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miércoles, 18 de febrero de 2026

NO SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ

 Aquí se había adelantado que uno que otro nombramiento en el gabinete de la presidentA mexicana, Claudia Sheinbaum, no iba, y que uno de ellos es el de Mario Delgado al frente de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Delgado es economista y ha "chapulineado" en distintos cargos (Seguridad Pública, Finanzas, Desarrollo Social) -por más que uno haya sido de Educación en la Ciudad de México, por corto tiempo- sin relación con el problema educativo, y es además alguien ligado al Foro de Davos. Fue presidente del Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa), oficialista. ¿Su designación en la SEP fue "política", en el sentido de premiar a MoReNa? Es difícil saberlo, pero tiene visos de haberlo sido, y no de corresponder a experiencia suficiente o méritos de Delgado en cuestiones de educación.

      El problema ys se había planteado en la SEP con el presidente Andrés Manuel López Obrador, lo que es un antecedente: había nombrado a Esteban Moctezuma, otro "chapulín". Tal vez deba entenderse entonces que se trata de gente colocada por supuesta capacidad negociadora, y tomando en cuenta las complicaciones sindicales del magisterio. Pero de educación, Moctezuma no sabía nada y encima estaba ligado a Grupo Azteca. Tampoco es saber de educación haber sido maestra de primaria, como "requetebién" Delfina Gómez, en la SEP "MMC", con la gubernatura del estado de México. Leticia Ramírez también fue maestra de primaria. La SEP terminó dando la impresión de ser un garage.

        En eso se modificaron los libros de texto con Marx Arriaga, también sin formación para ello, más allá de si fue en parte su nombramiento por vínculos con Betty Muller. Los nuevos libros de texto tenían bastantes errores y habían sido erróneamente politizados, porque aquí la educación es de interés público: no de izquierda o de derecha, y que se recuerde, así se manejó hasta que el presidente Ernesto Zedillo metió la pata en los '90 con una falsedad contra el ejército. Por lo que respecta a Arriaga, se precipitó en puntos discutidos como el caso Ayotzinapa o la "guerra sucia". No se trata de algo ideológico, ni Arriaga es "comunista"; sería igual que metiera la mano Juan Miguel Zunzunegui. Se trata de que no son "libros para el pueblo", sino para el interés general del Estado, como no serían libros para que alguien los utilizara para promover las ideas de Hayek. Así, los materiales educativos no se "democratizan", no se votan, no se "mayoritean" y no pueden responder a una corriente de pensamiento específica, menos si es la de una persona o un supuesto grupo. No pueden ser los "libros del obradorismo" ni "de Arriaga". En rigor, al igual que en el pasado del antiguo régimen, pese a sus limitaciones, no pueden ser de contenido mercantilizado. A menos que se suponga que un mínimo de imparcialidad es imposible.

       En el mismo sentido, no son libros "para las mujeres" o "para los pueblos originarios", porque el interés público supone una igualdad y no discriminación que no puede adulterarse con "discriminación positiva", por más que sea recomendable considerar los aportes de mujeres si los hay. Según Arriaga, ya estaban, y lo comprobó en "Sin censura", programa de Vicente Serrano. Probó también que se le había pedido reducir lo de "Ayotzi" y la "guerra sucia": todavía son temas polémicos, como lo ha sugerido la estudiosa Ángeles Magdaleno Cárdenas. Pero Arriaga lanzó la acusación de "privatización", y no hay indiciones de que se haya querido dialogar con él que, por lo demás, se considera "prócer de los libros de texto". Como sea, Arriaga tiene razón en lo alegado con Serrano: no parece que a Sheinbaum se le haya informado, y Delgado, por lo demás, se sirvió de la descalificación sutil.

       Nadia López, que sustituye a Arriaga, es pedagoga y especializada en materiales educativos, así que en gran parte se trata de un nombramiento al mérito, si no es utilizada, como mujer joven y ñuu savi (Mixteca), para seguir manoseando los libros de texto, con "discriminación positiva". Sería otra vez un uso "de grupo" que, sin serlo, se hace pasar por "universal": en realidad, son particularismos que se "enciman" al interés público, salvo que se muestre que le sean de utilidad. Y no es nuevo: bien que antes se hablaba de Cajeme y Tetabiate sin ningún problema. Y de Bomberito Juárez. Se trata de aglutinar por aporte al Estado nacional y no de irlo fragmentando y dividiendo en nombre de la "diversidad". Igual para la educación sexual que no puede desconocer los intereses llamados "conservadores" por beneficiar intereses de grupos. El interés público debiera por lo demás estar encima del mediático.

       Tampoco queda claro el regreso de la vieja práctica de la salida honorable vía consulados o embajadas, por encima de la SRE (Secretaría de Relaciones Exteriores), y al menos Arriaga, contra lo que deslizó malamente Delgado, parece no haber aceptado. El ex fiscal Alejandro Gertz Manero "ya no está para esos trotes" y debiera dejar de ganarse la reputación de "fiscal imperial" (J.J. Lemus) que no puede separarse de alguna clase de negocio. Como ya se ha mencionado, el otro extraño es el canciller: le "deja la chamba botada" a la presidentA. O cree con cierta razón que se necesita instaurar un Premio al Laconismo. (da click en el botón de reproducción).



NO SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ

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