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lunes, 18 de julio de 2016

MEXICO: DEGRADACION DE LA "OPINION PUBLICA"

México se está arriesgando a volver a la peor derecha en parte por la impunidad de quienes luchan contra la impunidad. Sí, lo que dice.
     Johnny Too Bad se lanzó esta vez contra la recién electa dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandra Barrales. Dicho sea de entrada: !que viva Margarita porque es mujer!, pero nadie celebró que una mujer llegara a la dirigencia del principal partido de la izquierda mexicana, salvo que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ni siquiera sepa hacer cuentas en porcentajes de votos. Johnny Too Bad está para dividir, así que juega a enfrentar al PRD y Morena, de tal modo que el encono termine de descalabrar a la izquierda en 2018. Está permitido en apariencia decir cualquier cosa sobre cualquier persona (del tipo Miguel Angel Mancera está en la "mafia del poder"), pero es menos al azar de lo que parece. Escribió Johnny Too Bad sobre la nueva presidenta del PRD: "Barrales también fungió como una perfecta agente de Aurelio Nuño (!agente!, uf, Johnny) al perseguir a los maestros disidentes. Ahora la nueva presidenta del PRI (sic) será la perfecta pareja para Ochoa Reza (recién nombrado presidente del Partido Revolucionario Institucional-PRI, nota nuestra): dos nuevas caras para seguir el viejo negocio de robar y reprimir a la nación". Dejemos de lado que ni el rotativo haya advertido que Barrales no es presidente del PRI. Johnny Too Bad, enloquecido de vanidad hasta quedar casi como Simbad el Mareado en Acapulco, tiene la obligación de probar, uno, que Barrales persiguió a los maestros disidentes, y dos, que Barrales robó. De lo contrario, no queda claro qué hace alguien que se especializa en la ley desconociéndola por completo, puesto que en México hay formas de exigir el cese de difamaciones y calumnias (por daño moral), que en el caso del twitter de Johnny Too Bad se han vuelto ejemplo de grosería maliciosa. Este "foráneo" utiliza, en vez de la "gotita de veneno a la mexicana", ese tipo de grosería, muy de su país de origen (y sí, es xenofobia, por el grado de insolencia que se permite Johnny, y que encima encuentra tantos malinchistas para aplaudirle, como los encuentra el campeón de origen francés de la mala leche en México, el "tesoro viviente" Yann Meyé, experto en humillar a mexicanos y en tirar por la espalda y desde la sombra contra izquierdistas, además de anotar extrañamente en su curriculum académico !con quién está casado!).
       También hay indignación en el mundo intelectual porque Humberto Moreira, ex líder priísta, ha decidido demandar al académico Sergio Aguayo., quien pareciera querer repetir el guión que alguna vez se le quiso armar a Manlio Fabio Beltrones, acusándolo de connivencia con Amado Carrillo, el "señor de los cielos". Beltrones demandó por difamación y ganó. El Aguayón afirmó sin pruebas, cuando Moreira estaba preso en España (y no había sentencia), que la carrera del político oficialista tenía "hedor a corrupción". Pero además, sabiéndose demandado, Aguayo (quén tiene un estilo muy personal de ordenar "los archivos de la violencia") dejó entrever -la gotita de veneno- que Moreira quiere "intimidar" porque el académico está investigando la muerte de 300 personas (a manos del cártel de los zetas) en Allende, Coahuila, en 2011, "El (Moreira) era gobernador en ese momento", dice la página Web de Aguayo. Falso: Moreira dejó el cargo el 4 de enero de 2011. La masacre fue en marzo de 2011, cuando Moreira estaba asumiendo como presidente del PRI.
       Este clima de porquería,  saltándose a la torera las evidencias, consiste en insistir, haciéndole la vida imposible al partido en el gobierno, en hacer volver a México a un estado permanente de "caos controlado", el que duró 12 años antes del actual gobierno, no está alimentado por errores, sino por esos rumores -que tan felices hacen a buena parte de la sociedad mexicana cuando se dizque "mete en política"- que incluyen la grosería maliciosa, la refinada mala fe (como la de Aguayo, algo fácil de probar en su libro sobre 1968, por ejemplo) y la gotita de veneno soltada siempre en el momento oportuno, el de sacar alguna ventaja.

