral, porque desde un inicio se trata o de servirse del mismo Trump, o de ningunearlo y/o lincharlo. Y no por ser Trump: que alguien la pregunte a la "vendedora de gelatinas" o mañana a la góber preciosa de Chihuahua. Al menos, que quien le "entra" a írsele encima a Trump lo haga a sabiendas de qué alternativa hay y para qué, y no por la patología de "quedar bien" y ahorrarse el menor problema.
Parte del error está en historiografiar mal: Hitler no era un "loquito", sino un caso patológico al que liberalmente se "dejó hacer" y se "dejó pasar" -cuando no se le dió ayuda- mientras prometiera hacer el trabajo sucio de lanzarse contra la Unión Soviética. Pruebas no faltan.
Algo interesante, sin llegar a creencias del estilo "México está en manos de Soros y el Mossad", podría ser, en vez de la exclusiva para Trump, tomar en cuenta lo que hace Israel, o lo que hace Ucrania, o lo que hace un ser peligroso como Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado. Salvo que Rubio sea secundario, que criticar al premier israelí Benjamín "Bibi" Netanyahu sea "antisemitismo" o que el "presidente " ucraniano sea una "pobre víctima" del ruso Vladirmir Putin. Es que parece más bien, para recordar lo dicho por alguien de quien no se sabe si fue "pobre político" o "político pobre", que"los demonios andan sueltos".
Es Rubio, no Trump, quien fue con la cantinela de que los cárteles mexicanos "pueden atacar con drones a Estados Unidos", como fue con la de que GAESA manda en Cuba, por más que las defensas de México o Cuba no sean siempre las más adecuadas. De infiltramiento del narco en gobiernos mexicanos, desde la primera mitad de los '80, y con anuencia estadounidense; de errores de GAESA, desde hace cuando menos dos décadas, y algo no sólo NO censurado en Cuba, sino discutido abiertamente; de enquistamiento de una "casta" militar-religiosa en el gobierno iraní, nada que no haya tenido quien lo denuncie, como la periodista Nazanín Armanian. El problema es si cada quien debe "autorregularse" (o no) para corregir errores o pagar las consecuencias de no hacerlo, o si se trata de servirse de los errores de otro para beneficio o ventaja propias. Porque si es así, se trata incluso de un delito. Y ya se ha dicho que la derecha actual tiene ciertas dificultades en evitarse los delitos.
En el momento en que Trump se acerca a una negociación con Irán, "Bibi" lo extorsiona multiplicando las agresiones en el Líbano. Trump tiene que ir a decirle "puto loco, encima de que te estoy salvando las nalgas, ahora todo el mundo odia a Israel, así que hay que parar". ¿Quién retomó esta conversación o quién critica a "Bibi" ANTES que a Trump?¿Alguien le dijo algo a "Bibi" por lo ocurrido en Siria? Sólo por el ya muy gastado reflejo David contra Goliath, el-tiempo-está-a-favor-de-los-pequeños y Palestina vencerá. Si no, que Netanhayu se sepa impune. ¿Alguien le dijo la menor cosa a Zelenski por atacar -y no es nuevo- civiles lejos de blancos militares en Starobelsk? ¿O alguien le dice algo por tratar de involucrar al Báltico con drones ucranianos, o por buscar meter a Belarus "en el ajo", cuando, NÓTESE BIEN, Trump y "JD" (?) Vance le pidieron al ucraniano que deje de jugar con la Tercera Guerra Mundial?¿Alguien que haga notar qué pasos CONCRETOS de apertura en materia de inversiones dió Cuba, para que Trump hablara de ser "amigable", antes de que Rubio fuera con su ataque a GAESA a cerrar vías de negociación?¿Por qué no hubo quien le pidiera a Rubio precaución cuando afirmó en un puro disparate que Ucrania es "militarmente superior" a Rusia? ¿Acaso "Bibi" y Zelenski no empezaron -Siria incluida- antes de la llegada de Trump? ¿Quiénes, por qué y para qué intereses se mueven para cerrar las vías de negociación cuando Trump trata de abrirlas?
