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martes, 19 de noviembre de 2013

SIMPATIA POR EL DIABLO

La memoria que algunos rusos o algunas rusas tienen de lo que debía ser el comunismo es muy chistosa. Lo es porque las caricaturas a veces hacen reír.
     En la Unión Soviética no había comunismo, es sabido por los rusos: había socialismo. Algunos creen que en el comunismo:
     -cada quien iba a tener todo lo que quería
     -y además...!gratis!
Lo primero incluye: vivienda en la ciudad, casa de campo y coche. Si en el comunismo todo el mundo iba a vivir así, y sin pagarlo, significa que todo el mundo iba a ser parte de la nomenklatura, y tener, sí: vivienda propia (un piso), casa de campo (dacha) y coche  gratis, es decir, a cargo vaya a saber usted de qué o de quién (¿del erario público, tal vez?...). Seguramente, todo esto iba a caer del cielo, porque en el comunismo nadie iba a matarse de trabajo, que se sepa. En Cuba el adelanto es tal que Raúl Castro tuvo que pedirles a sus compatriotas -y lo reprodujo Il Manifesto- que dejaran de creer que la isla es "el único lugar del mundo donde se puede vivir sin trabajar".
     En el Estado de Bienestar, al rico se lo subsidia y acaba creyéndose que las cosas se le regalan "porque sí", es decir, por ser rico. Para que todo el mundo le entre a este asunto, hay que convencer a la gente de que por algún motivo las cosas le son debidas, y que no hay que pagar por nada: se le debe a tal o cual por ser rico, por ser político, por ser mujer (rusa, por ejemplo), por tener linda cara (por decirlo amablemente) o por ser estrella, o hasta por ser simpático, tener chispa y amenizar la fiesta. Tener "todo lo que uno quiere" sin pagar (si acaso, pagando lo mínimo), gratis o casi gratis, es el sueño de cualquier ricachón occidental.
     Así las cosas, como en ningún texto de marxismo o leninismo ni en la boca de ningún líder soviético se trataba de "tenerlo todo gratis" (éso sí, iba a ser comunismo comiendo en un comedor comunitario), quienes sí supieron llegar al comunismo son los más astutos de la nomenklatura y los ricos de Occidente, que lo tienen todo, lo que se llama todo, con cargo al erario -como sucedió por ejemplo luego de la crisis de 2008. De este modo, el comunismo realmente existente ha conseguido premiar al dueño de lo que sea por el solo hecho de ser dueño, sin que importen necesidades ni capacidades. En este comunismo, uno puede permitirse ser completamente inepto, algo que la verdad importa poco si se es "dueño".
      Cabe esperar que los ricos del planeta nos compartan algo de su comunismo, aunque sea un cachito, versión rusa u occidental. Claro, hay cosas tan cómicas que conmueven hasta las lágrimas.