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sábado, 27 de mayo de 2017

BLOQUE SOCIALISTA Y MULTIPOLARIDAD

Durante la posguerra, el mundo era mucho más multipolar de lo que es hoy, y no se reducía a la simple contienda bipolar entre un bloque capitalista y uno socialista.
     El "campo socialista" o "bloque socialista", como se quiera llamar, estaba dividido. Un polo lo dirigía la Unión Soviética (su aliado más fiel era probablemente la República Democrática Alemana-RDA). Otro polo lo dirigió China a partir de la ruptura sino soviética de 1960 y chinos y soviéticos pelearon entre sí, incluso con las armas (por ejemplo en Angola) en el Tercer Mundo. Vietnam, por ejemplo, que era un país asiático que se reclamaba socialista, fue atacado en 1979 por China y el conflicto se extendió a Camboya. En Europa del Este, Yugoslavia decidió muy pronto seguir su propio camino (socialismo auto-gestionario) y buscarse aliados en el Movimiento de los No-Alineados (Noal). La pequeña Albania se alió con la Unión Soviética, luego con China y siguió finalmente sola, en un camino extravagante como el de Norcorea (Rumania también siguió a partir de los años '70 su propio camino). Se pueden contar de este modo por lo menos tres polos (soviético, chino y yugoslavo), y por cierto que no todo el Tercer Mundo se alineó con uno u otro campo, socialista o capitalista (como ocurrió con India y en buena medida con México, por ejemplo).
      La ruptura sino soviética es un hecho de 1960 que influyó en la intelectualidad tercermundista y de más de un país central luego del putsch soviético de 1956 -que desprestigió al sovietismo y lo asoció con "terror", como lo asociaría luego con "escasez"-. Es por este motivo que hasta la actualidad se le otorga -sobre todo en el Tercer Mundo- un papel protagónico a China como "polo del futuro" o en una nueva "bipolaridad" (Occidente-Asia u Occidente-Eurasia) que no pasa de estar en ciernes (proyecto Un Cinturón, Una Ruta, con las llamadas "nuevas rutas de la seda" chinas). incluso pese a que India y Estados Unidos tendrían proyectos propios. Este supuesto protagonismo chino -en realidad es regional y no global- hunde sus raíces en la visión del mundo de los baby-boomers que crecieron con las "proezas" de Mao (Revolución Cultural, etcétera...) y luego el gran despegue de China contra el autoritarismo y el estancamiento soviéticos, por lo que no hay un cambio de época radical, mucho menos hacia una mayor multipolaridad: el mundo ex soviético y China están mucho más americanizados que en el pasado.