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domingo, 13 de octubre de 2013

HELL NO (I AM NOT ALRIGHT)

No faltó quien se revolcara de risa en el piso cuando el ensayista y escritor Morris Berman, estadounidense radicado en México, afirmó que el movimiento Ocuppy Wall Street no tenía ninguna ideología coherente, ni organización, y que el pueblo de Estados Unidos es incapaz de proponer alguna forma de cambio social positivo. Berman dijo algo más fuerte aún: el "99%" quería en realidad entrar en el "1%".
     De todos modos, Occupy Wall Street fue festejado como si se tratara de un gran movimiento "antisistémico", como ocurrió con el seudozapatismo mexicano (que en 2006 hizo hasta lo imposible por rivalizar con López Obrador) y seis años más tarde con el movimiento YoSoy132 (que le hizo al mismo López Obrador otro de los flacos favores a los que acostumbra la clase media con pretensiones intelectuales).
     Las pancartas de Occupy Wall Street eran efectivamente ambiguas. "Wall Street is our street", decían (Wall Street es nuestra calle). Si alguien de bajos recursos tiene conciencia de clase, no aspira a pasearse entre los ricos sugiriendo subliminalmente que él también es "parte de". Una pancarta más propia hubiera rezado: "Wall Street is NOT our street". Otra pancarta sostenía con grandilocuencia: "No freedom without equality" (No hay libertad sin igualdad). Normalmente, alguien de bajos recursos con conciencia de clase NO quiere ser igual a un rico que cree que tiene todas las libertades y puede hacer realidad todos sus fantasmas. El problema es más complicado: ¿qué igualdad? Nadie propuso darle al 1 % una rebajadita para que esté como el 99 %. La pancarta era ambivalente: ¿querían igualdad los de Occupy Wall Street para gozar de todas las libertades que sin duda tiene el 1 %?
     La incoherencia llega a sugerir que, si un CEO (un alto ejecutivo) estadounidense gana 350 veces más que un obrero, hay que subirle a éste el sueldo 350 veces. Sigue siendo el sueño del comunismo tosco, la abundancia para todos. Es muy de Obama, cuyo primer mandato, luego de la crisis de 2008, se rigió casi por el lema "por el bien de todos, primero los ricos". Lo que Occupy Wall Street se quedó esperando es el "bien de todos", lo mismo que dice Berman: que el 99 % por ciento sea empujado en masa hacia arriba para parecerse aunque sea un poco al 1 %. !Todos tenemos derecho a ser ricos! De hecho, Obama arrancó su segundo mandato prometiendo la derrama en ese 99 % que es, en la cabeza de un estadounidense, una gigantesca clase media, que además, como el rico, quiere erradicar el hambre en Zimbabue para que allá también haya clase media y luego ricos. El progreso de la Humanidad consiste en el enriquecimiento progresivo. Aburguesaos los unos a los otros. El rico también lo cree.

viernes, 11 de octubre de 2013

!DI NO AL MALTRATO, ANIMAL!

