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jueves, 30 de septiembre de 2021

SÓLO HAY DE DOS SOPAS

 Lo que más nos importa son los derechos y las libertades, por lo que respetamos -porque somos muy respetuosos y tolerantes- tus preferencias: puedes optar por  Corea del Norte en lugar de helado de vainilla, siempre y cuando no dañes a nadie y no le impongas tus gustos a otros. Después de todo, cada quien es libre de hacer lo que mejor le plazca,

      No hay verdades absolutas, así que, por si te planteas hacer una elección o buscas cambiar el sistema o el régimen, consideramos que simplemente debes estar, como nosotros, oportuna y verazmente informado. Recuerda que ya Dostoievski los había retratado en Los demonios: quien te habla de cambiar las cosas suele ser, en el mejor de los casos, un demagogo o un populista que se cree tu redentor sin que, claro, jamás se lo hayas pedido. El, como todos los demás, seguramente no buscará más que su provecho muy propio y personal, así te ofrezca religiosamente la salvación y quién sabe qué otras patrañas más. En el mejor de los casos, dejará a tu país en la ruina y te descubrirás venezolano sin serlo, todo porque a alguien se le ocurrió hablar por tí y redimirte, como si no fuera en realidad tu asunto estrictamente personal, todo personal. Eres libre de hacer contigo lo que se te pegue la gana y tal vez debieras pensarlo un poco antes de que otros decidan por tí, coartándote tu libertad de elegir lo que más te convenga.

     Debes saber que todo intento de cambio, así sea mínimo, empieza según te lo hemos descrito, con el riesgo de que alguien se aproveche del poder que tú le des. Ojalá ésto fuera todo. Como se trata de gente sin escrúpulos, púedes acabar lejos de los derechos y las libertades: sí, en una dictadura, o incluso como en China, que es lo peor de lo peor, puesto que combina lo peor del capitalismo (la explotación) con lo peor del comunismo (la inexistencia de los derechos y las libertades). Seguramente no haga falta decírtelo, porque lo habrás escuchado: te arriesgas no nada más a estar en una Venezuela, sino a pasar escasez y penurias como los cubanos y los nicaraguenses, y a que te muelan a palos si intentas protestar. Tú lo sabes: primero dejan sin medicamentos a los pobres niños con cáncer, pero después dejan sin medicamentos a toda una isla y te apalean si protestas por este derecho elemental a la salud, la tuya y la de tus seres queridos.

     Seguramente también lo sabes: no es nada más cuestión de escasez, penuria y finalmente de reparto de la pobreza. Se empieza por perseguir la libertad de expresión y se acaba en la verdad absoluta, el dogma y la censura, cuando no en la brutal represión contra cualquier forma de disidencia, hasta el día en que no te quede más que leer la Pravda antes de usarla como papel higiénico, porque de éste no vas a encontrar en supermercados con los estantes vacíos y sin dicho papel, sin Pétalo, sin el pachoncito Regio o sin Cottonelle.

     No podrás decir lo que se te venga en gana. Recuérdalo: lo que empieza como dizque derecho de réplica se convertirá en atroz censura, y no podrás ni siquiera ejercer como verdadero científico, porque te acusarán de delincuencia organizada o, seguramente también lo sepas, se te estigmatizará como enemigo del pueblo. A lo sumo, únicamente se te permitirá ejercer el proletkult de Marx Arriaga o tendrás que seguir, como tuvo que hacerlo Trofim Lysenko, las instrucciones del líder sobre genética antineoliberal. 

     A fin de cuentas, como lo ha demostrado la Historia, no podrás ni siquiera refugiarte en una indiferencia tranquila. Lo que empieza en las fiscalías generales de la república desemboca en el terror, así que podrán ir a buscarte a tu domicilio, cualquier noche, en el momento más inesperado, para que al igual que millones de millones de compatriotas tengas que confesar bajo tortura que usaste el dinero para canapés y bocadillos. Una vez firmada tu confesión, oh Nikita, te espera el Gulag: tus familiares ni siquiera podrán preguntar por tí y en medio de este terror perderán la vida millones de millones de seres inocentes. No habrá quien te defienda, porque el Ingsoc no lo permitirá y muchos andarán distraídos tomando sus pastillas de soma en lo que, según ellos, será la llegada al porvenir radiante del Hombre Nuevo y la dictadura del proletariado.

      Toda la Alcaldía Benito Juárez sabe que perderás todos tus bienes: si eres campesino, pasarás por las peores hambrunas, como la del Holodomor, y si aún así sobrevives irás también al Gulag, mientras que si eres obrero tendrás encima a unos apparatchiks hablando en tu nombre en "Aló, presidente" o en "Las Mañaneras" mientras te las apañas para conseguir un mendrugo de pan y la Pravda del día. En esas hambrunas inclementes morirán miles de millones de personas, y lo más atroz es que todo se hará en tu nombre y supuestamente por el bien de gente ordinaria como tú, que algún día creyó en palabras y frases gastadas como "Juntos haremos Historia", "Sólo el pueblo puede salvar al pueblo" o "Sonríe, vamos a ganar".  La "honestidad valiente" del Querido Líder te parecerá al final del día otra mala pasada de la neolengua. Lo sabemos desde los jacobinos que quisieron cambiar hasta el calendario: Brumario, Mesidor, Termidor...

