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jueves, 12 de diciembre de 2024

HITS DEL AÑO

 Los grandes medios de comunicación masiva "globalistas" actúan no en función de la información para la gente, sino de los intereses agrupados por el mismo globalismo y quienes lo representan en Estados Unidos y algunos países europeos. Es así que, como lo han hecho notar medios alternativos como Rebelión o Consortium News, el que ayer era terrorista pasa a "rebelde" y a persona de lo más potable.

       Afganistán fue visto desde finales de los años '70 por Estados Unidos, que acababa de perder una posición en Irán, como lugar para entrampar a los soviéticos, lo que efectivamente sucedió. Luego, el mismo Afganistán, avispero de fanáticos religiosos, fue utilizado como plataforma para crear problemas a Rusia y a la Unión Europea (UE). Tan es así que, ante el embate ruso, una parte del Estado Islámico, conocido también como Daesh o ISIS (Estado Islámico de Irak y Siria), fue llevada al sur de Asia Central, como Estado Islámico del Gran Jorasán. Poco antes de lo ocurrido en el Este de Ucrania, hoy ruso, la Federación Rusa se llevó un susto mayúsculo con Kazajistán, país vecino, teniendo que intervenir militarmente con la OTSC (Organización del Tratado de Seguridad Colectiva): en lo sucedido estaba presente gente que se había "colado" desde Afganistán, y que por cierto jugó el mismo guión habitual de décadas, con francotiradores, y aprovechando las debilidades y divisiones de la élite kazaja, no exenta de anticomunismo (pese a haber surgido de la Unión Soviética) y de cierta violencia antirusa. Luego, a la vuelta de los años, a principios de 2024 hubo un atentado en el espacio cultural "Crocus" de Moscú (Krasnogorsk), capital rusa: la pista llevó de nuevo al Estado Islámico de Jorasán, que se "coló" a través de Tayikistán. De paso, dicho Estado Islámico atentó en Irán.. Los talibanes afganos, con pleitos endogámicos de familia, que es en lo que suele acabar la "razón cultural" del "Sur global", no han encontrado la manera de hacer con los terroristas del Jorasán, que recientemente asesinaron a un ministro talibán. Es por lo mismo que ahora va a resultar que los talibanes son ""de izquierda" y los del ISIS-J "de derecha". Sin necesidad de llegar a la Gran Conflagración para que la última batalla sea entre gente bárbara y con piedras. Parte de la idea ya se concretó: servirse de las corrientes de emigración de gente de Tayikistán hacia Rusia y ocasionalmente Kazajistán. Rusia no las tiene todas consigo en Asia Central, ni siquiera entre los integrantes del Espacio Económico Euroasiático (EEE), donde está entrando China. Este país casi corre a abrazar a los talibanes, y no es del todo nuevo: en el pasado, China tuvo injerencia en Afganistán contra los soviéticos. Ahora es Rusia que ve en el talibán el mal menor, frente a lo que ha intentado el ISIS-J.

      El mal menor es el de gente que desconoce la mínima civilización, pero de la que se ha servido Occidente, sobre todo Estados Unidos. Se puede poner el grito en el cielo por las mujeres afganas, llevadas a utilizar burka, o solidarizarse con las mujeres iraníes que rechazan el velo. Las cosas cambian cuando mujeres musulmanas se apersonan con burkini en playas francesas: es "su derecho y su libertad", el laicismo es autoritario y si el derecho y la libertad son los de tener un comportamiento primitivo, debe ser cosa respetable de algo así como los "originarios". O sea que un mínimo de congruencia o de lógica puede pasarse por alto porque la verdad es la del negocio y la conveniencia: el velo que está mal en Irán es el burkini que está bien en Francia, como lo que en un momento es "terrorismo" en otro es "ser rebelde" contra el autoritarismo de "Bashar". Al fin y al cabo, como se dice a los cuatro vientos desde los '80, todo es relativo y nadie tiene la verdad absoluta, así se apoye a terroristas que creen tenerla. De excelencia, relevancia y pertinencia: incluso con la desfachatez de decir que a ISIS en Siria lo derrotó Occidente, o que se persigue a al-Qaeda mientras una de sus derivaciones se hace la simpática en Damasco, capital siria.

      Hace mucho que los soviéticos se fueron de Afganistán. Rusia y China están hoy en posiciones básicas de interés geopolítico. En medio de un Estado fallido, los talibanes prohíben libros "no islámicos", no controlan bien el territorio ni a su propia gente, tienen a 29 millones de habitantes, sobre un total de 41 millones, sin acceso a salud y educación, ni realmente a alimentos, y a los talibanes más ocupados en repartirse cuotas de poder y en nepotismos, como el de la red Haqqani, con algunos de sus miembros en listas de terroristas en Estados Unidos, por ejemplo Khalil Ur-Rahman Haqqani. Parte de esta fauna se origina en los "combatientes de la libertad" contra los soviéticos. Los Haqqani se creen cada uno con derecho a feudo propio, como Sirajuddin Haqqani, otro en la lista en Estados Unidos. ¿Tumba de imperios? Más bien pareciera que parte del folclor local es vivir en el caos dada una frágil herencia de Estado y el hecho de que no se les permitió a los prosoviéticos consolidar uno más o menos moderno, no monárquico y no feudal. Ahora resulta que es tierra de "señores feudales", sin que pueda decirse que Occidente se haya interesado realmente en reconstruir un mínimo de Estado. La siguiente es sugerir que la barbarie es cultura. Y encima, que hay que festejar al "Sur global": ¿el libio, el somalí, el yemenita, el irakí, el de quién entre sirios, el haitiano, el sudafricano, o qué coxa es exo? El gran tablero mundial, el libro del "halcón" Demócrata estadounidense Zbigniew Brzezinski, designó a Afganistán como parte de "los Balcanes centroasiáticos". Hay gente que sí sabe cómo hacerlo.. Los afganos, no. Al menos no los que el espía Markus Wolf llamó alguna vez "nido de víboras" (da click en el botón de reproducción).



