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domingo, 31 de enero de 2021

ECUADOR: ESTAR CON LOS "PINK"

 Se acercan las elecciones presidenciales en el Ecuador y las "autoridades" no han cejado en su empeño por obstaculizar al mal llamado "correísmo", representado en la Unión por la Esperanza-Centro Democrático-Lista 1, favorito con alrededor del 40 % de las intenciones de voto. En el binomio de este grupo, integrado por Andrés Arauz y Carlos Rabascall, no deja de aparecer como interesante la propuesta del segundo de promover la economía popular y solidaria, entiéndase que cooperativista y asociativa, y de ser al mismo tiempo puente con ciertos sectores empresariales. Con todo, y a reserva de lo que ocurra en las elecciones, debe tenerse en cuenta que la mitad de la población ecuatoriana podría estar en otra parte. Fuera de la cultura, la gran falla de siempre, y en la cual el programa Arauz-Rabascall no está exento de tonterías, el binomio ofrece la solución más justa, llamativamente basada en el trabajo, para los problemas actuales del Ecuador, con todo y que Arauz está demasiado cerca del Grupo de Puebla y de la Internacional Progresista.

      El Ecuador, a diferencia de Bolivia, no es un país con fuerte tradición de luchas populares, pese al radicalismo liberal del gran bastión "correísta", la provincia de Manabí. En cambio, ocasionalmente se produce un descontento significativo de sectores medios que no son forzosamente reaccionarios y pueden tener incluso una tradición culta (como en las provincias del Azuay y de Loja, alguna vez apoyo del liberalismo manabita del alfarismo). Lo grupos indígenas actúan, salvo excepciones (como la del dirigente Pedro de la Cruz), como estamento y suelen resultar los "tontos útiles" para la oligarquía. Esta vez competirán de nuevo con un candidato propio nada inocente, Yaku Pérez.

        Arauz se ha mostrado demasiado cercano al ex presidente Rafael Correa, pero es hasta cierto punto entendible. Tal vez haya, como en Bolivia, la posibilidad de relevos. El gobierno de Correa, en un asunto nunca tratado, se caracterizó por la gran inestabilidad de su gabinete (ministros iban y venían), y el mandatario no siempre supo rodearse de la mejor gente: es probable que la traición del actual "gobernante" Lenín Moreno no haya salido de la nada, ya que alguna otra gente lo siguió (fue por un tiempo el caso de la asambleísta nacional Rosana Alvarado, por ejemplo). Correa también se vió rodeado en parte por gente de izquierda con valores no muy alejados de los oligárquicos (desde el ministro de Agricultura Javier Ponce hasta el de Cultura, Galo Mora). Aún así, los resultados probados demuestran que, en muchos aspectos, el de Correa fue un muy buen gobierno, y el mismo Correa es una persona muy inteligente, aunque no sepa gran cosa de marxismo (tampoco es su obligación) y finalmente pareciera que el "correísmo" ha llegado a lo que tiene que cumplir: tareas democrático-burguesas contra el viejo país feudal y oligárquico; no por nada quien gobernó en lugar de Moreno y se presenta en las elecciones es todo un apellido, Lasso (Guillermo Lasso), para lo cual sería preferible en realidad oír cantar a Margarita Lasso.

       Todo parece indicar que la perspectiva del "socialismo del siglo XXI", que por lo demás nunca estuvo del todo clara, quedó arrumbada, lo cual no es negativo en sí, pero debe llevar a considerar algunas cosas para el progresismo latinoamericano. Marx nunca fue de izquierda (a nivel intelectual, por lo demás, la diferencia entre derecha e izquierda data del caso Dreyfus en Francia,1894-1906). Marx tampoco fue partidario del "pueblo" (esta palabra no aparece en la obra de Marx y Engels o en la de Lenin) y menos aún de ese invento tan simpático creado entre Fidel Castro y Enrique Dussel (!): el "bloque social de los oprimidos y los excluídos", por la simple y sencilla razón de que Marx planteó una alternativa socialista, no la "inclusión" en algún capitalismo "renovado". Marx tampoco esperaba el bien "para toda la sociedad", "para todos". Como la burguesía que lo antecede en el tiempo, Marx reinvindicó al proletariado entendido como clase trabajadora, en el entendido de que la riqueza la crea el trabajo, lo que aceptaba muy bien Adam Smith y llegó hasta David Ricardo. En ese sentido, la distribución de la riqueza debería privilegiar a los trabajadores (igual puede haberlos en la clase media), no al "pueblo", "los pobres" o "los oprimidos y los excluidos". Por lo demás, Marx y Engels o Lenin no salieron jamás en defensa de "los pobres". En la izquierda, cómo no, en el pueblo, entre "los oprimidos y los excluídos" y entre los pobres puede haber desde gente trabajadora hasta zánganos y gente lumpen de cuidado, además de ambiciosos de toda laya. Aquí pudiera estar parte del misterio que el ex vicepresidente boliviano Alvaro García Linera y Rafael Correa no consiguen resolver: en principio, si lo que se reconoce es el mérito al trabajo (algo que está ganando terreno en Bolivia), no hay demasiado motivo para que quien sale de pobre pase a tener el "síndrome de doña Florinda" (adorar al señor Barriga y pegarle a Don Ramón). Pero es el trabajo y el mérito, no el ingreso, que deben tenerse por criterio para la movilidad social hasta llegar a cargos políticos. No es lo que predomina y en estas condiciones el "ascenso de los pobres" no forzosamente erradica prácticas de origen oligárquico e incluso colonial, como el clientelismo. Existe en parte del "correísmo", sin excluir incluso a periodistas cercanos a Rafael Correa (como el semi-analfabeto Orlando Pérez) y que de verdad están para llorar, pero podrían ser la excepción en un cuadro que es más bien de lealtad. Dirigentes de origen más modesto, como la prefecta de Pichincha, Paola Pabón, o Virgilio Hernández, escasean, pero si se observa correctamente en el gobierno de Correa, más allá de los inventos de la gente de Moreno, no hubo grandes casos de corrupción, a diferencia de lo que ocurrió con Moreno mismo. Es de apoyar el "correísmo" en la medida en que es lo mejor para consolidar al Ecuador como Estado nacional -de lo que no tienen conciencia algunos dirigentes indígenas-, unificar el mercado interno y cumplir con obligaciones estatales mínimas (y no a modo de dádivas) con los sectores populares, por poco exigentes que sean. Cabe señalar que el Partido Comunista del Ecuador no está lejos de líderes indígenas conscientes como, por ejemplo, José Agualsaca o Luz Guanotuña, y no le regatea el apoyo al binomio Arauz-Rabascall. De ganar Arauz, hay un pendiente por resolver inmediato: la libertad para Jorge Glas, ex vicepresidente ecuatoriano y artífice del cambio de matriz energética del Ecuador, en una auténtica perspectiva modernizadora. Nos quedamos esta vez con Olmedo Torres (da click en el botón de reproducción).