     En este lugar, cuando un animalito se enoja, ruge, casi como el león de la Metro: "gatito, ni madres", dice con cara de pocos amigos -aunque de muchos fans, ya que hace rato que el felino está en los negocios, en el Who's Who y en el Hit Parade de Mente Quo Discovery y los 21 cerebritos-emprendedores que forjarán el futuro antes de que nos alcance. Es el primer lugar de un país emergente que ha hecho realidad la invitación del muy insigne Mahatma Gandhi, quien dijo premonitoriamente: "un país, una civilización se pueden juzgar por la forma en que tratan a sus animales". Pues bien, en este lugar cualquiera que sea o que se sienta animal es intocable -aunque casta arriba, no casta abajo-, y cualquiera que tenga algo de humano resulta potencialmente amenazante y "agresivo" para la integridad -siempre frágil- de las especies (en plural, ya que la biodiversidad del lugar es increíble y se le llama pluralismo a esta proliferación de animalejos). Es más, hay gringos avezados, similares o genéricos que en el lugar ofrecen una casa de reposo -Banfield, cuyo amor "no se detiene"- para los huéspedes, y terapia cognitivo-conductual para cualquiera que no sepa tratar con la fauna local. En Banfield, los animalitos son parte de la familia y reciben su ración de Pedigree ("quiérelo como él a tí"), además de tener derecho a botanas -botanearse es ciertamente lo que más gustan hacer los animales de este lugar. Ocasionalmente, el visitante puede departir con los animalitos galletitas y café, que nunca faltan.
     Desde hace tiempo, en este lugar es sabido que, igual que en la India que parió a Gandhi, las vacas son sagradas, y convertirse en una de ellas es la aspiración de muchos. Una vaca sagrada se le puede atravesar a cualquier peatón y no pasa nada: el de a pié tendrá que esperar, todo el tiempo que sea necesario, a que este animal se digne moverse. El tiempo puede parecer eterno si la lechera en cuestión no piensa irse jamás, ni quitarse la actitud de "ni los veo ni los oigo". Al fin y al cabo, es resistente: para 1992, según afirma la ciencia, esta especie sagrada ya llevaba 500 años de aguante, por lo que sabiéndolo siempre amenaza con otros tantos de resistencia si siente que la importunan.
    Las crías en este lugar que ha conservado algo del esplendor del paisaje salvaje -ganándole al Africam Safari- muy pronto entienden que deben saber ordeñar a la mencionada en el párrafo anterior. De hecho, hay becerritos y terneros que se sueltan durante minutos u horas a ordeñar, por así decirlo -delante de un público entusiasta, hipnotizado como si estuvieran dando una conferencia la ballena Keiko o el osito Panda- cualquier vaca sagrada "de reconocido prestigio". Es muy bonito ver el espectáculo de estas crías ordeñando vacas Benjamin, vacas "Bolívar" (nunca se sabe si esta raza es la de los espejuelos o la de la espada, o cruce de ambas), vacas de importación Big Braudel, vacas Wallerstein y otras de excelencia, pertinencia y consistencia, muchas ellas de leche Krítica, la leche de mayor venta en la izquierda. Este chupeteo-ordeña le permite a la cría ir adentrándose en los secretos de la sagrada que la parió para ser algún día como ella, exactamente como en el anuncio del niño que quería ser como el Tigre Toño y creía que lo lograría con solo comer Sucarita (sic) de Kellog's.
    Gracias a la investigación genética, se han logrado en esta aula-jaula del Fauna Loa incluso híbridos de especies únicas en el mundo: por ejemplo, hay becerros que rebuznan, cerdos que mugen, alacranes que babean y burros que ladran. Para los seres humanos, hay que admitirlo, a veces es un poco difícil -sin conocimiento científico- adentrarse en estos milagros: no cualquiera entiende que un asno tenga lengua de víbora, o que un camaleón muerda. Es altamente recomendable saber de los secretos de cada híbrido y visitar el lugar, de preferencia, con un guía iniciado en los humores de estos adorables animalitos.
    En este zoo-lógico (por aquello de que es científico), donde más de uno pone cara de "adóptame", todos recuerdan también lo que decía a través del pseudónimo de George Eliot la novelista britanica Mary Ann Evans, fallecida en 1880: "los animales son muy buenos amigos, no hacen preguntas ni critican". Así, no hay nada más apreciado en el lugar que no hacerse ninguna pregunta y quedarse mudo -aunque se vale aullar, siempre y cuando sea inentendible. Esta felicidad donde el animal amaestra (ah, maestro) al Hombre es síntoma inequívoco de que, ya lejos de la violencia humana, se ha llegado a ser parte de "la especie". !Es un privilegio, un honor y un orgullo!
     Qué viva la no-violencia, o sea, que te calles.

