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domingo, 15 de noviembre de 2020

EU: LAS FORMAS DEL FRAUDE

 Desde luego, para quienes dicen haber ganado las elecciones estadounidenses, el perdedor, el actual mandatario Donald Trump, no está teniendo más que alucinaciones al alegar que hubo fraude. De este tipo de "argumento" no está lejos alguien como el Demócrata Bernard Sanders, con quien se fueron a aliar abiertamente algunos líderes de izquierda latinoamericanos en la Internacional Progresista. Los posibles ganadores no contestan sobre los hechos que se les presentan, sino que simplemente, en lo propio del perverso, deniegan.

      El fraude no fue simplemente porque el cartero haya llamado dos veces, tal vez para entregar dos boletas electorales en vez de una. Hay cosas más sofisticadas. Desde el año 2009, el equipo del presidente Barack Obama pidió una súpercomputadora llamada The Hammer con una aplicación llamada Scorecard que es capaz de hackear elecciones y transferir votos de un partido a otro "en el vuelo". Esto fue denunciado por el contratista de la Central de Inteligencia Americana (CIA), Dennis Montgomery, que estaba originalmente a cargo de esta máquina. Basándose en audios confidenciales, Montgomery denunció que ya se había usado el sistema en Florida en las elecciones de 2012 para que las ganaran Obama y el vicepresidente...Joseph Biden. La Casa Blanca de Obama tenía una VPN (red privada virtual) encriptada para tener acceso a voluntad a The Hammer. El mismo Biden y su hijo Hunter fueron vigilados con el sistema ultrasofisticado. Montgomery denunció todo el asunto porque se asqueó de lo siguiente: originalmente, la súpercomputadora debía servir a partir de 2003 para vigilancia en el exterior de Estados Unidos, luego de los atentados del 11/S, pero la administración Obama comenzó a utilizarla para fines internos como los descritos. Con Obama y el director de la CIA, John Brennan, la máquina fue llevada a un lugar secreto (de la misma CIA) en Fort Washington, Maryland. Colaboró el director de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), James Clapper. Es a raíz de este cambio en el uso que Montgomery decidió denunciar. Brennan y Clapper se dedicaban a espiar políticos, ejecutivos de Wall Street, abogados tal el ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani y otras cosas, como, a partir de cierto momento, los negocios de Trump. En agosto de 2015, Montgomery ofreció pruebas concretas con 47 discos duros para la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés). Ahora, en 2020, Montgomery argumentó que la aplicación Scorecard sirvió para desviar votos en Florida, Georgia, Texas, Pennsylvania, Wisconsin, Michigan, Nevada y Arizona. Lo cierto es que en algunos de estos estados se dieron cambios de tendencia probabilísticamente extraños en horas de la madrugada del 4 de noviembre. Al mismo tiempo, se puede decir que la gente de Obama "le sabe" suficientes cosas a Biden para, llegado el momento, chantajearlo a placer.

     Lo anterior no debería llamar a mayor sorpresa, en la medida en que el hombre de la CIA y consultor tecnológico  Edward Snowden ya había dicho que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) tiene con la misma CIA la capacidad para alterar resultados electorales. En México se sabe que alteraciones por computadora tuvieron lugar en 2006. Al mismo tiempo, medios tecnológicos sofisticados de otro tipo se utilizan para ganar: el presidente brasileño Jair Bolsonaro llegó gracias a WhatsApp y se utilizó este mismo procedimiento para inducir en 2019 una campaña contra el mandatario boliviano y entonces candidato Evo Morales.

     El asunto con las elecciones estadounidenses está lejos de acabar con la máquina descrita. En muchos estados (unos 30) se usó todavía el sistema de software Dominion que es conocido por ser "defectuoso", si se le puede llamar así al hecho de trasladarse los votos de un candidato a otro. Por ejemplo, en el condado de Antrim, en Michigan, le atribuyó gentilmente 6 mil votos de Trump a Biden. Al rato ya se habían encontrado otros 47 condados haciendo lo mismo. Para más certeza, Dominion fue usado en 4 de los 10 y 9 de los 20 condados más importantes de Estados Unidos, con más del 40 % de los electores. Por cierto, en 2014 Dominion donó dinero a la Fundación Clinton.

     Ya que estamos en lo anterior, Mark Zuckerberg, presidente fundador de Facebook, donó 400 millones de dólares para financiar el recuento de votos en distintas partes de Estados Unidos, en particular en grandes ciudades de estados clave. Es más dinero que el gastado por el Congreso de Estados Unidos para organizar las elecciones, que quedaron así en cierta medida en manos privadas. Zuckerberg es conocidamente pro-demócrata.

