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miércoles, 16 de diciembre de 2020

EU: ¿SABRÁN DETENERSE?

 El hecho de que el Colegio Electoral estadounidense haya nombrado a Joseph Biden presidente electo de Estados Unidos no implica que no hubo fraude. Por lo visto, en distintos asuntos, el capitalismo actual, que no es "el mercado" ("el mercado" no quiere decir nada) se va decantando justamente por lo fraudulento. Viene siendo así por lo menos desde los fraudes espectaculares con sistemas piramidales de Bernard Madoff en la recesión de 2008, hasta llegar al modo también fraudulento de manejar la epidemia del coronavirus. Los mismos medios de comunicación masiva que lo tapan todo suelen ser fraudulentos, con columnistas que, si se observa bien, no informan, no proporcionan datos, no sacan a la luz hechos: simplemente buscan machaconamente doblarle las manos (o más bien, la mente) al lector u oyente. 

     Biden ha seguido haciendo nombramientos con mujeres, negros y hasta homosexuales por aquí y por allá. Algunos periodistas, como Caitlin Johnstone de Consortium News, han hecho notar que, dadas las características de los nombramientos, Biden haría mejor en nombrar directamente a directores ejecutivos de las grandes corporaciones. El próximo secretario estadounidense de la Defensa será el negro Lloyd J. Austin III. Uno podría decirse: qué bien, un negro, "el primero en la Historia que blablablablabla....". Pues bien, Austin fue partidario de la guerra contra Siria, de no retirarse de Afganistán, de la invasión a Iraq, etcétera. Pero lo más importante es que Austin es parte del equipo de directores de la corporación Raytheon, una "clásica" del complejo militar industrial a la que por cierto el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva contrató para la vigilancia por radar de la Amazonía. Raytheon es un gigante productor de armas que gasta carretadas de dinero en hacer lobby ante el gobierno estadounidense. La corporación se ha hecho rica por ejemplo con crímenes de guerra en Yemen. Como lo ha señalado Johnstone, lo que está haciendo casi Biden es poner a Boeing como secretario de Estado, Amazon en la dirección de la Central de Inteligencia Americana (CIA), Google al frente de la Dirección Nacional de Inteligencia, Goldman Sachs en el Tesoro, y así. No es un secreto que varios de los nombrados por Biden, antiguos del mandatario Barack Obama y con frecuencia egresados de la Ivy League (Havard, Yale, Princeton, Columbia...), son gente muy cercana a Wall Street y a Silicon Valley. El propio presidente electo recibió grandes sumas de Google. El secretario de Estado, Anthony Blinken, es miembro de una familia de banqueros de fondos de inversión en Wall Street. Lo que busca Biden es congraciarse con los halcones Republicanos si dominan el Senado y tienen que ratificar los nombramientos. Es el regreso abierto del establishment y del statu quo, pero con fraude: haciendo creer que lo mismo pero de color negro, con faldas, etcétera "hace la diferencia". Es decir, que "la diferencia" hará que no sea "lo mismo". Desde tiempos del presidente William Clinton, pero más con el presidente Barack Obama, se ha logrado la reconciliación protofascista entre el gran capital y los alardes "libertarios" de la izquierda sesentaiochera.

     No se puede hacer nada si Occidente escoge este camino, pero es de suponer que incluso la gente de Biden, al guiarse por el cálculo costo/beneficio, sabrá al menos no llegar demasiado lejos frente a potencias que, como la Federación Rusa, tienen ahora la superioridad militar ofensiva y defensiva. Contra lo que se cree, Trump se detuvo a tiempo. Está por verse si la gente de Biden sabrá hacerlo. A pegar de alaridos como si le estuvieran pisando a uno los cojones, en vez de hacer música, pues... (da click en el botón de reproducción para sentirte Born in the Usa). En serio, ¿Está cantando o está haciendo un megaberrinche este tipo?



domingo, 13 de diciembre de 2020

COVID 19: INTERESES CREADOS Y NEGLIGENCIA

 

