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jueves, 13 de junio de 2013

LA GRAN UBRE RUSA

Leonid Brezhnev sigue siendo considerado por más de la mitad de los rusos -de acuerdo con encuestas recientes- como el mejor líder nacional del siglo XX. El peor es Mijaíl Gorbachov. Brezhnev supera por bastante a Stalin.
     Lo curioso de esto es que durante Brezhnev se dió un inmovilismo de la sociedad soviética que desembocó en el llamado "estancamiento". ¿Los rusos quieren inmovilismo? No parece ser exactamente éso: muchos sueñan con un Estado de Bienestar fuerte, protector, que garantice la estabilidad. Interrogados sobre el trabajo que quisieran, muchos jóvenes rusos aspiran a un empleo en el sector público (del tipo Gazprom, aunque pueden ser Rosneft, Sberbank o Lukoil), a la vez bien pagado y seguro. Es entendible después de lo ocurrido a partir de la perestroika, cuando Rusia entró en una situación económica delicada e inestable.
    Al mismo tiempo, lo anterior significa que muchos rusos aspiran a vivir pegados de la ubre estatal, sacándole lo que se pueda, pero sin dar mayor cosa, lo que se traduce en la carencia de ideas. Es de esta manera que más de un ruso se imagina Occidente (como la Gran Ubre), y después de todo, la socialdemocracia fue el modelo incluso del odiado Gorbachov, quien aspiraba a convertir la Unión Soviética en Suecia o algo parecido. Lo ideal, entonces, es ir por el mundo "agarrando" o incluso haciendo algún negocio o negocito, pero con una renta estatal segura, y sin preguntarse mucho de donde proviene.
     No parece importar que los tiempos de Brezhnev hayan sido de corrupción rampante y a costa del Estado. Se olvida que es también una época de materialismo, de pérdida de otro tipo de valores, y de egoísmo despiadado, como el de muchos soviéticos con quienes fueron a pelear a Afganistán (haya sido buena o mala la decisión de intervenir). El estancamiento es "mientras yo tenga mi renta segura, el mundo no importa mucho, salvo en lo que me dé".
     Ni siquiera son los de Brezhnev tiempos de apertura al mercado. Según lo demostró Anatoly Gusev en el portal de Odnako, había mayor iniciativa privada en tiempos de Stalin que de Brezhnev: 3,5 millones de hogares estaban involucrados en este tipo de iniciativa. No eran tiempos de escasez y no todo lo hacía el Estado, a diferencia de la época de Brezhnev. Es más, el impuesto era más justo en tiempos de Stalin: pagaba el que más tenía y no pagaba quien tenía menos, mientras que con Brezhnev existía lo que Gusev llama "impuesto progresivo sobre el contrario": pagaban lo mismo en impuesto sobre la renta el que tenía más y el que menos. Idealizar a Brezhnev es esperar que en nombre del igualitarismo quien trabaja y tiene iniciativa pague la renta de quien no tiene el mismo mérito.
     La idealización de Brezhnev indica un fuerte componente rentista en el actual boom ruso. Yan Rachinski, de la organización Memorial, considera que hay en ésto falta de conocimiento histórico y de reflexión: "la gente -dice- habla de mitos, no de figuras reales", según una declaración que recogió Ria Novosti.