     Un lindo detallito para terminar, aunque no tenga que ver con la organización del fraude en las elecciones estadounidenses. Uno de los primeros en felicitar a la probable futura vicepresidenta Kamala Harris fue Alexander Soros, está probado. ¿Suena el nombre? Pues sí, es el hijo del magnate George Soros, campeón de las "revoluciones de colores", a tal grado que no faltó quien se preguntara si no había influido en la nominación de Harris. Alexander Soros es hoy vicepresidente de la Open Society Foundation. Dejémoslo en "complotismo". Lo del sistema The Hammer con la aplicación Scorecard y lo de Dominion no tienen que ver con "conspiracionismo": son problemas legales probados en Estados Unidos. Hasta el momento, Joseph Biden no es el presidente de Estados Unidos, salvo por nombramiento de los medios de comunicación masiva, al parecer ante quienes responden muchos mandatarios del mundo. Es poco probable que Trump pueda sacar adelante sus demandas legales, pero no es sino hasta diciembre o enero que Estados Unidos tendrá un presidente nombrado legalmente. Digamos que, al parecer, la ley no es el fuerte del mundo actual, y tampoco el de los Demócratas estadounidenses, incluyendo al señor Sanders. La izquierda dejó hace rato de reivindicar el socialismo; dejó casi siempre de hablar de los trabajadores; es notorio, incluso en los portales cubanos, que no quiere hablar de "imperialismo", aunque en los hechos concretos pareciera preferirlo al aislacionismo al estilo Trump, al grado de pedir aquél a gritos. Nos quedamos mejor con el Valle (del sur de Texas, trumpista), por esta vez y en recuerdo de los campesinos de César Chávez (da click en el botón de reproducción):



jueves, 12 de noviembre de 2020

DALE TU MANO AL INDIO...

 De regreso a Bolivia, el ex presidente boliviano Evo Morales ha sido recibido en algunos lugares, como Chimoré (Cochabamba), como todo un héroe. Puede que para algunos lo sea, pero por distintas razones: en realidad, ¿por su capacidad para organizar a la gente o por ser algo así como un self made indian que salió de una choza para llegar a lo más alto, según la sugerencia no muy inteligente del intelectual Héctor Díaz-Polanco, del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) mexicano? Morales tuvo hasta cierto punto suerte luego de haber cometido el error de querer reelegirse contra la decisión de un referéndum sobre el tema, por absurdo que haya sido. Como sea, no es en Bolivia el primer indio en llegar a las alturas del gobierno: ya lo había hecho antes Víctor Hugo Cárdenas, aymará vicepresidente entre 1993 y 1997, con el funesto gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada. Cárdenas (de apellido original Choquehuanca) llegó a dicho cargo por una alianza entre el demagógico Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y el Movimiento Revolucionario Tupac Katari de Liberación (MRTKL). Lo que no se dice es que, además de aliarse con el funesto Goni, Cárdenas tuvo tiempo de meter aún más la pata, al fungir como ministro de Educación del gobierno de facto recién saliente de Jeanine Añez, durante una gran parte de 2020. Antes, Morales y Cárdenas llegaron a enfrentarse y ante ello algunos indígenas se dividieron. El hecho es que parece haber indios no nada más del lado del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), y en todas partes capaces de aciertos como de errores, lo que indicaría su condición de seres humanos como otros.

     Viene a cuento porque, con motivo del Día de Muertos, en el Palacio Nacional mexicano se hizo una ofrenda y un homenaje a los muertos por la Covid 19 que incluyó un ritual indígena con todo y purificación del mandatario de México, Andrés Manuel López Obrador. La senadora antes de MORENA y hoy de Acción Nacional, la sonorense Lilly Téllez, pidió ante el hecho más ciencia y menos "superchería" (aunque tal vez quiso decir "superstición"). Enseguida se ganó los insultos -repetidos por Díaz-Polanco, quien nunca se caracterizó por ser respetuoso con Téllez- de la representante indígena Irma Juan Carlos, quien defendió la medicina tradicional india, le manifestó "su desprecio" a la legisladora y remató: "no más personas racistas en el poder; no más personas de la hijoputez". Lo que no aclaráron ni la acción afirmativa al estilo estadounidense del vasallo Díaz Polanco ni la señora aborigen es qué mezcla de hierbas o qué tipo de limpia con copal curan la Covid 19. Si funciona, adelante, puesto que en China y en Venezuela se han utilizado hierbas medicinales junto con medicamentos alópatas contra la Covid 19. De lo contrario, y en vísperas de la conmemoración de la caída de Tenochtitlán, este 2021, no es muestra más que de lo bajo que vuela el debate público en México, salvo excepciones. Aprovechemos para hacer notar que no toda la izquierda está con el presidente mexicano: no es el caso de los "ultras", ni del Partido Comunista Mexicano, ni del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y "sus" intelectuales, como el comandante Pablo Contreras (Pablo González Casanova) o Gilberto López y Rivas. Como sea, no parece que los indios de México actúen como un solo hombre: mientras Yalitza Aparicio sirve para las buenas conciencias de una clase media americanizada y el tour mágico de las cámaras estadounidenses, se olvida por ejemplo una lucha como la dada por Eufrosina Cruz (de Acción Nacional, de derecha), aún con todas las etiquetas encima, contra ciertos usos y costumbres que no debieran ser idealizados, por mucho que sean del agrado del jefe, sobre todo los de Oaxaca.

