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domingo, 3 de octubre de 2021

URSS: EL ANIVERSARIO QUE VIENE

 Como pronto se cumplirán 30 años de la desaparición de la Unión Soviética, es probable que más de uno se ponga a gritonear en los medios de comunicación masiva para recordar que "el experimento fracasó", que la democracia y el libre mercado tuvieron un gran éxito y que hay que adaptarse a la realidad.

     Pocos se han tomado la molestia de aprovechar que se abrieron múltiples archivos, aunque no todos, tras el desplome de la Unión Soviética, y no han faltado algunos que han hecho un uso selectivo de aquéllos. Los motivos de la caída de la Unión Soviética son varios, pero lo usual es que en los países capitalistas se prefieran las caricaturas, cargar las tintas y hacer lo necesario para que el escarmiento quede claro. No faltan académicos que se pliegan a los intereses de los medios de comunicación masiva, cuando éstos en realidad deberían tomarse la molestia de indagar en serio y recurrir entonces de otro modo a lo que se investiga sobre tal o cual tema, por ejemplo...en la misma academia, lugar de debates y no de verdades que deben ser "reveladas" por algún experto por-favor-dime-lo-que-quiero-oír.

     Al lado de unos pocos rusos, como Yuri Zhukov, son investigadores occidentales, con frecuencia estadounidenses, en marcado contraste con los británicos, los que han logrado tumbar el mito genial de los "horrores del estalinismo" que, nótese bien, ha servido dentro de la misma izquierda para descalificar cualquier asomo de reclamo de socialismo. Están los casos de Grover Furr, John Archibald Getty o Robert Thurston, por ejemplo. El trabajo con archivos permitió establecer hace rato que las cifras de muertos atribuidas al periodo en que Stalin gobernó en la Unión Soviética son falsas y muy alejadas de la realidad. Simplemente no hay "millones" de por medio, pero difícilmente los "mega" e "híper" sensacionalistas medios de comunicación masiva dejarán de serlo. La gracia es hacer un retrato muy freak de lo sucedido en tiempos soviéticos para, desde luego, consolarse y consolar al público: vivimos en el mejor de los mundos posibles y "no hay alternativa". Se premiará a cualquiera que persista como disco rayado en este aparente "sentido".

     Se pueden establecer algunos hechos incontrovertibles. Ante todo, no toda persona objeto de "represión" lo es por motivos políticos, por lo que no debería politizarse la delincuencia. Nadie diría que las cárceles mexicanas o estadounidenses están repletas de "represaliados" (!) políticos. Como sea, cualquier gobierno que desafía a las potencias capitalistas, para bien o para mal (tómese como se quiera para facilitar las cosas), suele ser objeto de acosos serios: están en América Latina los casos de Cuba, Nicaragua y Venezuela, se tenga o no simpatía por ellos. Por los motivos que se quieran, no es raro que en medio de dichos acosos haya defecciones: a Hugo Chávez se le intentó dar un golpe de Estado armado, contra la vida de Fidel Castro se conspiró cientos de veces, Daniel Ortega se granjeó incluso la enemistad de su hermano Humberto (y la animadversión de varios antiguos comandantes sandinistas) y, si se quiere algo más ligero, en su época el militar panameño Manuel Antonio Noriega tuvo que aguantarse el golpe de Estado (fallido) de Moisés Giroldi y las defecciones tipo Roberto Díaz Herrera o José Isabel Blandón. Pongamos por caso que en los años '30 había descontento con Stalin en la Unión Soviética, por los motivos que se prefieran. Es legítimo pensar que más de uno quisiera pasar al acto para "tirar al tirano" (si se quiere poner las cosas así), al grado de aliarse con potencias interesadas en lo mismo para sus propios fines: la Alemania nazi, por ejemplo. En estas circunstancias, tampoco puede pensarse que todas las víctimas de la represión eran inocentes.

     Sobre todo en el año 1937, y en todo caso en una franja que va de parte de 1936 a parte de 1938, es completamente cierto que fueron enviados a trabajos forzados en el Gulag y eventualmente ejecutados muchos soviéticos inocentes. Atención, sí, inocentes.Es más: mucha de la gente que sufrió represión en esta etapa era fiel al régimen, por lo que parece tratarse de un terror absurdo y gratuito, lo que lo confirma como terror. Sucede al mismo tiempo que las conspiraciones "contra el tirano" eran probadamente reales. En el periodo mencionado, el encargado de esta represión fue Nikolai Yezhov, al frente del NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos). Lo que se ha podido probar, sin que nadie atine a un desmentido, fue que esta represión tuvo lugar a espaldas de Stalin, y con Yezhov, qué curioso, manteniendo contactos con el diplomático y militar alemán nazi Ernst Kostring (agregado militar en la Unión Soviética). Dados los planes que tenía la Alemania nazi para liquidar a la Unión Soviética, anunciados tempranamente por Hitler en Mein Kampf (Mi lucha), sería dudoso que el nazismo no buscara debilitar a los soviéticos bajo todas las formas en vísperas de la guerra, salvo que el nazismo no supiera hacer las cosas bien, y que no encontrara (otra vez, por los motivos que se prefieran) colaboradores en la Unión Soviética. Yezhov encontró cómo matar dos pájaros de un tiro: deshacerse de gente fiel a la Unión Soviética y a Stalin y, tratándose de inocentes, crear descontento o desconfianza hacia el mismo Stalin. Cuando lo que sucedía llegó a oídos de éste, ordenó parar inmediatamente, remplazó a Yezhov por Lavrenti Beria, las detenciones y ejecuciones se fueron a pique (se trata en todos los casos de hechos comprobables) y Yezhov, por lo demás bisexual y sodomita, fue ejecutado en 1940. Cualquiera que pueda está llamado a demostrar lo contrario y a establecer alguna versión de los hechos distinta que se sostenga, sin manoseos.