viernes, 29 de enero de 2021

BOLIVIA EN PUGNA

 Aunque no sea el único, Bolivia sería actualmente uno de los países de América Latina que demostrarían que se puede avanzar en un proyecto con apoyo popular y al mismo tiempo alejándose del clientelismo, que no estaría entonces inscrito en ninguna "genética nacionalista-revolucionaria". Sería más bien hasta cierto punto en la derecha y la ultraderecha regionalista que se mantendrían prácticas clientelistas, alrededor de Jeanine Añez en el departamento del Beni o de Luis Fernando Camacho en Santa Cruz, cercano a formas de protofascismo. Hubo quien dijo que Evo Morales dejaba "un país en llamas" cuando tuvo que salir en el año 2019 al exilio en México, y no faltó tampoco quien acusara al ahora ex presidente de "narcoterrorista", pero en el trance difícil de la salida del líder indígena fueron las huestes de Camacho y algunas más las que se lanzaron a amenazar con quemar, literalmente, a líderes del Movimiento al Socialismo (MAS), el mismo de Morales. Si ha habido clientelismo entre los sectores populares, puede obedecer a imitación de las oligarquías locales, que no han sabido inculcar otra cosa. No es raro que la clase media y los más acomodados se muevan en América Latina justamente con los mejores criteros clientelistas y la fiebre por "saber relacionarse", "salir en la foto sin moverse" y ponerse "donde hay, no donde les den".

      En efecto, el gobierno actual del presidente Luis Arce, que no está a la sombra de Morales, podría tener la oportunidad de ir relegando el prebendalismo para privilegiar la meritocracia, que tanto le ha incomodado a más de una izquierda latinoamericana. En la última campaña para las Asambleas departamentales, las bases populares del MAS consiguieron expresar en parte su rechazo al "dedazo", la designación de candidatos por la dirección de la organización. Pudieron así surgir candidaturas tal vez sin mayor mercadotecnia a su favor, pero sí electas con mayor democracia. El "dedazo" dejaría así de ser la forma de lograr la movilidad dentro del Estado. El mismo Evo Morales tuvo que reconocer que hay problemas y errores por subsanar: "donde hay convicción no hay peleas, dijo. Donde hay ambición hay mucha pelea. ¿Por qué ambición? Porque falta todavía formación ideológica, es la debilidad que tenemos". Por buen líder que fuera, al aspirar a reelegirse con trucos legaloides el mismo Morales estaba frenando la posibilidad del relevo generacional y empezando a dar en cultos innecesarios, aunque sin caer en las excentricidades New Age del actual vicepresidente David Choquehuanca, una concesión a parte de los aymaras. Una porción del MAS puede esta buscando en el acceso al partido, primero, y al Estado, después, una dudosa movilidad social, pero también hay sectores populares -entre rurales y urbanos- que se mueven en otra dirección. De hecho, el mandatario Arce Catacora hizo designaciones por "qué tu sabes", no por "quien tu sabes". Es un tema abierto en distintos países de América Latina, en medio de una notoria escasez de gente que "sepa hacer" en su profesión, más allá de saber "colocarse". Las designaciones de Arce no siempre gustaron en el MAS, pero fueron de profesionales exitosos sin que tuvieran forzosamente vínculos con los movimientos sociales (activistas): no se privilegiaron los compadrazgos, la familia o los favores políticos, además de que, por cierto, se reabrió el Ministerio de Cultura. Lo anterior no le resta verdad a lo dicho por un líder de la Central Obrera Boliviana (COB): no es un gobierno con presencia de trabajadores, pero tampoco se está pretendiendo construir el socialismo, pese a las siglas del mismo MAS. Que se sepa, hasta hace algún tiempo el ahora ex vicepresidente Alvaro García Linera hablaba de "capitalismo andino-amazónico". El "socialismo comunitario" adoptado después tal vez esté menos a la orden del día de lo que se piensa, pero ya será bastante si se consigue sortear el prebendalismo estatal y extraerlo de una parte de los sectores populares que no tienen otra visión de las cosas que la clientelista. Así las cosas, Bolivia no estaría en camino a ningún populismo, y Arce hizo bien en sugerir que no se le puede crear un ministerio a cada ambicioso que surja, así sea de origen popular. Otra vez nuestros primos de Yamparáez (da click en el botón de reproducción).



