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martes, 30 de enero de 2024

NI LOS VEO, NI LOS OIGO

 El hijo de Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato del PRI (Partido Revolucionario Institucional) asesinado en 1994, Luis Donaldo Colosio Riojas (alcalde de Monterrey), pidió el indulto para Mario Aburto, supuestamente "asesino solitario" del primero. Colosio Riojas es alguien joven y tal vez influido por la moda del "perdón magnánime", a veces una forma de rematar al "perdonado" tomándola de arriba con él, para que se vaya de este mundo como el más despreciable de los seres. Es apenas una hipótesis, porque Colosio Riojas no fue muy claro en sus motivos para pedir el indulto, que le correspondería al mandatario Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Este dijo hace rato que lo haría si Aburto dice lo que sabe. Y parece que algo dijo.

       Desde las investigaciones del caso, no faltaron quienes señalaron lo extraño de no investigar a fondo a Jorge Antonio "S" -como lo llama ahora la Fiscalía General de la República (FGR), siendo por lo demás una de las pistas que dejó abierta una de las fiscales del caso. Algunos hicieron notar cómo, de manera extraña, el último fiscal dejó como "cabo suelto" a Jorge Antonio "S", de manera totalmente inusual y propia de alguien incapaz de hacer una indagatoria seria. El señor "S" tuvo una actuación -si cabe darle ese nombre- de lo más extraña en el lugar del crimen y declaró cualquier cosa. Era agente del CISEN (Centro de Investigación y Seguridad Nacional).

      Más allá de señalar a "S" como segundo tirador, lo que dejó asentado la FGR, sin que nadie lo desmienta, es que el encargado de que "S" no fuera mayormente molestado, viajando a Tijuana (lugar del crimen) para sacarlo de apuros, fue un subdirector operativo del mismo CISEN, que está identificado como Genaro "G". Se está a la espera de dos cosas: que se demuestre que "S" no tuvo nada que ver, como alegó (para proseguir con su carrera en el CISEN), y que Genaro "G" nunca viajó a Tijuana para sacar de apuros a "S". Es decir: o es un invento y otra manía del fiscal Alejandro Gertz Manero, o basta uno solo de los hechos, el viaje de Genaro "G" a Tijuana para que "S" quedara impune- para que haya un indicio de que el "asunto" fue considerado de Seguridad Nacional. Genaro "G" siguió ascendiendo en el aparato de seguridad mexicano, se convirtió en secretario de Seguridad Pública con el gobierno de Felipe "C" y está ahora encarcelado en Estados Unidos, después de haber trabajado para este país y para el Cártel de Ismael "Z". Si nada tiene que ver con nada, podemos quedarnos con que Mario "A" le disparó a Luis Donaldo "C", y no seguir una pista que por cierto no lleva a Carlos "S", sino entre otras cosas a las declaraciones sobre el caso "C" que hizo José María "C", dado que, si Alejandro "G" y la FGR no están inventando cosas y aportan pruebas, no queda más que un paso: el de saber a quién respondía el CISEN durante el gobierno de Carlos "S". Si el "asunto" fue de Seguridad Nacional, no hay ningún error de Andrés Manuel "L" en decir que fue un crimen de Estado. El problema es qué tan lejos lleva la pista de Genaro "G" y su eventual contubernio con una potencia extranjera: no sería el primero en no conocer cómo hacen sus amos para "congelar" asuntos de Estado. No es mal tema para Anabel "H".

       Para que el "asunto" quede redondeado, Andrés Manuel "L" no parece tan desinformado, puesto que no quiere indultar a Mario "A" si no dice lo que sabe. Porque parte del problema de Mario "A" es que tenía contacto con el aparato de "seguridad" de Colosio antes del crimen, incluido a Jorge Antonio "S".

      Como se sabe, nada de lo dicho aquí es verdad: son simplemente ocurrencias de Alejandro "G" y de Andrés Manuel "L" para sacar ventaja de Colosio ahora que vienen las elecciones presidenciales, por lo que carece de todo interés lo que haya dicho la FGR e investigar si es verdad o no. Si es para sacar ventaja en un año electoral, en realidad no importa si es verdad o no, ni importa Colosio Murrieta. Como se ha venido sosteniendo, el problema del presidente mexicano es que siempre tiene "otros datos", así que nada es creíble y no hay nada que averiguar, porque lo de la FGR son también "otros datos", por lo que, en vez de establecer pruebas, la invitación atenta es simplemente a no hacer caso de la FGR y a "marear el punto" confundiendo y dando las suficientes largas para que, como decía Justo Sierra, todo el pueblo termine "alérgico a la verdad". Si Colosio Riojas pide indulto para el "asesino solitario", aquél es un tipazo; si López Obrador da el indulto, será el execrable que perdonó al vil Aburto. Después de muerto, a Colosio Murrieta se le respeta y se le recuerda con cariño como el que cometió el error de abrir la boca para otra cosa que demagogia (da click en el botón de reproducción). Gracias, Ciro "G", por otro manoseo más. Pasado marzo haremos lo debido para olvidar tan doloroso suceso y, de paso, volver a quejarnos de que la ley no está del lado de la gente. Como lo hizo José María "C", se puede cometer perjurio sin tantita pena.



domingo, 28 de enero de 2024

DOS TESIS EQUIVOCADAS ( Y II)

 Recientemente, el actual presidente argentino Javier Milei se presentó en el Foro Económico Mundial de Davós (WEF, por sus siglas en inglés), y según Youtube aquél dió un discurso que dejó perpleja a la audiencia. Milei no dijo disparates: es cierto, según lo que argumentó, que de 1800 a la fecha el capitalismo sacó a la mayoría de la Humanidad de la pobreza extrema, que hoy representa un porcentaje muy bajo del total de la población mundial (700 millones de ocho mil millones, la mayoría en el África subsahariana, según datos del Banco Mundial).

