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miércoles, 15 de octubre de 2025

PÓNME LA MANO AQUÍ

 Un Premio Nobel, como en particular el de la Paz, no es forzosamente garantía, ni aunque lo reciba alguien de izquierda, como ocurrió en el pasado con la guatemalteca Rigoberta Menchú, de quien se demostró fehacientemente que tendía a problemas de memoria que la hacían inventar testimonios, aunque no es algo que a la propia izquierda le guste recordar: antes que persona, Menchú es una "esencia" originaria y una víctima que, por lo mismo, no podría equivocarse. En su momento, en el hoy desaparecido portal La Insignia el también guatemalteco Mario Roberto Morales recreó la "polémica Menchú". Tal parece que medio mundo, desde una guerrilla (Ejército Guerrillero de los Pobres) y los cubanos hasta los del Nobel, se sirvieron de la ignorancia de Menchú. Para más rareza, Alfred Nobel (acentuado en la "e") era un fabricante de cosas tan poco relacionadas con la paz como la dinamita y cañones. No quiere decir que el premio esté siempre sesgado: probablemente no lo estuvo cuando le tocó por ejemplo al mexicano Alfonso García Robles, muy poco recordado. ¿Había hecho algo Menchú por la paz? No. Era útil para empezar con el tema de los pueblos originarios, a principios de los '90. ¿Había hecho algo García Robles? Sí. Por cierto, otro laureado, el presidente colombiano José Manuel Santos, no parece haber entendido el premio, puesto que asoció a Colombia con la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), en el sentido opuesto a lo buscado por García Robles, para que América Latina, además de libre de armas nucleares, fuera "región de paz". El ex presidente ecuatoriano Rafael Correa le reprochó a Santos lo hecho. Desde luego, cualquiera es libre de preferir a Menchú o a Santos si es cuestión de opciones en el menú para el consumo y los hechos no cuentan, sino servirse del nombre "Nobel" para lo que "se ofrezca". Es un poco penoso que en México se recuerde más a Mario Molina (premio Nobel de Química)  o a Octavio Paz (premio Nobel de Literatura) que a García Robles.

         Se entiende que no es sencillo pronunciarse sobre un premio Nobel cuando tiene sesgos, aunque no sea siempre el caso. ¿Tiene algún caso lanzarse a convertir a María Corina Machado en heroína y mártir? Es muy difícil separar el premio de su contexto, como ocurrió con Menchú o Santos. Primero, no es un secreto la antigua cercanía del presidente estadounidense Donald J. Trump con la familia Rockefeller, que por el petróleo consideró su "rancho" a Venezuela, y tampoco es un secreto que, en su mandato anterior, Trump se inventó un presidente alterno de Venezuela, Juan Guaidó, para intentar un cambio desde dentro que tumbara al gobierno de Nicolás Maduro. Algo similar parece lo de Machado. Parte de los republicanos, tipo Marco Rubio, son "duros" en América Latina. Lo que queda por ver es si la flamante Nobel de la Paz puede convertirse en alternativa a Maduro y tumbarlo, de preferencia sin apelar, como en el pasado, a llamados a una intervención foránea, tipo fuerza multinacional (que es entre otras cosas lo que muy poco pacíficamente intentó Machado). Como sea, no es un partido de fútbol en el que haya que correr apuestos por el gobierno o por la oposición en Venezuela. Lo que sí es posible es establecer un paralelismo entre la fabricación de Guaidó y el empujoncito a María Corina Machado. En vez de ponerse a adjetivar, sería preferible tener en mente qué propone la oposición venezolana y qué Vente Venezuela, la agrupación de Machado, que se reivindica como liberal.

         Es poco sencillo obviar que, en su momento, el líder venezolano Hugo Chávez fue usado por una Cuba urgida de petróleo luego del derrumbe soviético de 1991. Chávez no tenía mayor claridad ideológica, y fue creando una versión populista local, esto por ciertas formas de corporativización de las masas. Al chavismo le gustan "las masas", no los trabajadores, como lo ha demostrado el anticomunismo gubernamental, que enfiló contra el PCV (Partido Comunista de Venezuela). Ya se abandonó el "socialismo del siglo XXI" y, por lo demás, el hábito no hace al monje. Nicolás Maduro no brilla por su inteligencia, aunque fue designado por el "dedazo" de Chávez. Hay de corrupto en el proceso venezolano, como lo hubo en su momento en Nicaragua, y en particular por la llamada "boliburguesía", no carente de privilegios, así que Venezuela se desenvuelve en un "capitalismo político", de origen rentista, no exento recientemente de uno que otro buen resultado. La capital venezolana, Caracas, ya no está entre las ciudades más peligrosas del mundo, entre las cuales, en 2024, no había en las 50 ninguna venezolana. La importancia del dato es la siguiente: indica baja presencia del narcotráfico, a diferencia de México y Colombia, y también del país que podría estar siendo utilizado como ruta para sacar droga: Brasil. Por lo demás, cosa interesante para un país de costumbres rentistas por el petróleo, Venezuela ha alcanzado la autosuficiencia alimentaria. Así que, en hechos, en algunas cosas Venezuela está mejor que México.

       Venezuela, como ya se ha dicho, no tiene nada que ver con socialismo ni comunismo, y es costumbre de distintos gobiernos venezolanos agarrarse cada uno de "su" Simón Bolívar sin siquiera leerlo. No es de descartar que, a ciertos niveles, pueda haber contubernios del aparato con el crimen organizado, como lo ha habido con el contrabando ("bachaqueros") y en la corrupción de la mencionada "boliburguesía", que incluye "narcosobrinos" entre los nepotismos de la "primera comandanta", Cilia Flores. Y para abreviar, Maduro no tiene el apoyo de mucho más de la mitad de la población. Fraudes aparte, Maduro ganó con casi 52 % de la votación, con una abstención no menor, y el opositor Edmundo González logró un significativo 43 %. Venezuela está cerca de ser un país partido en dos, como muchos de América Latina, y es probable que sea algo tomado en cuenta en el empujoncito a Machado. ¿Que es el petróleo? Sólo en la medida en que es antigua cosa de los Rockefeller. Es más probable que el gobierno estadounidense sí quiera cortar ciertos flujos de droga, pero también que no vea para nada con buenos ojos la cercanía de la Venezuela actual con China. Guaidó fue utilizado y desechado. Falta por ver qué ocurre con Machado. Una cosa es no tener especial simpatía por el gobierno de Maduro, en lo que tiene de corrupto y/o de hablador. Otra cosa es usar las palabras no por su significado, sino por la "utilidad" que tengan para "resonar" en la audiencia, en cuyo caso criticar a Maduro es para ganar audiencia (así como Maduro puede hacer demagogia) y "quedar bien": un gobierno no puede ser "autocracia" y "dictadura" a la vez, por ejemplo, pero desde que hubo "giro linguístico", no hay realidad, sino lo que a cada uno se le ocurra para el "efecto". Como querer asociar al gobierno de México con el de Venezuela. Chance y es chicle y pega . Que sea verdadero o falso no importa, y lo cierto es que casi no hay en la autodenominada "Cuarta Transformación" nada mayormente asociado a los venezolanos (da click en el botón de reproducción).



sábado, 11 de octubre de 2025

A SU CENA, URESTI

 De entrada, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo alguna vez que "no todo el que tiene es malo", y nadie ha dicho que la autodenominada "Cuarta Transformación" sea contra los ricos, algo así "a lo Robin Hood" de "quitarle a los ricos para darle a los pobres", por lo que no se grava especialmente a la gente de dinero, aunque está eso sí llamada a pagar impuestos, como el dueño de Grupo Azteca, Ricardo Salinas Pliego, por ejemplo.