REMATE DE FERIA

 El mundo árabe llegó a tener en la segunda posguerra y un poco más allá su momento de "gloria", con gobiernos nacionalistas y cierta influencia soviética: fue, desde luego, el caso de Gamal Abdel Naser en Egipto, con la nacionalización del Canal de Suez, en 1956. Nasser fue uno de los hombres importantes del Movimiento de los No Alineados. A los pocos años, Argelia logró su independencia y la anuencia del general Charles de Gaulle en Francia. No se llegaba muy lejos en la idea del "socialismo árabe", pero también se creó el partido Baaz (Árabe Socialista), en Irak y Siria, con carácter laico: dígase lo que se diga, el régimen de Sadam Huseín (Baaz) en Irak tenía adelantos importantes, por ejemplo en materia de emancipación de las mujeres y, en general, de educación. El partido Baaz tenía también presencia en Siria, y en algún momento, como parte del panarabismo, se buscó crear entre Egipto y Siria la RAU (República Árabe Unida), entre 1958 y 1961. La causa palestina llegó a ser fuerte, sobre todo con el liderazgo de Yasser Arafat en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Siempre en el norte de África, en Libia tomó el poder Muamar el Qadafi en 1969, logrando un buen nivel de vida para la población libia. Todos estos países iban saliendo de la época colonial, y, aunque tenían bastantes ventajas y relegaban al fanatismo religioso, al mismo tiempo no carecían de rasgos populistas, cultos a la personalidad y también anticomunismo, pese a llamarse "socialistas", en algunos casos. La OLP no estaba exenta de algunos errores armados. Como sea, estos países eran el ala "progresista" -por lo que alcanzaban a dar a sus habitantes, sin excluir represiones- del mundo árabe, por contraste, en particular, con las monarquías petroleras del golfo Pérsico, con Arabia Saudita a la cabeza, mucho más conservadora. Sin ser un país árabe, sino persa, en 19979 se sumó el Irán de los ayatolás, aunque religioso. Uno de los problemas de los países árabes mencionados fue la tendencia de sus líderes a permanecer mucho tiempo en el gobierno; el otro estuvo en las dificultades para resolver lo que planteaban al interior diferencias religiosas y regionales: Huseín con los kurdos al norte y los chiítas al sur, la familia al Asad siendo de minoría alauíta con el resto del país, o a la larga el Qadafi entre el centro y el Este del país (Bengasi); eran diferencias que habían explotado las antiguas potencias colonizadoras. Andando el tiempo, en medio de las advertencias de el Qadafi, el panarabismo se debilitó, al igual que la causa palestina. Los frecuentes errores de cada uno de estos gobiernos, muchas veces anclados en el ejército, no fueron un secreto., incluso en el caso de el Qadafi. Siria no hizo nada desde la primera invasión a Irak, en 1991, y el recién depuesto Bashar al Asad se reía de el Qadafi. Desde los acuerdos de Oslo, a principios de los '90, Yasser Arafat estaba acabado. Al poco tiempo llegaron las "primaveras árabes", para nada inocentes. En resumidas cuentas, ante la crisis del panarabismo, otros, recogiendo lo sembrado por los británicos, apostaron a dos cosas:las divisiones internas, ya latentes, y la religión para desbancar a gobiernos laicos, algo que se intentó también pronto en Argelia con el FIS (Frente Islámico de Salvación). En este juego entraron a la vez las monarquías del Golfo y a su modo Irán, metiendo su mano en Líbano, a través del grupo Hezbollah, y Siria, dada la cercanía de los alauitas de al Asad con Irán. El mundo árabe progresista está hoy derrotado con las caídas de Irak, Siria, Palestina y Libia, con las excepciones parciales de Egipto y de Argelia. A raíz de distintas guerras desde 1991 para crear el "gran Medio Oriente", se debilitaron las influencias francesa, rusa y china, y se fortalecieron los intereses mancomunados de Israel, el gran vencedor desde Gaza hasta el sur del Líbano y las alturas del Golán, y Estados Unidos, apoyándose en monarquías del Golfo y fanatismos religiosos. Se trata ya de formas de barbarie, como lo mostrada la conducta del Estado Islámico o lo hicieran también los opositores a el Qadafi. Sin idealizar los gobiernos de la segunda posguerra, es una gran regresión para los árabes. No está de más señalar que Libia y Argelia, en su momento, tuvieron afinidad con algunos países latinoamericanos, dicho sea también por la incapacidad de éstos para unirse frente a Estados Unidos. El latinoamericanismo está bastante maltrecho, y vivieno de manera rentista de glorias pasadas.

       Habiendo triunfado ampliamente Israel con el apoyo de Estados Unidos, queda por saber por qué cayó tan rápido en Siria el líder al Asad: decidió no oponer ninguna resistencia, entre otras cosas por las agresiones israelíes y el corte de la ruta Líbano-Siria, todo al cabo de una cruenta guerra interna de años. Era difícil para Rusia volver a intervenir, siendo un tema que ha dado lugar a especulaciones. Lo que queda más claro es que Irán no quiso hacer nada, pese a la cercanía con al-Asad, así que se acabó el "eje de la resistencia" contra Israel en Medio Oriente. El militar que era partidario de dicho "eje", Qasem Soleimani, fue asesinado por Estados Unidos en Bagdad, capital de Irak, durante el gobierno de Donald J. Trump. El gobierno iraní está dividido entre quienes se mantienen en la antigua línea "revolucionaria" y los "aperturistas", partidarios de "occidentalizarse", a raíz del surgimiento de una peculiar élite local, y de distanciarse de Rusia. Las relaciones entre Irán y Rusia no están en su mejor momento, pese a que Irán está en los BRICS (grupo ampliado, Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica). Falleció el presidente de la Teocracia Chiíta, Ibrahim Raisí, quien era el cercano a Moscú, capital rusa. El actual líder iraní, Masud Pezeshkian, es más bien "aperturista". Mientras el 85 % de los iraníes vive en la pobreza, una pequeña élite se hizo próspera a la sombra de las sanciones y en el comercio. Hace rato que Rusia cambió de ""socios", lo que explica la inclusión de Egipto y los EAU (Emiratos Árabes Unidos) en el grupo BRICS. La verdad, según la analista Nazanín Armanián (Público), es que Rusia no quiere problemas con Israel, mientras que Irán se mantiene en un discurso religioso que a veces raya en el absurdo, como con la negación del Holocausto. Rusia tiene poca gente en Irán, pero en Israel hay cerca de un millón de habitantes de origen ruso, y Rusia tampoco quiere -en lo que coincide con Estados Unidos- un Irán nuclear ni un competidor en el suministro de gas a China. La "revolución" iraní nunca fue especialmente fiable: Irán es ahora un país aislado. Rusia contribuyó decisivamente en el pasado a la derrota del Estado Islámico en Siria, es posible de pensar que cuidándose de que el terrorismo más brutal no se extendiera otra vez hacia Rusia, como ya había ocurrido durante las guerras de Chechenia. Esta vez, en cambio, no había mucho con qué sostener a al Asad, menos dados los trastabilleos de Irán, que podrían dar en el fin de un antiguo "tercermundismo" más. Siria cayó "por cansancio" y por la ofensiva israelí: toda una época está llegando a su fin para el mundo árabe, y el "gran Medio Oriente" planeado por Estados Unidos no está lejos de hacerse realidad.

