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viernes, 6 de septiembre de 2013

EL FIN DEL MUNDO: ¿LES URGE MUCHO?

Hace algunos meses, con ocasión de las fricciones en la península coreana, nuestro querido líder se lanzó a evitar la guerra nuclear que venía. No llegó.
    Hace algunos años, con motivo de tensiones en el estrecho de Ormuz, en los medios que aman a nuestro querido líder se pronosticó que se acercaba en Irán una guerra nuclear. Tampoco llegó.
    Hay cierta falta de prudencia en este apresurarse a pronosticar el apocalipsis: parece el cuento de "ahí viene el lobo".
    Nuestro querido líder escribía en sus reflexiones, "El deber de evitar una guerra en Corea": "si estalla una guerra, los pueblos de ambas partes de la península serán terriblemente sacrificados, sin beneficio para ninguno de ellos". Podía ser que en el apocalipsis muriera el 70 % de la población mundial, según calculaba el líder.
    Eso de "sin beneficio para ninguno" data de la MAD, la Destrucción Mutua Asegurada (por sus siglas en inglés). Es de la época en que la Humanidad jugaba a "ni contigo ni sin tí", pero se consideraba unida, si no por el amor, sí al menos por el espanto. El que empezara la guerra nuclear -apretando el botón- se arriesgaba a una respuesta y era tal el "juego" que ambos perderían. Ese fue el resultado de la paridad estratégica nuclear en los años '70. Por un tiempo, a Occidente se le quitaron las ganas de golpear sin temer las consecuencias, porque las había. Y nuestro querido líder se puso a jugar -como otros tercermundistas- a sacarle provecho a este empate, que era visto como un "margen de maniobra". Se podía intentar la jugada: cada parte se vería obligada a calmar el juego, y algo se podía sacar. Si papá y mamá pelean, nos tocan más dulces, salvo que se divorcien y se acabe el mundo.
     Ya no estamos en la MAD. Quiere decir que ya no hay espanto, sino que el mundo está más bien en un periodo de "demasiado amor", algo así como un éxtasis de democracia y mercado, un goce sin límites, algo muy de Nirvana, "terrific", que diría un gringo. Para que este estado muy opiáceo no tenga límites (es Henry Kissinger quien dijo que no hay mejor afrodisíaco que el poder), Occidente -con Estados Unidos a la cabeza- ha cambiado de doctrina, y ahora cuenta con el "primer golpe nuclear". Esta doctrina -aprobada en el Pentágono y por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) alrededor de 2007-2008, aunque data de principios de los '80 y fue denunciada por militares soviéticos como Dmitri Ustinov (!en 1983!)- se reserva el derecho de atacar con armas nucleares calculando que no habrá represalia significativa. Es el derecho -o privilegio, u honor, u orgullo, como se quiera- de ganar sin tener que pagar nada. Es, vaya, algo así como un placer inenarrable ("te presento a mi misil, y ah, !es termonuclear!")
     Lo que significa es que ya no hay iguales, ni siquiera en el espanto (nada más puede haberlos muy teóricamente en el ganar-ganar, si el otro acepta la migaja que le tiran): ahora son humanos quienes viven en el amor perpetuo -de la democracia y el mercado- e inhumanos los "infelices" que no aceptan tanta felicidad. Vamos: ahora están los que "lo" tienen y los que no "lo" tienen, mientras que en la MAD ambos tenían "lo suyo", "éso", el botoncito (del teléfono rojo). En otras palabras: hemos salido de la civilización para entrar en asuntos muy crudos de poder -en función de quien lo tiene y quien no. Es humano quien lo tiene, inhumano quien no. O sea, ¿no? !Date cuenta!
    En la MAD, quedaba la conveniencia de pensar que, de no ganar uno, tampoco lo haría el otro (con un estilo muy machote: si pierdo, me desquito y perdemos los dos, ni creas que te sales con la tuya...). Ahora, hay que saber estar con quien "lo" tiene: así es la libertad, no hay de otra (!suena muy lógico!).  Cuando se cree que no se puede perder, es que ya se está ciego. Si se quiere creer en un poder ciego, adelante: es el mismo que todo el tiempo amenaza con el apocalipsis donde-nos-vamos-a-morir-todos-así-que-salvemos-lo-que-podamos (las ganancias, por ejemplo, o una plaza en la posteridad, o de perdis -para el albañil- regálame-esta-noche-aunque-me-finjas-amor). Soy yo o el apocalipsis. Escógele con toda libertad.
    El asunto está doblemente falseado. Si no se espera respuesta de un primer golpe nuclear, tampoco se prevé un conflicto mundial. Y por cierto, si se acaba el mundo, no habrá como obtener ganancias: es lo que no parecen entender los mismos que colocan a una parte de la Humanidad ante la disyuntiva de "la bolsa o la vida", con la seguridad -hasta ahora- de que obtendrán la bolsa (y de que hasta podrán dejar alguna propina, derrama o como quiera que se llame en la mente de quienes creen que más bolsa sueltan, más propina recibirán, "y conste que me fue bien, pude haber salido raspado").
 