     Cualquier libro de texto occidental bien nacido era hasta hace poco capaz de afirmar que, en un tiempo récord, la política de Stalin convirtió a la Unión Soviética en una potencia, que en más de un aspecto sigue siendo (Rusia), sobre todo en lo científico-tecnológico y en lo militar. No se trata de idealizar nada, puesto que hubo años como el de 1937, ni de rehabilitar a nadie, ni de eximir al sovietismo de sus contradicciones. La derecha difícilmente se moverá de donde está, y la izquierda tomó hace rato el camino de declararse democrática a como dé lugar con tal de que "no la confundan". Tiene un precio negarse a reexaminar el pasado: no poder aprender de experiencias pasadas y andar moviéndose desde cero, la nada, tratando de "no repetir errores" sin saber a estas alturas ni de cuáles se trata. Pongamos un caso: ahí está Paco Ignacio Taibo II, director del mexicano Fondo de Cultura Económica, reivindicando trotskistas sin tener idea de que Trotski -ya está probado también- colaboró con los nazis. Nadie está obligado al culto a la personalidad de Stalin, pero no debe ser agradable encontrarse del lado del nazismo; es el caso también de quienes no consideran lo ocurrido a finales de los años '30 en la Unión Soviética más que a la luz del "terror del tirano", el "zar rojo" o cosas por el estilo. Para llegar a este estado de cosas hay que negar todo un contexto. Insistamos: hasta principios de los '80, ni los libros de texto de potencias capitalistas eran así de caricaturescos ni estaban muertos de miedo de ser tomados como partidarios de "gente fracasada".

     Igual es posible quedarse tranquilo a sabiendas de que la honestidad no ha desaparecido del todo, y que, sobre la base de intensos trabajos de archivo e historiográficos, es posible saber que quienes se equivocaron fueron los que siguieron al poder en todas sus volteretas y difícilmente podrían precisar qué rayos fue exactamente lo que se derrumbó en 1991. Los asuntos de "éxito" y "fracaso" son a la estadounidense y no aportan nada desde el punto de vista de la seriedad del debate, pero cualquiera tiene el derecho y la libertad de preferir vivir siendo estafado en permanencia, o estafando en permanencia. No es el caso de este blog.

 


 

 

jueves, 30 de septiembre de 2021

SÓLO HAY DE DOS SOPAS

 Lo que más nos importa son los derechos y las libertades, por lo que respetamos -porque somos muy respetuosos y tolerantes- tus preferencias: puedes optar por  Corea del Norte en lugar de helado de vainilla, siempre y cuando no dañes a nadie y no le impongas tus gustos a otros. Después de todo, cada quien es libre de hacer lo que mejor le plazca,

      No hay verdades absolutas, así que, por si te planteas hacer una elección o buscas cambiar el sistema o el régimen, consideramos que simplemente debes estar, como nosotros, oportuna y verazmente informado. Recuerda que ya Dostoievski los había retratado en Los demonios: quien te habla de cambiar las cosas suele ser, en el mejor de los casos, un demagogo o un populista que se cree tu redentor sin que, claro, jamás se lo hayas pedido. El, como todos los demás, seguramente no buscará más que su provecho muy propio y personal, así te ofrezca religiosamente la salvación y quién sabe qué otras patrañas más. En el mejor de los casos, dejará a tu país en la ruina y te descubrirás venezolano sin serlo, todo porque a alguien se le ocurrió hablar por tí y redimirte, como si no fuera en realidad tu asunto estrictamente personal, todo personal. Eres libre de hacer contigo lo que se te pegue la gana y tal vez debieras pensarlo un poco antes de que otros decidan por tí, coartándote tu libertad de elegir lo que más te convenga.

     Debes saber que todo intento de cambio, así sea mínimo, empieza según te lo hemos descrito, con el riesgo de que alguien se aproveche del poder que tú le des. Ojalá ésto fuera todo. Como se trata de gente sin escrúpulos, púedes acabar lejos de los derechos y las libertades: sí, en una dictadura, o incluso como en China, que es lo peor de lo peor, puesto que combina lo peor del capitalismo (la explotación) con lo peor del comunismo (la inexistencia de los derechos y las libertades). Seguramente no haga falta decírtelo, porque lo habrás escuchado: te arriesgas no nada más a estar en una Venezuela, sino a pasar escasez y penurias como los cubanos y los nicaraguenses, y a que te muelan a palos si intentas protestar. Tú lo sabes: primero dejan sin medicamentos a los pobres niños con cáncer, pero después dejan sin medicamentos a toda una isla y te apalean si protestas por este derecho elemental a la salud, la tuya y la de tus seres queridos.

     Seguramente también lo sabes: no es nada más cuestión de escasez, penuria y finalmente de reparto de la pobreza. Se empieza por perseguir la libertad de expresión y se acaba en la verdad absoluta, el dogma y la censura, cuando no en la brutal represión contra cualquier forma de disidencia, hasta el día en que no te quede más que leer la Pravda antes de usarla como papel higiénico, porque de éste no vas a encontrar en supermercados con los estantes vacíos y sin dicho papel, sin Pétalo, sin el pachoncito Regio o sin Cottonelle.

     No podrás decir lo que se te venga en gana. Recuérdalo: lo que empieza como dizque derecho de réplica se convertirá en atroz censura, y no podrás ni siquiera ejercer como verdadero científico, porque te acusarán de delincuencia organizada o, seguramente también lo sepas, se te estigmatizará como enemigo del pueblo. A lo sumo, únicamente se te permitirá ejercer el proletkult de Marx Arriaga o tendrás que seguir, como tuvo que hacerlo Trofim Lysenko, las instrucciones del líder sobre genética antineoliberal. 