     Tú decides en plena libertad y bien informado. Tienes la libertad de elegir. Nosotros te ofrecemos los derechos y las libertades, que hagas lo que mejor te plazca, sin daños a nadie y sin imponer tus preferencias a los demás. Lo único que queremos es que puedas decidir con información oportuna y veraz, pero en última instancia, si se te ocurre cambiar algo, lo que sea, y olvidar cómo es la naturaleza humana desde la noche de los tiempos -es decir, carne que terminará pudriéndose entre los gusanos-, por tu bien queremos que sepas que incrementas tus posibilidades de acabar con un plomazo en la nuca en La Cabaña. De todos modos, es probable que tengas la edad suficiente para recordar lo mal que acaban todos estos experimentos con nuestra condición humana: este año se cumplen 30 años del pasado de una ilusión, de la caída de la Unión Soviética y de un triunfo arrollador y evidente de la democracia liberal y el libre mercado por sobre las quimeras de querer perfeccionar en algo, por mínimo que sea, a un ser humano pecador desde los tiempos de la Biblia. Lo último que quisiéramos es que vivieras engañado o, peor aún, estafado por charlatanes que creen saberlo todo y no se han percatado de que hace rato llegamos al fin de la Historia. Tal vez haya llegado el momento, tu momento: el de elegir, como lo hemos hecho nosotros, la pura y simple realidad, la evidencia, y no sueños de opio. Son 32 pesos nada más del puro papel higiénico, pero es Pétalo Max y muy rendidor.



      

miércoles, 29 de septiembre de 2021

MÉXICO: QUE ENCIERREN A ESE CHATO

 Lo que ocurre con el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), es inaudito.

     Se trata de alguien que, al decir de sus opositores, suele ubicarse fuera de la realidad. Así lo afirmaron muchos columnistas desde un principio, en particular cuando AMLO hizo a un lado los negocios del NAICM (Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México) en Texcoco. No es todo: como parte de esta desubicación del presidente, no ha faltado quien diga que lo que hace aquél es delirante y demencial, para citar textualmente. A cualquiera debiera sorprenderle que millones de mexicanos hayan votado, tal vez sin darse cuenta, por alguien ajeno a la realidad, delirante y demencial, si bien no parece haber la fórmula adecuada para destituir al jefe de Estado por lo que obviamente es incapacidad mental, y de las gruesas.

     AMLO es un ser inquietante. Se ha dedicado a perseguir un día sí y el otro también a unos periodistas que no hacen más que cumplir, en particular con su deber de no ser aplaudidores del poder. Es conocida la fobia del presidente mexicano a la crítica y conocida su intolerancia: sus conferencias "mañaneras" no hacen más que corroborarlo. Por si fuera poco, al decir de la oposición el presidente insulta, lo que vuelve a levantar serias dudas sobre su estado mental, y encima amenaza, lo que sugiere que es alguien peligroso. Estos rasgos se han manifestado en otro terreno: López Obrador odia la ciencia, por lo que la persigue, como acaba de hacerlo a través de "su" fiscal, Alejandro Gertz Manero, y encima le quita recursos a los científicos, que no buscan de ningún modo provecho propio, sino el más alto nivel para bien del país, que requiere de mucha innovación. Aunque denosta a los "conservadores", AMLO es en realidad el conservador por antonomasia.

     Andres Manuel López Obrador, hay que decirlo, ha dado muestras de no entender o, lo que es peor, de repudiar ese gran movimiento de avanzada que es el feminismo.

     No es todo. El tipo se rodea de amistades extrañas, desde el mandatario estadounidense Donald Trump hasta dictadores como el cubano Miguel Díaz-Canel, sin dejar de acercarse a "bolivarianos" como Nicolás Maduro y luego de haber asilado sin que se entienda bien por qué -y a qué costo- a quien fuera presidente de Bolivia, Evo Morales. AMLO, fuera de la realidad, no parece percatarse de que solapa con su silencio cómplice dictaduras como la nicaraguense de Daniel Ortega, faltándole a lo más granado de la política exterior mexicana, y en nombre de principios absolutos -siendo tan sencillo relativizarlos- y dogmas.

      En algo propio de quien se ha despedido de la realidad, López Obrador es un populista y un demagogo que a duras penas oculta que se quiere reelegir -según se lo dijo el escritor Mario Vargas Llosa al gran periodista Carlos Loret de Mola-, un ambicioso y sediento de poder, que no respeta por lo mismo los proverbiales equilibrios de la democracia mexicana, de todos conocidos. No faltaría mucho para constatar que AMLO es, desde luego, antidemocrático y que debe ser tratado como tal, con todo lo que ello implica, se entiende. López Obrador, a lo sumo, quiere retrotraer a un pujante y vibrante país a los tiempos del más rancio Partido Revolucionario Institucional (PRI), en alguna parte entre el "desarrollo estabilizador", Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, sin permitir el insoslayable paso a la "postmexicanidad".

      Ya sería más que suficiente si no fuera porque, en el aeropuerto en construcción de Santa Lucía, AMLO mandó colocar una torre de control que se pandea, como la Torre de Pisa, sin mencionar los desastres que provocará su Tren Maya: como aprendiz de dictador, ha hecho que el Tren llegue hasta las cercanías de su finca "La Chingada", aumentando la plusvalía de este lugar.

      Mientras la violencia está peor que nunca, López Obrador no ha tenido otras ocurrencias que las de ofrecer abrazos al crimen organizado, darle la mano a la mami de Joaquín El Chapo Guzmán y dejar libre al hijo de éste, Ovidio.

      De remate, el presidente mexicano se ha rodeado de gente corrupta, empezando con sus familiares: Pío, Felipa y Martinazo, para seguir con Manuel Bartlett, las cuentas en paraísos fiscales por parte de Gertz, las propiedades de Irma Eréndira o el patrimonio de Olga Sánchez Cordero.

