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viernes, 30 de julio de 2021

BIDEN SE PINTA SOLO (Y LOS QUE CALLAN)

 Al final de cuentas, probablemente lo perdonen, si el caso se plantea (lo que es muy improbable), porque no se trata de resolver problemas sino de taparlos. Si lo que acaba de hacer el mandatario estadounidense Joseph Biden lo hubiera hecho el presidente Donald Trump, ya se hubiera ganado el infierno.

      Biden acaba de acusar en estos días a Rusia de interferir, desde ya, en las elecciones estadounidenses de medio término (legislativas) de 2022. El presidente estadounidense, quien dijo sentirse como "líder del mundo libre" al estar sentado frente a su homólogo ruso Vladimir Putin, agregó sobre la supuesta injerencia: "es una violación a nuestra soberanía". Hasta aquí, es cosa de los estadounidenses y de sus vasallos creerle o no a Biden, luego de que quedara probado, para quien quisiera enterarse, que Rusia no intervino en las elecciones de 2016 en Estados Unidos, por lo que todo el tiempo se le estuvieron inventando cosas a Trump.

     Biden ya había acusado de "asesino" a Putin, sin importar ciertas reglas mínimas de la diplomacia. Pero esta vez, el presidente estadounidense dijo, refiriéndose a los supuestos ciberataques rusos: "es probable que terminemos en una guerra, una guerra con tiros de verdad". Es difícil saber por qué no se le reprochó a Biden una declaración tan temeraria, puesto que involucra a las dos principales superpotencias nucleares del mundo. Esa "guerra con tiros de verdad" simplemente no debiera concebirse, porque entre uno de sus resultados podría llevar al aniquilamiento de la Humanidad. No hace falta recordar a la cantidad de gente que anunció a tientas y a locas la Tercera Guerra Mundial con Trump. También hubo quien, como la lideresa Demócrata de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, llamara abiertamente a los militares de su país a quitarle el maletín nuclear a Trump. Gracias a medios de comunicación masiva dedicados a enajenar a la gente, y a gente dispuesta a consumir cualquier cosa con tal de no arriesgarse a salir de la manada, no faltaron quienes creyeron o fingieron creer que con Trump el mundo estaba a|l borde del apocalipsis. Biden puede anunciarlo sin que pase nada. Así de tranquilo el asunto. Cabe recordar que el maletín nuclear estadounidense está por lo demás en manos de alguien que padece de una forma de demencia que lo lleva a cada rato a confundirse en sus discursos o alocuciones. En rigor, se tendría derecho a saber cómo está siendo atendido médicamente Biden. 

      Algo de lo que la opinión pública no ha querido enterarse es de la superioridad militar de Rusia sobre Estados Unidos, que es como mínimo de unos 10 o 20 años, gracias al armamento hipersónico. No lo pueden mencionar ni quienes en América Latina se acercan al problema del armamentismo, lo que resulta sorprendente en alguien como por ejemplo Claudio Katz.

     Biden dijo también que "Putin sabe que somos mejores que su equipo y éso le molesta muchísimo". Es un invento de cabo a rabo, pero no acaba ahí. "El presidente ruso -prosiguió Biden- tiene un problema real, es el jefe de una economía que tiene armas nucleares y pozos de petróleo y nada más", otra falsedad (alguien puede hurgar entre otras cosas entre los primeros exportadores mundiales de trigo, por ejemplo). "El sabe que está en problemas -remató Biden- y a mi juicio ésto lo hace aún más peligroso". Aquí estamos de nuevo en las puras tonterías, pero pueden servir para autoengañarse, y el autoengaño no es algo bueno cuando se tiene entre las manos el botón nuclear, creyendo que enfrente no hay más que debilidad, cuando en realidad, si no acaban con la Humanidad, los "tiros de verdad" ofrecidos por Biden podrían terminar en una catástrofe. Para Estados Unidos, que dada la fenomenal modernización de la Armada rusa ya no es siquiera el rey de los mares. No habría nada más idiota que aventurarse a los "tiros de verdad" con Rusia.

     Al parecer, a la opinión pública occidental, incluyendo el progresismo, no le importa ni un cacahuate que alguien que está mal de sus facultades mentales haga este tipo de declaraciones. De paso, puede decirse que la gratitud es lo último que le pasará por la cabeza a dicha opinión: el grueso de la ayuda a Cuba, unas 88 toneladas (en particular de material médico, porque no urgían tanto latitas de frijoles La Costeña), en medio de las dificultades actuales se las envió la Federación Rusa, que procura conducirse con hechos y no con palabras huecas y gestos o ademanes para la galería y la fantasía o el autoengaño. Qué estado tan deplorable de cosas y qué incapacidad para expresar valores existentes, pero que la enajenación ha hecho desaparecer de la cabeza de muchos, muchos. Si quieren "tiros de verdad", podrían tenerlos: por la culata, para que dejen de creerse seres superiores a los demás. No todo en el mundo se reduce a problemas de dominación. ¿La de la foto es la democracia que quieren, o no se atreven a decir nada de Biden por conveniencia?¿O es que en verdad creen que no les tocaría? Podría tocarles incluso más que a Rusia, por lo que Biden parece capaz de arriesgar a los suyos sin que se den cuenta. El sistema vigente no crea seres responsables. Es lo peligroso de estafadores como Biden.




miércoles, 28 de julio de 2021

MÉXICO SE PONE APOTEÓSICO

 Ni el presidente argentino, Alberto Fernández, ni el mexicano, Andrés Manuel López Obrador, son personas especialmente cultas, por lo que pueden acabar incluso diciendo incoherencias. Desde luego, tampoco hay modo de oponerles al presidente venezolano Nicolás Maduro, quien tampoco destaca por su cultura. Tal vez la diferencia con López Obrador es que a éste aún le queda, luego de todos los retrocesos desde 2006, un peculiar "colmillo" que lo mantiene en un "buen sentido".