      Más allá de ésto, Milei no dijo nada nuevo más allá del credo llamado "neoliberal": reivindicó el mercado contra "la casta" estatal y contra el colectivismo. El mercado existe desde mucho antes de 1800, es decir, no es específicamente capitalista, y el colectivismo tampoco es reciente: existía bajo distintas formas en sociedades precapitalistas, por ejemplo en los imperios azteca e inca bajo la forma colectiva del calpulli y el ayllu, como existía en la comunidad aldeana rusa. Si se trata de oponer "la libertad" al colectivismo, es cierto que el capitalismo ha sido proclive a una mayor libertad individual, muy valorable, que colectivismos que ahogan al individuo. Parte del problema con las sociedades socialistas está en que, al haber partido de una débil base capitalista, se apoyaron en colectivismos preexistentes que no veían muy bien el individualismo, al que hasta la fecha se da en la izquierda una connotación negativa.

      Milei no dijo cosas completamente falsas y estructuró una argumentación coherente, sin exaltarse. Luego, de regreso en Argentina, le dijo "comunista asesino" al presidente colombiano, Gustavo Petro. Petro no es comunista. No tiene sentido hablar de lo que nunca ha existido, el comunismo: los países del bloque "soviético" del Este eran socialistas (con variantes), y nunca pretendieron haber llegado al comunismo. A lo sumo, al cabo de décadas, la Unión Soviética aducía en los años '80 haber llegado al "socialismo desarrollado", pero también estar en el "estancamiento" desde el líder Leonid Brezhnev. Aunque tengan partidos únicos comunistas, países como Cuba y Vietnam son socialistas, al igual que China, nominalmente al menos (salvo Cuba, el menos abierto de todos al capitalismo).Se trata en todos los casos de socialismos de Estado, a reserva de que China lo parezca pero tenga rasgos de otra cosa, capitalismo político, según una expresión de uso reciente (por ejemplo, por parte del estudioso Branko Milanonic, o en México, de Samuel Schmidt en El independiente). Corea del Norte es algo aparte: sigue la "idea Juche" de autosuficiencia. Como puede verse, no tiene mucho sentido hablar de "comunismo", salvo para que algunos hagan sensacionalismo y asusten a la gente: de la misma manera en que Petro no es ningún "comunista", ni tampoco asesino, los libros de texto de la NEM (Nueva Escuela Mexicana), apadrinados por Marx Arriaga, son, además de bastante disparatados en más de un aspecto, "comunitaristas" y no "comunistas", es decir que reivindican "la comunidad" y no, a diferencia del comunismo, la propiedad social de los grandes medios de producción. No es un secreto que los socialismos de Estado restringieron libertades individuales, algo negativo, falta por saber si por el socialismo, por el Estado o por recoger herencias precapitalistas hostiles a la independencia individual.

      La crítica de Milei al Estado no es ociosa. En todo caso, Marx y Engels no eran "Estadólatras" y, más bien, el Estado debía llegar a extinguirse en el comunismo, previa existencia para asegurar el poder de los trabajadores en el socialismo, pero sin limitar la propiedad personal y privada, ya que hay formas de propiedad privada (de un automóvil, una vivienda, etcétera) que no implican ni propiedad privada de medios de producción ni explotación. El Estrado no debiera ser gigante ni lo que Milei llama "la casta", una burocracia trabajando para servirse y no para servir, como se dice coloquialmente en México. El "Estado de Bienestar" es keynesiano y no tiene gran cosa que ver con socialismo o comunismo. Para Marx y Engels, lo que quedara del Estado debía llegar a la "administración de las cosas", sin más, y no a ser un fin en sí mismo, menos para trepar o ser corrupto. Milei, hay que saberlo, no es el único en detestar a "la casta". Un Stalin agobiado por la burocracia soviética la llamaba "la maldita casta". Marx y Engels (Lenin y otros después) dejaron una teoría, pero no eran adivinos ni profetas (Lenin también veía con muy malos ojos el burocratismo soviético): no podían prever el peso del Estado en el siglo XX. Marx y Engels no fueron partidarios de un "Estado grande", ni siquiera del "estatismo": es algo que no viene en ningún lugar, y más bien habría que considerar que es preferible que el Estado no aplaste al individuo, como tampoco el "comunitarismo" de la NEM, por ejemplo. Marx y Engels consideraban al capitalismo algo tan formidable como lo considera Milei (aunque hable de "mercado"), aunque en cambio reprobaban la explotación.