miércoles, 27 de enero de 2021

EL SALVADOR: ESO ES TODO, AMIGOS


 (de introducción, Inés Ochoa en el Teatro Nacional de El Salvador)

 

 El presidente salvadoreño Nayib Bukele no ha dejado de ser polémico. Levantaron ámpula sus más recientes declaraciones sobre los Acuerdos de Paz de 1992 para El Salvador, al calificarlos como una "farsa" y ordenar que se recuerde sobre todo a las víctimas de un conflicto interno que arrojó unas 75 mil muertes. Bukele dejó establecido que a su juicio "la firma de los acuerdos de paz no representó ninguna mejora para la población en sus derechos más básicos", aunque quepa decir que se terminó con la presencia de dictaduras y se estabilizó la democracia. Bukele considera que los acuerdos fueron una negociación de cúpulas. Lo cierto es que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) no perdió la guerra, pero no consiguió ganarla tampoco, y los acuerdos en cuestión fueron "empujados" por cambios en circunstancias internacionales que antes les eran favorables a la guerrilla: el desplome de la Unión Soviética (la comandante Ana Guadalupe Martínez, por ejemplo, reconocía abiertamente que se dejarían de recibir armas desde la República Democrática Alemana-RDA), la pérdida del gobierno de los sandinistas en Nicaragua (1990) y los habituales virajes cubanos. Hubo una derrota implícita, pero el FMLN era popular en El Salvador. Si no todo fue cupular, a la larga, con el acceso al gobierno, el FMLN demostró estar lejos del significado que para muchos tenía la guerrilla. La oligarquía local y la burguesía transnacional quedaron por su parte intactas y, a raíz de los cambios de estructura socioeconómica en medio de la propia guerra, analizados por pocos (lo hizo el dirigente comunista Schafick Jorge Handal), El Salvador se volvió un país de servicios y dependiente en extremo del exterior, en particular de las remesas.

       Algunos pusieron el grito en el cielo por lo dicho por Bukele, y 107 historiadores, académicos y personalidades de El Salvador no encontraron nada mejor que expresar su descontento en una carta publicada por el dudoso medio digital El Faro. La misiva no deja de tener su parte de razón, pero tampoco se firmaron los acuerdos para reconciliar como "hermanos" a víctimas y victimarios. La extrema derecha, representada en el partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), no dejó de tener arrastre. El Salvador se vió envuelto por lo demás en enfrentamientos entre y con pandilleros que han costado más que el conflicto armado, arrojando dudas sobre la vigencia de los derechos humanos. Pero lo inexplicable es la manera en que el FMLN dilapidó el poder: pasó de primera a tercera fuerza política del país entre 2009 y 2019, con diez años de gobierno, a fuerza de políticas clientelistas, asistencialistas (incluso del agrado del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial), de debilitamiento de la organización popular, de casos de corrupción, de estilos de vida suntuosos y de una muy peculiar incapacidad para la autocrítica. Por lo demás, al expulsar de sus filas a Bukele, el FMLN dejó ir la alianza con sectores democráticos, el capital nacional/árabe (palestino) y prefirió el transnacional. La alianza mencionada se había conseguido en parte a partir de 2007 con el que sería presidente Mauricio Funes, pero el segundo gobierno del FMLN consistió en asistir a las sesiones de dormitación del presidente Salvador Sánchez Cerén. A la sombra de éste no faltaron las actitudes cupulares, y, como lo ha escrito en Alainet Roberto Pineda, "queda comprobado que los programas sociales no se traducen en votos, ni mucho menos en conciencia y organización. Son diez años de asistencialismo puro y la gente recibió la ayuda y votó por Nayib". Es lo ocurrido así que lleva legítimamente a pensar en asuntos de arreglos cupulares (con todo y sobresueldos...). En su momento, dentro del FMLN, el dirigente de origen comunista Mauricio Merino planteó la alianza con Bukele sólo para ser silenciado. El ex comandante del FMLN y también de origen comunista (Partido Comunista Salvadoreño), Dagoberto Gutiérrez,  ha podido declarar sin problemas que los acuerdos no desplazaron a la oligarquía del poder y que Bukele merecía la oportunidad (Bukele ha dicho por cierto que El Salvador es un país feudal). Se puede esperar tal vez al infinito que el FMLN haga un poquito de autocrítica. No parece que vaya a llegar.