     Lejos de la realidad, delirante, demencial, rodeado de familiares y políticos corruptos, autoritario, intolerante, demagogo, populista, antifeminista, opuesto a los grandes avances de la ciencia y a la sana libertad de expresión, amigo de dictatorzuelos tropicales contrarios a los derechos y las libertades, conservador, ambicioso, sediento de poder, capaz de ofrecerle abrazos al hijo de El Chapo, interesado en reelegirse, criptopriísta, pendenciero y rijoso, López Obrador, que ha alejado así a Mexiquito del Primer Mundo, debería estar sujeto a juicio por haber querido desterrar la corrupción del Estado mexicano. Después de todo, el laicismo nacionalista revolucionario no se inventó para nada ni menos aún para andar perdiendo el tiempo en sermones y en arranques ridiculos de ética: a ver, ¿si no agarramos ahorita, entonces cuándo?¿O en serio es tan iluso este tipo al grado de creer que vamos a comer rectitud y gozar con austeridad republicana? !Eso no deja para nada! Sólo para el Gulag...



     

domingo, 26 de septiembre de 2021

EL SALVADOR: CUANDO YA ES EL COLMO

 La temible dictadura salvadoreña de Nayib Bukele sigue dando de qué hablar: recientemente capturó a 200 pandilleros más, gracias a las mejoras en el Plan Control Territorial, de tal modo que el país centroamericano se encuentra en su nivel más bajo de homicidios en décadas, algo que, como es de esperar, lograrán muy pronto las ciudades estadounidenses bajo control Demócrata, como Chicago o Baltimore, por citar dos.

      La dictadura mencionada ha tomado en cuenta la conseja del mandatario estadounidense Barack Obama: "las elecciones tienen consecuencias", para poder sacar de un poder judicial "independiente" a quienes no hacían más que apoyar a dos partidos políticos y más señaladamente a uno, resolviendo a conveniencia de éste: la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), de extrema derecha, que estaba cerca de regalarle la inocencia al ex candidato presidencial Norman Quijano (gracias al removido juez Carlos Sánchez), quien luego de prometer regresar a El Salvador para dejar en claro su inocencia -cuando el poder judicial local lo favorecía- prefirió mejor abstenerse y huir. El señor fiscal Raúl Melara fue destituido por incumplir sus deberes para con el Estado y la sociedad para beneficiar en cambio intereses de grupúsculos de poder político y económico, contra lo que dicta el artículo 235 de la Constitución. Melara respondía muy en particular a ARENA. Este es el tipo de poder judicial independiente que siempre defendió Estados Unidos, según palabras literales de Jean Manes ("cuando ustedes tenían un fiscal independiente, apoyamos los casos contra la corrupción"), encargada de negocios estadounidense en el país centroamericano, y quien lamentó que Bukele se convierta en dictador con una celeridad mayor a la de Hugo Chávez en Venezuela. De acuerdo con la información disponible, lo que está ocurriendo bajo la dictadura de Bukele es horrendo, miserable y canallesco, aunque El Salvador no haya tenido en su historia moderna fiscales realmente independientes: el mismo diario digital El Faro lo sabe al haber hecho reportajes sobre los fiscales que buscaban indagar en tiempos de la guerra interna sobre los asesinatos de religiosos jesuitas, etcétera, llegando rapidísimo al silencio o la renuncia. Y para más señas, el mismo El Faro sabe a la perfección, puesto que ha hecho reportajes sobre el tema, qué grupos empresariales respaldan a Bukele (hay incluso un pequeña parte de la oligarquía: Kriete, Callejas, Salaverría, Dueñas, Regalado...) y cuáles han decidido hacerle la guerra. Por cierto: Quijano acostumbraba llegar a la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) para que don Miguel Angel Siman, presidente de la misma (es empresarial), le dijera "la mejor forma de elegir a los magistrados".

     La dictadura es parte de un proceso que para el año 2020 tenía a El Salvador entre los países del mundo con el mayor número de mujeres en cargos públicos (46,7%), por encima de una preclara democracia como la de Estados Unidos (41, 1 %). Como ocurre con todos los dictadores, Bukele ha decidido reparar cientos de escuelas que en gobiernos pasados quedaron al abandono: son ni más ni menos que 700, para mayor concreción. En cada escuela restaurada habrá por lo demás una clínica, tanto para estudiantes como para sus familiares. Se tiene prevista además la construcción de 400 escuelas en un periodo de tres años  dentro del plan Mi Nueva Escuela, con nuevos contenidos curriculares que impulsarán entre otras cosas el conocimiento de la cultura salvadoreña y la creación artística, velando por los infantes desde la primera infancia, como ocurre en todos los regímenes atroces de este tipo. Gabriela de Bukele, esposa del dictador, lanzó el programa "Nacer con cariño", que buscará que se asegure un proceso de preconcepción, embarazo y parto en el que las mujeres se sientan acompañadas y asesoradas con personal de salud, algo también característico de regímenes antidemocráticos.

     Junto con programas de infraestructura y al margen de lo que pueda suceder con la introducción de una criptomoneda, la dictadura, como es habitual, ha mantenido finanzas sanas, sin endeudarse, mediante una diferencia con gobiernos pasados: en éstos el dinero para programas institucionales desaparecía en partidas secretas para compra de lealtades y para ciertos bolsillos, por lo que resultaba que "no había dinero" para atender problemas sociales y por ende había que pedir prestado o recurrir a títulos de valores. En la dictadura de Bukele se busca evitar ese tan democrático procedimiento, que sin duda dejaba entre algunos, tal vez no tan pocos, una profunda sensación de justicia y agradecimiento, así hubiera una deuda pública del 70 % de la producción nacional y cero oportunidades para quienes no le "entraran".