lunes, 7 de octubre de 2013

THE KILLING PIRULES

Por motivos inexplicables, hay expertos-comentaristas que reciben premios universitarios cuando debería dárseles un Oscar, o varios. Lo que algún intelectual llamó "narrativa" ha terminado en concurso por el mejor libreto de Historia de México, sin que importe si es verdadera o falsa. Al fin y al cabo, las mejores historias, hoy, las cuentan en Hollywood. El mismo que se inventa un libreto anda por la vida criticando al que hace supuestamente ideología.
     Así, México -el escenario donde se está rodando (en cosas de cine y en otras, México es puro rodar y rodar...)- ha vivido un siglo entero padeciendo a unos "khmers tricolores" de la política. Madero, Carranza, Obregón, Calles, Alemán, Díaz Ordaz, López Portillo y de ahí p'al real, hasta Paulina Peña, son todos poco menos que una bola -así, de a montón- de traidores que no han hecho más que engañar a nuestro eterno Calzonzín Inspector y a nuestra India María, la favorita del Sub. Las dos únicas excepciones son Lázaro Cárdenas, una "bocanada de aire fresco", y yo,  Sydney Schanberg (estelarizado por mi, Sam Waterston), que en esta transición a la Democracia estoy al tanto del trasfondo de todo -lo informo a la televisión y la prensa estadounidenses- gracias a lo que me sopla mi siempre anónimo héroe, la lancherita acapulqueña que para el caso la hace de Dith Pran (protagonizado en la Otra Campaña por Hain S. Nghor).
     En fin, que estamos en este estelar, y Hollywood es Hollywood. Cuando escribo un artículo, la verdad es que a mi lector deberían darle la posibilidad de que me lea en 3D o en BlueRay, para que crea que mis palabras son de alta definición, o que de perdis sienta algún tipo de vibración en modo sensurround cada vez que menciono la palabra "autoritarismo" o "neoliberal" ("!eh tu, neoliberal, soy yo, el sheriff del condado, arriba las manos!..."), exactamente de la misma manera en que en los noticieros ponen musiquita de suspense en cada noticia grave del día, sea por inundación o por bombardeo. Con efectos especiales, de ésos que más de un malinchista adora si el que habla tiene pelo rubio, ojos rubios y dientecitos rubios, hasta puedo hacer creer que Miguel de la Madrid fue el continuador del "proyecto original de Carranza, Calles y Alemán" (la verdad, por qué no, puesto que quien esto escribe es el continuador de Benjamín Argumedo o de quien sea que tenga algún patrimonio histórico o como mínimo una entrada al Parque Temático Revolucionario -PTR, por sus siglas en español). Lo que debe leerse es -gracias al efecto especial- que la familia Cárdenas ya tiene un nuevo miembro: soy Yo, El Continuador.
     Una de las partes más emocionantes tal vez sea cuando mi Dith Pran en versión mi chica de Pie de la Cuesta (¿o era La Quebrada?) y yo, bajo un nombre falso ("Narciso"), salimos apresurados de Casa Lamm y huimos en Van -con nuestros niños y entre gritos desesperados de nuestros fans- a la embajada estadounidense, rodeada por turbas enardecidas de la CNOP, la CTM y la CNC, con rifles de asalto, machetes, tubos, chacos, tortas, monederos electrónicos, vales de despensa y playeras con el retrato de un copete siniestro y el lema ése estampado, que "te lo firmo y te lo cumplo" (en el libreto original, se oyen voces de fondo a la salida de Casa Lamm: "John, Bombón, te quiero en mi colchón, John, Bombón"...). Acelerando y abriéndonos paso luego a codazos entre la turba, logramos filtrarnos por una reja del Hotel Sheraton, subir pisos interminables en la humareda, y saltar por la azotea a la embajada donde ya nos espera el helicóptero que nos llevará a casa, a la libertad; en ése momento, por cierto, hay un close-up donde nuestros niños color mollete con queso ven con tristeza y angustia en qué se ha convertido este hermoso trópico al cabo de cien años de puras tropelías.
      La verdad, teníamos también planeado otro episodio. Es parecido, solo que de Casa Lamm al Sheraton nos debían perseguir en varios automóviles y a toda máquina -tipo Monster Truck- el Mochomo, el Barbas y el H, con la cámara en gran zoom; debía haber un pequeño corte donde aparecía Lipe Calderón (la "Fe" se la perdimos, no...) dando la orden con su mecha corta: "atrapen al gringo". Yo debía salir sin barbita rala, cosa de parecerme en algo a Mel Gibson. Este guión no cuajó porque se acabó el sexenio, nos movieron los reflectores y hubo que modificar algunos personajes en el libreto. Tal vez fuera mejor si no nos anduvieran moviendo al villano cada seis años y encima cambiándole los colores -déjenos porfis a éste de ahorita para por lo menos doce años y muy larga vida de las redes sociales- . Se equivoca quien crea que es sencillo ser el Johnny Depp de la sociedad civil mexicana y tener que actuar en las ruinas de esta republiquita que, aquí entre nos, más se cae, y más encuentra quien por cinco minutos o incluso unos pocos más de fama esté dispuesto a hacer leña del árbol caído. You are my hero. See you around.

domingo, 6 de octubre de 2013

!NO SOY NECIO, NO, NO, NO Y NO!

