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lunes, 30 de junio de 2025

EL AGUA ENVENENADA

 Una de las cosas más disfrutables en el mundo actual, y en particular en las capas medias, es la actitud terapéutica para todo, estar sano y explotable al máximo, y cierto hábito de acudir al psicólogo o al psicoanalista, en busca de ayuda "profesional". Puede volverse cosa de toda una eternidad dedicada a hablar. En realidad, es casi nada lo útil de parlotear al infinito: la psicología a duras penas es una profesión u oficio, que con frecuencia omite la psicología social, y el psicoanálisis tiene apenas algo de racionalización en lo dejado por Jacques Lacan, si no es a veces motivo para enturbiar aún más las cosas. No hay subconsciente (accesible a la consciencia si se presta atención), sino el inconsciente que permite dos cosas: volver sospechoso todo afecto, porque "algo esconde", e ir a "proyectarle" el inconsciente del psicólogo o psicoanalista al paciente. Sin tantita pena, pero con la creencia de que la cosa va en serio, cuando en más de un lugar pasa por charlatanería. Se puede agregar la psiquiatría a la mexicana, parafraseando al colombiano William Ospina: al menor error propio, el médico le ruge a su víctima. Hace rato que, en esta "profesión", se olvida que el psicólogo o el psicoanalista tienen la obligación de "hacerse revisar" por otro para ver si están o no en lo correcto con el paciente y si, por error, no le están atribuyendo algo propio. Salvo casos excepcionales, es de evitarse la psicología o el psicoanálisis, porque tienen de magia: la capacidad de sacarse de la chistera del inconsciente absolutamente cualquier cosa, partiendo de que hay algo "oscuro" y "sospechoso", en algo de morbo (atracción por lo desagradable). Para colmo, es algo que se ha llegado a banalizar: cualquiera se otorga la licencia de encontrarle a otro algún estereotipo para "etiquetarlo" (y empezar a manipular). Por lo demás, nadie se ocupa mucho de lo que abunda, el perverso narcisista lindante en la sociopatía. Porque el verdadero "secreto" está ahí, en un lugar de la mayor insensibilidad al otro y de lo que el polaco Zygmunt Bauman viera como "ceguera moral", si tener capacidad de juicio es facultativo, o si el juicio de valor es incluso reprobable, porque es "intrusión indebida" en la sacrosanta propiedad del otro. No se va al psicólogo o al psicoanalista para tener dicha capacidad, sino para "evacuar" (sic) emociones que con frecuencia no llegan ni a afectos. Es el tipo de caso, a veces, de quien, ahogándose, va a que le enseñen a nadar, pero porque no hay quien le tienda la mano.

         La existencia de estos lugares para "evacuar" suele explicarse por la dureza de una sociedad deshecha como tal y por refugios familiares en los cuales, a pesar de "hacer montón" y de poder creerse que siempre se podrá evadir lo inevitable, no se atienden ni se forman los afectos ni la personalidad en lo más mínimo. En las familias de gente adinerada, un problema no es negocio, sino un "costo": que lo arregle el terapeuta, como se manda el coche al taller mecánico. En las capas medias, es también, en parte, la manera de ponerse a jugar a las escondidas con la conciencia, como ha dicho -aunque no siempre es así- Agustín Basave de los mexicanos. Se trata por lo demás de darle alas al deseo, que es el captado por el sistema, que así "oferta". Al igual que casi todo en la autoayuda, es una inmensa maquinaria para formatear a la gente haciéndole creer a cada uno que no tiene más que seguir su deseo, al grado de arriesgarse a que se reduzca incluso a pulsión. Gracias al muy poco científico Sigmund Freud, para más de uno "el tema" se reduce a renunciar a los afectos -lo que suele estar latente en alguien como Walter Riso-, en nombre del "desapego" y de evitar "dependencias", para dar rienda suelta al deseo y su "emprendedurismo": mis deseos son la realidad (el deseo se toma por realidad). Gran logro, el de la "desinhibición": despojarse de verguenza y escrúpulos en aras de "las alas del deseo", agregando algo de "experiencia religiosa". En efecto, es el Santo Oficio del inconsciente del que se deje, y el aprendizaje de la famosa "prueba diabólica", de la Inquisición; si confiesas, ya está, eres culpable; si no confiesas, no quiere decir que seas inocente o que el analista (!) esté en el error, sino que como sea la confesión igual está, porque lo prueba...la negativa a confesar (lo) ("algo" se está negando, así que de todos modos se es culpable). Tal vez no sean raros los vasos comunicantes entre psicoanalistas y ex religiosos, incluidas universidades. La cosa es que no quede, salvo el psicólogo o el psicoanalista, alma sin pecado, sin derecho a la menor presunción de inocencia.

      Como para algunos es todo un arte, los hay que se ufanan de que el paciente se suicide, por ejemplo. Otros interpretan un efecto secundario como una somatización. Alguno le dice a su paciente que lo que tiene "es más raro que un perro verde" (y seguramente más cómodo que una mínima averiguación). Alguno más presume de que "hacer el amor" se diferencia de "tener sexo" porque lo primero es "arte" (ah, lo hice por amor al arte). Algunos atienden mientras, en vez de escuchar, hablan por teléfono celular. Algunos mas encuentran algo clave en el lenguaje a los 15 minutos de sesión, si no es que antes, aunque por el precio de una hora. Otros, los "expertos", siempre sin detenerse diagnostican que alguien tiene "un poco de todo" o algo "que da para todo", por lo que a partir de la falta de certeza es posible padecer todo el DSM (Manual de Trastornos Mentales) y ser medicado en consecuencia. Es, cómo no, un frecuente ejercicio de poder, en el que no falta la insidia. Después de todo, más allá del derecho y la libertad de fornicar para desacomplejarse, es casi siempre fábrica de gente cínica, ya que encontrará en Diván El Terrible o en simple consulta cómo aferrarse a su Ego y cómo desapegarse de lo demás (cuando con frecuencia debiera ser lo contrario), al grado de un Riso de proponerle a la gente, en el Yo ideal, ajeno al ensayo y error, amarse locamente a sí misma, hasta no sentir -como le suele ocurrir al omnipotente psicólogo o psicoanalista- cuando atropella al prójimo. 