     Fernández dijo hace poco una tontería típica y expresiva, la de quien cree que los argentinos son todos descendientes de inmigrantes de más o menos reciente data (finales del siglo XIX, principios del XX), algo que es falso. En total obsequiosidad ante un español, Fernández aseveró que los mexicanos descienden de los aztecas y los brasileños salen de las selvas, por lo mismo por lo que "los argentinos descienden de los barcos". Es un viejo chiste y no algo memorable del escritor y ensayista mexicano Octavio Paz, contra lo que dijo Fernández queriendo lucirse. Ya se le había notado: en visita a México, en un acto en la ciudad de Iguala, no podía aunque trataba citar a más de dos próceres independentistas latinoamericanos, San Martín y Juana Azurduy, hasta el cansancio. En cuanto a los venezolanos, hace rato que, culturalmente hablando, decidieron hacerse una idea muy estrecha de América Latina con sus Premios Libertador, bastante ambiguos, puesto que en nombre del anticapitalismo pareciera que reivindican una América Latina que no es la mejor y que sí tiene en cambio mucho de fantasía, desde el "barroco" hasta la teoría de la dependencia, si bien Claudio Katz o Atilio Borón son capaces de trabajos muy serios cuando alcanzan a salir de la endogamia de la cosa nostramericana, que reproduce en pequeño el acaparamiento y la incapacidad de diálogo de los "demócratas liberales" (si bien Borón es también una excepción con el detalle de sus críticas al escritor peruano Mario Vargas Llosa). Puede que en el fondo no sean Katz ni Borón, sino la forma en que llegan a ser "hablados" por poderes que desafortunadamente piden incondicionalidad en vez de lealtad, por lo que no se les puede decir gran cosa.

      Cierta ala del lópezobradorismo ya no tiene empacho en desbarrar y se ha inclinado desde ya, para la sucesión presidencial, por la activista y jefa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien en un acto reciente y para "hacer memoria" rebautizó la "Plaza de la Noche Triste" (donde el Conquistador Hernán Cortés lloró su derrota transitoria al pie de un árbol) por "Plaza de la Noche Victoriosa", como si en serio los mexicanos fueran descendientes de los aztecas (en realidad es sólo válido para los Sheinbaum, los Ebrard y los Clouthier, como lo ha entendido la oposición) y hubiera que darles el gustito de una victoria sobre los españoles. Por lo demás, se trata de un sinsentido: quien se quiera sentir, como José Alfredo Jiménez, que es "descendiente de Cuauhtémoc" (da click en el botón de reproducción, más abajo), puede muy bien regocijarse en una "Plaza de la Noche Triste" de que aquella negra noche Cortés se haya puesto a chillar, sin que sea necesario el cambio de nombre.

     Por lo que se pudo ver, López Obrador estaba leyendo un texto en la reciente conmemoración del natalicio de Simón Bolívar, a la que fue invitada Isabel Allende, tal vez para darle gusto a la señora madre de Chocoflán. En sus disparates, López Obrador, nada original, nombró a Cuba la Nueva Numancia (ocurrencia que viene por lo menos del escritor Carlos Fuentes) y pidió que sea declarada Patrimonio de la Humanidad, sin que quedara claro si iba en serio o era una ironía sobre el parque automóvil cubano y sus "almendrones" de los años '50. Está bien, como lo dijo López Obrador, la Organización de Estados Americanos (OEA) no sirve a los intereses latinoamericanos, etcétera. Pero el mandatario mexicano terminó de decir disparates cuando dijo que América Latina debería unirse "como la Unión Europea" (una imposibilidad absoluta, al grado que cuesta saber de dónde salió la "idea"), pero además sin enfrentarse a Estados Unidos, porque no se puede "con Sansón a las patadas". López Obrador puso a la vez como ejemplos positivos la defensa de la soberanía y el T-MEC (Tratado México- Estados Unidos- Canadá de libre comercio), como si no se tratara de una contradicción, y de remate, se ofreció a Estados Unidos como aliado frente a China (!).

      Estas incoherencias, que Maduro celebró como algo "apoteósico" (!), se aderezaron con lo que realmente es: una cita de René Pérez Joglar ("yo siempre digo lo que pienso"), del puertorriqueño Calle 13, y una canción también de Calle 13 interpretada por alguien de apellido notoriamente azteca, Lila Downs. La secretaria mexicana de cultura, Alejandra Frausto, tuvo razón al decir que se atestiguaba un "momento histórico": digamos que Puerto Rico como sueño de Bolívar, pero sobre todo el banderazo para el giro Demócrata de dos de los presentes, además de la señora, Sheinbaum y el canciller Marcelo Ebrard. Por si alguien no lo notó, en materia migratoria esta vez López Obrador le fue a hacer el caldo gordo al presidente estadounidense Joseph Biden después de haber concordado un buen rato con lo contrario y el mandatario Donald Trump. Desde luego que en más de una cosa el mandatario de México es ignorante, pero hace rato que alguna "mano invisible" se sirve de ello para empujar hacia una nueva forma de norteamericanización del país.



