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miércoles, 16 de diciembre de 2015

FRANCIA, PAIS VASALLO

No hay en la actualidad en Francia ninguna agrupación política de cierto tamaño que se oponga a Estados Unidos ni a la Unión Europea (UE), que, aunque parezca extraño, son un poco lo mismo. Al final de la segunda Guerra Mundial, fue Estados Unidos quien quiso la unidad europea en Occidente frente a los soviéticos y que promovió -con dólares de la Central de Inteligencia Americana (CIA), según la diputada europea (1999-2004) Marie-France Garaud, antigua consejera de los hoy ex mandatarios Jacques Chirac y Valéry Giscard d'Estaing- a "padres fundadores" como Jean Monnet, contra la voluntad del general Charles de Gaulle, quien no quería más que una "Europa de las naciones", no una Europa federal y supranacional copiada sobre el modelo estadounidense.
     Ni siquiera el tan celebrado desembarco de Normandía (que De Gaulle no celebraba) fue asunto de "aliados". De Gaulle fue avisado a ultima hora (4 de junio, siendo el desembarco el 6 de junio) y los franceses no fueron tomados en cuenta (ni una unidad francesa debía participar). Cuando el general francés se lo reprochó al primer ministro británico Winston Churchill, este respondió que, entre el continente y los estadounidenses, siempre preferiría a los estadounidenses (para empezar, la madre de Churchill era de origen estadounidense).
      Estados Unidos no le perdonó a De Gaulle el rechazo a la instalación de los estadounidenses con su AMGOT (Allied Military Government for Occupied Territories, incluso con moneda) en suelo francés, como lo estaban haciendo en Italia y en Alemania.. De Gaulle decía del alabado Franklin D. Roosevelt, presidente estadounidense hasta finales de la segunda Guerra Mundial: "bajo sus maneras corteses de patricio, considera mi persona sin ninguna benevolencia". De Gaulle fue muy claro sobre lo que le esperaba a Francia a la vuelta de la esquina: "el gran problema, ahora que el asunto de Algeria está arreglado, es el imperialismo estadounidense. El problema está entre nosotros, entre nuestras capas dirigentes, en las de nuestros países vecinos. Está en las cabezas". Estados Unidos tampoco veía con buenos ojos que inmediatamente después de la guerra hubiera comunistas en el gabinete francés: el sistema de protección social, de jubilaciones, de seguros de salud y de subvenciones a la familia, así como las mejoras al derecho del trabajo (comités de empresa, medicina del trabajo) fue puesto en marcha entre 1945 y 1947 por el ministro comunista Ambroise Croizat.
       Actualmente, una parte de los franceses se cree californiana y del criterio de independencia frente a Estados Unidos no queda gran cosa, ni siquiera en el Frente de Izquierda de Jean-Luc Mélenchon. El sistema político, que no hace gran cosa por la república ni en general por evitar la degradación del Estado, está hecho hoy para bloquear ese criterio y para que Francia sea un país vasallo (¿algún día tributario?) que a cualquier cosa contesta, como el estadounidense: "¿en cuánto me va a salir?"

