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domingo, 20 de enero de 2013

SRITA COMETA (MICHIKO FUMAMOTA)

Al fin. Después de todo, lo que anheló desde hace décadas buena parte de la izquierda (moderada, un poco centrista) fue un "capitalismo con rostro humano". Quien le ha dado este rostro es el Soruyo que "gobierna" a Estados Unidos y es, según un analista ruso, un animador, no un presidente. Es el "organizador de la comunidad".  Es un pacificista frustrado y un belicista de clóset. Se sabe que siempre dice "no", pero no se sabe si es capaz de decir "sí". Algunos -de nuevo, en la izquierda- creen que está haciendo una política keynesiana.
    El Soruyo tiene algo de nostálgico, como el Smokey Robinson que le canta. Como Ray Charles, otro gran filósofo estadounidense, el esposo de la Capullo está convencido de que "America is beautiful", más si lo canta Beyoncé frente al Capitolio. Por momentos, sale el nuevo rico, con Usher y Jay-Z, lleno de ganas de arrancarle algo al ricachón ("coopela, o cuello"), lo que por cierto no es keynesiano.
     John F. Kennedy fue llamado alguna vez "el primer presidente de Hollywood". Al Soruyo le dicen "la estrella pop de la política" estadounidense. No tiene programa ni ideas, pero qué bien canta: complace a todos, ricos y "pobres" por igual, a Wall Street y al Pentágono, pero también a una mayoría latina feliz de ser explotada por un patrón de Primer Mundo. Es la clase media por excelencia: las "oportunidades", el club de los optimistas, el sol que sale para todos, el "light", la empresa con responsabilidad social, el jefe que deja buenas propinas...y todo, con ritmo, muy buen ritmo.
     Cuando uno oye a los cantantes que apoyan al Soruyo (de Katy Perry a Marc Anthony, pasando por el vaquero Brad Paisley y Chris Cornell), se percata de lo mucho que ha ayudado el sesentaiochero a darle al más conservador de los capitalismos ese "rostro humano": desactiva cualquier discrepancia. A cambio, los del 68 tienen satisfecho su narcisismo.
     En Cuba, donde el asunto toma abiertamente una forma antisocial que exaspera a más de uno, Los Principales lo resumen en una polémica canción, "Kimba pa que suene":
     "Hoy me desperté con ganas
     "Y no había nadie en la casita
     "Menos mal que tengo a Manuela
     "Menos mal que tengo a Manuelita"
Es la quintaesencia de lo que queda del American Dream.