Seguramente pasará tiempo antes de que se disipen las acusaciones hechas contra el presidente mexicano Luis Echeverría (1970-1976), considerado con frecuencia como el causante de los sucesos del 2 de octubre de 1968, siendo que en realidad fueron provocados en gran medida por el regente capitalino, Alfonso Corona del Rosal.
Lo que hizo Corona del Rosal fue más allá, al infiltrar al movimiento estudiantil del 68 para que algunos de sus sectores, radicalizándose, no negociaran y prosiguieran, para desgastar a Echeverría, entonces secretario de Gobernación, y visto como obstáculo a las ambiciones de Corona del Rosal, tiempo antes de la sucesión presidencial. Uno de los encargados de infiltrar fue el porro Sergio Mario Romero, "El Fish", y se sabe por pruebas de archivo a qué dirigentes se trataba de colocar en la intransigencia, sirviendo -aún sin quererlo- al regente, que regaba "material" como combustible para prolongar el movimiento. Hay elementos para pensar que Echeverría podía estar al tanto de lo que le jugaba Corona del Rosal.
Parte del asunto se repitió en 1971, con el "Jueves de Corpus" del 10 de junio, y hay elementos para pensar que el entonces regente, "Alconso" Alfonso Martínez Domínguez, mintió sobre los hechos y al culpar en exclusiva a Echeverría. Martínez Domínguez y algunos de sus subordinados -como Manuel Díaz Escobar, "El zorro plateado"- venían de la "escuela" de Corona del Rosal. Martínez Domínguez fue destituido y esa "escuela" quedó descabezada, si bien falta por saber de dónde provino la orden de reprimir, lo que no excluye a Echeverría.
Curiosamente, el presidente José López Portillo nunca es tocado (1976-1982), pero fue con él que tuvo lugar la mayor parte de la "guerra sucia", no con Echeverría, incluyendo el actuar de la llamada "Brigada Blanca".
Sobre la muerte de Carlos Madrazo, partidario de democratizar al entonces oficial Partido Revolucionario Institucional (PRI), se atribuyó a Echeverría, pero faltaría probar alguna relación entre éste y el entonces jefe del Estado Mayor Presidencial (EMP), Luis Gutiérrez Oropeza, que operó el atentado. Según Cuauhtémoc Cárdenas, es Gutiérrez Oropeza que "preparó y mandó" el avionazo que acabó con la vida de Madrazo. Gutiérrez Oropeza actuó el 2 de octubre de 1968 con francotiradores e incluso contra la voluntad del ejército. El mismo jefe del EMP actuaba a espaldas del ejército al mando de Marcelino García Barragán. Cuando menos, es probable que Gutiérrez Oropeza actuara para el presidente Gustavo Díaz Ordaz.
El clima de linchamiento contra Echeverría fue creado, aparte de las pruebas, por dirigentes del 68 y por el empresariado, incluido el de Monterrey, hasta donde se habría "dejado pasar" el secuestro del empresario Eugenio Garza Sada, que terminó en la muerte de éste. Echeverría debió saber de los planes del secuestro, conocidos del gobierno de tiempo atrás. Sin embargo, "dejar pasar" era echarse encima más encono empresarial, y no existe ninguna prueba de que hubiera orden en el sentido de "tolerar el secuestro" o algún consentimiento. Garza Sada rechazaba la protección federal, y no quería ser "espiado por el gobierno". Es probable dadas las fricciones entre empresariado y gobierno. Por lo demás, por la "conexión en Tampico", la Dirección Federal de Seguridad no previó que la célula en Monterrey de la Liga Comunista 23 de Septiembre decidiría precipitarse a actuar, porque la policía secreta, además, no era una maquinaria alemana de precisión, sino un caos burocrático. No había conocimiento específico del secuestro que iba a tener lugar en Monterrey.
En dos casos, el del 2 de octubre del 68 y el del atentado contra Madrazo, las pruebas existentes no apuntan hacia Echeverría. Sobre el 10 de junio de 1971, incomodan las mentiras probadas -por archivos- de Martínez Domínguez, y sobre el secuestro de Garza Sada, no hay evidencia concluyente. De lo que doy fe, a tantos del tanto del año tantos y fantasías aparte, porque se quiera creer más a los medios visuales -clarito yo ví que lo dijo- que a investigaciones rigurosas, más si académicas. (da click en el botón de reproducción).