     Frente a un ejemplo de checks and balances, Estados Unidos, que lo ha sancionado, Bukele no ha tenido más recurso que el típicamente dictatorial, recurriendo a frases trilladas como "no somos 'patio trasero' de nadie", siendo que el ya aludido Quijano, en cambio, sabía dejarse de ideología y vender el voto salvadoreño en Naciones Unidas. Afortunadamente, como lo mostraron algunas protestas callejeras recientes que nadie reprimió, el pueblo salvadoreño, consciente de sus derechos y libertades y merecedor de una gobernanza más acorde con la globalización, los mercados y el mundo en el que vivimos y la realidad de la que no podemos sustraernos, ha comenzado a despertar y a repudiar con toda su fuerza los atropellos descritos del dictador Bukele. La protesta se ha extendido y cunde por doquier, en particular en la Iglesia, las sectas, la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y familias de reconocido prestigio y excelencia como...Siman, Meza, Poma, Esserski y otras no desvinculadas de los medios de comunicación, un baluarte democrático, como es bien sabido. El gobierno estadounidense del Demócrata Joseph Biden, que no puede tolerar estas afrentas dictatoriales a la democracia, ha optado por retirarle la ayuda al gobierno salvadoreño para entregársela a la sociedad civil, que sin duda sabrá hacer un buen uso de esta generosidad. Es inentendible, en estas circunstancias, que el movimiento sindical (STISSS) le haya dado su respaldo al dictador. 

     No podía faltar el ridículo que haría que Marx se revuelva en su tumba: El Salvador ha tenido uno de los mejores manejos de la epidemia de la Covid -19, con reconocimiento internacional, yendo dictatorialmentre contra La Ciencia y ofreciendo a la población paquetes de ayuda con ivermectina, vitamina D3, zinc y vitamina C, lo que seguramente haga que el número de contagiados sea 100 veces mayor a lo que dice el oficialismo, sobre todo después de las horrendas imágenes que todos hemos visto de las calles de San Salvador, dignas de un Gulag.

Los dejamos con estas imágenes de Bukele en Naciones Unidas: cualquiera que lo oiga (da click en el botón de reproducción) se dará cuenta de que, creyéndose el redentor y ofreciéndonos la salvación a todos, este señor es capaz de convertir, si lo dejan, al planeta entero en una nueva Venezuela donde todos seremos perseguidos tarde o temprano y tendremos que ver conculcados nuestros derechos y nuestras libertades. Ay no.




sábado, 25 de septiembre de 2021

MÉXICO: EL DIÁLOGO DE SORDOS

 El fiscal general de México, el no muy útil Alejandro Gertz Manero, buscó en estos días abrir una causa contra 31 "científicos" -ya se verá el porqué del entrecomillado- acusados, palabras más, palabras menos, de utilizar dinero del erario para darse la buena vida: viajes, restaurantes de lujo, chóferes, celulares, etcétera...No queda clara la reacción escandalizada, salvo por la gravedad de las acusaciones de Gertz, que llegó hasta "delincuencia organizada": no en todos, pero sí de manera bastante generalizada es común entre académicos de la universidad pública el uso del erario para beneficios particulares, que no tienen mucho que ver con la profesión, y sí en cambio con una carrera desenfrenada por el estatus.

     Lo de los 31 "científicos" es un decir puesto que, en este grupo, la mayoría son funcionarios, más que académicos propiamente dichos. Lo simpático fue la reacción de una parte de los científicos o académicos mexicanos, que se enfadaron como si se les estuviera persiguiendo por científicos -es decir: por su formación profesional- y no por mal uso de recursos públicos. En este caso, sería imposible que un académico se comporte como delincuente, puesto que es académico. Impecable, para todos los que se lo quieran creer, más en el curso de una epidemia que ha dejado muy mal parada a la ciencia, incluso en el mundo desarrollado. 

     En el caso de México, desde el principio del actual sexenio se tuvo conocimiento de desvíos de recursos públicos en operaciones dudosas para beneficiar a empresas transnacionales (como Intel, Monsanto, Cummins y Volkswagen...) y nacionales (grupo Alfa, o se puede preguntar también por el Centro Lavín...) que no tuvieron que rendir cuentas de un solo peso ni garantizar innovación alguna. Mientras el gasto en México crecía en la materia, los resultados en innovación científica y tecnológica caían en el ranking mundial  Y en algunos casos, los gastos de operación quintuplicaban los destinados a la investigación en ciencia y tecnología.Uno de los enterados, John Mill Ackerman Rose, estuvo cerca de revelar los pormenores del asunto, pero fue llamado al silencio, y no pareciera que exactamente por el lópezobradorismo. Por lo demás, lo simpático del caso es que el mismo Ackerman Rose, un pésimo académico (a juzgar al menos por su libro El mito de la transición democrática), se dedica a cuenta del erario universitario y otros al activismo y se da el lujo del nepotismo sin ser importunado, porque resulta que a la universidad pública, como siempre, le importan más los "equilibrios políticos" -entre grupos de poder- que los méritos académicos, cosa de la que el gran crítico Guillermo Sheridan no ha querido percatarse (la corrupción de la pareja Ackerman-Sandoval comenzó bastante antes de 2018). Además, la pareja lleva años con un tren de vida que, sin ser ilegal, no debiera ser el de universitarios, pero dista mucho de ser el único, al menos en el mundo de la investigación. La forma en que Ackerman se hizo de ciertos reconocimientos no deja de ser dudosa, pero este tipo de casos abundan. La universidad pública, y hasta hace poco otras instancias científicas, no reconocen en México la labor académica, sino la prestación de servicios políticos, que es por lo demás lo que Ackerman sigue haciendo, aprovechando para el protagonismo personal desvergonzado.

      Es desde luego falso, contra lo que dice el científico (biólogo) Antonio Lazcano, quien habla de clases que no daba, que el mundo científico mexicano esté viviendo "bajo el terror" y como "en las peores épocas del estalinismo", palabras cuyo sentido desconoce aquél, pero que desde luego permiten hacerse el interesante y obtener rating, porque es dinamita sensacionalista para ignorantes. Como ocurre en el periodismo, nadie ha sido amenazado de nada en la academia y no todo puede reducirse a un asunto de recursos (que tampoco han sufrido mermas graves), porque llegan a dar cierta lástima académicos incapaces de moverse para otra cosa que no sea pedir más y más recursos, además de hacer un uso dudoso del erario. No son pocos los investigadores de la universidad pública cuyo modo de vida, mientras se la pasan pidiendo más y más, poco tiene que ver con lo que debiera ser la vida modesta de un universitario. Tampoco son "La Comunidad Científica": unos 400 académicos de distintas instituciones se han pronunciado por parar las prácticas de corrupción en el mundo de la investigación.

