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miércoles, 12 de julio de 2023

MEDIRLE EL AGUA A LOS CAMOTES

 Como gente con orígenes feudales, bastante arcaicos, los nazi-fascistas ni piensan ni tienen integrado el muy capitalista cálculo de costo/beneficio. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski declaró en octubre del año pasado, ante el Instituto Lowy de Australia: "¿Qué debe hacer la OTAN? Eliminar la posibilidad de que Rusia utilice armas nucleares. Pero, lo importante, vuelvo a hacer un llamamiento a la comunidad internacional, como antes del 24 de febrero: ataques preventivos para que ellos sepan lo que pasará si las utilizan. Y no al revés". Luego, Zelenski se desdijo.

     Ante la reciente reunión Cumbre de la OTAN (Organización para el Tratado del Atlántico Norte), Zelenski quiso apurar la entrada de Ucrania a la organización. Si ocurriera, habiendo conflicto con Rusia, las reglas de la OTAN (un ataque contra uno lo es contra todos) implicarían prácticamente una guerra directa entre la OTAN y Rusia. Habida cuenta de la superioridad militar rusa, Occidente no podría ganar, y en última instancia, en caso de escalada imparable, volaría el planeta. Lo dicho: Zelenski no razona, pero tampoco es capaz de calcular que sus "socios" no tienen mayores deseos de volar por los aires, ni de perder nada. Así, Estados Unidos y Alemania, en pleno imperialismo, le dejaron en claro a Zelenski que no corre prisa. De todos modos, hace rato que hay colaboración militar entre la OTAN y Ucrania y, por lo demás, un gran interés de muchas empresas transnacionales por saquear a los ucranianos (a partir de la Conferencia para la Recuperación de Ucrania y las gestiones de corporaciones como BlackRock y JP Morgan, que armaron un Fondo de Desarrollo para Ucrania, UDF, para invertir en tecnología, logística y transporte, energía verde, recursos naturales, infraestructura, agricultura y alimentación, salud y farmacia, y digitalización). 500 "empresas globales", de 42 países, han firmado ya un Pacto de Negocios para Ucrania., que se dirigirá desde Alemania. Lo que no quieren es que el dinero se pierda en corrupción, asunto nada fácil entre los ucranianos. Lo que ya tienen es un país, el más pobre de Europa, donde se desmanteló toda legislación social, no hay ninguna oposición política y se ha reformado, como parte de ello, la ley de pensiones, por "estado de emergencia", al grado de contravenir lo estipulado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El que se oponga puede ser confinado y amenazado de muerte (como los comunistas hermanos Jononovitch). El actual gobierno ucraniano le quitó por lo demás empresas a los oligarcas locales con la idea de venderlas a extranjeros. Las mejores oportunidades están en la agricultura: Ucrania tiene tierras excelentes para el cultivo de granos que equivalen a más que todo el territorio italiano.

     Por lo que hace a Rusia, mientras la OTAN estrecha el cerco (Suecia ya fue admitida), se seguirá esperando a una improbable implosión o división de Rusia, en cuyo caso, chantaje nuclear de por medio, intentaría intervenir "por motivos humanitarios" y para evitar que "la bomba" caiga en manos de sabrá Dios quién. Es el guión de siempre. Cabe aclarar que, como una persona, un país puede estar en el derecho de lanzar un ataque a otro si se ve ante una agresión, de hecho o inminente, sin que medie provocación del país que ataque, y mediante medios proporcionales. Esto no tiene otro nombre que legítima defensa, que es lo que se reserva la actual doctrina militar rusa. Cualquier agresión de hecho o inminente contra Rusia abrirá la posibilidad de un ataque nuclear defensivo, y de acuerdo con las circunstancias. No queda claro si hay alguien en Occidente que quiera correr este riesgo, a sabiendas de que, como se ha sugerido, el perdedor puede estar del lado no esperado (¿hasta dónde está consciente Occidente de la superioridad militar rusa y lo que implica?), en caso de que no vuele todo (también puede ocurrir que las "ganas" se le acaben al imperialismo y que Rusia tenga que repensar un poco su historia reciente). Es cosa de saber pensar o, por lo menos, de saber calcular, evitando errores demasiado gruesos. Lo que el imperialismo no quiere es que gente como Zelenski, más "política" que otra cosa, eche a perder todo el negocio, o coloque a Estados Unidos o alguna potencia europea ante la situación de recibir un golpe mayúsculo, sin siquiera garantía de ganar la destrucción de Rusia. No habrá guerra mundial, y la OTAN debe cuidarse de que el gran chantaje planeado no termine mal para uno o varios de sus miembros, si los hay que no saben pensar, es decir, estar conscientes de las consecuencias posibles de lo que hacen. Es desde principios de siglo que, retirándose de acuerdos previos, Estados Unidos abrió la puerta a un conflicto nuclear "limitado", en Europa. Puede ocurrir.