     No queda nadie en América Latina para nombrar como tal a la barbarie cuando algunos fueron ayudados por el Qadafi o por Argelia. Por barbarie se entiende el "caos controlado" -con semblantes de gobiernos lo suficientemente descentralizados para que se dividan- en lugar de lo que había antes: Estados-nación más o menos consolidados, aún con dificultades (no está de más recordar cómo se derrumbaron Yemen y Somalia, no muy lejos de Oriente Medio). Mañana, pese a la "expertís" de quienes van al ritmo de los grandes medios de comunicación masiva, nadie se acordará de Siria, como nadie lo hace de Libia o de Irak, salvo para recibir delegados fantasma, como el libio en la asunción de la presidentA mexicana, Claudia Sheinbaum. Ni de Somalia o Yemen.  No queda claro qué sentido tiene discutir si los fanáticos religiosos lo son mucho, poquito o nada, nomás tantito, u omitir los logros de los antiguos regímenes nacionalistas árabes, no pocos en los casos de Irak y Libia, o en tiempos de Nasser en Egipto. Ponerse a la causa palestina no oculta la otra cara de la moneda: corrupción, personalismos, etcétera entre las autoridades palestinas. Tampoco el gobierno de al Asad estaba exento de problemas, aunque algo cabe hacer notar: no causó ni por asomo ni un mínimo del equivalente del terrorismo religioso apoyado por Occidente, y quien quiera fijarse se dará cuenta que en Damasco, capital siria, no hubo manifestaciones multitudinarias por la caída del "dictador".

        Se ha logrado la caída de varios Estados en su tiempo, como nacionalistas laicos, con cercanía a la Unión Soviética (Irak, Siria, Libia). No se trata de ningún "choque de civilizaciones", pese a que algunos rusos se lo creen: este "choque" fue inventado por Estados Unidos para crear una falsa sinonimia entre "árabe" e "islamista fanático" y servirse del mundo árabe, del norte de África a Oriente Medio, para desestabilizar a la Unión Europea (UE) y a la Federación Rusa. Samuel Huntington, autor de la "teoría" de este supuesto "choque", fue debidamente pagado por la CIA (Central de Inteligencia Americana), además de haber colaborado con los servicios secretos sudafricanos. Huntington decidió utilizar las "civilizaciones" (al antojo) para debilitar a ciertos Estados nacionales. En realidad, como lo prueba entre otras cosas el financiamiento para Hamas, Israel no tiene mayores problemas con el islam fanático, con al Qaeda (con quien ha tratado el primer ministro israelí, Benjamín Netanhayu), ni con países como Qatar (amigo de Hamas, los talibanes afganos y los Hermanos Musulmanes): una de las razones entendibles es que la división en el panarabismo, el derrocamiento de los nacionalismos laicos árabes y el dinero de países como algunos del golfo Pérsico dividen a los palestinos, que se encuentran también con una causa que fenece y sin realmente un Estado propio. Si se trata de "divide y vencerás", está hecho en el mundo árabe, como lo advirtiera el Qadafi: lo que se invente para lograrlo es secundario, salvo que introduce por pugnas intestinas un "caos controlado" que es barbarie, y justamente, no civilización. Como para algunos nunca se toca fondo, igual se puede discutir si se está a la izquierda o la derecha de Gengis Khan, o de los Chapitos, si son más "moderados" o más "extremistas" que el "Mayito Flaco" (da click en el botón de reproducción).




miércoles, 11 de diciembre de 2024

EN SUS FAUCES...

 Robert Kennedy Jr., autor de un libro sobre Anthony Fauci, el "zar" (!) antivirus en Estados Unidos durante la crisis de la Covid 19, será secretario de Salud y Servicios Humanos del presidente estadounidense electo Donald J. Trump- Kennedy Jr. no gusta a muchos, aunque hay líneas para mostrar que lo suyo no es la "teoría de la conspiración".

Fauci estuvo ligado a la aprobación y difusión del AZT, un medicamento brutal para pacientes con HIV (Síndrome de Inmunodeficiencia adquirida). Ahora es distinto, ya que existen otros medicamentos. Pero nunca fue un secreto que el AZT era algo muy duro, como suelen ser tratamientos para el cáncer, que debilitan el sistema inmunológico. Es por ello que, contra el mismo cáncer, la medicina cubana, internacionalmente reconocida en varias enfermedades, busca como complemento proteger el sistema inmunológico, y suele funcionar. Lo que ocurrió con el AZT, colocado en el mercado a partir de 1987, para pacientes con HIV, con frecuencia antes mismo de que desarrollaran el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), es lo que, sin ser secreto tampoco, pasa a pacientes con ciertos cánceres: mueren debilitados por el tratamiento mismo. En la investigación ardua de Kennedy Jr., es citado un hombre clave, el científico francés Luc Montagnier, premio Nobel en 1984 justamente por haber descubierto el virus HIV. En una conferencia internacional en San Francisco en 1990, Montagnier afirmó que el HIV era un "virus benigno". Otra cosa estaba causando el SIDA, o en todo caso las enfermedades asociadas, como el Síndrome de Kaposi: el uso de drogas, la proverbial promiscuidad sexual y, tal vez, algún debilitamiento proveniente del uso reiterado de antibióticos. Montagnier estuvo lejos de ser el único en sugerir que el VIH no era la causa del SIDA y, como ya se dijo, en todo caso de las enfermedades asociadas: varios de los más distinguidos virólogos e inmunólogos del mundo llegaron a conclusiones similares. Fauci empujó en la dirección contraria, en medio de la multiplicación de casos de HIV sin SIDA o de SIDA sin HIV. Se trataba de seguir recibiendo dinero para investigación que pusiera en el mercado medicamentos de riesgo, como el AZT, de precio muy elevado. Para lo anterior se presentó como "evidencia" lo que según Montagnier y muchos otros no lo era, que "el HIV causa SIDA", de paso dejando en el mundo subterráneo, submundo, las prácticas de una parte de la comunidad homosexual con la extrema promiscuidad de antros y la droga de los poppers. Suficiente para tirar abajo el sistema inmunológico, sin que sea secreto que es algo que facilita enfermedades. Era necesario que la investigación estadounidense siguiera recibiendo fondos, incluidos para los investigadores, y se relegó así la idea de que no hay relación directa de causa a efecto entre el HIV y el SIDA, silenciándose de paso lo nocivo de ciertas prácticas sexuales. Fauci estaba a la cabeza de quienes "jalaban" subsidios para "la causa" que, desde luego, aparecía como la del bien. Como parte de otras investigaciones, independientes, se demostró por ejemplo que había mujeres que podían vivir décadas con HIV (por ejemplo, en algunas zonas rurales estadounidenses) sin enfermarse de SIDA. Como lo prueba el portal unz, se trata cuando menos de un asunto que, como la mayoría de los de la ciencia, no es muy "evidente" y sí en cambio controvertido.

