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miércoles, 6 de septiembre de 2017

UNOS BALCANICOS

Cada vez que se presentaba ante el tribunal, exigía que Míster Holbrooke intercediera por él.
     A Radovan Karadzic, líder serbio-bosnio que practicó la limpieza étnica en Bosnia-Herzegovina, el enviado del mandatario estadounidense William Clinton para los Balcanes, Richard Holbrooke (luego funcionario del presidente Barack Obama para Afganistán), le prometió inmunidad a cambio de que guardara un perfil bajo. El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) condenó a Karadzic -finalmente capturado- a 40 años de prisión. Y Holbrooke nunca llegó. Los serbio-bosnios no ganaron demasiado territorio en Bosnia-Herzegovina. Los serbios  fueron expulsados de Krajina, en Croacia, en un éxodo que nadie condenó en Occidente, y de Kosovo, con apoyo de bombardeos occidentales y del terrorismo islámico (Ejército de Liberación de Kosovo -ELK). Dicho de otro modo, con tal de lograr la destrucción de Yugoslavia los occidentales promovieron la limpieza étnica -en particular, contra los serbios- en los Balcanes.
       El mismo TPIY determinó que Slobodan Milosevic no fue culpable de crímenes de guerra en Bosnia-Herzegovina en el periodo 1992-1995. El tribunal mostró que las relaciones de Milosevic con Karadzic se deterioraron desde principios de 1992; para 1994, la desaveniencia era total. Según el tribunal, Milosevic se opuso abiertamente a la limpieza étnica pro-serbia en Bosnia. El mismo Milosevic no veía por qué los serbio-bosnios, un tercio de la población de Bosnia-Herzegovina, debían tener 50 % del territorio de esta ex república yugoslava, y prefería terminar con la guerra lo antes posible. Por lo visto, Holbrooke tenía otra opinión. Milosevic fue acusado de genocidio -en particular por los hechos de Bosnia- por el TPIY y murió en prisión por un extraño error médico, antes de ser declarado inocente. La "opinión pública" occidental se la pasó recitando, de manera simple o con sesudas demostraciones, que Milosevic era "el carnicero de los Balcanes" y "otro Hitler".
     "Milosevic -explicó una empresa de relaciones públicas- es un hombre esquivo, no le gusta la publicidad, no le gusta mostrarse ni hablar en público. Al parecer, cuando se produjeron los primeros indicios de disgregación de Yugoslavia la agencia Ruder&Finn, empresa de relaciones públicas que estaba trabajando para Kuwait en 1991, le ofreció sus servicios, pero fue rechazada. En cambio Croacia, los musulmanes de Bosnia y los albaneses de Kosovo contrataron inmediatamente a Ruder&Finn por 17 millones de dólares anuales para proteger e incentivar la imagen de los tres grupos. !E hizo un excelente trabajo!". James Harf, director de la empresa, agregó: "logramos que en la opinión pública los serbios coincidieran con los nazis. Somos profesionales. Nos encargan un trabajo y lo hacemos. No nos pagan por dar lecciones de moral". Holbrooke murió. Ya no podrá llegar a defender a Karadzic. Ni siquiera fue su intención.