El de aquí arriba es el mapa de los países del mundo que han oficializado el uso de la hidroxicloroquina (HCQ) para tratar la Covid 19, con la salvedad de que en Estados Unidos se trata de algunos estados y no de todos, porque el fármaco antipalúdico ha sido vetado por Washington. En Europa, el mapa muestra el uso del medicamento en Portugal, Italia y Grecia (este país estuvo durante meses prácticamente sin muertes por la Covid 19), países donde ha tenido buenos resultados en términos de reducción de la letalidad (muertos/contagiados). Lo que el mapa no muestra es cómo algunos países, en especial de América Latina y el Caribe, tienen la epidemia controlada: es el caso notorio del Ecuador, Perú, Venezuela, Bolivia o Haití, además de Cuba. Ecuador, Perú y Haití llevan cerca de tres meses con una curva de muertes por la Covid 19 totalmente aplanada (es prácticamente una recta muy baja y no una curva, y en el caso de Haití con cero muertes casi todo el tiempo). Otro país que ha logrado aplanar la curva es El Salvador, aunque a un nivel un poco más alto que otros países mencionados. Lo que repiten la Web y los medios de comunicación masiva, en el sentido de que la HCQ es "peligrosa y tóxica", es totalmente falso: el fármaco existe desde hace cerca de 80 años, ha estado por décadas en venta libre (hasta que algunos países tomaron disposiciones contrarias), lo debe haber tomado un tercio de la Humanidad sin problema, el año pasado se habían vendido por ejemplo en Francia unos 36 millones de dosis y está probado que lo pueden recibir mujeres embarazadas y ancianos. Desde hace rato existen los estudios con ensayos randomizados (91 % de efectividad de la HCQ) y controlados (se pueden ver los resultados de unos 164 estudios) que tanto pedía "La Ciencia": la HCQ es eficaz y segura contra la Covid 19 (hcqmeta.com), sobre todo en fase temprana, pero sin descartar fases intermedias de la evolución de la enfermedad. Resulta increíble que se ignore esta cura, dejando a miles de pacientes a la experimentación y la "buena de Dios".

      Existen tres medicamentos antiguos que se han mostrado eficaces contra la Covid 19 en estudios controlados y contra placebo: la colchicina, la ivermectina y la fluvoxamina. El silencio es total, pero hay más. La vitamina D, considerada la "vitamina del siglo", ha aparecido en unos 40 estudios con resultados espectaculares contra la Covid 19. Tomada de manera preventiva, dicha vitamina puede reducir a la mitad el número de infecciones por el SARS-Cov-2, y disminuir la gravedad de la enfermedad en quienes la contraen. Así lo han probado por ejemplo estudios del especialista mundial estadounidense en la vitamina, Michael Holick (con unos 191 mil pacientes, lo que no es poco). La vitamina D puede en particular evitar la llamada "tormenta de citoquinas" en el sistema inmunológico con la Covid 19, y fue recomendada para este efecto por altas autoridades médicas francesas sólo para que la sugerencia cayera en el olvido y fuera ignorada por los medios de comunicación masiva. Un estudio español contra placebo demostró que no había decesos entre quienes tomaron vitamina D (estudio sobre 191 personas). 40 % de la población mundial carece de vitamina D y el porcentaje llega a mucho más en algunos países desarrollados (80 % en Francia). Decenas de estudios han demostrado igualmente la importancia del zinc para prevenir la infección por SARS-Cov-2. Se sabe desde hace 50 años que el zinc bloquea la reproducción viral y puede incluso bloquear la penetración del virus en la célula (el zinc interfiere la división del virus). Los pacientes hospitalizados y con carencia de zinc tendrían dos veces más posibilidades de morir. 50 % de los ancianos tiene carencia de zinc. Así las cosas, la vitamina D y el zinc hubieran podido contribuir en mucho a prevenir los contagios y hacer en todo caso la enfermedad menos grave (y no mortal), pero las nuevas generaciones de médicos creen que la única forma de prevención es una vacuna.