        Queda por saber hasta dónde el problema se sitúa en la llamada "clase política", en un país como México en que es habitual saquear el erario. Recientemente, los grandes lorocutores en distintos medios han emprendido una campaña para "mostrarle a la gente" que la "clase política" actual es la peor (/!hasta de la Historia!), porque "roba" -es lo que se da a entender- cuando al mismo tiempo pregona la "austeridad republicana " (lo de la medianía de Juárez ya quedó adulterado con "justa" en vez de "honrada", y los del Movimiento de Regeneración Nacional -MoReNa ya fueron a caer en el garlito). ¿Es "justa medianía"? No parece en más de un caso en MoReNa, pero queda por saber si es "honrada" o no, es decir, si ciertos lujos son o no a costa del erario, porque si no lo son, no hay falta de honradez y es asunto que no debe atenderse: ya se había intentado el sexenio anterior con el militar Luis Crescencio Sandoval y el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo "¿y?". Nunca se pudo probar que la "casa gris" de uno de los hijos de López Obrador fuera producto de algo malhabido, y el tal hijo, José Ramón López Beltrán, ni siquiera era funcionario ni parte de la "clase política". Simplemente, a este vástago, como lo dijo su padre, "le gusta el dinero". Y no es el único, puesto que parece ser también cosa de otro hijo, Andy López Beltrán. ¿El problema es el gusto por el dinero o la "clase política"? En el caso de Andy, lo único que contravendría la "Cuarta Transformación" sería que el viajecito a Tokio (en un hotel tampoco del otro mundo en precios extranjeros) y el cuadro japonés de Yayoi Kusama se hayan pagado con recursos del erario o de un sueldo anómalo. Andy no es funcionario público, y apenas es "empresario" con Chocolates Finca Rocío. Lo suyo o no es para escándalo, o es por tonto, porque el cuadro japonés lo fue a meter en un departamento de la calle Odontología de la colonia Copilco, que no es de ningún lujo. Todo está en "desproporcionar", sin negar gustos lujosos de Andy, pero omitiendo los precios de los hoteles en Tokio o cualquier ciudad de país central. ¿Hay peculado? No parece, como tampoco en el caso de la "casa gris". Las cifras de los negocios del morenista Adán Augusto López Hernández no son menores, pero tampoco parece haber peculado y queda por probar si tuvo López Hernández vínculos con "La barredora" que lo beneficiaran en algo. Al secretario de Educación Pública, niño del ITAM (Instituto Tecnológico Autónomo de México) no le van a cobrar muy caro sus desayunos de lujo en Portugal, y ya ha habido ocasión de decir que Ricardo Monreal viene de una familia no precisamente pobre de Fresnillo, Zacatecas: curiosamente, importa que una de sus hijas se aparezca en un lujoso Fashion Week en París, capital francesa, pero no tanto que media familia esté metida en política con algo de clánico. ¿No le incomoda cierto nepotismo a la oposición, que no dijo nada cuando otra hija de Monreal, Catalina, se lanzó a la alcaldía Cuauhtémoc, siendo por lo demás ella otra egresada del ITAM y yendo a aterrizar con un sueldazo al frente del Instituto Nacional de Economía Social (INAES)? ¿Importa más María Monreal en la moda en París, cuando el tema ni viene al caso, porque no es funcionaria?¿Y no estaba con la esposa de Santiago Taboada, ex candidato derechista a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México?

        De lo que se trata es, para ganancia propia, de explotar lo más bajo de la gente en México. Como ya hubo ocasión de demostrar, la ex alcaldesa de Álvaro Obregón en la capital mexicana y gober preciosa de Campeche, con "noches de jaguar", Layda Sansores, está muy, pero muy atiborrada de propiedades, y ni quien le pida que se ponga a lo franciscano. ¿Es con "la clase política"? Entonces, como se dice coloquialmente en México, "o todos coludos, o todos rabones", para agarrarla por ejemplo con  Alito Moreno ("dirigente" del Partido Revolucionario Institucional) con 12 inmuebles en Campeche, además de cinco autos, algunos pagados al contado, y un reloj Mont Blanc de 80 mil pesos (igual, al contado), cuatro veces más que el hotel de Andy en Tokio. Nada que ver con una casa por terminar de pagar, de 12 millones de pesos, de Gerardo Fernández Noroña en "Tepoz", mal gusto aparte, ni con un taxi aéreo. ¿Hay peculado o no? Si no lo hay en Alito, como quiera está algo lejos de la "austeridad" de nada. Bastaría comparar el precio de su reloj con el del taxi aéreo de Fernández Noroña. Ah, es el PRI. Entonces para olvidarse de cómo creció el patrimonio del panista Ricardo Anaya y su familia cuando aquél pasó por la administración pública (33 propiedades). A ver: según la última candidata del PRIAN (para no contar la fortuna del perredista y ex jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera), "si a los 60 años no tienes un patrimonio, estás bien guey" (sic). Muy modestamente, pese a la opacidad de sus declaraciones patrimoniales, Gálvez dijo "es todo lo que tengo":  tres inmuebles y una empresa.

