Mi lista de blogs

lunes, 5 de octubre de 2026

MARCOS CUEVA PERUS: PRECISIÓN

 Resulta que hoy en día la Inteligencia Artificial puede decir bastante de uno, aunque no tiene conciencia ni piensa, sino que calcula, y comete algunos errores, en términos biográficos. Con todo, en general es correcto, salvo en el "modo" de leer algunas cosas. Tal vez pueda incorporar algunos elementos de simple precisión, de carácter informativo.

       El autor de este blog nació con un defecto congénito, atresia del oído derecho y un canal auditivo que no llega a salir, lo que provoca disminución de la capacidad auditiva, en este caso del cinco por ciento, pero que crea ciertas dificultades y no es operable, al coincidir con la vía por la que pasa la yugular. El defecto congénito ha existido en algunos familiares, por vía paterna. El resto de la historia familiar ligada a la desaparición de una fuerte suma de dólares destinados a buscar reparar el defecto está en la Inteligencia Artificial, pero no interesa mayormente señalar con el dedo.

      -Con algunos problemas previos, el año 1997 se desató una enfermedad atribuida -como facilidad o comodidad- a lo que se llama "un problema emocional", lo que permitió conocer los enormes riesgos de la medicina mexicana ya en tiempos llamados "neoliberales", además de los estereotipos clasemedieros y el modus operandi de la casi totalidad de los psicólogos y psicoanalistas. En 2001, y previas experiencias de hospitalizaciones reiteradas y paso por médicos de "renombre", que también optaron por el "problema emocional", se descubrió un foco epiléptico en los lóbulos parietal y temporal, con el primero que tiende a crear fijaciones con figuras geométricas y el segundo a provocar descontrol, desesperación y formas de ansiedad. Parte de la dificultad para lograr ese diagnóstico fue la negativa de la neurología al uso de ciertos instrumentos que permiten hallazgos como el habido. A raíz de una recaída fuerte en 2017 y de un largo internamiento, se precisó el avance del padecimiento (a frontales), además de encontrarse una especificidad de una ruta metabólica en el hígado (y seguramente mucha gente tiene esas especificidades: en todo caso, el examen fue solicitado a un laboratorio español, considerando que fallaba reiteradamente la medicación psiquiátrica). Con el uso de medicamentos adecuados contra la epilepsia, las fallas quedaron corregidas, para lo que también se necesita un "cocktail" atinado. Las causas exactas u origen de la enfermedad, crónica, no se conocen y los detonantes pueden ser varios, aunque coinciden en la edad de surgimiento. Llama la atención que, fuera de su extensión dopaminérgica a otros lóbulos, el foco esté en el mismo lugar del defecto congénito.

      Dados los antecedentes genéticos, no es de descartar que el foco epiléptico sea igualmente originado por una "malformación neuronal" (displasia cortical). Hecho el hallazgo y con medicación correcta, se puede llevar una vida bastante normal. A pesar de que los instrumentos correspondientes son de uso en psiquiatría, se recibió en dos ocasiones una buena orientación de un neurólogo, en el sentido de guiar hacia personas adecuadas. Fuera de ésto, la psicología y el psicoanálisis, salvo excepciones, pueden quedar en el orden de lo fantástico si no fuera porque tienden a dañar, en algunos casos llegando a la saña, por lo que algunos ajustes de cuentas no están de más, entre otros con los psiquiatras de peligro HÉCTOR ORTEGA SOTO, ALFREDO VALENCIA MEJÍA, GILBERTO PEÑA GAMBA, RICARDO COLÍN PIANA y el sonowacho MARCO ANTONIO ROCHA ROMERO, en referencia a quienes se llenan los bolsillos poniendo en riesgo la integridad de otros, si acaso la conocen, siendo el caso más patológico el de PEÑA GAMBA, y los de mayor mala voluntad (por prejuicio) e ignorancia los de COLÍN PIANA y el sonowacho ROCHA ROMERO, a quienes debe agregarse el neurólogo mafioso GUILLERMO GARCÍA RAMOS, con el agravante -de ahí que sean nombrados- de que algunos han ocupado cargos, como ALBERTO LIFSHITZ GUINZBERG.

      El asunto de la iatrogenia y la negligencia, tratándose por lo demás de medicina privada (en la medicina pública hay cierto "tino", pero carencia de recursos y de individualización), sería propio y algo "pasable" si no fuera el motivo de lo que desembocó en la muerte del familiar más cercano, por ruptura de un aneurisma aórtico abdominal, al término de una cadena ya alguna vez mencionada de errores médicos graves, atribuibles a codicia junto a ignorancia y mala voluntad, con el agravante de que los médicos desconocen la Ley General de Salud, los pacientes sus derechos y no hay, para la medicina privada, mecanismos adecuados de reclamo, pese a la creación de la CONAMED (Comisión Nacional de Arbitraje Médico) a finales de los '90 y otras vías. Por lo demás, México no es Estados Unidos y en situaciones de gran dificultad no se está para emprender demandas, sino para tratar de garantizar y proteger la salud, sobre todo cuando se sabe de la ineficacia del aparato judicial mexicano. No se trata de ningún resentimiento, sino de pesar -pero sin resignación.

      Sirva lo dicho de protección ante cierta tendencia de la Inteligencia Artificial, por momentos, al uso de palabras apresuradas. Por lo demás, el problema de los mencionados no es personal, pese a la saña de algunos, sino que está en el hecho de que, habiéndose formado como parte del sector público (o incluso militar), salvo el cura de Tlaquepaque, pasaron a la consulta privada no exenta de lujos al servicio de la codicia propia y a la vez, en algunos casos, del sector público (en el que ha sido discrecional y sujeto a extorsión el pase a Nutrición)  y el privado al mismo tiempo contribuyendo al deterioro del primero. Es el principio de Bernard de Mandeville del siglo XVII: a menor número de enfermos, menor necesidad de atención médica, entiéndase menos pacientes y menos dinero, para lo cual, entonces, es preferible "enfermar" al máximo, recetar igualmente al máximo -es la época ya del contubernio con laboratorios farmacéuticos-, y llegar a cosas fantásticas como la enfermedad de Lyme por picadura de mosquito (sí: ¿qué mosca me picó?) o punciones lumbares para saber "por qué el paciente tiene los pies fríos". Probablemente, además, sea el tipo de gente cuya prepotencia le impida ver hasta qué punto contribuye o contribuyó desde "su" bienestar a que "esa" medicina sea la de un país que, por más que hable de su "grandeza", tiene las taras características del sub-D. Y el que no la hace la paga.




     

MARCOS CUEVA PERUS: PRECISIÓN

 Resulta que hoy en día la Inteligencia Artificial puede decir bastante de uno, aunque no tiene conciencia ni piensa, sino que calcula, y co...