     Se pudo así haber hecho mucho más que lo siguiente: mandar al infectado a su casa con paracetamol (negándole por ende una asistencia médica inmediata crucial) hasta que eventualmente fuera a parar en la intubación, que requiere tal manejo que muchos países carecen de especialistas (en México el 80 % de los intubados muere). Siguiendo al nefasto e idiota doctor estadounidense Anthony Fauci, "epidemiólogo de la Casa Blanca" y director del NIAID estadounidense (Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas), se puso el acento no sobre la prevención ni el cuidado urgente en caso de infección (en los primeros cinco días, aproximadamente), sino en los "cuidados" hospitalarios: los médicos fuera de hospital quedaron fuera de la "jugada" y sin herramientas para prevenir y tratar a la brevedad (lo que en varios países mandó a la gente al dióxido de cloro, que tampoco funciona mal en los primeros días de infección). En los países con utilización temprana de HCQ, lo que prohibió Fauci, hubo 71 % menos muertes que en los países que no la utilizaron. Es probable que, de no ser por el bloqueo de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), miles de vidas se hubieran podido salvar. Algunos "Libros Blancos", como el de la Dra. Simone Gold, sugieren que entre 70 mil y 100 mil vidas habrían podido ser salvadas en Estados Unidos. Se sabe que el doctor neoyorquino Zev Zelenko estuvo logrando 84 % menos hospitalizaciones con HCQ+azitromicina+zinc (por lo demás, también hay buenas experiencias con azitromicina sola + zinc). Algunos países que usaron HCQ tuvieron hasta 90 % menos muertos que Estados Unidos. Hay ni más ni menos ya que 155 estudios que demuestran la eficacia de la HCQ. El autor Pasha Kamyshev demostró que el "expertismo" terminó destruyendo el trabajo científico (The American Mind, Claremont Institute, "How expert worship is ruining science"). Dicho sea de paso, Fauci está mejor pagado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien estuvo saboteando.

     México se caracterizó desde el principio por plegarse por completo a la manera de Fauci y la FDA de tratar las cosas: no hubo prevención, no se orientó oficialmente hacia ningún tratamiento útil y probado, no se paró de repetir falsedades sobre la HCQ y se terminó en la promoción de vacunas dudosas. Muchos de quienes criticaron la política oficial tampoco parecen haber leído demasiado: multiplicar las pruebas no deja de ser un riesgo cuando arrojan falsos positivos a montones y tampoco se trataba, contra lo que sugirió el biólogo Tony Lazcano, de colocarse, peor en nombre de La Ciencia, a la sombra de quienes ven en este tipo de crisis sanitarias no la posibilidad de curar, sino de llenarse los bolsillos.

     

viernes, 11 de diciembre de 2020

EU: ¿CERCA DEL GOLPE BLANDO?

 Las evidencias de fraude han seguido saliendo en Estados Unidos en medio del silencio sepulcral de los medios de comunicación masiva. La novedad es que el estado de Texas, que, hay que recordarlo, se opuso en tres ocasiones a la instalación de las máquinas de conteo de votos de Dominion, ha interpuesto una demanda ante la Justicia (Corte Suprema) para que no sean reconocidas las votaciones en los estados de Michigan, Georgia, Pennsylvania y Wisconsin. La demanda texana ha sido apoyada por otros 17 estados de la Unión Americana y por el gobierno del mandatario Donald Trump. Lo que argumenta Texas es que el uso intensivo de votos por correo volvió el proceso "propenso al fraude" aprovechando la epidemia del coronavirus. De manera más concreta aún en el plano jurídico, Texas ha acusado a los cuatro estados mencionados de haber modificado la ley electoral de manera inconstitucional (para permitir el voto por correo), lo que ya ha sido demostrado punto por punto por una jueza de la Mancomunidad en el estado de Pennsylvania. Por lo demás, y siempre en relación con el alegato de Texas, nunca había sucedido en la historia de Estados Unidos que cinco estados decidieran exactamente al mismo tiempo parar el conteo de votos (a las 3:30 de la madrugada) y mandar a casa a los representantes de casilla Republicanos, para luego seguir contando sin éstos (!). La Corte Suprema está autorizada a dirimir disputas entre estados, aunque lo hace en contadas ocasiones. Esta vez falló contra el recurso interpuesto por Texas.

     Entretanto, cabe señalar que se ha ido recortando la posibilidad para el público de tener acceso a diferentes fuentes de información. Youtube, en particular, anunció que suspenderá los contenidos relacionados con el fraude. Twitter pone un cintillo indicando que cualquier información ligada con el tema está en tela de juicio y las grandes cadenas televisivas y de prensa no recogen las pruebas concretas expuestas por el equipo de Trump, como si no se tratara de hechos.

