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lunes, 30 de diciembre de 2013

PANAMA: ¿A QUE LE APUESTA HOY EL CANAL?

Panamá parece estarle apostando a la llamada "revolución del gas esquisto", por la cual Estados Unidos podría volverse autosuficiente en energía e incluso exportarla. Si la exporta, lo haría en buena medida al mercado asiático -con China como principal destinatario-. En este caso, la ruta privilegiada entre la costa Este de Estados Unidos y el Golfo de México hacia la región Asia-Pacífico sería el Canal de Panamá, por donde pasaría el 90 % del gas GNL.
     Los encargados actuales del Canal de Panamá calculan que a este boom -si se produce- le ayudará el hecho de que esté listo en el año 2015 el tercer juego de esclusas, que ampliará la vía interoceánica. Podrán pasar entonces los grandes buques Postpanamax y cargueros con gas natural hacia la región asiática -donde está el puerto más importante del mundo, Singapur. Otros países destinatarios del gas serían Japón, Sudcorea y varios del sudeste asiático.
     Entretanto, China ofreció construir una vía interoceánica en Nicaragua, un ferrocarril de océano a océano en Honduras y un canal seco en Guatemala. No hay nada decidido en el istmo centroamericano, hasta donde varias vías están en competencia.
     Sobre el boom del gas esquisto hay bastantes dudas, ya que obtenerlo es oneroso, las ganancias no están garantizadas, según lo han reconocido incluso transnacionales como Shell, y además, es un método extractivo ecológicamente dañino, que ya ha hecho estragos en Estados Unidos. Si este boom fuera una burbuja, Panamá se sumaría a la larga lista de países que, como ya es costumbre en América Latina desde el siglo XIX, le apuestan a un milagro que no llega, y que si tiene lugar, no dura mucho ni trae grandes beneficios -a pesar que el transporte por el Canal es una actividad productiva, no un simple servicio (Panamá es un país productivo, no de servicios improductivos). Nicaragua arriesga  algo parecido. Queda por saber si el condominio sino-estadounidense en América Latina -Centroamérica incluida- tendrá larga vida, o si es cosa de coyuntura y de promesas que se lleva el viento.