    Cabe agregar que Ucrania está siendo utilizada como plataforma para crear violencia en la Unión Europea (UE): armas de las usadas recientemente en suburbios franceses contra la policía llegaron desde territorio ucraniano, lo que confirma la idea estadounidense de servirse de la misma Ucrania contra Rusia y contra la Unión Europea, no se le vaya a ocurrir convertirse en un posible competidor. A ver (da click, tú sabes)



domingo, 9 de julio de 2023

!REQUETEBIÉN!

 Cuando se registró para competir por la presidencia mexicana, Xóchitl Gálvez provocó una gran excitación en la oposición, al grado de olvidar algunas cosas: las lamentables divisiones del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que no debe ser confundido con el seductor de la patria y sus seguidores; la inteligencia de algunas observaciones del candidato del PRI, Enrique de la Madrid, que como sea no podrá quitarse lo junior, aunque niegue serlo; y la candidatura perredista de Miguel Angel Mancera, que no es exactamente un cero a la izquierda, hasta donde busca acabar con el presidencialismo en México, aunque de todos modos el ex jefe de gobierno capitalino es demasiado coach y poco político. Las salidas del PRI no lamentables fueron en su momento las de gente como José Narro Robles, un gran corruptor, o de Beatriz Pagés Rebollar, la clase de priísta -también podría ser del Instituto de Estudios para la Transición Democrática- que obliga a callar para no caer acusado de maltrato a animal.

      Xóchitl Gálvez le vino como anillo al dedo a la oposición: nacida en "Tepa", un pueblo perdido del estado de Hidalgo, de ancestros indígenas, con dos cuartos por vivienda, una madre golpeada por un padre alcohólico, una hermana en la cárcel, vendedora de gelatinas y luego de tamales, habitante de un cuarto de azotea en Iztapalapa y dependiente de una beca para sobrevivir, se convirtió en ingeniera y empresaria que circula en bicicleta, sacó adelante a su madre y a dos hijas de su hermana, también ingenieras, antes de ser candidata a la gubernatura del estado de Hidalgo y jefa delegacional de Miguel Hidalgo, en la capital. A decir verdad, no le falta simpatía. El cálculo es que una parte del pueblo podría irse con ella, al compartir su historia.

       El programa de gobierno de la oposición lo hará José Angel Gurría, criatura del seductor de la patria y que estuvo años al frente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), sin la cual más de un profesionista y clasemediero no puede dar un paso, porque es lo máximo de "expertís", un grupo selecto. No es lo más importante: Gálvez y su entrevistador, Carlos Loret de Mola, estuvieron a punto de una excitación imparable cuando se habló del nearshoring (relocalización de empresas) en el futuro de México. Es el mismo proyecto estrella de algunos candidatos y candidatas del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa).

     Para más señas, se trata de que muchas empresas extranjeras se instalen en México para aprovechar la cercanía del "mercado más grande del mundo" (lo que es falso), el estadounidense, luego de los problemas constatados con las "cadenas de suministro y de valor" con China durante la crisis sanitaria de la Covid-19. La idea es que, instalándose en México, esas empresas creen un boom de empleos e ingresos y una "derrama" inigualable.