martes, 15 de diciembre de 2015

FRANCIA: TRES (O MAS) DECADAS DE DESCALABRO POLITICO

Tres décadas es un decir, porque las cosas en Francia se pudrieron muy rápido después de la revuelta de 1968 y en los años del "gran relajo" (1969-1972), cuando era primer ministro Jacques Chaban-Delmas y había dinero: en esos años y hasta 1974 fue presidente Georges Pompidou, antiguo gerente de la familia Rothschild.
      La fiestecita del dinero terminó a comienzos de los '80, pero todavía faltaba que el presidente socialista Francois Mitterrand jugara sus cartas: él y su asesor Jacques Attali decidieron que era el momento de abrirle las puertas al Frente Nacional (FN), sobre todo en los medios de comunicación masiva, y luego en las elecciones, pasando a la fórmula proporcional. Mitterrand, un personaje de pasado oscuro (protegido incluso hasta los años '70 por René Bousquet, Secretario General de Policía del régimen colaboracionista de Vichy), apuntaba, dándole fuerza al FN, a restarle bases al Partido Comunista (lo que funcionó muy rápido, sobre todo por la inutilidad del secretario general de ese partido en aquel entonces, Georges Marchais) y a dividir a la derecha (lo que ha funcionado hasta el domingo pasado con Nicolas Sarkozy, ex presidente del que no se sabe nunca hasta donde recogerá las supuestas"ideas"del FN). El FN consiguió lo que siempre ha buscado: que una clase política entregada a la "mundialización" se uniera en torno al "ahí viene el coco" (el FN) y no a ninguna idea o programa para sacar al hexágono del marasmo.
     El líder de la Unión Popular Republicana, el inspector de finanzas Francois Asselineau, ha demostrado sin problemas que, frente a los "mundialistas", el FN no tiene nada de "patriota".
     -cada vez que le preguntan por su supuesto anhelo de salir de la zona "euro", Marine Le Pen (hija del líder original del FN, Jean-Marie Le Pen, hoy expulsado de esa agrupación) se pone a titubear (igualito que Syriza en Grecia), cuando para la salida basta invocar el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea ("todo estado miembro puede decidir conforme a sus reglas constitucionales retirarse de la Unión".)
     -La señora Le Pen jamás ha mencionado posibilidad alguna de salir de la Organización del Tratado del Atlántico Norte -OTAN (¿y apoya al mandatario ruso Vladimir Putin?)
     -La señora Le Pen, quien se ha autonombrado por momentos "gaullista" (De Gaulle sacó a Francia del comando militar de la OTAN, por cierto), no lo es: la extrema derecha francesa nunca le perdonará a De Gaulle el haber aceptado la independencia de Argelia (donde peleó con la Legión Extranjera Le Pen padre, acusado además de torturador)..
     -Para más señas, Marine Le Pen ha estado en varias ocasiones en Estados Unidos, por ejemplo en un acto de gala de la revista Time , con tapete rojo en el Lincoln Center y entre "las 100 personalidades más influyentes del mundo".
     -Como además Marine Le Pen es anti-inmigrante únicamente cuando se trata de musulmanes (compara la plegaria del islam en la calle con la "ocupación nazi"), ha hecho un aporte invaluable al "choque de civilizaciones" que tanto busca Washington para debilitar a Europa (dicho sea de paso,salvo uno, belga, los perpetradores de los atentados terroristas recientes en París eran todos de nacionalidad francesa).
      Todo este teatro guiñol político sirve para no abordar los problemas más serios y dejar intacta a una clase política vasalla de Estados Unidos (Sarkozy se mostró ferviente admirador de George Bush Jr., el actual mandatario socialista Francois Hollande fue hace poco a Washington para que le dijeran Nous sommes tous francais- "todos somos franceses" y acto seguido lo despacharan con algo así como "ya véte porque tenemos cosas más importantes qué hacer ", como perdonar a dos pavos por el Dia de Acción de Gracias).
      Junto al desempleo y la desindustrialización, los problemas más serios se encuentran en un grave descalabro de la educación, que ignora cada vez más los valores de la república (cuando no los valores a secas), y del servicio público. Nótese que en la protesta (contra la actual reforma de los colegios y de la enseñanza en general), por parte de los llamados "seudo-intelectuales", nadie ha tenido -ni Marine Le Pen, por cierto, dizque defensora de la república- el mal gusto de sacarle a la ministra de la Educación Nacional, Najat Ballaud-Belkacem, su origen marroquí (nació en Beni Chiker, región del Rif en Marruecos), como tampoco nadie le recordó a la actual alcaldesa de Paris, Anne Hidalgo, de padres españoles (su nombre era en un principio "Ana"), su origen gaditano (nació cerca de Cádiz, en España). Hidalgo, quien declaró que "Paris estaba de pie", tuvo tal vez mucho más decoro que más de un funcionario francés que se apresuró a declarar que "Paris es una fiesta", como si Francia fuera un Bataclán. El racismo de los franceses parece en todo caso menor que el de los policías estadounidenses dispuestos cada vez más a dispararle a un negro o un mexicano sin ceñirse a la ley.
      En la actual "región Francia" de Estados Unidos, más que racismo, lo que tiene un francés promedio, de clase media para arriba, es la misma tendencia del estadounidense  -con idéntico "plus" de insolencia- a preguntarse en cada relación personal, la que sea: "¿en cuánto me va a salir?"
      Dicho sea de paso, algunos rusos -que ya han simpatizado por ejemplo con Silvio Berlusconi, hoy ex mandatario italiano- podrían elegir un poco mejor a sus amistades y dejar de creer, como el primer ministro Dimitri Medvedev, que están tratando en Europa con lo más granado del "mundo civilizado".
      Tampoco queda claro si haber lanzado como candidata  a la región PACA (Provence-Alpes-Cote d'Azur) a Marion Maréchal-Le Pen, sobrina de la señora, es algo que deba tomarse en serio: la niña nació en diciembre de 1989. Debe ser que el dinero es cada vez más  endogámico: Bush padre, Bush hijo y Jeb Bush, William Clinton y Hillary Clinton, el patronato de la "sociedad Le Pen" pone el ejemplo. Y mientras tanto, Francia sigue en pleno deterioro. En esta asfixia, tal vez el Frente de Izquierda de Jean-Luc Mélenchon (alguien que siempre parece listo a morder) consiga una bocanada de aire fresco en las elecciones del 2040.
   

