Los muy neutrales finlandeses no han encontrado nada mejor que buscar cobrarse la afrenta de la desastrosa guerra ruso-finlandesa en vísperas de la segunda Guerra Mundial, en 1939-1940. En enero, bajo patrocinio de Gran Bretaña, se celebró una "mini Cumbre" de países nórdicos europeos, interesados en tener acceso al Artico. Noruega ya obtuvo concesiones de Rusia, por causa de lo que serían imprudencias del presidente ruso, Dmitri Medvedev. La idea occidental sería sacar de su inveterada neutralidad a suecos y finlandeses para inmiscuirlos en la Organización del Atlántico Norte, la OTAN, a cuyo frente se encuentra un danés. Ni Suecia ni Finlandia tienen actualmente acceso al Artico.
Alexander Stubb, ministro finlandés de Relaciones Exteriores, no ve nada malo en que sus compatriotas compren tierras en la frontera, del lado ruso, lo que Medvedev quiso impedir. Más de un finlandés piensa que esas tierras, en Karelia, son en realidad de Helsinki y no de Moscú. Medvedev estaba en su derecho de proteger tierras de su país, mientras que el ministro finlandés no podía protestar por un asunto interno de Rusia. Sin embargo, Stubb metió sus narices. En muchos países está prohibido que extranjeros adquieran tierras costeras. Finlandia quiso reaccionar prohibiendo a rusos adquirir propiedades en suelo finlandés, pero sin tomar en cuenta el emplazamiento de dichas propiedades. Esta reacción finlandesa fue fomentada por la coalición Pro Karelia que quiere revisar los resultados de la guerra 1939-1940, tratando a la Federación Rusa como país vencido. Los finlandeses están reclamando también territorio de Pechenga, al norte, para tener acceso al Artico. Ese territorio es ruso desde la guerra de 1939-1940.
Hay en Finlandia una fuerte presión para que el país entre a la OTAN. Los escandinavos volverán a reunirse en abril para seguir con algo que es abrirle un enésimo frente a los rusos. El tiempo ha pasado y los escandinavos ya no son lo que pretendieron ser, un modelo de neutralidad o de lo que en algún momento se llamó "finlandización". Parece más tentador sacar ventaja del que está en situación de debilidad. Aunque, en realidad, los escandinavos deberían aprovechar las redes sociales e inundar los sitios rusos de suecas vestidas de Eva y buscando Adanes. A lo mejor habría resultados como los del atribulado mundo árabe, con millones de jóvenes rusos exigiendo suecas y la dimisión de las autoridades anti-porno. En todo caso, en Escandinavia no puede acabar la Guerra Fría. No al menos al aire libre, parece, ni en las sesiones de unos militaristas y revanchistas que cualquier día de estos resultan ser también dueños de redes sociales o de algún negocio "hot".
Mi lista de blogs
sábado, 26 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
CABEZA DE TURCO
Turquía tiene 24 bases militares (la mayoría aéreas) en su territorio, lo que no es poco, y datan de la Guerra Fría (los turcos se incorporaron en los años '50 a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la OTAN). Las bases más importantes son la de Incirlik, cerca de la ciudad de Adana, y en esa base pudieran existir artefactos nucleares. Izmir, la segunda base en importancia, tiene un sistema de misiles Hawk y un personal de 300 militares encargados de dicho sistema. Estas bases se han "actualizado", ya que sirven para el control del mar Egeo y del mar Negro, es decir, para el control del sur de Europa, tarea de la OTAN en Turquía desde agosto de 2004, quince años después de terminada la Guerra Fría.