lunes, 26 de julio de 2021

HAITÍ: HAY CUENTOS Y CUENTOS

 El presidente de Haití, Michel Martelly (2011-2016), fue el mentor del recientemente asesinado mandatario Jovenel Moise, por parte del partido Tét Kale ("Cabeza Calva"), agrupación del agrado del Departamento de Estado estadounidense, como el mismo Martelly lo fue en su momento de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton. Martelly era una personalidad oscura, ex paramilitar en la dictadura de Jean-Claude Duvalier, y luego ligado al tráfico de droga, en especial de cocaína, en un momento en el que 27 clanes colombianos (!) se disputaban la ruta haitiana, la más importante del Caribe. Numerosos antiguos militares se reconvirtieron a compañías de seguridad privada y otros a las mafias. Con Martelly, también cantante conocido como Sweet Micky, el negocio pudo funcionar, de tal manera que en caso de problemas con la Justicia grandes narcotraficantes como Evinx Daniel y Woodly Ethéard pudieran ser dejados en paz. Fue más o menos en la misma época que Naciones Unidas declaró sin problemas que "el tráfico de droga salvó a la economía mundial" (luego de la crisis de 2008). Martelly llegó a revocar magistrados que como Jean-Marie Salomon, de Les Cayes, arrestaran a narcotraficantes. Por parte de Martelly, no fue todo: se dilapidaron, por decir lo menos, 4 mil millones de dólares de un préstamo ofrecido por Venezuela para ayudar a combatir la pobreza. Debió haberse dado un juicio por este Fondo Petrocaribe, pero no pasó nada, pese a multitudinarias protestas. Moise aseguró no haber estado involucrado en este escándalo, aunque fuera mencionado, y lo cierto es que no estaba metido en asuntos de tráfico de droga. Hay cosas que los autodenominados "demócrata liberales" no explican demasiado: Martelly resultó electo de modo chueco en elecciones que nunca ganó -había quedado en tercer lugar, pero eso sí, Hillary Clinton corrió a Haití a respaldarlo- y con el apoyo de Estados Unidos, en particular del ex portavoz de la embajada de Estados Unidos en Haití, Stanley Schager, y de la Organización de Estados Unidos (OEA). Martelly había quedado en ese tercer lugar detrás de Mirlande Manigat y de Jude Célestin. El mismo Sweet Micky daba garantías: había colaborado en los golpes de Estado que sacaron del gobierno al presidente Jean-Bertrand Aristide, quien como otros advirtió que lo echaban los narcos (además de asesinos amigos de Martelly, como Michel Francois), todo con el apoyo de potencias extranjeras. 

     Moise, a fin de cuentas un activo empresario del banano, y oriundo del norte haitiano, ganó elecciones en las que no fue mayor mundo a votar y que por lo demás habría ganado Célestin. Secretario general de la Cámara de Comercio e Industria de Haití, promotor del desarrollo  en áreas rurales del norte haitiano, creador de una planta de abastecimiento de agua para la misma región, fundador de una empresa de energía solar y eólica y creador de una zona de libre comercio agrícola, Moise tenía más el perfil de un empresario dinámico que de un oligarca dedicado a saquear el Estado y a los negocios turbios.

     Desafortunadamente, durante su mandato Moise llegó a involucrarse en la violencia armada en los barrios pobres de la capital haitiana, Puerto Príncipe, para reprimir a sangre y fuego el descontento popular. Fue el caso el 13 de noviembre de 2018 en la masacre de La Saline, donde se estima que murieron 60 personas. Se decía que, tratando de rehacer un ejército y creando una policía especial, sin mayor distinción entre ésta y los delincuentes enseñoreados en el país, Moise no hacía más que seguir la línea de Martelly, incluso para asegurar su retorno. Pero puede ser que Moise, dispuesto a dejar el gobierno en 2022, tuviera otras cosas en mente: quería en particular un referendo y modificar la Constitución (lo que debía permitir por cierto votar a la diáspora), con el argumento de que un poder legislativo corrupto bloqueaba sistemáticamente las iniciativas presidenciales, impidiendo gobernar. A partir de algún momento, el apoyo de Estados Unidos para quien parecía ser una simple tapadera de la oligarquía comenzó a diluirse. Moise ya se había opuesto a algunos oligarcas, como los Vorbe en el campo de la generación de energía eléctrica. La llamada "reina de Haití", Helen La Lime, representante especial de Naciones Unidas para el país, parecía haberle dado la espalda a Moise, quien poco antes de ser ejecutado ya había denunciado atentados en su contra en marcha. En las exequias de Moise, su esposa, Martine Moise, reiteró en las denuncias contra oligarcas opuestos a cualquier forma de desarrollo de Haití y a la posibilidad de un cambio constitucional, aunque también dijo que su marido fue abandonado y traicionado, seguramente por actuar como empresario y no como oligarca ni miembro de bandas de saqueadores de la ayuda para el país caribeño.

      Los dos primeros ministros en asumir el gobierno luego de muerto Moise, Claude Joseph y Ariel Henry, se formaron a la sombra de Estados Unidos, incluyendo el Fondo Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), y estuvieron metidos en los golpes contra Aristide. La investigación del magnicidio se enturbió, teniendo que hacer con un juego de "muñecas rusas" en el cual resulta muy difícil dar con el autor intelectual. Un hombre interesante en el caso es el haitiano-estadounidense James Solages:  trabajó en la seguridad privada de dos de los grandes oligarcas de Haití, Dimitri Vorbe y Pierre Réginald Boulos (y como chófer y guardaespaldas del actor Sean Penn, muy metido en Haití y nombrado embajador itinerante del país...por Martelly, quien tenía como asesor privado al nieto Duvalier, Nicolas Duvalier). Boulos estaba haciendo|| campaña en Estados Unidos para su partido político. El problema puede ir más allá. Moise se había enemistado con la organización no gubernamental (ONG) Oxfam, algunos de cuyos miembros en Haití  contrataban prostitutas, incluyendo menores de edad, con dinero de la propia organización. Miembros Demócratas (al menos dos) de la Cámara de Representantes estadounidense venían quejándose de Moise ante el secretario de Estado, Anthony Blinken, mientras que el presidente haitiano ejecutado había tenido en cambio apoyo del mandatario Donald Trump. 