domingo, 13 de diciembre de 2015

VENEZUELA: LAS COSAS HAN LLEGADO DEMASIADO LEJOS

No es ningún secreto que, junto con rechazar el imperialismo, la izquierda latinoamericanista no quiere demasiado al capitalismo en lo que tiene de positivo, y lo rechaza no desde adelante, el socialismo, sino con frecuencia desde atrás, las "costumbres" de lo "nuestro" que son las del criollo con poder y las del subdesarrollo vuelto dizque cultura. En primer lugar, a veces capitalismo también es, junto con explotación, una correcta función pública, meritocracia, la estabilidad de instituciones impersonales, la aplicación de la ley para todos y el trabajo bien hecho. En segundo lugar, queda por entendernos sobre "lo nuestro". no siempre es popular y suele ser el contubernio para robar, el nepotismo en la "gran familia", la malicia para trepar en lugar del mérito, el reiterado abuso de autoridad en las "instituciones" (que apenas llegan a instancias), la imposibilidad de hacer valer las leyes para todos, el rechazo al trabajo bien hecho y otros "usos" del criollismo. Guste o no, en América Latina hay clases. No son las del presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Diosdado Cabello, que ha decidido heroicamente no pactar con una "burguesía" (así la llama él) que sólo existe en su cabeza. El ex ministro chavista (de Educación) Héctor Navarro ha dicho recientemente -en medio de tentativas para callarlo con grupos de choque que en algo recuerdan las prácticas de la oligarquía criolla- que lo que hay en Venezuela, además de capitalismo de Estado y corrupción (con un nepotismo galopante y desvergonzado por doquier en la "administración"), es muy simple: vagabundería.
       El asunto no pasaría de improvisación y bravuconería al estilo cubano o nicaraguense si no fuera porque, entre el año 2003 y el 2012, unos 300 mil millones de dólares "desaparecieron de las arcas de la nación" (sobre una entrada de un billón de dólares y un gasto de 600 mil millones de dólares en misiones, hospitales, viviendas y otros proyectos), de acuerdo con Navarro, mientras que la banca estadounidense (Morgan Guaranty Trust, Chase Manhattan) registró el ingreso desde Venezuela de 200 mil millones de dólares: no lo hizo la oposición, sino la corrupción chavista con sus "sobreprecios" (en la carne, los bombillos, etcétera) y el escaso control en la asignación de divisas (Cadivi-Comisión de Administración de Divisas/hoy Cencoex-Centro Nacional de Comercio Exterior). Nadie fue castigado por este saqueo. Cuando en el año 2011 se trató de aprobar una Ley Anticorrupción, fue frenada por la actual primera dama y "primera combatiente", Cilia Flores, cuya colección de familiares en la administración es, según las malas voces, casi como la de zapatos que tenía Imelda Marcos (un par para cada ocasión). Dicho sea de paso, según Navarro los actuales dirigentes venezolanos no saben de política: la manejan "como un pelotón". y no hay formación ninguna.
      En medio de la improvisación ha imperado el rentismo de "grupos que hicieron fortuna", según Navarro, y que, al parecer, a la usanza de la oligarquía criolla de siempre, sacaron el dinero del país sudamericano y no invirtieron en nada productivo. Por cierto, Lula, el ex presidente brasileño y demagogo patológico, se jactaba hace poco en entrevista al periódico español de mayor venta en el mundo de haber creado una nueva clase media de millones de consumidores, como si consumir fuera el gran objetivo por alcanzar. Unos dedicados a la renta, otros al consumo: como escribió Raúl Cebiche,  "el mundo nuevo, el socialismo o como se llame,  es fruto del trabajo, del esfuerzo cotidiano, no del reparto de lo que existe. Pero el trabajo tiene sus reglas que la cultura rentista no comprende, ni está dispuesta a aceptar". Está dicho de manera impecable
       Fidel Castro, el mismo bribón que dijo que "nadie sabe qué es el socialismo", hizo por su parte lo que debiera considerarse como la maniobra -siempre, la maniobra- más ridícula del año: felicitó al presidente venezolano Nicolás Maduro por su "brillante y valiente discurso" la noche del 6 de diciembre. !Hombre, felicidades, has sufrido una espléndida derrota!    
   