       Como no hay modo de ocultar ni las fortunas, lo que queda es recurrir a "miren, dicen ser austeros, pero viven con lujos", así que "son peores". Primero, el problema no está entonces en el lujo, como no lo está en los relojes de Moreno por cuatro millones de pesos, que son varias veces el cuadro japonés de Andy. El problema tampoco está en formas de corrupción como el nepotismo de los Monreal, y como no es política, importa un comino lo que haga María Monreal en su Fashion Week, aunque importan más los lujos de Ricardo Monreal en Madrid, capital española. Todo está en saber si Monreal (Ricardo), Fernández Noroña y Mario Delgado usaron dinero público, a la antigua usanza (como directores y subdirectores de burocracias doradas en secretarías de Estado), o si en particular López Hernández ganó pecuniariamente con "La Barredora", para establecer pruebas con relaciones de causa a efecto y no  "supuestos", como el de la "casa gris". O bien se puede ser de un total cinismo al montarle a "los de abajo" y las "clases medias" un teatro para que se explote el resentimiento social, cosa que el antiguo régimen sabía hacer bien para corromper. Y como la "política" para "atraer" es lo que cuenta, no es Layda Sansores la que importa, ni el nepotismo de los Monreal, sino lo cercano al ex presidente Andrés Manuel López Obrador y a cierto radicalismo, como en Fernández Noroña. Ni que importara el departamento de Loretito en Miami (15 millones de pesos) o  sus cuentas en las islas Vírgenes Británicas (Bedforbury Group), además de 12 departamentos de la familia, una mansión en Valle de Bravo y un departamento en Polanco, Ciudad de México, por 100 millones de pesos. Son costumbres del antiguo régimen: "todos los políticos son iguales", menos el seductor de la patria, que dice estar "en el desempleo", o Alito, que deja a los de MoReNa como novatos -y no se trata entonces tampoco de "todos los políticos son iguales". Vaya. (da click en el botón de reproducción)



jueves, 9 de octubre de 2025

TÓTEM Y TABÚ

 Como organismo descentralizado del Estado, a riesgo de convertirse en feudo, la universidad pública simplemente no es una empresa privada. En este sentido, básicamente a través de la parte del presupuesto federal que recibe (del Estado), la universidad pública vive de renta y no genera ganancias. Por lo mismo, desde el punto de vista capitalista, los trabajadores de la universidad pública, desde el último encargado de la limpieza hasta el más alto funcionario, son improductivos. Esto no quiere decir que no sean útiles, pero algo intuye el clasemediero que consideraba hasta hace poco que cuando menos las Humanidades son cosa de bohemios, extravagantes y ociosos. No es así, aunque tampoco se trata de una visión del todo falsa. Como trabajadores improductivos, siempre está el riesgo de que sean parásitos. Algo ya intuía hace algún tiempo el estudioso argentino Marcos Kaplan al hablar del riesgo de caer en la "universidad lumpen".

          El trabajador universitario es simplemente un asalariado del Estado, y como tal, debiera tener noción de y ejercer un servicio público, ya que el Estado se identifica con el "sector público", y en este sentido no es universidad de "la nación" ni se debe "a la sociedad", porque le rinde cuentas al Estado, no "al contribuyente", la otra faceta del clasemediero que cree que por pagar impuestos puede exigir tal o cual cosa de la universidad pública ("egresados abstenerse", era en los 80). Si es el sector público, es de interés general, por lo que tampoco es universidad que se deba "al pueblo", ni a ningún interés particular, mucho menos extranjero vía "recomendaciones" de organismos internacionales, por ejemplo, si se trata de "lo público nacional". Durante la segunda posguerra, la universidad pública servía en concreto a dos propósitos: formaba cuadros para el Estado, y al mismo tiempo, en algunas carreras, asumía el costo de formar profesionistas para el mercado laboral cuando no era rentable en el corto plazo para el capital; formar un médico de calidad, o un ingeniero igual, toma algunos años, y el capital no quiere pasar ese tiempo sin ganancia. De este modo, indirectamente, en el llamado "Estado de Bienestar" el Estado "subsidiaba" al capital, a riesgo de que aquél se desvalorizara (desvalorización social). En cualquiera de estas funciones, la universidad era útil, aunque no productiva, como ya se ha dicho, en el sentido de no generar ganancia.

         Hasta la fecha, aunque de manera limitada, la universidad pública realiza un trabajo que llega a ser útil a la sociedad, más allá del "prestigio", aunque, también, desde hace décadas, hay áreas enteras que no se ocupan de la realidad nacional -lo que ha sido demostrado-, y que, en este sentido, no sirven de apoyo a la toma de decisiones en el Estado. Problemas como los de la economía informal, las remesas, el turismo, el verdadero alcance del crimen organizado o los energéticos, por mencionar algunos, son muy pocas veces abordados, si lo son, por más que, por ejemplo, se estudie la evolución salarial (incluida la de los universitarios...) o la del libre comercio, además de que hay buenos estudios especializados en áreas como el urbanismo, por mencionar una. México ha tenido buena tradición de arquitectos, como la ha tenido de médicos, por ejemplo en cardiología o neurología, y de abogados, por ejemplo constitucionalistas. La universidad pública ha ido perdiendo capacidad de investigación básica, para abalanzarse sobre la aplicada, agravando un viejo problema, el de la dependencia de "paquetes de conocimiento" provenientes del exterior, pese a que hay talento en México. Es parte de un problema más amplio que desdeña la ciencia, no invierte bien en I&D (investigación y desarrollo) y no cumple con los estándares de la parte de riqueza (producto interno bruto) que se debe dedicar a la educación. Se ha creado así una ilusión: la de creer que se está "al día" por abarcar asuntos de moda, en investigación aplicada, cuando se ha perdido lo que podía haber de base, por ejemplo en teoría en las ciencias sociales. El hecho de imitar a Estados Unidos no hace al campus local algo "grande a lo estadounidense", sino una versión de lo que en los mismos Estados Unidos hay de "patito", como se dice coloquialmente en México. Lo característico es imitar sin interiorizar nada, como los hospitales "como los de Dinamarca" sin el gasto público de Dinamarca. Con el grave abandono de la investigación básica y la proliferación de lo que "se aplica", se trata cada vez más de lo que por lo demás contribuyeron a introducir algunas grandes personalidades de izquierda, como Pablo González Casanova: la universidad maquiladora, y que en Humanidades es ciertamente parasitaria.

        Pese a que muy en parte (solamente) es vehículo de movilidad social, y tiene por lo demás algunas ventajas sobre las universidades privadas, con las cuales no tiene sentido compararse PORQUE NO HACEN INVESTIGACIÓN (ni tiene sentido más que suicida colocar la figura estadounidense de profesor-investigador y premiar docencia donde se debe atender la investigación, con el propósito original), la universidad pública tiene a parte de sus trabajadores confundiendo Estado y gobierno y, como se dice en México, "mamando y dando de topes", es decir, viviendo del erario, con no pocos privilegios incluso más allá de la "burocracia dorada", en fiel reflejo de las secretarías de Estado desde el seductor de la patria, y pegándole al Estado en nombre de "lo libertario" y de "la sociedad", salvo para extorsionar en el reclamo de presupuesto.