       Tiene sin suda razón el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador cuando afirma: "los grados académicos no son sinónimo de cultura; se pueden tener altos grados académicos  y no tener sensibilidad en lo social, en lo humano y no poseer valores culturales". Es completamente cierto y, si bien hay excepciones, el mundo universitario, entre investigadores pero también entre profesores, llega a ser de lo más mezquino y humanamente pobre, sin que falten las conductas delictivas en las relaciones interpersonales. Se puede igualmente ser miembro de una Junta de Gobierno sin saber escribir un párrafo, por ejemplo. La regla, desde hace algunas décadas, es el fraude, y puede ejemplificarse igual con lópezobradoristas y ex rectores: Enrique Dussel, de 86 años, presume en su cuenta de Twitter de haber escrito 60 libros y 400 artículos. Lo anterior supone que haya empezado a escribir antes de los 26 años, o que en todo caso haya hecho un libro por año, lo que es imposible, al menos seriamente. Va al ritmo de un Mauricio Beuchot, filósofo nacido en 1950 y con por lo menos 43 libros en su haber, lo que se antoja difícil y sugiere que hace cualquier cosa a un ritmo realmente muy vertiginoso. Igual se puede hacer mención de las mil y un formas de maquillar estadísticas entre los funcionarios de la universidad pública. Ni siquiera es propio del subdesarrollo, no vaya a creerse que en otros países hay un gran respeto por La Ciencia. Es cosa de la creciente intromisión del sector privado en ámbitos que no le competen y sin que haya prueba definitiva de que dicho sector es en algunos rubros más eficaz que el sector público.

       La oposición al gobierno de López Obrador practica las mejores artes de cierta burguesía y de lo que Carlos Fuentes retratara alguna vez en una de sus pocas obras de calidad, Las buenas conciencias:

      -¿Me puedes devolver los 100 pesos que te presté y que quedaste en darme el lunes?

      Respuesta: -!Te recuerdo que estás hablando con un Ph.D!

       -Entiendo, pero ¿me puedes devolver los 100 pesos que te presté y que quedaste en darme el lunes?

      Respuesta: -¿Pero con quién te crees que estás hablando?¿Y en ese tono? !Te desconozco!!Eres absoluta y totalmente antidemocrático!!Dictador!¿Y encima quieres que estemos como en Venezuela?

     Desde luego, los grandes indignados no han logrado explicar en ningún momento, ni se lo han propuesto, cómo puede haber un desequilibrio de 5 a 1 entre gastos de operación (para celulares, chóferes, restaurantes de lujo, viajes...) y recursos para innovación, nula rendición de cuentas de empresas transnacionales y nacionales (nula al grado del cero...) y temas por el estilo. Aquí va el fin de la historia con la oposición mexicana, sin exculpar a los portavoces del lópezobradorismo:

     -No, simplemente quisiera que me devolvieras los 100 pe...

     -!Es inaudito!¿En verdad crees que me vas a dar lecciones de moral?!No me hagas reír!

En la foto, una toma de una ciudad universitaria mexicana (foto: cortesía de Antonio Lazcano)




     


miércoles, 22 de septiembre de 2021

RUSIA: MIEDO Y PACTOS ROTOS

 


Las últimas elecciones parlamentarias rusas mostraron una notoria tendencia a la baja de las preferencias por el oficialista Rusia Unida y el alza de votos para el Partido Comunista de la Federación Rusa, la única oposición fuerte al "putinismo".

     El mandatario ruso Vladimir Putin, que no es miembro de Rusia Unida, no se movió a favor de un desplazado ex primer ministro y ex presidente Dmitri Medvedev. En cambio, se postularon el ministro de Defensa, Serguei Shoigú (el segundo hombre más popular de Rusia), y el de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, ambos con muy buenos resultados al haber conseguido en sus puestos que la Federación Rusa se hiciera valer, y con firmeza, frente a sus enemigos, que llegaron a pensar incluso en fabricar la implosión de Rusia. Shoigú y Lavrov (foto, arriba) han sido por lo demás bien valorados por los comunistas rusos.

     Al mismo tiempo, Rusia volvió a mostrar que mantiene una combinación inusual de sovietismo (en el anhelo de paz y su proyección universal) y de un anticomunismo que en algunos, sobre todo en los medios de comunicación locales, está a prueba de todo, incluyendo evidencias. Así, además de practicar irregularidades, se le prohibió al partido comunista (entre 20 % y 25 % de los votos, contra Rusia Unida con entre 45 % y 50 %) postular a su ex candidato a la presidencia, Pavel Grudinin, junto a Guennadi Ziuganov y la cosmonauta Svetlana Savitskaya. Las cosas con Grudinin se manejaron de la peor manera: se utilizó a su ex esposa (parte de Rusia Unida) y su hijo para hacerles "cantar" que el candidato tenía cuentas en el exterior, lo que el mismo Grudinin demostró que era falso, sin que el dato importara mucho a los jueces electorales. Grudinin, empresario de la fresa exitoso, y alguna vez partidario de Putin, fue traicionado por sus familiares en una maniobra sucia del putinismo y la Comisión Central Electoral. Grudinin declaró que es repugnante envolver a mujeres e hijos en este tipo de cosas. El Kremlin negó cualquier persecusión política, pero la maniobra no deja de recordar las usadas por los medios de comunicación masiva contra el candidato comunista en las últimas elecciones presidenciales, cuando fue acusado de lo mismo. Grudinin dió explicaciones claras sobre su relación extinta con la empresa Bontro (la actual Bontro Ltd. basada en Belice es otra cosa). Los abogados que tomaron partido por la ex esposa de Grudinin son antiguos defensores de Medvedev. Se rompió con la actitud oficial el pacto no escrito de no impedir a los comunistas elegir a los candidatos y mucho menos "criminalizarlos". Lo cierto es que Rusia Unida debería mejor atender las recomendaciones de Putin para mejorar la calidad de vida de los rusos, lo que no sucede y explica los cambios en las tendencias de los votos, además de la voluntad de ir contra el popular Grudinin.