        El problema a estas alturas fuera secundario si...Fauci no fuera la misma persona que encabezó en Estados Unidos el combate contra la Covid 19 del SARS-Cov-2. No termina aquí, puesto que el mismo descubridor del HIV, Luc Montagnier, hoy fallecido, investigó el nuevo coronavirus (el SARS-Cov-2): como conocedor del tema que era, Montagnier afirmó haber encontrado HIV en la secuencia del virus. A juicio del premio Nobel, esto no era algo que pudiera salir de la naturaleza, por lo que Montagnier concluyó que era un virus creado en laboratorio. Y cayó en el relegamiento con todo y su investigación, aunque, que se sepa, nadie la desmintió. Fauci tenía otros intereses. Pero quedó que, en realidad, no se terminó de esclarecer el origen del coronavirus: porque, si acaso se hubiera escapado, así fuera por error (no se trata justamente de "conspiraciones": no es el punto), de un laboratorio en Wuhan, China, el laboratorio era compartido por chinos y estadounidenses...gente de Fauci. Como no se trata de "conspiración", tampoco de promoción de las curas con hierbas del sudafricano Thabo Mbeki contra el SIDA, sino de entender por lo menos que muchas cosas quedaron a oscuras con la Covid 19, y como "evidencias"" algunas vacunas con riesgos ya probados, aunque no se difunda mucho lo que ocurre. Flaco favor suele hacerle el sistema a quienes creen que es "el único" y en el síndrome TINA (there is no alternative). Tampoco es "conspiración" afirmar que es un sistema al que le gusta mucho el negocio, y que por lo demás, lo pregona a los cuatro vientos; simplemente sucede que no se ve por qué algunos médicos no tuvieran también pasión por el negocio, que siempre se hará pasar por un "bien": si no hubiera recursos, no se habría utilizado el AZT o no se habría recurrido a las vacunas Pfizer, Moderna y Astra Zeneca. Cuestión del bien entendido como "intereses": interés en curar y en ser curado, así no quede más que un "ni modo" cínico cuando lo que es experimento (del AZT a las vacunas ARNm) termina mal para quien no se informa o no tiene cómo informarse. (da click en el botón de reproducción)



lunes, 9 de diciembre de 2024

SALUDOS DE FAT MAN

 Si hubiera debate en lo que algunos han llamado "la conversación pública", se contrastarían argumentos incluso contradictorios, en vez de esa "tolerancia" en la que cada uno se evita la menor confrontación porque se prefiere la "operación relaciones públicas"". De este modo, por ejemplo, se debe "tolerar" la homosexualidad "porque así debe ser", y el menor "pero" es "represión", con el agravante del servicio que brinda la psicología: el represor seguramente tiene "algo en el clóset" y no "lo saca". La psicología y el psicoanálisis sirven, casi sin excepción, para vulgarizar la "proyección" y volver sospechosa la menor discrepancia, puesto que el que expresa un desacuerdo es susceptible de "ser como todos", es decir, tener un "inconsciente" en el que cualquiera puede depositar lo que se le antoje o mejor le convenga. Digamos de entrada que, ciertamente, la homosexualidad no es nueva, y que no debe ser perseguida, sobre todo cuando lo es por el machismo, por lo demás no exento de bisexualidad. Lo que no puede tolerarse es la homosexualidad -lo que puede incluir el lesbianismo- como forma de corromper. Que se vea si no lo que hacen algunos señores ya entrados en años en busca de jovencitos mexicas -en la Zona Rosa, por ejemplo- que se meten en asuntos para los cuales dudosamente tienen realmente madurez. La seducción existe. Si tanto se apreciara a los homosexuales, se dejaría de hacer con ellos negocio. Y que puede ser mortal porque, era de intuir, el HIV (Virus de Inmunodeficiencia Humana) no mata y no crea forzosamente un cuadro de SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida). Lo acaba de demostrar Robert Kennedy Jr. en Estados Unidos con una abundancia de fuentes. Lo que mata es el negocio farmaceútico de los coctéles contra el HIV.