  Cuando se percibe un salario que no es derivado de capital sino de renta, no queda claro hasta dónde, como se dice coloquialmente en México, se está "desquitando" ese salario, para que sea "equivalente" de la renta, a riesgo de que, de no serlo, sea puro despilfarro. Es el motivo por el que, justamente a falta frecuente de verdadera equivalencia, en la universidad pública, más allá del tótem presupuestal, la academia es un tema tabú, bajo pretexto de la "libertad", y ni se diga el tabú de la calidad. No se trata de privatizar ni nada por el estilo, aunque, de entrada, la universidad pública pudiera usar mejor sus recursos, y es probable que se esté haciendo entre las nuevas generaciones. Se trata, para lo que hay en parte programas establecidos, de hacer eficiente el trabajo introduciendo criterios que lo vinculen al rendimiento: nada más que, cuando el parásito se quiere comer al huésped, lo mimetiza y al mismo tiempo lo adultera, por lo que se cree que es pura cuestión de cantidad y de "equipo" toyotista para ajustar "la oferta" a una "demanda" que, como ya se ha explicado, pide maquila y no se interesa por el "paquete de conocimiento", ni demasiado por hacer desde el punto de vista endógeno con calidad y creatividad. "Productividad" también puede ser "hacerlo mejor", no "hacer más" a costa incluso de la calidad. Así que "salto cualitativo" no lo hay, aunque se lo confunda con "cantidad visible": ni en China es así, aunque sea por la importancia dada a la transferencia de tecnología para el aprendizaje local.

      Por lo que toca a lo lumpen, no es un secreto dónde está localizado en la universidad pública, ni a qué intereses ha servido. Ya pasaron los tiempos de "!que vivan los estudiantes!" por su potencial "rebelde", por lo que no debiera estar la necesidad del doble movimiento de provocación y control (lo primero para lo segundo), un puro reflejo del pasado (estrategia de "tensión", como la utilizada en el 68), ni el otro reflejo, descrito por Carlos Ramírez en El Independiente, de querer empujar hacia alguna forma de represión desde el gobierno, provocándolo, en violeta o en negro, según el sexenio (Ramírez se refiere en todo caso a los de negro), y según el color que escoja la aristocracia financiera que hace aparecer a provocadores similares, con las mismas "causas", la palestina incluida, en campi y ciudades estadounidenses. No es nada más cuestión del magnate George Soros, ya que hay más gente metida, pero más de una defensa de Palestina, de las mujeres contra el Estado-opresor-que-es-un-macho-violador (incluyendo las violeta y verde abortista), de Black Lives Matter y de Antifa (Stop Cop City) ha tenido que ver con la Open Society, ahora a cargo del hijo de Soros y que, curiosamente, ha llegado a entrenar gente para actos de destrucción de la propiedad. No incumbe a toda feminista o todo anarquista, pero basta con infiltrarlos. Por lo demás, ¿por qué un programa de la universidad pública -a cargo de alguien que pasó por la Open Society-  dió a conocer un largo artículo en una revista universitaria y alabando formas extremas de esas expresiones? ¿Por qué los paros de las llamadas por algunos "porros violetas" cesaron como llegaron, de acuerdo con cambios jerárquicos en la universidad pública? En realidad, no eran paros, sino tomas, y toleradas. ¿Por qué hasta la administración universitaria pasada y con el obispo de Copilco como secretario de Salud había grupos porriles que podían moverse a sus anchas por la universidad pública, y sabiéndose qué dependencias los amparaban (cuando menos tres)?

    Como sea, es tan tabú como el trabajo académico y tan tótem como la creencia errónea en el "joven libertario", para servirse de un organismo descentralizado del Estado maltrecho. Hay algo profundamente penoso que se remonta a una mala comprensión de lo ocurrido en el 68 mexicano (incluido el "fuego amigo"), como con muchos de sus líderes, y que incumbe a una creencia errónea, porque, salvo entre los de pose, los estudiantes quieren estudiar y no tienen el tiempo de antes para ser "revoltosos". "Provoco y controlo", adentro y/o afuera, es a estas alturas "política" como puro despilfarro y sin mayor perspicacia sobre el cambio. Salvo el muy urgido de recursos (en situación de calle, por ejemplo), el estudiante de hoy, pese al deterioro universitario, tiene una idea más capitalista del mundo y, por lo mismo, de lo que es andar perdiendo el tiempo "alborotando". En "política", por ejemplo, como lo hacen algunos miembros de la aristocracia financiera y empresarios, como el del Cártel del Pañal (sic), el de Kimberly-Clark,  Claudio X. González.  La "comunidad universitaria" o la "intelectualidad del país" no dijeron nada, como tampoco del intento por crear "tensión" en la universidad pública: después de todo, llega a ocurrir que las temáticas y las ramificaciones son las mismas (para el fund-raising), cuando la jerarquía universitaria atiende los asuntos prioritarios para la oposición, tolera "política" porque la hace y busca control para asegurar intereses de grupo -particulares- antes que los generales, no importando entonces siquiera lo que se conoce como orden público. Caramba y zamba la cosa... Difícilmente se sabrá el origen: pero intentar provocar el 2 de octubre la represión de una presidentA (Claudia Sheinbaum) crecida a la sombra del 68 no era sino una gran idea, propia del llamado "pleito ratero". Y en nombre del bien. (da click en el botón de reproducción).









lunes, 6 de octubre de 2025

A DIOS GRACIAS

 Parte de la afición por China es un resabio del pasado, puesto que ese país comenzó a ponerse de moda después del deshielo soviético de 1956 y la consiguiente "coexistencia pacífica". A raíz de la ruptura entre China y la Unión Soviética en 1960, y el acercamiento de la primera al Tercer Mundo con Zhou Enlai (con la Conferencia de Bandung en 1955), el cambio estaba en éste, lo que entusiasmó a más de un intelectual de país central, para que hasta hoy se repita sobre el terror con Stalin y no se diga mayor cosa de los enormes errores del líder chino Mao Zedong. Así quedó China para los boomers y los sesentayocheros beatles con su "chairman Mao". Fue suficiente -pese a la ligera distancia beatle -para que se le perdonara a China su apertura en los '70. China arrancó de muy atrás y a la vuelta de pocas décadas se convirtió en un país importante en las relaciones internacionales, por lo que pareció confirmarse la razón de la moda. Hasta hoy, más de uno cree que golpear a Rusia es con China en la mira final.

         Como parte de la vocación por el Sur, al menos aparente, China se la pasa repitiendo "multipolar", "multipolar" (los BRICS, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica aportan alrededor del 30 % de la economía internacional, o un 40 % si se considera a los nuevos miembros). Ahora bien, dos tercios de los BRICS...es China, que se abre así oportunidades en el Sur. Es una doble oportunidad para China: importar productos agrícolas y materias primas, e ir a sacar exportación de mercancías y en parte de capitales, aunque no abundan las transnacionales chinas y suelen ser estatales, para seguir en cantidad, aunque quepa preguntarse qué representa China en calidad (de vida). ¿Un cambio de importancia? No radical, en todo caso: China es algo entre economía mixta y capitalismo de Estado o "político", y ciertas fachadas aparte, no un ejemplo de calidad de vida.