       Los indios, actuando como estamento, como sucede por ejemplo en el Ecuador, han llegado a hacer papelones deplorables y a dividir a la izquierda, salvo contadas excepciones. En un caso como el ecuatoriano, se suman la mentalidad estamental con la actuación como grupo de presión con algo de inspiración estadounidense. Curiosamente, es este papel estamental, que busca incluir condiciones jurídicas contra el Estado, el que atrae a las hordas universitarias con abajofirmantes en busca de causas, las que sean, y de gente a la cual pobretear. Con Thelma Cabrera, del Movimiento para la Liberación de los Pueblos, en Guatemala, los indígenas y su pan-mayanismo también contribuyeron no nada más a dislocar a una posible oposición de izquierda (la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca-URNG/Maíz e incluso el show de Rigoberta Menchú y su partido Winaq), sino a reescribir de manera falsa la historia de la guerrilla, salvo en el caso de la Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas (ORPA): se llegó al grado de sugerir que los indios quedaron algo así como "en medio" de un "fuego cruzado" entre guerrillas y ejército. Las hordas universitarias no están exentas de seguir el clásico sentimentalismo clasemediero uruguayo que le ha tocado encarnar ahora al señor Raúl Zibechi, quien sólo cuenta los muertos en Colombia cuando son indios, negándoles a otros la condición de seres humanos y luchadores sociales y terminando de atomizar al pueblo. Si no sucedió así en Bolivia, es con mayor probabilidad por la experiencia de organización desde abajo, de larga data, que por el hecho de que "un indio esté a la cabeza". No es garantía de nada, como lo han probado los casos de Cárdenas, o del Ecuador y de Guatemala. En el fondo, el mundo indio tiene tantos conflictos como cualquier otro Y no desaparecen ni lo exentan de problemas humanos por llamarles "pueblos originarios", dándoles tontamente un derecho de excepción, o por sostener que vivimos en Abya-Yala y no en América Latina. Si se observa bien, con la búsqueda incluso de prerrogativas jurídicas por encima del Estado, indígenas como muchos de los ecuatorianos han adquirido "mentalidad de reservación", y no precisamente de un cuarto de habitación. Que quede el testimonio del uruguayo con su caricatura de América Latina (da click en el botón de reproducción), aunque igual podría ser Ricardo Arjona:



martes, 10 de noviembre de 2020

EU: QUE SEA...

 El presidente cubano, el tecnócrata Miguel Díaz-Canel, se equivocó de cabo a rabo cuando tuiteó lo siguiente: "reconocemos que, en sus elecciones presidenciales, el pueblo de EEUU ha optado por un nuevo rumbo". Al parecer, el tecnócrata no entiende de cifras o está mal informado: lo que las elecciones estadounidenses mostraron es que "el pueblo" estadounidense está dividido, casi partido a la mitad, a juzgar por los sufragios recibidos por el candidato Demócrata y el Republicano, que logró casi un 48 % de los votos populares (no electorales). Nadie aplastó a Trump, salvo en las encuestadoras previas a las elecciones que demostraron ser un fracaso, al anticipar hasta 10, o incluso 15 puntos de ventaja del Demócrata Joseph Biden sobre su rival. Más bien pareciera que dichas encuestadoras estuvieron buscando inducir el voto a favor de Biden, salvo que no sirvan para nada. Ni siquiera pudieron anticipar que la comunidad latina en Estados Unidos quedó, ella también, partida a la mitad.

     Mientras el ex mandatario Evo Morales salió a tuitear que había sido derrotado un "racista y fascista", sin que hasta el momento se le haya demostrado a Trump ningún hecho fascista, el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se puso a festejar que "el mundo respira aliviado con la victoria de Biden". Es una declaración idiota por ajena a los hechos: ya se ha dicho que bajo la presidencia de Barack Obama -cuyo vicepresidente fue Biden- Estados Unidos se la pasó en guerra, incluyendo la ampliación del despliegue de fuerzas militares en el exterior (las fuerzas de operaciones especiales aumentaron en un 130 %, con presencia en 138 países, 70 % de las naciones del globo) y el uso de drones para matar por aquí y por allá (Obama estuvo lanzando unas tres bombas por hora durante 2016, y 4 mil 700 personas murieron por ataques de drones estadounidenses en Paquistán y Yemen, entre otros lugares), mientras que Trump no agredió prácticamente a nadie y se estuvo cuatro años en paz, incluso repatriando tropas. ¿El mundo respira aliviado por la vuelta del complejo militar-industrial o debiera más bien inquietarse porque Lula simplemente no sabe lo que dice? El brasileño agregó que "el pueblo norteamericano se manifestó contra el trumpismo y todo lo que él representa, de rechazo a valores humanos, odio, abandono de vida y agresiones contra nuestra América Latina". Otro que hace desaparecer los hechos

      En efecto, hasta antes de la epidemia del SARS-Cov-2, los resultados económicos de Trump en materia de empleo y de ingreso, incluyendo a las minorías, fueron espectacularmente mejores que los de Obama: los mejores resultados desde 1967 (es decir, antes del inicio de la crisis) para el aumento del ingreso medio de los hogares. Este aumento fue 50 % más alto que el logrado durante los mandatos de Obama.Cuatro millones de personas salieron de la pobreza con Trump y la pobreza misma cayó a su nivel más bajo desde 1959, no según "otras cifras", sino según la Oficina del Censo estadounidense. 