       Si bien algunas cosas son de utilidad, más si con algún objetivo claro y de plazo establecido, hasta entre seguidores de Lacan pasa como en la izquierda sucedía con los trotskistas, que no terminan de dividirse; y como de indiferencia e insensibilidad se trata, y al mismo tiempo de poner el "sentimiento" -o más bien, la emoción- por delante, ya está la reproducción y la "interpelación": no haga caso de sus afectos, no se ocupe de valores, no tenga madre para desinhibirse y que le valga lo que no sea de su interés con apariencia de deseo. Sea usted mismo. Desconozca (lo más sorprendente para discípulos de Freud) toda sublimación.  No se preocupe más que de su ombligo, que es lo que depende de usted, y cada uno a mirarse el suyo y atenderlo porque, para la psicología y el psicoanálisis, "no hay tal cosa como la sociedad" (convenciones y rituales aparte), como lo decía la primera ministra británica, Margaret Thatcher. Sólo hay individuos y familias. Y cada uno a "sus" problemas: usted, a lo que va, su PROPIEDAD PRIVADA y, si le es posible, a buscar en cada ocasión un "PLUS" para esa propiedad, muy suya, sin REPARAR en nada más. ¿Ya? A gozar y al "aquí y ahora" hasta caer rendido en la inconsciencia. No se trata de humanizar, porque supondría hacer consciencia, y no siempre es fácil, ni tampoco agradable para la persona, susceptible de equivocarse, ni indoloro. La psicología y el psicoanálisis, aunque hay excepciones, están para la reproducción ideológica, como antaño los curas (ahora es "la cura" o, para algunos, The Cure): operar el Yo sin pérdidas, lanzarlo vía deseo a la caza de puras ganancias, anestesiar las muchas dificultades de la conciencia y de la personalidad y lograr así lo que antes se hacía con procedimientos quirúrgicos - de nombre conocido- en el cerebro. Al mismo tiempo, es en parte gracias al psicoanálisis que es posible, si se quiere realmente COMPRENDER, tener idea de los resortes del frecuente perverso narcisista, personalidad de la época, y un fraude peligroso, que se hace pasar por el "sociable" del cuento cuando es el de la conducta antisocial, que se viera como tal  si hubiera sociedad plena y no escondites familiares de "perdón" para lo que no lo tiene, pese a la moda de andar de perdonavidas(da click en el botón de reproducción).



viernes, 27 de junio de 2025

ALBORADA

 Puede parecer extraño en medio del proceso de "des-civilización" que vive actualmente el mundo, y dadas nuevas generaciones muy enajenadas, poco o nada educadas y puestas a creer en cualquier moda que pasa, sin mayor discernimiento. En medio de este proceso, en redes sociales -para unos "benditas redes sociales", para otros un asilo de locos-, en parte con origen estadounidense (algo más bien extraño) ha surgido un nuevo tipo de mujer que, para decirlo de entrada, está lejos del feminismo y sus pretensiones de empoderamiento, con frecuencia una forma de extorsión, pero también lejos del ideal de muchas: la señora, "de tal" o "madre de 'sus' hijos", como les llama, como si los hubiera tenido sola. Como ya ha habido ocasión de decirlo, el feminismo -que adoptan muchos señoritos, tal vez a su manera "varones domados"...por señoras- no es la emancipación de la mujer AL LADO del hombre. Es más bien el recrudecimiento de los "derechos y libertades" para la conveniencia pura y simple y para ejercer dominación. No es tan nuevo. Hace rato que el mundo femenino no está exento de pretensiones de manipulación en nombre del "eterno femenino" (sin excluir el paso por el infantilismo y otras pretensiones de inocencia), anteponiendo esta "esencia" a los rasgos de trato humano. No es nuevo por lo desde hace tiempo exhibido por las revistas femeninas, por Esther Vilar justamente sobre el "varón domado", por las pláticas entre mujeres a espaldas del hombre y por el lugar de muchas mujeres en la familia (empezando por la abuela, de San José de Gracia u otros lugares). En el pasado, es parte de los problemas que, por distintos motivos, los países socialistas no consiguieron solucionar, pese a la importancia dada al Día de la Mujer (8 de marzo), antes que al de las Madres (10 de mayo) y a la incorporación de la mujer al trabajo. Tampoco fue mucho lo logrado por el "compañerismo" de izquierda (y sus "cómplices y todo, en la calle codo a codo"), a lo Mario Benedetti, para ejercicios libertarios. No lograron revertir a fondo ni el machismo...ni los hábitos de las señoras. Ricardo Arjona o Emmanuel empezaron a personificar algo temprano al señorito -sin mucho carácter- puesto a extasiarse ante la señora. De macho a gigoló, tal vez. Ofertas para cumplir deseos y fantasías no faltan, y con frecuencia para que "derechos y libertades" conviertan la conveniencia y el interés en imposición inmisericorde.