       La corrupción en cuestión data del arranque de los años '60 y una "libertad"" que llevó a la "liberación sexual", que se tradujo entre homosexuales en dos prácticas autodestructivas: los back rooms, lugares de antros para tener una cantidad considerable de relaciones en una noche, lo que para más señas se llama promiscuidad, y lleva a contraer enfermedades se sea o no homosexual, con bastantes probabilidades. Fue parte del ambiente de "fiesta" que se fue instalando en los '70, llevando a convertir por lo menos viernes y sábados en "noches de fiesta" y luego, algo un poco menos ligero que John Travolta y Olivia Newton John, y más tendiente a lo popularizado hoy: "meterse" algo para pasar al o a los acostones, una vez superada la "represión" y lograda la "liberación", y con frecuencia multiplicando los encuentros "casuales", porque ahora resulta que nada es causal y todo es "casual". Así que, más allá de los antibióticos contra las infecciones, entre homosexuales se popularizaron los poppers todavía a veces de venta libre: es que no sólo provocan euforia, sino que relajan los músculos de los esfínteres. Una noche en algún antro de San Francisco en un back room y metiéndose poppers era soñada, aunque los homosexuales empezaron a contraer el Sarcoma de Kaposi. A ver, por pasos: no era nueva por ejemplo la bisexualidad, o la misma homosexualidad, pero se volvió "tema", como se dice simpáticamente hoy, porque "la libertad" se volvió la de ser promiscuo y encima excitarse con "sensaciones fuertes", del tipo de las que producen las drogas. Así que no que todo fuera nuevo: lo innovador fue lo descrito y, una vez debidamente tirado el sistema inmunológico, el contraer una autodestrucción más franca en nombre de la "libertad". Pese a pronósticos sombríos, el SIDA no se propagó como se anticipaba, y lo que sí aumentó fue el número de muertes por tratamientos brutales. La medicina cubana lo supo temprano, al encontrar la manera de evitar alguna epidemia de SIDA gracias al refuerzo del sistema inmunológico. Para ponerlo de otro modo, y dejando constancia de que no eran los únicos: el "tema" de la homosexualidad es que se dió no tanto de manera dizque natural, sino porque empujó el discurso "libertario" de privilegiar el placer, la sensación fuerte, y el "atreverse" como muestra de ser open minded. No es de extrañar que en el mundo del espectáculo o el de ciertas artes la homosexualidad sea una forma de "atreverse", es decir, de "experimentar", provocando, claro está, que es lo que muestran las marchas del Orgullo. No debía pasar mucho hasta que esta "contracultura" fuera recuperada como negocio, algo de lo que se han quejado por lo demás homosexuales. No fue secreto cómo las drogas fueron una manera de tener a la juventud "entretenida", como parte de la eterna fiesta, "fiebre de cuando caiga por la noche". Hoy no hay nada más común que el saber del antro donde circula lo necesario para desinhibirse, y que no es un ron Bacardí. Cosa del "prohibido prohibir", lema del 68. La tolerancia con los homosexuales se volvió parte de la tolerancia con los antros, el alcohol y la droga, sobre todo para jóvenes lógicamente sin madurez plena, y para sugar daddies dispuestos a mantener mexicas medio hambrientos y confundidos entre la necesidad y el amor.

        El problema de la madurez y lo que significa pasa hoy desapercibido, tal vez porque es contrario a la "libertad sin límites". Con todo, enseñar la "ideología de género"" es, si se hace antes de los 18 o 21 años, una forma de corromper, con el anzuelo o "gancho" del sexo y su "misterio", porque debe dejarse que sea una persona adulta la que decida, ya que antes no está forzosamente definida y puede ser, justamente, torcida. Aunque no deba perseguirse al homosexual o la lesbiana, mucho menos desde una moral que suele ser la de la "proyección" (la familia no es garantía de nada, salvo con frecuencia de apariencias y códigos ocultos), o desde el machismo que no está "libre de toda culpa", no debiera tampoco considerarse que desgreñarse y soltarse el pelo o el chongo es un objetivo de vida, o que un popper al año no hace daño -y tienen presentaciones de fantasía-, como tampoco un back room ""de cuando en cuando". Como la alianza es conservadora-libertaria, es, a nombre de "quiero ser libre", librar a más de uno a que Big Pharma lo remate. Desde que el lema es "todo con exceso, nada con medida", empezando por el Infinitum de Velocidad....(da click en el botón de reproducción).



domingo, 8 de diciembre de 2024

PARA QUE TE MEDIO ORIENTE

 Ah, claro, la "derrota de Occidente", sin que quede claro a qué título existe Israel: en todo caso, como uno de los aliados favoritos de Estados Unidos. Ningún país árabe movió un dedo por Gaza, mucho menos en unidad entre árabes. El depuesto presidente sirio, Bashar al Asad, alguna vez se ría del libio Muamar el Qadafi cuando éste se quejaba de que entre árabes no hay manera de ponerse de acuerdo (como tampoco entre latinoamericanos). Como sea, pese a lo hecho por Israel en Gaza, Palestina, tampoco es justificable Hamas - un grupo para colmo financiado por Israel para debilitar a la OLP (Organización para la Liberación de Palestina)- ni muy fácil de defender la causa palestina, aunque se quiera creer que "el tiempo está a favor de los pequeños". Bueno, Israel no es muy grande que se diga. Sin que estorbara nadie, Israel aprovechó una provocación de Hamas no sólo para convertir Gaza en polvo, sino para incursionar en Líbano, en particular para debilitar al grupo pro-iraní Hezbollah y cortar comunicaciones entre Líbano y Siria. Y al rato, es una pena decirlo, la izquierda como la del programa de Inna Afinogenova y Marco Teruggi no tuvieron ningún problema, como tampoco el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, en volver a decir como loros "la dictadura de Bashar". ¿Mañana también dirán "la autocracia de Putin", luego del "carnicero de los Balcanes", "Satán Huseín", "Qadafi con viagra" o Noriega "con vudú y calzoncillos rojos"? El "régimen de Bashar" fue sometido durante años a un constante hostigamiento terrorista, sádico tratándose del Estado Islámico (EIIL). Ahora, se cambió de fachada y los "rebeldes" son "moderadamente fanáticos", aunque se trata, entre otros, de Al Qaeda y el Frente al Nusra con nombres distintos. Y, además, de la derrota de un régimen más bien moderado y progresista y del avance religioso, que se suma a la caída anterior de Irak. Israel aprovechó la caída de al Asad para retomar un pedazo de las alturas del Golán. La "derrota de Occidente" no existió: junto a los palestinos, Irán acaba de llevarse una paliza de Israel, hasta donde al Asad era cercano a los iraníes. Y no estalló la Tercera Guerra Mundial. Irán no disparó nada y Bibi Netanyahu, primer ministro israelí, hizo lo que quiso. Pero el problema era "la dictadura de Bashar", tan cruenta que se vino abajo como castillo de naipes. Algunos árabes muy religiosos festejan al unísono con Netanyahu, quien no dudó en hablar de "día histórico para Medio Oriente". Naciones Unidas habla en el aire, porque no explica la injerencia turca en el norte de Siria, como tampoco que hayan permanecido en la región unos 900 soldados estadounidenses, parte de un apoyo a kurdos de izqiera, otro servicio de "la libertad", con la "administración autónoma de Rojava". La "libertad" consiste en liberarse de un líder que se va sin disparar un tiro, y en dar entrada a yihadistas, como los de Hayat Tahrir al-Sham (Organización para la Liberación del Levante), catalogados como terroristas en...Estados Unidos. Abu Mohammed al-Golani, el líder, designado terrorista desde 2013 por los estadounidenses (y por Naciones Unidas, sin que al parecer lo sepa Guterres), creó con al-Nusra una fachada de al-Qaeda en Siria, hasta presentarse como alguien "moderadamente fanático"" y pluralista, amigo de todos los del mosaico religioso y "étnico", incluyendo a drusos y kurdos. Es tan "amigable" que Estados Unidos en ningún momento alegó alguna preocupación por el hecho de que un terrorista se haya alzado con Damasco, capital siria. La civilización no importa mucho: la soldadesca israelí la agarró contra las ruinas de Baalbek (el que llegara a ser el mayor santuario del imperio romano) en Líbano, cuando ya los yihadistas destruyeron en el pasado el sitio arqueológico de Palmira.

