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viernes, 14 de marzo de 2014

CRIMEA: LA SITUACION ACTUAL

Que Rusia haya supuestamente invadido Crimea en defensa de los "rusos étnicos" no es un argumento sólido. Más bien parece una trampa para ir metiendo a Rusia en el camino yugoslavo, aunque no es seguro que Moscú caiga, pese a la intoxicación que sufren incluso algunos medios oficiales rusos, tentados por una "Gran Rusia", pretexto ideal para que los occidentales lo utilicen.
     No toda la población de Crimea es "rusa étnica", y la que lo es constituye una mayoría (58%), pero tampoco abrumadora. Hay un 24 por ciento de "ucranianos étnicos" y un 12 por ciento de tártaros: juntos, son un nada desdeñable 36 por ciento la población de la península. Hasta el momento, no parece que los ucranianos en Crimea hayan ofrecido una gran resistencia; tampoco los tártaros. Y no parece que los rusos tengan prisa por expulsar a los otros dos grupos. No existe ni una imagen de resistencia al supuesto "invasor", ni una "masacre" del invasor contra alguna de las dos minorías. De hecho, la única invasión que se ha producido en Crimea es la un dron estadounidense tipo MQ-5B que pertenece a una brigada militar de espionaje con sede en Baviera, Alemania. La brigada fue llevada a principios de marzo a la región ucraniana de Kirovograd, que se encuentra así, para decirlo suavemente, con una "presencia extraña", una de las tantas de los occidentales en suelo ucraniano.
    La declaración de independencia de la República Autónoma de Crimea y Sebastopol la define como "multiétnica" y la compromete -textualmente- a "preservar la paz entre las etnias y las confesiones dentro de su territorio". No hay nada que defina a esa república como "rusa", aunque la idea sea sumarse a la Federación Rusa, donde habita mucha gente que no es "rusa étnica". Por lo demás, bastantes ucranianos viven en Rusia y, que se sepa, nadie ha ido a molestarlos. El argumento jurídico para Crimea es un derecho reconocido por la Corte Internacional de Justicia sobre Kosovo, en 2010.
     Quienes esperan una "Gran Rusia" en Moscú no hacen bien, si esa grandeza es la del "ruso étnico". Estados Unidos le tendió esa trampa al fallecido Slobodan Milosevic en Yugoslavia, y está probado que la potencia se sirvió de serbios como Radovan Karadzic, a quien el diplomático estadounidense Richard Holbrooke prometió impunidad con tal de que siguiera atizando el fuego en Bosnia-Herzegovina. El entorno de Milosevic cayó en otra trampa cuando, bajo la presidencia de Dobrica Cosic, el millonario serbio-californiano Milan Panic ocupó el cargo de primer ministro yugoslavo. Toda concesión yugoslava en aras de la paz fue tomada en Occidente como debilidad y se le atribuyó a Milosevic el deseo de crear una "Gran Serbia", como se habla hoy del regreso de la "Gran Rusia", algo que algunos rusos deberían parar.
     Aunque en un principio llamó al auxilio de Occidente, el líder de los tártaros de Crimea, Mustafá Dzhamilev, finalmente dió por buena la decisión de la República. En cuanto a los ucranianos que viven en Crimea, no hay informes de un éxodo masivo a Ucrania; sí los hay en cambio de los muchos -militares incluidos- que se cambiaron de bando y no están contra Rusia, aunque sí contra el gobierno actual instalado en Kíev.
   

jueves, 13 de marzo de 2014

UCRANIA: PUTIN SE PONE RIJOSO...