sábado, 12 de diciembre de 2015

PARAGUAY: EL ARTE DE LA POLITICA

Actualmente, el arte de la política consiste en no hacer ninguna.
    Horacio Cartes, actual mandatario paraguayo, se especializó a principio de los '90 en los negocios, fundando el banco Amambay. Al mismo tiempo se volvió socio de Tabacalera del Este SA (cigarrillos Palermo) y luego creó Tabacos del Paraguay SA. Al poco tiempo se hizo de la licorería Acosta (convertida en Bebidas del Paraguay).
     Condenado alguna vez por estafa al Banco Central del Paraguay, Cartes fue sobreseído inconstitucionalmente. Entretanto, en su estancia La Esperanza, Cartes habría permitido el tráfico de droga.
    En el año 2001, Cartes se volvió presidente del Club Deportivo Libertad, tetracampeón y semifinalista en la Copa americana Libertadores en 2006. Cartes fue igualmente director de selecciones de la Asociación Paraguaya de Futbol (en 2010, cuando la selección paraguaya de futbol llegó a cuartos de final).
     Esta trayectoria de éxito culminó en 2013, cuando, por el Partido Colorado (al que se afilió apenas en 2009), Cartes llegó a la presidencia paraguaya. Seguramente se traba de "rentabilizarla".
     He aquí un ejemplo: cuando se creó un plan de compra directa a pequeños productores campesinos, para evitar intermediarios, el ministro asesor contra la pobreza, Juan Carlos Baruja, con varios parientes en la administración pública, solapó que los fondos de este programa, "Sembrando Oportunidades", quedaran plantados en los bolsillos de varios operadores colorados, donde rindieron sus frutos, sin llegar a los destinatarios originalmente designados (recibieron en cambio meriendas escolares compradas en el Mercado de Abasto de Asunción, capital paraguaya). No hubo castigo. Un escándalo de sobrefacturación en la contratación de seguros para automóviles en la Compañía Paraguaya de Comunicaciones quedó igualmente sin castigo. Lo mismo ocurrió con un robo de combustibles en la Policía. Cartes no estaba al tanto (como en Chile, Sebastián Piñera nunca estuvo al tanto de nada). Honor Colorado, la corriente política de Cartes, es la que tiene más narcopolíticos. Es muy simple: un hombre de negocios no se dedica a nada que no sea negocio, política incluida. De otro modo, sería hermana de la caridad, que es como los hombres de negocios ven a países como Cuba o Venezuela. Un hombre de negocios "no tiene desperdicio" y lo que pareciera por momentos haber faltado en el petismo brasileño o en los herederos de Chávez es lo que un negociante llamaría una mayor "amplitud de miras"..
   