         El pequeño gran truco está, más allá de la "promiscuidad" económica china, en los fulos de inversión extranjera, en particular la directa. China tiene más de un millón de empresas extranjeras en su territorio, encabezadas por Japón,  Corea del Sur, Singapur, Estados Unidos y Alemania, país que representan la mitad de la inversión extranjera en China. El 70 % de las empresas foráneas está concentrado en cinco provincias costeras, y básicamente en la industria: electrónica, maquinaria, química, textiles y procesamiento de alimentos, en particular (60 % del total en estos rubros): alta concentración por países, por regiones y por productos. Los estudios precisos ya mencionados alguna vez señalan una relación entre inversión extranjera y ritmo de crecimiento económico. China es el mayor atractor de inversión extranjera en el mundo: constituyen, atención, menos del tres por ciento del total de empresas en China,  pero el 50 % del comercio exterior, un 25 % de los beneficios y...un quinto de la recaudación de impuestos. No es "el crecimiento de China", ni el "éxito de China", sino el crecimiento, los beneficios y el éxito de transnacionales instalas en China, y en buena medida para empresas de grandes potencias centrales, como Japón, Estados Unidos y Alemania. Es lo básico, aunque una que otra empresa china destaque a nivel internacional, y no son tantas, por lo demás (Xiaomi, Lenovo, AliBaba, Hisense, Huawei...). Misma orientación hacia afuera: 70 % de las ganancias de Lenovo, por ejemplo, provienen del exterior.

        Dejando de lado estas empresas y grandes públicas, lo que dicen las cifras previas es que cuando menos el 50 % de "made in China" es japonés, estadounidense, sudcoreano y más, lo que se refleja en la orientación del comercio exterior. Cuando despunta Vietnam entre los principales socios comerciales, puede querer decir que una parte del comercio al interior de una transnacional se movió a Vietnam, donde la mano de obra es más barata. Por lo demás, del comercio entre China y los BRICS+ o el Sur, ¿qué parte es realmente chino y qué parte de empresas transnacionales instaladas en China?¿Hasta dónde no es China una gigantesca plataforma del capital transnacional de un puñado de países, de la Tríada en particular (Estados Unidos, Alemania, Japón). ¿Qué sentido tendría ir a meterse con China para los "globalistas" o "transnacionales", salvo para que se persuada a los chinos de seguirle, a lo que están dispuestos en nombre de "lo global", el "multilateralismo" y hasta cuentos del ganar-ganar, que deben creer que en mandarín se dice win-win?

     Desde principios de los 2000, empresas extranjeras pueden participar en China en las telecomunicaciones (hasta 49 %, empresas de capital mixto), por la entrada a la OMC (Organización Mundial de Comercio) y desde 2002 en el mercado bursátil local; empresas extranjeras pueden participar en el mercado de cambio y en tarjetas de crédito.

       En general, lo que busca el inversionista extranjero en China es chinos, es decir, mano de obra barata, ventajas de localización, buenas infraestructuras (que pone el Estado) y estabilidad política y social, que pone un Partido Comunista al que no se molesta como a la Rusia capitalista del presidente Vladimir Putin. Las empresas extranjeras en China suelen beneficiarse de bajos impuestos o incluso exenciones y "vacaciones fiscales" (!). Por lo demás, hay fuertes ligas entre China y paraísos fiscales (Islas Vírgenes, Caimán, Samoa...), para no declarar en los países de origen. Las facilidades a la inversión extranjera son más desde la Ley de 2020 al respecto, y el capital transnacional ha ido incursionando desde el sector inmobiliario hasta el comercio minorista y mayorista, hoteles y restaurantes.

     China ha sido una válvula de escape para el capitalismo en crisis y en busca de nuevos mercados, de capitales, pero también de mercancías, para abastecer con la sobreproducción hecha en China a toda una franja de la población a nivel internacional que está en la pobreza moderada. Eso sí, China es un país que quiere aprender -aunque no es el Japón de la Era Meiji- y ha buscado menos ensamblaje y más actividades de investigación y desarrollo (I&D), en informática, automóviles, farmacéutica y biotecnología. Es así como aparecen en el mercado internacional, finalmente, algunos productos chinos que no son "patito" (malos), como se dice coloquialmente en México.

       No está de más observar también las importaciones chinas: aunque ha ido creciendo la parte de países del Sur (casi 47 %), los principales proveedores son Corea del Sur, Estados Unidos, Japón, Australia y sólo hasta después, Rusia. China depende mucho de energéticos externos (petróleo y gas) y minerales (hierro, cobre), pero todavía un 15 % de las importaciones son de circuitos integrados y microestructuras electrónicas. ¿Hasta dónde la estructura de las exportaciones no es la de un país desarrollado (aparatos eléctricos, máquinas automáticas, circuitos integrados, automóviles y acumuladores eléctricos, equipos de alta gama, electromecánicos, ) en parte por la presencia transnacional?

       Aunque la inversión china en el extranjero puede tener ventajas, a falta de presión política y militar, ha contribuido a la reprimarización de buena parte del Sur, ya que China busca asegurarse energéticos, minerales y productos agrícolas para sostener...el tipo de crecimiento descrito, al mismo tiempo que se pone a competir a empresas del Sur con productos chinos, otro desastre para el mundo del trabajo. Prueba de que China no iguala a las potencias de la Tríada, es que no invierte mayormente en éstas, mientras que los de la Tríada invierten mucho entre sí

       Se trata de una novedad cuantitativa, y de innovación en rubros contados. Que China se encuentre entre los tres principales socios comerciales de 157 país habla en parte del poderío chino, pero también de su grado de dependencia y de la fuerza del capital transnacional, para lo que hay que precisar si es capital chino o capital transnacional (por lo general, de algún país de la Tríada) que exporta o importa desde China. En términos cualitativos, lo que se presenta como "modelo" -ni siquiera realmente como alternativa- es toda una revolución para privilegio del capital (da click en el botón de reproducción).





jueves, 2 de octubre de 2025

¿QUIÉN SE HA LLEVADO TU QUESO?

 Algunos, incluidos dentro de Rusia, creen que la gracia de este país es que es "una gran potencia", como a su manera lo era la Unión Soviética, y que por lo tanto puede contrarrestar al "hegemonismo" para algunos "euro-atlántico", sin tomar en cuenta, curiosamente, a Japón y Corea del Sur. Se supone que hay la posibilidad de un mayor "margen de maniobra". En realidad, lo que está específicamente en juego es otra cosa, y el problema de la injusticia que representa colocar a Rusia en "o subordinada, o destruíble", no pudiendo existir más que como "falito" del mamismo de ciertas potencias, como ocurrió en los '90 con el presidente Borís Pepsin. Un vástago (porque es capitalista) independiente es "inconcebible". Pero no son muchos los del Sur que, más allá de buscarse un "margen de maniobra", a la antigua usanza, se oponen a lo que hace por ejemplo la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). No dicen gran cosa o, para formularlo de otro modo, no se apresuran a defender a Rusia ante la injusticia, en vez de buscar servirse de ella como "gran potencia" para "tener más cartas de juego".

