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jueves, 4 de junio de 2026

¿ES HARINA?

 La corrupción es mala, eso "se" sabe, pero resulta según algunos que no hay quien no le entre, ya que sin ella no se consigue gran cosa o, peor, "no hay modo". Así que se "le entra" condenándola, y porque "no hay de otra" o porque no faltará quien agregue: "¿qué querían que hiciera?". No "entrarle" es pagar un precio o que no se quiere pagar, o que es imposible. Ya empezamos con que, por ejemplo en política, "todo tiene su precio". Para algunos, condenar algo y practicarlo es lo propio del cinismo de la época (Slavoj Zizek), además de una forma de ir a caer en un garlito "ideológico" (mi corrupción no es mala: lo es la de el de enfrente). Para otros, es perversión narcisista ("si, ya sé, pero..."), para reproducir el sistema, y para otros (Dany-Robert Dufour) es delirio. A fin de cuentas, no se sobrevive sin "entrarle", o no se "pertenece": ¿qué, no somos seres sociales?. Decente, el alcalde de San Blas: "robé, pero muy poquito". Ni modo de aguantarse como en una isla solitaria.

        El paso siguiente es lo que hace décadas en México se llamaba ser "deturpador", es decir, dedicarse a afearlo todo, incluyendo y sobre todo al tonto que, con idealismo, cree que puede permitirse vivir sabrá Dios en dónde al margen del "juego que todos jugamos". Ni modo que se vuelva un ejemplo incómodo o testigo de que andar volando bajo -o ya muy "al ras"- no es lo único "que nos queda" o, para más "folclore de la filosofía", lo que "aquí nos tocó vivir". Dicho sea de paso, no se crea que es de "Mexiquito": es de una sociedad de masas, y las hay muchas, con grados diversos de "no me juzgues, compadre". Los que le "entran"   más que para sobrevivir o no caerse es para obtener algo, sea poder o dinero, o ambos. Con moditos muy del "Sur global".

         De lo que haya dicho el ex presidente mexicano Andrés Manuel López Obrad sobre el presidente estadounidense Donald J. Trump, ni idea o silencio sepulcral, porque desde un inicio se trata o de servirse del mismo Trump, o de ningunearlo y/o lincharlo. Y no por ser Trump: que alguien la pregunte a la "vendedora de gelatinas" o mañana a la góber preciosa de Chihuahua. Al menos, que quien le "entra" a írsele encima a Trump lo haga a sabiendas de qué alternativa hay y para qué, y no por la patología de "quedar bien" y ahorrarse el menor problema.

       Parte del error está en historiografiar mal: Hitler no era un "loquito", sino un caso patológico al que liberalmente se "dejó hacer" y se "dejó pasar" -cuando no se le dió ayuda- mientras prometiera hacer el trabajo sucio de lanzarse contra la Unión Soviética. Pruebas no faltan.

        Algo interesante, sin llegar a creencias del estilo "México está en manos de Soros y el Mossad", podría ser, en vez de la exclusiva para Trump, tomar en cuenta lo que hace Israel, o lo que hace Ucrania, o lo que hace un ser peligroso como Marco Rubio, secretario estadounidense de Estado. Salvo que Rubio sea secundario, que criticar al premier israelí Benjamín "Bibi" Netanyahu sea "antisemitismo" o que el "presidente " ucraniano sea una "pobre víctima" del ruso Vladirmir Putin. Es que parece más bien, para recordar lo dicho por alguien de quien no se sabe si fue "pobre político" o "político pobre", que"los demonios andan sueltos".

       Es Rubio, no Trump, quien fue con la cantinela de que los cárteles mexicanos "pueden atacar con drones a Estados Unidos", como fue con la de que GAESA manda en Cuba, por más que las defensas de México o Cuba no sean siempre las más adecuadas. De infiltramiento del narco en gobiernos mexicanos, desde la primera mitad de los '80, y con anuencia estadounidense; de errores de GAESA, desde hace cuando menos dos décadas, y algo no sólo NO censurado en Cuba, sino discutido abiertamente; de enquistamiento de una "casta" militar-religiosa en el gobierno iraní, nada que no haya tenido quien lo denuncie, como la periodista Nazanín Armanian. El problema es si cada quien debe "autorregularse" (o no) para corregir errores o pagar las consecuencias de no hacerlo, o si se trata de servirse de los errores de otro para beneficio o ventaja propias. Porque si es así, se trata incluso de un delito. Y ya se ha dicho que la derecha actual tiene ciertas dificultades en evitarse los delitos.

        En el momento en que Trump se acerca a una negociación con Irán, "Bibi" lo extorsiona multiplicando las agresiones en el Líbano. Trump tiene que ir a decirle "puto loco, encima de que te estoy salvando las nalgas, ahora todo el mundo odia a Israel, así que hay que parar". ¿Quién retomó esta conversación o quién critica a "Bibi" ANTES que a Trump?¿Alguien le dijo algo a "Bibi" por lo ocurrido en Siria? Sólo por el ya muy gastado reflejo David contra Goliath, el-tiempo-está-a-favor-de-los-pequeños y Palestina vencerá. Si no, que Netanhayu se sepa impune. ¿Alguien le dijo la menor cosa a Zelenski por atacar -y no es nuevo- civiles lejos de blancos militares en Starobelsk? ¿O alguien le dice algo por tratar de involucrar al Báltico con drones ucranianos, o por buscar meter a Belarus "en el ajo", cuando, NÓTESE BIEN, Trump y "JD" (?) Vance le pidieron al ucraniano que deje de jugar con la Tercera Guerra Mundial?¿Alguien que haga notar qué pasos CONCRETOS de apertura en materia de inversiones dió Cuba, para que Trump hablara de ser "amigable", antes de que Rubio fuera con su ataque a GAESA a cerrar vías de negociación?¿Por qué no hubo quien le pidiera a Rubio precaución cuando afirmó en un puro disparate que Ucrania es "militarmente superior" a Rusia? ¿Acaso "Bibi" y Zelenski no empezaron -Siria incluida- antes de la llegada de Trump? ¿Quiénes, por qué y para qué intereses se mueven para cerrar las vías de negociación cuando Trump trata de abrirlas?

