La corrupción es mala, eso "se" sabe, pero resulta según algunos que no hay quien no le entre, ya que sin ella no se consigue gran cosa o, peor, "no hay modo". Así que se "le entra" condenándola, y porque "no hay de otra" o porque no faltará quien agregue: "¿qué querían que hiciera?". No "entrarle" es pagar un precio o que no se quiere pagar, o que es imposible. Ya empezamos con que, por ejemplo en política, "todo tiene su precio". Para algunos, condenar algo y practicarlo es lo propio del cinismo de la época (Slavoj Zizek), además de una forma de ir a caer en un garlito "ideológico" (mi corrupción no es mala: lo es la de el de enfrente). Para otros, es perversión narcisista ("si, ya sé, pero..."), para reproducir el sistema, y para otros (Dany-Robert Dufour) es delirio. A fin de cuentas, no se sobrevive sin "entrarle", o no se "pertenece": ¿qué, no somos seres sociales?. Decente, el alcalde de San Blas: "robé, pero muy poquito". Ni modo de aguantarse como en una isla solitaria.
El paso siguiente es lo que hace décadas en México se llamaba ser "deturpador", es decir, dedicarse a afearlo todo, incluyendo y sobre todo al tonto que, con idealismo, cree que puede permitirse vivir sabrá Dios en dónde al margen del "juego que todos jugamos". Ni modo que se vuelva un ejemplo incómodo o testigo de que andar volando bajo -o ya muy "al ras"- no es lo único "que nos queda" o, para más "folclore de la filosofía", lo que "aquí nos tocó vivir". Dicho sea de paso, no se crea que es de "Mexiquito": es de una sociedad de masas, y las hay muchas, con grados diversos de "no me juzgues, compadre". Los que le "entran" más que para sobrevivir o no caerse es para obtener algo, sea poder o dinero, o ambos. Con moditos muy del "Sur global".
De lo que haya dicho el ex presidente mexicano Andrés Manuel López Obrad sobre el presidente estadounidense Donald J. Trump, ni idea o silencio sepulcral, porque desde un inicio se trata o de servirse del mismo Trump, o de ningunearlo y/o lincharlo. Y no por ser Trump: que alguien la pregunte a la "vendedora de gelatinas" o mañana a la góber preciosa de Chihuahua. Al menos, que quien le "entra" a írsele encima a Trump lo haga a sabiendas de qué alternativa hay y para qué, y no por la patología de "quedar bien" y ahorrarse el menor problema.
Parte del error está en historiografiar mal: Hitler no era un "loquito", sino un caso patológico al que liberalmente se "dejó hacer" y se "dejó pasar" -cuando no se le dió ayuda- mientras prometiera hacer el trabajo sucio de lanzarse contra la Unión Soviética. Pruebas no faltan.
Algo interesante, sin llegar a creencias del estilo "México está en manos de Soros y el Mossad", podría ser, en vez de la exclusiva para Trump, tomar en cuenta lo que hace Israel, o lo que hace Ucrania, o lo que hace un ser peligroso como Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado. Salvo que Rubio sea secundario, que criticar al premier israelí Benjamín "Bibi" Netanyahu sea "antisemitismo" o que el "presidente " ucraniano sea una "pobre víctima" del ruso Vladirmir Putin. Es que parece más bien, para recordar lo dicho por alguien de quien no se sabe si fue "pobre político" o "político pobre", que"los demonios andan sueltos".
Es Rubio, no Trump, quien fue con la cantinela de que los cárteles mexicanos "pueden atacar con drones a Estados Unidos", como fue con la de que GAESA manda en Cuba, por más que las defensas de México o Cuba no sean siempre las más adecuadas. De infiltramiento del narco en gobiernos mexicanos, desde la primera mitad de los '80, y con anuencia estadounidense; de errores de GAESA, desde hace cuando menos dos décadas, y algo no sólo NO censurado en Cuba, sino discutido abiertamente; de enquistamiento de una "casta" militar-religiosa en el gobierno iraní, nada que no haya tenido quien lo denuncie, como la periodista Nazanín Armanian. El problema es si cada quien debe "autorregularse" (o no) para corregir errores o pagar las consecuencias de no hacerlo, o si se trata de servirse de los errores de otro para beneficio o ventaja propias. Porque si es así, se trata incluso de un delito. Y ya se ha dicho que la derecha actual tiene ciertas dificultades en evitarse los delitos.