     Queda por saber si es la historia verdadera. Gracias a una economía pujante y a un gran aumento de la productividad, resulta que los salarios en China han subido mucho, aunque todavía estén por debajo de países desarrollados. Hay empresas que se están yendo de China no por "cadenas" de nada, sino porque es más barato producir con salarios más bajos, por ejemplo en Vietnam, Camboya o Bangladesh. En estas circunstancias, resulta más atractivo producir cerca del mercado y con salarios bajos, al menos más bajos que los de China. En concreto, es las dos cosas que vendrían a aprovechar las empresas extranjeras: después de los banderillazos del Tratado de Libre Comercio, no se le ocurre nada mejor a una parte de la sociedad mexicana que la estocada con el nearshoring, para aprovecharse sin verguenza de las condiciones laborales en que se vive en México. La apuesta vuelve a ser el extranjero y el suministro de mano de obra barata. ¿Es posible difundir que el salario mexicano es 38 % más barato que el chino? Es ignorancia -las leyes de la economía dicen que un país débil se desintegra si se integra a otro más poderoso- o imposibilidad para ver en la gente de abajo y de trabajo otra cosa que ganado, creyendo al mismo tiempo que todo lo de afuera es, por definición, mejor, salvo en el consuelo de la "grandeza milenaria de México", que sirve para sugerir que la gente se tiene que aguantar de todo. No cambia mucho que se diga en MoReNa o que lo diga la empleada doméstica hñahñú, mujer, etcétera, puesto que es la hora de las complacencias a los Demócratas estadounidenses. Es una pena tener que citar al junior: el "súperpeso" mexicano es para beneficiar importaciones del extranjero, y no está de más agregar que se subió en México el salario mínimo en gran medida por presión estadounidense en el marco del TMEC (Tratado Mexico-Estados Unidos-Canadá), dejando luego el asunto en el olvido pese a una fuerte inflación. Tal vez sea tiempo de mujeres. Sin madre. De cuando cantaba el padre (da click en el botón de reproducción).



sábado, 8 de julio de 2023

Y OTRA VEZ, EN EL SILENCIO

 Desde el comienzo de la llamada "operación militar especial" de Rusia en Ucrania, se ha especulado sobre el riesgo de una guerra mundial. Luego, el asunto se pierde "hasta nuevo aviso". Occidente sabe que tal guerra es imposible, habida cuenta de la superioridad militar rusa. Esta ha quedado demostrada en la ineficacia ucraniana para cualquier "contraofensiva" y para detener cierto tipo de ataques de Rusia. Recientemente, el presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó que confía plenamente en el poder disuasorio de su tríada nuclear: misiles pesados ubicados en silos fijos, cohetes transportados por bombarderos estratégicos y misiles transportados por submarinos. Un golpe puede ser devuelto con facilidad. En proceso de instalación, ya en la mitad las Fuerzas de Misiles Estratégicos,  los Yars pueden volar a Mach 20, lo que no puede ser parado por ningún sistema antimisiles conocido. Con el Sarmat RS-28 (Mach 27), Rusia puede destruir con un solo disparo un país como Francia o Alemania en poco más de minuto y medio. Es cuestión de poco tiempo para que los Sarmat estén operativos. El misil nuclear Poseidón, con un disparo desde un submarino K-329 Belgorod, el mayor en servicio en el mundo, puede destruir juntos los estados de Nueva York, Long Island y Nueva Jersey. Los Tsirkón montados en buques pueden destruir portaviones, sin ser detenidos. Si estamos hablando de Mach 20 o Mach 27, hay que tener en cuenta que Estados Unidos ha puesto en marcha lanzaderas de Mach 6. Rusia ganó en Siria y prácticamente ya derrotó a Ucrania, a reserva de crear una "zona de tapón" para evitar provocaciones.

      Los ucranianos mostraron la debilidad de las armas occidentales: en Kíev, capital de Ucrania, una batería de Patriot no pudo nada contra un ataque con Kinzhal, contra el que 20 interceptores no pudieron nada. Dos cosas, habida cuenta de que los medios le esconden a su propia opinión pública el estado de cosas: las armas occidentales no han servido en Ucrania contra las rusas y Occidente sabe muy bien que, en caso de primer golpe, lo puede recibir de vuelta, y mortal. Para lo que sirve prolongar hostilidades en Ucrania es: para que la soldadesca ucraniana mate a su propia gente, incluyendo civiles, como lo ha hecho en Mariúpol, Kramatorsk, Bucha o con la voladura de una represa; y para seguir pretextando lo que sea para prolongar sanciones, por si acaso el régimen ruso fuera a debilitarse. Tendría que haber un caos serio en Rusia para dar el paso de algún chantaje más fuerte y algo "humanitario", siguiendo guiones previamente ensayados.