         

LIBRE COMO EL VIENTO, CAPRICHOSA COMO EL MAR...

El (deplorable) argumento es: en el mundo, la gente se guía por la conveniencia, no por principios. Estos son cosa de idealistas, románticos o "nostálgicos del pasado". Ilusos, vaya. O gente que se da el lujo de soñar.
     Así, el presidente ruso, Vladimir Putin, no defiende principios en Siria -el principio de soberanía, por ejemplo. Putin "juega intereses", es decir, él también actúa según sus conveniencias. El es como nosotros, por la sencilla razón de que nosotros somos "todo el mundo".
    Según Mr. Fisk, Putin defiende a Bashar al-Assad porque aquél se reserva el derecho de hacer lo mismo. En suma, Rusia defiende a Siria "porque le conviene". Y nada más queda por saber si el zorro -dizque "al thaaleb", según los egipcios- se saldrá con la suya. ¿Es más o menos hábil que nosotros?
     Al Sr. Fisk le está permitido equivocarse: a Najibullah en Afganistán no lo dejó caer Putin, quien ni presidente era. Najibullah cayó en 1992 y fue asesinado en 1996 por los talibanes, protegidos de EU. En esa época Boris Pepsin "gobernaba" Rusia
     Ahora, veamos: Putin tolera los gases de Bashar porque aquél también los utilizó contra los terroristas chechenos en un teatro de Moscú (fue en el teatro Dubrovka, en el año 2002). El presidente ruso, defendiendo al sirio, se defiende a si mismo. Si no son iguales, se parecen (seguramente en algo: ambos se rigen por su conveniencia, pues es el "juego que todos jugamos").
    ¿Obama? Es muy natural: actúa según le conviene. En este mundo anglosajón de convenencieros sin ningún principio de nada -salvo el "principio" de que la conveniencia gobierna al mundo-, ni siquiera es necesario detenerse a pensar. Mr. Fisk se pregunta "qué ocurriría si Assad usa gas otra vez". En realidad, tampoco importan los hechos del teatro Dubrovka, donde fueron terroristas -varias decenas- quienes secuestraron -tomándolos como rehenes- a civiles (centenares de personas, por cierto). En el mundo de la conveniencia, los dos polos son iguales y cada quien tiene la ilusión -lo es- de que puede escoger, o incluso no escoger. Que sea mentira que Assad haya usado gas, sarín, mostaza o del otro, no importa. Que Putin haya actuado en defensa propia, tampoco cuenta. Putin y Assad son iguales para los fines que convengan al interesado: ganarse al público haciéndose pasar por independiente -léase neutro- y sobre todo, muy libre de contar lo que sea. Muy al estilo anglosajón, no cuenta pensar, sino sentirse libre de hacer lo que convenga. El independiente no lo es, puesto que "juega el juego que todos jugamos", incluso -como niño- con armas químicas de por medio, aunque sea en el papel. Qué importa: como todo el mundo, soy independiente. O bien: mi independencia consiste en ser como todo el mundo. Léeme, si tu también quieres serlo.

jueves, 5 de septiembre de 2013

EL NUEVO CORDON SANITARIO (I CAN'T GET NO...)