     No estaría mal detenerse de vez en cuando a ver cuán dura es la vida interna en países como Rusia y China, pese a su sovietismo en política exterior. Después de todo, en China también hay una fuerte división entre los partidarios de mantener la alianza con millonarios y corruptos y los que preferirían enderezar más el rumbo. Ni los chinos tienen mayor "modelo social" que exportar desde que están en la carrera por el dinero, al igual que muchos rusos, sobre todo en las grandes ciudades. Al mismo tiempo, en un caso como el de Rusia el país está obligado a cuidarse de provocadores como el opositor Alexei Navalny. Pero esta vez el Kremlin, si metió la mano, llegó muy lejos y es de suponer que no es nada más con los oligarcas con quienes mantendrá pactos de "no intromisión mutua". (fotos: Grudinin y Savitskaya).




domingo, 19 de septiembre de 2021

EL QUE MANDA VIVE ARRIBA

 Gran parte de la izquierda "progresista" actual creció a la sombra de la descalificación sutil del marxismo, que no es reivindicado y ha sido remplazado casi siempre, aunque haya excepciones, por la simple idea de "redistribuir" sin tocar ni por asomo las condiciones de producción. Es la izquierda que comenzó a nombre del "antidogmatismo", a partir de la segunda posguerra, y que incluso llegó a alegrarse por la caída de la Unión Soviética, en 1991, creyendo que el enemigo ya no podría recurrir al anticomunismo, aunque lo sigue haciendo. Acusar de "dogmático" o de "ortodoxo" llegó a ser una forma de descalificar a quienes se mantuvieran leales a ciertos principios y convicciones, por ser considerados universales y no por ser una "excepción a la regla". Así se empezó a tirar el universalismo por la borda, y ahora no hay modo de convocar en torno a una de las actividades más universales, el trabajo. Cabe hacer notar que no lo hace China.

     Casi al mismo tiempo, y omitiendo los orígenes siniestros del caso, empezó una embestida, reforzada por los sesentaiocheros, contra un mal definido "cartesianismo", pero repleto de estereotipos, bien recogidos en el Sur, sobre la gente "fría", "racional", "mental" y cosas por el estilo. Fue también una forma de descalificar argumentaciones y cerrarle la puerta al diálogo, pero además de negar otra dimensión también universal del Hombre: el pensar con conceptos y hacer juicios, a diferencia de los animales que según la especie tienden a responder igual al mismo estímulo. Bueno: no se puede hablar con gente "dogmática", ni "ortodoxa", ni "cartesiana", ni "mental", ni "fría", ni "racional" que encima niega "otros saberes", seguramente que los animales incluidos.

     En este orden de cosas, no está de más recordar que se hizo de lado todo análisis de la experiencia socialista, para bien y para mal, con lo que se quiso en buena medida empezar desde cero y sin tener nada que transmitir. Como ésto se acompañó de un fuerte anti-intelectualismo, se dejó de lado todo esfuerzo teórico. Es notoria la ignorancia de muchos líderes "progresistas" latinoamericanos, salvo en los casos del ex mandatario ecuatoriano Rafael Correa y el ex vicepresidente boliviano Alvaro García Linera. Detrás de la retórica, el venezolano Nicolás Maduro, el cubano Miguel Díaz-Canel, el mismísimo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el argentino Alberto Fernández o el mexicano Andrés Manuel López Obrador no parecen preocupados por el hecho de que exhiben una ignorancia pavorosa, del tamaño de la de una oposición de derecha carente de conocimientos. Fernández ya empezó a pagar el precio y Lula tuvo el suyo. Díaz-Canel no puede ni comprarse una cajetilla de cigarrillos sin citar al Comandante en Jefe, ya extinto, entre gente que seguramente esté al mismo tiempo dispuesta a negar el "culto a la personalidad". Maduro distribuye "libros y libras" mientras el gobierno bolivariano venezolano premia cosas muy dudosas con su Premio Libertador al Pensamiento Crítico, y López Obrador muestra a quien quiera verlo que hay temas de los que no sabe gran cosa: como soñar no cuesta nada, menos con el canciller y presidenciable Marcelo Ebrard, se puede "pedir lo imposible", es decir, el equivalente de la Unión Europea pero entre los países de América Latina y el Caribe y Estados Unidos y Canadá, en lo que parece desaforada vocación de Estado Libre Asociado. ¿Es para que se le imponga a algún país latinoamericano o caribeño -qué tal Haití- lo que se le impuso a Grecia, por ejemplo, o para que se nos dicte |como a Hungría y Polonia, o para no tener ya ningún margen de autonomía, como le ocurre entre otros a Francia a un precio carísimo?¿Es para que algún estadounidense haga las veces de Angela Merkel? Seguramente no. Hace mucho tiempo existió el patrón oro-dólar: había que "dar el cambio" de lo que se decía o, de otro modo, lo que se decía valía lo que pesaba en oro. Ahora no se sopesa nada, más allá de cierta conveniencia y de la costumbre, y, como en la derecha, cualquiera es libre de decir lo que le plazca, sin ninguna consecuencia, mientras no imponga sus preferencias y no dañe a nadie. El mal llamado "neoliberalismo" ha logrado calar mucho más de lo que se cree. Lo que comenzó como deshacerse de los comunistas y los cartesianos puede dirigirse hacia deshacerse, sin darse cuenta, de la capacidad para pensar y la tendencia a dar respuestas estereotipadas a ciertos estímulos

     A la larga, es también una bochornosa incapacidad para salir de la retórica, da igual si democrática con "los derechos y las libertades", si con Martí y Fidel o con Bolívar por delante: es retórica y burla para quien, siendo de pueblo e incluso "cantinfleando" ("CELAC hoy día debe concretar un hecho concreto", en referencia a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), asevera (se trata del presidente peruano Pedro Castillo): "hemos hecho grandes discursos y es tiempo de pasar a la acción". ¿Alguna repercusión, pese a que Castillo clamó casi a gritos por concretar? Cero, con todo y sus errores, la gente de pueblo no es muy bienvenida que digamos.