PANAMA: TRES MANERAS DE HACER (CASI) LO MISMO

Con negocios se "desideologizan" las cosas, según pareciera probarlo por ejemplo Haití, donde el próximo presidente tal vez sea un negociante de plátano, bananaman Jovenel Moise (salvo que su rival Jude Celestin dé la sorpresa), luego de que en la figura del actual presidente, Michel Martelly, cupieran desde simpatizantes de René Préval hasta de Michel Francois, jefe policíaco de mala muerte acusado de crímenes contra la Humanidad y entre los promotores -arropados por Martelly en sus discotecas- de la expulsión del poder de Jean-Bertrand Aristide.
     Con negocios se "descafeinó" el socialdemócrata Partido Revolucionario Democrático (PRD) panameño, de vuelta al poder en los años '90 con un presidente, Ernesto Toro Pérez Balladares, que había sido gerente de crédito corporativo de Citibank para Panamá y Centroamérica, en los '70. Martín Torrijos Espino, presidente un poco más adelante (2004-2009), cadete de Wisconsin en Estados Unidos, fue gerente administrativo y de operaciones de un McDonald's de Chicago por cuatro años y asesor económico de firmas internacionales de comunicación, construcción, agroexportación e industria marítima.
      Tal pareciera que, viendo que el asunto era de negocios, una parte de la masa panameña decidió que fueran muy abiertos. Así fue electo un empresario, Ricardo Martinelli (2009-2014), dueño de una cadena de supermercados, Super 99, y de varias otras empresas, no pocas. Que fuera hombre de negocios no fue garantía de transparencia: Martinelli, refugiado en Miami luego de su mandato, perdió el fuero, al igual que su esposa, Marta Linares de Martinelli y su hijo Ricardo Alberto, todos metidos en la corrupción. Entre otras cosas, Martinelli Linares fue acusado de obtener de manera irregular una concesión del Estado a favor del grupo Inversión Mundial, S.A., para comercializar el bingo televisivo Buko Millonario. Linares de Martinelli fue acusada a su vez de hacer negocios en perjuicio de la administración pública en el Programa de Ayuda Nacional. En cuanto al mismo Ricardo Martinelli, se vió involucrado en peculado y corrupción en compras de comida deshidratada para escuelas públicas, en sobrecostos y pago de sobornos para infraestructura pública multimillonaria, en la obtención de información bursátil privilegiada (escándalo casa de valores Financial Pacific) y en gastos desorbitados para "consultorías" en imagen.
     Como alguna gente del equipo de Macri en Argentina, señaladamente en Buenos Aires, Martinelli aprovechó sus privilegios para espiar ilegalmente a sus opositores. Gran parte de la masa panameña apenas cambió: eligió a un antiguo integrante del gabinete de Martinelli, Juan Carlos Varela ("arnulfista", entiéndase que parte de la peor oligarquía interiorana de Panamá), peleado a muerte con el de los supermercados y dueño a su vez de una conocida compañía de venta de licores y accionista de varias emisoras de radio, entre otros negocios del Grupo Varela-Varela Hermanos. Desde que "transitó a la democracia" y quedó sin militares en el gobierno (y sin ejército), la masa panameña ha podido elegir entre distintas formas de ser explotada por el mundo de los negocios, en el cual Martinelli consiguió, entre otros éxitos, el de llegar al top 15 de la corrupción mundial, según Transparencia Internacional.