Además están las bases de Balikesir, Sile, Merzifon, Bartin, Pirincilik, Eskisehir, Iskenderun, Luleburgaz, Pazar, Bandirma, Izmit, Canakkale, Persembe...hasta completar las 24. Turquía no tiene enemigos conocidos y, hace poco, el presidente turco, Abdullah Gul, declaró que las bases no están dirigidas contra nadie, en cuyo caso, por cierto, no se entiende para qué vigilan el sur de Europa y no el norte de Líbano. Durante una discusión reciente sobre el tema, Turquía aceptó participar en el escudo antimisiles europeo -promovido por Estados Unidos- siempre y cuando quede claro que no está dirigido contra ningún enemigo en específico. En este caso, a lo sumo pudiera ser que las bases militares estén en Turquía (porque el problema es que 24 no es un número bajo, en estos menesteres) para "disuadir" a cualquiera que quiera verles la cara a los turcos y atacarlos, lo que es muy poco probable. Como, de todas maneras, la OTAN les ha asignado tareas claras a algunas de esas bases (tareas que muy poco tienen que ver con Irán), pudiera ser que los turcos estén sirviendo para verle la cara a otros, rusos, pongamos por caso, puesto que no muy lejos de Turquía, Georgia ya está rearmada hasta los dientes. Pareciera que éso de verle la cara al prójimo se ha vuelto todo un deporte mundial y cotidiano, sacando provecho de relaciones de poder en las que siempre los hay en posición de fuerza y otros de debilidad, que es lo que cuenta, no las palabritas. Wikileaks acaba de dar a conocer que, según los occidentales, el ejército ruso es un desastre. Queda claro que, por lo mismo, no amenaza a nadie (ni tiene la culpa de que los georgianos caigan derrotados a la primera), y que las bases de la OTAN, las de Turquía y de todo el sur de Europa (que forman parte de una misma red), se pueden ir en este mismo momento lo más lejos que cabe mandarlas. A la Cochinchina. !Pero ya!
Además están las bases de Balikesir, Sile, Merzifon, Bartin, Pirincilik, Eskisehir, Iskenderun, Luleburgaz, Pazar, Bandirma, Izmit, Canakkale, Persembe...hasta completar las 24. Turquía no tiene enemigos conocidos y, hace poco, el presidente turco, Abdullah Gul, declaró que las bases no están dirigidas contra nadie, en cuyo caso, por cierto, no se entiende para qué vigilan el sur de Europa y no el norte de Líbano. Durante una discusión reciente sobre el tema, Turquía aceptó participar en el escudo antimisiles europeo -promovido por Estados Unidos- siempre y cuando quede claro que no está dirigido contra ningún enemigo en específico. En este caso, a lo sumo pudiera ser que las bases militares estén en Turquía (porque el problema es que 24 no es un número bajo, en estos menesteres) para "disuadir" a cualquiera que quiera verles la cara a los turcos y atacarlos, lo que es muy poco probable. Como, de todas maneras, la OTAN les ha asignado tareas claras a algunas de esas bases (tareas que muy poco tienen que ver con Irán), pudiera ser que los turcos estén sirviendo para verle la cara a otros, rusos, pongamos por caso, puesto que no muy lejos de Turquía, Georgia ya está rearmada hasta los dientes. Pareciera que éso de verle la cara al prójimo se ha vuelto todo un deporte mundial y cotidiano, sacando provecho de relaciones de poder en las que siempre los hay en posición de fuerza y otros de debilidad, que es lo que cuenta, no las palabritas. Wikileaks acaba de dar a conocer que, según los occidentales, el ejército ruso es un desastre. Queda claro que, por lo mismo, no amenaza a nadie (ni tiene la culpa de que los georgianos caigan derrotados a la primera), y que las bases de la OTAN, las de Turquía y de todo el sur de Europa (que forman parte de una misma red), se pueden ir en este mismo momento lo más lejos que cabe mandarlas. A la Cochinchina. !Pero ya!
domingo, 13 de febrero de 2011
RECUPERACION SOCIAL EN RUSIA
Algunos indicadores sociales en Rusia han comenzado a recuperarse. Después de lo ocurrido bajo la presidencia de Boris Yeltsin, favorito de Occidente, 35 % de la población rusa se encontraba viviendo por debajo del umbral de pobreza, una cifra grave, a finales del siglo XX. Bajo la presidencia de Vladimir Putin, las cosas cambiaron: el porcentaje bajó a 23 % en 2004 y a 13.5 % en 2008, una cifra aproximadamente igual a la de Francia (13.7 %), por más que Putin no haya ido a fondo contra los privilegios de una oligarquía de ladrones. La vida es dura en Rusia, pero no hay miseria en dimensiones comparables a otros países del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China), pese a los éxitos relativos de China y Brasil en el combate a la pobreza.
En cuanto al desempleo, se anunció hace poco que ha disminuido a los niveles de cerca de 2008, es decir, alrededor de 6 %, una cifra oficial de entre 1.5 y 2 millones de desempleados. La cifra de desempleo rusa es similar a las de Alemania, Dinamarca o la República Checa, pero no tener trabajo se considera más grave en Rusia, dado el lugar del trabajo en la vida del Hombre: ser desempleado es una "desgracia individual", segun lo admitió recientemente el presidente ruso Dmitri Medvedev, y no simplemente un asunto de estadística.