     Lo mejor es que la Unión Europea (UE) no sabe lo que hace, y salió también a festejar el "fin de Bashar", "un evento positivo y largamente esperado", según la encargada de la política exterior de la UE, Kaja Kallas. Todo es presentado como un combate de "la libertad" contra "el autoritarismo", y la izquierda tiene temor de aparecer como "autoritaria" y defender ciertos valores. Lo que es muy "tierno" es la hora de occidentales que, más allá de la colita de pelo K-pop sudcoreano, se dejan la barba estilo islámico, mezclada con estilo Malibú, sin darse cuenta de lo que es un terrorista (eso sí, paseando al perro): son los "perros guardianes" de algunos países occidentales. Por lo demás, los "expertos" pueden seguir en la "geopolítica" de "movidas", "jugadas" y "maniobras": Israel acaba de ganar e Irán ni chistó, porque el régimen iraní tiene hoy a la cabeza a una burguesía interesada ante todo en "occidentalizarse", por lo que lo último que cabe pensar es que quede algo de "revolucionario" en Irán, que tampoco dice gran cosa por ejemplo sobre el conflicto entre Ucrania y Rusia, pese a que Teherán, capital iraní, es parte del grupo BRICS (originalmente Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Nada pueden frente a la alianza conservadora-libertaria.

      El muy "derrotado" Occidente logró, con ayuda del terrorismo, avanzar en el proyecto de "Gran Medio Oriente", lo más fragmentado posible para "control del caos" por Estados Unidos e Israel. Parte de la "gran idea" es, según lo explicara hace tiempo Robert Kagan, que la "nueva ruta de la seda" china a través de Pakistán e Irán caiga en el "no pasarán" a través de Medio Oriente, de tal modo que se corte de antemano un posible tránsito China-UE por este medio. Parte del entrometimiento en Ucrania fue para cortarle a la UE sus vínculos energéticos con Rusia. Así que el "evento largamente esperado" es cuando menos el tercer balazo que se da la UE en el pié, y un recadito para China que, para variar, se las está "nomás milando", como se dice coloquialmente del chinito en México.

      Por al-Golani, Estados Unidos ofrecía 10 millones de los verdes como recompensa, pero ahora resulta, con la llegada de "la libertad", que el terrorista dice haber hecho "una revolución", que es "del pueblo" y que busca crear "instituciones", suficiente para robarle todo el vocabulario a la izquierda y ponerla de ventrílocua contra "la dictadura de Bashar". El primer ministro sirio, de "Bashar", Mohammed al-Jalali, se dijo dispuesto a cooperar con "cualquier líder elegido por el pueblo sirio". Y colorín colorado, hace mucho que la soberanía de Siria se ha acabado. ¿No hay por cierto quien recuerde el mensaje de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a la embajada china en Belgrado, capital serbia, en 1999? La bronca es con Rusia, pero por si acaso. Ah, Kagan es el marido de la enviada estadounidense a Ucrania, Victoria Nuland, la del famoso "fuck the European Union"(da click en el botón de reproducción).



sábado, 7 de diciembre de 2024

SOBRE ADVERTENCIA NO HAY ENGAÑO

 Si alguien habla de "derrota de Occidente"", sin duda puede encontrar eco entre quienes se creen la "hora del Sur global", o la de China. Emmanuel Todd, un muy buen estudioso francés, encontró, a pesar de un muy acucioso trabajo, la manera de llegar a varias conclusiones erradas a partir del conflicto entre Rusia y Ucrania. Los "del Sur" tal vez crean que es el momento de sacar sus propias taras -las del precapitalismo- para deducir además que con "la derrota del capitalismo", identificada con la de "Occidente", llega la de las relaciones supuestamente "impersonales" y el "modito" de tener lo mejor de todos los mundos y ningún inconveniente. En este sentido, es para algunos la justificación de "los valores tradicionales", sin que los supuestamente rusos sean entendidos. Esos valores no son los de la familia y su degeneración mafiosa, pero eso sí, personalísima. Rusia y China son países capitalistas. China se mantiene unida por el nacionalismo y Rusia, por el cerco de la que es objeto. China se abre a "Occidente" con mucha mayor facilidad que Japón en el pasado, y Rusia intentó lo propio, creyendo "unirse a la civilización" y teniendo ahora a una horda a sus puertas, sin tener del todo claro por qué.

      Para abonar en un sentido distinto de lo pregonado, no está de más agregar hasta qué punto "Occidente" -cuando se trata en realidad de la Tríada y algunos "socios y aliados", tan poco occidentales como Corea del Sur-, además de lo ya expuesto antes aquí, se trata de tragarse a Ucrania, previa nueva provocación, que consistiría en sacar a Volodimir Zelenski del gobierno ucraniano y mandarlo al exilio, convocar a elecciones para dar una fachada democrática, "congelar" el asunto de la entrada a la OTAN pero no a la UE, y "colar" una ""fuerza de paz" en las narices de Rusia, haciendo ademán de ceder y moviendo las fichas otra vez más hacia el Este, dando encima apariencia de "neutralidad" y de "europeización", lo que no es seguro que sea del agrado ruso, a reserva de que la desnazificación ha avanzado, pero no lo suficiente la desmilitarización de Ucrania y su posible neutralidad. Entretanto, el "plan de reconstrucción de Ucrania" de BlackRock planea hacerse en gran medida de la agricultura local, una gran riqueza (Ucrania es "el granero de Europa"), a través de varias transnacionales, dado que Zelenski aprobó la venta de tierras ucranianas a extranjeros (Cargill, Bunge, Oaktree, etcétera, algunas bien conocidas en América Latina).