     Miles de ONGs trabajan en Haití con frecuencia sin dar cuenta del uso de sus fondos y los resultados. Por lo demás, del gran dinero de la Fundación Clinton en Haití no se vió mayor cosa, puesto que se evaporó, en particular el que debía servir para el parque industrial Caracol

. Boulos fue parte de la Comisión para la Recuperación de Haití presidida por el ex presidente estadounidense William Clinton . Otras pistas conducen al partido Tét Kale. Dado que no habría hecho nada para impedir el crimen, la guardia que cuidaba a Moise se volvió igualmente sospechosa, teniendo a su cabeza a alguien denunciado como narcotraficante por la Agencia de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), además de ser traficante de armas, Dimitri Hérard. 

     Es poco lo que se ha dicho sobre quién era Moise, pero de su asesinato y de la campaña contra él puede deducirse que Estados Unidos y las oligarquías latinoamericanas no tienen el menor interés en el desarrollo de los países de América Latina y el Caribe, sino en la "gestión" de un estado de cosas que permita todas las formas de enriquecerse rápidamente. Después de todo, algo de lo dicho hubo durante el apoyo del presidente Barack Obama a la presidencia de Felipe Calderón en México (los mismos españoles que le hicieron la campaña se la hicieron a Martelly), o durante el apoyo de William Clinton al fujimorismo en Perú (Martelly llegó a decir que era necesario "un Fujimori en Haití"). No queda claro de qué tipo de procedimientos democráticos o de liberalismo se trata. ¿de este estilo fiestero pero ostensiblemente mafioso de Sweet Micky? (da click en el botón de reproducción).

     Naciones Unidas, la OEA y países como Estados Unidos se manifestaron contra el proceso de consultas para una nueva Constitución, y los oligarcas parecían molestos con la iniciativa. Las elecciones presidenciales y legislativas habían quedado programadas para septiembre. El secretario de Estado estadounidense, Anthony Blinken, urgió en conversación con Henry a establecer las condiciones para elecciones presidenciales "libres y justas". Henry dijo que las elecciones son "innegociables", pero de los proyectos de Moise que pudieron incomodar no se ha vuelto a hablar.



     

viernes, 23 de julio de 2021

CUBA: DESTILANDO AMOR

 En las protestas callejeras de octubre de 2019 en el Ecuador, de octubre del mismo año en adelante en Chile y recientes en Colombia, las fuerzas del orden no tuvieron una actitud especialmente amable. Lo que algunos quisieron ver en esas manifestaciones callejeras fue una vuelta con fuerza del progresismo, pero lo cierto es que condujeron a un importante relajamiento de las obstrucciones constitucionales chilenas al ejercicio de la democracia.

      Dicho lo anterior, cualquiera puede ver el siguiente video las ocasiones necesarias y suficientes para darse cuenta de la actuación tanto de los manifestantes como de las fuerzas del orden. Es necesario un poquito de atención:


Artísticamente hablando, no es genial, pero en gustos se rompen géneros. No todas, pero sí muchas de las imágenes muestran una actitud de las fuerzas del orden renuente a reprimir y objeto de vandalismo por parte de quienes protestan. Nunca deja de ser bello algo de lirismo para comportamientos lumpen, que a diferencia de otros países no parecen actos de provocación, como los de los "anarquistas" en México, sino realmente espontáneos y libertarios. Esto es lo que un ensayista en caída libre como Enrique Krauze llama el "heroico pueblo cubano en acción", después de haber rechazado con Carlyle el "culto al héroe" del chavismo venezolano (algo que no estaba descaminado) y de denostar como "populistas" a quienes reivindican al pueblo en lugar de la democracia "sin adjetivos". No se trata de santificar ni de demonizar, pero a veces hay cosas que debieran llamar la atención: es el caso del ex canciller mexicano Jorge G. Castañeda diciendo que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, es un "admirador de Fidel Castro" que "quisiera que México fuera como Cuba". A partir de cierto momento, cualquier disparate está permitido y basta con un "nombre", tomado por "marca", para decir impunemente cualquier cosa. Aunque sea porque en Cuba, luego del 11 de julio pasado, desde luego que hubo represión, mientras que en la Ciudad de México las mujeres policías tienen que aguantarse delante de Palacio Nacional que las feministas pretendan quemarlas, literalmente, no figuradamente.

      Como la educación política dejó hace rato de existir, otros le piden al presidente estadounidense Joseph Biden que "pare las políticas de Trump" hacia Cuba, según lo hicieron en la carta "Deja vivir a Cuba" unas 400 personalidades, incluyendo desafortunadamente a la excelente historiadora francesa Annie Lacroix-Riz y a dos mexicanos que no han querido mojarse en nada ante el gobierno de López Obrador (Pablo González Casanova y Gilberto López y Rivas, comandante Perisur). !Al lado de los provocadores de Black Lives Matter!Biden no está siguiendo "la política de Trump", lo que no tiene sentido afirmar, sino la suya, que bien puede consistir en tratar de romper la unidad entre el pueblo y las autoridades cubanas: haciendo algunas promesas -mientras los 400 lo llaman a emular al mandatario Barack Obama-, que bien pueden ser cumplidas en su momento para "recompensar" al "pueblo" cubano, estimulándolo económicamente "hacia la libertad" (remesas, viajes, ofrecimientos de internet...) y castigando, como se acaba de hacer, al ministro de Defensa cubano, Alvaro López Miera, y a la Brigada Especial Nacional (BEN), del Ministerio del Interior, conocida como de boinas negras. No está mal: ahora se juega al mismo tiempo la zanahoria y el garrote calculando las posibilidades de un golpe "blando" o algo "de colores". Cada quien es libre de extraviarse tomando el camino erróneo que mejor le plazca: el presidente de Casa de las Américas, institución cultural cubana, Abel Prieto, acaba de negarse explícitamente al odio cuando la política desestabilizadora contra Cuba debería denunciarse como lo que es, odiosa (es decir, de odiar), en vez de peregrinar hacia Biden a la espera de un "favor" que dudosamente hará, el de levantar el bloqueo. Tal vez se le pida a Biden amor, mientras que del presidente Donald Trump, supuestamente, no podía esperarse más que odio. Ya que todo el mundo destila buenos sentimientos, es de pedirles a los manifestantes cubanos que para la próxima salgan a darles besos a la policía en vez de golpearla, apalearla, voltearle sus patrullas, arrojarle piedras y otras expresiones poco afectivas. De antemano, gracias por su pacifismo.