¿Lo que está pasando? Aprovechar, con o sin engaño, un error ajeno para obtener un beneficio para sí y lucrar se llama FRAUDE. Y a lo que va Trump, empujado, es a acabar como un fraude, que es por lo demás lo buscado por quienes lo extorsionan. Al menos, que la alternativa, si la hay y en medio de "la maniobra" -típica del Sur global- o el chantaje capitalista (sobre la necesidad del otro), realmente lo sea. Porque, si no, tanto mentir para convivir y ponerse "intenso" -como dicen ahora los chavos- cansa y lleva a que cosas graves pasen en medio de una gran indiferencia. Ya se le dijo al "puto loco" (no es ninguna broma), al que se pone a jugar con la Tercera Guerra Mundial y se le debería decir a gente patológica, de mala voluntad e ignorancia como Rubio. Y sí, López Obrador ve "dos Trump" porque no se chupa el dedo. Petición: que Trump "mande al carajo a las rémoras que lo rodean y que azuzan, trátese de quien sea, sean paleros, manipuladores, caciquillos, ladrones, polizontes, tinterillos, especuladores, filibusteros, potentados, trepadores, o malvados".
Si Trump (que a veces no tiene ni idea de lo que dice) acaba en fraude, y está muy cerca, no será nada más para terminar de caerle encima -pamba- y seguirse en "lo mismo", la ley del más fuerte y hoy, el más bruto. Por cierto, ¿ya nació el "experto" que hable de autoritarismo en Israel, Ucrania o en la cabeza de Marco, quien va incluso contra el gobierno de Trump, como en el caso del director de Seguridad, Markwayne Mullin, cuando hay que estar alienado para no ver el trabajo del secretario mexicano de Seguridad, Omar García Harfuch? Vieja el último (da click en el botón de reproducción).
La diferencia entre una piedra y un ser humano, cuando la hay, es que la piedra puede durar muchísimo tiempo, siglos o más tal vez, pero no lo sabe; el ser humano no es gran cosa porque es un ser finito, mortal, que a duras penas llega a veces a pasar el siglo, pero es grande porque lo sabe y lo piensa (se supone). El Hombre es la criatura más grande del universo, y al mismo tiempo lo que sabe es que no es casi nada y se convertirá en polvo, menos duradero que la piedra. Para simplificar, el animal siente, pero no sabe ni piensa: la mascota se puede alegrar cuando vuelve a ver a su dueño, pero nada interno le dice "ah, qué bueno que volviste", asunto de conciencia y no de lenguaje, puesto que existe un lenguaje animal (y también hay seres humanos que mueven la cola de gusto, pero para qué meterse en Honduras).
A partir de aquí, el ser humano es capaz de cosas casi prodigiosas y de ser una sustancia innombrable, por reducirse a ella si no sabe (o no quiere saber) y si no piensa (o prefiere "ni pensarlo"), renunciando a su grandeza (que no es "inmortalidad"). Así por ejemplo, los que van hablando en nombre de "la vida", que no define al ser humano (muchos otros seres están vivos: don Juan Matus hasta le hablaba a las plantitas, aunque tal vez con ayuda de alguna otra). Un perrito faldero es un ser vivo, al igual que una víbora tepocata.
El último líder soviético, Mijaíl Gorbachov, que no tenía demasiado pensamiento propio ni sabía nada de marxismo o leninismo, se aventaba en cambio a decirle al germano-oriental Erich Honecker: "la vida castiga a los que llegan tarde". El otro no tuvo la astucia de contestarle que no por mucho madrugar amanece más temprano, y ya se sabe quién fue el de tamaño papelón. En nombre de "la vida".
Luego, en nombre de "la vida", a denigrar el pensamiento y el conocimiento. Hay que graduarse "en la universidad de la vida", no quemarse las pestañas, como si estudiar no fuera parte de la vida. ¿Entonces de qué? El trabajo transforma al Hombre, pero resulta que "los intelectuales no saben vivir". ¿Entonces qué hacen cuando trabajan? Aquí ya es el fin de la filosofía gracias al alemán Martin Heidegger y la agresión contra lo que distingue al humano como tal.