        Bukele ha dado resultados. Con o sin tratos con las pandillas, siguen los días sin un solo homicidio en El Salvador. La construcción de infraestructura va bien. Hecho significativo, el gobierno de Bukele puso a andar todo un programa de infraestructura educativa y para la calidad de la enseñanza (Mi Nueva Escuela). Mientras tanto, algunos planes se detienen por una oposición legislativa en la cual coinciden extrañamente ARENA y el FMLN, junto con la ANEP (Asociación Nacional de la Empresa Privada). Como lo ha hecho notar Pineda, en este momento el enfrentamiento es entre quienes aspiran al orden burgués y quienes quieren conservar el oligárquico, así sea remozado. Lo que no queda claro es qué hace el FMLN "obstruyendo" a Bukele junto con los segundos, al menos que esté pasando lo que no es ajeno a otros países de América Latina: ante la perspectiva de un cambio democrático-burgués, lo que aparece como lo propio y nativo es el orden oligárquico, salvo que ARENA es mejor que los ex guerrilleros para el clientelismo. No es tan seguro que Bukele "sea devorado" (Pineda) mientras otros le apuestan al progresismo Demócrata estadounidense.

(hasta abajo, Ana Guadalupe Martínez en otros tiempos). Y no, "éso" no era todo:

 





domingo, 24 de enero de 2021

COMO HIMNO, EL SONIDO DE LA CAJA REGISTRADORA...

 Son encantadores, si es que está a tal grado el negocio en su inconsciente.

       Su creencia, convertida en idea, consiste aparentemente en afirmar que todo el mundo "tiene intereses" o "sigue sus propios intereses". Dicho así, es inofensivo. No está nada mal, más si hay una gran diversidad de intereses: uno quiere ser un buen médico, otro un gran jugador de baloncesto, ella quiere lograr ser bailarina y una más quiere especializarse en química para hacer algún descubrimiento, así que cada quien busca lo suyo, no lo del otro, desde luego. En serio, mientras más intereses y más diversos existan, mejor, nadie los va a acusar de "interesados" en nombre de ni se qué altruismo. No se quiere una sociedad uniforme.

       Lo que no está explicitado es que se entiende por interés "beneficio propio" o "beneficio personal". ¿Y bueno, por qué no? Cualquiera debiera tener la posibilidad de alcanzar esa satisfacción y, lo que es más, recibir alguna forma de recompensa al logro, que se puede llamar "beneficio". El mejor escenario para la bailarina, un buen dinero para la química que consiguió su descubrimiento, una medalla para el campeón de baloncesto y un diploma colegiado para el médico que sabe curar. Cada quien, de ameritarlo, puede conseguir un beneficio personal. Qué de raro tiene.

      En este orden de cosas, llega el que va un poquito más lejos: como cada uno "persigue sus intereses", resulta en realidad que, como se dice en México, no hay nadie que dé paso sin huarache, sino que todo el mundo "algo se trae", entiéndase que sin salir del materialismo más chato. El que coopera con otros lo hace en espera de algún beneficio personal: do ut des, "doy para que me des". El desinterés o el altruismo no son sino formas disfrazadas de este do ut des. ¿Qué no? Una empresa hace un teletón para que se lo descuenten de impuestos, así que es filantrópica a cambio de algo que le redunda en realidad en una mayor ganancia. Quien parece desinteresado en realidad no dice "a qué viene" o "a lo que va", no confiesa que, como todos, "algo quiere", entiéndase que para beneficio personal. Una persona, por ejemplo, no se acerca gratis a un familiar moribundo por compasión o no busca por simpatía a sus familiares alejados: en realidad aspira a su "parte del pastel" en una herencia, porque detrás de la compasión o de la simpatía de todos modos no puede haber más que un solo tipo de naturaleza humana, la que se guía por la búsqueda de algún beneficio para sí misma. El resto difícilmente es creíble, salvo que se trate del "príncipe idiota" de Dostoievski. El negocio es parte de la naturaleza humana y no hay mucho más. Todo ser humano es, de algún modo, un empresario de sí mismo que en sus relaciones con los demás busca el máximo beneficio. Quien lo niegue es tonto, "muy noble" o está ocultando algo.