     Con la salvedad de la Unión Soviética, tan poco estaba desarrollado el socialismo en el Este europeo que, muchas veces, los partidos locales (no siempre únicos, además) ni siquiera se llamaban "comunistas": en Polonia era el POUP (Partido Obrero Unificado Polaco), en Albania el PTA (Partido del Trabajo de Albania), en Alemania el Partido Socialista Unificado -PSUA...Carece de todo sentido hablar de "países comunistas", "gobiernos comunistas", etcétera, salvo si se trata de referirse a "partidos comunistas" (como el cubano, el chino o el vietnamita). El recurso para meter miedo está muy gastado. Durante el gobierno de Salvador Allende en Chile (1970-1973), el "miedo al comunismo" consistía en decir que el Estado se iba a quedar con los niños, por ejemplo, como los habitantes de Benito Juárez, en la capital mexicana, se quisieron creer que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador les iba a "quitar sus viviendas", lo que nunca sucedió, aunque en cambio el "cártel inmobiliario" del PAN (Partido Acción Nacional) se la pasó en negocios muy alejados de la "decencia" que presumen los juarenses. Más allá de cierto punto, Milei confunde, lo que no quita que el peronismo tenga de "casta" y que no sea entendible por qué no se puede decir del predecesor de Milei, Alberto Fernández, que fue incompetente. La derecha no está equivocada por el solo hecho de ser derecha, ni la izquierda tiene razón por el solo hecho de ser izquierda, comunista incluida; a la inversa, no se tiene razón por descalificar como supuesto "comunista" a otro. Aquí no hay intercambio de ideas, sino pura denostación para regocijo de quienes ganan audiencia con espectáculos. Acusarse de "comunistas" o de "fascistas" tiene algo de glorias pasadas convertidas en rentas, de sensacionalismo y de un profundo antiintelectualismo, muy propio de los hábitos estadounidenses. Dicho de otra manera, que sea negocio acusar de "comunista" o "fascista" no es garantía de nada verdadero. Ahora se habla para hacer negocio, como en el mundo arcaico precapitalista se habla para callar al otro mediante un madruguete que incluye "manita de puerco", según la expresión mexicana: el "regalo de la palabra" va con un buen veneno, de tal modo que es preferible no abrirlo y conservar el derecho a guardar silencio (da click en el botón de reproducción).



sábado, 27 de enero de 2024

DOS TESIS EQUIVOCADAS (I)

 Es frecuente que la izquierda, en casi todo su espectro (incluyendo a partidos comunistas), vea "fascismo" en el futuro y en algunas personalidades como Donald J. Trump, hoy ex mandatario estadounidense y a reserva de lo que suceda en las elecciones venideras de Estados Unidos. No está de más recordar que la izquierda también consideró "fascista" al presidente estadounidense George W. Bush, según lo oído decir a funcionarios de la embajada de Cuba en México, por ejemplo. En este asunto, hay coincidencia con lo que esparcen los grandes medios de comunicación masiva "globalistas", de Estados Unidos como de algunos países de Europa, aunque llegan más lejos, puesto que lo que sale de la "democracia sin adjetivos" (según la nombrara alguna vez el ensayista mexicano Enrique Krauze) arriesga a caer en el "populismo", el "autoritarismo", la "autocracia" o la "dictadura", cuando no en el "totalitarismo". A lo sumo, cabe la "democracia liberal", pero no mucho más.

       El fascismo y el nazismo (que a veces los soviéticos llamaron nazi-fascismo) tuvo lugar, descartando aquí a Japón , en dos países de Europa que se convirtieron tardíamente en Estados-nación: Italia y Alemania, en 1871, es decir, bastantes décadas después de que los países de América Latina obtuvieran su independencia, casi todos. Ambos países se volvieron capitalistas conservando al mismo tiempo fuertes influencias jerárquicas precapitalistas: la prusiana en Alemania y la de las aristocracias del sur y del norte italianas. Sin cambiar esta orientación jerárquica muy fuerte, no ajena a personalidades conocidas como "carismáticas" (Hitler o Mussolini), ambos países fueron apoyados por las democracias liberales occidentales, a sabiendas de que dichos regímenes no eran democráticos, pero por su papel de ariete contra el sovietismo, mostrado desde mediados de los años '20, por Hitler, por ejemplo (en su libro Mein Kampf, Mi lucha en español). Los grandes capitales de Occidente, en particular los anglosajones, se volcaron a ayudar al nazi-fascismo y a Hitler en particular, que no habría llegado muy lejos sin esa ayuda. Por lo que toca al Japón, en su paso al capitalismo desde la Era Meiji también conservó rasgos muy jerárquicos, de origen precapitalista. A diferencia de los tres países mencionados, las democracias liberales han sido más igualitarias, en particular Estados Unidos y Francia.

       Desde el punto de vista señalado, el fascismo o el nazismo, mezcla de modernización capitalista y de mando ultrajerárquico arcaico, fue tolerado e instrumentalizado por el imperialismo, pero el "fascismo" no es "lo que sigue al imperialismo", y tampoco "la respuesta capitalista a la crisis": a partir de los años 30, luego del crac bursátil de 1929, la crisis económica se desató con dureza en Estados Unidos, en particular, sin dar lugar a ningún "fascismo", sino más bien al New Deal (Nuevo Trato) de Franklin D. Roosevelt. Lo dicho no impidió que Gran Bretaña y Estados Unidos buscaran servirse del nazi-fascismo en Europa, aunque no en Japón: en Europa, puesto que se trataba de que alguien hiciera el "trabajo sucio" contra la Unión Soviética, pero no con Japón, simplemente porque no había "China peligrosa" antes de 1949. En la actualidad, no hay nada equivalente a la Unión Soviética en los años 20 o 30 del siglo pasado, ni siquiera tratándose de China, ni ejemplo a derribar, por lo que algún "fascismo" no tendría un enemigo como el de antaño. Pueden existir modalidades de "fascistización" larvadas, por algunos ingredientes, como la alianza entre la aristocracia financiera y el lumpen, pero no hay un arrastre de masas como el de Hitler o Mussolini. Una sociedad como la estadounidense en la que apareció Trump está muy dividida. Si acaso, hay restos en los neonazis ucranianos o formas de renacer en el Estado Islámico, en ambos casos bajo control y supervisión imperialistas, sobre todo de Estados Unidos. El fascismo, los neonazis o los terrorismos son la clase de "perros guardianes" que el imperialismo alimenta o saca de vez en cuando a pasear, y por cierto que no estaría de más recordar que fue Rusia la que liquidó al terrorismo en Siria y la que decidió enfrentar a los neonazis ucranianos. No se trata de nada generalizado, aunque no está de más recalcar que gran parte de Ucrania, a falta de unificación moderna, conservó por largo tiempo rasgos aristocratizantes, a los que sumó el lado lumpen, de la misma manera en que el Estado Islámico tiene los rasgos más retrógradas del islam (takfirismo, por ejemplo), Rasgos arcaicos y jerárquicos se encuentran también en las mafias, pero no dan en el "fascismo" de gran arrastre, ni siquiera cuando colaboran para deshacerse de líderes sociales.