     Es probable que la pifia propuesta por López Obrador en la CELAC haya tenido su origen en la cancillería mexicana, como podría demostrarlo una entrevista con Ebrard, quien en el pasado engalanó la Secretaría de Relaciones Exteriores con la presencia del "maestro de la palabra", el poeta nicaraguense Ernesto Cardenal, y con el payador uruguayo José Mujica. Ebrard adora lo que cree que es cultura y que no tiene por su origen en los negocios : la Línea 12 del Metro capitalino mexicano se había lucido en su momento con vagones de nombre "Elena Poniatowska" o "Carlos Fuentes", que seguramente dicen mucho a los habitantes de Tláhuac, etcétera. Contra lo que decía Bertolt Brecht (en realidad es de Martin Niemoller, por lo demás), no es necesario que algún día vengan por nosotros, después de haber ido por los otros sin que dijéramos nada. La izquierda fue por sí misma a deshacerse de sí misma sin decir mayor cosa de sí misma: ahora puede prometer desde que "otro mundo es posible" hasta la unidad con Estados Unidos sin reparar siquiera en que hay un problema en estas formas de hablar. Tal vez sea mejor el mudo Castillo: contra lo que cree The Washington Post, no fue electo para rendir cuentas a los medios de comunicación, sino al pueblo. Ya bastante lo marearon para tratar de inculcarle que gobierna el Perú para cumplir con la Agenda 2030 de Naciones Unidas. En resumidas cuentas, luego de una renuncia tras otra, cabría saber qué le queda de criterio propio a la izquierda, incluyendo a más de un partido comunista, y qué de diferencia con el "centro" Demócrata que no es, desde luego, ni dogmático ni eurocentrista, sino lo más flexible que pueda existir para el gran capital y su necesidad de aparecer como el que dirige el cambio e incluso hace las "revoluciones". (foto: Pedro Castillo mirando de frente).



viernes, 17 de septiembre de 2021

!REINITAS!

 La izquierda "progresista" de varios países latinoamericanos al parecer no realiza lo que le ocurre. Ahora es en Argentina donde los herederos del peronismo acaban de darse de bruces contra el suelo, pero basta ver cómo se orientan los "pensadores" del presidente argentino Alberto Fernández, en la llamada "Agenda Argentina", para percatarse del anclaje del "poder blando" estadounidense. Si ya se ha dicho que rara vez este tipo de gobiernos tienen que ver con los intereses de los trabajadores (que no son por lo demás lo mismo que "los obreros", mucho menos industriales), ahora igual pueden desapegarse de los sectores populares.

      Resulta particularmente desagradable que, en vez de darle un genuino servicio a la gente de pueblo, no falten como antaño las personas de clase media que llegan para tomar el lugar del antiguo patrón, con "benevolencia y caridad" hacia los sectores populares, pero siempre desde arriba: es decir, sin dar cabida a una movilidad social que le permita a la gente mencionada hacerse del poder. Es imposible porque hay "alianzas" que conservar. Francamente, no se puede hacer como la secretaria de Cultura de México, Alejandra Frausto: ulular que se celebra "un México más libre y soberano que nunca" al poco tiempo de ratificar el libre comercio con Estados Unidos mediante el TMEC (Tratado México -Estados Unidos- Canadá) y pegar de gritos, muy en el estilo del antes oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), sobre la "grandeza cultural de México".

     Al rato pululan los disparates como los de la de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, una de las favoritas para suceder al mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador: tirar una estatua a Cristóbal Colón para aspirar a poner la de una mujer indígena olmeca, Tlali, pero dejar el asunto a un comité de expertos porque no puede ser que un hombre blanco haga la escultura. Mientras tanto, la señora Sheinbaum rebautiza un tramo del Paseo de la Reforma como "Paseo de las Heroínas" sin ninguna trabajadora, desde luego (adiós, Benita Galeana, por ejemplo), pero con figuras tan "señeras" como la esposa de Benito Juárez y la de Francisco I. Madero, así no hayan destacado mayormente: pareciera que se lanzan este tipo de iniciativas para autoconvencerse de que se está "haciendo Historia" y "trascendiendo", lo que no es lo mismo que brindar un servicio público y dejarle al tiempo que decida quién amerita qué en la memoria. Vuelve la sensación desagradable de gente de clase media sirviéndose de "las causas", y sin entender que el pueblo no es tonto.