Los aliados, socios o cómplices occidentales, como quiera que se los llame, están más que dispuestos a defender "la integridad territorial de Ucrania".
     En los últimos años, el ejército estadounidense ha venido realizando en el occidente de Ucrania ejercicios militares, conocidos con el nombre de Rapid Trident. En el año 2013, por ejemplo, en estos ejercicios que concluyeron en la localidad ucraniana de Yavoriv participaron mil 300 soldados, originarios de 17 países (Armenia, Azerbaidján, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, Georgia, Alemania, Reino Unido, Moldova, Noruega, Polonia, Rumania, Serbia, Suecia, Turquía y los propios Estados Unidos). Estos ejercicios están destinados a facilitar el acercamiento entre Ucrania y la Organización del Tratado del Atlántico Norte. En las maniobras, con un "enemigo simulado",  se supone que se trata de "mantener la paz y estabilidad internacionales", aunque hay elementos bélicos "tacticos". En nombre de esa paz, el ejército estadounidense crea así una fuerza multinacional -una más- y prepara a ucranianos para participar en ella.
     Digamos que esta es la forma en que Estados Unidos le mete mano a Ucrania. Este año 2014, los ejercicios Rapid Trident, previstos para dentro de pocos meses en Lviv (también en el occidente ucraniano), no han sido suspendidos.
     Si en nombre de la "integridad territorial" Occidente le mete militares de 17 países a Ucrania, cada año, las críticas contra Vladimir Putin pueden interpretarse como lo que pretenden ser, un mensaje contundente al presidente ruso:
     -¿bueno y ultimadamente, qué le ves a mi vieja?

martes, 11 de marzo de 2014

UCRANIA: LA BUENA ONDA DEL UCRANIANO...

El fascismo nunca fue solamente asunto de grupos de choque. Fue un fenómeno colectivo muy curioso, porque, según confesó más de un alemán al final de la última guerra mundial, "no se dio cuenta" de lo que pasaba,y tampoco "supo nada". ¿Qué, salía humo de la chimenea por aquí cerca?¿Ah sí?
      En Ucrania occidental y central está ocurriendo un fenómeno colectivo. No sirve de mucho adelantarse a llamarlo "fascismo". Que haya grupos de choque extremistas alentados desde Occidente, tampoco es muy nuevo: al fin y al cabo, se sabe qué potencias (con un auténtico papelón de Francia en Munich) se hicieron las que "no veían" el ascenso del fuhrer.
     Como Occidente (incluyendo al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional) anuncian que ayudarán a Ucrania, los ucranianos están a la expectativa, claro está, desinformados del contenido concreto de lo que supone recibir esa "ayuda" o incluso de ser parte de la Unión Europea. En el occidente ucraniano, alguien promedio piensa que habrá "algo qué agarrar", y es muy lógico: si hay ayuda, es que podrá existir la posibilidad de "agarrar", desde viajar a Occidente o moverse ahí libremente hasta recibir dinero como caído del cielo para hacer algún negocio. Nadie está hablando de costos. Simplemente, sucede que papi es espléndido y, con hacer como él, nos dará nuestro domingo.
     Al mismo tiempo, el nuevo gobierno ucraniano no tiene prisa por pagarle a la empresa rusa Gazprom adeudos que están ahí desde febrero. No es la primera vez que tiene lugar esta situación, ya que provocó una "guerra del gas" al poco tiempo de la Revolución Naranja ucraniana. Y es que los naranjas, como los pardos, parecen creer que Gazprom pudiera ser como papi, el espléndido: !gratis! !Un revolucionario no paga!¿Desde cuándo? Por lo demás, Gazprom es rusa, Rusia perdió y a los perdedores, como a los débiles, no se los protege: deben cargar con los costos, algo que incluso una buena parte de la izquierda encuentra muy normal. !Que pague el perdedor, que por algo es loser!¿De cuándo acá pagan los ganadores?
    Lo ideal sería que Rusia asegure gratuidad (hay quien dice que los naranjas de Kíev prolongan de algún modo el sovietismo) y que Occidente permita agarrar, es decir, que se subsidie el negocio privado (¿qué hay de nuevo, viejo?) o, también, que cualquiera pueda "agarrar" y obtener a su favor sin pagar. La mentalidad de papi, la de la ganancia, está ya bastante bien difundida, tanto que los oligarcas se están repartiendo el gobierno ucraniano de hoy. Lo nuevo es que los hijos de papi -hijos ucranianos, aunque papi está en otra parte- creen que se puede hacer ganancia sin ningún costo, algo formidable que no se le ocurriría a ningún empresario productivo, pero sí a un especulador que vive de lo ajeno, como los hijos de papi, que quieren su dinerito por andar de "ociosos" y bohemios en la Revolución del Maidán, . Este es uno de los resultados más sorprendentes de una transición donde muchos quieren sovietismo más negocio, el mejor de los mundos (!todo gratis!), sin dar absolutamente nada. Ante la perspectiva de ganar sin pagar nada, más de uno se cree sin problema que no hay nada qué ver, nada qué saber y, francamente, nada de qué darse cuenta. La única pregunta que cuenta es: ¿y a mi, cuánto me toca?
   