      Dada su división, la sociedad estadounidense no da ni para "fascismo amigable" (friendly fascism). "Fascista" se ha vuelto una forma de etiquetar. En la izquierda, desafortunadamente, se abre la interrogante sobre algo que el escritor español Javier Cercas escribió en El impostor, novela histórica de hace algunos años: el que para ganarse aplausos y más se hacía pasar por sobreviviente de un campo de concentración nazi. Aunque no haya fascismo en frente, dárselas de "antifascista", sin ser forzosamente una impostura como la descrita por Cercas, es una forma de proceder como los medios de comunicación masiva, es decir, de hacer sensacionalismo y ponerse escatológico para colgarse una medalla de "héroe", si no para "trascender", entonces para algún beneficio o alguna ventaja de una "fama", o hasta para rating. 

      Recientemente, Ucrania derribó un avión ruso con 65 prisioneros ucranianos (para intercambio) a bordo (el día 24 de enero, lo que consta en la Web y en Youtube), lo que casi no fue divulgado por medios de comunicación. Un nazi-fascista no duda en inmolar a los suyos ni en autoinmolarse: lo hizo Hitler después de poner a adolescentes a combatir ante la inminente caída de Alemania, o lo hacían los kamikaze japoneses, porque para un nazi-fascista la vida no vale nada, como para el del Estado Islámico que cree que muerto irá a un paraíso lleno de mujeres. En lo más álgido de combates en Ucrania, Occidente se cuidó de mostrar cómo los ucranianos eran capaces de atacar una estación de tren con ucranianos (en Kramatorsk), o de usar escudos civiles de la propia población (como sucedió en Mariúpol), aprovechando para colgarle los muertos a Rusia. Pero que no llegue en ataúd un soldado estadounidense a suelo de Estados Unidos, porque el cadáver tiene precio, y de oro. Mientras Ucrania manda a miles a una muerte inútil, es decir, al sacrificio, un imperialista evita sacrificar algo de sí, dar de sí, aunque tiene en cambio un sentido del cálculo y de la ganancia que un nazi-fascista no (Hitler era bueno para los errores de cálculo y el ejército de Mussolini era el hazmerreír de los ejércitos europeos).

      Lo que está de hacerse notar, en todo caso, no es el abuso de la palabra "fascismo", sino que la izquierda, comunista incluída, coincida con The New York Times, noticias de Yahoo, El País, de España, Clarín de Argentina, Enrique Krauze en CNN (Cable News Network: "Donald Trump es un perfecto fascista"), y más. Hasta ahora, si se considera lo ocurrido con el presidente estadounidense Joseph Biden, de algún modo involucrado en dos conflictos (Ucrania y Gaza), Donald J. Trump ha sido el único presidente en décadas en no tener a Estados Unidos en guerra, el único en decir en West Point, la academia militar, que Estados Unidos no tiene por qué librar guerras lejos de su territorio, y en enfrentarse a lo que el canadiense Peter Dale Scott llamó en un libro el "Estado profundo" (Deep State). No es que Trump sea un héroe de nada, sino que, en los actos, el mandato que tuvo no correspondió a ningún "fascismo", ni siquiera por los hechos del Capitolio que, según lo demostró en su momento uno que otro portal (Zero Hedge), fue una provocación del "Estado profundo" contra partidarios de Trump. En fin, que la actual es una época de adulteración del significado del lenguaje sobre todo en aras del sensacionalismo y el rating (da click en el botón de reproducción).




miércoles, 24 de enero de 2024

¿NO SE VA, NO SE VA, NO SE VA?

 Una de las banderas que ha tomado la oposición mexicana, incluyendo la mediática, es la de la inseguridad. Es un problema que, salvo en la Ciudad de México (los indicadores que dejó la ahora candidata Claudia Sheinbaum son muy claros, y no han sido refutados), no ha conseguido realmente aminorar el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, aunque no quepa llegar a la intoxicación que manejan algunos, como la periodista Azucena Uresti. Uno de los factores a tomar en cuenta es que varias de las entidades federativas más inseguras están en manos...de la oposición, justamente, como ocurre con Guanajuato (el estado más riesgoso de México) o Chihuahua, además de Jalisco. No es una justificación para que no se haga nada en el estado de México o en Morelos. En cuanto a Colima, Zacatecas y Baja California, hay relación directa con el tráfico de droga. Tampoco excusa a los gobiernos oficialistas respectivos. En términos de víctimas en general, tres de los cinco estados más peligrosos están en manos de la oposición (Guanajuato, Chihuahua y Jalisco), dos de ellos en manos del partido Acción Nacional (PAN). En términos de homicidios, llama la atención lo que ocurre en la colindancia de la capital (en Morelos y en el estado de México, siendo el segundo una entidad muy poblada). Y en términos de homicidios dolosos, el gobierno no parece tener mitigado el problema del narcotráfico.