jueves, 22 de julio de 2021

COVID 19: SIGUE LA MATA DANDO

 Los medios de comunicación masiva occidentales han estado ocultando de manera sistemática y casi por completo los datos sobre los efectos dañinos de las vacunas de ARNm (mensajero) y otras (AstraZeneca). Al 17 de julio, en Estados Unidos y de acuerdo con los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), casi 11 mil personas habían muerto en ese país como consecuencia de la vacunación y se habían producido más de 500 mil accidentes. Las cifras incluyen más de 9 mil incapacidades permanentes, más de 59 mil visitas de emergencia a hospitales, más de 30 mil hospitalizaciones y cerca de 9 mil accidentes que pudieron haber sido mortales. A otra escala y siempre según fuentes oficiales, en Europa Occidental y Estados Unidos se han reportado más muertes y accidentes con las vacunas mencionadas que con todas las vacunas juntas desde que este tipo de eventos se contabilizan. Juntando Estados Unidos y la Unión Europea, hasta principios de julio el número de accidentes podría llegar hasta cerca de dos millones (la mitad de ellos de gravedad) y el de muertes a más de 31 mil, lo que no es poco. Hay agrupaciones médicas, como Doctors for Covid Ethics, que han solicitado sin éxito que se detengan estas vacunaciones. En el mismo sentido, los países que más han vacunado, por contraste con los que menos, son los que tienen más casos de la Covid 19, según doctores como Robert Malone, pionero de la tecnología de ARNm. Según Malone, la vacuna de Pfizer eleva de 3 a 5 veces el riesgo de hospitalización -por contraste con la Covid en sí misma- en los hombres de 12 a 17 años, y en 72 % el riesgo de muerte por la vacuna antes que por la Covid entre mujeres del mismo rango de edad. No es un secreto que gente vacunada con las vacunas mencionadas se ha contagiado y ha fallecido. Curiosamente, las nuevas variantes del virus pueden pegarle con fuerza a la gente ya completamente vacunada. Para más señas, el presidente estadounidense, Joseph Biden, partidario de ir "casa por casa" a vacunar, sugirió que Facebook silencíe a quienes se oponen a, o cuestionan las vacunas contra el SARS-Cov-2. Nadie se ha puesto a brincar exigiendo el respeto a la libertad de expresión. Algo más: todavía se desconocen los efectos a mediano y largo plazos de las vacunas mencionadas.

      El asunto es tanto más deplorable que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sigue sin darle el visto bueno a una vacuna tradicional y segura contra el SARS-Cov-2, la rusa Sputnik, que tiene efectos pero ni uno solo de gravedad y mucho menos muertes, además de proteger contra múltiples variantes: de hecho, no faltan doctores para reconocer que es la mejor vacuna, pero no se aplica en Estados Unidos y la Unión Europea no permite la entrada a quien tenga esta vacuna. De manera increíble, la OMS ha seguido poniendo trabas para la homologación de la Sputnik V, 100 % eficaz para prevenir el riesgo de muerte por la Covid 19. Se revisa minuciosamente la información del fabricante (el Instituto Gamaleya de Epidemiología y Microbiología ruso) y se le han pedido mayores datos, mientras que las vacunas de ARNm y de AstraZeneca (basada en adenovirus de chimpancé) recibieron aprobación de emergencia casi sobre la base de folletos de los fabricantes, sin que se les solicitara nada más. Esta no es más que la creencia de que el negocio garantiza la calidad, lo que puede dar lugar por igual a estafas. No está de más saber que las grandes empresas farmaceúticas occidentales se llevan poco más de 19 dólares por dosis y piensan subirle a 125 dólares el año próximo.

   Cabe señalar que entretanto, los tratamientos contra la Covid 19 siguen avanzando. Ya se ha probado con todas las de la ley (los llamados estudios randomizados) que, más allá de la hidroxicloroquina, de muy buenos resultados en Africa, para lo que basta con ver un caso ejemplar como el de Tanzania (un tratamiento preventivo con este fármaco puede ser de cinco tomas seguidas de 200 mg y luego una toma semanal también de 200 mg), la ivermectina es muy eficaz como profiláctico y también para el tratamiento de la Covid 19, al grado de reducir la mortalidad en un 83 % en comparación con los no tratados. Pues he aquí que la OMS se ha rehusado a recomendar la ivermectina, reservándola para ensayos clínicos. No nada más se ha buscado bloquear la promoción de ivermectina, por ejemplo en Youtube, sino que también se han aprovechado conflictos de interés con una de las empresas fabricantes, Merck, para que no siga cubriendo su parte de la demanda internacional, al grado de que la misma Merck ha negado la eficacia del fármaco. Todas las evidencias se ocultan: se pasó de largo sobre el papel de la hidroxicloroquina en el cese de contagios y muertes masivas en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil (después de filmarlos), como se omitió el papel de la distribución de ivermectina en India para para igualmente la enfermedad (que se estuvo filmando antes con todo el espectáculo) y no se dijo nada del papel del medicamento en la reducción de hospitalizaciones en la Ciudad de México. Como está de moda caerle encima al mandatario brasileño Jair Bolsonaro, se ha ocultado la distribución de ivermectina con muy buenos resultados en Brasil (Santa Catarina, Amapa y Amazonas). Cabe señalar que hasta hace poco fue Estados Unidos que presionó a Brasil para no adquirir la vacuna Sputnik V.