En el siglo XX, durante el periodo de entreguerras, las potencias occidentales crearon un "cordón sanitario" en Europa Oriental para aislar a la entonces Unión Soviética. La idea era rodear a los bolcheviques y evitar un "contagio" de la Revolución.
    Este tipo de "ideas" no ha desaparecido. Pudieran responder a otros intereses, que persisten aún sin bolcheviques ni soviéticos.
     El director del Instituto ruso de Estudios Estratégicos, el teniente-general Leonid Reshetnikov, acaba de declarar a la agencia Itar-Tass que Estados Unidos ha creado en la región (Oriente Medio) "todo un cinturón de Estados que tienen que existir en una condición de semi-caos, medio destruidos y a medio funcionar". El arco va desde el norte de Africa hasta Afganistán.
     Según Reshetnikov, Estados Unidos está construyendo "un corredor desde China hasta el Mediterráneo para desplegar en él bases militares, como se ha hecho en Afganistán y en Iraq, ya que esta parte del mundo es una arteria de gas y petróleo".
     Cabe agregar sin embargo que no es todo: con Obama no hay renuncia de Estados Unidos al "cordón" que va desde los países escandinavos y el Báltico hasta el sur de Europa, incluyendo a los Balcanes (con bases militares en esta región, en particular en Kosovo) y Rumania y Bulgaria, quienes con Polonia están trabajando en el escudo antimisiles europeo, mucho más aprisa que en los planes frente a China (que existen).
     Es difícil prever el curso de los acontecimientos, y es probable que Estados Unidos esté manejando diversas alternativas en la perspectiva de la hegemonía global, asunto que ni a Hitler se le había ocurrido (es que, en verdad, Estados Unidos necesita ser "el que más", en todo...). Digamos que los planes estadounidenses son un poco "grandiosos" y hasta "inmoderados". No se trata nada más de petróleo, ni de vérselas con el Tercer Mundo "porque sí" (para agredir a Irán o Norcorea), o porque Kim o Mahmud se nos quedaron mirando feo. Simplemente, si todo México es territorio Telcel, todo el globo debe ser territorio US, o "pagar un precio" por rehusarse, si es el caso. Lo gracioso es que quien revela los planes estadounidenses resulta ser el "excesivo". Rehusarse a este proyecto estadounidense es, en la típica conversación del gringo, "excederse". !Oh come on!!Everything is gonna be all right!!Let's make love!