      ¿Lo que está pasando? Aprovechar, con o sin engaño, un error ajeno para obtener un beneficio para sí y lucrar se llama FRAUDE. Y a lo que va Trump, empujado, es a acabar como un fraude, que es por lo demás lo buscado por quienes lo extorsionan. Al menos, que la alternativa, si la hay y en medio de "la maniobra" -típica del Sur global- o el chantaje capitalista (sobre la necesidad del otro), realmente lo sea. Porque, si no, tanto mentir para convivir y ponerse "intenso" -como dicen ahora los chavos- cansa y lleva a que cosas graves pasen en medio de una gran indiferencia. Ya se le dijo al "puto loco" (no es ninguna broma), al que se pone a jugar con la Tercera Guerra Mundial y se le debería decir a gente patológica, de mala voluntad e ignorancia como Rubio. Y sí, López Obrador ve "dos Trump" porque no se chupa el dedo. Petición: que Trump  "mande al carajo a las rémoras que lo rodean y que azuzan, trátese de quien sea, sean paleros, manipuladores, caciquillos, ladrones, polizontes, tinterillos, especuladores, filibusteros, potentados, trepadores, o malvados".

     Si Trump (que a veces no tiene ni idea de lo que dice) acaba en fraude, y está muy cerca, no será nada más para terminar de caerle encima -pamba- y seguirse en "lo mismo", la ley del más fuerte y hoy, el más bruto. Por cierto, ¿ya nació el "experto" que hable de autoritarismo en Israel, Ucrania o en la cabeza de Marco, quien va incluso contra el gobierno de Trump, como en el caso del director de Seguridad, Markwayne Mullin, cuando hay que estar alienado para no ver el trabajo del secretario mexicano de Seguridad, Omar García Harfuch? Vieja el último (da click en el botón de reproducción).




         

martes, 2 de junio de 2026

OTRO QUE ESTÁ DE MÁS

La diferencia entre una piedra y un ser humano, cuando la hay, es que la piedra puede durar muchísimo tiempo, siglos o más tal vez, pero no lo sabe; el ser humano no es gran cosa porque es un ser finito, mortal, que a duras penas llega a veces a pasar el siglo, pero es grande porque lo sabe y lo piensa (se supone). El Hombre es la criatura más grande del universo, y al mismo tiempo lo que sabe es que no es casi nada y se convertirá en polvo, menos duradero que la piedra. Para simplificar, el animal siente, pero no sabe ni piensa: la mascota se puede alegrar cuando vuelve a ver a su dueño, pero nada interno le dice "ah, qué bueno que volviste", asunto de conciencia y no de lenguaje, puesto que existe un lenguaje animal (y también hay seres humanos que mueven la cola de gusto, pero para qué meterse en Honduras).

         A partir de aquí, el ser humano es capaz de cosas casi prodigiosas y de ser una sustancia innombrable, por reducirse a ella si no sabe (o no quiere saber) y si no piensa (o prefiere "ni pensarlo"), renunciando a su grandeza (que no es "inmortalidad"). Así por ejemplo, los que van hablando en nombre de "la vida", que no define al ser humano (muchos otros seres están vivos: don Juan Matus hasta le hablaba a las plantitas, aunque tal vez con ayuda de alguna otra). Un perrito faldero es un ser vivo, al igual que una víbora tepocata.

       El último líder soviético, Mijaíl Gorbachov, que no tenía demasiado pensamiento propio ni sabía nada de marxismo o leninismo, se aventaba en cambio a decirle al germano-oriental Erich Honecker: "la vida castiga a los que llegan tarde". El otro no tuvo la astucia de contestarle que no por mucho madrugar amanece más temprano, y ya se sabe quién fue el de tamaño papelón. En nombre de "la vida".

       Luego, en nombre de "la vida", a denigrar el pensamiento y el conocimiento. Hay que graduarse "en la universidad de la vida", no quemarse las pestañas, como si estudiar no fuera parte de la vida. ¿Entonces de qué? El trabajo transforma al Hombre, pero resulta que "los intelectuales no saben vivir". ¿Entonces qué hacen cuando trabajan? Aquí ya es el fin de la filosofía gracias al alemán Martin Heidegger y la agresión contra lo que distingue al humano como tal.

      Parte del asunto es cuidarse de "la Razón": si no, véase como el tal Robespierre, en nombre de aquélla, se puso a guillotinar con frenesí. Así que ninguna Razón ni Verdad: todo es relativo. Otro casi fanático, Lenin, se salió -como la Rosario Robles en una clase - con que "ya se ha hablado mucho de Revolución, y mejor me voy a hacerla". Con los resultados consabidos: la Robles no la hizo y en cuanto al bolchevique, está en el origen de terrible matazón por sus "ideas", por lo que ni pensarlo. Mejor quedarse conversando, opinando y no tratando de llevar "ideas" a la práctica, salvo que sea para alguna patente, una innovación técnica y un negocio. Así sea de armas. Pero hasta ahí. En la punta de un cerro, en vez de contemplar el paisaje en plan budista y "presente", se dice que Lenin se ponía a discutir de la Revolución. Por algún motivo no lo tomaron simplemente por un tipejo de lo más aburrido e incapaz de entretenerse. Ah, "los intelectuales no saben vivir". Pero que tampoco pasen a la acción: vean las "cosas" de Fidel y el maltrato cubano a "los intelectuales", que para lo que debieran estar es para "criticar al poder". Como el disidente cubano Heberto Padilla, el lisiado que apenas liberado bajó del avión por su propio pie. !Lázaro!

      Para más de un latinoamericano, ser "intelectual" es ser "conciencia de la nación" y al mismo tiempo, tan inútil y arrogante que ni la Preysler aguanta, porque hay que saber desdibujarse como la Lemus o Marijó. Si hay estereotipo, es que piedras lleva: será Beethoven, pero al genio no lo aguantan ni en su casa (salvo que se ponga como Amadeus a las payasadas). "Los intelectuales no saben vivir": cierto, cuando son creídos y se suman a las filas de los "pinches tiranos" o perversos narcisistas. Por éso esas dedicatorias del tipo "gracias a mi mujer y mis hijos que me soportan". !vaya especie! Poco se toma en cuenta que se quedan con lo grande y se olvidan de que no son nada, COMO TODOS LOS DEMÁS (menos los que se quedan en la nada para no ganarse problemas).

     "Como todos los demás" se convertía, en América Latina, en que no había gran cosa de "razonable", porque, contra "la Razón" (europea: la instrumental estadounidense no se rechazó), la "vida" era mucho más maravillosa y mágica, miseria incluida, tal vez, como parte del paisaje. A su vez, estaba la sentimental Rusia de la que se decía que "no se podía entender con la Razón" (entonces: ¿con el trasero? contestaba otro ruso). Cosa de "te gusta o no", o lloras o no con la telenovela de Verónica Castro y vodka encima. El atraso o el subdesarrollo convertido en "la vida" y siempre al borde del extraño "asalto a la Razón" (que Carlos Marín, de grosería maliciosa, encontró también el modo de torcer).