Si todo lo anterior se suma a la pequeña recuperación demográfica, puede considerarse que, ahora que no se ha plegado a los dictados económicos occidentales, la situación social de Rusia ha mejorado. Casi nadie se detendrá en Occidente a constatarlo, aunque el contraste sea llamativo con la situación de Estados Unidos, país que al cabo de dos años de crisis no redujo el desempleo ni la pobreza, y no da visos de salir de la decadencia, aunque no falte quien crea que esa superpotencia es el Arca de Noé. En todo caso, la situación social de los rusos,. sin ser idónea, ha mejorado.
En cuanto al desempleo, se anunció hace poco que ha disminuido a los niveles de cerca de 2008, es decir, alrededor de 6 %, una cifra oficial de entre 1.5 y 2 millones de desempleados. La cifra de desempleo rusa es similar a las de Alemania, Dinamarca o la República Checa, pero no tener trabajo se considera más grave en Rusia, dado el lugar del trabajo en la vida del Hombre: ser desempleado es una "desgracia individual", segun lo admitió recientemente el presidente ruso Dmitri Medvedev, y no simplemente un asunto de estadística.
Si todo lo anterior se suma a la pequeña recuperación demográfica, puede considerarse que, ahora que no se ha plegado a los dictados económicos occidentales, la situación social de Rusia ha mejorado. Casi nadie se detendrá en Occidente a constatarlo, aunque el contraste sea llamativo con la situación de Estados Unidos, país que al cabo de dos años de crisis no redujo el desempleo ni la pobreza, y no da visos de salir de la decadencia, aunque no falte quien crea que esa superpotencia es el Arca de Noé. En todo caso, la situación social de los rusos,. sin ser idónea, ha mejorado.
sábado, 5 de febrero de 2011
¿SE RECUPERA LA POBLACION RUSA?
Se puede repetir una y otra vez un discurso sobre lo ocurrido durante el estalinismo, pero lo cierto es que en la última década del siglo XX, bajo el gobierno de Boris Yeltsin, Rusia sufrió un desastre demográfico, que según el especialista Alexandre Latsa (agoravox y blog "dissonance") es equivalente de lo que le sucedió a Etiopía en su hambruna o a Camboya con Pol Pot. En menos de 20 años, Rusia perdió 7 millones de habitantes: rondaba los 149 millones en 1989/1990 y, para 2010, la Federación Rusa contó 141,9 millones de habitantes.
La buena nueva es que, luego de perder población año tras año (760 mil en 2005, 238 mil en 2077, 116 mil en 2008), en 2009 el número de habitantes en Rusia volvió a crecer, así fuera de 23,300 personas, gracias a una paulatina recuperación de la natalidad.
La esperanza de vida, que se fue abajo hasta 65 años en el año 2000, ha vuelto a subir, a 69 años, luego de haberse ubicado en lugares como los de Perú e Indonesia. Los decesos por alcoholismo (500 mil anuales) han comenzado a descender, al igual que los muy altos por drogadicción (Rusia tiene el mismo número de drogadictos que toda Europa Occidental, lo que explica el "trabajo" que hacen los estadounidenses y sus aliados en Afganistán). Bajaron las muertes por enfermedades que ya habían sido erradicadas (como el terrible caso de la tuberculosis) y por accidentes automovilísticos. Queda por reducir el número de abortos, que es de los más altos del planeta.
En suma, la política Putin-Medvedev para frenar la catástrofe demográfica rusa pareciera empezar a dar resultados, como la estaría dando la lucha contra el desempleo, por cierto, según se anunció oficialmente esta semana. La inmigración (sobre todo desde el Caúcaso) se ha vuelto más importante, pero no hay tal "amenaza musulmana" (pese a atentados terroristas aislados), ni tampoco de inmigrantes chinos en Siberia, que es donde la natalidad rusa mejor se viene comportando en los últimos años. En términos de población, un nuevo equilibrio favorecería sin duda la recuperación de la Federación Rusa, su salida del atraso y la búsqueda de un "modelo" económico que no dependa demasiado de las materias primas. La demografía rusa, en todo caso, nada tiene que ver con la de otros países del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China).