       Hay una creencia que es errónea: a mayor pobreza, mayor delincuencia, lo que es estigmatizante (pobre=mayores probabilidades de delinquir). Más bien, como lo ha demostrado La Jornada, en México no faltan las grandes fortunas mal habidas. Si en dos cosas se puede criticar a López Obrador, es en la creencia de que la pobreza es caldo de cultivo de la delincuencia y en la alianza con magnates de riqueza dudosa. Los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas no son los más inseguros del país, pese a su pobreza y problemas de incursión del narcotráfico. Lo mismo se puede demostrar para América Latina en su conjunto: Bolivia, por ejemplo, está lejos de ser un país rico, pero es de los más seguros de América Latina. En El Salvador, con el presidente Nayib Bukele no ha bajado significativamente la pobreza, pero es también de los más seguros de América Latina. La lista de inseguridad en América Latina y el Caribe tiene una explicación de causa a efecto, que incluye a México: el paso de cocaína hacia el mercado estadounidense, que hace de Jamaica un país aún más inseguro que Haití. Los homicidios se han vuelto el azote del Caribe. Curiosamente, dos de los países más desiguales de la región, Chile y Panamá, están a la cabeza de los más seguros. Si hay relación de causa a efecto entre tráfico de droga e inseguridad, gran parte del problema lo ha creado Estados Unidos, donde no se agarra nunca a nadie por andar de dealer. Hace algunos años, la revista mexicana Proceso publicó un mapa de la presencia del Cártel de Sinaloa en Estados Unidos: está un poco por doquier De lo poco que puede conseguirse, gracias a gestiones como las hechas en su momento por el canciller mexicano Marcelo Ebrard y recientemente por la canciller Alicia Bárcena, es que Estados Unidos, además, trate de no inundar América Latina de armas, incluyendo las de uso exclusivo para el ejército estadounidense.

      Parte del problema, que sale también de la esfera de la pobreza, está en los medios: ya ha habido ocasión de decir que México está por cumplir cerca de 30 años a ritmo de banda sinaloense, y si se trata de Jamaica, lo que inició como reggae ha dado en el reguetón y distintas manifestaciones de hábitos lumpen, en el vestir, el pelo, los tatuajes, los aretes en hombres, etcétera. Este uso de aretes es propio de piratas; los tatuajes, de bajos fondos de marineros (hasta llegar a las pandillas o maras salvadoreñas); ciertas formas de vestir, de ghetto negro. Es como si cierto aire de "mala muerte" fuera significar que "se ha vivido" y que no se es nadie, sino que se tiene "experiencia curtida por la vida". Es la insinuación constante de la agresión latente, como la del chófer de taxi capitalino en México que circula con banda a todo volumen, o programas de radio que consisten en lo mismo: provocar, cuando no hablar de "pasar al acto". Es lo que ha remplazado la bravata del charro: la provocación que de distintas maneras se da licencia para no respetar al otro y significarle que, potencialmente, todo se vale.

      No es que lo realmente deseable sea el oficialismo, en México, cuando lleva la provocación al Zócalo, con Grupo Firme, por ejemplo. ¿Creen Claudia Sheinbaum o Beatriz Gutiérrez Muller que, si "el pueblo" (en el que hay de todo) lo pide, hay que atascarlo de mal gusto y vulgaridad, como lo han hecho en el pasado Televisa o TV Azteca? La oposición no tiene mucho por ofrecer y, más allá de coqueteos con la delincuencia (como Santiago Taboada, de Acción Nacional, en la Ciudad de México y el llamado "cártel inmobiliario"), ya se ha metido en la pelea personalista al grado de dividirse: el PRD (Partido de la Revolución Democrática), notoriamente se va por cuenta propia en 25 diputaciones locales y siete presidencias municipales en Baja California; en Tlaxcala, el PAN y el PRI (Partido Revolucionario Institucional) lo dejaron fuera; en Querétaro, sólo en algunos ayuntamientos y distritos locales habrá coalición; en Tamaulipas también PAN y PRI dejaron fuera al PRD; en Tabasco, el PAN va solo; lo mismo hará el PRD en Yucatán, todo según lo señaló recientemente Excélsior. Cuando las cosas se descomponen, se dispersan o fragmentan. No es seguro que al oficialismo le venga bien no tener oposición, aunque tampoco hay debate verdadero, ni idea de Estado o nación, sino en Sheinbaum y Xóchitl Gálvez -cuyo vocabulario confunde lo popular con lo grosero- demagogia y mercadotecnia. Es así que sigue aflorando lo lumpen: y una reciente encuesta en México dió cuenta de que la gente empieza a quejarse más del deterioro de las relaciones con gente cercana que de la inseguridad. Lo esperable es que la lumpenización no se erradique, pese a que haya gente que salga de la pobreza o que se mejoren infraestructuras. Los negocios han ganado: cuatro décadas de advenedizos que, como lo muestra Ricardo Salinas Pliego (Grupo Azteca, salido de Imevisión) ni siquiera tienen gusto de verdaderos empresarios, sino de baja ralea, de obscenidad (como el programa del "Escorpión Dorado" al que fue a asomarse Sheinbaum). La droga no es sino parte de la descomposición y su escenificación por los medios. Es llevarse al pueblo "entre las patas". ¿Cuántos años más de estas bravuconadas? (da click en el botón de reproducción)



domingo, 21 de enero de 2024

¿Y MÁS CONSTRUCTIVOS?