      Luego llega la señora del presidente a justificar lo de la estatua de Colón con el "argumento" de que éste no descubrió nada, puesto que el continente y sus pueblos originarios "ya estaban allí". Ni siquiera se leen entre lópezobradoristas, dado que el historiador Enrique Semo ha explicado el problema de la insularidad del continente, que limitaba sus contactos con otros mundos: para decirlo de otro modo, desde luego que los pueblos originarios tampoco sabían dónde estaban, ignorándolo todo o casi de Europa, Asia y Africa. A este tipo de debates se les llama "bizantinos", pero igual se puede hacer algo más que llamar "Abya Yala" a América: como todos los apellidos terminados en "ez" en español son patronímicos de un nombre masculino, no serían sino expresiones patriarcales del colonialismo ("Martínez" son los hijos de Martín, "Hernández" los de Hernán, "López" los de "Lope", "Sánchez" los de Sancho, etcétera, sin que existan los "Cristinez", "Isabelez", "Pilarez", etcétera, para colmo), por lo que habría que proceder también aquí, para ser congruentes. El próximo presidente de México no podría ser más que Esteban Moctezuma, porque Clouthier, Ebrard, Sheinbaum o Nahle no es de lo más "originario" que haya. A decir verdad, se puede correlacionar cualquier cosa con cualquier cosa, y ya que todo ésto es parte de una ciudad de "derechos y libertades", también se pueden organizar los pocos hombres que no hacen genuflexiones ante estas cosas para acusar a las mujeres de misandria, que se define en el límite como desprecio por todo lo masculino. Lo principal es que cada quien acaba a la estadounidense: recluido en un ghetto o una reservación para salir únicamente a votar Demócrata.

     A este ritmo, el pasado en la Conquista es difícil para las mujeres, en el caso del futuro México: ¿qué van a hacer a fin de cuentas con Malinalli, también conocida como Malintzin? Reina sobre el tema un silencio sepulcral. Al mismo tiempo, se quitan estatuas de personas como Bartolomé de las Casas o Pedro de Gante.

     El desastre cultural se acerca igualmente a parte de la universidad pública y otras instituciones metidas a un absurdo: "descolonizar", para seguir al egresado de la universidad de Yale y sempiterno de Madison-Wisconsin, Boaventura de Sousa Santos. Así se quiera "descolonizar el saber", se trata de un absurdo porque la manera de operar imperial, de Estados Unidos, no es la misma de las potencias coloniales clásicas, desde las antiguas España y Portugal hasta las más modernas Inglaterra y Francia. Estados Unidos no manda colonos, sino que utiliza, además del siempre eficaz poder económico, el "poder blando", un infalible lavado de cerebro que, como el diablo, tiene la ventaja de ser invisible y hacer creer que no existe. En Estados Unidos, lo que cuenta de la palabra es el negocio: es decir, que la gente "se la compre" o no. Tal vez no falten quienes por ganas de "trascender" y llevándose a ignorantes entre las patas se "compren" todas las tonterías culturales del lópezobradorismo, para ganancia de ambiciosos, que nunca faltan. Ni la universidad pública esta protegida de esta forma de degeneración que niega la universalidad y atenta contra los propios principios de aquélla, puesto que la raíz de la palabra es la misma, pero hay que disolverse en "estudios de lo uno y lo otro" (de género, culturales, decoloniales y postcoloniales, etcétera) y armar la guerra de todos contra todos con tal de mantener a la gente atomizada y desorganizada, pero creyendo al mismo tiempo que está en plena "rebeldía" y viviendo el paraíso de los derechos sin tener que dar nada a cambio. !Es gratis! ¿En algún momento algún animoso adversario del "eurocentrismo" le ha levantado la mano a Estados Unidos? No, para nada.

     Todos estos actos circenses se acompañan de pan bajo la forma de ayudas sociales sin resolver ningún problema de fondo, porque la clase media aludida está convencida de una "naturaleza humana" o una "condición humana" que no han salido de la etapa del mal llamado "neoliberalismo" y se han olvidado de que la gente necesita educación, la misma que se abandona cada vez más en nombre de esa invariable "naturaleza" o "condición", para complacencia de la ambición de sectores de clase media con espíritu sesentaiochero y mentalidad de protectorado. México no está lejos de dar un vuelco hacia el franco estilo Demócrata estadounidense que puede representar una ruptura con lo popular del lópezobradorismo. El circo para reescribir la Historia es sobre todo sintomático de cierto espíritu de protectorado.

     La justificación que invade la universidad pública, al menos en ciertas áreas, está liquidando el humanismo, que seguramente deba ser visto también como imposición-patriarcal-de-Occidente: ya no se es primero ser humano, sino primero parte de alguna especie, mujer, afrodescendiente, pueblo originario, no binario, joven y todo lo que excluya al adulto trabajador, peor si blanco. Es fácil demostrar a qué conduce esta forma de ver, en el sentido de perder la capacidad para discriminar y tener criterio ético: ¿se debe preferir al indio analfabeta sobre el hombre blanco humanista, o admitir únicamente al segundo a condición de que su humanismo termine reduciéndose a hablar interminablemente del primero? En otros tiempos se hubiera preferido darle al indio analfabeta educación y la posibilidad de ser humanista; ahora, desde luego, no hay que atraverse a imponerle nada semejante porque es patriarcal-colonial-eurocéntrico-occidental y es preferible una pluralidad epistémica: más vale un volador de Papantla que un avión, puestos a buscar alcanzar las alturas.

     Todos estos hábitos, que llegan a la cultura woke y la cultura de la cancelación al estilo estadounidense, son inquisitoriales. En el pasado, quien confesaba ante el Santo Oficio era culpable y quien no, ni siquiera bajo tortura, es que estaba poseído por el diablo y por lo tanto era de todos modos culpable. Ahora basta con un poco de "psicología" o de "psicoanálisis": 1) sabes que eres gai pero no te atreves a decirlo: !suéltate el pelo!, o 2) si no lo reconoces, o consideras no serlo, es que no has escarbado lo suficiente en tu inconsciente, ya que todos "lo" somos de una u otra manera desde tiempos inmemoriales y es hora de que te atrevas a abrir tu clóset, y 3) si ni así, es que eres un reprimido intragable al que sería preferible no dirigirle la palabra. Ya habrá manera de mostrar a qué se remontan estas prácticas que, más o menos generalizadas, tienen también algo de fascistoide. Pero, por favor, sigamos en el homenaje a las mujeres, oh mujeres tan divinas...no queda más camino que adorarlas (adora a Sandra dando click en el botón de reproducción).










AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...