domingo, 17 de julio de 2016

TRAGEDIA DE UCRANIA

De acuerdo con el estudioso Bruno Drweski, quien acaba de publicar un libro sobre la Rusia actual en las ediciones Delga, de Francia, la situación actual de Ucrania es dramática: un millón de ucranianos se ha ido a la Federación Rusa (donde la acogida ha sido solidaria) y otro millón más a Europa Occidental, dos millones en total. Simplemente, el nivel de vida en Ucrania ha caído: los salarios han perdido desde el Maidán 2/3 de su valor.
      En un país que se mantiene cortado en dos, es falso que los gobernantes tengan a la gente a su favor. Prueba de ello es que, simplemente, muy pocos quieren servir en el ejército (a diferencia de Siria, por ejemplo, cuyo ejército es de conscriptos y no de mercenarios). Unicamente 30 % de los convocados a filas en Ucrania ha respondido (!70 % de deserciones!), según Drweski.
      Entretanto, mientras durante la segunda Guerra Mundial los nazis alemanes se llevaban la tierra en transporte para estudiarla en Alemania (Ucrania es el granero de Europa y tiene tierras de las mejores del mundo), hoy empresas como Monsanto y Dupont van directamente a apoderarse del suelo ucraniano. RT (Russia Today) calcula que más de la mitad de las tierras de Ucrania (más de 17 millones de hectáreas) ha caído en manos de multinacionales. El riesgo es que produzcan alimentos genéticamente modificados, cuando hasta ahora tendía a suceder algo sorprendente: agricultores franceses, por ejemplo, no querían consumir lo que ellos mismos producen (pan, por ejemplo) y preferían venderlo para consumir alimentos procedentes de Ucrania que aún no habían sido genéticamente modificados y tenían un sabor verdadero, no "a químico".
       Ucrania no nada más está cortada en dos geográficamente, por la renuencia del Este a participar en el festín oligárquico del centro y el Oeste. También está cortada desde el punto de vista social, puesto que la verdad es que, pese a que hubo colaboración con el fascismo durante la segunda guerra Mundial, sobre todo en el extremo Oeste, buena parte del país participó dentro de la Unión Soviética en la resistencia contra la invasión nazi..