        Ya es tabú hablar de alternativa social, y no quedan sino dos, por motivos geopolíticos, en gran medida: lo que hay de socialismo de Estado en Cuba, y la herencia "Zuche" de Corea del Norte. Venezuela hace rato que no está en ningún "socialismo del siglo XXI", además de ser anticomunista, pese al PSUV (Partido Socialista Unificado de Venezuela). Por otra parte, tiene razón el estudioso William I. Robinson cundo llama a no idealizar como alternativas las que no lo son del todo. Al igual que Venezuela, Nicaragua está en su derecho de defenderse de una agresión, pero, además de ser una economía mixta, tiene una fuerte relación económica con Estados Unidos, su principal socio comercial, además de la plataforma de maquila (textil, sobre todo) para los mismos Estados Unidos. Si acaso, la ventaja de Nicaragua es una economía más diversificada que la petro-venezolana y que la de Cuba, que pese al bloqueo también tiene formas de dependencia con Estados Unidos. Lo único es que Nicaragua tiene cierta vocación de "socialismo cristiano", algo un tanto primitivo.

        Lo interesante es el fenómeno ideológico con China, comenzando con los propios chinos, que dicen estar en el "socialismo con características chinas", lo que es tanto como decir que en China se hacen cosas a lo chino. Es ciertamente probable. Sólo en México se hacen hospitales "a lo Dinamarca", lo que, dicho así, sólo puede fallar. Salvo que se tengan impuestos y gasto público "a lo Dinamarca", o relaciones preferenciales con Groenlandia. El prometa empieza donde se cree que las palabras crean la realidad. Ni siquiera es obligado que se le acerquen. Parte del problema del abandono del marxismo no es el marxismo, sino la incapacidad para abstraer. Hace rato que es peyorativo lo que "existe en teoría" o es "pura abstracción", lo propio de idealistas, al menos en la ideología que presenta las cosas de manera proyectada y en inversión. ¿El hecho de que don Xi Jinping diga que China es socialista la convierte en socialista? En este caso, ¿por qué el decir que uno es el heredero del trono de España no lo convertiría en tal? Lo mejor empieza cuando aparecen los amiguis a decir "buenos días, Majestad", o "buenos días, Príncipe".

        Gracias recientemente al portal Rebelión y los hechos que aporta, se puede saber que China no es socialista, y ni siquiera socialismo de Estado. Sólo un tercio de los trabajadores urbanos trabaja en el sector estatal, o en el "social" (cooperativas y otras formas colectivas), por lo que, a reserva de las formas de propiedad privada, si es o no extendida la mercantil simple, resulta que la mayoría de los trabajadores chinos no es dueña de los medios de producción. Para lo que sirve el "socialismo con características chinas"  es para que muy "a lo chino" los trabajadores, además, no tengan salarios decentes, ni sindicatos serios que realmente los representen, ni jornadas laborales normales, ni buenas prestaciones sociales. Tampoco hay cogestión. Cuando se tiene "cierto salario" en China, se ahorra, porque el dinero público se detrae de prestaciones sociales hacia infraestructura y otro tipo de inversiones. Es capitalismo "a lo chino", o es lo que parece, pese a la erradicación de la pobreza extrema y la aparición de clases medias, aunque no llegarían a la mitad de la población. La desigualdad social en China no tiene nada que ver con alguna "sociedad armoniosa" ni con ninguna "armonía bajo el cielo" cuando "a lo chino" el 10 % de los más ricos se lleva el 40 % de la riqueza y el porcentaje del producto interno bruto (PIB) para protección social es de 6,3 % contra 19 % en Estados Unidos y 25 % en España o Alemania). En el índice de equidad de distribución de servicios de salud y de educación, si Estados Unidos anda mal (lugar 78), China anda mucho peor (lugar 120), por lo que, a diferencia de uno que otro país central, China no es Estado de Bienestar. Ni a lo chino. "A lo chino" restarle al gasto social para seguir "compitiendo" desaforadamente en cuanta cosa dizque "global" se inventa la dirigencia china: cierto, no quiere la hegemonía mundial, pero tiene sus dejos de "síndrome de Gran Han". Para lo que sirve, aquí sí, lo milenario: para que la gente siga aguantando y aceptando la obediencia confuciana hecha sumisión.

      China ciertamente es hoy un elemento comercial muy importante en el mundo, a reserva de saber por cuántos milenios más podrá seguir apostándole a asuntos dizque "globales" para succionar recursos de diversas latitudes y avenarle al mundo una sobreproducción que permite que quienes están en pobreza moderada se vistan "a lo chino" con marcas de países centrales, porque a duras penas (salvo por estudios como los de la economista Myléne Gaulard) se puede saber qué es realmente chino (!Aywey!) y qué de Apple "made in China". 

     China no es un imperialismo, porque es un error decir que todo capitalismo encierra en potencia el imperialismo; no es así en los capitalismos dependientes, y en materia económica, China es en buena medida un país subordinado al capital transnacional de los países centrales, en especial de Estados Unidos y Japón, en años recientes.

      Si se trata de cantidad, sí, China en algunos aspectos es potencia. Es un país que hace mucho (?).Si se trata de calidad, pese a la competencia tecnológica, no es tan sencillo decidir; y si se trata de algún "salto cualitativo" social, entonces sí, se entiende que sea con "características chinas", porque entender en qué la calidad de vida de China pudiera ser mejor que la de las potencias centrales capitalistas...pues está en chino. Y contando. Si el líder Deng Xiao Ping lo dijo muy claro: "no importa de qué color sea el gato, mientras pueda cazar ratones" (da click en el botón de reproducción).



miércoles, 1 de octubre de 2025

RECALENTADO EN OPEN HOUSE

 Además de que surgió del mundo financiero con Goldman Sachs, para abrir algunos países a la exportación de mercancías y de capitales desde los países centrales, el grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica) desde el principio no indica gran cosa de "multipolar", al no precisar ni siquiera "polos de qué". India no es un "polo" de gran cosa, ni siquiera a nivel regional; Brasil ha dejado de serlo, en lo poco que lo fue en tiempos de las dictaduras; Sudáfrica tampoco es el polo de antes en el África Austral. La novedad es sobre todo la incursión de China en todos los demás del BRICS original. Rusia ha seguido debilitándose como polo regional, luego de que fuera el mismísimo presidente Donald J. Trump el que apadrinara la paz entre Armenia y Azerbaiyán. Salvo con China, India tiende a comerciar con países entrales (dejando de lado el petróleo ruso);. India y Sudáfrica comercian un poco entre sí, y Brasil importa de Rusia. Mientras que los demás BRICS tienen en China a un importante socio comercial, el "apoyo mutuo" es tan poco importante que China tiene su comercio concentrado en los países centrales, salvo por exportaciones a Vietnam. China está notoriamente regionalizada en el Pacífico, Estados Unidos incluidos. De los de más reciente admisión, Etiopía tiene fuerte relación con China;  Egipto es más diversificado; Irán también tiene fuertes relaciones con China y está muy regionalizado (Rusia no está entre los principales socios de Irán, y lo está parcialmente Brasil); los Emiratos Árabes Unidos también tienen relaciones importantes con China. Pareciera que en el BRICS, más allá de una relación desigual con China, se trata más bien de que Rusia pueda tener mayor "margen de maniobra", ya que tiene a India y Brasil, además de China, entre sus principales socios.