       Ahora ha surgido un tipo de mujer que, sin dejar de serlo y de querer serlo, considera al mismo tiempo estar AL LADO y ACOMPAÑAR al hombre si éste hace lo mismo con ella, lo que se termina por saber en el momento adecuado y sin necesidad de grandes palabras: se trata de reciprocidad si el hombre, aún con defectos, es leal, lo que se interpreta por lo que es, lealtad (que se expresa de muchas maneras y en el apoyo como obligación, de "responsabilidad por el otro"), y no como alguna forma de debilidad que dé licencia para imponer. Vulnerabilidad no es debilidad. Ha sido la creencia errónea del machismo, pero, como se trata de dominación interiorizada, también creencia de la señora que espera "su" momento. No hay más que un asunto: "quién a quién", con roles que pueden cambiar y alternar (hasta en los deseos y las fantasías). Es la ceguera más completa al hecho de que la vulnerabilidad es parte de la fragilidad del ser humano, no una debilidad para tomar ventaja u obtener beneficio, porque así lo dictarían "los intereses" y no existiría en el mundo quien, como se dice coloquialmente en México, sea el que dé "paso sin huarache". Si acaso, alguna revista "fem" enseña a aparentar ser "débil", sin serlo. Y, también para retomarlo según algo hasta hace algún tiempo en México, está el macho que "no se raja". Pasa el tiempo, el hombre aparece como débil y la mujer como la fortaleza ("mi casa es mi fortaleza"): Ricardo Garibay mostró alguna vez como se juega la llegada del "momento". Cuestión de saber del "momento". 

       Lo que ha asomado ahora, en Shynita, en mtcuadrado, en Loree Vaz y algunas más es que la pareja, es cosa PAREJA, pero no de "dientes para afuera", como se dice en México, ni de grandes discursos, sino de capacidad para dejar de lado los roles de género (ni se diga las mil y un transformaciones que no dejan de ser de roles) y para ir más allá, donde hay igualdad entre seres humanos, y ninguna obligación de aceptar la injusticia, lo "no parejo", que no es más que falta de reciprocidad: después de todo, el hombre también puede elegir y, como sea, aunque resulte difícil o a veces triste, la soledad puede ser humana porque no miente, no es desleal y no traiciona; puede resultar más humana que quienes, creyéndose en "el bien", el de "los derechos y las libertades" y los "roles" (los muy "empoderados"), encuentran "el momento" para llegar al sitio donde no hay compasión ninguna. Es, en lo que despunta, desde aceptar la soledad hasta la posibilidad, al gusto, de escoger un mundo privado no idílico, pero sí libre de asuntos de poder, para lo que, si a alguien interesa, está la sociedad política. Ahí sí es cosa de "quién a quién", de "intereses", del "poder", de COMBATE. Poco se puede hacer cuando alguien se equivoca de lugar y de momento, así crea que es también para la pareja, la familia y la amistad: "el momento", "el lugar" y otros asuntos de TERRITORIO muy marcado. Si no hay nada de loable en el machismo, tampoco lo hay en las señoras. A pesar de todo, algo de humano asoma cuando se sabe estar AL LADO y más allá del no conocer más que el arriba o el abajo. Tampoco es de extremar la propia estima para anteponer el Yo, ahora que la psicología no para de pregonarlo para crearle a más de uno  la ceguera del Yo ideal, o idealizado, en lugar del ideal del Yo. Si no es tiempo de tener ideales, sino intereses mal entendidos. Así no es.

jueves, 26 de junio de 2025

UNA PALOMA DE LA PAZ

 Ahora que ha partido de mi vida el ser más querido, me detengo un momento, aunque no corresponde aquí adentrarse en asuntos personales, salvo, como ésta, contadas excepciones.

      Se está yendo una época, la de personas nacidas con frecuencia en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, que muchas veces la vivieron, y tuvieron una educación para personalidades fuertes, de convicciones sólidas y de un registro peculiar de valores: firmeza, por la misma entereza de las convicciones, y al mismo tiempo una capacidad particular para la benevolencia, para privilegiar el beneficio de la duda y, más aún, para comprender, no en ningún sentido intelectual, sino en el de poder ponerse en los zapatos del otro y no apresurarse a juzgar, lo que no quiere decir de ninguna manera que se renunciara al juicio de valor. Por las mismas convicciones, y mi ser querido no fue el único caso, no faltó un muy alto sentido de la responsabilidad y el deber, afianzados en una vida de circunstancias muchas veces difíciles, tanto materiales como afectivas. Parte de esta generación nacida en los años '30 se mantuvo hasta donde dieron las fuerzas atenta a una Humanidad sentida como algo común, y en mi ser querido, al valor de la persona por el hecho de serla, si todos los Hombres nacen iguales y libres en derechos, y uno de ellos es, de entrada, a la presunción de inocencia.

       Desafortunadamente, dicho sentido del deber y la responsabilidad, como obligaciones, se vieron a la larga opacados por cambios que se originaron en la segunda posguerra, y que corresponden, en particular (aunque no siempre) a los nacidos en los años '40, así puedan existir raras excepciones. El esfuerzo de generaciones anteriores, incluida la nacida en los años '70 del siglo XIX, años de Depresión, llevó a la generosidad y a grandes logros para la Humanidad, pese a las dificultades de esas dos guerras. Nadie tiene el control absoluto de nada ni el poder absoluto sobre nada, porque siempre se escapa un "resto" en lo real y, paradójicamente, estas realizaciones fueron tomadas por algo dado, no por algo que requiriera el esfuerzo de ser reproducido., como parte de un sentido del deber y la responsabilidad.

        Lo que fue quedando empezó a dispersarse poco después de principios de los '80, aún en gente que conoció y practicaba el apoyo mutuo, el compartir, tender la mano al que se queda atrás y sentir la llamada "responsabilidad por el otro". Desde antes de 1989-1991, fue arraigando, como mala hierba, el resultado del paso de un mundo de relativa escasez, pese al progreso del 900 y de los años '20, al de la abundancia, aunque no para todos, e incluso la opulencia: abdicar se volvió una comodidad. Nunca se trató de ser autoritario, o ni siquiera forzosamente de imponer, sino de hacer crecer mediante la educación y la congruencia con la propia conciencia, buscando además dañar lo menos posible y apostar, si cabe la palabra, a lo mejor de cada uno. Una larga crisis no es motivo para justificar que salga más bien lo peor. Como sea, en los años '80 comenzó, con la dispersión, previa a 1989-1991 y propia del sistema vigente, todo lo acomodaticio y, por las fantasías publicitadas, la carrera por hacerse de privilegios, creyendo que era lo de todos, cuando hubo sin embargo quien, pese a las dificultades que ello entrañaba, optó, como decisión, por la llamada honrada medianía. A muchos, entonces, les pareció medianía, pero a otros, ante todo, honrada.