     Así está el manejo de una epidemia que arroja por lo demás dudas sobre sus orígenes, aunque no sea éste el lugar para especular sobre el tema y caer entre los llamados "conspiracionistas". De principio a fin, de lo que se ha tratado en Estados Unidos y la Unión Europea es de priorizar el negocio sobre la salud, ya que un ser humano no es más que una "cantidad" que está para entrar en un cálculo costo/beneficio. Comparado con lo que se puede ganar en dinero, las muertes y los accidentes por las vacunas de ARNm y AstraZeneca seguramente no son nada, aunque al ritmo que van los fallecidos pronto puedan igualar el número de bajas fatales en la guerra de Vietnam. Teniéndolo en cuenta, es muy gratificante oír a los "expertos" y ver las indiferencias gubernamentales que no son ajenas a la ignorancia (cosa que en principio no puede permitirse demasiado un gobierno).

 



martes, 20 de julio de 2021

MÉXICO: EN PROCESO

 

Recientemente, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar, volvió a dar cuenta del estado que guarda el aparato de Justicia en México. "En los tribunales de México, dijo Zaldívar- persiste la corrupción y quien afirme lo contrario miente descaradamente". Para el magistrado, los órganos jurisdiccionales no tienen cercanía con los ciudadanos, que no reconocen en ellos una legitimación social, sino que se les visualiza como entidades normalmente vinculadas con los poderes fácticos y económicos". La gente "percibe a los jueces como ajenos a su vida diaria y son susceptibles de incurrir en corrupción. Requerimos -prosiguió- tribunales que sean más sensibles, más cercanos a la gente, que comprendan el dolor humano que hay detrás de cada expediente". Desde luego, las declaraciones de Zaldívar no tuvieron ningún eco, ni entre los autodenominados "demócratas liberales", que por boca de gente como el ensayista Enrique Krauze creen que México era un "país de leyes" hasta que llegó el actual mandatario Andrés Manuel López Obrador, ni entre los intelectuales del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa). Ambos parecen creer que el poder les garantiza impunidad. Mientras tanto, el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, pareciera más dedicado a resolver problemas personales, mientras|"duermen" casos como el del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, y el de la ex funcionaria Rosario Robles, sin que se le pueda dejar en claro a quien no lo tiene, y los hay, sobre todo en las clases medias, así sea por conveniencia, que en sexenios pasados se dispuso, como casi siempre (y no como desde 1988, salvo que se olvide por ejemplo el sexenio de José López Portillo, 1976-1982), del dinero del Estado para ganancias particulares y fraudes monumentales, asuntos sobre los cuales la oposición no se pronuncia ni por error. Ya será algo si logra prosperar una nueva denuncia contra la derechista (Acción Nacional) Isabel Miranda de Wallace, Premio Nacional de Derechos Humanos (!), señora siniestra acusada ahora de simulación de pruebas. La señora fue alguna vez candidata a gobernar la Ciudad de México: el silencio de la oposición es llamativo, y está más ocupada en encontrarle los "flancos débiles" a Gertz, que como sea hasta ahora no ha dado el ancho. Es en este contexto de inoperancia total del aparato de Justicia que algunos morenistas creen que el asunto se arregla con escarmientos "ejemplares", como la posibilidad de juicios a  varios ex presidentes, algo que por lo demás López Obrador no quiere. Los intelectuales de MoReNa no son populistas, pero tampoco ajenos a querer ganarse las cosas con demagogia (halagos y falsas promesas, por difíciles de cumplir).

       Es en medio de esta situación que López Obrador llamó a crear una clase media con sentido humanista. El eco en MoReNa y sus intelectuales fue nulo. Al parecer, como lo dijo no hace mucho el intelectual Pablo González Casanova, lo deseable para la gente pobre sería que tenga una vida...como la intelectualidad de izquierda o algo así. Salvo Alvaro García Linera, el ex vicepresidente de Bolivia, y el ex mandatario ecuatoriano Rafael Correa, casi nadie ha querido ocuparse del tema en América Latina, ante unas clases medias volátiles. No ocuparse del aparato de Justicia es igualmente grave: en el Ecuador, después del mandatario Rafael Correa, el estado de Derecho fue completamente destruido; en Brasil, el presidente Jair Bolsonaro logró encaramarse al gobierno en medio de la total corrupción del aparato de Justicia; en Bolivia, el mandatario Evo Morales fue sacado del gobierno con maniobras ilegales, y así.