La buena nueva es que, luego de perder población año tras año (760 mil en 2005, 238 mil en 2077, 116 mil en 2008), en 2009 el número de habitantes en Rusia volvió a crecer, así fuera de 23,300 personas, gracias a una paulatina recuperación de la natalidad.
La esperanza de vida, que se fue abajo hasta 65 años en el año 2000, ha vuelto a subir, a 69 años, luego de haberse ubicado en lugares como los de Perú e Indonesia. Los decesos por alcoholismo (500 mil anuales) han comenzado a descender, al igual que los muy altos por drogadicción (Rusia tiene el mismo número de drogadictos que toda Europa Occidental, lo que explica el "trabajo" que hacen los estadounidenses y sus aliados en Afganistán). Bajaron las muertes por enfermedades que ya habían sido erradicadas (como el terrible caso de la tuberculosis) y por accidentes automovilísticos. Queda por reducir el número de abortos, que es de los más altos del planeta.
En suma, la política Putin-Medvedev para frenar la catástrofe demográfica rusa pareciera empezar a dar resultados, como la estaría dando la lucha contra el desempleo, por cierto, según se anunció oficialmente esta semana. La inmigración (sobre todo desde el Caúcaso) se ha vuelto más importante, pero no hay tal "amenaza musulmana" (pese a atentados terroristas aislados), ni tampoco de inmigrantes chinos en Siberia, que es donde la natalidad rusa mejor se viene comportando en los últimos años. En términos de población, un nuevo equilibrio favorecería sin duda la recuperación de la Federación Rusa, su salida del atraso y la búsqueda de un "modelo" económico que no dependa demasiado de las materias primas. La demografía rusa, en todo caso, nada tiene que ver con la de otros países del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China).
sábado, 29 de enero de 2011
JEFES Y JEFAZOS
Estados Unidos tiene una habilidad muy especial: consiste en sacar provecho de que otros se maten entre sí creyendo además que el asunto es entre ellos, no con el dueño del dinero.
Desde Afganistán se controla el 93 % del tráfico de heroína en el mundo, y éso deja dinero. El presidente afgano acaba de irles a decir a los rusos que ellos sí son amigos. Parece que otros lo tratan como "amigou" o, para decirlo en el lenguaje que está en boca de cualquier presidente estadounidense de turno, como "socio". No es raro que para un estadounidense, "amigo" y "socio" sea lo mismo. Los socios de Karzai, el presidente afgano, socios como Gulbudin Hekmatyar o Abu Rasul Sayyaf, se dedican al cultivo y el tráfico de droga, en el que participa gente cercana a Karzai. Su hermano, por ejemplo: Ahmed Wali Karzai. Para que se sepa, Bush Jr. no era un entusiasta de la droga afgana. Obama es más tolerante. El negocio deja 65 mil millones de dólares : 500 millones para los cultivadores, 300 millones para los talibanes que apenas se meten en el negocio. ¿Qué pasa con cerca de 64 mil millones de dólares? No se quedan en Afganistán, ni siquiera entre los barones afganos de la droga. Se convierten en lo que en un curioso lenguaje culinario en boga se llama un "shot" para la economía estadounidense, y en el lavado participan bancos estadounidenses. ¿No sería interesante que Wilkileaks en verdad fuera transparente y terminara de mostrar que no son los países árabes los más criminalizados del mundo?
La heroína afgana suele ser llevada, nótese bien, por la fuerza aérea estadounidense desde Afganistán hasta Camp Bondsteel, una base militar de EU en Kosovo, en los Balcanes. Ahí hay otro "socio": Hacim Thaci, a cargo del gobierno de Kosovo, que se dedica a distribuir la droga hacia Europa, sobre todo, y en parte hacia Estados Unidos. Es uno de los tantos negocios del criminal Thaci, experto en tráfico de órganos arrebatados a serbios (90 mil euros el riñón...), negocio del que sabía la que presidió la Corte penal internacional para la antigua Yugoslavia, la señora Carla del Ponte. Del Ponte nunca se atrevió a meterse con Thaci ni con la mafia kosovar: la señora ha dicho que les tuvo miedo. ¿Por qué no solicitó un bombardeo y punto?¿O el arresto del tipo en un país infestado de tropas internacionales? Le salió más barato a la señora del sexo débil mandar a Milosevic al otro mundo, reconociendo despues irregularidades en el proceso, y de seguro no desconoce que detrás de los kosovares hay mafias e intereses más poderosos aún. Valiente, la dama, en esta época de celebración de las damas: incapaz de parar un lavado de dinero que en tiempos de crisis le vino de maravilla a Estados Unidos. Un "shot" financiero para que los estadounidenses nunca enfrenten lo que le recetan a todo el planeta. Una "inyección de recursos", como lo dicen los economistas de hoy. En las venas abiertas de Estados Unidos.