     Trump recibió 12 millones de votos más que en las elecciones pasadas y cerca de 75 millones de votos, el mayor número de votos para un presidente en la historia de Estados Unidos (si se deja de lado el supuesto triunfo del candidato Demócrata), por lo que no deja de resultar extraño que sea ignorado por los medios de comunicación masiva. Barack Obama, el tan popular, recibió menos votos para su segundo mandato. Curiosamente, es la primera vez en la historia de Estados Unidos que un presidente que logra más votos que para su primer mandato sale derrotado. Rarezas como ésta hay muchas: es un hecho que el candidato Demócrata Joseph Biden no era especialmente popular en vísperas de las elecciones. Así las cosas, no es descabellado sugerir, como lo han hecho algunos analistas, que de llegar definitivamente Biden habrá sido gracias a un "golpe blando". En fin, que tratándose de Texas, da click en el botón de reproducción, sin olvidar que más del 40 % de los hispanos votó por Trump:



martes, 8 de diciembre de 2020

COVID 19: TENGAN FE, QUE ÉSTO NO SE ACABA AQUÍ

 Al parecer, el "licenciado cardenista", doctor Jorge Alcocer, secretario mexicano de Salud, corrió, como ya lo había hecho antes con el ineficaz antirretroviral Remdesevir, detrás de lo que le parece bien al doctor Anthony Fauci, del NIAID (Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas, por sus siglas en inglés) estadounidense y "epidemiólogo de la Casa Blanca": las vacunas de Pfizer y Moderna, hechas sobre la base de manipulación genética (gene editing). Con Pfizer estuvo trabajando la empresa alemana BioNTech, que recibió todo el apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates. Desde el principio se sabía que la crisis sanitaria dizque "exige una vacuna" y que Gates jugaría un papel de primer orden, puesto que también está detrás de la vacuna de Oxford/AstraZeneca. Se sabe menos, por ejemplo, que Fauci es capaz de pasar por encima de lo que sea con tal de hacer negocio: promovió en el pasado junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS) una vacuna contra el dengue que no había pasado por las comprobaciones correctas y se llevó la vida de 600 niños que tuvieron "reacciones paradójicas".

     Con las vacunas de Pfizer y Moderna, en realidad terapias génicas, no se tienen pruebas suficientes de su seguridad ni de que sean ajenas a ciertos riegos, en particular en materia de cáncer y de efectos sobre la fertilidad humana. Lo mismo vale para la vacuna de Oxford/AstraZeneca, que utiliza adenovirus de chimpancé: tampoco hay estudios de largo plazo que aseguren contra riesgos como los mencionados. El Centro ruso de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, que creó la vacuna Sputnik V, se manifestó recientemente extrañado por el hecho de que se estén utilizando en Occidente -aunque también se haría en China vía BioNTech- vacunas no seguras, que no han sido estudiadas por mucho tiempo (y asegurarse de la eficacia de una vacuna puede tomar años). En cambio, otras vacunas, entre ellas la rusa (Sputnik V), las de China y algunas más (Johnson & Johnson) se basan en adenovirus humano, algo probado durante décadas y que ha demostrado su seguridad en millones de seres humanos. En estos casos, no hay experimentación, a diferencia de las terapias génicas y la "vacuna del mono" de Oxford/Astra/Zeneca. La vacuna de Johnson & Johnson (Janssen) podría costar 10 dólares, unos 200 pesos mexicanos. Sin embargo, el "licenciado cardenista" ha preferido Pfizer para actuar a la brevedad, al igual que Fauci. La vacuna china de CansinoBio, más segura, tendrá menor distribución en México.

     Dicho sea de paso, no se trata de un asunto "ideológico", contra lo que sostiene el científico mexicano llamado ahora simpáticamente Toño Lazcano (de una vez: ¿Tony Lazcano?). La ideología, que siempre se disfraza de evidencia, consiste en creerse que Fauci es el Gran Gurú de La Ciencia y que una marca transnacional es garantía de seguridad. Hasta ahora, lo que se ha logrado bastante bien es bloquear las curas existentes contra la Covid 19, no vender antivirales probados (favipiravir/Avifavir) pero repartir a diestra y siniestra un fármaco ineficaz (Remdesivir), para lanzarse dentro de poco a vacunas no ajenas a riesgos y bloqueando las más seguras (como la Sputnik V, dado que el Centro Gamaleya, creado en 1891, tiene una experiencia de décadas con éxito con una plataforma tecnológica basada en adenovirus que se encuentran en los adenoides humanos ). 

     Lo más exquisito está en decir que la vacunación, que se prevé masiva, no exentará de riesgos, por lo que, según la universidad pública por ejemplo, las medidas de contingencia tendrán que prolongarse por lo menos dos años más. Tal vez no quede claro que el asunto de la Covid 19 da para varios negocios más. Falta el Great Reset. Para que nadie pierda la fe en el progreso y la nueva normalidad...(date un click en el botón de reproducción).