      Ante este vuelco, el acomodo, la conveniencia y la pérdida más completa del sentido de sociedad, vinieron años de más dificultades, de aislamiento -puesto que se estaba en la medianía- y de muchas mezquindades, tomadas por "seguir los intereses propios" para sobrevivir en la competencia. Algunos alcanzaron a ver que, pese a adelantos materiales y tecnológicos, el mundo, sin idealizar demasiado el pasado, se volvió hostil en gran medida por un fondo de indiferencia a todo lo que no sea "el interés propio" más estrecho, corto de miras y, como ya se ha dicho, mezquino, aunque no falten quienes todavía persiguen ilusiones que se venden como promesas de cumplir deseos y fantasías e, incluso, como posibilidades de evasión, tanto de los valores como del juicio de realidad. La promesa material no impide que, por lo que reina, el mundo y su vida cotidiana tengan hoy, pese a un fraude, mucho de inhumano. Es el fraude de la convención del "bien" como anticipo para hacer rendir la más cruda conveniencia, al grado de la inmisericordia.

         Con una vida difícil, muchas veces no imaginada, sin privilegios más que la recompensa del trabajo arduo, pero íntegra en la honrada medianía, con muchos hechos olvidados por más de una ingratitud, con serenidad, algo de inquietud por el curso del mundo actual, benevolencia hasta el final, se concuerde o no con ésta, la actitud siempre dispuesta a lo mejor de cada uno (pero sin perder la claridad sobre la existencia de la maldad), y, por qué no decirlo, con algo de hastío por ademanes y palabras que se lleva el viento y que no atinan al menor desinterés ni a la menor curiosidad, este 24 de junio partió para siempre quien, además del afecto de toda una vida, me dejó un ejemplo de entereza, sencillez y vida llevada como persona de bien. Gracias, para siempre. QEPD.

lunes, 23 de junio de 2025

DIOS MÍO, PERDÓNAME

 Rusia no se va a embarcar a fondo en la defensa de Irán, país defendible únicamente en la medida en que es objeto de agresión desde Israel, pero que hace mucho no representa más que una mezcla de teocracia y militarismo en problemas, no ninguna alternativa a nada. "Resistir" no es crear una alternativa. Tampoco se gana mucho llamando "fascista" al primer ministro israelí Benjamín Netanhayu, así lo haya tildado de tal el alcalde de Tel Aviv. Israel sigue el plan "neocon" del Gran Medio Oriente, en parte al servicio de los "halcones" estadounidenses, entre otras cosas para bloquearle a China -como ya se ha hecho también con Siria- un corredor energético desde Kashgar (oeste de China) hacia el sur, a través de Pakistán, hacia el mar Arábigo (Gwadar)., cerca de la frontera Irán-Pakistán y el Golfo de Omán. Sería el punto de cruce entre las rutas de la Seda nuevas terrestre y marítima (Jiwani), al mismo tiempo que China ha buscado también posicionarse a la entrada del mar Rojo (Yibuti y Port Sudán). Pakistán se ha colocado del lado de Irán. China, como es habitual, ha condenado la agresión israelí, pero sin mover un dedo. El presidente ruso, Vladimir Putin, habló de una "situación peligrosa", pero el canciller ruso, Serguei Lavrov, jamás dijo que el conflicto regional en Oriente Medio lleva directo a la "Tercera Guerra Mundial", sino que tal vez "podría". Cada uno con sus sueños de great, como los del "gran Israel" del Nilo al Eufrates -lo que no excluye la desestabilización del régimen iraní- como ariete del "Gran Medio Oriente Ampliado" para el "Estado profundo" estadounidense, que engaña al presidente estadounidense Donald J. Trump, como ya lo hizo cuando éste, en su primer mandato, intentó retirar tropas de Estados Unidos en Irak y Siria. Serguei Lavrov, más de que "la Tercera Guerra Mundial", dejó entrever el "caos total".

        La doctrina militar rusa tiene previsto un primer golpe nuclear si el Estado ruso se ve en peligro en su existencia, la territorial incluida, y al margen de lo que Putin se quiera inventar sobre Ucrania a partir de la muy antigua Rus de Kíev, o de los arranques del ex presidente Dmitri Medvedev que cree en Make Russia great again. Recientemente, el "presidente" ucraniano, Volodímir Zelenski, se apareció en la reunión del G-7 en Calgary, Canadá. No se quiso tomar en cuenta que Trump ya le advirtió a Zelenski que está "jugando con la Tercera Guerra Mundial". Como dicen algunos, se prefirió descalificar al mensajero antes que atender al mensaje.