Parte del asunto es cuidarse de "la Razón": si no, véase como el tal Robespierre, en nombre de aquélla, se puso a guillotinar con frenesí. Así que ninguna Razón ni Verdad: todo es relativo. Otro casi fanático, Lenin, se salió -como la Rosario Robles en una clase - con que "ya se ha hablado mucho de Revolución, y mejor me voy a hacerla". Con los resultados consabidos: la Robles no la hizo y en cuanto al bolchevique, está en el origen de terrible matazón por sus "ideas", por lo que ni pensarlo. Mejor quedarse conversando, opinando y no tratando de llevar "ideas" a la práctica, salvo que sea para alguna patente, una innovación técnica y un negocio. Así sea de armas. Pero hasta ahí. En la punta de un cerro, en vez de contemplar el paisaje en plan budista y "presente", se dice que Lenin se ponía a discutir de la Revolución. Por algún motivo no lo tomaron simplemente por un tipejo de lo más aburrido e incapaz de entretenerse. Ah, "los intelectuales no saben vivir". Pero que tampoco pasen a la acción: vean las "cosas" de Fidel y el maltrato cubano a "los intelectuales", que para lo que debieran estar es para "criticar al poder". Como el disidente cubano Heberto Padilla, el lisiado que apenas liberado bajó del avión por su propio pie. !Lázaro!
Para más de un latinoamericano, ser "intelectual" es ser "conciencia de la nación" y al mismo tiempo, tan inútil y arrogante que ni la Preysler aguanta, porque hay que saber desdibujarse como la Lemus o Marijó. Si hay estereotipo, es que piedras lleva: será Beethoven, pero al genio no lo aguantan ni en su casa (salvo que se ponga como Amadeus a las payasadas). "Los intelectuales no saben vivir": cierto, cuando son creídos y se suman a las filas de los "pinches tiranos" o perversos narcisistas. Por éso esas dedicatorias del tipo "gracias a mi mujer y mis hijos que me soportan". !vaya especie! Poco se toma en cuenta que se quedan con lo grande y se olvidan de que no son nada, COMO TODOS LOS DEMÁS (menos los que se quedan en la nada para no ganarse problemas).
"Como todos los demás" se convertía, en América Latina, en que no había gran cosa de "razonable", porque, contra "la Razón" (europea: la instrumental estadounidense no se rechazó), la "vida" era mucho más maravillosa y mágica, miseria incluida, tal vez, como parte del paisaje. A su vez, estaba la sentimental Rusia de la que se decía que "no se podía entender con la Razón" (entonces: ¿con el trasero? contestaba otro ruso). Cosa de "te gusta o no", o lloras o no con la telenovela de Verónica Castro y vodka encima. El atraso o el subdesarrollo convertido en "la vida" y siempre al borde del extraño "asalto a la Razón" (que Carlos Marín, de grosería maliciosa, encontró también el modo de torcer).
No falta el que crea que, pensar en vez de ponerse a la oratoria y lo ornamental, conduce a cosas graves, como la que le ocurrió al filósofo francés Louis Althusser, que en una de esas estranguló a su señora. Ya no estamos nada más en "los intelectuales no saben vivir" y en las ideas peligrosas, sino en dos riesgos ante un intelectual: aburrirse a muerte o morir estrangulado. Eso no es pasarla bien.
Además, como lo probara alguna vez la universidad pública, pensar y "tomar conocimiento" (hasta de lo que se piensa) es una actividad solitaria (para el caso, mejor irse de dalai al Tíbet): no sirve para hacer amiguitos y salir con la novia a tomarse el helado. Y a fin de cuentas, para pensar hay que esforzarse cuando de lo que se trata es de enjoy y, como en la universidad pública, hacerse de relaciones en comidas, cenas, desayunos y eventos (si todavía dan galletitas y café) para trepar como en secretaría de Estado (o sea: el trabajo es el pretexto al servicio de las relaciones). Cría fama y échate al erario. Y son de entre los que salen con que saben vivir, porque la "carrera profesional" es la de oficio de sibarita. Con el parásito que sí sabe vivir: a costa del huésped, llámese erario o parecido.