En el momento en que Trump se acerca a una negociación con Irán, "Bibi" lo extorsiona multiplicando las agresiones en el Líbano. Trump tiene que ir a decirle "puto loco, encima de que te estoy salvando las nalgas, ahora todo el mundo odia a Israel, así que hay que parar". ¿Quién retomó esta conversación o quién critica a "Bibi" ANTES que a Trump?¿Alguien le dijo algo a "Bibi" por lo ocurrido en Siria? Sólo por el ya muy gastado reflejo David contra Goliath, el-tiempo-está-a-favor-de-los-pequeños y Palestina vencerá. Si no, que Netanhayu se sepa impune. ¿Alguien le dijo la menor cosa a Zelenski por atacar -y no es nuevo- civiles lejos de blancos militares en Starobelsk? ¿O alguien le dice algo por tratar de involucrar al Báltico con drones ucranianos, o por buscar meter a Belarus "en el ajo", cuando, NÓTESE BIEN, Trump y "JD" (?) Vance le pidieron al ucraniano que deje de jugar con la Tercera Guerra Mundial?¿Alguien que haga notar qué pasos CONCRETOS de apertura en materia de inversiones dió Cuba, para que Trump hablara de ser "amigable", antes de que Rubio fuera con su ataque a GAESA a cerrar vías de negociación?¿Por qué no hubo quien le pidiera a Rubio precaución cuando afirmó en un puro disparate que Ucrania es "militarmente superior" a Rusia? ¿Acaso "Bibi" y Zelenski no empezaron -Siria incluida- antes de la llegada de Trump? ¿Quiénes, por qué y para qué intereses se mueven para cerrar las vías de negociación cuando Trump trata de abrirlas?
¿Lo que está pasando? Aprovechar, con o sin engaño, un error ajeno para obtener un beneficio para sí y lucrar se llama FRAUDE. Y a lo que va Trump, empujado, es a acabar como un fraude, que es por lo demás lo buscado por quienes lo extorsionan. Al menos, que la alternativa, si la hay y en medio de "la maniobra" -típica del Sur global- o el chantaje capitalista (sobre la necesidad del otro), realmente lo sea. Porque, si no, tanto mentir para convivir y ponerse "intenso" -como dicen ahora los chavos- cansa y lleva a que cosas graves pasen en medio de una gran indiferencia. Ya se le dijo al "puto loco" (no es ninguna broma), al que se pone a jugar con la Tercera Guerra Mundial y se le debería decir a gente patológica, de mala voluntad e ignorancia como Rubio. Y sí, López Obrador ve "dos Trump" porque no se chupa el dedo. Petición: que Trump "mande al carajo a las rémoras que lo rodean y que azuzan, trátese de quien sea, sean paleros, manipuladores, caciquillos, ladrones, polizontes, tinterillos, especuladores, filibusteros, potentados, trepadores, o malvados".
Si Trump (que a veces no tiene ni idea de lo que dice) acaba en fraude, y está muy cerca, no será nada más para terminar de caerle encima -pamba- y seguirse en "lo mismo", la ley del más fuerte y hoy, el más bruto. Por cierto, ¿ya nació el "experto" que hable de autoritarismo en Israel, Ucrania o en la cabeza de Marco, quien va incluso contra el gobierno de Trump, como en el caso del director de Seguridad, Markwayne Mullin, cuando hay que estar alienado para no ver el trabajo del secretario mexicano de Seguridad, Omar García Harfuch? Vieja el último (da click en el botón de reproducción).