NOSOTROS LOS NOBLES

El ex subsecretario estadounidense del Tesoro, Paul Craig Roberts, considera que muy probablemente Siria interesa a Estados Unidos como parte de una estrategia para desestabilizar al mundo musulmán.
    Según el ex subsecretario, "tal vez el propósito de las guerras sea desestabilizar a los musulmanes y, al hacerlo, desestabilizar a Rusia e incluso a China. Rusia posee grandes poblaciones de musulmanes y tiene fronteras con países musulmanes. Incluso China tiene una cierta población musulmana. A medida que la radicalización propaga la discordia a los dos únicos países capaces de ser un obstáculo para la hegemonía mundial de Washington, EU puede contar con la propaganda de los medios occidentales y la gran cantidad de ONG que financia que se presentan como organizaciones de 'derechos humanos', para demonizar a los gobiernos ruso y chino por tomar medidas duras contra los 'rebeldes'". Agrega Paul Craig Roberts: "Washington está construyendo una cadena de bases militares alrededor de Rusia y China".
     Esta apreciación coincide con lo que desde hace años ha venido sucediendo desde el norte de Africa hasta Afganistán, pasando por Yugoslavia. Los musulmano-bosnios fueron los principales provocadores en la guerra en Bosnia y no dudaron en matar a su propia población -como sucedió en Sarajevo- con tal de ganarse a la "opinión pública" occidental y precipitar bombardeos desde el exterior. Algo similar pasó en Kosovo. Hasta ahora, Estados Unidos ha manejado muy bien el "timing" de las agresiones y la compra de la "opinión pública" que, en realidad, no alcanza a funcionar como tal..
     Samir Amin, economista egipcio, sostiene que los fanáticos musulmanes están haciendo las veces de "parafascistas". Una tesis similar la sostiene Leonid Ivashov, un antiguo alto jerarca militar ruso, para quien el rostro del fascismo actual es el del fanatismo musulmán. Puede que sea apresurado hablar en estos términos, ya que estamos ante un fenómeno nuevo, aunque los fanáticos musulmanes son ciertamente bárbaros.
      Paul Craig Roberts sostiene: "Rusia y China han sido extremadamente descuidadas en sus tratos con EU". El ex funcionario de Reagan argumenta que las universidades y las actitudes intelectuales en China están muy "norteamericanizadas". Algo parecido sucede en Rusia: el modelo saudiárabe ha calado hasta en el inmenso Kazajstán, un vecino de los rusos. Eso que un periodista francés llama "tropas de ocupación mental" funciona bien. No falta quien se crea que EU es el "number one".
     Según el ex subsecretario del Tesoro, no hay seguridad mundial posible "hasta que la economía estadounidense colapse". Estados Unidos es un país que no salda sus cuentas reales: no paga lo que debe, y la verdad es que el estadounidense promedio ni siquiera está consciente de que debe, y piensa más bien que le deben por tener el "billete número uno". EU gana sin querer pagar ningún costo: otros deben pagarlo y lo hacen al aceptar el dólar. Las agresiones son en parte para evitar el colapso de una economía que no está nada bien, pero que vive del tributo cobrado en el mundo, al que se le pasa la factura al menor asomo de costos. Tal vez lo peor -o para reflexión al modo de Amin o Ivashov- está en la inamovible "clase media mundial" que, como el rico, cree ser la mejor del mundo -requetetop- y que nunca tendrá que "pagar la cuenta", puesto que la pagan "los demás" -los perdedores. Cada lío en alguna otra parte del mundo es una factura menos para el clasemediero promedio. Bah, que pague Bashar o quien sea. Menos yo, que soy un ganador.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

CALLADITA TE VES...