UCRANIA: LOS AMIGOS DE OCCIDENTE

Cuatro organizaciones han tenido un papel importante en Ucrania sobre todo a partir del llamado "Maidán" (diciembre 2013-febrero 2014).
     La unión panucraniana Patria o Batkivshina tuvo como líder a Yulia Timoshenko y el apoyo de la derecha europea y los republicanos estadounidenses. A este partido está asociado el "Mejlis" de los tártaros de Crimea. El segundo partido es UDAR (Alianza Democrática Ucraniana para la Reforma), dirigida por el boxeador Vitali Klitschko y apoyado por las derechas alemana y estadounidense. El tercero es Svoboda ("Libertad", en ucraniano), neonazi, ligado a formaciones paramilitares (Patriotas de Ucrania, que luego tomó rumbo propio) y dirigido por Oleh Tyahnybok. Svoboda glorifica a figuras como Stepan Bandera, quien llegó a colaborar con los nazis durante la segunda Guerra Mundial. La cuarta agrupación es Pravy Sektor (Sector Derecho), de Dmitro Yarosh. Es una formación paramilitar y se apoderó del Maidán. Hasta ahora, nadie desde Occidente ha pedido la prohibición de las dos últimas formaciones, ni de la involucrada con francotiradores/provocadores en el Maidán (a través de la Asamblea Social-Nacional de Ucrania, que se alejó de Svoboda).Andriy Parubiy, de esta "Asamblea", sería el organizador de los francotiradores que dispararon contra la policía y civiles (en cuyo caso es una forma de terrorismo) en el Maidán. La prensa occidental está repleta de información sobre este tema.
     La carrera de Timoshenko, "heroína" de la "revolución naranja", se hizo con recursos energéticos (Sistemas Energéticos Unidos de Ucrania) y el apoyo de Pavlo Lazarenko. Lazarenko es considerado el mayor blanqueador de dinero de posguerra (800 millones de dólares) y en 2006 fue condenado por la justicia estadounidense a 9 años de prisión (fue liberado en 2013 pero recluido en un centro para detención de migrantes); Lazarenko apareció en Transparency International Global Corruption como una de las 10 figuras políticas más corruptas del mundo y alguien involucrado en el asesinato del diputado Evguen Scherban y su esposa en 1996, ya que éste estorbaba al grupo de Timoshenko. A su vez, Timoshenko protegió a Semyon Mogilevich, considerado "el gangster más peligroso del mundo" por el FBI (Federal Bureau of Investigation). Timoshenko estaría involucrada en dos otros asesinatos: el del hombre de negocios Alexander Momot en 1996 y el del antiguo gobernador del Banco Nacional de Ucrania, Vadym Hetman en 1998.
      En octubre de 2011, Timoshenko fue condenada a prisión (bajo la presidencia de Viktor Yanukovich), pero inmediatamente liberada en febrero de 2014 en pleno Maidán, cuando Yanukovich tuvo que huir y se refugió finalmente en Rusia.




miércoles, 13 de julio de 2016

PUTIN EN VALDAI

Estados Unidos lo había anunciado desde los años '90, convencido de la unipolaridad duradera en el mundo: Washington actuaría con los demás y en las instituciones cuando le resultara beneficioso, y actuaría en solitario cuando le resultara mejor que pasar por "socios y aliados". Nada tiene que ver con autoridad moral: simplemente, lo que afirmó Estados Unidos en esos años Clinton en materia de política exterior es que actuaría de manera ilegítima, al son de la pura conveniencia y por encima de los demás, "nación indispensable", con "excepcionalismo" y otras muestras de querer ser el único soberano del mundo.
      Eso significa que no hay reglas del juego iguales para todos. En 2014, en el Club ruso Valdai, fue el tema de discusión: ¿reglas del juego o juego sin reglas? Es obvio que Estados Unidos escogió el segundo camino. El mandatario ruso, Vladimir Putin, sostuvo entonces en Valdai que este camino lleva como mínimo a la anarquía en las relaciones internacionales. Estados Unidos ha contribuido al desconocer las "reglas iguales para todos" -es decir, al imponer la dominación de un Estado- al debilitamiento lógico de las instituciones, sin remplazarlas por nada nuevo. "los Estados Unidos, afirmó Putin en Valdai-, que se han declarado a sí mismos vencedores en la Guerra Fría, han pensado que no había ninguna necesidad de ello. Y en lugar de establecer un nuevo balace de poder, condición indispensable del orden y estabilidad, al contrario, han dado pasos que han llevado al sistema a una aguda y profunda desestabilización". Los "vencedores" no piensan más que en sus "necesidades e intereses". Putin recordó que, con sus deficiencias, en la segunda posguerra los "padres fundadores" del sistema de relaciones internacionales "se relacionaban respetuosamente unos con otros, no intentaban apretar o aplastar a los otros, sino que trataban de llegar a acuerdos". Hoy, los acuerdos duran lo que dicte la conveniencia de los vencedores.
      Ciertamente como un nuevo rico, en vez de establecer una paz con normas -una declaración de paz mediante acuerdos comprensibles y transparentes de observancia para todos- Estados Unidos estableció otra cosa: "ha comenzado un periodo de diferentes interpretaciones y deliberados silencios en la política mundial, afirmó Putin. Bajo la arremetida del nihilismo legal el derecho internacional ha venido retrocediendo paso a paso. La objetividad y la justicia han sido sacrificadas en el altar de la conveniencia política. Las normas jurídicas han sido sustituídas por interpretaciones arbitrarias y valoraciones sesgadas. Además, el control de los medios de comunicación globales ha permitido hacer pasar lo blanco por negro y lo negro por blanco".
       Después de todo, Estados Unidos se ha reservado en cada ocasión el uso calculado de la fuerza bruta, como se lo está reservando frente a Rusia, provocándola. Así, Washington colocó las cosas donde supuso que tendría la ganancia garantizada al llevar ventaja. Lo demás son discursos en el aire que cambian al ritmo de conveniencias que vuelven frágil cualquier acuerdo, porque no son más que otra forma de obtener algo en beneficio propio -de preferencia, neutralizando al otro- y no en el de la institucionalidad internacional, de la que ya queda muy poco, como no queda mucha "gente de ley"..