     Algunos autores lo han explicado muy bien, así que desde finales de los años '60 y en los '70 coincidieron los antiguos "neoliberales" (anticolectivistas), de los años '20 o de la Sociedad Mont Pélerin de 1947, con los sesentaiocheros "libertarios": quien está en el gobierno (o el Estado, en la confusión) no busca el bien común o el servicio público (o el bien de una nación), simplemente porque tiene la misma naturaleza de todos, así que busca su provecho personal, material también y/o de poder, y hay que cuidarse en automático, como de toda autoridad, y tenerlo vigilado y rindiendo cuentas de todo. Quienes dicen querer una sociedad mejor no están en la verdad, sino ocultando su beneficio personal. Son aspirantes a enriquecerse a costa nuestra o a acumular poder para imponernos su autoritarismo. Es "entendible", al parecer, que en un caso como el de México en gobiernos anteriores se hayan hecho toda clase de negocios con el erario, puesto que es la naturaleza humana. Lo que al parecer no se entiende es que salga un presidente Andrés Manuel López Obrador, por ejemplo, con que cree en el servicio a los demás y hasta en el bienestar o la felicidad del prójimo: es imposible, contra natura, así que el "periodista" Loretito y Latinus tienen que demostrarnos que es supuestamente alguien como cualquier otro: su hermano Pío hizo lo uno o lo otro con una bolsa de dinero, la prima hermana no sé qué con licitaciones petroleras y se está aumentando la plusvalía del rancho del presidente cerca de Palenque. Todos somos iguales, nada más que éstos nos defraudan al no admitirlo ni repartir. El mandatario mexicano no lo dice, pero no busca en el fondo otra cosa que todos: su negocio, su beneficio personal (así sea la concentración del poder) y el beneficio para sus allegados. El ve un México con hambre y sed de negocios y/o poder, el muy insaciable.Nos miente porque no nos dice la verdad: que detrás de su discurso anticorrupción no están más que los beneficios personales para su rancho, su hermano, su prima hermana, Manuel Bartlett y nuestro invitado de lujo, John M. Ackerman, con quien se puede ser más tolerante porque parece haber entendido el juego que todos jugamos. El mandatario de Rusia, Vladimir Putin, es otro que no quiere el bien de su país, sino convertirse en un oligarca más en beneficio propio, al grado de que se le puede llamar "autócrata". Insistimos, el "mercado", como se le llama eufemísticamente al negocio, hace que todas las naturalezas humanas sean iguales. Unas lo admiten y además reparten y otras nos hacen creer erróneamente en idealismos que difícilmente esconden que todos tenemos "intereses", es decir, la imperiosa necesidad de algún beneficio personal, siempre en metálico o en poder, o ambos. Es el juego que todos jugamos.

     Dicho lo anterior, no es de extrañarse que medio mundo se tire en brazos de gente como los Demócratas estadounidenses, que han entendido a la perfección la alianza forjada entre los autodenominados "neoliberales" y los "libertarios" a partir de los '70: el ex mandatario Barack Obama puede abrirse a Cuba mientras se profesa admirador del presidente Ronald Reagan y hace migas con el ex presidente George W. Bush. Fieles a la naturaleza humana, una caterva de arribistas como los Obama o los Clinton, pegados de dinastías como los Bush, se forran de dinero y pactan con los mayores negocios -pues sí, es la naturaleza humana y no nos engañan-, luchando al mismo tiempo contra todos los que pretenden usufructuar algún poder en beneficio propio ("autócratas", "dictadores") y siendo autoritarios, sin "dar chance". Debe acabarse con quienes se hacen de privilegios a la sombra del Estado, haciéndonos creer en algún bien común o en el servicio público: nos esconden sus beneficios personales, tangibles muchas veces, mientras los Demócratas estadounidenses los exponen a la luz del día, por lo que no hay pierde. Ellos quieren lo que todos queremos, prosperidad, a diferencia de multimillonarios avaros aliados de presidentes de la escasez.

     Ni se le ocurra a nadie creer en alternativas del pasado: no hubo más que tiranos sedientos de sangre que buscaron satisfacer sus ansias de beneficio personal "sin pesos ni contrapesos", ni respeto por "los derechos y las libertades". Alguien no citable (porque se tiró a su sirvienta para la más pura satisfacción personal) dijo alguna vez con razón: igualdad, libertad, propiedad, Bentham, y la primera ministra británica Margaret Thatcher nos enseñó que "no existe tal cosa como la sociedad" (a lo sumo, la suma de los intereses de cada quien para la felicidad del mayor número, lo que ya se tragó la izquierda y es del utilitarista Bentham, del siglo XIX). No hace falta recorrer mucho más camino: qué de raro tiene, la democracia son los negocios y la posibilidad para todos de hacerlos, desde luego que sin trabas burocráticas y con piso parejo para el mayor número. Cualquier otra cosa, incluso dentro de la democracia, es una desviación y una ilusión, el espejismo de querer hacernos creer que hay algo más que la búsqueda del provecho personal, como el bien común, el servicio público, la paz o la erradicación de la corrupción, entre otras baladronadas. No: tenemos a todos los medios de comunicación masiva para recordarnos que tener otra visión del Hombre es pura ilusión . La izquierda está por su parte para promover el cambio, es decir, para recordarnos que puede ofrecer el cambio que conduzca a más y mejores negocios para todos, al menos en el estilo Demócrata. Basta con soñar y con quererlo, además, claro está, de no salirse ni por un segundo del juego que todos jugamos, así haya que autonombrarse "la democracia" y suprimir cualquier posibilidad de verdadero debate, de criterio propio o de independencia, so pena de ser linchado. Porque en la democracia de negocios todo se vale mientras ofrezca una ganancia: hacer desaparecer los hechos, las pruebas, la ley (no claro, nunca hubo fraude en México en 2006 pero tampoco en Estados Unidos en 2020), linchar y desconocer a quien no tiene esa naturaleza humana. Simplemente, no es posible que exista algo distinto, y si aparece como tal es sospechoso. El Estado o el gobierno están para facilitar los negocios, nada más, y no para que nos traguemos los cuentos de quienes son negociantes de clóset y a cuenta del contribuyente. Quien no comulgue con esta visión de la naturaleza humana puede ser excomulgado (porque está llamado a comulgar en lo que no es más que la adoración del Becerro de Oro): será tratado como alguien fuera de la realidad y contrario a lo que se suele entender por democracia, el "gobierno del beneficio personal", que se le puede ofrecer al pueblo como en algún momento lo hacía el economista peruano Hernando de Soto.