       No falta el que crea que, pensar en vez de ponerse a la oratoria y lo ornamental, conduce a cosas graves, como la que le ocurrió al filósofo francés Louis Althusser, que en una de esas estranguló a su señora. Ya no estamos nada más en "los intelectuales no saben vivir" y en las ideas peligrosas, sino en dos riesgos ante un intelectual: aburrirse a muerte o morir estrangulado. Eso no es pasarla bien.

      Además, como lo probara alguna vez la universidad pública, pensar y "tomar conocimiento" (hasta de lo que se piensa) es una actividad solitaria (para el caso, mejor irse de dalai al Tíbet): no sirve para hacer amiguitos y salir con la novia a tomarse el helado.  Y a fin de cuentas, para pensar hay que esforzarse cuando de lo que se trata es de enjoy y, como en la universidad pública, hacerse de relaciones en comidas, cenas, desayunos y eventos (si todavía dan galletitas y café) para trepar como en secretaría de Estado (o sea: el trabajo es el pretexto al servicio de las relaciones). Cría fama y échate al erario. Y son de entre los que salen con que saben vivir, porque la "carrera profesional" es la de oficio de sibarita. Con el parásito que sí sabe vivir: a costa del huésped, llámese erario o parecido.

        Para simplificar, no meterse en las ideas, ni tener menos aún las propias: no saber gran cosa (ya ven la mafia: "sabía demasiado) y no detenerse mucho a pensar. Hasta llegar a la nada y buscar con antiintelectualismo destruir lo que no lo sea: si todos somos mortales, todos nos corrompemos e iluso el que crea que hay algo en tener alguna "idea". El verdadero arte de hoy es andarse por la vida con actitud de "ni idea" (ni me la pidan), salvo para hacerse el interesante ante un micrófono, unos reflectores o una pantalla. O de plano, a delirar: hacer lo que se critica y lo contrario de lo que se condena. Pinches corruptos que no se quieren caer con el chayote, o un aumento de presupuesto para la universidad, como si estuviera en la austeridad franciscana. Porque, claro, están "los que vivimos", aunque no en busca de saber o de pensar, sino de ilusiones de poder y de éxito; alienación, por letrada que sea, y aunque la mona se vista de seda. El partido dolce vita. "La vida" con su "chispa" y "el momento". La grandeza del Hombre en la ilusión del negocio y la ventaja a perpetuidad. !Si ya estaba en la Biblia! Like a rolling stone. (da click en el botón de reproducción).



sábado, 30 de mayo de 2026

LO MÁS SEGURO ES QUE QUIÉN SABE

 Red Voltaire fue durante mucho tiempo un referente de información y análisis alternativo, pero ahora no sólo está limitado, sino que Thierry Meyssan, el fundador, dice cosas cuando menos extrañas.

       Ya no se recuerda lo sucedido en la antigua Yugoslavia en los '90, cuando se satanizó a "los serbios", al líder yugoslavo "carnicero de los Balcanes" Slobodan Milosevic y a quien, como le ocurriera al escritor austríaco Peter Handke, quisiera tener otra visión de las cosas. Milosevic, reconocido como inocente, ya no está. Yugoslavia pasó a museo, y ni quien se acuerde de cómo, hasta hace poco, desde las calles de Zagreb, capital, hasta los vestidores de futbol, más de uno de Croacia entonaba canciones pro-nazis. Primer error de Meyssan: Hitler nunca se propuso liquidar a "los eslavos", y aceptó en cambio aliarse con eslavos pro-nazis como los croatas, parte de los búlgaros, de los eslovacos, los bosnio-musulmanes y, claro, ucranianos del centro -en donde Hitler llegó a instalar su cuartel de guerra, stavka, no lejos de Vinnitsa- y el occidente. Tampoco hubo exterminio sistemático de polacos ni checos. Y el problema con los rusos era de otro orden.

      Como sea, no faltó quien se creyera en los '90 el cuento -ya, es de "narrativa"- de "la Gran Serbia", mientras se trataba de otra cosa: de destruir Yugoslavia y su ejército, aunque éste no salió derrotado realmente en 1999. Mientras se propagaba la perorata sobre "la Gran Serbia", los serbios fueron sacados -"limpieza" mediante- de Croacia, en particular de Krajina, y luego, también mediante la fuerza y de modo muy poco "amigable" -otra "limpieza" a balazos- de Kosovo, hoy país (no reconocido por Serbia), por lo que, fuera de Serbia, no quedó sino la "república serbia" de Bosnia. Para ese entonces, los antecedentes pronazis ostentados de croatas y bosnio-musulmanes no importaron. Ante el paulatino desmoronamiento de Yugoslavia, algunos, no todos (y bajo empuje estadounidense, como el serbio-bosnio Radovan Karadzic) se pusieron a lo "panserbio". Que acabó peor: Montenegro se separó y Serbia se quedó sin salida al mar. Para entonces, los yugoslavos, sobre todo si serbios, estaban conscientes de que era una maniobra como la de Hitler, que estaba ligada con la intención de agredir a Rusia (como antes a la Unión Soviética). Los "panserbios" no sirvieron de mucho.

         Después de intervenir en el Donbás en lo que fue una búsqueda por evitar una masacre más de habitantes de la región, surgieron "acelerados" del "mundo ruso", más después de la anexión previa de Crimea. Del estilo "donde hay un ruso, ahí está Rusia", y hasta lo dicho por el presidente ruso Vladimir Putin sobre el origen común de rusos y ucranianos, luego hace siglos de la Rus de Kíev, que ni siquiera hace gran consenso entre los historiadores rusos. Parte de la anexión de Crimea fue evitar un problema mayor con la Flota Rusa del Mar Negro.