CHILE: PIÑERICOSAS

El hijo de la actual mandataria chilena, Michelle Bachelet, se vió involucrado en una historia de tráfico de influencias y especulación inmobiliaria (caso Caval), por lo que el tal Sebastián Dávalos Bachelet tuvo que renunciar al puesto que tenía en el gobierno y a la militancia en el Partido Socialista. No fue un asunto demasiado grave, aunque Bachelet reconoció que estaba golpeada -personal y políticamente- por lo sucedido, en actitud diferente a la de, por ejemplo, Lula -quien acaba de reunirse con el socialista español Felipe González para serle desleal a Venezuela-:  que Luis Claudio Lula da Silva y Fabio Luis Lula da Silva estén siendo investigados por corrupción es algo que no altera a los medios de comunicación masiva ni al mismo ex presidente brasileño, el "hombre de los bonos" porque creció en la época en que los obreros los adoraban, y quien ha declarado con orgullo que "tiene otros tres hijos que no fueron denunciados".
      Bachelet, por lo pronto, sacó adelante -del modo más consecuente- una ley que da mayor autonomía al Servicio Electoral chileno (Servel),  lo que en principio permitirá una mejor fiscalización de los candidatos, los partidos y los gastos de campaña (no podrá haber aportes de personas jurídicas).
     Bachelet, desconocida para la izquierda latinoamericanista, fue juzgada con mayor dureza que Sebastián Piñera, presidente de Chile entre 2010 y 2014. Piñera siguió con esta tendencia en América Latina a confundir el Estado con una oficina corporativa y la nación con una empresa, aunque fuera con "responsabilidad social" aparente, como en el caso de "los 33" (los famosos mineros atrapados). Simplemente, muchos parecen haber considerado normales los manejos turbios de Piñera, una de las tres mayores fortunas de Chile, acusado de irregularidades en la quiebra del banco Talca, de uso de información privilegiada para adquirir acciones en LAN, de conflicto de intereses con Chilevisión, de tardanza en vender sus empresas mientras asumía la presidencia, de elusión de impuestos  de ser accionista en Copec, una minera que causó devastación ambiental, y de otros casos. Sebastián Valdés,  administrador de la campaña electoral de Sebastián Piñera en 2009, era ejecutivo en Bancard/Bancorp, lugar de inversión de Piñera, por lo que apareció la duda sobre la forma en que fue financiada la llegada del empresario al Palacio de La Moneda. Las investigaciones ("casos Penta y SQM") han proseguido y aunque Piñera ha sabido eludir con hermetismo las acusaciones en su contra, está más o menos claro que no separó negocios y política. Por lo demás, no queda claro que tuviera voluntad de hacerlo ni de que fuera votado para hacerlo.
      Tan es así que, al nombrar su gabinete, Piñera hizo exactamente lo mismo que Macri (amigo del empresario chileno) hoy en Argentina:  Relaciones Exteriores quedó en manos de alguien del holding Falabella, Vivienda y Urbanismo, de alguien de Papelera Dimar, Hacienda, para alguien del grupo económico Angelini y el Servicio Nacional de la Mujer, para el grupo Luksic y la empresa Calaf, para no hablar de los ministros "independientes" (grupo Tantauco que debía "salvar de la Concertación" a la iniciativa privada, etcétera). Macri no ha inventado nada: ha seguido la tendencia de varios países latinoamericanos a realizar por la vía rápida lo mismo que en Estados Unidos -la injerencia del dinero en la política- toma un poquito (apenas) más de tiempo.

