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miércoles, 31 de mayo de 2017

DESDE EL RENTIER STATE

Mientras el sovietismo se instalaba en la mentira a partir del putsch de 1956 y el tercermundismo (China incluida, luego de un paréntesis autárquico) pasaba de una alianza circunstancial con Moscú al "pacifismo" en el acercamiento a Washington, las democracias "liberales" se dedicaron entre otras cosas...a matar, por lo que no están muy bien colocadas que digamos para juzgar las atrocidades de los demás, reales o supuestas.
     Francia, por ejemplo, no abandonó por las buenas sus colonias, y no nada más por la guerra de Argelia entre los '50 y los '60. Desde antes hubo masacres de los colonialistas franceses en Indochina (como en My Trach, Vietnam) y Madagascar (durante la rebelión malgache de la inmediata posguerra). El primer ministro británico Winston Churchill era un matón consumado en asuntos coloniales. Estados Unidos, por su parte, comenzó su carrera temprano: intervino en Haití en 1915, en República Dominicana en 1916, en México en 1914, todas fechas anteriores a la Revolución Rusa, ni se diga a la Guerra Fría. Durante ésta, Estados Unidos contribuyó a derrocar al gobierno de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954 (antes de la Revolución Cubana, por lo tanto) y al gobierno democráticamente electo y ultrapacífico de Salvador Allende en Chile en 1973. No queda claro que tiene que ver todo este historial (mucho más largo...) con el liberalismo, ni por qué quienes reprueban los horrores -cada vez más desmentidos por las investigaciones históricas de archivo- del sovietismo no dicen nunca ni una palabra de las "prácticas democráticas" francesas, británicas y estadounidenses en ultramar.
      A la larga, estos tres países quedaron como modelo justamente de democracias autodenominadas "liberales" y respetuosas de "las libertades", entiéndase que las suyas. En efecto, en un mundo inusualmente pacífico como el de hoy, las poquísimas guerras que quedan (en particular en Siria) han sido causadas por las mismas tres potencias, pero sin que se pueda hablar de imperialismo, algo reservado para la política exterior...rusa. Este ha sido el principio del desvirtuamiento del estudio de las relaciones internacionales, que únicamente considera la perspectiva de estos centros "hegemónicos", aunque su autoridad esté en duda si uno se atiene a la perspectiva histórica. Las "pacíficas democracias liberales" (donde en realidad impera el rentnerstaat que denunciara Lenin) estudian cómo llevar la paz a los rincones más criminales del planeta.