Desde Afganistán se controla el 93 % del tráfico de heroína en el mundo, y éso deja dinero. El presidente afgano acaba de irles a decir a los rusos que ellos sí son amigos. Parece que otros lo tratan como "amigou" o, para decirlo en el lenguaje que está en boca de cualquier presidente estadounidense de turno, como "socio". No es raro que para un estadounidense, "amigo" y "socio" sea lo mismo. Los socios de Karzai, el presidente afgano, socios como Gulbudin Hekmatyar o Abu Rasul Sayyaf, se dedican al cultivo y el tráfico de droga, en el que participa gente cercana a Karzai. Su hermano, por ejemplo: Ahmed Wali Karzai. Para que se sepa, Bush Jr. no era un entusiasta de la droga afgana. Obama es más tolerante. El negocio deja 65 mil millones de dólares : 500 millones para los cultivadores, 300 millones para los talibanes que apenas se meten en el negocio. ¿Qué pasa con cerca de 64 mil millones de dólares? No se quedan en Afganistán, ni siquiera entre los barones afganos de la droga. Se convierten en lo que en un curioso lenguaje culinario en boga se llama un "shot" para la economía estadounidense, y en el lavado participan bancos estadounidenses. ¿No sería interesante que Wilkileaks en verdad fuera transparente y terminara de mostrar que no son los países árabes los más criminalizados del mundo?
La heroína afgana suele ser llevada, nótese bien, por la fuerza aérea estadounidense desde Afganistán hasta Camp Bondsteel, una base militar de EU en Kosovo, en los Balcanes. Ahí hay otro "socio": Hacim Thaci, a cargo del gobierno de Kosovo, que se dedica a distribuir la droga hacia Europa, sobre todo, y en parte hacia Estados Unidos. Es uno de los tantos negocios del criminal Thaci, experto en tráfico de órganos arrebatados a serbios (90 mil euros el riñón...), negocio del que sabía la que presidió la Corte penal internacional para la antigua Yugoslavia, la señora Carla del Ponte. Del Ponte nunca se atrevió a meterse con Thaci ni con la mafia kosovar: la señora ha dicho que les tuvo miedo. ¿Por qué no solicitó un bombardeo y punto?¿O el arresto del tipo en un país infestado de tropas internacionales? Le salió más barato a la señora del sexo débil mandar a Milosevic al otro mundo, reconociendo despues irregularidades en el proceso, y de seguro no desconoce que detrás de los kosovares hay mafias e intereses más poderosos aún. Valiente, la dama, en esta época de celebración de las damas: incapaz de parar un lavado de dinero que en tiempos de crisis le vino de maravilla a Estados Unidos. Un "shot" financiero para que los estadounidenses nunca enfrenten lo que le recetan a todo el planeta. Una "inyección de recursos", como lo dicen los economistas de hoy. En las venas abiertas de Estados Unidos.
sábado, 22 de enero de 2011
HU, HU, !HUH!
En algún momento de los años '90, en su acelerada rusofobia el estratega "demócrata" estadounidense Zbigniew Brzezinski tuvo la esperanza de que la población china "colonizara" el oriente ruso. Está escrito en un libro, el estadounidense-polaco esperaba que la Federación Rusa se partiera en tres. Hay problemas de subpoblación en el Extremo Oriente ruso, pero Moscú busca remediarlos: en cuanto a los chinos, que al norte de su país son ya sea profesionistas o trabajadores temporales, su número en Rusia se eleva a cerca de medio millón, probablemente (contando los ilegales), aunque la cifra oficial en 2007 no excedía los 320 mil habitantes (en la región extremo-oriental rusa viven cinco millones de rusos).