      "Occidente" tiene en sus manos el futuro de Ucrania. Contra lo que dice Todd, este país no mostró mayor resistencia, al menos no por sí mismo, sino en la medida en que fue armado y apoyado por "Occidente" desde hace mucho, incluyendo un tropel de mercenarios, con frecuencia no desligados de los grupos neonazis. Todd afirma de manera errónea que estalló "por primera vez" un conflicto grave en Europa, olvidando el de Yugoslavia.. Ya aquí hubo un enfrentamiento indirecto entre Rusia y Estados Unidos, sólo que en un momento de debilidad rusa por la presencia en la presidencia de Boris Yeltsin. Hay que hacer el esfuerzo de no mirar un mapa para no darse cuenta de que "Occidente" avanzó. Al mismo tiempo, contra lo que dice Todd, no ha habido enfrentamiento directo entre Rusia y Ucrania, porque hoy no es la misma situación que cuando, parece olvidarlo Todd, hubo un riesgoso incidente en el aeropuerto de Pristina. La apuesta de ""Occidente" no ha cambiado, y, pese a su capacidad para "elevar el costo" de los planes occidentales, Rusia sigue teniendo el reto de no dividirse, sin que le falten problemas internos y externos. Aunque Rusia tenga superioridad nuclear, compensa la inferioridad en materia de tropas, por lo que se encuentra en la posición delicada de tener que dar golpes -hasta llegar potencialmente a uno nuclear, eventualmente táctico- por estar a la defensiva, es decir, para tratar de quitarle a "Occidente" -¿ya se olvidaron los sistemas antimisiles en Japón y Corea del Sur- la idea de la cabeza de que la destrucción del Estado ruso es parte de lo que es posible "barajar". Tampoco hay tanta "falta de cohesión" entre los "occidentales", a reserva de lo que pueda suceder con el presidente estadounidense electo Donald J. Trump: las diferencias son sobre el modo y el alcance del negocio. Es igualmente erróneo que "Occidente" se haya echado para atrás en su "pivote a Asia": en lo fundamental ,desde que lo anunció el presidente Barack Obama no se ha dado nada parecido, entre otras cosas por las grandiosas facilidades que da China a los negocios occidentales, lo que tampoco habla de "derrota de Occidente". El "desmoronamiento de la voluntad europea" es un error más: en plena década de los '90, luego de firmado el Tratado de Maastricht para consolidar a la Unión Europea (UE), y en medio de una connivencia con Alemania similar a la mostrada ante Ucrania, Estados Unidos le impuso a la UE no sólo el arreglo de Dayton, Ohio, sino el bombardeo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la liquidación de la UEO (Unión de Europa Occidental), que como fuerza europea intentó en vano un despliegue en la antigua Yugoslavia..

     Lo más simpático es la "soledad ideológica de Occidente"", cuando el credo "neoliberal" está un poco por doquier, al igual que lo que se llama erróneamente "individualismo", pero es un egoísmo desatado en nombre de la "libertad", y que no es ajeno a una parte de la juventud rusa atontada o la china, bajo fuerte influencia no de la Horda de Oro, sino de la Horda de negocios y al mismo tiempo libertaria, pese a algunas divergencias en otras franjas de edad. Como de todos modos en algo no yerra Todd, y es en la crisis interna de Occidente, parte del problema está en que está arrastrando, en más de un aspecto, a una porción no desdeñable del resto del mundo, también afectado, por ejemplo, de extravío ideológico completo, para lo que basta ver lo que hacen en este terreno Rusia o China, con la salvedad de que no pueden darse el lujo de la división, porque sucumben al "globalismo".

     "Occidente" es una noción vaga, sin olvidar que incluye a África y América Latina, llamada por algunos "Extremo Occidente". Esa noción data de la Guerra Fría, para oponerla a un supuesto "asiatismo" soviético, bárbaro: después de todo, en los años '30 Alemania, que decía ser baluarte de la "civilización" (lo escribía Hitler), e Italia, se pavoneaban rescatando el mundo helénico griego o las glorias del imperio romano. Como se ha dicho, suele hablarse de "Occidente" incluyendo a Japón. Más bien parece tratarse de un problema de imperios de algunos países europeos, de Estados Unidos y de resabios de Japón en Asia, y, además, de sometimiento al gran capital transnacional, que por fuerza tiende a creerse de poderío ilimitado. Como basta ver un mapa geopolítico para darse cuenta del acorralamiento a Rusia, tal vez quede dudar de a qué puede llegar el globalismo - hoy dedicado a chantajear a Trump- con el gran capital transnacional si, en un error de cálculo. cree: "Rusia no se va a atrever" (a dar el primer golpe). Lo sucedido con el Oreshnik luego de la provocación con misiles contra territorio ruso significa que, de ver en peligro su existencia, Rusia se atreverá. "Con la pena", como se dice coloquialmente en México, y pese a decir en todos los tonos que se busca evitar dañar a quien se asoma por la ventana para robar. (da click en el botón de reproducción).



jueves, 5 de diciembre de 2024

O ALGO DE FIERRO VIEJO QUE VENDA

 En una reciente reunión del parlamento alemán, alguien preguntó si Alemania "participaría en una fuerza de paz para Ucrania". Podría creerse en una ocurrencia si no fuera el guión sistemáticamente seguido desde los años '90, para ganar en poderío: tener un grupo de "socios y aliados" para "cooperar" en grandes despliegues militares, aunque con apariencia de otra cosa, y sin excluir -como sucedió en Libia, por ejemplo- a mercenarios de distintos países, destacándose los colombianos. Alemania no parece tener tanta prisa, pero la muy maltrecha Francia y el Reino Unido han estado preparándose para mandar contingentes a Ucrania, sin que quede claro bajo qué forma, y si sucederá o no. Es difícil escalar el conflicto en Ucrania involucrando a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Como quiera, lo dicho en el parlamento alemán supone que el guión está entre lo que se baraja cuando se insiste en que "no se descarta ninguna opción", como si fuera partida de póker. No parece entenderse muy bien en Occidente y Japón la doctrina José Alfredo: "Ahí traes la baraja, yo tengo los ases". Occidente y Japón "juegan" no como si hubiera partida, sino como quien se adelanta sin ver a recoger lo que se pueda en el centro de la mesa. Y además, a sabiendas de que no tiene los ases. Por lo pronto, se trata de complicarle la vida al presidente estadounidense electo, Donald J. Trump, para "forzar" lo más posible contra Rusia cualquier eventual negociación, que incluiría qué hacer en la línea divisoria del frente.