     A fin de cuentas, como lo ha demostrado la Historia, no podrás ni siquiera refugiarte en una indiferencia tranquila. Lo que empieza en las fiscalías generales de la república desemboca en el terror, así que podrán ir a buscarte a tu domicilio, cualquier noche, en el momento más inesperado, para que al igual que millones de millones de compatriotas tengas que confesar bajo tortura que usaste el dinero para canapés y bocadillos. Una vez firmada tu confesión, oh Nikita, te espera el Gulag: tus familiares ni siquiera podrán preguntar por tí y en medio de este terror perderán la vida millones de millones de seres inocentes. No habrá quien te defienda, porque el Ingsoc no lo permitirá y muchos andarán distraídos tomando sus pastillas de soma en lo que, según ellos, será la llegada al porvenir radiante del Hombre Nuevo y la dictadura del proletariado.

      Toda la Alcaldía Benito Juárez sabe que perderás todos tus bienes: si eres campesino, pasarás por las peores hambrunas, como la del Holodomor, y si aún así sobrevives irás también al Gulag, mientras que si eres obrero tendrás encima a unos apparatchiks hablando en tu nombre en "Aló, presidente" o en "Las Mañaneras" mientras te las apañas para conseguir un mendrugo de pan y la Pravda del día. En esas hambrunas inclementes morirán miles de millones de personas, y lo más atroz es que todo se hará en tu nombre y supuestamente por el bien de gente ordinaria como tú, que algún día creyó en palabras y frases gastadas como "Juntos haremos Historia", "Sólo el pueblo puede salvar al pueblo" o "Sonríe, vamos a ganar".  La "honestidad valiente" del Querido Líder te parecerá al final del día otra mala pasada de la neolengua. Lo sabemos desde los jacobinos que quisieron cambiar hasta el calendario: Brumario, Mesidor, Termidor...

     Tú decides en plena libertad y bien informado. Tienes la libertad de elegir. Nosotros te ofrecemos los derechos y las libertades, que hagas lo que mejor te plazca, sin daños a nadie y sin imponer tus preferencias a los demás. Lo único que queremos es que puedas decidir con información oportuna y veraz, pero en última instancia, si se te ocurre cambiar algo, lo que sea, y olvidar cómo es la naturaleza humana desde la noche de los tiempos -es decir, carne que terminará pudriéndose entre los gusanos-, por tu bien queremos que sepas que incrementas tus posibilidades de acabar con un plomazo en la nuca en La Cabaña. De todos modos, es probable que tengas la edad suficiente para recordar lo mal que acaban todos estos experimentos con nuestra condición humana: este año se cumplen 30 años del pasado de una ilusión, de la caída de la Unión Soviética y de un triunfo arrollador y evidente de la democracia liberal y el libre mercado por sobre las quimeras de querer perfeccionar en algo, por mínimo que sea, a un ser humano pecador desde los tiempos de la Biblia. Lo último que quisiéramos es que vivieras engañado o, peor aún, estafado por charlatanes que creen saberlo todo y no se han percatado de que hace rato llegamos al fin de la Historia. Tal vez haya llegado el momento, tu momento: el de elegir, como lo hemos hecho nosotros, la pura y simple realidad, la evidencia, y no sueños de opio. Son 32 pesos nada más del puro papel higiénico, pero es Pétalo Max y muy rendidor.



      

miércoles, 29 de septiembre de 2021

MÉXICO: QUE ENCIERREN A ESE CHATO

 Lo que ocurre con el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), es inaudito.

     Se trata de alguien que, al decir de sus opositores, suele ubicarse fuera de la realidad. Así lo afirmaron muchos columnistas desde un principio, en particular cuando AMLO hizo a un lado los negocios del NAICM (Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México) en Texcoco. No es todo: como parte de esta desubicación del presidente, no ha faltado quien diga que lo que hace aquél es delirante y demencial, para citar textualmente. A cualquiera debiera sorprenderle que millones de mexicanos hayan votado, tal vez sin darse cuenta, por alguien ajeno a la realidad, delirante y demencial, si bien no parece haber la fórmula adecuada para destituir al jefe de Estado por lo que obviamente es incapacidad mental, y de las gruesas.

     AMLO es un ser inquietante. Se ha dedicado a perseguir un día sí y el otro también a unos periodistas que no hacen más que cumplir, en particular con su deber de no ser aplaudidores del poder. Es conocida la fobia del presidente mexicano a la crítica y conocida su intolerancia: sus conferencias "mañaneras" no hacen más que corroborarlo. Por si fuera poco, al decir de la oposición el presidente insulta, lo que vuelve a levantar serias dudas sobre su estado mental, y encima amenaza, lo que sugiere que es alguien peligroso. Estos rasgos se han manifestado en otro terreno: López Obrador odia la ciencia, por lo que la persigue, como acaba de hacerlo a través de "su" fiscal, Alejandro Gertz Manero, y encima le quita recursos a los científicos, que no buscan de ningún modo provecho propio, sino el más alto nivel para bien del país, que requiere de mucha innovación. Aunque denosta a los "conservadores", AMLO es en realidad el conservador por antonomasia.

     Andres Manuel López Obrador, hay que decirlo, ha dado muestras de no entender o, lo que es peor, de repudiar ese gran movimiento de avanzada que es el feminismo.