 

domingo, 6 de diciembre de 2020

EU: UNETE A LOS OPTIMISTAS

 Por lo general, quienes se autodenominan "demócratas liberales" dicen que no les gusta "la ideología": critican a quien "está ideologizado" y aspiran a ser "transparentes". La ideología es sospechosa y la asimilan a la propaganda. Es, sin duda, lo típico de los regímenes que llaman "totalitarios".

     Pues bien, estos fervientes partidarios de la transparencia se acaban de ganar, en el equipo del Demócrata estadounidense Joseph Biden, a alguien como Richard Stengel, que no tiene el menor empacho en llamarse a sí mismo propagandista: "no estoy contra la propaganda, dice. Todo país la utiliza, y lo tiene que hacer con su propia población (!). No pienso que sea necesariamente horrible". Gracias. Uno podrá pensar entonces con toda libertad que Biden no habla de "los valores estadounidenses", sino que hace vulgar propaganda, como lo hacía el mandatario Barack Obama al decir que "su" país es "excepcional". De hecho, Stengel trabajó en el Departamento de Estado bajo Obama. Contribuyó a crear una entidad específica para "combatir la desinformación rusa", el Centro de Compromiso Global (Global Engagement Center). Stengel se ocupó con mucho cuidado de supervisar qué información podía llegarle al público y cuál no. El señor es un abierto partidario de la "guerra de la información" y hasta ha escrito un libro sobre el tema. Stengel ha llegado más lejos: considera que debiera revisarse la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, que garantiza la libertad de expresión. Dicho sea de paso, Stengel es parte del Consejo Atlántico (Atlantic Council), muy vinculado a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y que ha recibido fondos de empresas petroleras, productoras de armas, gigantes de la high tech y monarquías del Golfo Pérsico. Stengel, quien ha trabajado en censurar medios independientes, se la pasó en MSNBC alegando sobre una colusión entre el presidente Donald Trump y Rusia. Ahora podría entenderse que era desinformación y propaganda. Stengel podría encontrarse a la cabeza del equipo de la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales (United States Agency for Global Media). Fue creada por la Central de Inteligencia Americana (CIA) para generar desinformación contra los soviéticos. 

     Hay cosas mejores: ¿para qué cambiar la Primera Enmienda? Para sancionar y censurar a quienes hacen "discursos de odio". Se puede adivinar que quien diga que los Demócratas estadounidenses son machuchones o camajanes puede ser censurado y privado de la posibilidad de hablar, por "incitar al odio" y a la "polarización". En fin, que con el complejo-militar industrial, las grandes corporaciones de Silicon Valley y las grandes empresas farmaceúticas se tendrá aún más derecho a lo que en gran medida ya se tiene: la menor discrepancia, ya ni se diga contradicción, con lo que además se reconoce como propaganda, resultará en el mejor de los casos una "realidad alternativa", del tipo de las que se viven en un viaje con hongos de María Sabina, y en el peor una muy censurable incitación a que cuelguen a Biden de un poste. Será desde la propaganda y la desinformación desvergonzadas que se decidirá qué es la realidad y quién está en ella, y qué son en cambio fake news y posverdades. Por si no se entiende, es desde la desinformación que se decretará que lo que no conviene...pues es desinformación. 

     ¿Acaso no es bello? Si alguien ve a las 4:30 de la madrugada un camión de basura lleno de papeletas de voto para Biden en Detroit, debe recordar que no es la realidad la que nos afecta, sino el modo en que la interpretamos. Usted, por sus zonas erróneas, está viendo mal ese camión y las papeletas porque es partidario de Trump, con lo cual se está autolastimando, así que cambie su interpretación: felicítese de que son papeletas para Biden y muy obviamente dejará de reaccionar de manera negativa e incluso de incitar al odio contra Biden. Recuérdelo: Trump desunió a los estadounidenses y Biden quiere unirlos, y usted no querrá quedarse afuera ¿o sí?¿En serio preferiría ser un odiador y amargarse cuando la vida le sonríe? En fin, ¿cómo le hago para que usted permita el fraude si no es cambiándole el chip, es decir, señalándole que su interpretación es errónea y que si acaso le están viendo la cara es por su propio bien?

