Mi lista de blogs

jueves, 11 de junio de 2026

PADRE RICO, HIJO POBRE

En las más recientes elecciones colombianas, que darán lugar a una segunda vuelta, casi no se movió nada en el mapa regional electoral: la Colombia central próspera votó a la derecha y, la periférica (costas y Amazonía) y más pobre, a la izquierda, con lo que se llegó a un virtual empate. Lo  primero que llama la atención es que años de gobierno del presidente de izquierda Gustavo Petro, delicia de ciertas burlas en redes, no haya cambiado gran cosa. ¿Se  quedó Petro como politiquero? Puede ser. Colombia tampoco optó por el centro, dada la baja votación de Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín y ex gobernador de Antioquia, aunque con un porcentaje suficiente para inclinar la balanza entre los dos primeros lugares, pese a no respaldar abiertamente a ninguno(casi 14 %). La novedad es el desinterés por el uribismo, que con Paloma Valencia (del Centro Democrático) fue a dar en menos del siete por ciento, aunque también puede influir. Pasaron entonces Iván Cepeda, de izquierda, más claro y concreto que Petro; y Abelardo de la Espriella, por Defensores de la Patria, lo que suena más a regimiento o batallón que a política. De la Espriella, respaldado por Trump, tiene también ciudadanía estadounidense y "el Tigre", como se hace llamar, aparece como "independiente".

       Según lo denunciado por Cepeda, en el pasado: De la Espriella mantuvo vínculos con el líder paramilitar Salvatore Mancuso, amigo de infancia; el mismo De la Espriella ofreció un soborno a otro jefe paramilitar, "Juancho" Dique, para que "guardara silencio en sus declaraciones" en el proceso de desmovilización de unos 30 mil paramilitares de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia); De la Espriella le compró un predio a otro paramilitar, el "Comandante Barbie" (otro), a través de un familiar; De la Espriella pedía dinero a paramilitares como Juan Carlos Sierra, "El Tuso", para obtener rebajas de condena; De la Espriella sobornó al fiscal Mario Iguarán para lograr impunidad para jefes paramilitares, y, finalmente, utilizó un Fondo para financiar al Congreso candidatos dudosos (Fipaz, en medio de la desmovilización paramilitar). Como lo señaló un columnista del portal Rebelión, hay que saber que una parte del pueblo tiende a veces a admirar al malvado por atreverse a serlo o, como se dice coloquialmente en México, por ser "un chingón". Eso puede pesar, independientemente del grado de involucramiento de De la Espriella con los "paracos". Para lo según ya sirvió la mesa la tontería de Trump: pintar a Cepeda como "marxista radical". Ya salió el siempre impune e intocable Álvaro Uribe a hablar de Cepeda como "candidato de las FARC" (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que ya no existen (salvo en mínimas disidencias), siendo que el mismo Uribe ha sido investigado por sobornos. Viejo asunto, porque Cepeda ha tenido la valentía de confrontar varias veces a Uribe. Aunque de origen comunista, Cepeda terminó acercándose al M-19 (de centro izquierda), del que fuera también parte Petro. Como sea, Cepeda ha sido uno de los más firmes contrarios a Uribe, denunciándolo como fuente de paramilitarismo y la "parapolítica".

     Llama la atención que a estas alturas gente como Uribe no haga más que recurrir a inventos, pero además, desde la impunidad. Se trata de lo mismo que en el Perú de llamar "terruco" ("terrorista") a cualquiera de izquierda y que, en particular, como Cepeda, quiera acabar con la política clientelista y hacer un mínimo de justicia, más importante que el "tamaño del paquete" (!) que "el Tigre" dice traer en los pantalones. Un supuesto miedo a algo inexistente, miedo mezclado con comodidad, puede hacer que se desestime la acusación de Cepeda y se vote cuesta abajo. Cepeda es abogado, pero de otro tipo que De la Espriella, no es ningún marxista radical y la derecha podría tener otros argumentos que los del tiempo en que el marxismo tenía alguna fuerza. De la Espriella ya fue a decirle al oído al gringo lo que quiere oír: que, por el apoyo recibido en algunos departamentos, como Cauca, Chocó y Nariño,  Cepeda habría tenido apoyo del crimen organizado y sería entonces un "narcopolítico". Sin contestar a las acusaciones de Cepeda, se pasa al desplazamiento, típico de la ideología, y para el testigo: para que nos quiera Estados Unidos, evitémonos a un "narcopolítico". Como cuando te acuerdas de un tal Rocha Moya y te olvidas de los García Cabeza de Vaca o los Aureoles. Por cierto, De la Espriella da explicaciones a instancias estadounidenses, al departamento de Estado, en vez de explicarse con los colombianos. O entonces también el US Department of State vota y no hay que engañarse sobre una parte del "pueblo". Una nación dividida, un Estado que no lo es, porque no es de "cancha pareja", y que se confunde con el gobierno, y otra vez la confusión: Defensores de la Patria yendo a pedir que los salve Rico McPato Donald (Da click en el botón de reproducción).



PADRE RICO, HIJO POBRE

En las más recientes elecciones colombianas, que darán lugar a una segunda vuelta, casi no se movió nada en el mapa regional electoral: la C...