      Justo en este contexto, el portal Rebelión ha dado a conocer los planes para "ayudar" a Ucrania, más allá de la parte no muy grande en proporción que ya es territorio ruso. La costa del mar Negro -hacia Odesa- debería estar supervisada por Rumanía. el centro ucraniano, por Alemania;  Kíev, la capital, y el norte ucraniano, para el Reino Unido. El plan de "reconstrucción" de Ucrania existe, bajo supervisión de BlackRock. Parte del interés, más allá de seguir acercándose a Rusia, está en los recursos naturales de Ucrania: la existencia de 117 de los 120 minerales más codiciados hoy por la industria, incluyendo riqueza de carbón, petróleo y gas, aunque una parte quedó del lado ruso. Ucrania es uno de los 10 principales proveedores mundiales de recursos minerales. Para algunos, como el senador estadounidense Lindsey Graham (republicano), es "un socio comercial ni soñado". Con la ventaja de tener una plataforma desde la cual "maniobrarle" a la Unión Europea (UE). El carbón ha vuelto a contar para algunos países de la UE a falta de energéticos rusos. Es probable que Trump prefiera cerrar el trato, en términos de negocios, a una guerra perdida, es decir, un gran beneficio antes que sabrá Dios qué costo. Hasta algo así como make Ukraine great again. Para ello habría que sacar al presidente ucraniano Volodímir Zelenski, aunque éste difícilmente ignora lo que está haciendo, pese a dejarse llevar por su manera de detestar a Rusia: no se está ayudando gratis a Ucrania, sino por motivos geopolíticos, los que quiere parar Rusia, y económicos, con los que Rusia no se mete, puesto que de otro modo se habría metido a Odesa, puerto ucraniano de exportación. Como no ha sido así, pese incluso a que Odesa es un lugar bastante ruso, tampoco se sostiene mucho que la guerra en Ucrania esté afectando a la economía internacional. Hay más: Ucrania tiene la  mayor reserva de litio de Europa, una de las mayores reservas de galio del mundo (para semiconductores), suministrada a Estados Unidos; berilio, crucial para las industrias nuclear, aeroespacial, militar y electrónica; uranio, cobre, plomo, zinc y plata, de entre las mayores reservas de Europa. Son la carta de pago a los créditos estadounidenses. Las grandes empresas ucranianos están en su mayoría en Kíev, y con frecuencia en un muy rico sector agrícola. Como no es nuevo, la ceguera neo-nazi le impide al actual régimen dejar de servir de punta de lanza del "globalismo", a riesgo de que Ucrania quede hecha polvo. Parte de la incógnita es qué prefiere Trump al busca negociar, más allá de una clara opción por los negocios, y en términos de demarcación, mientras, salvo la contradictoria Alemania, Francia y Gran Bretaña apuntan más a la geopolítica "globalista" con la expectativa de lo ilimitado, la riqueza rusa y otros objetivos de gran codicia, para lo cual arriesgarse con el mismo guión, que Rusia difícilmente puede aceptar. La experiencia con fuerzas de paz suele ser de manipulación, desde Haití hasta Afganistán, pasando por Kosovo. Así, son dos maneras de ver el negocio, con los "globalistas" más proclives a la ruleta de casino y a desconocer qué es la "ruleta rusa", un juego potencialmente mortal. Lo más penoso es quien se cree que el presidente ruso, Vladimir Putin, está también en un póker, pero además, blofeando. Tratar de volver a colar una "fuerza" en Ucrania no es el mejor camino para parar un conflicto en el que, por lo demás, más de un líder del "Sur global" está a la expectativa y como China, "nomás milando". Trump, si acaso, sea un paréntesis, dado lo corto de su mandato, el hecho de que de hecho tiene prácticamente dos años para actuar, y con una jauría en contra en la que, cuando menos, cabe decir lo siguiente: es de esperar que no está en la situación de que "no entiende que no entiende", como toda la población occidental y otra, sea japonesa o sudcoreana, que se creen "libre de elegir" cuando no puede decidir nada, y entonces se pasa a no querer saber de lo que de todos modos le incumbe, pero que sortea con "mientras a mí no me afecte". Claro: "que pague el ruso". (da click en el botón de reproducción).

      No queda claro, con las posibilidades de ganancia abiertas con Ucrania, en qué "Occidente"" está en declive. Prácticamente tiene la "arquitectura de seguridad" deseada por el "halcón" Demócrata Zbigniew Brzezinski desde 1997, más cuando el gobierno ruso ha dado todas las muestras de no querer ir mucho más allá del Donbass y Crimea, ni siquiera en otras regiones de Ucrania de antigua y fuerte influencia rusa, de Odesa a Dniepropetrovsk o Jharkov. Tampoco es seguro que la población ucraniana esté por completo ""nazificada". La posibilidad de que Ucrania se mantenga al margen de la OTAN existe con Trump, de quien no sirve decir nada más que representa a "otros monopolios" (Musk, Mellon, Murdoch, bastante secundarios en relación con los "globalistas"). Si la Unión Soviética siempre temió complicaciones con Ucrania, ya no hay Unión Soviética y Ucrania está en la órbita occidental, con Rusia en un movimiento defensivo frente al avance de la OTAN, lo que ocurre en el Caúcaso, la presencia china en Asia Central y la ocasional molestia japonesa. Hace bastante tiempo que Ucrania, con la población más bien pobre y nadando en corrupción, es lugar de una fuerte presencia estadounidense, y con parte de la población que no quiere saber de Rusia, sino amarrarse a la UE; es igualmente notorio que una parte de la población de Ucrania, con tal de creerse "salvada", está dispuesta a hundir a su propia gente y a complacer al exterior despotricando contra "la pobreza en Rusia" o la "gente de Donetsk", desde antes del Euromaidán de 2014. No está naciendo ningún "nuevo orden", y Rusia debe prevenir sus dificultades internas, porque no puede volver una "potencia" que nunca ha sido, a diferencia de la Unión Soviética, pese a que más de uno en Rusia está también como si la pastilla azul le hubiera llegado a las neuronas: el ex presidente Dmitri Medvedev o la televisión, por ejemplo. "Nuevo orden" y cosas sensacionales, con potencias grandiosas que están "de vuelta", que no piensan irse o que quieren "volver a ser grandes", hablan mucho del gusto por "lo espectacular": y Hollywood es Demócrata. Desde los años '70, con la fiebre del sábado por la noche, es fiesta: como el carnaval, suele tenerse un alegre principio y un triste final. Cuidado. Sobre todo con los que saben perder (da click en el botón de reproducción).






       

ISRAEL: ¿FUERA DE LA FINAL?

 Como la izquierda ha renunciado en gran medida a su propia historia y a su propia teoría, se ha olvidado de la época, en algún momento de l...