       Pero volvamos a la imbecilidad de Lula: no es Trump quien estuvo espiando a la ex mandataria Dilma Rousseff, sino Obama con la NSA (Agencia de Seguridad Nacional, por sus siglas en inglés), hasta colaborar con la caída de esta "hijita" de Lula. Fue Obama quien declaró a Venezuela "una amenaza para la seguridad nacional estadounidense" y por cierto que fue Juan Guaidó quien terminó felicitando...a Joseph Biden. En cuanto al ex mandatario ecuatoriano Rafael Correa, parece haberse olvidado de cómo lo chantajeó Biden con el caso de Edward Snowden y aquél se puso a tuitear en inglés, "!good luck!" para el Demócrata, de la misma manera en que la alcaldesa de París, capital francesa, Anne Hidalgo, tuiteó "Welcome back America!" junto a otros socialistas que parecen desconocer que en Francia se habla francés, como en América Latina se habla español. ¿Quién sino Biden implementó el Plan Colombia?¿No fue con los Demócratas que tumbaron a Manuel Zelaya en Honduras? Por cierto, Puerto Rico refrendó nuevamente su deseo de convertirse en el estado 51 de la Unión Americana. Para uno que otro panameño imbécil, no está de más recordar que George W. Bush, hijo del George Bush que decidió invadir Panamá, se inclinó por Biden, felicitándolo antes de tiempo, porque el asunto no era entre Demócratas y Republicanos sino entre gran parte del pueblo estadounidense y el establishment y su "Estado profundo". 

     No faltaron quienes, como el columnista mercenario "mexicano" Ariel González Jiménez, se olvidaron de lo que marca la ley, para imponernos, al igual que José Woldenberg (quien confunde la ley con los modales), "las reglas" de "la civilidad democrática", que no siguieron en ningún momento quienes desde el principio del mandato de Trump, totalmente legal, quisieron hacerlo caer, recurriendo a todas las mentiras al alcance, al grado de terminar en la vileza del linchamiento, en el cual se esconden tantos cobardes pero valentones en grupo, así tengan que coincidir Díaz-Canel y "Evo es Pueblo" con los ex mandatarios derechistas "mexicanos" Felipe Calderón y Vicente Fox, que corrieron a agarrarse de Biden. ¿No fue con Obama que se decidió la llamada "guerra contra las drogas" en México?

      Pero ya que los medios adujeron que Trump alegó fraude "sin pruebas" y el mismo González retuiteó al artero y patológico Pablo Hiriart, para quien las denuncias del actual mandatario estadounidense no pasaron de la falsedad de un tuit sobre un inexistente mini incidente en Virginia Beach, he aquí algunos hechos, porque no deja de ser raro saltarse los hechos a la torera y acusar a los demás de estar "fuera de la realidad". Desde septiembre, y sin que se hiciera nada, Judicial Watch dió a conocer que en 29 estados de Estados Unidos (353 condados) estaban inscritos para votar más electores que ciudadanos en edad de votar (prácticas comunes desde hace años de los Demócratas en ciudades como Detroit o, más aún, Chicago). En Nevada, 200 mil boletas de voto fueron mandadas a direcciones equivocadas. En Detroit, justamente, votaron 32 mil 519 personas más que las registradas. En 19 condados de California hubo un millón 600 mil electores más que los inscritos. 50 mil boletas de voto fueron enviadas a direcciones equivocadas en Ohio. En Pennsylvania se tuvieron que rechazar 336 mil demandas...!de doble voto!. Hubo electores que pudieron pedir boletas para votar !hasta 11 veces! Un "error" en Utah dejó 13 mil votos sin firma. En varios lugares de Estados Unidos, los trabajadores electorales se vieron rebasados por demandas de voto provenientes con frecuencia de una misma persona. 39 condados de Colorado tuvieron más electores que habitantes (!). Mil personas votaron dos veces en Georgia. El conjunto de las elecciones al norte de Nueva Jersey fue anulado por fraude electoral. 200 mil personas fueron "expurgadas" de las boletas de votos en Nueva York. Hubo quien pidió "recuperar" los votos de 400 mil boletas mandadas en California a gente residente fuera del estado o ya fallecida. 80 mil boletas de voto desaparecieron como por arte de magia en Baltimore. Un cuarto de los funcionarios electorales dimitió por la nueva ley electoral y el caos en las boletas de voto por correo. La lista es muchísimo -pero de lejos- más larga, e incluye el uso del fraude con aplicaciones en las máquinas de conteo y transmisión de datos para convertirlos de favorables a Trump para Biden en cuestión de microsegundos (hammer/scorecard, de invención por Dennis Montgomery, a lo que hay que sumar las fallas del Dominion software system). No suena a "civilidad democrática" y no debería mover al linchamiento de Trump con la bajeza en la que han coincidido tantos, desde la derecha (¿1988, 2006 o 2012?) hasta una izquierda que se felicita de que hayan ganado Wall Street, el complejo militar industrial, las empresas Big Five y del Big Pharma, etcétera, confundiendo, como lo hizo Cristina Fernández de Kirchner. estos intereses con "la voluntad del pueblo estadounidense" (el presidente argentino Alberto Fernández se quedó por su parte en un lamentable elogio de "la primera vicepresidenta de Estados Unidos").