       Ucrania no tiene ni la más remota posibilidad en una guerra que ya perdió -y en territorios que ya perdió, en el corredor que va del Donbás a Crimea. Lo único que sigue es el intento de Rusia por crear una línea de separación en el frente. Los problemas siguen porque Zelenski y su círculo más cercano están en otra cosa: agrediendo provocativamente a Rusia dentro de su territorio, para ver si en una reacción los rusos se lanzan al primer golpe. Hasta ahora, Rusia se ha limitado a responder a las agresiones buscando disminuir lo que es un potencial de agresión de Ucrania, entiéndase que OFENSIVO, para prueba de en qué quieren algunos convertir a Ucrania, que ataca con drones Moscú, Kazán o Rostov del Don, se mete en la región rusa de Kursk hasta que haya que sacar de ésta a los ucranianos, u obligan al cierre de aeropuertos en Rusia Central. Esto ya no parece ningún intento por recuperar algo del 20 % de territorio perdido en la antigua Ucrania, y que ya es ruso. Por lo demás, Zelenski tiene los apoyos suficientes para hacer caso omiso de lo que le dijo Trump. Para tener una idea de lo que está sucediendo, The Daily Digest lanza en un encabezado: "Objetivo, acabar con Rusia, Ucrania anuncia arma revolucionaria". Se trata del misil balístico Sapsan de producción ucraniana. Es un misil que puede llegar hasta Moscú, capital rusa, y que se estaría ya fabricando en serie. ¿El verdadero alcance? No suficiente para ningún "acabar con Rusia", pero sí para intentar banalizar "el objetivo". Ucrania ya ha usado contra territorio ruso misiles de largo alcance estadounidenses -cortesía del presidente Demócrata Joseph Biden-  de largo alcance ATACMS.

     El comandante ucraniano Oleksandr Sirski acaba de anunciar que Ucrania planea "intensificar los ataques en territorio ruso", a lo que agregó: "aumentaremos la fuerza y la profundidad". El mismísimo Zelenski acaba de prometer "nuevos ataques contra el territorio ruso", después de haber observado "los puntos débiles del complejo militar industrial ruso". En el frente, se está creando un "tapón" de seguridad, para suprimir los puntos de tiro enemigos, de Ucrania contra las nuevas regiones rusas. En vez de admitir la derrota, Zelenski está en OTRA COSA (para la que no tiene el apoyo de Trump, que le cortó la ayuda militar): el mismo círculo de Zelenski dice abiertamente no que le interesa en algo el 20 % de territorio perdido, ni que quiere la paz, sino que busca golpear territorio ruso y al complejo militar industrial ruso, aduciendo que "la defensiva no sirve para nada". No, porque a una parte de Ucrania no le interesa en lo más mínimo lo que perdió, porque tampoco le interesó durante ocho años que esos territorios fueran parte de Ucrania, con autonomía, según lo pactado en los Acuerdos de Minsk. El interés es crear una plataforma de intrusión en territorio ruso, para poner a prueba la paciencia de Rusia. No cae en la provocación, pero Ucrania no parece tener la menor intención de acordarse de la Rus de Kiev ni nada por el estilo, sino de servir a otros planes que seguramente deben tener sus variantes. Mientras la Unión Europea y la OTAN (Organización para el Tratado del Atlántico Norte) vuelven a mentir, asegurando buscar proteger a Polonia o el Báltico, es Ucrania, con Zelenski "placeado", que ostenta su voluntad de llevar la guerra a territorio ruso, a riesgo de escalar a "otro plano", cuando salta por lo demás a la vista que, a un año y medio de las elecciones intermedias estadounidenses, no falta quien apueste al desgaste de Trump y a retratarlo como el origen de desmanes que Israel y Ucrania empezaron antes. Y que no se diga que la inflación en México se origina en el estrecho de Ormuz. El plan "me vale" de los antiTrump no está exento de consecuencias, incluyendo a los del Make Russia great again, cuando quien va "de gane" no es quien cree que "toda Ucrania es nuestra" (dice Putin), más allá de un 20 %. Medvedev va de error en error, porque el "tema" no es Rusia ni su I did it my way, sino la necesidad de válvulas de escape para un capitalismo que no sale de una larga crisis (da click en el botón de reproducción).



sábado, 21 de junio de 2025

AHÍ VIENE EL LOBO

 De vez en cuando, el presidente estadounidense se cree que Estados Unidos es great y se lanza a hacer cosas disparatadas. Durante su primer mandato, Trump liquidó en el aeropuerto de Bagdad, capital iraquí, al líder militar iraní Qasem Soleimaní. Antes, en algún momento Trump ordenó disparar misiles "bonitos" contra un emplazamiento vacío en Siria. Esta vez, Trump se lanzó al ruedo atacando cuatro emplazamientos nucleares iraníes que no tienen mayor importancia. Como lo advirtió la OIEA (Organización Internacional parta la Energía Atómica), lo grave sería atacar la central de Busher, en realidad la única central nuclear iraní en funcionamiento, en la costa del Golfo Pérsico, que utiliza combustible ruso, que Rusia recupera cuando se gasta. Nada. Como sea, Rusia avisó que no se iba a meter, desde hace algún tiempo.

       En el Foro de San Petersburgo, un periodista le preguntó al presidente ruso, Vladimir Putin, si la escalada en Oriente Medio y el conflicto en Ucrania podían llevar a la Tercera Guerra Mundial. Putin en ningún momento se refirió a ésta, porque no es de su interés, sino que dijo que no bromeaba ni era irónico al decir que la situación -se entiende que de escalada- era preocupante. Por nada del mundo Putin se dijo preocupado por la "Tercera Guerra Mundial", pero resulta que los mismos globalistas y la gente izquierdista, que suele considerar a Putin un "autócrata" o una "amenaza", ahora buscó servirse de Putin para insinuar que la escalada es de Trump, y que por ende es éste quien representa el riesgo de "Tercera Guerra Mundial". Si realmente hubiera inquietud, se haría algo, pero nada. Para expresarse como el ex presidente mexicano Ernesto Zedillo, la "Tercera Guerra Mundial" debe ser una de las "fantasías más salvajes", en un sistema que vende deseo y fantasía, y que desde 1991, con la primera guerra del Golfo Pérsico, la operación Tormenta del desierto, ha hecho creer que entre una guerra y un vídeojuego la diferencia no es mucha. Si hubiera interés en la "Tercera Guerra mundial" para evitarla, dejando de lado el rating, se llamaría al "presidente" ucraniano, Volodimir Zelenski, a la calma, o se le pediría a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y algunos países europeos que bajen el tono. Ninguna diplomacia se ha movido realmente para calmar por ejemplo a Israel, fuera de ponerse a llorar por Palestina.