 Bernardo Arévalo, del Movimiento Semilla, logró finalmente el juramento como presidente de Guatemala, pese a los obstáculos que estaba poniendo lo que se conoce en ese país centroamericano como "pacto de corruptos". Arévalo, sin ser lo mismo que su padre, es hijo de Juan José Arévalo, mandatario en los años '40 (1945-1951), que introdujo cambios positivos para la gente, como el Código del Trabajo y el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social. Luego llegó el gobierno de Jacobo Arbenz (1951-1954), derrocado por los estadounidenses y mercenarios luego de que intentara una reforma agraria afectando tierras improductivas de la United Fruit, empresa del banano, de Estados Unidos. Guatemala entró en un largo conflicto interno, con frecuentes dictaduras y con guerrillas, hasta los años '80. México recibió a muchos exiliados guatemaltecos, entre ellos el escritor Luis Cardoza y Aragón, considerado un clásico (Guatemala, las líneas de su mano).

        Habida cuenta de una fuerte población indígena maya, algo diferente del resto de Centroamérica, Guatemala resultó ser un país jerárquico y conservador, lo que se reflejó incluso en las jerarquías internas de las guerrillas que finalmente conformaron la URNG (Unión Nacional Revolucionaria Guatemalteca), a la postre convertida en partido político. Contra lo que creyeron algunos jerarcas de esas guerrillas (como los del Ejército Guerrillero de los Pobres, EGP, guevarista y apoyado por los cubanos), la suya no fue una "época muy bonita", sino de muertes horribles, dada la violencia que por lo demás prosiguió luego del fin del conflicto interno. Eran las bases de las guerrillas que ponían los muertos, mientras los dirigentes no carecían de algunos privilegios, aprovechando la "compartimentación" militarista en esas organizaciones. En otras palabras, desde arriba no había problema en arriesgar a las bases, de gente modesta. Hubo organizaciones guerrilleras que fueron la excepción. Otros se colgaron medallas indebidas, como Rigoberta Menchú, Premio Nobel, y quienes trataron de sugerir que la lucha había sido entre indígenas y no indígenas, lo que es inexacto. A su vez, más de una dictadura -en particular la de Efraín Ríos Montt- fue brutal para "sacar al pez del agua" -quemando muchas aldeas para restarle bases a la guerrilla. Lo terrible es la secuela de violencia que dejó el conflicto interno en Guatemala, cuyo fisionomía cambió para depender menos del café y más de remesas, maquiladoras (muchas sudcoreanas) y turismo (como en Antigua). 

      El proceso democrático-burgués que empezó con Arévalo padre quedó trunco. Ahora puede ser retomado, en una alianza amplia, que va desde la izquierda hasta algunos partidos de derecha, con tal de terminar con el poderío de la oligarquía y su "pacto de corruptos", por lo que, en medio de un aparato Judicial torcido, la lucha contra la corrupción es uno de los objetivos más importantes de Semilla, aunque no el único, con la ventaja de un programa de gobierno muy preciso que puede ser encontrado en la Web. Cabe señalar que los grupos de pueblos originarios que apoyaron a Bernardo Arévalo (48 cantones de Totonicapán y Sololá) no son especialmente izquierdistas, e incluso tienen financiamiento estadounidense, en particular de la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), lo que hace suponer que la súperpotencia buscará lo más que se pueda "orillar al centro" al nuevo presidente. Arévalo tiene el apoyo, también, según Rebelión, de algunos grupos empresariales: Consejo Nacional Empresarial, Cámara de Comercio, Cámara de Turismo). La actual estructura económica de Guatemala, parecida a la de México, Honduras, y El Salvador, no deja mucho espacio, pero sí para buscar una forma de modernización que deje de lado los peores vicios oligárquicos. Como Bukele en El Salvador y Xiomara Castro en Honduras, es algo positivo que, cuando menos, puede aminorar la violencia y la corrupción, así Estados Unidos, como en México, haga hasta lo imposible por evitar alguna radicalización que, como sea, no está en los planes de Semilla. Es de esperar, sobre todo, que encuentre espacio para gobernar de verdad, habida cuenta de la base de apoyo heterogénea (desde Winaq-URNG y Voz a la izquierda hasta CABAL, BIEN, VIVA Y VICTORIA hacia el centro-derecha) y de la oposición, y para cumplir lo que, con Juan José Arévalo y Arbenz, no eran sino reformas, antes incluso de la Revolución Cubana. No es Bukele, pero tampoco un logro menor. Es "el problema", diría alguno por ahí, cantautor guatemalteco (da click en el botón de reproducción).



viernes, 19 de enero de 2024

MÁS BIEN CONSTRUCTIVOS

 A veces parece difícil destacar algo positivo y humano en la actualidad internacional, pero existe.

     Los medios de comunicación fuertes y "globalistas" -sobre todo estadounidenses y de algunos países europeos- y la izquierda han coincidido desde hace rato en criticar fuertemente al presidente salvadoreño Nayib Bukele, quien con miras a la reelección cuenta con más del 80 % de apoyo entre la población, pese a que, ciertamente, se postulará con una lectura antojadiza de la Constitución. No es aplaudible ni se busca aquí justificarlo.

       En lo que coinciden los citados del "extremo centro" es en que Bukele "viola los Derechos Humanos". Pueden existir errores en la lucha contra los pandilleros y, ciertamente, la proporción de población encarcelada es alta, aunque, como ya se había dicho aquí, algunos miles han sido soltados, se entiende que para evitar abusos de autoridad. Hay que considerar que, según las fuentes en la Web, el número de pandilleros en El Salvador se ubicaba hace poco entre 50 mil y 70 mil. El estado de excepción para perseguirlos no incluyó la menor persecución política, por lo que no hay presos políticos en El Salvador y la oposición puede hacer lo que más le plazca sin ser violentada. ünicamente se han establecido causas contra políticos probadamente corruptos. No hay dictadura, en el sentido de cancelar a la oposición, ni "autocracia", como si Bukele gobernara "para sí mismo", ni realmente "derechismo", puesto que han sido excluidos de la política políticos de derecha (Alianza Republicana Nacionalista), pese a que algunos se cuelen en Nuevas Ideas, partido de Bukele que cuenta con ex integrantes del izquierdista FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional).