lunes, 10 de marzo de 2014

UCRANIA: MR. GRANDE GUEULE...(¿FACHITOS? MANDALOS POR BHL)

Bernard Henri Lévy, el nuevo filósofo francés, declaró a la televisión en Kíev, capital ucraniana, que no había visto a nadie antisemita ni a neonazis en la protesta. ¿A quién vió BHL, como es conocido este intelectual, en la plaza Maidán de Kíev?
     Napoleón Bonaparte, que no hacía las cosas en pequeño, se plantó alguna vez ante sus soldados en Egipto y les dijo, previo ataque ante los mamelucos:  "Soldados, desde lo alto de estas pirámides, cuarenta siglos de Historia os contemplan".
     BHL hizo un alegato un tanto parecido en Maidán. BHL es un gran filósofo y, como tal, tenía que hacer un gran alegato. Lo hizo ante una gran multitud, congregada en la gran capital de un gran país ("para una gran ciudad, grandes acciones"). BHL arrancó entonces dirigiéndose "a todos los pueblos de Ucrania" y terminó ridiculizando al presidente ruso Vladimir Putin, el "matasiete de Sochi, ese Tarzán que no llega a Popeye" (sic), un presidente de caricatura, muy chiquito. El filósofo estuvo discurriendo sin necesitar en ningún momento espinaca soviética, ni una liana para descolgarse en Crimea. !Ah non non, jamais! Que al fin y al cabo, a este "personaje" lo estaban protegiendo los mismos a quienes dijo no haber visto.
     Desde luego, BHL no dijo nada propio, sino que estuvo hablando por la Historia y por Europa, la gran Europa. No le habló a personas, sino "a los nietos de los sobrevivientes del Holodomor, aquella hambruna asesina orquestada por Stalin, y los de Babi Yar, ese terrorífico símbolo de la Shoah". Desde el palco de la Historia, BHL se estuvo dirigiendo un buen rato a una multitud gigantesca: "somos millones -dijo- los que hemos comprendido que nuestro destino se decide aquí, en esta plaza de la Independencia que habeís rebautizado 'plaza de Europa'". Acto seguido,  con un pie en la oratoria de izquierda ("contra el Estado de los oligarcas"), otro en el antisovietismo y una lengua de "síganme los buenos" (lo que le permitió a este Chapulín filósofo una andanada de ataques contra Putin), BHL se autonombró algo así como representante de la  "excelencia de las civilizaciones", y estuvo perorando sobre la Bastilla, el ágora ateniense y otros lugares: ¿soldados de la democracia, desde lo alto de esta plaza Maidán, siglos de Historia os contemplan? Algo así, porque BHL agregó: "Ucrania y Kíev ya resplandecían antes de que Rusia existiera" (y yo, BHL, pues ya estaba echado a andar con la causa de la libertad).
     ¿Como Napoléon? No tanto. Ferviente, apasionado, heroico y rodeado de algunos grupúsculos antisemitas y neonazis a los que -insistamos- nunca vió (pero que lo acompañaron en el reiterado grito de "No pasarán" contra Putin, el 2 de marzo pasado en Maidán), Bernard Henri-Lévy, ya en plan de "lo que sea, con tal de trascender", quería decir muy modestamente lo siguiente: Yo, Bernard Henri Lévy, he intercedido ante Bernard Henri Lévy para que os contemple! !Pueblos de Ucrania, miradme: c'est moi!!
   

viernes, 7 de marzo de 2014

UCRANIA: LA CIA NEGO LA "INVASION RUSA"