         Los votantes de Trump no tienen el más remoto interés por Israel, Irán, Ucrania o lo que sea de política exterior, y no es algo que vaya con la MAGA (Make America Great Again), como lo dijeron para quien quisiera oírlos Tucker Carlson y Steve Bannon. Por boca de Tulsi Gabbard, encargada de la inteligencia estadounidense por Trump, se le hizo saber a éste que Irán no tiene el arma nuclear a la vuelta de la esquina, aunque simplemente hay gente Republicana -como Lindsey Graham, citada por el estudioso Alfredo Jalife Rahme- y prácticamente todo el Senado estadounidense que son pro-Israel, a reserva de que el premier israelí Benjamin Netanhayu parece haberse adelantado a su propia escalada para arrastrar a Trump. "Primero viene la fuerza, luego la paz", dijo Netanhayu al felicitar a Trump. Es lo que vienen diciendo los rusos: que no hay reglas de nada, por lo que ninguna diplomacia se movió en serio para frenar a Israel, y que lo que cuenta es la ley del más fuerte. Si realmente hubiera inquietud por "la Tercera Guerra Mundial", se harían valer reglas y no se buscaría en realidad hacer negocio con la fuerza, como algunos descaradamente en Ucrania, sin que NADIE les diga que dejen de meter armas en grande.

         Parte de la gracejada consiste en servirse de las concesiones de Trump a sus "halcones" para desgastarlo, primero con miras a las elecciones de medio término. Ya se había dicho que más de uno se despertó defensor de la soberanía panameña que importó un cacahuate en 1989. Ahora resulta que desde sectas comunistas como la del señor Georges Gastaud (Polo de Renacimiento Comunista en Francia) hasta el mismísimo presidente francés, Emmanuel Macron, que fue a gritarlo en Calgary, Canadá, se descubrieron una vocación no sólo por Canadá, sin que realmente importe (habría que pensar en Québec, no en la moda Vancouver), sino por la autodeterminación de Groenlandia, que es una "inquietud mundial", con tal de serrucharle el piso a Trump desvergonzadamente en pleno G-7. Lo único que falta es que la economía mexicana siga débil y con empresarios y comerciantes en abuso inflacionario "por la guerra entre Israel e Irán". Como sea, pero sacar algún "plus".

       El resultado del fin de la Guerra Fría, gracias al presidente Ronald Reagan (tan admirado por el presidente Barack Obama) fue la creencia de que las cosas se arreglan por la fuerza contra los "imperios del mal", así que hay que saber dominar e imponer. Pero, además, hay que saber hacerse el interesante y "hombre de mundo" para socializar, así sea causando "sensación" con "la Tercera Guerra Mundial". Es de lo más interesante para tener de qué hablar, no dejar de ser "alguien", IMPRESIONAR como forma de seducir, hacer creer que es "por el bien", no establecer ninguna regla y pasar a buscar controlar y dominar, porque "choca" que Trump parezca "salirse de control", al grado que el antes "fuera de control" Putin sea ahora útil para desgastar al mismo Trump. Por cierto, ¿qué saldo en vidas dejó en Irán la incursión estadounidense? ¿Alguien ha visto a Juan Ramón?¿Allá en la Fuente? Tal vez esté preparando la defensa de Groenlandia o del gobernador de Canadá que, como es sabido, son temas del mayor interés para México. A ver si "la Tercera Guerra Mundial" saca a uno que otro del aburrimiento con más "sensaciones". Las chicas sólo quieren divertirse. (da click en el botón de reproducción).









jueves, 19 de junio de 2025

OTRO MÁS QUE MUERDE EL POLVO

 El supuesto interés de los llamados "demócratas liberales" por Cuba no es auténtico, ni tiene nada de preocupación humana. Es pura ideología, pese a que se diga rechazarla, y una pose para darse la licencia de tener libertades y derechos propios que signifiquen, ante todo, un beneficio y el acomodo a la conveniencia. La preocupación humana no existe, así se digan palabrotas sobre la "escasez" y la "dictadura".

       A muy poca distancia de Cuba, en Haití, se vive un desastre que ha liquidado lo poco que pudo haber de Estado. Las pandillas tienen tomada la capital haitiana, Puerto Príncipe, casi en su totalidad, en una situación que ya ha provocado fuerte emigración y el desplazamiento de más de un millón de personas, sin que el interior de Haití sea una garantía, como lo muestra una masacre reciente en la región de Artibonite (en el área rural de Petite Riviére). En Haití no hay ejército, porque fue disuelto desde los '90, y la policía no tiene fuerza suficiente para enfrentarse a la delincuencia. Tampoco ha servido de gran cosa el envío de una pequeña fuerza de soldados kenianos. Son poco más de mil sin organización suficiente. La decisión reciente de contratar a mercenarios del estadounidense Erik Prince, cercano a Trump, y que ya ha hecho también acto de presencia en el Ecuador, probablemente tampoco alcance. Haití tiene previstas elecciones a finales de año, pero no se entiende cómo podría realizarlas. Las ofertas de ayuda del mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, no fueron tomadas demasiado en serio.

       Parte del problema es que las pandillas están bien armadas, y sale entonces a relucir la pregunta sobre el origen de las armas. Es, básicamente, Florida, en Estados Unidos, a través de puertos bien ubicados, sin que se haya hecho gran cosa para frenar el trasiego. Están en Miami y Fort Lauderdale, incluyendo Port Everglades. Una parte de las armas entra a Haití por mar, considerando el control de las pandillas sobre la infraestructura básica, y otra parte, de contrabando por República Dominicana, país vecino (a través del puerto de Haina). Si se frenara el flujo de armas y municiones, las pandillas no tendrían ya gran cosa que hacer. Pero el flujo ha existido y, según cálculos de Naciones Unidas, hay entre 300 mil y 500 mil armas circulando entre los haitianos.

