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jueves, 24 de septiembre de 2026

!QUÉ BRUTO!

 Haití, son nuestros valores tradicionales, ahora que medio mundo se llena la boca con ellos, y es también un fracaso del capitalismo, en el sentido de que ni siquiera pudo despegar bien. Lo anterior no quita que, desde hace buen rato, Haití sea el fracaso de supuestos remedios "humanitarios" que sirvieron a los bolsillos de unos cuántos estadounidenses -como la Fundación Clinton y el actor Sean Penn-, todo para bloquear cualquier viraje a la izquierda. Es el país de una clase dominante incapaz de dirigir, y más o menos criminal, no desligada con frecuencia de las pandillas que se hicieron del control de la capital, Puerto Príncipe. Es el predominio del lumpen utilizado originalmente para reprimir el descontento popular, aunque es también la expresión popular del lumpen.

           Son los valores tradicionales de la familia que tiene a matriarcas que se hacen de la vista gorda con la mezcla de inutilidad y prepotencia de los hombres, que se comportan como reyes, sin llegar más lejos como antiguos esclavos y liberados. Los reyezuelos a quienes pertenecen todas las mujeres -las que se presten- y que se dedican, solapados, aunque hay excepciones, a "errar en la libertad", hasta que la errancia da en el vicio que encima se disfraza de "liberación" y de "raíces", desde el líder pandillero "Jimmy" Chérizier a otros. ¿Cómo se llama la federación de pandillas de reyezuelos? "Vivir juntos" (Viv Ansam). Hacen lo que quieren, llegando a algunas partes del interior (como el Artibonite) como mercenarios de grandes intereses económicos, como los de los cultivadores de stévia.

        El que puede se hace de la vista gorda porque, tal vez a diferencia de lo que fuera el terrible caso de El Salvador, pese a contubernios de la antigua oligarquía, los pandilleros haitianos se ocupan de disputarse y buscar puntos clave que no son solamente de tráfico de armas. ¿Hace cuánto tiempo que, encontrando connivencias en Florida, Haití es punto de trasiego de droga hacia Estados Unidos? El intercambio por mota de Jamaica es secundario. No son Los Panchitos inhalando cemento y convirtiendo su trompabulario en el nacional, sino que son los que controlan puertos para pasar cocaína a Florida vía Las Bahamas, punto de entrada a Estados Unidos. Es el envite de la nueva "Fuerza de Supresión de las Pandillas". Ha habido empresarios que utilizan sus propias avionetas privadas y embarcaciones -es el caso de Richard Fourcand- para hacer pasar droga, y otros metidos en el lavado. El asunto, en Haití, se sabe, pero se tiende a callar, por temor al reyezuelo y por el hábito de solapar y de "darle la vuelta" ansam a las cosas. De los ricos conectados en Estados Unidos, como Reginald Boulos o Dimitri Vorbe, el castigo no es tan feroz: un rato de arresto y una deportación a Colombia, para Boulos, y libertad bajo supervisión para Vorbe. Otros cercanos a la delincuencia -como los Acra, grandes importadores de arroz (un buen mercado para el arroz estadounidense y una ruina para los haitianos)- al mismo tiempo tienen capacidad de hacer lobby en los Yunaites. Lo mismo para los mayores importadores de Haití, los Deeb. Entretanto, que las señoras y las hijas organicen la cocina para la parentela y para que otros hablen del matriarcado como valor comunitario, cuando no es ajeno a la total libertad de los reyezuelos.

      No sólo no es asunto de "muertos de hambre" sin remedio y "jodidos", con un ingrediente apenas disimulado de racismo. El trato para la élite delictiva haitiana es bastante benigno -vaya, Boulos andaba antes de amiguis con Hillary Clinton y entronizaron al muy rítmico y muy delincuente Michel Martelly en la presidencia haitiana, con tal de evitar el mínimo giro a la izquierda, e incluso de abrirle paso a los restos del duvalierismo (la antigua dictadura). Es entre otros el señor Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado, quien ha buscado ser "flexible" con gente como Boulos.

        Para tener una idea de lo que es ser bruto, ¿por qué pasa la droga sudamericana por Haití y Jamaica? Porque no puede pasar por lo que está justo enfrente de Florida, que es Cuba. ¿Hay entonces que desestabilizar Cuba e irse contra las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), el ejército cubano?¿Para crear otra frontera porosa?

      Ha tenido toda la razón la presidentA mexicana, Claudia Sheinbaum, al decir que quiere que le muestren resultados de lucha contra las drogas en Estados Unidos. Si se toma en cuenta lo que sucede en Haití, es por varios motivos: las armas llegan desde Florida, por lo que alguna complicidad encuentran en territorio estadounidense. La élite haitiana está ligada a Estados Unidos, cuando no, incluso, reside allá. Y Estados Unidos hizo lo "mejor, imposible", por ejemplo en materia de arroz: bloquear el desarrollo endógeno del capitalismo haitiano, arruinándolo por competencia externa, para ir después a Haití a hacer negocio propio y a costa de la mayoría haitiana, en asociación con una "burguesía" compradore (dedicada al comercio de exportación/importación, hasta llegar a la deriva lumpen). No es que Haití nació pobre, creció en la pobreza y no sale de ella porque está llena de negros, por más que algunos valores tradicionales no solo no ayuden, sino que tengan que ver con la otra deriva, la de la "famiglia". Ah, pero no es lo que ocupa, sino Raúl Castro, para sembrar el caos en Cuba, por si cae en "necesidades humanitarias". Así los valores tradicionales: los de una parte de América Latina son con Estados Unidos los de una madre que todo le perdona al reyezuelo o, es más, que a diferencia de Sheinbaum, de nada le pide la menor rendición de cuentas. Si acaso fuera posible con gente que, como Rubio, "lo que tiene de bruto lo tiene de bruto". Debe querer que los cubanos puedan viv ansam (da click en el botón de reproducción).



!QUÉ BRUTO!

 Haití, son nuestros valores tradicionales, ahora que medio mundo se llena la boca con ellos, y es también un fracaso del capitalismo, en el...