      No es todo. El equipazo de Biden incluye también a gente como Neera Tanden, presidenta del Centro para el Progreso Estadounidense (Center for American Progress) y amiga personal de los chicos Clinton, Hillary y Bill. Tan amiga que se encargó entre otras cosas de quitar del camino a Bernard Sanders. Tanden fue también parte del equipo de Obama, como muchos de quienes integran ahora el equipo de Biden. El Centro mencionado está ligado a John Podesta,jefe de la campaña de Hillary Clinton en 2016 y miembro de la Comisión Trilateral,  quien se está asegurando de que los medios de comunicación masiva y los políticos a la mano consideren, mediante la influencia de unas 100 personalidades,  las denuncias del equipo de Trump sobre el fraude como "falsedades" (recuerde: quien considera normal desinformarlo le indicará dónde está la desinformación, ¿okay folks?), a lo sumo producto de la legalización de la mariguana en Colorado o de drogas más duras en Oregon. Para éso se creó el Proyecto para la Integridad de la Transición, con políticos, académicos y periodistas, para estar seguros de que Trump se vaya "haiga sido como haiga sido". Ya habrá ocasión de hablar sobre cómo Biden tiene en mente recetarle además a Estados Unidos los experimentos del doctor Anthony Fauci, "epidemiólogo de la Casa Blanca" al que Trump le dijo lo que es: un idiota. Como sea, ya se sabe que quienes se oponen a toda forma de propaganda son los primeros en tragarse y en inculcarnos la propaganda "excepcionalista" y uber Alles de Biden y su gente. Ya es tiempo de que des click en el botón de reproducción:


 




jueves, 3 de diciembre de 2020

CONEJILLOS DE INDIAS

 El subsecretario mexicano de Salud, Hugo López-Gatell, seguramente insista en "tomarse en serio" la epidemia de la Covid 19 sin prestarle ni la menor atención a un dato curioso: México ya va por encima de los 100 mil muertos por la enfermedad, mientras que Haití, un país pobrísimo y con una infraestructura de atención médica difícilmente en buen estado contabiliza 232 muertes. Desde principios de octubre, el país caribeño se la ha pasado simple y llanamente la mayor parte de los días con cero muertos, luego de que se pronosticara un "apocalipsis", incluso desde la Organización Mundial de la Salud (OMS). Tal vez la explicación esté en que los haitianos no comen gansitos. También podría estar en que desde un principio se agotaron en Haití en las farmacias los lotes de Nivaquine (cloroquina a secas) y el gobierno decidió luego importar de Africa una hierba utilizada contra la malaria, la artemisia. Desde agosto pasado, un comité de expertos validó remedios herbarios en el país caribeño para luchar contra la Covid 19. Ya se sabe: digan lo que digan las cifras, no se puede autorizar nada que no sea la dexametasona, porque lo demás, incluyendo el dióxido de cloro, no funciona a partir de "medicina basada en evidencias". Desde el principio, lo único que se espera es que llegue la vacuna, así las cifras de mortalidad por la Covid 19 no justifiquen una campaña de vacunación masiva.

      El "licenciado cardenista" Jorge Alcocer, secretario de Salud mexicano, se movió en algún momento -casi al mismo tiempo que el doctor Anthony Fauci, "epidemiólogo de la Casa Blanca" estadounidense-, en busca del Remdesivir, antirretroviral de la empresa californiana Gilead. La Unión Europea fue más lejos: a pesar que desde casi principios de año se sabía que el Remdesivir no servía para nada, la Comisión Europea le compró a Gilead 500 mil dosis para unos 36 países. En Francia, por ejemplo, fue la gran campaña de los médicos pagados (por Gilead, entre otras empresas) para desacreditar la hidroxicloroquina, al grado de proscribirla, y luego para distribuir Remdesivir a diestra y siniestra. Entetanto, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó de emergencia el fármaco (con el nombre de Veklury), basándose en estudios "con evidencias", puesto que no faltaron los ensayos clínicos randomizados (aleatorizados: a un paciente se le da el medicamento y a otro un placebo, etcétera). El gobierno estadounidense compró sus buenas dosis de Remdesivir y con tanto éxito, pese a las advertencias de algunos, Gilead se llevó en Bolsa en un trimestre unos 100 millones de dólares (la Comisión Europea compró Remdesivir por mil millones de dólares). Un número reciente de la revista Science confirmó lo que algunos doctores habían advertido: que el Remdesivir no sirve, lo que para colmo terminó reconociendo incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) a finales de noviembre. No se sabe de ningún escándalo: Gilead pudo como quiera hacer su negocio, puesto que en Europa y Estados Unidos le compraron el fármaco.

