Se puede tomar de muchas maneras, pero no es sencillo determinar si cierta forma de "narrar" es prueba de que el mexicano es el pueblo más politizado del mundo, y no todo lo recogido aquí es un invento.
-Fue así. El Menso estaba enfermo, así que pus a cada rato iba a la farmacia por unos medicamentos. Nada más que la última vez que fue, no los tenían, por lo del desabasto en que nos tiene el mal gobierno, así que los mandaron a pedir y cuando llegaron, que le piden la identificación al Menso y así pus se dieron cuenta y dieron el pitazo.
-Como aquí pus ya se sabe que hay mucha corrupción, pues seguramente el Menso se fue a michis con los del gobierno que ya se sabe como son, pus para hacer eso de la finta de que está muerto, pus total con la lana que tiene pus nomás se cambia la identidad y ya ahorita el gobierno no se va a meter con él.
-No pus si lo agarraron pues la presión de ese señor el Trump, que está muy pesado, si así se ponen no pus al rato a ver si no nos invaden o nos bombardean con algo, ya que se puede esperar, la verdad, luego con ese señor no se sabe con qué va a salir y aparte si trae su problema de sexo, entonces capaz que le conviene atacarnos y qué vamos a hacer.
-Y de remate: no pus vamos a quedar como Venezuela
Estos tres relatos son verídicos y dan prueba de lo de siempre: no está muerto, el Menso está vivo; se cambió de identidad y ahorita se encuentra en Houston, Texas; no faltará el que diga que: 1) lo mató el mismo al que el Menso iba a señalar como policía corrupto y al que le había pasado lana, pus así son los policías de ojetes, o por qué cree mi amigo que el Menso nomás herido pus ya no llegó vivo, pus lo agarraron y lo callaron, ya sabe cómo es el gobierno; y 2) con eso de que fue de los militares, el Menso verdadero debe estar en el Campo Militar No. 1, más que ahí trabaja un conocido de mi primo que le platicó cuando llegó el helicóptero. Así el taxista de la mañana cuando la integración con Estados Unidos nos tiene al borde del Primer Mundo. Pasemos sobre los corridos del Menso; faltaron la playera, la gorra, la taza y el llaverito del Menso para redondear el "país emergente", la "potencia en ciernes" y un pueblo que no lo tiene ni Obama.
Después, los protocolos inducidos por los medios, por encima del pedido de calma de la presidentA, Claudia Sheinbaum, sobre todo que, de los de Sinaloa a los de Santa Rosa de Lima en Guanajuato, no es nuevo que quemen camiones, automóviles y, de paso, uno que otro OXXO, que no falta en nada. Pues no: pareció un intento por "retratar" el poderío del Cártel y dar por enésima vez la "sensación" del "país narco" y encima "en llamas". Como consecuencia:
-Un gringo se encerró en su cuarto de hotel a decir prácticamente que se sentía en Beirut
-Una que otra comunidad extranjera llamó a no salir de debajo de la cama
-Salieron los de la expertís a tratar de saber con un lenguaje de walkie-talkie si el heredero del Menso será el RR, el 03, el 85, o en un asunto de barrio, El Jardinero, El Chorro o El Sapo, si no alguno de Los Cuinis.
Un medio de comunicación detectó en Puerto Vallarta una fila de 15 personas para comprar tortillas, lo que fue tomado por "compra de pánico"
Se pide a Los Alegres del Barranco que se abstengan de apología del delito y cuando menos uno que otro se puso más sensato (da click en el botón de reproducción).