      De remate, se espera el menor Estado posible, aunque en caso de crisis grave está llamado a rescatar la razón de ser del mundo, los negocios. Así viene ocurriendo desde hace tiempo y sucedió en 2008. Se llega a lo más exquisito: esperar ganancias sin el menor costo, es decir, el beneficio personal gratis (en términos antropológicos: te ignoro, te saco lo que pueda, me rehúso a devolverte algo a cambio, así sea a darte las gracias, y me guardo para mí lo que te saqué), todo sin consecuencias, porque a otro nivel, por si acaso, el Estado está para socializar las pérdidas y ahorrarle al negocio tan mal rato . Que pague otro. ¿A quién que no sea el príncipe idiota de Dostoievski le gustan las pérdidas? Nadie querrá ser un loser. Lo mismo con los hechos históricos: la izquierda se convence de que la caída del socialismo fue gratis, los autodenominados "demócratas liberales" creen por su parte estar en el "fin de la Historia" sin la menor consecuencia (el mejor de los mundos posibles, puesto que se está en o se va por la felicidad del mayor número), y ambos chillan al unísono cuando la gente ordinaria, no negociante, se harta y trata de mirar para otro lado. Por momentos, con algunas izquierdistas progresistas, aunque haya excepciones, cabe preguntarse si no están para el rescate keynesiano en los momentos de consecuencias por los desmanes "neoliberal-libertarios", como en las telenovelas la servidumbre salva al patrón. El asunto se ha inculcado desde hace décadas y está más enraizado de lo que pueda creerse: el cubano castrista Angel Guerra Cabrera y Mario Vargas Llosa, o el "ala dura" del lópezobradorismo y Enrique Krauze pueden coincidir perfectamente en linchar a un supuesto loser si el negocio lo reclama. Es que hay algo que los une: es "éso" que se hace entre ellos, los tienen lo que hay que tener.

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viernes, 22 de enero de 2021

LA MISMA VACA

 En el corto plazo ya han aparecido algunos problemas con los vacunados con la vacuna de Pfizer, aunque se han minimizado estos "eventos": se supone que serían "normales" al pasarse de muestras más o menos pequeñas a la vacunación en masa, aunque médicos chinos sugirieron a Noruega -donde alguna gente anciana y enferma no resistió los efectos secundarios de la vacuna- que detenga la vacunación con vacunas de ARNm.(ARN mensajero). Dicho sea de paso, no hay "guerra de las vacunas" o "nacionalismo de las vacunas": el líder chino Xi Jinping dijo que las vacunas chinas son un "bien común de la Humanidad" y el mandatario ruso Vladimir Putin dijo que la vacuna rusa es un "bien universal", gestos muy distintos a los de hacer negocios. Esto se dice porque acaba de descubrirse, para escándalo de algunos países europeos (Dinamarca por ejemplo), que Pfizer presionó a la Unión Europea y que la jefa de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, se dejó llevar por esta presión sin averiguar nada. Cabe señalar que sobre las vacunas de ARNm no se ha publicado hasta la fecha nada claro sobre su peligrosidad y eficacia. Lo que hubo fueron comunicados de prensa de las empresas farmaceúticas fabricantes que permitieron que las cotizaciones en las Bolsas de Valores se dispararan. Pero en el mundo capitalista no faltará quien prefiera inyectarse agua de guanábana Pfizer que vacunarse con la vacuna china CansinoBio "para los pobres" o la vacuna rusa Sputnik V que seguramente vuelve el cerebro rojillo. El dinero es para muchos garantía, sin distinguir por cierto entre dinero y negocio. No volvemos sobre la hidroxicloroquina: únicamente puede decirse que los estudios a favor de ésta estaban exentos de conflictos de interés, mientras que la empresa californiana Gilead solía estar entre las que financiaban a quienes hicieron estudios "demostrando" la supuesta ineficacia del antipalúdico.

     El silencio pesa sobre otra posibilidad de tratamiento eficaz, la ivermectina pero, lo que es peor, sobre el dióxido de cloro (defendido por miles de médicos de decenas de países, sobre todo latinoamericanos, 22 y cinco mil galenos hasta diciembre de 2020), que se confunde deliberadamente con el hipoclorito de sodio (que sí es tóxico), lejía o ya con el "hidróxido de cloro" (?)., en el caso de quienes denuncian al grupo de extrema derecha estadounidense QAnon, una criatura de operación psicológica de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).