      Meyssan se metió extrañamente a hablar de los territorios hoy parte de Rusia (salvo una parte de Donetsk, aún en disputa) como "Novorossiya", designación de tiempos de Catalina La Grande ("Nueva Rusia"), aunque para decir que no definen ahora la identidad de la Federación Rusa. Se trata de una creación de finales del siglo XVIII que incluía la ciudad portuaria de Odesa y Dniepropetrovsk (antes Yekaterinoslav), dos ciudades grandes de la actual Ucrania, mientras una tercera más, Járkov, era parte del imperio ruso. Putin no ha llevado la guerra al antiguo territorio de "Novorossiya", ni por ende al "mundo ruso". No hay nada "panruso". Esto quiere decir que hay parte de confusión en allegados al gobierno ruso o algunos de sus miembros y entre algunos en el exterior. Fuera de la "cuestión judía", un atavismo alemán propio de "pueblo de señores", Hitler iba contra el "judeo-bolchevismo", no contra "los pueblos eslavos". La línea "étnica" está descartada -como lo estaba en buena medida para Milosevic, salvo por lo emblemático de Kosovo-. Quien se sirvió de asuntos dizque "ancestrales" tal vez sea quien, como señala Meyssan, prepara la gran inversión estadounidense en la república serbia en Bosnia. Como no se trata de "etnias", no hay motivo para que, contra lo que dice Meyssan haciéndose eco de "acelerados" rusos, como el ex presidente Dmitri Medvédev, un "tratado" haga rusa a Odesa. Tampoco se trata de hacer un referéndum en toda la antigua Novorossiya. Si un habitante de Transdnistria pide nacionalidad rusa y Putin la otorga, es entendible, pero Moldavia no está preparando una masacre de rusos en esa franja ni se trata de ir a meterse militarmente.

         De lo que se ha tratado, pese a las "calenturas" de unos y otros, es de que, además de cesar las agresiones contra los rusófonos del Donbás, se deje de hacer de Ucrania una plataforma -como ha venido sucediendo- de agresión contra Rusia, para lo que es necesario saber si el "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski sabe de algún límite y si se puede terminar de desalojar a los neo-nazis de Ucrania. Como lo señala Meyssan, lo que queda del parlamento ucraniano decide destruir 100 millones de libros rusos -más "limpieza"- y prohibir la Iglesia más importante del país, con apoyo de la CIA (Central de Inteligencia Americana). Fuera de lo anterior, se trata de dejar fuera de estado de dañar al ejército ucraniano, para lo que deberían existir medidas más drásticas de Rusia.

       Es un disparate de Medvedev volver sobre la reunificación alemana, por más que Alemania no parezca entender que su tiempo ya pasó y se rearme inventándose cualquier cosa sobre Rusia. Rusia no se opone a la entrada de Ucrania a la UE (Unión Europea) y la ampliación de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) no se puede echar para atrás. De lo que se trata es de sentido del límite, no de ponerse a las revisiones "ancestrales", pese a burradas del propio Putin; el límite está en no poner en riesgo al Estado ruso mediante una acción ofensiva. El presidente francés, Emmanuel Macron, va de salida. Trump no concreta y Zelenski no parece ya poder detenerse. Queda por saber si el Reino Unido y Alemania pueden parar entre sus élites, pero probablemente no tenga caso tirar sin que se sepa qué facción dominante se impone. Una cosa es enfriarle la cabeza a un agresor cierto, y otra perder la sangre fría en un arrebato de "chovinismo de gran potencia". Más la enfrían, mejor, si bien la enfriada supondría crear una línea de seguridad en el frente -de lo que ya habló Putin- y no esperar a la siguiente ocurrencia neonazi para golpear con dureza al mando ucraniano. (da click en el botón de reproducción



martes, 26 de mayo de 2026

LA ORIGINAL BANDA

 Alguien dijo alguna vez de Freud que fue "maestro de la sospecha", como Marx (?) y Nietzsche. No es tal vez la expresión más afortunada, pero Freud ciertamente ha servido para que cualquier afecto sea visto como "sospechoso": ¿un hijo quiere a su madre? Bien: hola, Edipito. ¿Una madre quiere a su hijo? Ok: es que quiere tener un falo.

       Hay que considerar algunas circunstancias, que ya describiera hace tiempo el escritor mexicano Ricardo Garibay: después de sufrir el machismo del señor, llega para la señora, madre de "sus" hijos (como si los hubiera tenido sola), la hora de la revancha, con la inutilización desde el ámbito doméstico (la amenaza de retirarle la "base material" al tipo, perdido en la "superestructura"), social (una amplia red de comadres, amistades y parientes de la tía Cuquis que aíslan al proveedor) y sexual ("si te portas bien, puede que..."). El hijo varón es criado por la madre, por ser la dueña del ámbito doméstico, y porque el padre termina ausente (el invisible de la foto) o agotado en el deber de proveer; para él, el mundo de los cuates, las aventuras y las "canitas al aire" toleradas porque nada es para siempre y hasta la belleza cansa. No es asunto cultural, sino hábito social (tampoco de todos los sectores) resultado de la Historia. Al final, la parte de telenovela: el tipo repartirá entre mujer e hijos. Hay casos extremos: el clan de San José de Gracia presidido por la abuela, o la "matrona" (la "Mamma" italiana). Si el hijo varón no tiene pareja, entonces se refugia en casa de mamá. Tal vez a cantar "Yo nací en el Mediterráneo". Un hombre solo no es posible: ah sí, "soltero maduro, maricón seguro". Por algo el 10 de mayo es más importante que el 8 de marzo, nada más para sindicalizados. Nótese que la entrada de la mujer al mercado de trabajo y la reducción del tamaño de la familia (menos tías Cuquis) está cambiando las cosas.

       Como sea, la familia se entiende en principio -sin que sea forzosamente así- como soporte, y previsión en caso de vulnerabilidad, como vejez o enfermedad, salvo que el origen del padecimiento esté en alguna relación familiar misma (y hay casos graves). Si lo último no es el caso, el soporte familiar es más o menos natural, a condición de que no remplace calidad en los servicios de salud con los que debe repartirse la carga si lo es. "Valores familiares" no es recargarse en el familiar más cercano hasta llevárselo de corbata. Pero, en fin, Edipito o la "madre falito" también existen en algunos sectores (no todos) de ciertas sociedades (no todas), sobre todo a condición de que la señora no trabaje y/o no sea el sostén del hogar. Saber discriminar no está de más. Pero se supone que Freud tiene "un esquema": y para algunos, es sentencia firme y condena. Una cercanía o un apego madre-hijo, al margen de toda realidad, es una tara que hay que erradicar. Es palabra de Dios.