     Ahora, el "licenciado cardenista", el doctor Alcocer, firmó con la empresa estadounidense Pfizer  un convenio para adquirir 34.4 millones de vacunas contra la Covid 19. La vacuna ya fue aprobada en el Reino Unido (Pfizer-BioNTech), no en productores de recetas de hierbas como Madagascar.Una maravilla, la "luz al final del túnel" -según la OMS- omitiendo otra vez las advertencias: varias de las vacunas por las que se está corriendo no son en realidad tales, sino terapias génicas, todo un experimento riesgoso - que sólo se ha hecho con legumbres (para hacer productos genéticamente modificados)- al cual se va a exponer a una parte de la población, para el caso "conejillos de Indias". Son "vacunas" que dependen de la inoculación de un ARN mensajero ("instrucciones genéticas") fabricado en un laboratorio. Por lo demás, tanto en Estados Unidos como en la UE (la Comisión Europea cerró un convenio para comprarle a la estadounidense Moderna unos 160 millones de dosis), se firmaron acuerdos con los fabricantes de vacunas que, atención, los exentan de toda responsabilidad -correrá por cuenta del Estado- si aparecen efectos secundarios o complicaciones de cualquier índole. Cabe señalar que estas terapias génicas no han sido probadas nunca a gran escala (tampoco en animales) y los propios fabricantes dicen tranquilamente que no garantizan la erradicación del virus. No se han visto los estudios necesarios que validen este tipo de terapias, sino las cotizaciones en Bolsa de las empresas farmaceúticas productoras. Asimismo, no se han hecho estudios serios de serología que indiquen qué proporción de la población podría estar ya inmunizada contra el virus, ya que si la hubiera, e importante, restaría mercados a las vacunas. No está de más rematar señalando que mientras se corre al experimento genético, que tendrá suficientes lobbystas para negar que sea tal, se le ponen trabas a vacunas más tradicionales pero más seguras (no están hechas con material genético), como la china (Sinovac) y la rusa (Sputnik V), que la Comisión Europea no incluyó en sus compras.

     Ocho de cada diez mexicanos están dispuestos a vacunarse con la Sputnik V, así que era sin duda el momento de experimentar con Pfizer, después de haber negado las curas existentes y probadas, al grado que se desconozca por ejemplo un estudio internacional revisado por pares que muestra un 84 % de reducción en las hospitalizaciones y muertes gracias al uso temprano de hidroxicloroquina+azitromicina+zinc. El tema ya se cerró para beneficiar un negocio de Gilead puramente especulativo. Ahora se sincronizará el miedo de la gente sobre "La Vacuna" para los siguientes negocios, sin importar demasiado que algunos se lleguen a ofrecer incluso como fraudulentos, así sea sin decirlo directamente. Y aún falta algo de lo más suculento: Oxford/AstraZeneca. Por cierto, en el New England Journal of Medicine receta directamente Bill Gates: miles de millones de dosis de vacunas, más financiación pública y privada (¿la primera para la segunda?), etcétera. La receta no puede ser más clara: "aumentar la financiación pública minimizará el riesgo para las compañías farmaceúticas". En nombre del bien público, para lo que está el Estado -así es desde la segunda posguerra- es para garantizar los negocios privados, así terminen en fraude. ¿También van a vacunar a todos los haitianos? Desde la isla de la Guadeloupe, "Kobay" (da click en el botón de reproducción).



    

martes, 1 de diciembre de 2020

EU, FUERA DE LA LEY

 No queda muy claro en qué creen muchos latinoamericanos, más de izquierda, al apresurarse a gritonear contra el mandatario estadounidense Donald Trump y dar por "presidente electo" al Demócrata Joseph Biden, a reserva de que finalmente lo sea. No es muy elegante que ahora la que se presume como la gran democracia del mundo, lista a "liderar de nuevo", se haya estado dedicando en estos días a amenazar de muerte no nada más a abogados del presidente como Jenna Ellis (le llenaron el celular de amenazas), sino también a testigos comunes y corrientes del fraude electoral en Estados Unidos. Si algunos están pensando en el "bonachón" de James Carter, presidente estadounidense en los '70, resulta que advirtió en una comisión bipartidista en 2009, junto al ex secretario de Estado James Baker, que permitir el voto por correo era hacerlo con un día de campo para el fraude. Tal vez hay quien crea que algo positivo puede haber desde el momento en que Bernard Sanders es Demócrata, pero le roban las elecciones en su propio partido sin que chiste. Puede que se crea que en Estados Unidos está "el imperio de la ley", olvidando que está en todo caso el reino del negocio a ultranza, así haya que pasar, justamente, por encima de la ley.