     Desde luego, pasan cosas tan raras como la siguiente, que tuvo lugar en el estado de Querétaro en medio de un silencio de los medios de comunicación masiva que no parece inquietar. Médicos de ese estado mexicano y entidades oficiales, como la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), se lanzaron contra el dióxido de cloro y el médico Manuel Aparicio Alonso, a quien le fue clausurado su centro de atención Covid 19 en Centro Jurica. Aparicio Alonso trató a más de tres mil pacientes con dióxido de cloro:  fallecieron cuatro y los demás se curaron con rapidez. Un 92 % de los tratados a tiempo no desarrolló síntomas y un 8 por ciento los desarrolló por muy pocos días. Cabe señalar que la Coalición Mundial Salud y Vida (Comusav), que preside entre otros Aparicio Alonso, ha buscado que las autoridades hagan los ensayos pertinentes para tener la "evidencia", sin resultado, de la misma manera en que no se dieron a conocer los resultados y metodologías de uno que otro ensayo con hidroxicloroquina en México. Sobre la base de experiencias en Bolivia, algunos alcaldes del estado mexicano norteño de Coahuila (como el de la ciudad de Madero) distribuyeron masivamente entre la población dióxido de cloro: silencio total de los medios, sin que se sepa de intoxicaciones en masa. Por lo demás, habría que conocer de casos de toxicidad masiva por dióxido de cloro si no se confunde con dolo con la lejía. Bolivia tiene una curva de muertes por la Covid 19 totalmente aplanada, y desde diciembre decidió no entrar en cuarentena (se usa también la ivermectina, además del dióxido de cloro). La diferencia en la curva de muertes entre Bolivia y México es espectacular y cualquiera la puede consultar en Google. Nada de lo anterior, como tampoco los estudios randomizados con la hidroxicloroquina, van a frenar una decisión tomada desde el principio de la epidemia y que se resume más o menos en ésto, en lo que esperamos a que queden vacunados 5 mil 500 millones de habitantes: !con merengue! (da click en el botón de reproducción)..



martes, 19 de enero de 2021

EU: LA ULTIMA Y NOS VAMOS...

 Gracias al imperio de los medios de comunicación masiva, estamos por volver a los tiempos del mandatario Barack Obama o tal vez del presidente Baby Bush, quien se metió un autogol el 11/S de 2001 para justificar incursiones nada inocentes de la política estadounidense en el exterior. Dejaremos de pensar por cuenta propia para preguntarnos con Vogue si la vicepresidenta Kamala Harris, siendo de origen hindú, debiera presentarse a tal o cual ceremonia vestida con sari.

      Queda por dejar dicho que nunca hubo ningún "asalto violento al Capitolio". No pasó de que uno que otro vándalo rompiera algún vidrio. Pero lo que las filmaciones disponibles muestran es que la gente no iba armada y que la policía la dejó pasar sin mayor resistencia, digamos que como si hubiera alguna forma de acuerdo tácito. Ni siquiera está claro cómo Ashli Babbitt recibió el tiro que la mató. ¿Realmente salió el disparo de algún oficial de policía del Capitolio? Porque al momento de la filmación de Babbitt en el suelo y herida la gente grita  "dispararon tiros". Hay una evidencia que llama la atención: el día del "gran atentado contra la democracia", dentro del Capitolio se encuentra la reportera Jade Sacker, de CNN/NPR, festejando los desmanes ("!lo hicimos!", we did it!) no con ningún partidario del presidente saliente Donald Trump, ni con un supremacista blanco, no: con John Sullivan, líder del grupo Antifa y fundador de Insurgencia USA, una coalición contraria a la brutalidad policíaca y las injusticias raciales. Sullivan ha alegado casi que "nada más pasaba por ahí", pero se supone que debió ser un lugar peligroso para él, tanto por la presencia de policías como de blancos. Alegando haber asistido "como periodista", Sullivan reconoció no tener ninguna credencial de periodista. La persona en cuestión ha negado sus vínculos con Antifa, pero expresado sus simpatías con Black Lives Matter (BLM) y su activismo anti-Trump, así que de todas maneras había en el Capitolio...activismo anti-Trump o el típico vandalismo de BLM. Las "organizaciones" (Antifa y BLM) en cuestión dicen que se deshicieron meses atrás de Sullivan, por "amateur" o infiltrado de la extrema derecha, pero ante la Justicia estadounidense, Sullivan se declaró admirador de BLM. Sullivan, el "amateur", logró filmar por cierto la muerte de Babbitt. En el video se oye decir al mismo Sullivan cosas como "logramos esta mierda", "lo hicimos juntos" o "todos somos parte de esta historia", lo que no suena mucho a un amateur ingenuo. No es nada más gente partidaria de Trump la que ha sugerido que una parte de los simpatizantes del presidente saliente fue llevada a una trampa. Por cierto, de manera llamativa, nadie entró al edificio por la parte trasera. Las filmaciones llegan a mostrar a simpatizantes de Trump en orden, caminando en calma y manteniéndose dentro de los límites establecidos por los cordones. Las fotografías y filmaciones de los gases de una policía que no hizo gran cosa han sido utilizadas para dar una falsa impresión de "insurrección". Por cierto: ¿y los videos que muestran a simpatizantes de Trump tratando de impedir que un vándalo rompa vidrios del lugar?