     Si Trump perdió, no es muy fino que digamos patear a quien está en el suelo. Quienes se abstuvieron de felicitar a Biden hasta que no sea legalmente declarado vencedor, y no por los medios de comunicación masiva que se toman por "la opinión pública", están en la razón. Los demás no han hecho más que "quedar bien para ganarse favores", agregando a la cobardía de escudarse en los medios de comunicación masiva la conveniencia más ramplona, y en casos como el del quintacolumnista González, conjugando de modo proverbial prepotencia y crasa ignorancia, con el agravante de querer decretar desde las reglas y no desde las leyes quién está dentro y quién fuera de "las instituciones democráticas". Resulta que la "civilidad democrática" la deciden quienes hacen fraude, quienes matan, quienes imponen prácticas monopólicas y quienes se instalan militarmente en el mundo como Pedro por su casa. Por si no se sabe, en uno de sus acostumbrados lapsus dadas sus condiciones cognitivas (ya tuvo dos accidentes vasculares coronarios), Biden afirmó que con Obama "se había creado la organización de fraude electoral más vasta e inclusiva de la Historia de la política estadounidense" (véase por ejemplo en RNC Research "Joe Biden brags about having 'the most extensive and inclusive voter in the history of American politics'"). Se le puede perdonar por los problemas de salud lo que de otro modo haría las delicias de Diván el Terrible. Lo demás es una colección bastante sorprendente y muy deplorable de reacciones abyectas. Aquí el lapsus de Biden para los angloparlantes (da click en el botón de reproducción). Que sea.



 

    

domingo, 8 de noviembre de 2020

EU: CERRANDO CON BROCHE DE ORO...

 Se sabía en Estados Unidos desde antes de las elecciones del 3 de noviembre que el voto por correo se presta al fraude. Hubo quien declaró en The New Yok Post que en este caso el fraude tiende a ser la regla, más que la excepción, y en el mismo periódico, el 29 de agosto, se publicaron las revelaciones de un defraudador anónimo de Nueva Jersey que explicó cómo proceder, aprovechando que en este procedimiento el voto no es secreto, por lo que se le podía arrancar por ejemplo a personas de la tercera edad o a enfermos. Antes de seguir con el tema, cabe señalar hechos como los siguientes:

     -el voto de gente de la tercera edad funcionó tan bien las últimas elecciones estadounidenses que se encontraron votos emitidos por gente nacida en 1900 o incluso...en 1823.

     -ya entrados en gastos, se encontraron votos emitidos por gente fallecida (Nevada),

    -y en un asunto aparte, al estado de Nevada se fueron a presentar más de 3 mil votantes fantasma, es decir, inmigrantes ilegales.

Cabe señalar que ciertos estados ni siquiera requirieron una pieza de identidad a los electores. Los Demócratas ya habían instalado desde hace algunos años esta muy peculiar forma de votar. Desde diciembre de 2019, en Detroit, Michigan, una ciudad en manos Demócratas, se habían encontrado en elecciones locales dobles inscripciones en las listas de electores. Por cierto, desde 2016-2017 el actual mandatario estadounidense Donald Trump buscó instaurar una comisión sobre el fraude electoral: los 15 estados Demócratas de entonces rechazaron la iniciativa y la posibilidad de reducir los riesgos de trampa. En estas mismas circunstancias, cabe señalar lo siguiente, junto con el hecho de que, so pretexto de la epidemia de coronavirus, se distribuyeron unos 80 millones de boletas de voto a gente que no las solicitó, por lo que pudo suceder que algunos recibieran más de una boleta y/o la posibilidad de votar en otro estado:

     -que hubo circulares Demócratas solicitando que en los lugares de recuento se impidiera a los republicanos acercarse a las boletas. En principio, los votos que fueron contados sin presencia equitativa de los partidos debieran ser anulados,

     -se aceptaron boletas sin firma o sin cotejo de firmas,

     -algunos estados tomaron en cuenta votos por correo llegados después del 3 de noviembre, lo que es ilegal (a partir de las 20 hrs de ese día) y explica que Trump haya pedido que pararan el conteo y que los Demócratas, en cambio (que votaron por millones por correo), salieran con el retintín de que "todos los votos cuentan". ¿Incluso los ilegales?

Sin que se difundiera en los medios de comunicación masiva, la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) abrió investigaciones sobre la base de testimonios de fraude (el FBI abre investigaciones cuando ya hay ciertas pruebas).

     El Demócrata Joseph Biden fue declarado vencedor por los medios de comunicación masiva, no por ninguna instancia oficial. Se trata de una forma de intimidación desde la opinión pública hacia los abogados y jueces que tienen un trabajo que hacer hasta diciembre no para saber si hubo fraude o no, porque lo hubo, sino su alcance, a reserva de que Biden sea declarado finalmente vencedor. No se trata de imponer a Trump, sino de un mínimo respeto por lo que marcan las instancias legales, sin dejar por lo demás de señalar algunas cosas: el actual mandatario obtuvo más votos que en 2016, llegó a los 71 millones de sufragios y obtuvo un voto importante de la comunidad latina, además de mejorar puntajes entre los negros.

     El hecho de que Twitter haya censurado un alegato de fraude de Trump y que las cadenas ABC, CBS y NBC hayan cortado una transmisión del mandatario es parte del plan, ya descrito en otra ocasión aquí, para hacer caer a Trump por los medios que sean.

      Los elementos presentados sugieren que, en estos momentos, un alegato de fraude en Estados Unidos no es "un disparate", contra lo que sugirió por ejemplo el pseudoperiodista cultural y golpeador político"mexicano" (malinchista a más no poder, salvo cuando descansa en Paz, y que además confunde las leyes con sus propias reglas)  Ariel González Jiménez, llamando por lo demás a suspender los derechos de supuestos "enemigos de las libertades", siendo que nadie -menos si opositor- fue perseguido bajo Trump y no lo está siendo tampoco bajo el mandato del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Dice bien aquí perseguido, cuando cualquiera entiende hasta por las formas de "humor" que la temporada de cacería en los medios de comunicación masiva es justamente contra Trump o contra López Obrador, no contra los opositores. En el caso de México, cabría preguntarse si son medios de comunicación masiva sin ninguna representatividad social los que decidirán censurar...¿al presidente, por ejemplo?