     No es todo. El tipo se rodea de amistades extrañas, desde el mandatario estadounidense Donald Trump hasta dictadores como el cubano Miguel Díaz-Canel, sin dejar de acercarse a "bolivarianos" como Nicolás Maduro y luego de haber asilado sin que se entienda bien por qué -y a qué costo- a quien fuera presidente de Bolivia, Evo Morales. AMLO, fuera de la realidad, no parece percatarse de que solapa con su silencio cómplice dictaduras como la nicaraguense de Daniel Ortega, faltándole a lo más granado de la política exterior mexicana, y en nombre de principios absolutos -siendo tan sencillo relativizarlos- y dogmas.

      En algo propio de quien se ha despedido de la realidad, López Obrador es un populista y un demagogo que a duras penas oculta que se quiere reelegir -según se lo dijo el escritor Mario Vargas Llosa al gran periodista Carlos Loret de Mola-, un ambicioso y sediento de poder, que no respeta por lo mismo los proverbiales equilibrios de la democracia mexicana, de todos conocidos. No faltaría mucho para constatar que AMLO es, desde luego, antidemocrático y que debe ser tratado como tal, con todo lo que ello implica, se entiende. López Obrador, a lo sumo, quiere retrotraer a un pujante y vibrante país a los tiempos del más rancio Partido Revolucionario Institucional (PRI), en alguna parte entre el "desarrollo estabilizador", Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, sin permitir el insoslayable paso a la "postmexicanidad".

      Ya sería más que suficiente si no fuera porque, en el aeropuerto en construcción de Santa Lucía, AMLO mandó colocar una torre de control que se pandea, como la Torre de Pisa, sin mencionar los desastres que provocará su Tren Maya: como aprendiz de dictador, ha hecho que el Tren llegue hasta las cercanías de su finca "La Chingada", aumentando la plusvalía de este lugar.

      Mientras la violencia está peor que nunca, López Obrador no ha tenido otras ocurrencias que las de ofrecer abrazos al crimen organizado, darle la mano a la mami de Joaquín El Chapo Guzmán y dejar libre al hijo de éste, Ovidio.

      De remate, el presidente mexicano se ha rodeado de gente corrupta, empezando con sus familiares: Pío, Felipa y Martinazo, para seguir con Manuel Bartlett, las cuentas en paraísos fiscales por parte de Gertz, las propiedades de Irma Eréndira o el patrimonio de Olga Sánchez Cordero.

     Lejos de la realidad, delirante, demencial, rodeado de familiares y políticos corruptos, autoritario, intolerante, demagogo, populista, antifeminista, opuesto a los grandes avances de la ciencia y a la sana libertad de expresión, amigo de dictatorzuelos tropicales contrarios a los derechos y las libertades, conservador, ambicioso, sediento de poder, capaz de ofrecerle abrazos al hijo de El Chapo, interesado en reelegirse, criptopriísta, pendenciero y rijoso, López Obrador, que ha alejado así a Mexiquito del Primer Mundo, debería estar sujeto a juicio por haber querido desterrar la corrupción del Estado mexicano. Después de todo, el laicismo nacionalista revolucionario no se inventó para nada ni menos aún para andar perdiendo el tiempo en sermones y en arranques ridiculos de ética: a ver, ¿si no agarramos ahorita, entonces cuándo?¿O en serio es tan iluso este tipo al grado de creer que vamos a comer rectitud y gozar con austeridad republicana? !Eso no deja para nada! Sólo para el Gulag...



     

domingo, 26 de septiembre de 2021

EL SALVADOR: CUANDO YA ES EL COLMO

 La temible dictadura salvadoreña de Nayib Bukele sigue dando de qué hablar: recientemente capturó a 200 pandilleros más, gracias a las mejoras en el Plan Control Territorial, de tal modo que el país centroamericano se encuentra en su nivel más bajo de homicidios en décadas, algo que, como es de esperar, lograrán muy pronto las ciudades estadounidenses bajo control Demócrata, como Chicago o Baltimore, por citar dos.

      La dictadura mencionada ha tomado en cuenta la conseja del mandatario estadounidense Barack Obama: "las elecciones tienen consecuencias", para poder sacar de un poder judicial "independiente" a quienes no hacían más que apoyar a dos partidos políticos y más señaladamente a uno, resolviendo a conveniencia de éste: la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), de extrema derecha, que estaba cerca de regalarle la inocencia al ex candidato presidencial Norman Quijano (gracias al removido juez Carlos Sánchez), quien luego de prometer regresar a El Salvador para dejar en claro su inocencia -cuando el poder judicial local lo favorecía- prefirió mejor abstenerse y huir. El señor fiscal Raúl Melara fue destituido por incumplir sus deberes para con el Estado y la sociedad para beneficiar en cambio intereses de grupúsculos de poder político y económico, contra lo que dicta el artículo 235 de la Constitución. Melara respondía muy en particular a ARENA. Este es el tipo de poder judicial independiente que siempre defendió Estados Unidos, según palabras literales de Jean Manes ("cuando ustedes tenían un fiscal independiente, apoyamos los casos contra la corrupción"), encargada de negocios estadounidense en el país centroamericano, y quien lamentó que Bukele se convierta en dictador con una celeridad mayor a la de Hugo Chávez en Venezuela. De acuerdo con la información disponible, lo que está ocurriendo bajo la dictadura de Bukele es horrendo, miserable y canallesco, aunque El Salvador no haya tenido en su historia moderna fiscales realmente independientes: el mismo diario digital El Faro lo sabe al haber hecho reportajes sobre los fiscales que buscaban indagar en tiempos de la guerra interna sobre los asesinatos de religiosos jesuitas, etcétera, llegando rapidísimo al silencio o la renuncia. Y para más señas, el mismo El Faro sabe a la perfección, puesto que ha hecho reportajes sobre el tema, qué grupos empresariales respaldan a Bukele (hay incluso un pequeña parte de la oligarquía: Kriete, Callejas, Salaverría, Dueñas, Regalado...) y cuáles han decidido hacerle la guerra. Por cierto: Quijano acostumbraba llegar a la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) para que don Miguel Angel Siman, presidente de la misma (es empresarial), le dijera "la mejor forma de elegir a los magistrados".