De manera inexplicable, el Movimiento de Regeneración Nacional, de izquierda mexicana, rechazó en bloque la reforma hacendaria propuesta por el gobierno en turno de México. Simplemente, el muy "virgen" Morena ha decidido meterse en la onda sesentayochera que consiste en llevar la contra a todo, en creer que la mejor etapa de la vida es la edad del No, en afirmar que es lo mismo un gobierno blanquiazul que uno tricolor (Acción Nacional fue en realidad el primer partido en poner peros a la reforma hacendaria), y en atrincherarse en la ignorancia que justifica el activismo. Lo grave es que la izquierda coincide así con la visión estadounidense de que cualquier impuesto es malo, por definición, lo que se agrava en México porque es "pagarle a ladrones", como Raúl Salinas o Arturo Montiel. La coincidencia grave está en que, en Estados Unidos, el rico es el primero en no querer pagar impuestos.
    El portal oficial del gobierno de la República en México muestra en qué consiste la reforma. No exenta a los ricos, por lo que la Iniciativa Privada mexicana -disfrazada de clase media, también al estilo estadounidense- se apresuró a gritonear: la reforma propone impuestos a los dividendos y ganancias en la Bolsa de Valores, busca un pago progresivo del ISR (Impuesto sobre la Renta), limitando -textualmente- las deducciones y exenciones, propone incrementar la tasa máxima del ISR para las personas de mayores ingresos, incentiva el empleo formal, emprende la creación de una red de protección social (por limitada que sea, con pensión universal y seguro de desempleo), y reduce algunos gastos discrecionales en el gobierno (adquisición de vehículos, por ejemplo).
     La reacción de los ricos y la clase media es la de siempre, al grado que no aceptó impuestos a las colegiaturas, aunque, según lo demostró José Woldenberg en un periódico mexicano, quienes pagan colegiaturas seguramente están en el 10 % de privilegiados mexicanos que, a diferencia del 90% restante, no tiene a sus vástagos en escuelas públicas. Los blanquiazules seguramente llegan a considerar ofensivo el impuesto a la insolencia (la de mascarle al vecino chicle en la cara, la nueva moda global) o a la agresividad (el impuesto al alimento de la mascota que suele ser un perro, si faldero mejor, lo que dice mucho).
    Así que, para los de la sierra Morena, habría que seguir en una imitación subdesarrollada de Estados Unidos, donde: el rico no paga impuestos porque no tiene ninguna obligación social; el clasemediero tampoco paga, ya que el impuesto le impide ser rico (superarse en la vida y ser alguien, dice muy modesto); el marginal menos, aunque no sea raro verlo mover sumas de dinero que no son desdeñables. En suma, al negocio no se le pone ningún impuesto, en la creencia de que no se lo toca ni con el pétalo de un formulario, puesto que dependemos de su derrama. ¿Por qué hay que cobrarle al negocio si vivimos de él? En este tenor, tampoco hay nada que cobrarle a la izquierda, puesto que no solo de pan vive el Hombre; la labia en nombre de la Gran Causa también otorga el privilegio de estar exento de críticas y de otras obligaciones muy "impositivas".

¿OLIGARCAS? MAS DE LO QUE SE IMAGINAN/SE ESTAN PORTANDO MAL Y LES FASCINA...