(y luego de coquetear con una outsider, en Honeysuckle rose, Willie Nelson volverá con su señora el establishment, da click en el botón de reproducción).



jueves, 5 de noviembre de 2020

EU: EL BASTARDO EN CAMPAÑA

 Se entiende por "bastardo" con frecuencia a un hijo ilegítimo. Desde luego, quienes han lucrado con la supuesta "globalización" creen que los legítimos son ellos, porque el dinero se los permite, así sea malhabido. Es típico de los advenedizos darse aires de pureza con suficiente bombo y platillo para ocultar su ilegitimidad. Emplean una moralina fuerte, pero curiosamente no contestan nunca sobre hechos, menos si se les imputan y tienen que ver con el origen de sus privilegios. No les parece raro, por ejemplo, un conteo en el cual llegan cerca de 140 mil votos seguidos para un candidato (para el caso, Joseph Biden), en una caja, sin un solo voto para el rival (Donald Trump), algo que se antoja imposible desde el punto de vista estadístico (Michigan). Tampoco debe ser raro que, en otro ejemplo, haya tres millones 288 mil 771 votos contados pero sólo 3 millones 129 mil votantes registrados (Wisconsin). ¿Y las cajas con votos que nunca se enviaron encontradas en California?¿Y las fotografías de votos tirados a la basura o escondidos?¿Y el video del hombre quemando 80 votos para Trump? No tiene mayor caso un diálogo con gente que deniega todo lo que la acusa, y en particular hablar de hechos. Así que mejor informar de algunas otras cosas.

     El Proyecto para la Integridad de la Transición (PIT) está integrado por élites gubernamentales, militares y de la comunicación que planearon desde antes de las elecciones del 3 de noviembre en Estados Unidos hacerle la vida imposible -y la reelección también- al mandatario Donald Trump. Es un grupo de globalistas que incluye a gente como John Podesta, de la Comisión Trilateral (y ex gerente de campaña de Hillary Clinton), y al Republicano Michael S.Steele, negro, pero también desde Republicanos como Condoleezza Rice hasta Demócratas como William Clinton, pasando por Eric Schmidt  (ex director ejecutivo de Google) y...el ex presidente mexicano Ernesto Zedillo, cuya gente no es ajena al actual gabinete del mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO), desde Esteban Moctezuma, secretario de Educación Pública, hasta Olga Sánchez Cordero, de Gobernación. Entre las figuras clave del PIT está el multimillonario Nicolás Berggruen, con un Instituto que lleva su nombre (en el que no faltan socialdemócratas y partidarios europeos de la "Tercera Vía", desde Anthony Blair hasta Felipe González y Gerhard Schroeder, pasando por los economistas Joseph Stiglitz y Amartya Sen), y que buscaría aplicar la Agenda 21 de Naciones Unidas y un programa para "una economía próspera, un medio ambiente de calidad y la equidad en la comunidad", junto con una "gobernanza global". Suena tan bien como el "Gran Reinicio" capitalista que prepara para principios de 2021 el Foro Económico Mundial de Davos.

     El TIP es el que propuso emitir millones de votos por boletas de correo, "atascando" el conteo, y calculó, en algo que se sabía desde antes del 3 de noviembre, puesto que apareció en las páginas de Alainet (Walter Fomento y Wim Dierckxsens), que los gobernadores demócratas armarían algún problema en estados federales indecisos, entre los cuales ya se mencionaban estos tres: Michigan, Wisconsin y Pennsylvania. La idea sería, en caso de litigio entre Trump y Biden, tratar de poner a Estados Unidos en manos de la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, para pasar a decidir la presidencia por las delegaciones estatales en la misma Cámara. Es un escenario entre otros. En caso de reclamo por parte de Trump, se planeó activar las plataformas de comunicación (las virtuales incluidas), las Big Five, el liderazgo demócrata y la comunidad de inteligencia para presionar a Trump a que renuncie, desatándole al mismo tiempo la protesta en las calles (reanudando hasta donde aún tienen popularidad con grupos como Antifa y Black Lives Matter). El asunto es impedir como sea la reelección de Trump, bloqueándole la ventaja en la decisión de la Corte Suprema de Justicia(6 a 3).