     La dictadura es parte de un proceso que para el año 2020 tenía a El Salvador entre los países del mundo con el mayor número de mujeres en cargos públicos (46,7%), por encima de una preclara democracia como la de Estados Unidos (41, 1 %). Como ocurre con todos los dictadores, Bukele ha decidido reparar cientos de escuelas que en gobiernos pasados quedaron al abandono: son ni más ni menos que 700, para mayor concreción. En cada escuela restaurada habrá por lo demás una clínica, tanto para estudiantes como para sus familiares. Se tiene prevista además la construcción de 400 escuelas en un periodo de tres años  dentro del plan Mi Nueva Escuela, con nuevos contenidos curriculares que impulsarán entre otras cosas el conocimiento de la cultura salvadoreña y la creación artística, velando por los infantes desde la primera infancia, como ocurre en todos los regímenes atroces de este tipo. Gabriela de Bukele, esposa del dictador, lanzó el programa "Nacer con cariño", que buscará que se asegure un proceso de preconcepción, embarazo y parto en el que las mujeres se sientan acompañadas y asesoradas con personal de salud, algo también característico de regímenes antidemocráticos.

     Junto con programas de infraestructura y al margen de lo que pueda suceder con la introducción de una criptomoneda, la dictadura, como es habitual, ha mantenido finanzas sanas, sin endeudarse, mediante una diferencia con gobiernos pasados: en éstos el dinero para programas institucionales desaparecía en partidas secretas para compra de lealtades y para ciertos bolsillos, por lo que resultaba que "no había dinero" para atender problemas sociales y por ende había que pedir prestado o recurrir a títulos de valores. En la dictadura de Bukele se busca evitar ese tan democrático procedimiento, que sin duda dejaba entre algunos, tal vez no tan pocos, una profunda sensación de justicia y agradecimiento, así hubiera una deuda pública del 70 % de la producción nacional y cero oportunidades para quienes no le "entraran".

     Frente a un ejemplo de checks and balances, Estados Unidos, que lo ha sancionado, Bukele no ha tenido más recurso que el típicamente dictatorial, recurriendo a frases trilladas como "no somos 'patio trasero' de nadie", siendo que el ya aludido Quijano, en cambio, sabía dejarse de ideología y vender el voto salvadoreño en Naciones Unidas. Afortunadamente, como lo mostraron algunas protestas callejeras recientes que nadie reprimió, el pueblo salvadoreño, consciente de sus derechos y libertades y merecedor de una gobernanza más acorde con la globalización, los mercados y el mundo en el que vivimos y la realidad de la que no podemos sustraernos, ha comenzado a despertar y a repudiar con toda su fuerza los atropellos descritos del dictador Bukele. La protesta se ha extendido y cunde por doquier, en particular en la Iglesia, las sectas, la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y familias de reconocido prestigio y excelencia como...Siman, Meza, Poma, Esserski y otras no desvinculadas de los medios de comunicación, un baluarte democrático, como es bien sabido. El gobierno estadounidense del Demócrata Joseph Biden, que no puede tolerar estas afrentas dictatoriales a la democracia, ha optado por retirarle la ayuda al gobierno salvadoreño para entregársela a la sociedad civil, que sin duda sabrá hacer un buen uso de esta generosidad. Es inentendible, en estas circunstancias, que el movimiento sindical (STISSS) le haya dado su respaldo al dictador. 

     No podía faltar el ridículo que haría que Marx se revuelva en su tumba: El Salvador ha tenido uno de los mejores manejos de la epidemia de la Covid -19, con reconocimiento internacional, yendo dictatorialmentre contra La Ciencia y ofreciendo a la población paquetes de ayuda con ivermectina, vitamina D3, zinc y vitamina C, lo que seguramente haga que el número de contagiados sea 100 veces mayor a lo que dice el oficialismo, sobre todo después de las horrendas imágenes que todos hemos visto de las calles de San Salvador, dignas de un Gulag.

Los dejamos con estas imágenes de Bukele en Naciones Unidas: cualquiera que lo oiga (da click en el botón de reproducción) se dará cuenta de que, creyéndose el redentor y ofreciéndonos la salvación a todos, este señor es capaz de convertir, si lo dejan, al planeta entero en una nueva Venezuela donde todos seremos perseguidos tarde o temprano y tendremos que ver conculcados nuestros derechos y nuestras libertades. Ay no.




sábado, 25 de septiembre de 2021

MÉXICO: EL DIÁLOGO DE SORDOS

 El fiscal general de México, el no muy útil Alejandro Gertz Manero, buscó en estos días abrir una causa contra 31 "científicos" -ya se verá el porqué del entrecomillado- acusados, palabras más, palabras menos, de utilizar dinero del erario para darse la buena vida: viajes, restaurantes de lujo, chóferes, celulares, etcétera...No queda clara la reacción escandalizada, salvo por la gravedad de las acusaciones de Gertz, que llegó hasta "delincuencia organizada": no en todos, pero sí de manera bastante generalizada es común entre académicos de la universidad pública el uso del erario para beneficios particulares, que no tienen mucho que ver con la profesión, y sí en cambio con una carrera desenfrenada por el estatus.

     Lo de los 31 "científicos" es un decir puesto que, en este grupo, la mayoría son funcionarios, más que académicos propiamente dichos. Lo simpático fue la reacción de una parte de los científicos o académicos mexicanos, que se enfadaron como si se les estuviera persiguiendo por científicos -es decir: por su formación profesional- y no por mal uso de recursos públicos. En este caso, sería imposible que un académico se comporte como delincuente, puesto que es académico. Impecable, para todos los que se lo quieran creer, más en el curso de una epidemia que ha dejado muy mal parada a la ciencia, incluso en el mundo desarrollado. 