      Como ya ha habido ocasión de decirlo, entre los 70 y los 80 se fue creando el trasiego de droga por el Caribe hacia Estados Unidos, que hoy alcanza cerca del 40 % de la cocaína y la marihuana. La "ventaja" de Haití es que es el punto más cercano del Caribe hacia Estados Unidos, dada la vigilancia estricta en Cuba, país de bastante civismo y no paraíso de antisociales. En el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moise, hace algún tiempo, estuvieron involucrados colombianos (17 ex soldados), desde que Colombia exporta mercenarios. Estados Unidos puede sancionar al ex presidente haitiano Michel Martelly, por narcotráfico, pero se impidió que Moise diera a conocer la lista de importantes haitianos metidos en este negocio. La élite comercial haitiana en cierta medida lo está, y la élite política también, además de haber tolerado a las pandillas para reprimir cualquier protesta. Es poco probable que Estados Unidos no sepa qué parte de estas élites está ligada al crimen organizado, narcotráfico incluido. No es más que una élite parasitaria que "intermedia" con Estados Unidos. A cuatro años de ejecutado Moise, sigue la gente intocable. Por lo demás, las pandillas "conviven", pero no dudan en aplastar cualquier protesta o intento de organización -incluyendo autodefensas- de abajo, llegando a las peores brutalidades (70 asesinados en Pont-Sondé en octubre pasado, feudo de la pandilla Gran Grif).

       Como hay flujo para las pandillas y silencio sobre la élite haitiana, la situación ha pasado de "caos controlado" a caos puro y simple creciente, siendo que las medidas para retomar el control no serían complicadas. No es estrictamente necesario volver a errores del pasado, como el envío de una fuerza multinacional de paz, que encima provocó un fuerte brote de epidemia de cólera. Tampoco el tipo de ayuda de la Fundación Clinton y el actor Sean Penn sirvió, salvo para que, en nombre de la ayuda, se beneficiaran con frecuencia ONGs (Organizaciones No Gubernamentales).

        No sirve de mucho repetir que "Haití es uno de los países más pobres del hemisferio occidental", porque Níger es pobrísimo y no tiene una situación tan calamitosa. La fuerza multinacional de paz (MINUSTAH- Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití) fue para "aplacar" la fuerza popular que seguía al presidente Jean-Bertrand Aristide. La ayuda de la Fundación Clinton fue para hacer negocio. Por partes: una, Estados Unidos sabe quiénes en la oligarquía haitiana (Bigio con su puerto privado para importar armas, Apaid con sus intereses de cultivo de stevia en Artibonite, Mev, Brandt, Boulos, con importantes conexiones internacionales) han llevado al desastre, pero no se hace nada; y dos, tampoco se hace nada para frenar el flujo de armas a las pandillas. No hay voluntad de ir al fondo del problema: en El Salvador, y pese a los Demócratas estadounidenses y otros de izquierda que pusieron el grito en el cielo, se castigó y aisló a la oligarquía (de ARENA, Alianza Republicana Nacionalista), y se optó por una verdadera mano dura contra la delincuencia, no por parches. No queda claro si hay, al interior de Haití, fuerza capaz de remediar al desastre desde adentro, y por lo demás el temor a la gente de abajo persiste. Ah, pero es Cuba la que está en serios problemas (dicho sea de paso, por castigo de Estados Unidos, en parte). Porque, tal vez, Haití podría haber dejado de ser negocio, salvo para unos cuantos protegidos de Estados Unidos, que para el caso es el "modelo" de lo intocable. (da click en el botón de reproducción).



       

lunes, 16 de junio de 2025

LA BURRA AL TRIGO

 Los ataques de Israel contra Irán y las respuestas han vuelto a poner en el tapete la creencia en una "Tercera Guerra Mundial", pero, como lo pronosticara hace mucho el hoy extinto disidente soviético Alexander Zinoviev, no comprendido en su momento, una nueva guerra mundial no puede empezar sin el acuerdo de Rusia (Zinoviev decía en su momento la Unión Soviética). Frente al nuevo conflicto en Oriente Medio, Rusia no se ha cargado muy fuerte del lado iraní, sino que ha llamado al esfuerzo diplomático. Por lo demás, debe llamar la atención lo siguiente: pese a la cercanía del presidente estadounidense Donald J. Trump con Israel, aquél no favoreció los ataques israelíes contra Siria -en algo en lo que Rusia fue igualmente poco ruda- y acaba ahora de llamar a calmar las cosas. Los que se han entusiasmado con el sensacionalismo de la "Tercera Guerra Mundial" son los globalistas y los extremistas de izquierda, que incluyen ahora algunas variantes de comunistas. Algunos dijeron que Trump se iba a lanzar contra China, pero en este "frente" el estadounidense se ha apaciguado.