Para simplificar, no meterse en las ideas, ni tener menos aún las propias: no saber gran cosa (ya ven la mafia: "sabía demasiado) y no detenerse mucho a pensar. Hasta llegar a la nada y buscar con antiintelectualismo destruir lo que no lo sea: si todos somos mortales, todos nos corrompemos e iluso el que crea que hay algo en tener alguna "idea". El verdadero arte de hoy es andarse por la vida con actitud de "ni idea" (ni me la pidan), salvo para hacerse el interesante ante un micrófono, unos reflectores o una pantalla. O de plano, a delirar: hacer lo que se critica y lo contrario de lo que se condena. Pinches corruptos que no se quieren caer con el chayote, o un aumento de presupuesto para la universidad, como si estuviera en la austeridad franciscana. Porque, claro, están "los que vivimos", aunque no en busca de saber o de pensar, sino de ilusiones de poder y de éxito; alienación, por letrada que sea, y aunque la mona se vista de seda. El partido dolce vita. "La vida" con su "chispa" y "el momento". La grandeza del Hombre en la ilusión del negocio y la ventaja a perpetuidad. !Si ya estaba en la Biblia! Like a rolling stone. (daclick en el botón de reproducción).
Red Voltaire fue durante mucho tiempo un referente de información y análisis alternativo, pero ahora no sólo está limitado, sino que Thierry Meyssan, el fundador, dice cosas cuando menos extrañas.
Ya no se recuerda lo sucedido en la antigua Yugoslavia en los '90, cuando se satanizó a "los serbios", al líder yugoslavo "carnicero de los Balcanes" Slobodan Milosevic y a quien, como le ocurriera al escritor austríaco Peter Handke, quisiera tener otra visión de las cosas. Milosevic, reconocido como inocente, ya no está. Yugoslavia pasó a museo, y ni quien se acuerde de cómo, hasta hace poco, desde las calles de Zagreb, capital, hasta los vestidores de futbol, más de uno de Croacia entonaba canciones pro-nazis. Primer error de Meyssan: Hitler nunca se propuso liquidar a "los eslavos", y aceptó en cambio aliarse con eslavos pro-nazis como los croatas, parte de los búlgaros, de los eslovacos, los bosnio-musulmanes y, claro, ucranianos del centro -en donde Hitler llegó a instalar su cuartel de guerra, stavka, no lejos de Vinnitsa- y el occidente. Tampoco hubo exterminio sistemático de polacos ni checos. Y el problema con los rusos era de otro orden.
Como sea, no faltó quien se creyera en los '90 el cuento -ya, es de "narrativa"- de "la Gran Serbia", mientras se trataba de otra cosa: de destruir Yugoslavia y su ejército, aunque éste no salió derrotado realmente en 1999. Mientras se propagaba la perorata sobre "la Gran Serbia", los serbios fueron sacados -"limpieza" mediante- de Croacia, en particular de Krajina, y luego, también mediante la fuerza y de modo muy poco "amigable" -otra "limpieza" a balazos- de Kosovo, hoy país (no reconocido por Serbia), por lo que, fuera de Serbia, no quedó sino la "república serbia" de Bosnia. Para ese entonces, los antecedentes pronazis ostentados de croatas y bosnio-musulmanes no importaron. Ante el paulatino desmoronamiento de Yugoslavia, algunos, no todos (y bajo empuje estadounidense, como el serbio-bosnio Radovan Karadzic) se pusieron a lo "panserbio". Que acabó peor: Montenegro se separó y Serbia se quedó sin salida al mar. Para entonces, los yugoslavos, sobre todo si serbios, estaban conscientes de que era una maniobra como la de Hitler, que estaba ligada con la intención de agredir a Rusia (como antes a la Unión Soviética). Los "panserbios" no sirvieron de mucho.
