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jueves, 18 de julio de 2013

CHINA EN AMERICA LATINA: ¿HAY EXCESO?

Aunque China no amenaza en la política y en el terreno militar a América Latina, la relación económica entre ambos no es muy sana. Es una relación que resuelve los problemas chinos, pero menos los de los latinoamericanos. En efecto, el gran problema es el tipo de especialización en el intercambio: América Latina provee de materias primas y productos agrícolas, y le compra a China artículos manufacturados.
     No es todo. China tiene inversión extranjera directa importante en América Latina, pero la de ésta en China es casi nada: 0,1 % del total de inversión de este tipo en el país asiático. Parte de la inversión china en suelo latinoamericano busca aprovechar una mano de obra barata junto a la cercanía del mercado estadounidense, para exportarle. Así, América Latina podría ser también lugar de "maquila" china, como lo ha sido para Japón y para otros países asiáticos, como Taiwan (Formosa) y Sudcorea. Centroamérica, por ejemplo, es plataforma de maquila asiática para exportar a Estados Unidos.
     Al comprarle productos manufacturados a China, América Latina le palía problemas de sobreproducción. Aquí también, se resuelven problemas chinos, no problemas latinoamericanos.
     Prueba del exceso -por sobreacumulación- son los proyectos chinos de vías interoceánicas en el istmo centroamericano. El escritor y ex vicepresidente Sergio Ramírez describe con razón  ("Un canal para cada cual") lo absurdo de multiplicar los canales entre el Pacífico y el Atlántico en Centroamérica: canal seco colombiano entre bahía Solano (Pacífico) y Acandi (Caribe), cerca de Panamá y a cargo de la China Railroad Engineering Co., canal en Nicaragua (HK Nicaragua Canal Development), oferta de vías en Guatemala, y canal seco en Honduras, a cargo de la China Harbour Engineering Co. ¿Cuatro vías alternativas o complementarias al canal de Panamá? Obviamente, se trata de resolverle a China un problema de sobreacumulación sin pensar en el uso social de nada.
     En ésto, lo que ocurre con China en América Latina, pese a ciertos beneficios, se parece a lo que sucede en Africa, y que ya ha traído más de una queja: que algo parezca racional desde el punto de vista "económico" (!tener socios de dónde elegir!) no lo es desde el punto de vista social (¿hay que tener cinco canales, al menos en promesa?).