     Es en la medida de lo antes dicho que Occidente no renuncia a apretar el cerco. La novedad es que, como Rusia no invadió Ucrania, sino que intervino en el Este de Ucrania para proteger de una masacre más a la población rusófona del Donbás y crear un corredor Jersón-Zaporiyia hasta Crimea, la Ucrania actual (occidente, centro y parte del Este, como en Dnipró o Járkov, pese a su origen ruso) sigue bajo el gobierno de Volodímir Zelenski. Dado que, después de todo, la entrada en parte del Este ucraniano fue un movimiento que puede interpretarse como defensivo, al parecer no hay problema para que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) busque qué más ganar: Jens Stoltenberg, secretario general del organismo militar, acaba de proponer la entrada de Ucrania a la OTAN, obteniendo de inmediato el apoyo del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Es asegurarle a Occidente un rico mercado de cereales, granero de Europa, y acercarse más a provocar a la Federación Rusa, un nuevo beneficio en el cerco y la esperanzas puestas en él. La "opinión pública" occidental puede tragarse éso y más, sin ver siquiera un mapa, ni considerar la ley de seguridad europea que impide ganar en seguridad a costa de la de otro. A reserva de lo que vaya decidiendo la OTAN, no es probable que renuncie a la "estrategia de la tensión", mientras el Frente se pudre. Rusia ya midió las cosas  y decidió instalar armas nucleares en Belarús, seguramente que no por nada. Por favor, un pequeño click para esta situación...



viernes, 7 de julio de 2023

NÓRDICOS RESBALOSOS

 La socialdemocracia no es una naturaleza, ni algo que tenga que ver con el clima. Hace rato que lo que se conocía como socialdemocracia se vino abajo, en particular en Francia y en Italia, sobreviviendo un poco en España (con el Partido Socialista Obrero Español- PSOE). La socialdemocracia no está en la genética escandinava. Dentro de poco, ni el Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR) podrá agarrarse del "modelo escandinavo", y el último líder soviético, Mijaíl Gorbachov, murió siendo declaradamente socialdemócrata, pero tal vez sin mucha idea de lo que significa la palabra. "Socialdemocracia" fue durante bastante tiempo algo así como "centro", con cierto bienestar social, sin socialismo (pese a algunos nombres) y sin hablar demasiado tampoco de capitalismo. Para ser más claros, el lugar lo usurparon desde los años '90 los Demócratas estadounidenses, aunque en realidad son otra cosa.

      En Finlandia acaba de armarse un gobierno de derecha, que incluye a la extrema derecha. Seguramente no haya que temer un proceso de "fascistización": a fin de cuentas, no es la sociedad toda que está siendo arrastrada, contra una voluntad muy minoritaria, sino que es parte de una división en dos, frecuente en distintas partes del mundo. Petteri Orpo, de derecha, es el nuevo primer ministro finlandés, luego de un acuerdo con el Partido de los Finlandeses, de extrema derecha y xenófobo, todo, en el que se dice "el país más feliz del mundo". Los socialdemócratas están fuera, así sea por estrecho margen. El Partido de los Finlandeses reivindica la nacionalidad contra las minorías sami y sueca y contra algunos extranjeros. Tal vez no esté de más decir que Finlandia se había convertido en lugar de paso para rusos que, habiendo logrado entrar al país nórdico, lo usaban de trampolín para viajar dentro de la Unión Europea (UE).

     Finlandia se suma así a Suecia, donde también se acabó la socialdemocracia. La extrema derecha es la segunda fuerza más votada entre los suecos (Demócratas de Suecia) y hace algún tiempo forzó la renuncia de la primera ministra Magdalena Andersson, cuya coalición de partidos de centro-izquierda tuvo que irse (la derecha entró con Demócratas de Suecia, el Partido Moderado, los Demócrata-Cristianos y los Liberales). El primer ministro sueco, de la coalición de derecha, es Ulf Kristersson (Partido Moderado). Lo que tiene la coalición sueca de derecha es que es partidaria del "conservadurismo liberal".