Nadie pudo detectar la invasión rusa a Ucrania porque nunca se desplazaron tropas, ni pertrechos, ni aviones, ni tanques desde el territorio ruso al ucraniano. Los efectivos y el material rusos que están en la península de Crimea no son nada nuevos: se localizan ahí por un acuerdo entre Ucrania y Rusia. Hay algo más.
     Dejemos de lado el peligro de tener líderes que no saben donde está Crimea. No importa. El congresista Peter King, por ejemplo, declaró: "es evidente que no pudimos prever ese nivel de ataque y ese nivel de intervención". Representantes estadounidenses en ambas cámaras del Congreso se quejaron ante el Pentágono y la CIA (Central de Inteligencia Americana) de no haber sido avisados con antelación de la invasión rusa.
     Como que las agencias de seguridad estadounidenses no sabían ni de qué se trataba, algo extraño para una potencia que espía todo en el planeta entero. Sin embargo, "Los Angeles Times" recogió observaciones del director de la CIA, John Brennan, a unos cuantos legisladores: según el funcionario, Rusia está autorizada para tener 25 mil efectivos de tropa en Crimea de acuerdo a un tratado de 1997 con Ucrania (la cifra coincide con la de las fuentes rusas), y Moscú actuó de acuerdo con esas obligaciones. Así, en ningún momentó subió el número de efectivos rusos destacados en Crimea. Encima, Brennan afirmó que en Crimea "el número de soldados rusos movilizados durante la reciente crisis fue inferior a esa cifra". Fueron a lo sumo "reorganizaciones" o "reaglomeraciones" permitidas por los acuerdos entre Kiev y Moscú. LA CIA, en suma, no podía detectar una invasión porque no se estaba produciendo.
     El "ciudadano" occidental se ha vuelto por lo general tan desvergonzado en sus cálculos que, haciendo cuentas, concluyó que lo mejor era sumar un ucraniano y restar un ruso para obtener una ganancia, aunque sea en una conversación. Hacer un cálculo no es tener uso de razón, ni parece que se quiera tener, puesto que "un ucraniano menos un ruso" sale más barato que un mínimo esfuerzo mental y de lógica. En esta desverguenza, el "ciudadano" de Occidente ni siquiera está al tanto de quienes lo gobiernan.
     En efecto, Barack Obama, presidente estadounidense, aseveró que, en lo de Crimea, "Putin no engaña a nadie". Obama está en lo cierto y el presidente ruso también, puesto que no engañó a nadie. Se dan clases de lógica gratis.

jueves, 6 de marzo de 2014

UCRANIA, O "PREXTALAS"...