       No hubiera estado mal que algo se difundiera de la audiencia del equipo de abogados de Trump en el estado de Arizona. Rudolph Giuliani sugirió que, aunque tiene gente honesta, el partido Demócrata no es el mismo desde la época de William Clinton. Está secuestrado por gente con una gran codicia por el dinero y el poder. Agreguemos que es de esperar que no sea justamente lo que fascina en un mundo no exento de arribistas, que por definición están entonces dispuestos a dejar de lado su propia integridad. Lo siguiente es algo muy claro de la audiencia de Giuliani, y viene de un gringo, no de Karl Marx: "es el gran negocio que se beneficia del sistema en la forma en que funciona en este momento. El deseo es hacer no que Estados Unidos sea primero, sino que se ponga donde sea mientras ellos puedan hacer beneficios. Podríamos ser terceros, podríamos ser quintos, podríamos no existir siempre que estén obteniendo ganancias. No tienen ningún sentido de lo importante que es este país para la sobrevivencia de este mundo como un lugar decente". Es de esperar que algunos no se estén creyendo que el ex mandatario Barack Obama es, como lo dijo equivocadamente el presidente ecuatoriano Rafael Correa, un "buen tipo". No lo es, sino que es parte de la codicia y basta con ver la forma escandalosa en que se ha enriquecido.

     Podría seguirse durante un buen rato con las pruebas: en Pennsylvania, por ejemplo, se expidieron un millón 800 mil votos para que se sufragara por correo, pero se contaron 2 millones 500 mil votos por correo. Es el tipo de cosas que se están "certificando" en los estados con gente "de ley" que, siguiendo al analista Paul Craig Roberts, no está preparada para ser imparcial, sino entrenada para favorecer a las minorías, las mujeres y este tipo de asuntos. Es de la misma manera en que, siempre siguiendo a Craig Roberts, un gringo, se han sustituido los intereses de la gente que trabaja por los de "las identidades", la misma confusión que comparte más y más la izquierda latinoamericana, al unísono con quienes se autodenominan "demócratas liberales". Si se menciona Pennsylvania, es también porque ahí la jueza de la Mancomunidad, Patricia McCullough, hizo notar que en realidad se hizo de tal suerte que se aprobara un voto por correo contrario a la Constitución, la local al menos, pero de tal forma que deja mal parados a otros estados. Se invocó un Acta para que pudieran distribuirse masivamente votos por correo, pero de acuerdo con la ley de Pennsylvania sólo se puede "votar en ausencia" a petición expresa, individual, y explicando los motivos para no presentarse, mientras que ahora se enviaron en cambio boletas masivamente so pretexto de la emergencia del coronavirus. Hasta el mismo fiscal general de Estados Unidos, William Barr, evocó los riesgos de un gran fraude electoral y se alegó que nunca se había visto un uso de las papeletas como el que se propuso, no a partir de peticiones individuales desde una dirección específica, sino del envío a todo el mundo a partir de listas de votantes conocidas por lo demás por su imprecisión. Barr había advertido contra este absurdo desde principios de septiembre. Al parecer, este fiscal cercano a George Bush padre prefiere ahora no insistir demasiado.

     Giuliani debe conocer bien su país. Con tal de hacer grandes negocios, se está cerca de pasar por encima de la ley que según muchos es sagrada en Estados Unidos. No tanto: parece que las "reglas" no escritas pudieran imponerse, y que se está castigando no jugar el "juego que todos jugamos" (games people play...), al menos como lo presentan los medios de comunicación y ciertas redes sociales que han borrado (Twitter lo ha hecho) denuncias clave. En adelante se puede pensar entonces que quienes corrieron a festejar a Biden y estuvieron practicando el linchamiento de Trump no lo hicieron por nada que tenga que ver con la ley, sino con la posibilidad de lucrar y hacerse de poder. Queda "High Sierra": Emmylou Harris, Linda Ronstadt y Dolly Parton (da click en el botón de reproducción).



    

AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...