     Lo descrito se ha acompañado de una carrera por entrar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a la que le urgen estos "socios", porque no renuncia a estrechar el cerco contra Rusia por si acaso ésta se resquebrajara, aunque no parezca probable. Al mismo tiempo, la extrema derecha nórdica es "euroescéptica". No hay que escandalizar demasiado: los partidos de extrema derecha mencionados sirven de apoyo a coaliciones de derecha, pero aquéllos no tienen ninguna cantidad de sufragios apabullante y la derecha triunfa con las justas, a reserva de que la izquierda y el centro-izquierda son cada vez más difíciles de definir. Conviene retener sobre todo que hasta entre los nórdicos las sociedades se parten en dos.

      Los escandinavos nunca fueron todo lo neutrales que se piensa, y si tuvieron tradición socialdemócrata, hoy no es la de antaño. Este es el nuevo himno nórdico (da click en el botón de reproducción):




miércoles, 5 de julio de 2023

¿OTRO ASUNTO QUE SE PUDRE?

 Es muy difícil saber en qué momento puede terminar el conflicto entre Rusia y Ucrania. En el terreno, Rusia prácticamente lo ha ganado y tendría que lograr "sellar" la nueva frontera, pero lo que es impredecible es el grado de provocación en el que quiera mantenerse el gobierno ucraniano de Volodímir Zelenski, al servicio de Occidente.

     Occidente ha ganado mucho desde hace varios años. Si la ambición de Hitler era apoderarse de los cereales de Ucrania y el petróleo de Bakú (Azerbaiyán, en el mar Caspio), la alianza de la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte  (OTAN) lo consiguió. Como Rusia no ha invadido Ucrania, sino que ha ocupado una parte del Este del país (ni siquiera toda), es posible dar por sentado el fin de Ucrania como se la conocía territorialmente, pero el centro-occidente seguirá en manos de Occidente, que tiene a grandes empresas transnacionales haciendo negocios en el lugar. Lo curioso es que se cumple lo deseado desde los años '90 por "halcones" como el extinto Zbigniew Brzezinski, que lo plasmó en el libro El gran tablero mundial, de 1997: crear un eje de "seguridad europea" París-Berlín-Varsovia- Kíev. Ya está. Occidente no va a arriesgar lo mucho ganado, a la espera de poder ir por más. Las hostilidades en el Este de Ucrania en sí mismas no importan mucho, sino que le sirven a Occidente para mantener la presión sobre Rusia, aunque sabiendo que la "estrategia de la tensión" no debe conducir a un riesgo nuclear que, entre otras cosas, ponga en peligro lo mucho ganado. Puede que no sean buenos para pensar, pero los occidentales, estadounidenses en particular, son excelentes para calcular sus intereses (costo/beneficio). Están cerca de ampliar la OTAN con algunos nórdicos.

     Lo que no queda claro es lo que pueda suceder dentro de Rusia, aunque en términos generales el país ha aguantado las sanciones, a reserva de que no faltan los pretextos para sumar más. Occidente quisiera intervenir en una Federación Rusa desmoronándose como castillo de naipes, pero no ocurrirá. En concreto, lo que las sanciones buscaron -y no funcionó ni siquiera con el circo mercenario de Evgueni Prigozhin- es dividir a la élite rusa, de tal modo que los oligarcas se pongan contra el gobierno de Vladimir Putin. La verdad es que, a raíz de las sanciones, los oligarcas con haberes en Occidente han perdido mucho, pero las fortunas disminuidas -ligadas a la energía, la metalurgia y los clubes deportivos, como ocurre por ejemplo con Viktor Vekselberg (Aluminio UC Rusal) o con Román Abramóvich (tuvo que vender el Chelsea FC)- no se han atrevido a levantarle la mano al Kremlin. Otros han comenzado a hacer negocios con el aumento de la demanda interna de productos (como Andrei Melnichenko). Podría darse así un vuelco de los oligarcas "compradores" a la aparición de una burguesía nacional, pero es temprano para saber si este deseo de Putin -muy capitalista- se cumplirá. Lo que cabe es decir que no hay golpe oligarca contra Putin -pese a lo esperado en Occidente a partir de las sanciones- porque el ruso es un "capitalismo político": los ricos son protegidos del gobierno, no al revés, y como acaba de mostrarlo el asunto de Prigozhin, un oligarca no le puede dictar al ministerio de Defensa qué hacer. Habida cuenta de lo férreo del sistema represivo, un opositor aliado de Occidente -como Alexiei Navalny- no tiene ninguna oportunidad, por lo que no se vislumbra alguna "revolución de colores". En suma: no parece que Rusia vaya a quebrarse por dentro.