      Las condiciones de los reclusos son duras, pero no infrahumanas. En el nuevo penal de alta seguridad, los primeros documentales salvadoreños en Youtube mostraron que hay condiciones para que se readapten mediante el aprendizaje de oficios, en particular manuales. Lo que no está permitido es darse la buena vida -como ocurría incluso en juzgados, lo que fue filmado para Youtube- organizando fiestas, metiendo prostitutas o teniendo llamadas desde la cárcel para ordenar cómo delinquir fuera de ella. Estos no son Derechos Humanos. Quienes, según lo muestran reportajes recientes en Youtube desde El Salvador- tienen derecho a la vida -de la que no se priva a los reclusos- son gente que vive de su trabajo y tiene grandes garantías de ir y volver a él sin hacerse asaltar, robar o asesinar, cuando no incendiar en el autobús; quienes pueden dejar que sus hijos jueguen en la calle sin riesgo de recibir una bala perdida; quienes pueden ir de un barrio a otro de visita, por ejemplo a familiares, sin correr el riesgo de ser asesinados por meterse en "el otro territorio"; quienes, incluso en barrios pobres, pueden transitar de noche sin correr ningún peligro; los comerciantes, empezando por simples ambulantes, que pueden vender sin tener que pagar "piso" o "renta" (extorsión), al igual que los chóferes de transporte, público o de carga; quienes pueden estudiar hasta tarde en una biblioteca pública y volver tranquilos a casa en la noches. El mundo del trabajo tiene el derecho a la seguridad que otros se compran con guardias privados, rejas, "cerradas" y otras formas de esquivar la delincuencia que la gente de menores ingresos no tiene. Ya se ha dicho que Bukele ha mejorado además infraestructuras públicas, cientos de escuelas abandonadas y la red hospitalaria. ¿Por qué no se hace mención de nada de ésto y se presenta a Bukele como "enemigo del pueblo" por encarcelar a pandilleros con frecuencia de orígenes pobres? Esto supondría que el pueblo es "bueno", pero, además, que su gente no es responsable de sus actos, por ser pobre. Como lo preguntara alguna vez el mexicano Jorge Hernández Campos: ¿a qué nivel de ingresos comienza la responsabilidad?

       El gobierno de Bukele ha implementado el programa Cero Ocio, por el cual los reclusos que lo deseen pueden verse involucrados cada vez más en actividades de reparación de daños, como borrar graffitis. No es todo: saliendo también de la cárcel, los reos voluntarios pueden tomar parte, por ejemplo, en la reparación de escuelas, pongamos por caso fabricando pupitres, previa capacitación en metalmecánica y carpintería  Las reclusas son llamadas a cultivar hortalizas y criar animales de corral  (como cerdos, conejos y gallinas)  que suministran alimentos a las cárceles y contribuyen a hacerlas autosostenibles. Los reos construyen viviendas para pobres, decoran partes de museos, limpian la basura, etcétera...Así, todos los días, cinco mil presos son autorizados a salir a la calle bajo vigilancia a realizar labores productivas: han participado incluso en la construcción de nuevos estadios deportivos. y -para las reclusas- en la confección de uniformes para academias de deporte. Los reclusos con buen comportamiento pueden salir hasta por ocho horas: atención, todos los días de salida a trabajar son restados a sus días de condena. El plan Cero Ocio incluye terapias de rehabilitación, orientación vocacional y talleres de formación profesional, para profesiones como soldadores, gastronomía, costurería, metalurgia, carpintería, y carreras como administración de empresas, mecánica  y construcción civil. Decenas de colegios, puestos de comisarías, postas médicas y algunos hospitales se han construido con reos. La descripción exacta está en "Bukele saca reos a limpiar calles y construir colegios", reportaje peruano en Youtube. A quien lo quiera se le ofrece una segunda oportunidad. Lo descrito no tiene absolutamente nada que ver con cárceles ecuatorianas o mexicanas, en el segundo caso repletas de gente inocente, según lo demuestran las cifras recuperables en la Web, sin sentencia o por delitos menores, sin la menor queja sobre los Derechos Humanos ni las condiciones de detención (da click en el botón de reproducción).



miércoles, 17 de enero de 2024

EL OTRO FESTÍN

 En una reciente entrevista a CNN Prime Chile, el expresidente ecuatoriano, Rafael Correa, explicó las circunstancias que explican que el Ecuador se vea envuelto en la violencia actual: habiendo salido aquél de la presidencia, sus sucesores, por distintos motivos, debilitaron los aparatos de seguridad y de justicia, entre otras cosas eliminando el Ministerio Coordinador de Seguridad (que se coordinaba con Colombia), el Ministerio del Interior encargado de la policía, para la seguridad ciudadana, y el ministerio de Justicia (encargado de las cárceles), para dejar nada más un aparato dedicado a inventarle cargos a Correa y otros integrantes de la Revolución Ciudadana (RC), llamada "correísta". Dicho de otro modo, fue quedando un gobierno sin Estado. Correa desmontó el siguiente argumento, en el sentido de que no debió irse la base militar estadounidense de Manta (a la cual simplemente Rafael Correa no le renovó el contrato): no hay ni una sola base estadounidense en El Salvador y el presidente de este país, Nayib Bukele, dió al traste con la inseguridad; hay siete bases militares estadounidenses en Colombia que no impiden todo el trasiego de cocaína, en parte hacia el Ecuador. Si acaso, en la entrevista mencionada, Correa se equivocó al decir que Bukele "cruzó líneas rojas" en materia de Derechos Humanos, lo que es inexacto y no pasa de ser un "dicho" -con escasa comprobación- de los medios de comunicación fuertes y "globalistas", estadounidenses y de algunos países europeos. Pueden haber algunos errores en lo hecho por Bukele, pero nada que esté enfilado a permitirse o a alentar violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos.