       Daniel Estulin, es miembro de la contrainteligencia rusa, tiende a expresar parcialmente algunos puntos de vista de analistas de Rusia, sin que sea forzosamente la posición del presidente ruso, Vladimir Putin. Estulin, a propósito del conflicto entre Israel e Irán, cree que "la lucha por el petróleo" y por el "cambio de régimen en Irán" van a definir ni más ni menos que "el equilibrio del poder mundial", sin que sea posible saber a qué "equilibrio" se refiere. En Oriente Medio no hay el menor equilibrio de nada, sino que hace rato que Israel hace lo que quiere, sin que se pueda saber hasta dónde con apoyo estadounidense (se lo dieron los Demócratas) y hasta dónde por cuenta propia. Estulin dice que "detrás de todo ésto está Londres". Pueden haber gente en la sombra y las intenciones que se quieran, pero entre intenciones y resultados hay cuando menos un trecho. Los rusos tienen un "pleito casado" con los británicos, ciertamente, que montaron recientemente una provocación mayúscula dentro de territorio ruso a la espera de una respuesta nuclear. Rusia, sin dejar de responder, no cayó en la provocación. Lo cierto es que algunos líderes de potencias o similares no parecen tener mayor conciencia de los riesgos, como ocurre con británicos, franceses, alemanes...e israelíes. En vez de detenerlos o advertirles de los riesgos, los medios de comunicación masiva globalistas persisten como si fueran a seguir ganando con "espectáculos" bélicos, al grado de creer que la "Tercera Guerra Mundial" la verán desde algún palco. Si hay algunos yéndose por la libre, como se dice coloquialmente, no se llama a pararlos, como no se elogia la prudencia extrema de Rusia y, en particular, de Putin, ni se hace notar que, a diferencia de Ucrania, Rusia no se ceba sobre civiles, sino que ataca objetivos militares.

       Según Estulin, "estamos ante un Apocalipsis, pero la mayoría lo ignora", sin que se sepa cómo puede haber lo primero con lo segundo: si hubiera verdadero Apocalipsis, difícilmente podría ser ignorado, del mismo modo en que, si se está, según Estulin, en "el principio de la Tercera Guerra Mundial", no se entiende qué "equilibrios" están cambiando, porque una guerra mundial es incompatible con "equilibrios" y propia más bien de "desequilibrios"...o de "desequilibrados", de los cuales hay en este momento de dos tipos. El primero, de los desequilibrados que por haber ganado la Guerra Fría no se imaginan que un buen día podrían salir perdiendo, y que pudieran tener una errónea sensación de omnipotencia, como la tienen algunos extremistas en Rusia; el segundo tipo es el de los desequilibrados de izquierda, algunos comunistas incluidos, que esperan alguna revancha con la "Tercera Guerra Mundial", al estilo Fidel Castro o Mao Zedong, a lo que se agrega un efecto de dominación que pasa por "hacerlo en grande" y, además, de lo más "interesante" para no tener que estar en la monótona retaguardia de todos los días. Es la idea de "vanguardia". Por lo pronto, en realidad, el conflicto entre Israel e Irán está localizado, y hay gente prudente que NO quiere echarle leña al fuego. Estulin dice que Trump está mal rodeado, de traidores: el primer mandato del estadounidense demostró que aquí hay algo de cierto, y que además hay gente que se equivoca sobre Trump y no mide las consecuencias de serrucharle el piso. ¿La Tercera Guerra Mundial va a empezar en Groenlandia, con Panamá, en el golfo de América o con el gobernador de Canadá? Si del dicho al hecho hay mucho trecho, no falta quien busque en las ciertas extravagancias de Trump licencia para hacer creer que todo lo dicho va a suceder. Es del tipo de la autoayuda: "va a suceder porque lo decretaste". Muy bien, en este momento decretamos que somos Su Majestad el Rey de los Blogs y no esperamos más que dos cosas: que cualquiera que nos salude nos diga "Excelencia" y que por algo así como por arte de magia nos convirtamos en el rey de los blogueros. La cosa es hacerse el interesante y encontrarse quien se lo crea, al margen de cualquier realidad, si en el capitalismo se está para que se cumpla cualquier deseo o fantasía. Cabe pensar que más de uno fantasea con una "Tercera Guerra Mundial" que no le toque, y que resulte de lo más excitante. O dicho de otra manera: hay que vivir en estado de excitación permanente (o dedicarse a hacer haikus y budismo zen, en el otro extremo).

       En lo que tiene razón Estulin es en decir que el mundo de ahora es de fuerza y sin reglas. Israel ha ido muy lejos en Palestina, aunque Gaza no es la "Riviera Trump", y se ha dedicado a ir minando la influencia iraní en Líbano (contra Hezbolá), en lo que fuera el gobierno alauita sirio de al-Asad cercano a Irán y en "descabezar" al "ala dura" iraní. Atención con lo siguiente, más allá del llamado de Trump a parar: Rusia ha ofrecido, y lo hizo de alguna manera desde antes de la agresión israelí, retirar uranio enriquecido de Irán. A reserva de que los iraníes no son automáticamente de confiar, ni tampoco mecánicamente aliados de Rusia, lo que ésta busca reducir son pretextos para las andanadas israelíes que, por lo demás, ni salen de la nada ni son las primeras. Habría que decirles a quienes buscan "nuevas emociones" y "nuevas sensaciones", y que crecieron con Give peace a chance, que se aprendan cuando menos algo como give please a chance Desafortunadamente, más de un líder parece no tener amigos que quieran su bien, sino aduladores que buscan beneficio propio, incluyendo rating con el espectáculo que sea. Por lo pronto, no hay acuerdo de Rusia para una escalada en Oriente Medio. Si quienes creen que es debilidad quieren seguirle, como lo hace el infumable presidente francés Emmanuel Macron al apersonarse en Canadá y defender Groenlandia (!la casa Rothschild es antiimperialista!), o como lo hace Alemania al meter sus narices en Ucrania "contra el imperialismo ruso", sobre aviso no hay engaño: si no quieren reglas, no se vayan a equivocar en términos de fuerza, a lo que están induciendo entre otros los grandes medios de comunicación masiva. Como se dice coloquialmente, "luego no digan...". Incluidos los que creen en alguna omnipotencia rusa porque Putin "hizo a Rusia grande de nuevo". Si no es el Apocalypse Now, un buen día hasta Estulin puede aburrir. (da click en el botón de reproducción)



AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...