viernes, 11 de diciembre de 2015

AMERICA LATINA, EL OTRO CAMBIO DE EPOCA

Los negocios, en rigor, no tienen por qué ser siempre anormales. En América Latina, sin embargo, sucede que de la misma manera en que se hacen seudopopulismos corruptos (Brasil, el kirchnerismo argentino en menor medida) o socialismos corruptos (los cubanos lo han reconocido, los boliviarianos de Venezuela no tanto), el dinero rara vez se acompaña de una trayectoria limpia. Esto es lo que Gary Becker llamó "capitalismo de compadres". El problema es que el socialismo también es "de compadres" y lo es también lo que queda del populismo. Pareciera que se busca lo mejor de ambos mundos, sin el costo de ninguno: el negocio sin la "engorrosa" y "burocrática" ley (y a pesar de que los centros metropolitanos también andan en apuros).
     Con ayuda de la certera puñalada de los mismos arribistas que creó el kirchnerismo, la "clase media", Mauricio Macri, nuevo mandatario argentino, en una total confusión, nombró no un equipo de gobernantes, sino uno de gerentes: casi no hay cargo que no esté en manos de alguien que hizo carrera en los negocios, sea Shell (para el ministro de Energía y Minería), sea Telecom e IBM (para la nueva canciller), sea la cementera Loma Negra (para la cartera de Hacienda y Finanzas), sea Mc Kinsey y Bank of America (los ministerios serán supervisados por empresarios ligados a estos grupos), o incluso Random House Mondadori para el ministro de Cultura. Desde luego, esto deja suponer que habrá derrama, gestión del goteo de la misma y abundancia para todos, puesto que nadie vende un producto anunciándolo así: "compre esta porquería". En suma, será un supuesto juego de "ganar-ganar". El problema no está aquí: reside en que Macri carga con 214 denuncias en su contra desde 2007 por hacer desde negocios chuecos (enriquecimiento ilícito, estafas) hasta espionaje ilegal y violación de los deberes de funcionario público. La ahora gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal y su jefe de prensa, Miguel de Godoy, tienen en su haber lavado de activos, peculado y falsificación de documentos. Digamos que tal vez no todo es cierto: solo lo suficiente para probar que aquí, en vez de burguesía, hay una oligarquía parasitaria-intermediaria dispuesta a llevarse por la mala -sin ley ni instituciones, cosa de "ahorrar costos"- y a toda velocidad "lo que se pueda"
     Este cambio de época no lo notó la izquierda latinoamericanista porque no prestó atención al naciente modo local de hacerse un lugar en lo global. Este modo lo inauguró en el año 2000 el entonces mandatario mexicano Vicente Fox (por Acción Nacional, partido de derecha),  antiguo gerente ejecutivo de la Coca-Cola (para toda América Latina). Prometió la "transición a la democracia en México" y consiguió (además de crear en pocos años una fauna extraña de jóvenes con barbas seudoislámicas y aire de señorito franquista en algunas colonias de la capital mexicana) la transición de los hijos de su esposa al típico capitalismo subdesarrollado (en Petróleos Mexicanos-Pemex, Oceanografía, el sector de la vivienda y el Instituto para la Protección del Ahorro Bancario-IPAB), que consiste en aprovechar cargos públicos para otorgar negocios en forma irregular, en particular a cambio de comisiones. Todo era cuestión no de negocios (entiéndase que de inversión productiva, visión empresarial, disposición al riesgo, "instintos animales" para abrirse mercados, capacidad de innovacion, "ánimo schumpeteriano", etcétera), sino en realidad -como en la izquierda- de "saber relacionarse" y "mover influencias", cenas con coñac y arreglos del 20 % al final de las mismas. ¿Alguna relación con un verdadero empresariado, por lo menos algo cercano al Grupo Bal de Alberto Bailleres (aunque no sea idealizable), recientemente galardonado por el gobierno mexicano? Ninguna. Con Fox arrancaron doce años de "gestión sin gobierno" -léase "caos controlado", y a ritmo de tambora protofascista- que sumieron a gran parte de México en una descomposición social -en particular cívica y con total pérdida de la ética- de la que el oficialismo no alcanza hasta hoy a salir. Ese es el cambio de época: el negocio fácil, la tendencia a la extorsión como regla, la estafa, los gritos, la insolencia, la promesa al viento, el desfalco del bien público, en fin, todo lo que el izquierdismo arribista suele tener en el clóset hasta llegado el momento de hacerse del gobierno y ser bolivariano con una parte del año y de la familia en Miami. Digamos que el gabinete de Macri, siguiendo la verdadera tendencia de la época, parece el de gente para la cual gobernar es lo de menos, suponiendo que importe en algo: lo que cuenta son las "relaciones" en los negocios, lo que ni siquiera los convierte en tales, sino, para Argentina, apenas en sucursal o franquicia de los de otros, foráneos
   

AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...