     En el caso de México, desde el principio del actual sexenio se tuvo conocimiento de desvíos de recursos públicos en operaciones dudosas para beneficiar a empresas transnacionales (como Intel, Monsanto, Cummins y Volkswagen...) y nacionales (grupo Alfa, o se puede preguntar también por el Centro Lavín...) que no tuvieron que rendir cuentas de un solo peso ni garantizar innovación alguna. Mientras el gasto en México crecía en la materia, los resultados en innovación científica y tecnológica caían en el ranking mundial  Y en algunos casos, los gastos de operación quintuplicaban los destinados a la investigación en ciencia y tecnología.Uno de los enterados, John Mill Ackerman Rose, estuvo cerca de revelar los pormenores del asunto, pero fue llamado al silencio, y no pareciera que exactamente por el lópezobradorismo. Por lo demás, lo simpático del caso es que el mismo Ackerman Rose, un pésimo académico (a juzgar al menos por su libro El mito de la transición democrática), se dedica a cuenta del erario universitario y otros al activismo y se da el lujo del nepotismo sin ser importunado, porque resulta que a la universidad pública, como siempre, le importan más los "equilibrios políticos" -entre grupos de poder- que los méritos académicos, cosa de la que el gran crítico Guillermo Sheridan no ha querido percatarse (la corrupción de la pareja Ackerman-Sandoval comenzó bastante antes de 2018). Además, la pareja lleva años con un tren de vida que, sin ser ilegal, no debiera ser el de universitarios, pero dista mucho de ser el único, al menos en el mundo de la investigación. La forma en que Ackerman se hizo de ciertos reconocimientos no deja de ser dudosa, pero este tipo de casos abundan. La universidad pública, y hasta hace poco otras instancias científicas, no reconocen en México la labor académica, sino la prestación de servicios políticos, que es por lo demás lo que Ackerman sigue haciendo, aprovechando para el protagonismo personal desvergonzado.

      Es desde luego falso, contra lo que dice el científico (biólogo) Antonio Lazcano, quien habla de clases que no daba, que el mundo científico mexicano esté viviendo "bajo el terror" y como "en las peores épocas del estalinismo", palabras cuyo sentido desconoce aquél, pero que desde luego permiten hacerse el interesante y obtener rating, porque es dinamita sensacionalista para ignorantes. Como ocurre en el periodismo, nadie ha sido amenazado de nada en la academia y no todo puede reducirse a un asunto de recursos (que tampoco han sufrido mermas graves), porque llegan a dar cierta lástima académicos incapaces de moverse para otra cosa que no sea pedir más y más recursos, además de hacer un uso dudoso del erario. No son pocos los investigadores de la universidad pública cuyo modo de vida, mientras se la pasan pidiendo más y más, poco tiene que ver con lo que debiera ser la vida modesta de un universitario. Tampoco son "La Comunidad Científica": unos 400 académicos de distintas instituciones se han pronunciado por parar las prácticas de corrupción en el mundo de la investigación.

       Tiene sin suda razón el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador cuando afirma: "los grados académicos no son sinónimo de cultura; se pueden tener altos grados académicos  y no tener sensibilidad en lo social, en lo humano y no poseer valores culturales". Es completamente cierto y, si bien hay excepciones, el mundo universitario, entre investigadores pero también entre profesores, llega a ser de lo más mezquino y humanamente pobre, sin que falten las conductas delictivas en las relaciones interpersonales. Se puede igualmente ser miembro de una Junta de Gobierno sin saber escribir un párrafo, por ejemplo. La regla, desde hace algunas décadas, es el fraude, y puede ejemplificarse igual con lópezobradoristas y ex rectores: Enrique Dussel, de 86 años, presume en su cuenta de Twitter de haber escrito 60 libros y 400 artículos. Lo anterior supone que haya empezado a escribir antes de los 26 años, o que en todo caso haya hecho un libro por año, lo que es imposible, al menos seriamente. Va al ritmo de un Mauricio Beuchot, filósofo nacido en 1950 y con por lo menos 43 libros en su haber, lo que se antoja difícil y sugiere que hace cualquier cosa a un ritmo realmente muy vertiginoso. Igual se puede hacer mención de las mil y un formas de maquillar estadísticas entre los funcionarios de la universidad pública. Ni siquiera es propio del subdesarrollo, no vaya a creerse que en otros países hay un gran respeto por La Ciencia. Es cosa de la creciente intromisión del sector privado en ámbitos que no le competen y sin que haya prueba definitiva de que dicho sector es en algunos rubros más eficaz que el sector público.

       La oposición al gobierno de López Obrador practica las mejores artes de cierta burguesía y de lo que Carlos Fuentes retratara alguna vez en una de sus pocas obras de calidad, Las buenas conciencias:

      -¿Me puedes devolver los 100 pesos que te presté y que quedaste en darme el lunes?

      Respuesta: -!Te recuerdo que estás hablando con un Ph.D!

       -Entiendo, pero ¿me puedes devolver los 100 pesos que te presté y que quedaste en darme el lunes?

      Respuesta: -¿Pero con quién te crees que estás hablando?¿Y en ese tono? !Te desconozco!!Eres absoluta y totalmente antidemocrático!!Dictador!¿Y encima quieres que estemos como en Venezuela?