     Así, las andanadas pueden tener altibajos, y depender en parte de los cálculos estadounidenses, midiendo hasta donde llegar sin arriesgar las ganancias obtenidas. Si para ello hay que dejar que el conflicto en el Este de Ucrania y Zelenski se pudran, se hará. Más estilo cansino eslavo (da click).


lunes, 3 de julio de 2023

POR DIOS, PAREN ÉSTO

 La campaña presidencial mexicana para el 2024 tal vez quede convertida en cosa de viejas, dicho sea en lenguaje machista. Después de todo, más de un macho es muy defensor de las mujeres, lo que explicaría ciertos arranques actuales: ¿qué macho no idolatra a su madre?¿Qué macho no detesta que se metan con su hermana?¿Y qué macho no cuida a ultranza de su hija? Si el oficialismo del Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa) está no muy lejos de candidatear a Claudia Sheinbaum, ex jefe de gobierno de la Ciudad de México, la oposición baraja entre sus nombres el de Xóchitl Gálvez,  de Acción Nacional (derecha), senadora y antigua jefe delegacional de Miguel Hidalgo, en la capital mexicana. A reserva de que algunos crean que Sheinbaum es la hija del presidente Andrés Manuel López Obrador -incluyendo a la propia Sheinbaum-, la gente puede encontrarse en el dilema de elegir entre la hermana y la madre de la nación.

      Xóchitl Gálvez ya se apresuró a jugar su papel: es la madre a la que nadie le ha regalado nada, según sus propias palabras, al haber salido de un pueblo perdido del estado de Hidalgo (Tepatepec) para pasar por un cuarto de azotea en Iztapalapa (nada más falta que para la capital compita Clara Brugada) para convertirse en ingeniera y empresaria. Gálvez acaba de acusar a López Obrador de "macho", por no tolerar a mujeres inteligentes e independientes y quererlas nada más sumisas, según la precandidata que ostenta un pasado otomí, que debe ser muy remoto. Al parecer, Gálvez no se ha dado cuenta de que si algo caracteriza a la señora es su total falta de sumisión, al grado de llegar al desparpajo -lo había notado Lilly Téllez.

     Como se trata de un asunto de viejas para machos, el tema de la mujer, más allá de la madre, la hermana y la hija, no pasa del engaño o fraude o, si se prefiere, la faramalla. Algo movió a MoReNa a incluir entre las 21 personalidades para elaborar un Plan de Nación 2024-2030 a Olga Sánchez Cordero, que de problemas nacionales sabe menos que de la manera de los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de llenarse los bolsillos (se opuso a disminuir los salarios de los magistrados). Tan no importa, salvo para ganar en "hacer creer" al margen del mérito, que no se notó que el lugar de Marcelo Ebrard en la cancillería lo tomó una excelente diplomática, Alicia Bárcena, mejor que el mismo Ebrard para el cargo y que era de lo más apta (se puede comparar con la total ineptitud de Juan Ramón de la Fuente, representante de México ante Naciones Unidas y "chapulín") para participar en la elaboración de un proyecto nacional: Bárcena, sin mayor acogida en MoReNa (Sheinbaum la confundió con "Bárcenas"), pero que supo felicitar por su talento a Luisa Alcalde (y no por ser mujer), hoy secretaria de Gobernación, Bárcena, decimos, fue secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, una institución de lo más respetable y de tradición, sin que se tenga que concordar con ella) de 2008 a 2022, previa carrera diplomática en Naciones Unidas, pese a ser bióloga de formación. 

     El honor, en este caso, más que para Bárcena es para López Obrador, de nombramientos pésimos en Relaciones Exteriores, sin respeto para Ebrard: a la embajada en Honduras se fue la viuda de Gustavo Iruegas, a la de Ecuador, la de Bolívar Echeverría, y a la de Argentina, Lilia Rossbach, la de José María Pérez Gay, los dos segundos, amigos encargados de introducir a la señora cuando el hoy mandatario era viudo. La señora es pariente de Agustín Gutiérrez Canet, luego entonces tío político del presidente, y diplomático de carrera, embajador en Rumanía Finlandia e Irlanda. La señora es intocable.