Hay quien le apostó a China como potencia de "remplazo" frente a Estados Unidos, pero la prensa -de ésa que difunde los chismes de Julian Assange- no ve las cosas así: "China es ya, indiscutiblemente, un sostén del sueño americano". Las democracias antiguas dividían a las personas en dos, ciudadanos y no ciudadanos, es decir, esclavos, y en algún momento la ya fallecida escritora mexicana Elena Garro se preguntó por la ubicación de los esclavos de hoy. ¿No será China? El alucinante sueño americano se sostiene gracias a un país -otro gigante chatarra- que regala su mano de obra, la trata con despotismo muy oriental, tiene a unos 700 millones de campesinos en extrema pobreza, las ciudades más contaminadas del mundo, problemas de tráfico que duran días en vez de horas, unos 40 millones de desempleados vagando en las ciudades costeras, asuntos por el estilo. ¿Le preocupa lo anterior a Occidente? No, Occidente cree nada más en cierto tipo de derechos humanos -los del Nobel Liu Xaobo- y no en el derecho de las multitudes chinas a ser tratadas de modo menos "oriental" y a no vivir en la miseria y en pocilgas, condiciones no muy alejadas de los obreros ingleses durante la primera revolución industrial.
De todos modos, en visita reciente a Estados Unidos, el presidente chino Hu Jintao se comprometió a hacer más por los derechos humanos y la democracia. Además, se comprometió a crear unos 350 mil empleos en Estados Unidos, invirtiendo en esta potencia, y hasta parece que Hu se había leído un discurso de Anders Fogh Rasmussen, el secretario de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, ya que aseguró que se afianzará "el imperio de la ley". ¿Obama? Tiene las cosas claras: "el avance de China es bueno para EU y para el mundo". ¿Se podría decir de otro modo? La explotación es un bálsamo para la ganancia (por ejemplo). China sigue prestándole de lo lindo a EU (es el segundo prestamista después de Japón). En fin, los esclavos de hoy no quieren que se les caiga el mercado que les permite por lo menos gozar de una tasa de arroz, y en cuanto a los cerca de 300 millones de chinos que viven bien, seguramente no quieren oir de maoísmo (tampoco saben de ésto los intelectuales que detectan totalitarismo por doquier y no tienen idea de los desastres que provocó Mao Zedong luego de romper con la Unión Soviética). Más les debe interesar a los ricos de China cómo pasar del consumismo primitivo al consumismo científico.
Es de esperar, como lo espera una antigua reina de belleza venezolana, que no haya conflicto entre las Chinas, la del norte y la del sur. Y que, junto con no emigrar demasiado a Rusia, los chinos dejen de contaminar a lo loco los ríos fronterizos con el territorio ruso. Aunque los teóricos lo busquen, lo que hace China "no tiene nombre".
Hay quien le apostó a China como potencia de "remplazo" frente a Estados Unidos, pero la prensa -de ésa que difunde los chismes de Julian Assange- no ve las cosas así: "China es ya, indiscutiblemente, un sostén del sueño americano". Las democracias antiguas dividían a las personas en dos, ciudadanos y no ciudadanos, es decir, esclavos, y en algún momento la ya fallecida escritora mexicana Elena Garro se preguntó por la ubicación de los esclavos de hoy. ¿No será China? El alucinante sueño americano se sostiene gracias a un país -otro gigante chatarra- que regala su mano de obra, la trata con despotismo muy oriental, tiene a unos 700 millones de campesinos en extrema pobreza, las ciudades más contaminadas del mundo, problemas de tráfico que duran días en vez de horas, unos 40 millones de desempleados vagando en las ciudades costeras, asuntos por el estilo. ¿Le preocupa lo anterior a Occidente? No, Occidente cree nada más en cierto tipo de derechos humanos -los del Nobel Liu Xaobo- y no en el derecho de las multitudes chinas a ser tratadas de modo menos "oriental" y a no vivir en la miseria y en pocilgas, condiciones no muy alejadas de los obreros ingleses durante la primera revolución industrial.