     La psicología cognitivo-conductual añade que "no es el mundo el que nos afecta, sino cómo lo interpretamos". Y sí, parece que a una legión de psicólogos, psicoanalistas y psiquiatras no es el paciente el que los afecta, en lo más mínimo, sino el modo en que lo interpretan según "las Enseñanzas". Pueden así lanzarse ciegamente a tratar de destruir el único soporte de un paciente (por ejemplo, del hijo de una madre sola), porque, al margen del juicio de realidad, el esquema dice que "está mal" y "fuera de lo normal". Nada cuenta: entorno social, trabajo, orígenes, etcétera. Varios tomos de la Biblia freudiana ya resolvieron todo y no se trata sino de "aplicar el modelo". Sospechoso hasta prueba de lo contrario, en vez de presunción de inocencia. A lo que se agrega el hábito social: se le puede proyectar al paciente. De hecho, es bastante cómodo. Sepárese de su madre y busque con quien coger.

         El sub-D tiene agravantes. Hijo de madre sola es el blanco bastante ideal de la maniobra. Para asegurarse la impunidad propia del machismo, ya se tiene el "flanco débil" sobre el cual maniobrar si no hay red del paciente. Un error de interpretación o de medicación no trae consecuencias, porque nadie se mete en "lo que no es normal", salvo para encajarse con que "no es normal". Mi Súper-Yo es mi última lectura del Doctor Freud y mi trayectoria de "clasemediero".

      Alguien puede tener, por genética, y después de los 25 años, epilepsia, por ejemplo del lóbulo temporal-parietal, que es una displasia cerebral focal y provoca accesos de ansiedad severa, descontrol y agitación motora, además de (por el parietal) obsesión con figuras geométricas y problemas sensoriales. Desde cuando menos 25 años, hay formas de detectar el problema y tratarlo. Pero si alguien tiene ansiedad y la situación familiar descrita, está en una posición ni mandada a hacer para que se presente un largo tour en el que, además de recibirse el esquema, no queda más que agradecer que por ceguera y garantía de impunidad se proceda a lo más cerca de una conducta criminal que elimina al testigo: la ayuda o el soporte son el problema. No sólo se procede sin expediente, al margen de la Ley General de Salud en México y sin tener que rendir cuentas: en pleno arcaismo, para variar entre ignorancia y un sesgo de mala voluntad ("fue sin querer queriendo, claro"), importa más que salve el pellejo el psicólogo, psicoanalista o psiquiatra que el trabajo tenga valor (en horas) y utilidad (para el paciente). Si había algún derecho, lo primero es ser despojado de él para asegurar "el margen de maniobra" del "galeno".

       Si el paciente tiene doctorado, la nota del sub-D la ponen quienes aseguran que con este título no se puede tener un padecimiento que vuelva ansioso. Quítese todos los medicamentos y búsquese con quien coger, o "ya madure". O si los medicamentos tienen resultados inesperados, podemos pasar al engaño en lugar del trabajo: "es que usted tiene reacciones idiopáticas" (de origen desconocido). Mismo principio: no pienso detenerme a pensar, tengo un esquema para todo -sacado de una que otra lectura-, esto no es más que una "ciencia experimental" y, salvo despojarlo de sus derechos, de su bolsillo y convertirlo en ratón de laboratorio, no puedo hacer nada porque "su caso da para todo" o "tiene usted de todo un poco". Tdo mientras se cuela de mil y un maneras que la relación de soporte es dañina. No porque lo sea (aunque como cualquiera, no esté exenta de problemas), sino porque "el esquema dice" y es de un "maestro de la sospecha". Ya no se es paciente, sino "sospechoso" y con familiar "presunto culpable". Como si buscar ayuda fuera el equivalente de ir a dar en el MP o con la Judicial, y con "lo suyo es emocional" como modo de sembrar la culpa -neurólogos incluidos. Pese a que el carcelero tiene el remate de ofrecerle "las puertas abiertas del consultorio".

      En algunas sociedades, el psicólogo es visto como un extorsionador. No faltará quien exonere arguyendo que es charlatanería y que todo se resuelve con un té de tila. Heinz Dieterich dijo alguna vez que los pacientes mexicanos son malos: tienden a irse, buscar alternativas y volver cuando ya es más difícil atender. Pero la medicina del sub-D no cree en el valor ni en la utilidad: como el de la necesidad es el paciente, el otro cree con omnipotencia que tiene "el poder" y que se vería mal si no lo muestra. No es ningún asunto de charlatanería: psicólogos, psicoanalistas y psiquiatras dependen de "cómo los interpretamos", y si los hay honestos, sobre todo entre los más jóvenes, también hay legiones de enfermos que creen curar y que, poses aparte, no pueden ir más allá de su más pobre subjetividad, creyendo ser dueños de la del paciente -por el "inconsciente"- y de "lo que el Hombre tiene en mente". Ahora se cobra por ser ocioso y tener cochambre en la cabeza e insidia en la boca. (da click en el botón de reproducción).



lunes, 25 de mayo de 2026

MESMAMENTE

 Marx llamaba "aristocracia financiera" al mundo de la alta finanza, del que decía que tenía por lo demás cierto gusto por lo "lumpen". Como sea, ha sido con frecuencia propio de aristócratas presumir "lo ancestral", con "linaje", como podía serlo para oligarquías latinoamericanas tratar de legitimarse con tal o cual antepasado español, aunque el fondo fuera ilegítimo y basado en el despojo -del indígena, para empezar. Estados Unidos es otra cosa, dicho sea de paso, al no haber tenido mayor tradición aristocrática, salvo un tiempo en el sur, y derrotada por el norte. "Lo que el viento se llevó" es muy poco para Estados Unidos, aunque fuera bastante en el escritor William Faulkner para describir ls taras de la aristocracia decadente. O dicho de otro modo, porque el sur estadounidense fue esclavista: Estados Unidos no tuvo Medioevo, y por cierto que tampoco grandes civilizaciones prehispánicas como antecedente.