     Desde luego, los grandes indignados no han logrado explicar en ningún momento, ni se lo han propuesto, cómo puede haber un desequilibrio de 5 a 1 entre gastos de operación (para celulares, chóferes, restaurantes de lujo, viajes...) y recursos para innovación, nula rendición de cuentas de empresas transnacionales y nacionales (nula al grado del cero...) y temas por el estilo. Aquí va el fin de la historia con la oposición mexicana, sin exculpar a los portavoces del lópezobradorismo:

     -No, simplemente quisiera que me devolvieras los 100 pe...

     -!Es inaudito!¿En verdad crees que me vas a dar lecciones de moral?!No me hagas reír!

En la foto, una toma de una ciudad universitaria mexicana (foto: cortesía de Antonio Lazcano)




     


miércoles, 22 de septiembre de 2021

RUSIA: MIEDO Y PACTOS ROTOS

 


Las últimas elecciones parlamentarias rusas mostraron una notoria tendencia a la baja de las preferencias por el oficialista Rusia Unida y el alza de votos para el Partido Comunista de la Federación Rusa, la única oposición fuerte al "putinismo".

     El mandatario ruso Vladimir Putin, que no es miembro de Rusia Unida, no se movió a favor de un desplazado ex primer ministro y ex presidente Dmitri Medvedev. En cambio, se postularon el ministro de Defensa, Serguei Shoigú (el segundo hombre más popular de Rusia), y el de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, ambos con muy buenos resultados al haber conseguido en sus puestos que la Federación Rusa se hiciera valer, y con firmeza, frente a sus enemigos, que llegaron a pensar incluso en fabricar la implosión de Rusia. Shoigú y Lavrov (foto, arriba) han sido por lo demás bien valorados por los comunistas rusos.

     Al mismo tiempo, Rusia volvió a mostrar que mantiene una combinación inusual de sovietismo (en el anhelo de paz y su proyección universal) y de un anticomunismo que en algunos, sobre todo en los medios de comunicación locales, está a prueba de todo, incluyendo evidencias. Así, además de practicar irregularidades, se le prohibió al partido comunista (entre 20 % y 25 % de los votos, contra Rusia Unida con entre 45 % y 50 %) postular a su ex candidato a la presidencia, Pavel Grudinin, junto a Guennadi Ziuganov y la cosmonauta Svetlana Savitskaya. Las cosas con Grudinin se manejaron de la peor manera: se utilizó a su ex esposa (parte de Rusia Unida) y su hijo para hacerles "cantar" que el candidato tenía cuentas en el exterior, lo que el mismo Grudinin demostró que era falso, sin que el dato importara mucho a los jueces electorales. Grudinin, empresario de la fresa exitoso, y alguna vez partidario de Putin, fue traicionado por sus familiares en una maniobra sucia del putinismo y la Comisión Central Electoral. Grudinin declaró que es repugnante envolver a mujeres e hijos en este tipo de cosas. El Kremlin negó cualquier persecusión política, pero la maniobra no deja de recordar las usadas por los medios de comunicación masiva contra el candidato comunista en las últimas elecciones presidenciales, cuando fue acusado de lo mismo. Grudinin dió explicaciones claras sobre su relación extinta con la empresa Bontro (la actual Bontro Ltd. basada en Belice es otra cosa). Los abogados que tomaron partido por la ex esposa de Grudinin son antiguos defensores de Medvedev. Se rompió con la actitud oficial el pacto no escrito de no impedir a los comunistas elegir a los candidatos y mucho menos "criminalizarlos". Lo cierto es que Rusia Unida debería mejor atender las recomendaciones de Putin para mejorar la calidad de vida de los rusos, lo que no sucede y explica los cambios en las tendencias de los votos, además de la voluntad de ir contra el popular Grudinin.

     No estaría mal detenerse de vez en cuando a ver cuán dura es la vida interna en países como Rusia y China, pese a su sovietismo en política exterior. Después de todo, en China también hay una fuerte división entre los partidarios de mantener la alianza con millonarios y corruptos y los que preferirían enderezar más el rumbo. Ni los chinos tienen mayor "modelo social" que exportar desde que están en la carrera por el dinero, al igual que muchos rusos, sobre todo en las grandes ciudades. Al mismo tiempo, en un caso como el de Rusia el país está obligado a cuidarse de provocadores como el opositor Alexei Navalny. Pero esta vez el Kremlin, si metió la mano, llegó muy lejos y es de suponer que no es nada más con los oligarcas con quienes mantendrá pactos de "no intromisión mutua". (fotos: Grudinin y Savitskaya).




domingo, 19 de septiembre de 2021

EL QUE MANDA VIVE ARRIBA

 Gran parte de la izquierda "progresista" actual creció a la sombra de la descalificación sutil del marxismo, que no es reivindicado y ha sido remplazado casi siempre, aunque haya excepciones, por la simple idea de "redistribuir" sin tocar ni por asomo las condiciones de producción. Es la izquierda que comenzó a nombre del "antidogmatismo", a partir de la segunda posguerra, y que incluso llegó a alegrarse por la caída de la Unión Soviética, en 1991, creyendo que el enemigo ya no podría recurrir al anticomunismo, aunque lo sigue haciendo. Acusar de "dogmático" o de "ortodoxo" llegó a ser una forma de descalificar a quienes se mantuvieran leales a ciertos principios y convicciones, por ser considerados universales y no por ser una "excepción a la regla". Así se empezó a tirar el universalismo por la borda, y ahora no hay modo de convocar en torno a una de las actividades más universales, el trabajo. Cabe hacer notar que no lo hace China.