PUTIN, 2007: CONTRA LA UNIPOLARIDAD

¿Alguien ha autorizado a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a ampliarse hasta las fronteras rusas? Nadie. En su reciente reunión Cumbre de Varsovia, capital polaca, la OTAN decidió seguir agrandándose, sumar a Montenegro, acercarse a Georgia y Moldavia, dar "un paquete íntegro de ayuda para las reformas en Ucrania" (defensa cibernética, logística, ayuda a soldados heridos (?), etcétera), monitorear desde Turquía la situación en Siria e Iraq, contribuir a la formación del ejército iraquí, prolongar la estancia en Afganistán hasta el 2020, y crear un nuevo centro de inteligencia en Túnez.
        ¿La Organización de Naciones Unidas (ONU) tiene algo que ver en todo lo enumerado? Prácticamente nada. Por lo tanto, el habitante occidental promedio se compra protección -creyendo que es un seguro contra "riesgos" y "accidentes"- a cambio de hacerse de la vista gorda sobre el hecho de que estas decisiones no suelen ser consultadas. ¿Qué pasa cuando hay consultas? Que los holandeses dicen "no" a la adhesión de Ucrania a la Unión Europea (UE), por ejemplo, o "no" a la UE completa, como en el Brexit y como ocurrió en el Grexit. Mejor no consultar demasiado, porque la democracia tiende a "elevar costos".
      Las relaciones internacionales actuales no tienen nada de democrático. Un mundo unipolar, aseveró el mandatario ruso Vladimir Putin en la Conferencia de Seguridad de Munich en 2007, es ilegítimo. La Guerra Fría tenía algo de ilegítimo: no fue guerra. La paz actual tampoco es realmente paz, a juzgar por la colección de guerras emprendidas casi exclusivamente por Estados Unidos y sus "aliados y socios" desde aproximadamente 1989. Un mundo unipolar, dijo Putin, "es un mundo en que hay un solo dueño, un solo soberano. Al fin y al cabo, ello resulta pernicioso no sólo para aquellos que se encuentren dentro de los marcos de tal sistema, sino también para el propio soberano, pues ese sistema lo destruye desde dentro. Además, tal estado de cosas no tiene nada que ver con la democracia. Porque la democracia, como es sabido, es el poder de la mayoría, en el que se consideran los intereses y las opiniones de la minoría". En realidad, es así como Estados Unidos entiende una democracia, que es en realidad el gobierno de un "pueblo" que nadie sería hoy capaz de definir ("pueblo" no es "masa"). De todos modos, en sus propios términos, la democracia estadounidense de exportación no existe. "Quiero señalar a propósito que a Rusia, a nosotros, agregó Putin, nos intentan aleccionar constantemente, enseñándonos democracia. Pero quienes lo hacen, ellos mismos no muestran muchas ganas de aprender". "Parece ser- afirmó- que en el contexto de la amenaza de exterminio mutuo nos faltan cultura política y respeto a los valores democráticos y al Derecho".
       La OTAN, "los aliados y socios" echaron por tierra los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas, si alguien todavía los conoce o se interesa por leerlos. Esto equivale a preferir la fuerza por encima de toda ley, lo cual sucedió en los años '30 con la Sociedad de Naciones, incapaz de resolver nada. El problema está en el acto mercantil -venta de seguridad frente a una supuesta "amenaza rusa" y compra de seguridad a cambio de "no saber nada"- que ha destruido hoy, a diferencia de los '30, el significado de la ley internacional cual parte de un acto jurídico  y de la democracia misma a escala global, con la creencia de que "no pasará nada" si se sabe estar del lado de la fuerza/poder.