      Se sabe que uno que otro que se apareció con un disfraz de cuernos de toro era agitador y no manifestante. Pero volvamos a Sullivan: ha dicho que asiste regularmente a este tipo de "eventos". De hecho, Sullivan ya había sido arrestado en 2020 por este tipo de "eventos". Hay grabaciones de Sullivan incitando a la violencia en el Capitolio. Incluso festeja la ruptura de una ventana. Finalmente, Sullivan, por algún motivo, no quiere ser reconocido y pide que CNN borre lo acontecido. Aquí se puede ver parte de lo filmado por Sullivan, "Jayden X" (https://www.thegatewaypundit.com/2021/01/huge-cnn-npr-reporter-jade-sacker-embedded-antifa-leader-john-sullivan-siege-us-capitol-cheered-inciting-riot-video/).

      Se olvidará pronto la manera de llegar del Demócrata Joseph Biden a la presidencia estadounidense. Pero es una presidencia ilegítima y dispuesta a castigar toda forma de discrepancia como "antidemocrática". Es decir que quien no comulgue y busque pensar con criterio propio puede ser acusado de cualquier cosa. Entendido. El de aquí abajo es Sullivan, por si estuviéramos cazando delincuentes.



domingo, 17 de enero de 2021

COLOMBIA: "PONER CONEJO", COMO SIEMPRE

 Cuando uno de los jefes guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Jesús Santrich, se vió envuelto en un presunto caso de tráfico de drogas, los medios de comunicación masiva no pusieron demasiado en duda la versión. Así funcionan las noticias: se hace bombo y platillo con mentiras o con verdades a medias, se sincroniza de este modo a la "opinión pública", y cuando tiempo después aparece la verdad no se propaga ni tiene mayor resonancia, sino que se queda en un rincón hasta el olvido. Hoy se sabe que Santrich fue objeto de una trampa tendida en parte por la DEA (Administración para el Control de Drogas, por sus siglas en inglés) estadounidense pero, lo que es más, por la Fiscalía colombiana entonces a cargo de Néstor Humberto Martínez. Hay 24 mil audios que lo prueban. Así, la Fiscalía estuvo saboteando el proceso de paz acordado en La Habana en 2016 y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que juzga los delitos de los involucrados en el conflicto armado de décadas en el país sudamericano.. La idea era que Santrich acabara extraditado, pero en un momento provisional de libertad aprovechó con otros para volver a la clandestinidad, no sin advertir que el gobierno colombiano jugaba sucio. Santrich, Iván Márquez y algunos líderes más se rearmaron y crearon la llamada Segunda Marquetalia. Quienes se han quedado a proseguir con un proceso de paz lentísimo y enmarañado, hecho para entorpecer lo pactado, han corrido a su vez el riesgo de ser juzgados, como el mismo Rodrigo Londoño, Timochenko, quien no para de abjurar de su pasado.

     Mientras tanto, los asesinatos de líderes sociales continúan: 309 en el año 2020 (97 de ellos en el departamento del Cauca). El asunto es viejísimo: la guerrilla deja las armas y quienes buscan un cambio caen abatidos por fuerzas "irregulares" (pueden ser narcoparamilitares), ante un Estado que no mueve ni un dedo, en el mejor de los casos. Decimos "en el mejor de los casos" porque ahora se sabe más sobre el pasado. En 1985, a raíz de acuerdos de paz transitorios entre las FARC y el gobierno de Belisario Betancur, más de un guerrillero optó por pasar a la luz pública y competir políticamente en un movimiento nucleado en buena medida por comunistas, la Unión Patriótica (UP). El resultado de este gesto es que entre 1984 y el año 2002 fueron asesinados 4 mil 153 miembros de esta organización, lo que incluyó a dos de sus presidentes, Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo, además del líder de la Juventud Comunista, José Antequera, 9 de los 14 congresistas elegidos en 1986, 11 diputados, 109 concejales y al menos 8 alcaldes. Incluso la Fiscalía de la Nación tuvo que terminar reconociendo el asesinato en masa de militantes de la UP como crimen de lesa humanidad. Recientemente se dió a conocer que fue algo decidido desde el gobierno, con el presidente Virgilio Barco a la cabeza, y con asesoría  de Rafi Eitan, miembro de la inteligencia israelí y ramificaciones que llegan, como siempre, al intocable líder de la extrema derecha Alvaro Uribe. Cabe señalar que ahora se puede decir lo que se quiera: la mayoría de los procesos penales abiertos por estos crímenes quedó en la impunidad. Dicho sea de paso, también fueron ejecutados algunos dirigentes de otras guerrillas, como Carlos Pizarro, y miembros del Partido Liberal, como Luis Carlos Galán. Ni siquiera el líder de la izquierda progresista colombiana (Colombia Humana), Gustavo Petro, se detiene demasiado en las revelaciones recientes sobre lo ocurrido con la UP.

     Este tipo de masacres están tan naturalizadas como el asesinato de líderes sociales de un tiempo a esta parte. Incluso si un sindicato de maestros se lanza a la huelga pidiendo alguna mejora económica, sus líderes se encuentran bajo tierra: 30 maestros han sido asesinados en Colombia desde 2018. Al parecer, para los muy democráticos gobiernos colombianos, no hay mejor garantía de la armonía social que la permanencia de los opositores en los cementerios. Pero esta vez nos quedamos con algo de alegría caleña:



AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...