      Conforme a argumentos previamente expuestos aquí y gracias a varios artículos del portal Rebelión (en particular de Juan Paz y Miño), el problema de la droga estaba latente desde antes del mandato de Correa y se complicó después, mientras que durante dicho mandato fue controlado y se redujo en mucho la violencia, pese a que las medidas tal vez no hayan sido lo suficientemente duras (en particular con las pandillas y el tráfico al menudeo, según testimonios de residentes en Quito). Lo interesante de lo aportado por Paz y Miño está en que confirma lo sostenido aquí (y que ya habían estudiado economistas franceses como Pierre Salama): desde bastante antes de Correa, era visible, para quien lo quisiera ver, el lavado de dinero en ciudades como Quito, capital ecuatoriana, pese a la frecuente negativa a admitirlo, por ejemplo entre la intelectualidad. Desde hace rato que  el lavado de dinero ilcíto en el Ecuador representa, según estudios citados por Paz y Miño, tres por ciento del producto interno bruto, con un 75 % que se va sobre todo a bancos y "construcciones", lo que no puede no haber ido de la mano de la dolarización, hasta que se adoptó el dólar. Los ricos están involucrados: por ejemplo, a través de la disimulación en los embarques de banano, siendo por cierto (sin establecer relación directa) que el actual mandatario ecuatoriano, Daniel Noboa, es hijo del gran magnate del banano del país, Alvaro Noboa. Guayaquil, gran centro económico costero, es el lugar de exportación bananera y el más disputado entre cárteles, junto con tener por ejemplo uno de los barrios pobres con más altos índices delictivos del mundo, siempre según Rebelión. Para más señas, dado que el Ecuador NO produce droga, el tráfico de ésta, según la agencia AP ("Cárteles explotan industria bananera de Ecuador para traficar cocaína"), se incrementó desde Colombia después del desmantelamiento de las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Si se desmantela el aparato de seguridad, lo que hizo en particular la presidencia de Lenín Moreno,  según acusara en algún momento el consejero de Seguridad ecuatoriano, Paco Moncayo, en octubre de 2023 (Radio Pichincha) y no disminuye la producción en Colombia y el tráfico, se crearon entonces las condiciones para lo que ocurre actualmente.

      La ocasión hace al ladrón, se dice a veces, así que se ha confirmado que la situación de violencia en el Ecuador está siendo aprovechada para beneficio estadounidense, lo que también confirma Rebelión. Ecuador se ha vuelto el país sudamericano que más asistencia militar estadounidense recibe, habiendo debancado a Colombia. Ni así se impide lo ocurrido: un reciente acuerdo entre Estados Unidos y el presidente saliente Guillermo Lasso, que reforzó la cooperación militar, no evitó el estallido reciente. Personal del Comando Sur puede pasearse con inmunidad por el Ecuador y contribuir a patrullar el espacio aéreo y marítimo, según Rebelión. Cabe recordar que Estados Unidos está creando una base militar en las islas ecuatorianas Galápagos.

      En la entrevista mencionada más arriba, Correa, pese a apoyarlo, considera que Noboa y su equipo son incompetentres para un combate eficaz al problema de la violencia (Correa citó el caso de una ministra sin CV, pero buena para Tik Tok). Como ya se ha dicho, hay países en situaciones similares, como Haití o hasta cierto punto Paraguay, en los que Estados Unidos no hace gran cosa (salvo beneficiarse para una mayor intromisión militar, como en Paraguay). Cuando más álgido estaba el problema de las pandillas en El Salvador, llegando a la tasa de homicidios más alta del mundo, Estados Unidos no movió ni un dedo, pero se molestó con la mano dura de Bukele. Por cierto, Lenín Moreno, el mismo que desmanteló el aparato de seguridad ecuatoriano, está refugiado con lujos en Paraguay. Ocurre que, acusado de vínculos mafiosos por el Congreso ecuatoriano, Lasso evitó el juicio político y salió tan impune como Moreno. Los medios de comunicación masiva poderosos no lo mencionan, y prefieren seguir con la retahíla de "Correa lo uno y Correa lo otro". Habida cuenta de lo mencionado aquí, el de la violencia no es un problema que se vaya a arreglar pronto en el Ecuador, que por cierto no era una "isla de paz" en algún pasado idílico: no por nada, según lo muestran las redes sociales, alguos añoran al presidente de los '80, León Febres Cordero y sus grupos paramilitares, antes de ser parado por el alzamiento militar de Frank Vargas. El Ecuador no es un país exento de tradición de violencia y crueldad, ni de reiteradas intromisiones estadounidenses. Lo nuevo es la propagación de la inseguridad de la que creían estar a salvo quienes en los '90 (pasada la temporada de golpes de Estado) creían ver petróleo donde había cocaína. "El festín del petróleo" siguió con más fiesta, y como toda fiesta, al alegre principio sigue un triste final (da click en el botón de reproducción).




AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...