     Con Bárcena, López Obrador consiguió conjugar lealtad y profesionalismo (también lo había con Ebrard). Así las cosas, no queda claro si los aparatos partidarios están creyendo que un pleito de viejas es lo que México necesita para refrendar sus arcaismos casi rulfianos creyendo estar a la moda cosmopolita y del último grito en Washington, capital estadounidense. En una pifia, ya previno Alcalde: cualquier discrepancia será un acto de misoginia. Es de esperar que las cosas no se pongan así de irrespirables, pero por lo pronto, si de equidad se trata, llega Bárcena, y De la Fuente está por irse. Enhorabuena. El debate que viene: nada más faltaría presentar a la mamá como hija de la cultura del esfuerzo y a la hermana, como la del privilegio (da click en el botón de reproducción).




domingo, 2 de julio de 2023

AL QUE MADRUGA, DIOS LO AYUDA

 Hace algún tiempo, partidarios del ex canciller Marcelo Ebrard, de Ricardo Monreal y del ex secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, solicitaron que el Movimiento de Regeneración Nacional (MoReNa) no hiciera un "plan de gobierno 2024-2030" y que no se nombrara a un grupo de "personalidades" -resultaron ser 21- para trabajar en ello porque sería ponerle una "camisa de fuerza" al candidato ganador y, como ya se sabía de nombres, colocar a gente cercana a la candidata Claudia Sheinbaum. Al poco rato, el aparato de MoReNa, en nombre de la "continuidad", hizo exactamente lo que se le pidió que no hiciera.

       Si el borrador del Plan de Gobierno futuro pide un "relevo generacional", no está claro por qué, al nombrar a los 21, lo bloquea, salvo que esté solicitando adeptos o fieles. Es inaudito que entre los 21 se encuentre Paco Ignacio Taibo II, que no le ha volado las neuronas a ninguna ranchería, pero que además se haya agregado a su esposa, Paloma Saiz. Se incluyó a Hugo López-Gatell, quien llevó mal la crisis sanitaria de la Covid-19, y a otro agringado, Lorenzo Meyer, cuya voz denota algo impostado, si no falso y demagogo. Están los infaltables Pedro Miguel y Rafael Barajas, "El Fisgón", de pésimos y oportunistas programas en la televisión pública, o el errático "campesinista" Armando Bartra, y el "identitario" Héctor Díaz Polanco.  Se parece todo más a una clientela que a un grupo de profesionales conocedores de la situación del país. No hay ningún relevo de nada. Es el mismo tipo de selección que podrían hacer Letras Libres, Nexos o el Instituto de Estudios para la Transición Democrática: un grupo de amigotes que garantiza "que me digas lo que quiero oír", sin independencia de criterio. ¿Qué hace entre los 21 Epigmenio Ibarra, que desconoce los problemas nacionales? Más de uno tiene una obvia preferencia para la candidatura de MoReNa.

     El borrador de Plan de Gobierno a consultar en foros con "las bases" es penoso: para "radicalizar" el proceso de la autodenominada Cuarta Transformación, saca temas que ni mandados a hacer para Sheinbaum, por lo menos. En vez de atender los problemas nacionales, el borrador atiende la Agenda 2030 de Naciones Unidas: medio ambiente y energías renovables, feminismo, orientaciones sexo-genéricas, pueblos originarios y otros saberes, guiños a la juventud (mujeres + jóvenes es buena demagogia electoral) y ninguna mención del TMEC (Tratado Mexico Estados Unidos Canadá), ni del aparato Judicial, ni del servicio público, ni de la lucha contra la corrupción (!!!!!), ni de los riesgos del nearshoring, otra apuesta penosa por la mano de obra barata para el extranjero. Ni se puede hacer algo así sin evaluación, balance y diagnóstico, pero, fuera de algunas enumeraciones generales (no exentas de logros), ya ni siquiera se hacen informes de gobierno: no hay rendición de cuentas, sino un inefable "bienestar". Y mientras tanto, el madruguete.

     Dicho sea lo anterior, afortunadamente el periodista -partidario de Ebrard- Ricardo Raphael vió lo meritorio de la actitud de dos mujeres de oposición, Lilly Téllez y Claudia Ruiz Massieu, que no jugaron con reglas torcidas. Según MoReNa, la autodenominada Cuarta Transformación está que "no se va" (da click en el botón de reproducción), para lo que necesitan sacar un grupo texano. Vaya.



AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...