Occidente ya ha anunciado que le dará dinero al nuevo gobierno de Ucrania.
     Al mismo tiempo, Occidente ha anunciado que se quedará con el dinero del ex presidente Viktor Yanukovich y de 15 ex altos funcionarios ucranianos. Los activos de todos estos funcionarios serán congelados durante un año por la Unión Europea. El argumento es que Yanukovich y demás malversaron fondos estatales y, encima, que no respetan los Derechos Humanos. Si se encuentran otros responsables de estas violaciones a los DH, también serán congelados sus fondos. De igual modo, están anunciadas sanciones contra Rusia, que incluyen sanciones "económicas y monetarias". La Unión Europea ha anunciado el congelamiento de activos bancarios rusos. El Departamento estadounidense del Tesoro probablemente vaya a "congelar" otros tantos fondos de funcionarios rusos que tal vez sean acusados de violar las leyes internacionales.
    De este modo, y como nadie ha dicho que "el dinero de Yanukovich le será devuelto al pueblo ucraniano" o que se le dará a los rusos demócratas, el guión seguido es el libio (como ya había ocurrido en Yugoslavia y Panamá, también, según lo demostró en su momento el economista panameño Juan Jované): Occidente prácticamente confiscará sin devolver el dinero de todos estos delincuentes, los Yanukovich y asociados.
    Acto seguido, Occidente, por esos milagros de los circuitos monetarios internacionales, le prestará a Ucrania "su dinero suyo de los ucranianos": prestará, no "devolverá". Así, los aliados, como se llaman entre sí mismos, habrán juntado dinero ucraniano para prestarles a los ucranianos su propio dinero, bajo la forma de crédito (Fondo Monetario Internacional, organismos y agencias similares). Como es crédito, los ucranianos tendrán que pagarlo (intereses, por lo menos, sin contar con el eventual desmantelamiento de lo que queda de la economía ucraniana) y devolver con creces su propio dinero a los "socios" que se lo quedaron. Para decirlo más claro: los ucranianos tendrán que pagar por el dinero que les robaron.
     Los aliados otorgarán este dinero llamándolo "ayuda", y una de las cosas más bonitas -siente uno algo así como ternurita- está en que los ucranianos y las ucranianas creen que este dinero les será regalado. Ni siquiera les ha pasado por la cabeza que lo tendrán que devolver, y por si fuera poco, pagándole a un ladrón por haberles robado.
     Si alguien cree que Estados Unidos no sabe hacer negocios, está equivocado: es el mejor país del mundo para hacerlos, y lo hacen de tal modo que, por momentos, hasta dan ganas de saber "cómo lo hacen" -o cómo le hacen. Bien decían algunos argentinos: "gringos, go home. !Llévenos!".
    Los ucranianos, así se crean príncipes polacos (en la parte occidental, al menos), se precipitan a estos negocios, que se hacen al estilo del Far West, con la algarabía y la preciosa inocencia del sioux que se acerca a fumar la pipa de la paz con Custer. Que al fin y al cabo, el tonto es el de la tribu de más atrás, hacia los Urales.
    I want to live in America!

miércoles, 5 de marzo de 2014

MOSCU: SALE PUTIN EN AMBULANCIA

En Ucrania, ya hemos tenido derecho a "prohibido prohibir", ese lema tan querido de los sesentayocheros. Si nuestros vástagos en Kíev quieren tomarse el gobierno a punta de pistola, no hay que prohibirles nada, ni resistir. Pueden desafiar y transgredir: su pulsión manda.
    Entretanto, los rebeldes del rock que ofician en Washington con declaraciones tipo "!hola, soy Elvis la Pelvis!", demuestran, día tras día, que tienen toda la intención de llevar "la imaginación al poder", otro deseo del 68. La esposa de William Clinton, el ex presidente que toca el "sexofun" tan bien como el "saxofón", llamada Hillary para más señas, aprovechó en Long Beach (California) un encuentro en un Club de Boys and Girls para comparar al presidente ruso, Vladimir Putin, con Adolf Hitler. ¿Y por qué no?
     El argumento de la loca de la casa es que, al igual que Hitler, Putin defiende a sus "compatriotas étnicos". "Hitler -según la Hillary- siempre sostuvo que no se trataba bien a los alemanes étnicos, los alemanes de origen que estaban en localidades de Checoslovaquia o Rumania (¿uh?). Tengo que ir a proteger a mi pueblo, dijo". El "debo proteger a mi pueblo", agregó la ex secretaria de Estado, es "lo que ha puesto a todo el mundo nervioso".
     Ahí está el resultado de tragarse las tesis de Hannah Arendt, más otras -como las mexicanas de "Yo, el francés"- que auguraron una alianza "roji-parda" en una Rusia revanchista. Que Adolfito haya librado una guerra ofensiva -cada vez más lejos de Alemania-, mientras que Putin se defiende como puede, ni nos va, ni nos viene. Si Putin es como Adolfito, entonces está lo suficientemente loco para hacer explotar en la puerta de su casa, Rusia, una bomba de tiempo llamada Ucrania.
    En dos guerras previas, la de Chechenia y la de Osetia del Sur, Putin no actuó en defensa de rusos étnicos que no hay, por lo que Hillary dice cualquier tontería -pero de marca, éso sí. Y nadie se pone especialmente nervioso.
    A la siguiente, estos baby-boomers saldrán con "seamos realistas, pidamos lo imposible", que es el tipo de demandas que plantean por ejemplo las Pussy Riot donde las dejen ("queremos echar a Putin").

AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...