Ollanta Humala, presidente peruano, importa poco en los círculos de izquierda. Sin embargo, con Humala han existido progresos en la función pública del Perú. La Procuraduría Anticorrupción ha realizado más de 500 denuncias contra funcionarios públicos, sin miramientos, ya que también hay algunos familiares del presidente en la mira (Alexis Humala y Antauro Humala). En el Ecuador ha sucedido algo similar con un hermano incómodo de Rafael Correa.
    En el Perú, las denuncias han demostrado la frecuente corrupción de los gobiernos populistas: hay varios apristas involucrados, incluso en "narcoindultos", y el ex mandatario Alan García no escapa a las sospechas. El silencio en algunos medios de izquierda -a diferencia por ejemplo de La Voz de Rusia, los portales cubanos no informan nada sobre Humala- debiera llamar la atención: después de todo, en los años '80 García era por su discurso contrario a la deuda externa un amigo más de La Habana. Es el mismo tipo de silencio que se guarda hoy sobre Brasil y Argentina.
    También está bajo sospecha el ex presidente Alejandro Toledo, en su momento algo así como un "héroe" de los llamados "neoliberales" por las tasas de crecimiento económico que alcanzó el Perú. Si se suma Alberto Fujimori, es fácil comprender que la corrupción es un mal grave y endémico en la función pública. La Procuraduría Anticorrupción ha procedido a embargos preventivos y ha obtenido también reparaciones civiles.
    La oligarquía sigue en lo suyo, tratando de armar una telenovela (el "culebrón") con la pareja presidencial, para remplazar la política por las "noticias de las páginas sociales". La esposa de Humala, Nadine Heredia, ya ha descartado un interés inmediato por la presidencia y, como no se trata de populismo, no parece que Heredia quiera ser la Evita de la prensa o la televisión. Humala, preguntado sobre el tema, no contestó algo así como "si es fierecilla escondida, es mi mujer". Nada de éso: si Heredia aspirara alguna vez a ser mandataria, Humala ha dicho que "está preparada para gobernar" no por su linda cara (que la tiene), sino por ser un "cuadro político brillante". Interesa la vocación de servicio y Heredia, como Correa y como García-Linera, tiene un buen curriculum académico, distinto por cierto del que posee la hija de Fujimori, Keiko, y que es asunto de negocios. Hay en el gobierno de Humala una rara sobriedad republicana, vocación de servicio y, tratándose de Nadine Heredia, una valiosa formación académica y no tecnocrática. Lo suficiente para que el político profesional e ignorante -que igual puede ser de izquierda- no repare en lo que sí cuenta, la república.

sábado, 5 de octubre de 2013

RAFAEL CORREA SOBRE OBAMA

El presidente estadounidense, Barack Obama, volvió a insistir en la reciente Asamblea General de Naciones Unidas en que Estados Unidos es un "país excepcional".
    Rafael Correa, mandatario ecuatoriano, acaba de pronunciarse en entrevista con Russia Today sobre lo dicho por Obama. Para Correa, Obama es una "buena persona" y una "persona inteligente". Puede ser, aunque Obama muestra a veces cierta dificultad para pensar e ir más allá de esa mezcla de marketing y religión que termina invariablemente en reality show. Parece tragedia, pero por momentos hay también algo de payasada, y ya la había con Bush. Jr.
    Con todo, Correa advirtió que éso del "país excepcional" recuerda de algún modo lo que decían los nazis antes y durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los alemanes creían ser la "raza superior" y "elegida". "Son ideas y discursos tremendamente peligrosos", argumentó el ecuatoriano. Es lo mismo que pocas semanas antes escribió Vladimir Putin, presidente ruso, en The New York Times.
    Correa no ha dicho que Obama sea nazi. Tampoco está en el estilo de Correa lanzarse a cada momento contra Estados Unidos -país en que estudió el mandatario del Ecuador, y que según él mismo es admirable, por ejemplo, por su sentido de la legalidad.
    La diferencia está en que Estados Unidos no se cree excepcional -superior, entonces- por la raza. Se trata de otra cosa, algo así como "por mi dólar hablará el espíritu". Después de todo, Obama no encontró nada mejor que defender lo excepcional de su país por la "sangre y el dinero" que ha costado (por cierto, la sangre suelen ponerla los demás). Obama pudo haber dicho: "hemos invertido mucha sangre y mucho dinero en ser un país excepcional". Se dice fácil, pero seguramente requiere de un gran esfuerzo.
    En suma, la excepcionalidad está dada - dicho a la manera de Correa- por la plata. Desde esta victoria estadounidense, más de una democracia se sostiene en una alianza de masas que tiene en la cúspide a un puñado de ricos cada vez más ricos; en el medio, a buena parte de la clase media cuya filosofía parece obvia ("ser rico es bien rico", tal vez el próximo best-seller de Kiyosaki), aunque sea a crédito o a costa de triquiñuelas con el Estado; y abajo, a un lumpen -a veces numeroso- que ve la riqueza con otra lógica, que en idioma chilorio reza que "más valen unos años como rey, que toda una vida de buey". Esta alianza ha adoptado creencias del rico: de los problemas, entre ricos, no se habla, menos en público. El resultado es toda una masa de arriba abajo que considera que cualquier problema es un costo, por lo que debe ser minimizado o incluso negado. Ya no hay posibilidad de hablar, sino que únicamente está la invitación a que el globo asista a este monólogo sobre tu DF (derecho a la felicidad) y lo excepcional que es cualquiera que alcanza el éxito -material, y por los medios que sean. No está excluído que a buena parte del planeta le suceda lo que al personaje de Dostoievski que fue sumergido por largo tiempo en la felicidad (se ahogó en ella y no quedaron más que burbujas en la superficie).
    Cierto, es peligroso y algo intuyen Correa o Putin. Es algo que ha sido poco pensado, éste asunto de una plutocracia (gobierno de los ricos, no el de Pluto ni tribilinocracia) que consigue una hegemonía que para algunos es cultural, y que muestra que los recursos a disposición del circo y de sus dueños son muchos -lo son. Otros consideran que es, como en la canción de Sabina, "una de romanos", y bastante decadente -como Sabina. La Alemania nazi estaba boyante; Estados Unidos siempre tiene a medio mundo al borde de otra cosa muy excepcional: la Gran Quiebra.