     No queda clara la indignación de los vasallos del Sur ante los reclamos de Trump, como si nunca hubiera existido el fraude en Estados Unidos. Se dió cuando George W. Bush le ganó  a Albert Gore, con una resolución del Tribunal Supremo a partir de un conteo extraño en Florida (conteo con punch cards). Twitter no tiene por qué censurar un reclamo de fraude por parte de Trump (salvo que esté en marcha el plan TIP), ya que el mandatario está en su derecho y el asunto se tiene que resolver mediante el sistema de Justicia. Otra cosa es que se quiera el madruguete forzándolo mediante la opinión pública. Como sea, lo que hay que tener en cuenta es que el TIP planeó cerrarle el paso a Trump con distintos "escenarios". El "Estado profundo" vuelve a la carga así haya que instalar a lo que en términos bananeros se llama un "pelele". O dicho de otro modo, así haya que "gobernar" a partir de la ilegitimidad, acusando al mismo tiempo de "ilegítimo" a quien lo denuncia, en un típico fenómeno ideológico. Todo lo descrito aquí ha sido cuidadosamente omitido por la inmensa mayoría de los medios de comunicación masiva que orquestan lo mismo por doquier: quien discrepa de la corriente dominante en la "opinión pública" está fuera de "la realidad", es decir, chiflado. Así no hay debate posible, porque no se discute con un chiflado, y menos arguyendo que supuestamente lo está. Como tampoco se discute con una "opinión pública" que cree consensuar "mayorías"y un punto de vista único (porque "pensamiento" no es), en realidad no se está en ágora ninguna.

Algo de música popular estadounidense...





martes, 3 de noviembre de 2020

MEXICO: INTELECTUALMENTE, DE QUE NO SE PUEDE, NO SE PUEDE

 Definitivamente, al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no le va bien con los intelectuales. Sigue siendo inexplicable que se enfrasque en debates con gente que no tiene ninguna representatividad, y que hace ruido en la medida en que lo permiten los medios de comunicación masiva.

     Recientemente, AMLO criticó al académico e intelectual Roger Bartra, de quien dijo que "se cansó de ser de izquierda" y fue cooptado por Enrique Krauze. Es probable que Bartra haya sido premiado por converso. El hecho es que en una reciente entrevista con el periódico El Universal, Bartra dijo que AMLO "no debate, él insulta". En rigor, ya se ha dicho anteriormente, fue Héctor Aguilar Camín quien se refirió explícitamente a AMLO como "un pendejo". Nada parecido se le ha escuchado al mandatario mexicano mientras académicos, periodistas e intelectuales de oposición se desgañitan con cualquier cosa con tal de hacer creer que México está en el peor de los mundos.

     Bartra adujo en concreto lo siguiente: que contra treinta intelectuales que firmaron una carta en su contra, AMLO afirmó que "lo único que pueda reprocharse a tan famosos personajes es su falta de honestidad política e intelectual". "¿Eso es debatir?" Se preguntó Bartra y se contestó a sí mismo: "!No! Eso es insultar". En rigor, insultar es "ofender a alguien provocándolo e irritándolo con palabras o acciones". Lo que resulta curioso es que decir de alguien que es deshonesto sea tomado como un insulto.No es una provocación.

    Para más señas, Bartra fue señalado a mediados de los años '80, por un muy prestigioso intelectual mexicano, y ni más ni menos que en la revista Nexos, por su deshonestidad ("Los pies de Greta Garbo o la cultura de la deshonestidad polémica"). El texto se encuentra en Internet. Algo tiene Bartra que, llegado el momento, no puede mantener un criterio propio y se va con el montón, que le aplaude su renuncia. Decir de alguien que es deshonesto no es, en rigor, insultarlo (y por cierto que AMLO dió argumentos para imputar el hecho, señalando una trayectoria, la del imputado, que fue del Partido Comunista Mexicano e Historia y sociedad a Letras Libres).Nótese bien, el presidente de México no dijo de Bartra que fuera "un traidor": lo señaló como parte de "los conservadores". La objeción concreta es que, por algún motivo del que no están excluidos los privilegios recibidos (y es un hecho que los de Roger Bartra no fueron pocos, antes al contrario), estos intelectuales callaron o no dijeron mayor cosa sobre la monumental corrupción en México durante los últimos sexenios. Es un hecho que es el caso de Bartra, así que lo que hizo AMLO fue un juicio de valor. Y la valoración la tomó Bartra por un insulto, en vez de demostrar simplemente alguna honestidad. Al menos que el intelectual confunda los juicios de valor con los insultos, lo que significa que no se le puede decir a nadie que es deshonesto...o corrupto, porque es una ofensa. Genaro García Luna, Salvador Cienfuegos, Emilio Lozoya o Rosario Robles pueden considerarse ahora parte de "un México de gente agraviada" (sólo falta que agregue el "periodista donde los hay"Carlos Marín, hoy gran defensor de la presunción de inocencia y el debido proceso: "por las distorsiones que imponen a la ley quienes debieran de servirla"). En realidad, el efecto corruptor está en hacer pasar por insulto un juicio de valor. Una mexicanada: un delincuente me asalta y yo debo quedarme callado, porque si le digo "!ratero!" entonces sí se siente agraviado y me mata de un plomazo. !Pum! Además AMLO "se nos quedó mirando feo".

     En realidad, no queda claro, salvo por ciertas razones familiares, por qué AMLO, en vez de poner a trabajar a los intelectuales que se le dicen afines (y son en realidad una desgracia), se enfrasca con gente como Roger Bartra quien, véase bien, un día escribe que AMLO es como el presidente mexicano Luis Echeverría y al otro acusa al actual presidente de "retropopulista de derecha" que ejecuta "una política económica de derecha neoliberal". AMLO es, según Bartra, "extravagante", una persona "de delirios", "autoritario", "infatuado", "restaurador", de "impulsos retrógrados", de "ideas disparatadas", "estrambótico", etcétera. Y es que, retomando a Héctor Aguilar Camín: ¿no es un poco pendejo esperar de un pendejo que deje de hacer o de decir pendejadas?¿No es medio pendejo hablarle a un pendejo?¿Y no es también poco válido meterse  a discutir con sofistas, como lo hace López Obrador, que descalifican al interlocutor diciéndose ofendidos y escurriendo sistemáticamente el bulto, porque no contestan en concreto sobre los casos de corrupción, sino que sólo ven la paja en el ojo ajeno?