       Dejando de lado el asunto de China, ninguna nación ha explotado jamás a ninguna: Estados Unidos, por ejemplo, no explota a México, sino que es capital estadounidense que explota mano de obra mexicana en México...o en Estados Unidos. La creencia de las "naciones explotadoras" es un invento de un fascista italiano. Aún así, es frecuente la inversión/proyección desde el Sur: se hace cuando menos el ademán de creer que las naciones del centro "explotan" a las de la periferia, lo que permite creer en naciones "monolíticas": como en el antiguo Tercer Mundo era imperativo consolidar la unidad nacional, se creía que todos en los países centrales eran privilegiados, y se actuaba en consecuencia, con los inmigrantes incluidos: se debía suponer que una persona francesa, por ejemplo, por el sólo hecho de serlo, ya tenía privilegios, al margen de cualquier otra circunstancia (!e incluyendo, además de familia, sin entender nada de la emigración,supuestas prestaciones sociales!). 

    A partir de aquí, del inmigrante se sacaba provecho si jugaba el juego del privilegiado (dinero y relaciones), o se lo desconocía en grande si no había qué sacarle. Esta misma mentalidad depredadora se fue instalando no en los migrantes, sino en la "idea de los migrantes" en el centro, como si no fueran más que a "resarcirse" o a "compensar lo sufrido", como si no fueran las clases dominantes locales las primeras en tratarlos como extranjeros en su propia patria, obligándolos a irse. Entonces la creencia de que los países centrales "nos" la "deben", aunque el emigrante pueda terminar prefiriendo el país receptor al de origen. 

    Por lo demás, ¿quién en los países centrales explota a los periféricos? ¿Los negros estadounidenses explotan a México?¿Los argelinos en Francia explotan a Argelia? ¿O los WASP (White, Anglosaxon, Protestant) explotan a los mexicanos?¿Pagándoles mejor que en el país de origen? Entretanto, no se hace nada contra la inversión extranjera (exportación de capital) que llega al país del Sur a explotar la mano de obra local (como en la industria maquiladora) y a saquear recursos naturales. No. Se le da las gracias por "detonar" la inversión y crear una "derrama", al igual que las cadenas de hoteles extranjeros, puesto que funcionan sobre la base de ganancias. Y encima, como los bancos españoles, por ejemplo, para lograr ganancias extraordinarias y resarcirse de pobres desempeños en el centro. Como el asunto es de dominación, bienvenido el extranjero si llega a "hacer las Américas"; y la creencia de que el que no llega a aprovecharse es porque algún privilegio tiene, como la posibilidad de "regresarse cuando quiera" (lo que NUNCA se le dice a un inversionista extranjero: aceptas condiciones o te vas por donde viniste...). !Valiente mundo nuevo, con frecuencia con las mujeres extranjeras, jugándoles con ventaja (familiar incluida) e invirtiendo los papeles sobre los privilegios!.      Todo con gran nacionalismo, por lo demás, para reservarse a conveniencia con quien ser sumiso -el gringo que deja buenas propinas- y con quien aprovecharse -mujer en particular, sin excusar las que también juegan lo suyo para desplumar al candidato a "indiano". No explotacion, pero sí uso de estereotipos para dominar o ignorar, según convenga. Y todo, con la idea de ser escandinavo.

      Los flujos de comercio e inversión Sur-Sur existen y han tenido un poco más de importancia, hasta donde son entre naciones y no entre empresas dentro de esas naciones, pero extranjeras, y algunos países se han puesto, como Turquía, al great again (aunque no es BRICS). Parte del intercambio se debe a la no muy nueva necesidad de petróleo, pero la grandísima tajada es de China, por cierto que también para exportar mercancías e importar materias primas y productos agrícolas (tipo toda la soja de Argentina y Brasil que se pueda, e importando un comino que las empresas agroindustriales exploten a lo mayúsculo). 

     Fuera de éso, China, como dice la broma mexicana, "se dedica a todo menos a nada", y Rusia, en parte, refritea el antiguo tercermundismo que era moda y le hizo creer a la Unión Soviética que era "ya casi", aunque ahora se trata de irse contra "Occidente", el "Occidente liberal", el "unilateralismo" (China o no sabe qué dice, o juega a seguir abaratando medio planeta para ventaja propia, o de las transnacionales "made in China"). Es en parte, para Rusia, poner vino nuevo en odres viejos. Si se trata de "polos", el único de los BRICS e invitados es China: gran polo comercial, y gran...receptor de capital de países centrales. "Sur global" no existe, porque no se puede ser parte y todo a la vez. Es reciclado o recalentado de tercermundismo, deteriorado a extorsión al que "nos la debe", cuando lo que ocurre es que mucho de lo bueno del Sur encuentra, pese a todo, mejor calidad de vida en los países centrales, y mejores condiciones de trabajo, lo que indica que no todo es "la decadencia de Occidente" (título viejísimo de Oswald Spengler, de 1918), ni "todo lo malo del capitalismo libral". Está todo muy emocional. Más allá de la utilidad del BRICS + para China y Rusia. 

     Dicho sea de paso, entre los amiguis, se puede apoyar a Nicaragua si hay intromisión desestabilizadora -como la que se dijo que tuvo Rusia en Estados Unidos, si es parejo-, pero se trata en cierta medida de un país de maquila destinada a Estados Unidos, sin mayor sorpresa, ya que el sandinismo nunca se propuso otra cosa que una economía mixta; y Venezuela, ya es otra cosa, porque una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Es dicho mexicano, no frase de Hugo Chávez. No se trata de "de lo perdido, lo que aparezca", o de pepenar cualquier causa (da click en el botón de reproducción).







         

CORRE VIDEOTAPE

 Parte de lo que interesa a las potencias centrales es la división de la "élite" rusa. Algo de ésto se dió hace algNord Streamún tiempo con el oligarca Evgueni Prigozhin, quien, antes de rebelarse, puso al servicio del gobierno del presidente Vladimir Putin el grupo paramilitar (de mercenarios) de élite Wagner, como ya había sucedido en otros lugares, en particular en África. Había sido una actitud ambigua de Putin, ya que se suponía que política y economía debían estar separados: los políticos a la política, y los oligarcas, a los negocios. Pese a la unidad en torno a Rusia Unida y frente al cerco extranjero, no es raro que parte de la población rusa se la pase hablando mal del gobierno y, como es costumbre en este tipo de capitalismo (capitalismo político), más mal del gobierno que de los oligarcas, que en cambio han logrado en parte propagar su visión del mundo.