martes, 1 de octubre de 2013

PROZAIC

Fiodor Tiutchev, un poeta ruso del siglo XIX, está en el origen de esta visión algo frecuente: "a Rusia no se la puede entender con la razón". Ciertamente, cuando se trata de Rusia, razonar no es fácil. Lo curioso es que esta visión es exactamente la misma que se tiene con frecuencia sobre la mujer, por lo que Rusia sería "femenina" -seguramente que emocional o sentimental, pero no muy dada a "entrar en razón" o a "entender de razones". Es lo mismo que suele pensar el mero machín latinoamericano sobre la mujer: "hay que amarla, no comprenderla". Suena seductor.
    Es el mismo tipo de "argumento" que el machín emplea en Francia, país que no es tampoco el de la razón, sino el de "l'amour" (!oui, oui!) -el hombre francés está demasiado ocupado de Inspector Clouseau. De visita en París, el machín sin señora seguramente empezará por la tarde con una pieza de oratoria sobre la Piaf y la vida en rosa, muy dispuesto al arte de amar. Solo que, después, es probable que ante la "fría europea" -puede ser francesa, pero podría ser también una rusa-, el mero machín decida destrabar la situación yéndose al french can-can, es decir, al Folies Bergéres o mejor, al Lido. El "élan" amoroso -en busca de Charlotte la Sensualité, ya algo subidito el tono- seguramente se prolongue hasta la madrugada, cuando nuestro machín, tal vez en un cuartucho de Montmartre y con unas copas encima, llegue a otra de sus conclusiones: yaaaaa, lo que espera toda mujer es sentir mariposas en el vientre, para no decirlo de modo ofensivo (aunque al machín, las copas suelen quitarle lo galante). Que al fin y al cabo, "esas" son muy "fáciles" para "aquellito". Es la misma enfermiza "idea" chewing-gum con la que llegaron los soldados estadounidenses a violar francesas en 1944, anotándose unas tres mil quinientas en nombre de "l'amour" y provocando protestas oficiales de alcaldes en pueblos del norte francés. Es el tipo de conducta del mero machín que pasará fácilmente  del muy alto vuelo lírico al muy bajo comentario o la conducta procaces.
     El rastacuer con vocación oculta de Prosper -padrote o proxeneta, el chéri de Ivanovo y sus alrededores- es legendario y también lo podría ser en Rusia, aún con procedencia del "valle manta". No es distinto de la prensa que escudada en Pussy Riot persiste en que Rusia no necesita de razones, sino de sexo. Claro, no está dicho así, sino en el nombre del amor que pregonaban cuatro grandes clásicos de la filosofía en nuestra Antiguedad de oro: John, Paul, George y Ringo. Nuestro machín, si Rusia resiste aunque sea un poco a Occidente, seguramente creerá sin hacerse preguntas que, después de todo, Vladimir Putín está histérica.

AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...