(aquí abajo, el ballet intelectual de "la república").

     

      

domingo, 1 de noviembre de 2020

FRANCIA ANDA VOLANDO BAJO

Samuel Paty fue un profesor de Historia y geografía de la localidad de Conflans-Saint-Honorine (Yvelines, a unos 30 kilómetros de París) en Francia que fue decapitado hace poco en la calle por un joven checheno musulmán. Paty había dado un curso sobre la libertad de expresión y había mostrado en él una caricatura del profeta del Islam, Mahoma. El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que la muerte de Paty fue un "ataque contra la república y sus valores" y el ex primer ministro Manuel Valls llamó a "toda la prensa" a reproducir el 2 de noviembre la caricatura. Paty había pedido que los alumnos musulmanes que no quisieran verla salieran de clase. Valls considera que hay que mostrarla a toda Francia. He aquí la caricatura en cuestión, salida de Charlie Hebdo (2012), y cualquiera puede pensar lo que ocurre si no es dibujo ("Mahoma: nace una estrella") sino fotografía o si la retratada así es la Virgen María:



Seguramente no es muy difícil de entender que, si son "la república y sus valores", Francia es, ante todo, una república porno. El dibujo es insultante y podría serlo para cualquier otra religión. El artículo 99 francés de 1881 castiga el insulto y la difamación. Considera que "toda expresión ultrajante, términos de desprecio o invectiva que no encierre la imputación de algún hecho es una injuria". El artículo 227-24 del código penal sanciona el hecho de mostrar imágenes pornográficas a menores de 15 años (los alumnos de Paty eran de 13-14 años). Por lo demás, la Carta de la Laicidad en la Escuela francesa garantiza la pluralidad de convicciones y "la cultura del respeto y la comprensión hacia el otro". Finalmente, la ley de 1905 sobre la laicidad garantiza la práctica de todos los cultos. Casi nadie reprobó lo que estaba mostrando Paty, curiosamente.

     Pero el asunto es todavía más absurdo, puesto que en los recientes conflictos de Oriente Medio, Francia tomó partido por el fanatismo islamista, en particular en Siria y en Libia, en algo que no tiene nada que ver con "la república y sus valores". Con una mano se defiende "la república y sus valores" y con la otra se apoyan prácticas terroristas -o migratorias- contrarias a la misma. Las cosas llegan tan lejos que un antiguo atentado contra el semanario Charlie Hebdo pudo haber sido por lo menos "permitido" por las autoridades francesas. Los perpetradores, los hermanos Kouachi, eran conocidos de la Inteligencia francesa. Por cierto, la cuenta de Twitter del checheno había sido señalada desde tiempo atrás como extremista. ¿Por qué Twitter no cerró la cuenta y el ministerio del Interior francés no hizo nada?

     Se puede ir incluso más allá. Hubo negligencia de las autoridades francesas en la admisión del joven checheno como refugiado, ya que había sido previamente rechazado dos veces por Polonia. Este tipo de negligencias es frecuente con tal de no tocar a los inmigrantes, a quienes ya no se pide mayormente adaptarse a "la república y sus valores": prueba de ello es que el joven checheno haya optado por decapitar a Paty. Ni siquiera se trató realmente de un acto terrorista (no es la definición de "terrorismo"), sino de la venganza de un hijo -Abdulak Abuezidovic- de guardaespaldas checheno que tampoco entendió nada de "la república y sus valores". Charlie Hebdo tampoco: el dibujante Wolinski de este semanario de extrema izquierda (en el mejor de los casos) llegó a decir "creo que somos inconscientes e imbéciles  que hemos provocado un peligro inútil. Eso es todo. Nos sentíamos invulnerables. Durante años, incluso decenas de años, nos dedicamos a la provocación y un día la provocación se vuelve contra nosotros. No había que hacerlo". Es de suponer que hay un límite entre la libertad de expresión y la provocación.

      Macron dejó en claro que no se prohibiría la caricatura y encima acusó al Islam de "separatista" y de ser "una religión que está en crisis en todo el mundo" (en Francia viven 6 millones de musulmanes y no todos son "separatistas", pero se sabe que 8 mil son extremistas y no se hace nada contra ellos porque la Unión Europea lo impide a través de la Corte Europea de los Derechos Humanos, etcétera...). Cabe recordar que en el pasado centenares de franceses viajaron vía Turquía a Siria para unirse...a los extremistas islámicos que se dedicaron a torturar, violar y matar a civiles desarmados, y para más señas, musulmanes.

      Los intereses que han hecho guerras contra regímenes árabes moderados, apoyando al extremismo islámico, y los que favorecen la inmigración desbocada son los mismos, como lo recordó recientemente en un programa de Los Patriotas su líder, Florian Philippot. Dicho sea de paso, son tal vez los mismos intereses que creen que la libertad de expresión es, en nombre de "los derechos y las libertades", "hacer lo que a uno le dé la gana" y sin límites.

 
 
 

 

 

AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...