Información que el ex agente de inteligencia estadounidense Edward Snowden hizo llegar al diario "The Washington Post" señala que Rusia sigue siendo una prioridad para Estados Unidos . Es uno de los objetivos principales de la seguridad estadounidense, al lado de China, Irán, Cuba e Israel (algo muy simpático: cuando se trata de Israel, Estados Unidos también vigila a los amigos, y no es nada más asunto de los israelíes, ya que los amigos bajo vigilancia son varios).
    ¿Qué hace Rusia como objetivo para EU, si ya no hay "amenaza soviética"? Según algunos militares rusos, como Evgueni Lobachev, en un análisis retomado por el portal digital de Pravda, Rusia interesa por dos motivos: por sus gigantescos recursos naturales -señaladamente: petróleo y gas-, y por su "lugar" en la política internacional. Una parte de la élite rusa está jugando esta carta, la llamada "euroasiática" (sin mucho éxito, por cierto): como Rusia tiene mucho, se supone que es mucho. Tanto tienes, tanto vales, ¿no?. Por este camino, Rusia se mete a competir en el capitalismo como un competidor más, y no puede esperar un trato demasiado amistoso (vaya, no lo puede esperar ni Israel...).
    Según Lobachev, el interés occidental es competir por los recursos naturales rusos, pero sin considerar a Rusia como potencia política., por lo que hay que encajonarla en el margen ("oríllese a su izquierda...") En realidad, hay más: la caída de la Unión Soviética trajo la posibilidad de ganar (metiéndose en la competencia por los recursos ex soviéticos), y habría que hacerlo al menor costo, es decir, sin pagar por tener un competidor o rival. Ningún capitalista invierte en fortalecer a un rival.
    Una Rusia que no sea un costo (es decir, ni potencia política ni militar) pero que permita lucrar con los recursos naturales, sería así algo así como el ideal: equivale a un objeto que ha renunciado a ser sujeto, el país "nuestra cosita", la incondicional, la que no espera nada, la misma de ayer (de cuando Boris Pepsin...), o, dicho al estilo de la trova, la que no nos pide nada a cambio de lo que da. Para decirlo a la manera de hablar de los ricachones: "calladita te ves más bonita", Rusia.
     Es la percepción occidental, incluso entre quienes ven en Putin al "zar", es decir, al prepotente "autoritario" de un país que no pasa de ser bananero: un tipejo creído, vaya, con o sin motivo. ¿Quién se ha creído Vlady?!Petrolero y con garrote nuclear!
     No faltan rusitos ni rusitas dispuestos al "entre", con la secreta esperanza de "ser alguien", aunque tengan que pagar siendo "la cosa" del jefe occidental. Mientras sigan así, están, como se dice, "dándole motivos" a Occidente. Este es por ahora el límite del místico proyecto "euroasiático", distinto del sovietista de Putin, al menos en política exterior. En efecto, podría ser que el presidente ruso no tenga interés en jugar a ser "la potencia", al estilo Jrushev o Brezhnev, sino simplemente en asegurar que más allá del límite - el de la "democracia soberana"- nadie se meta en Rusia sin permiso. En estas circunstancias, Rusia no está jugando "sus intereses" -aún teniéndolos- en Siria, en Irán, en Cuba, o donde sea fuera de Rusia, sino defendiendo un principio, la soberanía. Estados Unidos puede tomarlo como idealismo sin remedio, y seguir jugando a un mundo donde no hay iguales, sino únicamente "winners" o "losers". Si es así, no hemos salido de la Guerra Fría, ya que no hay un idioma en común. Para el occidental promedio, Vlady no pasa de ser un pequeño zar, un loser que se cree winner: !Puf!

martes, 3 de septiembre de 2013

BANKRUPT

En el capitalismo no se quiere al competidor: se lo arruina. El modo de arruinarlo consiste en llevarlo a la bancarrota.
    ¿En qué ha fallado Estados Unidos desde el fin de la Guerra Fría? En términos capitalistas, no en mucho. Yugoslavia quebró y dejó de existir (entretanto, es en Croacia, fiel a su pasado facho, donde el príncipe saudiárabe Bandar bin Sultán se aprovisiona en armas para los terroristas sirios). Somalia, un país que no estaba muy consolidado, es hoy presa de piratas y pandilleros, y ni siquiera tiene unidad territorial. Algo parecido pasa muy cerca del lugar, en Yemen, donde Estados Unidos libra su guerra con drones y sin impedimentos. Estados Unidos no se ha retirado de este espacio.
    ¿En qué ha fracasado Estados Unidos en Iraq? Es Iraq el país que ha dejado de existir, no Estados Unidos. Las noticias de atentados en Iraq son frecuentes y los iraquíes han encontrado algo mejor que Saddam Hussein: matarse entre ellos mismos. Iraq es plataforma de agresión a Siria, como Kosovo es base estadounidense en los Balcanes. ¿Y en Afganistán? Tampoco hay fracaso occidental, ni intención seria de retirada, pese a lo que diga el presidente estadounidense, Barack Obama.
    ¿Libia? Dejó de existir como Estado y está en manos de tecnócratas y pandilleros. De Libia han partido muchos mercenarios para agredir a Siria.
     ¿Donde está el fracaso si se trata de arruinar a cualquier competidor, real o potencial?¿O es que el capitalismo no se rige por la competencia ni por la economía "de mercado"? El fracaso pudiera estar en otra parte: en quienes creen a pie juntillas en las palabras de Estados Unidos y sus "socios" en el oligopolio. No existe ningún capitalista que anuncie: "te voy a llevar a la ruina, compadre". No: quiebra al otro en nombre del bien que es "el mercado", o a nombre de la eficiencia o cosas parecidas. Así que el fracaso está en quienes ven el bien donde otros practican lo que saben, competir de modo despiadado. O en quienes alegan que Estados Unidos ha fracasado porque no ha conseguido el bien en ningún lugar enumerado. ¿Hay que atender lo que dice o lo que hace EU?
     Mijail Delyagin, un analista ruso, sostiene que este caos es benéfico para Estados Unidos: hace aparecer a este país como la gran "isla de estabilidad mundial" y mueve a que la gente se refugie en ella (aunque sea para discutir "la agenda del jefe"), lo que implica también compra de bonos del gobierno del gobierno de EU y logros para el capital especulativo. Es muy lógico: si mi competidor se arruina, yo salgo ganando.
     Hay apenas dos excepciones: las guerras de Chechenia y de la frontera ruso-georgiana, donde los occidentales recibieron golpes contundentes.

