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miércoles, 20 de diciembre de 2017

CHILE: LA ULTRAIZQUIERDA EN ACCION

En la reciente segunda vuelta de las elecciones presidenciales chilenas se impuso Sebastián Piñera, "conservador" cuyo hermano José ocupó importantes cargos ministeriales durante la dictadura de Augusto Pinochet. El ganador, quien se ha visto envuelto en el pasado en escándalos de corrupción (sin consecuencia ninguna), se impuso en medio de una fuerte abstención, de cerca de la mitad de los electores. El perdedor fue Alejandro Guillier, de centro-izquierda (Nueva Mayoría).
     En la primera vuelta había llamado la atención la votación para el "izquierdista" Frente Amplio, de Beatriz Sánchez (20 % de los votos), un grupo de partidos que tomó ese nombre, supuestamente, para seguir el ejemplo del Frente Amplio uruguayo. Guillier cerró su campaña para la segunda vuelta invitando al infaltable cantante de boliche que es José el Pepe Mujica, el uruguayo cuya sencillez tiene conmovido al empresariado partidario de la "excelencia personal". Pero el Frente Amplio chileno es otra cosa, y agrupa a partidos "libertarios" como Izquierda Libertaria, ecologistas (Partido Ecologista Verde), movimientos "autonomistas" (Movimiento Autonomista, Izquierda Autónoma), al Movimiento Socialismo y Libertad y al Partido Liberal y otros, incluyendo el Partido Pirata de Chile (!). En suma, este Frente Amplio, a diferencia del uruguayo, es de ultraizquierda. Uno de sus líderes, Giorgio Jackson (Revolución Democrática), exdirigente estudiantil (2011), recibió fondos del magnate estadounidense George Soros, a través de la fundación Open Society.
      En entrevista con la revista de modas Paula, Beatriz Sánchez, a su vez, tuvo un "desliz" al declarar, al ser interrogada sobre el gobierno de Salvador Allende: "yo prefiero un Estado que no sea totalitario, porque no creo en un Estado totalitario"(!). La lideresa tuvo que disculparse ante las críticas que recibió de la izquierda, en particular del Partido Socialista.
     Pese a las promesas de Guillier para granjearse votos del Frente Amplio (como la plurinacionalidad para reconocer la "autonomía" mapuche, siendo que muchos chilenos, sin ser indígenas, llevan sangre mapuche), los líderes frentistas no insistieron demasiado en su llamado a votar por el centro-izquierda. Es probable que parte de los electores del Frente Amplio se haya abstenido en la segunda vuelta y que hasta un 25 % se haya ido a votar...por Piñera, al tratarse de votantes muy jóvenes que eligen más por el "carisma" (Guillier no tiene ninguno) que por el programa (¿Guillier tenía alguno?). Que la ultraizquierda se comporte del modo descrito no tiene nada de raro. Lo extraño es que algunos analistas latinoamericanistas hayan quedado satisfechos con el "progreso de la izquierda en Chile" (el 20 % para el Frente Amplio en la primera vuelta), siendo que socialistas y comunistas (los de Guillier) sufrieron una estrepitosa derrota. Que Michelle Bachelet, la presidente socialista saliente, sea mujer no cambia en nada las cosas.