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jueves, 12 de febrero de 2026

TENGAN SU LELOLAI

 Gran sensación. Bad Bunny defendió el orgullo latino en el medio tiempo del Súper Bowl estadounidense (Súper Tazón). Histórico. No importa mucho que el pobre presidente estadounidense, Donald J. Trump, haya dicho: "no le entiendo lo que dice". Al fin Loretito y Luisa Alcalde, y todos, nos podemos mirar en nuestra identidad.

      Bad Bunny, dejando de lado su show de jíbaritos, nos recordó que somos bien vergas. Literalmente. Bad Bunny saltó al escenario a sobarse en más de una ocasión la verga y a recordar que el latino es genital, o lo era hasta hace poco, como cuando en México presumía de rascarse los huevos. El asunto no termina ahí.

      La coreografía, después de que Bad Bunny explicara que tiene una nalguita por aquí y otra por allá, consistió en que un grupo de nenas nos enseñara el culo, o, como decía una canción cubana ("Tío Caimán"), "menea la colita, como una señorita".

     Pasado ésto, se tuvo derecho a otro orgullo latino: que otro grupo nos enseñara las tetas, chichis o como se quieran llamar. Todo, muy latino, es decir, de lo más sensual e insinuando transgresiones. Para el caso, los puestitos (changarritos) son secundarios: no fueron lo principal del Gran Espectáculo, reciclado de "Fiesta en América").

       En este ambiente de lo más calenturiento, el pobre Ricky Martin - disfrazado de karateka- con su reivindicación del "lelolai" portorro salió a desear que Puerto Rico no sea Hawai -como si al estadounidense le interesara- y acordarse de su abuelita: la matriarca del clan, muy latino también (San José de Gracia, el chocolate de Sarita García y otras gracias).

       Al final, hubo que soplarse una hermandad con Estados Unidos y Canadá en nombre de "América". Seguramente fue "una fiesta para los sentidos" (y el jíbaro trabajando).

      Parte del espectáculo fue poner a gozar a la gringa, Lady Gaga. Para orgullo de todos los lancheros de Acapulco que, si la ocasión se presenta, pueden darle a la extranjera "p'a sus tunas".

      De la misma manera en que ya estuvo suave en México de banda como alarde, es de esperar que en el Caribe pase esa ola de mal gusto playero que incluye sobre todo a Puerto Rico y sí, a Cuba: de Farruko a Osmaní García, los malcriaos, los de "la putería" y el espectáculo de darlas, pero dizque salvar el alma, porque "el partío está ganao". Por lo demás, fuera de expresar lo que hace la escisión mental de la clase dominante -te entrego la economía "en caliente", pero no mi alma soberana-, es el estereotipo que ya tiene rato (la pasión latina: sensualidad y tremendo pachangón). Se le entiende muy bien, y ni hablar por quien crea que esa es la identidad "nuestra". Por cierto: es espectáculo y entretenimiento, no arte. (da click en el botón de reproducción, por mirar en Youtube).



TENGAN SU LELOLAI

 Gran sensación. Bad Bunny defendió el orgullo latino en el medio tiempo del Súper Bowl estadounidense (Súper Tazón). Histórico. No importa ...