      De manera increíble y en gran parte por la persistente presión de los medios de comunicación masiva, salvo pocas excepciones, se abrió tres años antes de que termine el sexenio el tema de la sucesión presidencial mexicana, con la sola sensatez de la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, quien dijo no estar para fantasías. Es de lo más extraño que López Obrador haya manejado nombres y, peor aún, incluido a los zedillistas Esteban Moctezuma y Juan Ramón de la Fuente. El hecho es que el asunto se dirimirá por encuesta y la intelectualidad oficialista ya se precipitó, puesto que hay dos favoritos: el canciller Marcelo Ebrard y la jefa de gobierno de la capital de México, Claudia Sheinbaum. El aspirante morenista Ricardo Monreal está bloqueado. Puesto que se habla del tema de la sucesión, en ambos casos, Ebrard o Sheinbaum, sería el triunfo de una parte de la clase media y de una visión "a lo Democrata" del país, sin el ingrediente popular que ha sabido poner López Obrador, a veces sin quererlo. Dadas las trayectorias de ambos, habría un giro hacia el centro -pese al activismo de Sheinbaum- que es por lo que está presionando la oposición, que quiere justamente seguir con el gobierno para las clases medias que es lo que instauró hace rato el Partido Revolucionario Institucional, desde "el último presidente de la Revolución Mexicana", para quien lo recuerde (así se autodenominaba, no sin razón, López Portillo, antes de la llegada de los tecnócratas al gobierno con el presidente Miguel de la Madrid, 1982-1988). No es otra cosa lo que está diciendo un inconsciente como el del intelectual Roger Bartra, que cree sin que haya prueba alguna que el México de hoy es para López Obrador el de los '60 o '70. Nada de pueblo, por favor, en realidad ni por asomo "populista", el "alma de México", como la de Estados Unidos, según el presidente Joseph Biden, está en la clase media. Ebrard o Sheinbaum probablemente terminarían creando cierta "base solvente" para un gran capital en proceso de reconversión y en búsqueda de "salidas" para una crisis duradera. Queda por saber qué se afianzaría de lo logrado por López Obrador, a reserva de volver sobre el tema después, ya/ que alguien como Hernán Gómez Bruera ha logrado crear buen material para hacerse una idea de la situación 

     Hasta cierto punto, López Obrador logró cumplir con lo que deseaba una de sus personalidades favoritas, el revolucionario michoacano Francisco J. Múgica, para quien la política debía ser "éso" que se hace se hace entre los políticos y el pueblo y no "éso" que se hace entre políticos. Es lo que no se le ha perdonado a López Obrador, pese a que ha perdido tiempo e investidura defendiéndose de ataques de intelectuales que en más de un caso están ligados a delincuentes, como es el caso del pseudoperiodista y mentiroso patológico Carlos Loret de Mola, que busca mostrar, sin lograrlo, que "también" hay corrupción en el actual gobierno y alrededor de la persona de López Obrador. Juan Manuel Magaña y Laura Barranco ya demostraron que Loret de Mola miente ante la Justicia, aunque éste quiera echar una cortina de humo y omita que solicitó que se repitiera una escena del montaje Vallarta-Cassez ("está chingón, ¿será posible que se regresen?", dijo Loret consciente si no de un montaje, sí de una escenificación, mientras el equipo sabía que el hoy detenido y siniestro Luis Cárdenas Palomino torturaba a Israel Vallarta). Al parecer, la oposición no se ha dado cuenta de lo que significan las detenciones de los súperpolicías del sexenio de Felipe Calderón (2006-2012), Genaro García Luna y Cárdenas Palomino. Significan que la seguridad de los mexicanos estaba en mano de delincuentes.

     Con Ebrard o con Sheibaum (por la que apuesta el ala "activista" morenista), no es de descartar que se rompa "éso" que se hace entre políticos y pueblo para tratar de recuperar a parte de la clase media, sobre todo de la Ciudad de México, que optó por darle la espalda a López Obrador. El hecho es que la autodenominada "Cuarta Transformación" no trata de ruptura con el capitalismo, ni de los trabajadores, y ni siquiera de "populismo", sino de erradicación de la corrupción en el Estado, lo que no es poca cosa: es sobre esta base que deberá ser evaluado el gobierno de López Obrador, sobre lo que se propuso y no sobre lo que no se propuso, y en el fondo no debieran contar Ebrard o Sheinbaum, sino lo que propongan y su capacidad para dar resultados. Es lo que se espera desde aquel famoso lapsus de Socorro Díaz en una transmisión de mando presidencial, cuando dijo del mandatario Carlos Salinas de Gortari: "el presidente de los Estados Unidos de la Palabra hará uso de los mexicanos...". Lo que ha estado haciendo la oposición, sin dejar de lado a la intelectualidad morenista, es lo mismo. Del gobierno hay que detenerse en los resultados y es demasiado pronto. Es una lástima que esta intelectualidad no se interese más que por el poder, aunque a veces se detenga -muy rara vez, en realidad- en la ética del proceso, entregada por lo demás en parte a merolicos como el insufriblemente vanidoso Enrique Dussel ( en la foto, López Obrador).


 

 

viernes, 16 de julio de 2021

¿Y DICEN QUE LOS GRINGOS ESTÁN PERDIENDO?

 Una de las coas peor hechas por intelectuales de izquierda en los últimos tiempos es haberse sumado a la campaña de linchamiento contra el presidente Republicano Donald Trump para lanzarse luego a los brazos del actual mandatario Demócrata Joseph Biden, aunque desde luego que con un hartante "pensamiento crítico".

     El estudioso argentino Atilio Borón, muy cercano a Cuba y Venezuela, se lanzó hace poco a decir que Biden estaba reciclando ni más ni menos que al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt. "Claramente hay un regreso al New Deal de Roosevelt", escribió Borón en ese periódico argentino de mala leche que es Página 12, para seguir con que los anuncios iniciales de Biden eran un alegato "a favor de una vigorosa reafirmación del Estado como redistribuidor de riqueza y rentas, como inversionista en grandes emprendimientos de infraestructura y nuevas tecnologías y como garante  del fortalecimiento de las capas medias, a su vez hijas del activismo sindical". Lo primero que habría que hacer, en algo que toca también al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, es desmistificar a Roosevelt, cuyo New Deal fue mucho menos eficaz de lo que se cree. A finales de los años '30, el grave problema del desempleo no estaba resuelto en Estados Unidos y fue sólo con la segunda Guerra Mundial que la súperpotencia salió de aprietos. Igual resulta que lo máximo concebible para los "operadores" reales del progresismo es algo así como un keynesianismo redivivo.