         Los oligarcas surgieron originalmente del saqueo del Estado soviético, en un tipo de proceso que se conoce como de "acumulación originaria", que es de pillaje, y en este sentido, con contubernio gubernamental, en grande durante los '90, con Boris Yeltsin como presidente ruso. Los recién enriquecidos orientaron de una u otra manera una apertura de Rusia en grande y, como es costumbre, en posición subordinada y sin saber bien a bien a qué santo encomendarse, si alemán, italiano, inglés o francés. Toda la primera política de Putin estuvo orientada a "jalar" a la Unión Europea (UE) fuera de la órbita estadounidense, mediante el petróleo y el gas. Para no andarse con rodeos, Putin se equivocó y fracasó, a riesgo de mantener a Rusia en la dependencia de los energéticos. El símbolo del fracaso es el sabotaje al Nord Stream que corría del Báltico a Alemania. Si "Occidente" y ahora "Europa" no son más que un colectivo de colonialistas, genocidas, belicistas y lo que se quiera, como lo dice el "ideólogo" Serguei Karagánov, ¿por qué haber ido a tratar de colgarse de ellos, siguiendo los hábitos de la antigua nobleza, que quería hablar francés, orden a la alemana, inversiones británicas y así? "Occidente" y "Europa" no quieren decir nada, salvo convenciones para interminables "escenarios" geopolíticos. A raíz de las sanciones a partir de 2014, China astutamente le lanzó un pequeños salvavidas a Rusia. Parte del gobierno ruso, según lo demostró recientemente el canciller Serguei Lavrov en Naciones Unidas, sigue esperando la solución del exterior, creyendo en la multipolaridad como nueva manera de colgarse de afuera, sólo que de nuevos amiguis, a los que se les manda oligarcas para que aquéllos se enseñen a los negocios, como Boris Titov a Cuba u Oleg Deripaska a Vietnam. No se trata de "imperialismo", sino de despiste: nacidos muchos en los '50, los dirigentes rusos se cuelgan ahora de un sucedáneo de "Tercer Mundo", como algunos en en el "Sur global" (contradicción en los términos) se cuelgan de un sucedáneo de Unión Soviética. Lo único nuevo, por lo pronto, es el ascenso chino. No queda claro si los amiguis son de verdad o están haciendo lo de siempre, que se llama "buscar márgenes de maniobra". A reserva de que no hay amiguis para condenar en serio el cerco contra Rusia o las provocaciones de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Como para una parte no tan desdeñable de la población, la cosa es de "ser de mundo", pero con exotismo. Otra versión de "la globalización". Después de todo, el Grupo Wagner igual andaba por la República Centroafricana o en el Sahel. La versión de la globalización es "pueblos del mundo", tipo World Music, y andanadas contra "Occidente" del tipo de las de Nikolai Pátrushev. Otros más también imitan "en espejo", como el "ideólogo" Alexander Duguin y sus historias de "civilizaciones". Deripaska no falla a la hora de decir tonterías, como la de proponer un mundo multipolar basado en el yuan, que ni incumbe sino al tres por ciento del comercio internacional. Encima, pese a la supuesta separación entre política y economía, el gobierno de Putin se mete a confundir ambas cosas y a lanzar a la "amistad con China" a otro "titán" de los negocios, Títov, quien declara que "el mundo" ya no está dependiendo del mercado estadounidense. Dicho sea de paso, Deripaska o Títov son gente de los '60.

        Parte de lo que se trata de saber es si los oligarcas, ya menos mafiosos, se pueden convertir en la burguesía que Rusia no tuvo. Es parte de la intención de Putin, al reivindicar al reformista Piotr Stolypin y a Iván Ilyn, ambos de principios del siglo XX. Uno fue partidario de la propiedad privada en el campo. En cuanto a Ilyn, veía mal que el ser ruso tendiera a creer que hacerse de propiedad era pasar por el robo en el gobierno, lo que correspondía por lo demás a una nobleza no siempre "noble". Está por verse si, luego del saqueo desde arriba, pudiera haber desenvolvimiento empresarial desde abajo, y en el marco de lo que Ilyn llamaba "conciencia de la ley". Hasta hace poco, en todo caso, el gobierno de Putin tuvo problemas con más de un oligarca, como sucedió con Boris Berezovski, campeón del "capitalismo del robo" y que se inmiscuyó en Chechenia para crearle problemas a Rusia. Era la época mafiosa -la que perduró gloriosamente en el saqueo de Ucrania y su venta al extranjero, desde el cual se ha solicitado que en lo posible los oligarcas se abstengan de saquear, simplemente porque no se sabe a dónde van a parar los recursos provenientes del exterior. Entretanto, una parte de los rusos está más preocupada por la amante de Lavrov en el Reino Unido, las hijas del ex ministro de Defensa Serguei Shoigú en Dubai. Crítica "de mundo" a gente con ciertos aires "de mundo".

       Otra parte del gobierno de Putin tiene ideas diferentes, en el sentido de hacer de Rusia un país autosuficiente (y no viendo de a quién se cuelga), "siberizado" (Karagánov), y fortalecido en la producción industrial-tecnológica propia (el economista Andrei Belousov al frente de la Defensa para hacer "keynesianismo militar", como en parte en el pasado Dmitri Rogozin). Esto supondría "recentrar" a Rusia, y en este sentido pueden influir involuntariamente nuevas sanciones si apuntan a las redes transnacionales de comercialización de los energéticos de Rusia. El Partido Comunista de la Federación Rusa es el único que se cree que hay que imitar a China. Así que ni todos los de negocios son iguales, ni faltan corrientes diferentes de enfoque en el gobierno ruso y "allegados", y como ya se ha señalo, Karagánov y Belousov se encuentran entre quienes creen en una eventual guerra en Europa -como Belousov en disminuir la corrupción, ejército incluido. Hasta ahora, luego de los primeros "emprendedores" -mafiosos o imprudentes como Mijaíl Jodorkovski, que cerca estuvo con Yukos con arrancar la enajenación energética a empresas extranjeras, siendo otro más de los 60-, el pacto, parcial al menos, pareciera ser no salirse demasiado del país, tal vez porque ayuda el manto protector del gobierno, más allá de saber si se consolida el arranque desde abajo y desde adentro, pesadilla seguramente de los "globalistas". Corre tiempo (da click en el botón de reproducción)



AQUÍ NO HA PASADO NADA

 Hablar de la caída de la Unión Soviética, en 1991, es un asunto tabú en lo que se conoce como "Occidente", y se reduce a reaccion...