Páginas: para información y análisis, se recomiendan los sitios Counterpunch-The 4th Media-Globares

jueves, 16 de mayo de 2013

RUSIA ANTE LA CRISIS

Frente a la crisis económica que golpea a una parte del mundo (ahora ha sido el turno de Francia de entrar en recesión, y la recesión europea es ya considerada como "la más larga de la Historia"), Rusia piensa en medidas que podrían animar y consolidar el mercado nacional. El otro país que podría hacerlo es China, pero la decisión no está tomada. En cambio, países como Brasil (y Argentina) no tienen ya resortes internos para amortiguar un eventual choque originado en el mercado internacional. No parece que México vaya a crear un mercado nacional nuevo, algo distinto de un mercado simplemente "interno".
     Rusia sigue pensando disminuir su dependencia de los energéticos y pasar a una economía que podría centrarse más en productos de ingeniería.
     Entre las medidas que se tienen en mente están el aumento de salarios en el sector público y entre los militares.
     De igual forma, Rusia quiere reanimar la infraestructura médica, educativa (con la rehabilitación de instalaciones de pre-escolar), de vivienda (por lo pronto, para 700 mil personas que habitan en viviendas en mal estado) y militar. La idea es crear nuevos polos de desarrollo.
    Rusia tiene el problema de los nuevos ricos: consume más de lo que puede producir. Para remediarlo, Moscú está pensando impulsar la productividad.
    El eje de este mercado nacional sería una nueva clase media: si hoy se estima que representa 25 % de la población, habría que llevarla hasta 40 % o 50 % de la población. Tendría la ventaja de ser una clase media no tanto de arribistas, y sí más ligada al desarrollo nacional. Es distinto de las clases medias soyeras de Brasil y Argentina. A reserva de lo que haga China, Rusia sería uno de los pocos países que estaría en capacidad de relanzar un desarrollo realmente endógeno, nacional, si se reduce -como se quiere hacer- la dependencia de los energéticos. China tiene por su parte un sector público lo suficientemente potente todavía para una reconversión similar, pero los lazos con Estados Unidos son de otro tipo. En efecto, mientras los chinos sostienen con buena parte de su excedente a los estadounidenses, los rusos piensan usar su excedente para el mercado nacional, no para sostener a nadie, y mucho menos a potencias en aprietos.