De todos modos, en visita reciente a Estados Unidos, el presidente chino Hu Jintao se comprometió a hacer más por los derechos humanos y la democracia. Además, se comprometió a crear unos 350 mil empleos en Estados Unidos, invirtiendo en esta potencia, y hasta parece que Hu se había leído un discurso de Anders Fogh Rasmussen, el secretario de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, ya que aseguró que se afianzará "el imperio de la ley". ¿Obama? Tiene las cosas claras: "el avance de China es bueno para EU y para el mundo". ¿Se podría decir de otro modo? La explotación es un bálsamo para la ganancia (por ejemplo). China sigue prestándole de lo lindo a EU (es el segundo prestamista después de Japón). En fin, los esclavos de hoy no quieren que se les caiga el mercado que les permite por lo menos gozar de una tasa de arroz, y en cuanto a los cerca de 300 millones de chinos que viven bien, seguramente no quieren oir de maoísmo (tampoco saben de ésto los intelectuales que detectan totalitarismo por doquier y no tienen idea de los desastres que provocó Mao Zedong luego de romper con la Unión Soviética). Más les debe interesar a los ricos de China cómo pasar del consumismo primitivo al consumismo científico.
Es de esperar, como lo espera una antigua reina de belleza venezolana, que no haya conflicto entre las Chinas, la del norte y la del sur. Y que, junto con no emigrar demasiado a Rusia, los chinos dejen de contaminar a lo loco los ríos fronterizos con el territorio ruso. Aunque los teóricos lo busquen, lo que hace China "no tiene nombre".
sábado, 15 de enero de 2011
SI SE PUEDE (YES, WE CAN)
"Avanzamos al futuro juntos trabajando codo a codo con una comunicación cercana. Nuestra amistad y entendimiento es irremplazable e indestructible", dicen dos que prometen seguir siendo "socios". Pero no se trata de un comunicado entre el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y el Ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov (un hijo del deshielo que ahora pide un escudo antmisiles conjunto entre Rusia y Occidente). No: se trata del comunicado que emitieron la cantante colombiana Shakira y su ahora ex novio argentino De la Rúa para explicar que se separaron. En suma: entre el mundo del espectáculo y el de la política las diferencias ya no son tantas.
La generación de Barack Obama, el presidente estadounidense, el hombre que llegó a la Casa Blanca con un sonoro "sí se puede", está demostrando que la frase no pasa de un eslógan o de algo parecido a un anuncio publicitario que bien podría ser de Viagra o Cialis (el "we", además, no incomodaría a una Lady Gaga aficionada a las poco disimuladas orgías). Sí se puede, pero, fuera de responder a intereses creados, no parece que Obama se haya encargado de gobernar. Tampoco parece que el presidente ruso, Dmitri Medvedev, sepa qué es gobernar. Es imposible saberlo cuando se ha crecido sin tener idea de lo que es un mínimo de autoridad.
Mientras Obama sucumbe a los intereses creados en Estados Unidos y ni siquiera sabe de protocolos, Medvedev no cumple ni parece saber que pudiera hacerlo. Hace poco, a un país miembro de la Organización para el Tratado de Seguridad Colectiva, la OTSC, Bielorrusia, casi le arman una "revolución de colores", pero Medvedev, si bien felicitó al de nuevo presidente bielorruso Alaxander Lukashenko, no se tomó la molestia de denunciar injerencias demostradas, en particular desde Alemania y Polonia. La OTSC no supo qué hacer hace varios meses frente a la crisis en Kirguistán, y Lukashenko por cierto habría metido la pata, respaldando a un depuesto presidente kirguís corrupto. Mientras es imposible hacer cuajar una actuación realmente colectiva en Eurasia, Occidente sigue moviendo sus peones: ahora, con importantes inversiones de la petrolera British Petroleum en Azerbaidján, en la plataforma de Asman-Shafar, lo que a la larga les dará a los anglosajones un mayor derecho de injerencia en la región del Caspio. Cabe hacer notar que otros países de la OTSC tampoco condenaron las demostradas injerencias externas en los disturbios de hace algunas semanas en Moscú. ¿Está fracasando la idea euroasiática? Hasta cierto punto, sí: no se avanzó en ningún eje París-Berlín-Moscú y no hay modo de comprometer a China, pese a la Organización de Cooperación de Shanghai. La partida la va ganando Occidente, con Estados Unidos a la cabeza, aún si se trata de una superpotencia tan insolvente como la moral de su presidente que sabe decir eslóganes, pero no tiene idea de qué significan.