lunes, 2 de septiembre de 2013

¿HOW MUCH?

No es criminal quien comete un crimen. En el mundo actual, parece serlo quien se opone a un negocio, cualquiera que sea.
     El corresponsal de Associated Press, Dale Gavlak, logró averiguar en Ghouta, suburbio de Damasco (capital siria), que las armas químicas fueron usadas -incluso por error- por los "rebeldes". Esta versión coincide con la de la población del lugar (médicos incluidos), las confesiones de los propios "rebeldes" y los hallazgos del ejército sirio (Siria puso datos en manos de Naciones Unidas, pero no hubo difusión del hecho). La pista conduce a Bandar bin Sultán, el príncipe saudiárabe: fue él quien metió esas armas en Siria. Los "rebeldes" así lo aseguraron.
     Bandar hace negocios. Es lo suyo. Hace algún tiempo, quiso negociar con el presidente ruso, Vladimir Putin, que el sirio Bashar al-Asad fuera abandonado a su suerte por Moscú. A cambio, Bandar ofreció respetar la base militar rusa en la costa mediterránea siria. Para entrar a negociar en condiciones favorables, el príncipe saudiárabe le ofreció a Putin controlar al terrorismo checheno para que no cometa atentados en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, en Rusia. El saudiárabe reconoció sin tapujos que ese terrorismo está controlado por Riad. La transcripción del "negocio" que Bandar trató de hacer con Putin fue difundida por Ambrose Evans-Pritchard en el "Daily Telegraph" del Reino Unido. Tal vez no parezca un chantaje: es una oferta para hacer una transacción.
     ¿Se seguirá esta pista y se bombardeará Arabia Saudita? Si no, no estamos hablando de verdades, ni de pruebas, ni siquiera de la realidad siria. Debe entenderse entonces que el presidente estadounidense Barack Obama está pendiente de sus bonos, de los de su empresa con "liderazgo y responsabilidad social", y que pasó a consultar sobre el negocio con lo que es la "mesa directiva" de USA Corp. (entiéndase que "nuestros aliados" son los "asociados") y con los accionistas, sean republicanos o demócratas.
     Por lo demás, el asunto humanitario difícilmente interesa. El "escándalo" que tiene a debate al rating occidental y la evaluación de la "inversión" llegó porque los terroristas sirios estaban perdiendo la guerra, y hay quienes están interesados en restablecer una correlación de fuerzas a favor.

!QUERREQUE!

 Lo sucedido en la primera vuelta de las elecciones en Brasil, con Flavio Bolsonaro, de derecha, con un ligera ventaja sobre Luiz Inácio Lul...