      En la medida de lo dicho, a diferencia del mundo burgués en el cual se es "hijo de sus propias obras", en el aristocrática no falta sabrá Dios qué ancestro mitológico. Discutir de linajes y de ancestros es algo que tiene de regresión, y dicho sea de paso, casi no hay en el mundo pueblos "milenarios": se cuentan con los dedos de la mano. El problema con Irán, por "milenarios" que sean los persas, está en saber tal vez si, en su agresión y con Israel, el presidente estadounidense Donald J. Trump no empujó al endurecimiento de una "casta" que, sin serlo, se toma por Irán y reprime duramente hacia adentro (el Cuerpo de Guardias Revolucionarios). ¿Son los representantes del "Irán milenario"? Si es el cso, alguien debería demostrarlo. Tal vez sean como el presidente mexicano José López Portillo, de 1976-1982, que en la "administración de la abundancia" se creía Quetzalcoátl, suponiendo que fuera realmente en serio. La riqueza petrolera hace perder la cabeza (y la de Irán es, además, de gas). Por caminos similares dió la impresión de meterse el presidente ruso Vladimir Putin al remontarse varios siglos atrás, a la Rus de Kíev, y afirmar que rusos y ucranianos son el mismo pueblo. Para ese entonces, no había ninguna Rusia. Pero si a esas vamos, México, en nombre de Mesoamérica, está en todo su derecho de invadir gran parte de Centroamérica, hasta el norte costarricense. Ni quien objete si de "pasado ancestral" se trata: el presidente nicaraguense Daniel Ortega o el salvadoreño Nayib Bukele son, en el fondo, súbditos de la muy mesoamericana Claudia Sheinbaum, presidentA de México. Lo demás son puros "accidentes en la vida de un pueblo" (como el hecho de que la presidentA en cuestión sea de origen búlgaro y lituano). ¿Italia va invadir territorios romanos y Alemania los de antiguas invasiones germánicas?

         Como no tuvieon más aristocracia que la retratada por Clark Gable y Vivian Leigh, los magnates estadounidenses, especialmente incultos, se "compraron" lo "auténtico" como obra de arte. Dicho sea de pso, si Trump la emprende contra Cuba, no habrá ningún gran ancestro que sacar, porque los taínos, a la llegada de Colón, se acabaron y no tenían tampoco mayor civilización. Muchos pueblos quedan entonces al garete, salvo que se pongan en la otra cara de la moneda: al reggae y sus derivados como esclavos liberados a la espera de volver a África (con desastres como el liberiano, tal vez, que fue un experimento estadounidense) o de que reaparezca al reino etíope !jah! del emperador Haile Selassie. Mientras tanto, a "Babilonia", para seguir a Bob Marley. A ver quién tiene la sangre más pura. O quien cree tenerla en su gueto lumpen de Trench Town. 

     Samuel Huntington, quien se inventó un "choque de civilizaciones" para servirse del islam contra Europa y Rusia, ni siquiera sabía qué hacer con América Latina, a la que le dedicó unas muy escasas líneas. Los magnates se podrán comprar la lámpara maravillosa, cuentos sufíes, experiencias con- mundos alternativos y no desvinculados de los "ancestros" (runas celtas, paisajes con dolmenes, druidas o maoríes neozelandeses porque "está hasta el fin del mundo" y debe presumirlo hasta Rómulo y el Tuira, lo que sea), como parte de la aventura del  yo. Muy bien, ¿y a futuro? Resulta que Estados Unidos no es una civilización: nadie, nunca, ha hablado de "la civilización estadounidense", tal vez por intuir que no suena bien. Civilización, en parte, la europea: aunque no se olvide que es una idea francesa, esa de civilización, a la cual los alemanes respondieron con la "Kultur", cultura no artificial, auténtica, por desabrida que resulte la combinación de cerveza, salchichas y chucrut. Los rusos andan no con la civilización, idea de la Ilustración francesa (pésimamente mal conocida), sino con el "mundo ruso". Puede haber, como en la Ilustración, interés por otros mundos y curiosidad. O puede cada uno agarrarse de estereotipos culturales. Trátese de "cultura" o de "civilización", es la negación de la existencia de clases. "Si os apetece"....El que recogió la idea de "diálogo de civilizaciones" es el español José Luis Rodríguez Zapatero, con ningún resultado, como mucho de lo que hace el PSOE (Partido Socialista Obrero Español).

        Como México es menos ignorante de lo que se cree, cuando los había los policías de crucero, al ver el comportamiento de los automovilistas, decía: "compórtense como gente civilizada". O sea que, en otra acepción, "civilización" tiene la misma raíz que "civilidad". Probablemente valga la pena, pero no se puede mucho cuando el dizque "neoliberalismo" se ha adueñado de lo que es supuestamente una "naturaleza humana" inmutable: cada mexicano lleva, además, un olmeca en su ser (probablemente más que al Mossad y a BlackRock, o que lo diga Giselita). A otra cosa intentó referirse en varias ocasiones y sin éxito el presidente Andrés Manuel López Obrador con la "revolución de las conciencias", la buena Cartilla Moral de Alfonso Reyes, la menos buena Guía ética para la Transformación de México y el "humanismo mexicano": entiéndase, ¿hay manera de salir del egoísmo a ultranza y de la "cultura" como simple patrimonio para el turismo?

      Aquí viene el choque cuando el analista de "inteligencia conceptual" Daniel Estulin por fin la tiene, aunque a tientas: efectivamente, lo que está en juego -y lo vió López Obrador- es más que "la próxima jugada", "cómo va la movida", "los escenarios", "el gran juego", la "partida", etcétera: es de dónde puede salir una concepción del Hombre -ser humano- que no se reduzca a "sus intereses" al fin y al cabo entendidos como negocio ("y yo qué saco de ésto"), en el "transhumanismo" incluido. Nada más puede decirse que la tradición humanista de Estados Unidos es muy poca, y que probablemente no haya respuesta en que China sea la "gran milenaria" y se haya puesto- como Estados Unidos- "a lo grande", tomándose por el nuevo Imperio del Medio y apostando a aterrizar siempre en el "centro de las rivalidades" como quien cae entre el yin y el yang. No vaya a ser ahora lo que se conoce como "nacionalismo de Gran Han". La pregunta de Estulin como quiera es de la mayor importancia (del orden superior y el lugar en él del ser humano), y metafísica/ontológica: ¿quién puede ser portador de una visión alternativa del Hombre, si se alcanza a ver -no es seguro- que la visión del capitalismo financierizado es en realidad inhumana y enajenante? Probablemente la solución no la tenga el ayatolá gay Mochtabá Jamenei. No es muy complicado entender por qué la búsqueda - que, dicho sea de paso, se hizo también en algunas ideas del presidente ecuatoriano Rafael Correa-se complica si se reduce la experiencia alternativa a falta de papel higiénico y terror. Cuando menos, de China cabe preguntarse no por cifras a lo Viagra, sino por lo que pueda tener el país de contribución a humanizar el mundo. Si acaso hay algún problema de civilización, habría que saber si el capitalismo actual (no en su conjunto y "desde siempre") es capaz todavía de proponer algo, aunque no se pueda proponer nada más contra él y desde el mundo primitivo -otra pasión de compradores de arte y donantes de becas para antropólogos (da click en el botón de reproducción).