Después de intervenir en el Donbás en lo que fue una búsqueda por evitar una masacre más de habitantes de la región, surgieron "acelerados" del "mundo ruso", más después de la anexión previa de Crimea. Del estilo "donde hay un ruso, ahí está Rusia", y hasta lo dicho por el presidente ruso Vladimir Putin sobre el origen común de rusos y ucranianos, luego hace siglos de la Rus de Kíev, que ni siquiera hace gran consenso entre los historiadores rusos. Parte de la anexión de Crimea fue evitar un problema mayor con la Flota Rusa del Mar Negro.
Meyssan se metió extrañamente a hablar de los territorios hoy parte de Rusia (salvo una parte de Donetsk, aún en disputa) como "Novorossiya", designación de tiempos de Catalina La Grande ("Nueva Rusia"), aunque para decir que no definen ahora la identidad de la Federación Rusa. Se trata de una creación de finales del siglo XVIII que incluía la ciudad portuaria de Odesa y Dniepropetrovsk (antes Yekaterinoslav), dos ciudades grandes de la actual Ucrania, mientras una tercera más, Járkov, era parte del imperio ruso. Putin no ha llevado la guerra al antiguo territorio de "Novorossiya", ni por ende al "mundo ruso". No hay nada "panruso". Esto quiere decir que hay parte de confusión en allegados al gobierno ruso o algunos de sus miembros y entre algunos en el exterior. Fuera de la "cuestión judía", un atavismo alemán propio de "pueblo de señores", Hitler iba contra el "judeo-bolchevismo", no contra "los pueblos eslavos". La línea "étnica" está descartada -como lo estaba en buena medida para Milosevic, salvo por lo emblemático de Kosovo-. Quien se sirvió de asuntos dizque "ancestrales" tal vez sea quien, como señala Meyssan, prepara la gran inversión estadounidense en la república serbia en Bosnia. Como no se trata de "etnias", no hay motivo para que, contra lo que dice Meyssan haciéndose eco de "acelerados" rusos, como el ex presidente Dmitri Medvédev, un "tratado" haga rusa a Odesa. Tampoco se trata de hacer un referéndum en toda la antigua Novorossiya. Si un habitante de Transdnistria pide nacionalidad rusa y Putin la otorga, es entendible, pero Moldavia no está preparando una masacre de rusos en esa franja ni se trata de ir a meterse militarmente.
De lo que se ha tratado, pese a las "calenturas" de unos y otros, es de que, además de cesar las agresiones contra los rusófonos del Donbás, se deje de hacer de Ucrania una plataforma -como ha venido sucediendo- de agresión contra Rusia, para lo que es necesario saber si el "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski sabe de algún límite y si se puede terminar de desalojar a los neo-nazis de Ucrania. Como lo señala Meyssan, lo que queda del parlamento ucraniano decide destruir 100 millones de libros rusos -más "limpieza"- y prohibir la Iglesia más importante del país, con apoyo de la CIA (Central de Inteligencia Americana). Fuera de lo anterior, se trata de dejar fuera de estado de dañar al ejército ucraniano, para lo que deberían existir medidas más drásticas de Rusia.
Es un disparate de Medvedev volver sobre la reunificación alemana, por más que Alemania no parezca entender que su tiempo ya pasó y se rearme inventándose cualquier cosa sobre Rusia. Rusia no se opone a la entrada de Ucrania a la UE (Unión Europea) y la ampliación de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) no se puede echar para atrás. De lo que se trata es de sentido del límite, no de ponerse a las revisiones "ancestrales", pese a burradas del propio Putin; el límite está en no poner en riesgo al Estado ruso mediante una acción ofensiva. El presidente francés, Emmanuel Macron, va de salida. Trump no concreta y Zelenski no parece ya poder detenerse. Queda por saber si el Reino Unido y Alemania pueden parar entre sus élites, pero probablemente no tenga caso tirar sin que se sepa qué facción dominante se impone. Una cosa es enfriarle la cabeza a un agresor cierto, y otra perder la sangre fría en un arrebato de "chovinismo de gran potencia". Más la enfrían, mejor, si bien la enfriada supondría crear una línea de seguridad en el frente -de lo que ya habló Putin- y no esperar a la siguiente ocurrencia neonazi para golpear con dureza al mando ucraniano. (da click en el botón de reproducción