Por cierto, y contra las ideas de algunos, de la Unión Soviética muchos querían no a la "superpotencia" que en realidad no era, sino al país de los ideales de justicia e igualdad sociales, de solidaridad y al país que quiérase o no tuvo el mérito de ser el que derrocó a la peste nazi. Medvedev ha prometido una campaña más de "desestalinización" sin entender lo que desde Occidente se espera de Rusia: no que tenga una idea cierta de su Historia, sino que renuncie de una buena vez a sus méritos, que se asuma con un pasado supuestamente siniestro y que llegue el día en que plantarse con autoridad frente a intereses creados de fuerza parezca éso, algo siniestro. Por lo mismo muchos rusos no se atreven a plantarle cara al mundo occidental que les prepara justamente lo siniestro. Ya llegará tal vez el momento del aprendizaje. Así se pase por siniestro.
La generación de Barack Obama, el presidente estadounidense, el hombre que llegó a la Casa Blanca con un sonoro "sí se puede", está demostrando que la frase no pasa de un eslógan o de algo parecido a un anuncio publicitario que bien podría ser de Viagra o Cialis (el "we", además, no incomodaría a una Lady Gaga aficionada a las poco disimuladas orgías). Sí se puede, pero, fuera de responder a intereses creados, no parece que Obama se haya encargado de gobernar. Tampoco parece que el presidente ruso, Dmitri Medvedev, sepa qué es gobernar. Es imposible saberlo cuando se ha crecido sin tener idea de lo que es un mínimo de autoridad.
Mientras Obama sucumbe a los intereses creados en Estados Unidos y ni siquiera sabe de protocolos, Medvedev no cumple ni parece saber que pudiera hacerlo. Hace poco, a un país miembro de la Organización para el Tratado de Seguridad Colectiva, la OTSC, Bielorrusia, casi le arman una "revolución de colores", pero Medvedev, si bien felicitó al de nuevo presidente bielorruso Alaxander Lukashenko, no se tomó la molestia de denunciar injerencias demostradas, en particular desde Alemania y Polonia. La OTSC no supo qué hacer hace varios meses frente a la crisis en Kirguistán, y Lukashenko por cierto habría metido la pata, respaldando a un depuesto presidente kirguís corrupto. Mientras es imposible hacer cuajar una actuación realmente colectiva en Eurasia, Occidente sigue moviendo sus peones: ahora, con importantes inversiones de la petrolera British Petroleum en Azerbaidján, en la plataforma de Asman-Shafar, lo que a la larga les dará a los anglosajones un mayor derecho de injerencia en la región del Caspio. Cabe hacer notar que otros países de la OTSC tampoco condenaron las demostradas injerencias externas en los disturbios de hace algunas semanas en Moscú. ¿Está fracasando la idea euroasiática? Hasta cierto punto, sí: no se avanzó en ningún eje París-Berlín-Moscú y no hay modo de comprometer a China, pese a la Organización de Cooperación de Shanghai. La partida la va ganando Occidente, con Estados Unidos a la cabeza, aún si se trata de una superpotencia tan insolvente como la moral de su presidente que sabe decir eslóganes, pero no tiene idea de qué significan.
Por cierto, y contra las ideas de algunos, de la Unión Soviética muchos querían no a la "superpotencia" que en realidad no era, sino al país de los ideales de justicia e igualdad sociales, de solidaridad y al país que quiérase o no tuvo el mérito de ser el que derrocó a la peste nazi. Medvedev ha prometido una campaña más de "desestalinización" sin entender lo que desde Occidente se espera de Rusia: no que tenga una idea cierta de su Historia, sino que renuncie de una buena vez a sus méritos, que se asuma con un pasado supuestamente siniestro y que llegue el día en que plantarse con autoridad frente a intereses creados de fuerza parezca éso, algo siniestro. Por lo mismo muchos rusos no se atreven a plantarle cara al mundo occidental que les prepara justamente lo siniestro. Ya llegará tal vez el momento del aprendizaje. Así se pase por siniestro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
VUELVE SARAMAGO
Mire usted el señor Rafael Correa acusado de muchos actos de corrupción dice que los latinoamericanos somos noveleros pero aquí no le conta...
-
¿Cuántos de la derecha, además intelectualmente deshonestos, como Francisco Martín Moreno, no se disfrazan de la Gran Moral, cuando se trat...
-
El presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) abrió un camino de cambio en México, pese a sus limitaciones, e incluso pese a cierto...
-
¿La cultura? Nada serio. Consiste en divertirse. Tomársela con calma. Es entretenimiento. Una manera de no atender nada importante. El...