sábado, 23 de mayo de 2026

DE PENA AJENA

 En México, y sobre todo entre los principales "comentaristas" en los medios, no se divulgan bien las noticias, sino que se "entresaca" lo que se cree conveniente para obtener tal o cual ventaja. Está ocurriendo algo muy penoso, con la derecha buscando "raja" de los errores del presidente estadounidense Donald J. Trump, no pocos, y la tontería y brutalidad de más de uno en el equipo gobernante estadounidense. Aunque hay de por medio un asunto de salud, (en este caso, del esposo) acaba de renunciar Tulsi Gabbard como Directora Nacional de Inteligencia. Para recordarlo, no es sólo que Gabbard viniera del partido Demócrata, sino que fue cercana a Bernie Sanders por oposición del belicismo de la señora Hillary Clinton. Gabbard llegó a respaldar a Edward Snowden (ex empleado de la CIA-Central de Inteligencia Americana, y de la NSA- Agencia de Seguridad Nacional, y refugiado en Rusia) y se opuso al involucramiento de Estados Unidos en Ucrania y en Siria. No es difícil de entender que, con un nombramiento como éste, al igual que con el del arrumbado Robert Kennedy Jr. en Salud (alguien opuesto a la CIA), hay pruebas de que Trump buscaba distanciarse del "Estado profundo". Lo que sucede ahora es que Trump se ve presionado por Israel -que quiere seguir golpeando a Irán- y por "halcones" republicanos, algunos contrarios a un arreglo en Ucrania, como en el caso de Lindsey Graham. Tampoco parece que Trump haya logrado zafarse de la alta finanza. Si se tiene memoria, Trump fue molestado todo su primer mandato con más de un asunto fabricado -del tipo "injerencia rusa en Estados Unidos" y asuntos legaloides, etcétera. En rigor, no se trataba de Trump en sí, sino de la posibilidad de distanciarse del "Estado profundo".

      Como ya se ha observado, no hay solución posible a la crisis actual desde el mundo del trabajo, que está gravemente derrotado, no puede presentar alternativas y tiende a votar en más de una ocasión hacia la derecha, al menos en lo que concierne a los obreros (que no conforman todo el mundo del trabajo, que tampoco se reduce al trabajo manual). Lo que apareció fue una fisura en los sectores dominantes entre "globalistas" (partidarios de seguir con el expansionismo vía internacionalización del capital) y "soberanistas" (partidarios de que el capital vuelva a tener una base neacional más o menos sólida). Sobre esta última base, tal vez el trabajo tendría mayores posibilidades de incidir, sin ser chantajeado sistemáticamente desde la libre circulación del capital y "entonces, nos vamos a otra parte", sostenida por la alta finanza. Es mucho más complicado hacer valer el mínimo derecho frente a una doble presión: irse a otra parte, y presionar vía inmigración. Aunque pase en parte por asuntos de raza o similares, desde los '70, o incluso un poco antes en algunos casos, es sabido que la inmigración es utilizada por parte de la patronal para empujar a la ruptura de huelgas, la contención salarial y la obtención de ventajas incluso con sobreexplotación de ilegales. Gracias mil al "Sur global" por servir de "esquirol" o por creerse, en serio, que "nuestra gente" va a hacer los trabajos que el "hombre blanco" no quiere ("ni los negros", dijo el presidente mexicano Vicente Fox). Magnates "a lo George Soros" saben que es otra cosa (y ya fueron sorprendidos organizando caravanas por México desde Centroamérica hasta Estados Unidos, o en algún momento desde Siria con montajes mediáticos). Una cosa es migrar y otra es ir a presionar al empleo y el salario locales, por lo que no se trata de la migración "en sí", a tal grado que Trump ha expulsado menos gente que su predecesor, el Demócrata Joseph Biden, según lo dió a conocer recientemente el periódico mexicano Milenio, siendo que por lo demás no se cierra la puerta a gente cualificada. Así pues, salvo otra opción (como parcialmente la mexicana), no toda derecha cae en el mismo saco, aunque gran parte ya se desprestigió y dió en la franca delincuencia.

       No tenía caso caerle a Trump desde un principio: era crear una "pinza" entre "halcones" republicanos y "progresistas" y/o Demócratas, no sin cierta tendencia socialdemócrata. Actualmente, queda por ver si en la Unión Europea (UE) se puede "romper la cadena", aunque la derecha de Marine Le Pen ha variado de posiciones, y si es como "eslabón débil" el de Francia, país que con el presidente Emmanuel Macron está de dar pena ajena. Si hubiera aquí ruptura de la "cadena",  el Rey No Unido y Alemania perderían en parte impulso en lo que ya es una agresividad cada vez más desatada -y como la maldad, "gratuita"- contra la Federación Rusa. 

      No se trataba de "entre Coca y Pepsi", y la partida de Gabbard no dice nada bueno, como otras que estuvieron en desacuerdo, desde el equipo de Trump, en ir a liarse a golpes con Irán sobre la base de acusaciones falsas. La base de Trump está erosionada y, después de todo, el mismo Trump puede acabar siendo responsable de haber cedido al ala derecha de su equipo, hecha de gente bruta. Es menos sencillo saber si es el fin de la fisura en los sectores dominantes y, también, entre la gente que está muy dividida en muchas partes. Podría ocurrir que, a fin de cuentas, no se imponga duraderamente liderazgo alguno desde los sectores dominantes, y que se vayan pudriendo luego de la derrota del mundo del trabajo. Aquí, en todo caso, no se consideró que serrucharle "por principio de cuentas" el piso a Trump fue "lo que hay que tener", y tampoco se celebra que Trump se vaya equivocando. Debe tenerse al menos en claro qué intereses ganarían con lo que ya es el creciente debilitamiento de Trump. El riesgo "globalista"/Demócrata acerca el de algún tipo de guerra grave, aunque es sólo una tendencia entre otras, y algo está claro luego de la reunión de Barcelona a iniciativa del español Pedro Sánchez: nada o casi hay de "nueva ola progresista", salvo por ver qué puede lograr en Francia el Nuevo Frente Popular, si no se desliza también hacia la demagogia, tema tabú, pero propio de democracias que se descomponen. Falta de liderazgo claro en la derecha, junto a derrota del mundo del trabajo, es lo que Marx y Engels dejaron como posibilidad en el Manifiesto Comunista: el hundimiento de ambos contendientes. Es lo que ha sucedido con frecuencia en la Historia, aunque tendencias hay varias y no se trata de sentencia de nada (da click en el botón de reproducción)