PUTIN SOBRE LA PRENSA OCCIDENTAL

Al final de Foro Económico de San Petersburgo, a mediados del mes pasado, el mandatario ruso, Vladimir Putin, se dirigió a los periodistas extranjeros presentes y lamentó que la prensa occidental repita "grandes cuentos" que le "unta" a los habitantes de buena parte del mundo. Putin se quejó de la pereza de este periodismo al que acusó de no tener el sentido de impedir el peligro. "¿Entienden que el mundo está siendo llevado en una dirección irreversible, preguntó Putin?". Se refería al peligro (nuclear) que supone el escudo antimisiles europeo. "Yo ya no sé cómo llegar hasta ustedes", dijo Putin. No es la primera vez que dice algo así. Putin ya había dicho durante la crisis ucraniana que no había modo de que los dirigentes occidentales escucharan.
       La actitud occidental parece ser una mezcla de varias cosas. Pueden estar regodeándose en su propia ignorancia y en estereotipos. Desde luego, los "aliados" creen haber ganado indiscutidamente la Guerra Fría y tener por ende derecho a lo que se conoce como el "trofeo de guerra" o reparto del "botín". Necesitan un conflicto tras otro no solo para saquear y evitar el derrumbe propio, sino para darse una sensación de inmunidad ("a mi nunca me sucederá") que pueden terminar creyéndose, al igual que la "sensación de invulnerabilidad". Pueden estar subestimando a quien creen "vencido" -creyendo que quiere paz por debilidad y para no seguir perdiendo- como si no hubiera empate posible (a diferencia de los años '70) y el mundo solo pudiera estar dividido entre ganadores y perdedores (!vean, el perdedor pide paz después de todo lo que "nos" hizo!). Están en una competencia en la que la ganancia de uno es la pérdida y quiebra del otro, porque así es el capitalismo, así que la sobrevaloración viene de creerse que si uno ganó es porque el otro está irremediablemente perdido y solo para el perdedor habrá consecuencias de un acto torcido (para el ganador, es gratis): "yo estoy bien, tu estás mal" es un mecanismo insidioso que impide toda autocorrección de errores e incluso que anula las evidencias de que se está errando. Finalmente, el escudo antimisiles, según lo recordó Putin, se justificó con una supuesta "amenaza iraní" ya inexistente (suponiendo que haya sido real), pero cuando se miente repetidamente difícilmente se puede volver atrás, menos si hay además, en todo lo enumerado, ganancias de por medio y la creencia de su gratuidad (sin costos). Alguien que miente, que se cree con derecho a rematar al supuesto vencido, que se siente inmune e invulnerable, infalible y "del buen lado de la Historia" (para parafrasear al mandatario estadounidense Barack Obama), que niega evidencias y pago por las consecuencias de sus actos y que no puede renunciar a ninguna perspectiva de ganancia (real o ficticia) no es, obviamente, alguien que esté bien. Sin embargo, el habitante occidental promedio cree que sí lo está -por lo que es ciego a su propia conducta- porque con un poder puede permitírselo todo y desconocer los límites. ¿Para qué tanta vuelta? No hay peor sordo que el que no quiere oír ni peor ciego que el que no quiere ver.