     La "radicalidad del capitalismo colectivo" que creyó ver Borón, a partir por lo demás de información falsa sobre los resultados económicos de Trump, muy buenos hasta antes de la epidemia, ya había tropezado cuando no se aprobó el aumento prometido al salario mínimo, pero también cuando el "grandioso" plan de Biden fue a estrellarse entre otros no sólo contra los Republicanos, sino contra los verdaderos dueños del partido Demócrata, que rebajaron los "millones de millones" del presidente estadounidense a "miles de millones" y sobre todo a unas buenas ayudas para un gran capital que en su corporate greenwashing ni siquiera se toma la molestia de informar sobre lo caro de su reconversión a la ecología y las nuevas energías. Tampoco queda claro cierto silencio del progretariado latinoamericano parte de la Internacional Progresista mientras Bernard  Sanders le susurra al oído a Biden y cree estar en una "era progresista sin precedentes". ¿Lo dice por la decisión del actual presidente estadounidense de subir aún más, no de bajar, el gigantesco presupuesto militar?  Desde un principio, y como lo reconoció un funcionario de su equipo, John Kerry, Biden decidió en realidad fomentar los intereses expresados en el Foro Económico Mundial de Davos, lo que no excluye aventarles algo de dinero a los más vulnerables - en "dinero de helicóptero"- o ponerles tenues impuestos a las multinacionales para evitar protestas sociales, porque es en estos términos que lo planteó el líder de dicho Foro, Klaus Schwab. Lo que ha traído en mente Biden es todo un proceso de reconversión económica que favorezca al gran capital, así sea al precio de dañar a los trabajadores. El tema es tabú, como lo es hablar de la manera fraudulenta en que los Demócratas ganaron las últimas elecciones, porque lo más hermoso está en que sean los defraudadores quienes decidan dónde está la verdad y qué son en cambio fake news. Como sea, la moda está al anatema.

      Borón no puede a veces distanciarse de la tendencia actual al new speak, que practican alegremente los autodenominados "demócratas liberales" al grado de una de dos cosas: o convencer o verdaderamente enfermar a quien los lea o los oiga, porque sólo les falta echar espuma por la boca. El bloqueo a Cuba es condenable, pero no es "genocida", aunque sea porque Estados Unidos no es Pol Pot en este asunto y no hay cubanos muriéndose por miles o millones. De lo que se trata es de otra cosa diferente al "genocidio". De la misma manera, es una pena, pero contra lo que escribe Borón, Israel no es un Estado "neonazi", por deplorable que sea la política israelí hacia los palestinos. Es igualmente falso que la derecha no pueda ser democrática, la derecha no es un monolito, a reserva de lo que ocurre en gran parte de América Latina. Y por lo demás, el medio está duro: ya no se puede hablar sin declararse antipatriarcal -otra asunto tabú- y se debe presumir que uno se colocó cualquier vacuna sin medir las consecuencias, como lo hizo Borón con AstraZeneca, para su suerte sin trombosis, miocarditis, etcétera. En este mismo orden de cosas, da pena ajena ver cómo ostentan su ignorancia, con tal de hacer política, los incondicionales de López Obrador promoviendo cualquier vacuna, la que sea, desde Lorenzo Meyer hasta Pedro Miguel pasando por Héctor Díaz Polanco, por cierto que en un tipo de negligencia no muy diferente de la de los "demócratas liberales". Los medios de comunicación masiva ganaron la partida: para mantener el rating, hay que arriesgarse a comenzar a vender discursos adulterados, como se puede hacer en los pueblos con el aguardiente, pero que pueden "impresionar" por el uso de palabrotas. Ni Israel es neonazi, ni el bloqueo a Cuba es genocida, ni cualquier vacuna es buena, ni, desde luego, Biden es Franklin D. Roosevelt ni nada parecido. No es a ver quién dice más palabrotas ni cosa de arroparse en el glorioso pasado -sea el antifascista o el de Roosevelt- para comprender lo que cambia y está en juego. Por cierto: lo del "negacionismo de la pandemia" por parte del presidente brasileño Jair Bolsonaro es falso y no es la causa de más de 500 mil muertes por la covid 19 en el país sudamericano.

     ¿Qué está sucediendo? Que en primer lugar, los medios de comunicación masiva y las redes sociales dan a cualquiera el derecho de hablar sin saber de qué habla, ni del significado de las palabras, ni, más aún, de la necesidad de asumir la responsabilidad por lo que se escribe o se dice. El anonimato es tan buen escudo como el protagonismo desaforado que permite "vender la idea" y encima encontrarse con "compradores". Ante este fenómeno, quienes pudieran aportar desde otro ángulo, el del saber (por ejemplo desde el hábito de investigación en una muy depreciada academia), rara vez asumen su autonomía y se ponen al contrario también a la búsqueda de popularidad al precio de perder el oficio. Algo debe haber en este tipo de personas que prefieren perder los dedos antes que los anillos. No es probablemente el caso de Borón, pero algunos de sus deslices son lamentables. Heroico no es. Ni tiene por qué serlo. ¿Alguien puede explicar por qué uno de estos cantantes estuvo a punto de ser premiado en Cuba, o es que más allá de las sempiternas dificultades hay cierta descomposición social? (da click en el botón de reproducción).



    

AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...