jueves, 21 de mayo de 2026

VELETA

 Desafortunadamente para él, el presidente estadounidense, Donald J. Trump, se está metiendo en más de un problema de política exterior que le hace quedar como veleta e incapaz de cumplir con su palabra y, por qué no, consigo mismo. Se está volviendo penoso y cabe incluso por momentos preguntarse si resiste estar al timón, o ya no da. Lo que interesa es cómo la derecha latinoamericana lo está "entendiendo" peor, al no tomar en cuenta ninguna regla ni ley, y perder la cabeza por creer que al objetivamente triunfador le está permitido todo. No está de más recordar al francés Lacordaire: "entre el fuerte y el débil, la libertad oprime y la ley libera". Estados Unidos se está saltando por la libre el Derecho Internacional, y no es nuevo: lo que sí lo es está en el festín de gran parte de los medios de comunicación masiva que no parecen entender las consecuencias de lo que propagan, o creen entonces -si son los vencedores- que están exentos de consecuencias.

       En esta perspectiva, el asunto del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y algunos funcionarios más, puede que no sea un invento de cabo a rabo, y hay indicios de que no lo es, pero es ante todo incumbencia de México -e igualmente problema de México si no se actúa en consecuencia. No es necesario llegar hasta faltas de lógica basadas en lo que se conoce como "falacias", cuando ya lo imperativo de la época es ponerse a sofismar: es "falacia de composición" tomar la parte por el todo. No es el fin del Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa), ni prueba alguna de que se esté en México ante un narcogobierno. Cabe dejar de lado las invenciones de Anabel Hernández por encargo. Es una buena carrera periodística tirada a la basura por conveniencia y por "quedar bien" -qué de raro tiene. Ya contestó en su momento el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre el tema -y en tiempos de Demócratas en Estados Unidos. Otros le han pedido a la "periodista" algo más que "se dice" o "testigos protegidos". Y se puede meter sin problema las manos al fuego por la presidentA Claudia Sheinbaum. Queda por saber hasta dónde puede Estados Unidos creer que es el sheriff en tierra ajena y qué validez tienen órdenes judiciales que no sean para amedrentar. Se puede argumentar sin problema -y Estados Unidos puede decir lo que le venga en gana- sobre la necesidad de detenerse en Rocha Moya e, incluso, en -tal vez- otro error de López Obrador (no siempre tampoco, pues fue quien le advirtió a Adán Augusto López Hernández sobre Hernán Bermúdez y el crimen organizado /"La Barredora"). No es creíble que una sola persona sepa al dedillo qué sucede en absolutamente todo el país. Tampoco se trata de simple infundio estadounidense. Es simplemente, como ya se dijo, que no se puede deducir el todo de la parte. Es posible que haya error morenista con Rocha Moya, y quien se aproveche de errores ajenos para fines más generales. Pero es más penoso que la derecha, repleta de casos de delincuencia, salga a tratar al gobierno mexicano como si estuviera ante Genaro García Luna. Ya no es sino mala voluntad y ánimo destructivo basado en "la razón del más fuerte es siempre la mejor", como se ironiza en Francia. Se pueden ir allá a donde mandan los sinaloenses.

        El secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, es de los "halcones" a quienes con solo verlos basta para tomar conocimiento. Incluso contra la voluntad apaciguadora de Trump, Rubio salió hace poco con la irresponsabilidad de declarar a Ucrania "militarmente superior" a Rusia. No es todo: también encontró un error cierto en Cuba para mentir con una verdad y salirse con la puntada, otra vez desde una orden judicial de sabrá Dios dónde en Estados Unidos, de pedir la cabeza de Raúl Castro, de 95 años, por algo que no existió como ilegalidad en el derribo de unas avionetas -hace siglos-, para hacerla otra vez de "cherife". Es cierto y grave que la empresa cubana GAESA ha cometido errores, pero la existencia del bloqueo -que NO justifica los errores de GAESA- también es cierta y a estas alturas ajena por completo al Derecho Internacional, como lo fue por lo demás la captura de western del presidente venezolano Nicolás Maduro. Cuba ha dado distintas muestras de aceptar en gran parte términos de apertura económica como los deseados por Estados Unidos. Y Trump ha dado visos de querer llevar las cosas hasta cierto punto en modo "metiche amigable". Pero terminará siendo problema del mismo Trump si en vez de ocuparse de sus aranceles o su MAGA (Make America Great Again) se inclina por quienes creen con arrogancia que ser vencedor exime de responsabilidad (como lo cree el "presidente" ucraniano Volodímir Zelenski). A duras penas pareciera que Trump se refrena en Irán antes que seguir de perrito faldero de Israel. Llegará el momento en que ya no habrá excusas para Trump. Ni tampoco para "calmados" como "JD" Vance.

        Es el terreno en el que se ha entrado: al margen del Derecho y sin atenerse a reglas, pero además con mala voluntad -hasta colocarse por encima de la lógica y su relación con la realidad- e ignorancia, por la creencia de que se pueden actuar al antojo sin consecuencias. Del modo más erróneo, se endureció a los de por sí "duros" de la Guardia Revolucionaria de Irán, sobre la base de inventos. Trump está en política exterior, que no es lo suyo, mal, y por momentos golpeando como quien trata de darle a la piñata (por lo que la presidentA de México respondió que México no es piñata de nadie, y es mucho más responsable que Trump y su equipo).

       Tampoco tiene sentido ponerse a "nunca amenaces a un iraní" (aunque parezca ancestral, suena a pleito callejero) ni a las vencidas. Se está en espera de saber si Estados Unidos se decantará no por MAGA y una que otra negociación, sino por liarse a golpes para crear más caos. Golpe avisa. O también: ¿quiere gente como Rubio irse "hasta topar con pared"? Así no hay más que "lo mismo", y Trump está cerca de NO hacer la diferencia. ¿Chocheando y con vanidad? Está más ocupado en make great again a Irán o a Cuba. Con gente que le agrega ya sin siquiera idea de que capitalismo e imperialismo no son idénticos, entiéndase que capitalismo no es sólo estarse a los madrazos, pintados o no. O estamos en puritita fase superior: ¿de a cómo nos toca? Cuidado con "el ganador se lleva todo"... (da click en el botón de reproducción).



¿ES HARINA?

 La corrupción es mala, eso "se" sabe, pero resulta según algunos que no hay quien no le entre, ya que sin ella no se consigue gra...