domingo, 10 de julio de 2016

SVETLANA ALEXIEVICH CON SU ZINC

Acaba de publicarse en español y se distribuye entre otros países en México Los muchachos de zinc, obra de Svetlana Alexievich, Premio Nobel de Literatura 2015. "Obra de Svetlana Alexievich" es mucho decir, puesto que es, como otros de sus textos, un collage de testimonios, en este caso sobre la guerra de Afganistán, a lo cual la "escritora" -no lo es- agrega unas diez páginitas con "reflexiones" como la siguiente: "Yo muestro el sentimiento, no el suceso. Cómo se desarrollan los sentimientos, no los hechos. Probablemente lo que yo estoy haciendo se parece a la labor del historiador, soy una historiadora de lo etéreo" (!qué sublime!). La publicación de Alexievich contiene el juicio que le fue seguido porque algunos la acusaron de inventarse testimonios. Lo interesante está en saber si el trabajo -valioso y exhaustivo, en muchos aspectos- de Alexievich es literatura o no. Cuando abre la boca para hablar de política, que es lo que con refinada mala fe acostumbra hacer en sus muy contadas "cuartillitas", la Comisaria del Pueblo para las Verduras, Alexievich, dice lo contrario de sus testimonios: en este caso muestran que muchos jóvenes querían ir a Afganistán, pero termina retratándolos poco menos que como caterva de asesinos. Alexiévich no parece darse cuenta de que a la guerra se va a matar y/o morir.
       Los muchachos del zinc (los muertos soviéticos en Afganistán -1979-1989- volvían en ataúdes de zinc) no muestra nada nuevo, más allá de la afición de Alexiévich por retratar a cualquiera que creyera en el sovietismo como alguien con algún tipo de tara. En 1991, en plena perestroika, el realizador hasta hoy comunista Vladimir Bortkó filmó, luego de estar en Kabul (capital afgana) y Kandahar, "La fractura afgana" (Afghan breakdown o en ruso Afganskii izlom), en el cual actúa el actor italiano Michele Placido. La mirada del realizador comunista no es complaciente: junto a una camaradería existente (y que también muestran ampliamente los testimonios de Alexiévich), Bortkó muestra un ejército soviético cruel en sus novatadas, en la prepotencia de los altos mandos que se dan la buena vida, en el bombardeo salvaje de aldeas afganas o hasta en el miedo de soldados imberbes que reaccionan mal y matan hasta por descuido a civiles, afganos también, mientras más de una mujer soviética busca únicamente sacar provecho material de jerarcas militares (Bandura, encarnado por Placido, no volverá a donde se sabe condenado por una sociedad y altos mandos moralmente degenerados).
       Lo peor en el destino de los "afganos" fue el regreso a casa: "allí (dice un un soldado refiriéndose a Afganistán), un amigo es un amigo, un enemigo es un enemigo. Aquí en cambio vives preguntándote: ¿por quién dejaron sus vidas mis amigos?¿por estos oportunistas bien cebados?¿Por los burócratas?¿O por los jóvenes pasotas a los que todo les importa un pimiento con tal de tener una lata de cerveza por la mañana?" (p.90). "A tu alrededor todos son unos pancistas", dice otro de vuelta a la Unión Soviética (p.103). Eso es lo que hace "el hombre pequeño" -un qué-me-importista- que tanto adora Alexiévich: "en nuestro país, para todos somos unos extraños" (p.43), dice otro soldado, mientras ese "pequeño" vive -como la Comisaria para las Verduras- "hablando de chorradas" (p 51), según las palabras de otro veterano. "Los únicos que los lloraban eran sus parientes, testimonia otro, mientras que los demás vivían como siempre porque no les tocaba de cerca". ¿Esta pequeñez no la vió Alexiévich? Está muy bien retratada en otro clásico sobre Afganistán, ¿Es fácil ser joven?, filme de Yuri Podnieks (1987). En fin, que vivan la ignorancia y la mezquindad, y agreguémosle sentimentalismo, rosas u olores de primavera, por ejemplo, para rematar en el pancismo con el "toque"femenino de la dizque "escritora"Alexiévich, quien mejor se hubiera leído Ensayo sobre la ceguera.

AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...