     Casi al mismo tiempo, y omitiendo los orígenes siniestros del caso, empezó una embestida, reforzada por los sesentaiocheros, contra un mal definido "cartesianismo", pero repleto de estereotipos, bien recogidos en el Sur, sobre la gente "fría", "racional", "mental" y cosas por el estilo. Fue también una forma de descalificar argumentaciones y cerrarle la puerta al diálogo, pero además de negar otra dimensión también universal del Hombre: el pensar con conceptos y hacer juicios, a diferencia de los animales que según la especie tienden a responder igual al mismo estímulo. Bueno: no se puede hablar con gente "dogmática", ni "ortodoxa", ni "cartesiana", ni "mental", ni "fría", ni "racional" que encima niega "otros saberes", seguramente que los animales incluidos.

     En este orden de cosas, no está de más recordar que se hizo de lado todo análisis de la experiencia socialista, para bien y para mal, con lo que se quiso en buena medida empezar desde cero y sin tener nada que transmitir. Como ésto se acompañó de un fuerte anti-intelectualismo, se dejó de lado todo esfuerzo teórico. Es notoria la ignorancia de muchos líderes "progresistas" latinoamericanos, salvo en los casos del ex mandatario ecuatoriano Rafael Correa y el ex vicepresidente boliviano Alvaro García Linera. Detrás de la retórica, el venezolano Nicolás Maduro, el cubano Miguel Díaz-Canel, el mismísimo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el argentino Alberto Fernández o el mexicano Andrés Manuel López Obrador no parecen preocupados por el hecho de que exhiben una ignorancia pavorosa, del tamaño de la de una oposición de derecha carente de conocimientos. Fernández ya empezó a pagar el precio y Lula tuvo el suyo. Díaz-Canel no puede ni comprarse una cajetilla de cigarrillos sin citar al Comandante en Jefe, ya extinto, entre gente que seguramente esté al mismo tiempo dispuesta a negar el "culto a la personalidad". Maduro distribuye "libros y libras" mientras el gobierno bolivariano venezolano premia cosas muy dudosas con su Premio Libertador al Pensamiento Crítico, y López Obrador muestra a quien quiera verlo que hay temas de los que no sabe gran cosa: como soñar no cuesta nada, menos con el canciller y presidenciable Marcelo Ebrard, se puede "pedir lo imposible", es decir, el equivalente de la Unión Europea pero entre los países de América Latina y el Caribe y Estados Unidos y Canadá, en lo que parece desaforada vocación de Estado Libre Asociado. ¿Es para que se le imponga a algún país latinoamericano o caribeño -qué tal Haití- lo que se le impuso a Grecia, por ejemplo, o para que se nos dicte |como a Hungría y Polonia, o para no tener ya ningún margen de autonomía, como le ocurre entre otros a Francia a un precio carísimo?¿Es para que algún estadounidense haga las veces de Angela Merkel? Seguramente no. Hace mucho tiempo existió el patrón oro-dólar: había que "dar el cambio" de lo que se decía o, de otro modo, lo que se decía valía lo que pesaba en oro. Ahora no se sopesa nada, más allá de cierta conveniencia y de la costumbre, y, como en la derecha, cualquiera es libre de decir lo que le plazca, sin ninguna consecuencia, mientras no imponga sus preferencias y no dañe a nadie. El mal llamado "neoliberalismo" ha logrado calar mucho más de lo que se cree. Lo que comenzó como deshacerse de los comunistas y los cartesianos puede dirigirse hacia deshacerse, sin darse cuenta, de la capacidad para pensar y la tendencia a dar respuestas estereotipadas a ciertos estímulos

     A la larga, es también una bochornosa incapacidad para salir de la retórica, da igual si democrática con "los derechos y las libertades", si con Martí y Fidel o con Bolívar por delante: es retórica y burla para quien, siendo de pueblo e incluso "cantinfleando" ("CELAC hoy día debe concretar un hecho concreto", en referencia a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), asevera (se trata del presidente peruano Pedro Castillo): "hemos hecho grandes discursos y es tiempo de pasar a la acción". ¿Alguna repercusión, pese a que Castillo clamó casi a gritos por concretar? Cero, con todo y sus errores, la gente de pueblo no es muy bienvenida que digamos.

     Es probable que la pifia propuesta por López Obrador en la CELAC haya tenido su origen en la cancillería mexicana, como podría demostrarlo una entrevista con Ebrard, quien en el pasado engalanó la Secretaría de Relaciones Exteriores con la presencia del "maestro de la palabra", el poeta nicaraguense Ernesto Cardenal, y con el payador uruguayo José Mujica. Ebrard adora lo que cree que es cultura y que no tiene por su origen en los negocios : la Línea 12 del Metro capitalino mexicano se había lucido en su momento con vagones de nombre "Elena Poniatowska" o "Carlos Fuentes", que seguramente dicen mucho a los habitantes de Tláhuac, etcétera. Contra lo que decía Bertolt Brecht (en realidad es de Martin Niemoller, por lo demás), no es necesario que algún día vengan por nosotros, después de haber ido por los otros sin que dijéramos nada. La izquierda fue por sí misma a deshacerse de sí misma sin decir mayor cosa de sí misma: ahora puede prometer desde que "otro mundo es posible" hasta la unidad con Estados Unidos sin reparar siquiera en que hay un problema en estas formas de hablar. Tal vez sea mejor el mudo Castillo: contra lo que cree The Washington Post, no fue electo para rendir cuentas a los medios de comunicación, sino al pueblo. Ya bastante lo marearon para tratar de inculcarle que gobierna el Perú para cumplir con la Agenda 2030 de Naciones Unidas. En resumidas cuentas, luego de una renuncia tras otra, cabría saber qué le queda de criterio propio a la izquierda, incluyendo a más de un partido comunista, y qué de diferencia con el "centro" Demócrata que no es, desde luego, ni dogmático ni eurocentrista, sino lo más flexible que pueda existir para el gran capital y su necesidad de aparecer como el que dirige el cambio e incluso hace las "revoluciones". (foto: Pedro Castillo mirando de frente).



AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...