Páginas: para información y análisis, se recomiendan los sitios Counterpunch-The 4th Media-Globares

martes, 26 de noviembre de 2013

LOVE IS IN THE AIR

John Kerry, secretario estadounidense de Estado, anunció hace poco en la OEA (Organización de Estados Americanos) que la Doctrina Monroe ("América para los americanos") ha terminado. De inmediato, los que hablan bajo los reflectores se apresuraron a decir que sí, Estados Unidos está en decadencia. Es la Hora de los Pueblos Latinoamericanos -y sobre todo la de sus portavoces.
    -en lo que llega esta hora, Estados Unidos ha remplazado en parte la fuerza por la atracción, el poder "blando". Tiene una de sus expresiones más extremas en Haití, donde Jean-Claude "Baby Doc" Duvalier ha vuelto con toda impunidad y el "gobernador" de un Estado en realidad inexistente bien podría ser Sean Penn, por cierto que uno de los favoritos de la mandataria argentina K. La primera dama haitiana podría ser Madonna (otra visitante de la Casa Rosada, ya entrados al mal gusto), y cuando aquella visita Haití, acude a lugares de asistencia humanitaria donde se reza que en la isla se está produciendo una "Revolución en el amor".
     -en lo que llega más amor, "la embajada" decide de la votación en Honduras. El Tribunal Superior Electoral hondureño coteja sus resultados con los de "la embajada" (estadounidense) antes de que se sepa el resultado oficial.
     -en otro acto de amor, el vicepresidente estadounidense, Joseph Biden, acaba de estar en Panamá para reunirse con varios de los candidatos a la presidencia en las elecciones de mayo de 2014. Gracias a los acuerdos "militares" -no hay ejército en Panamá- logrados luego de la invasión de 1989, el Comando Sur puede operar en aguas, territorio y espacio aéreo panameños cuando quiera. El presidente panameño puede a su vez embarcarse en un crucero de guerra estadounidense, como lo hizo en 2008. Amor es sentirse como en casa. Vamos: no es que Estados Unidos esté yendo hacia América Latina, es que ésta se siente atraída por Estados Unidos, lo que -lo constata Kerry- es muy diferente. No hay ninguna Doctrina Monroe: es más bien un "hogar común".
     -en algo que es casi éxtasis de amor, Estados Unidos tiene por lo menos siete bases militares en Colombia. Desde la base de Palanquero se puede operar en toda la parte sur del continente.
     -Amor es: quedarse en Guantánamo.
Vamos: éstos son resabios de la Guerra Fría. Si lo sabe Chomsky, que lo sepa el mundo.
     -con Nicaragua, Estados Unidos la puede llevar bien, puesto que Daniel es Amor y hace campaña con Vladimir Ilich Lennon ("Give peace a chance", que por el modo de hacerse de cargos y dineros debería ser algo así como: "give, please, a chance!").
     -¿Lula? "O filho do Brasil" es Lulinha paz e amor. Basta verlo en el Foro de Sao Paulo cabildeando para sacar de "la jugada" a comunistas o incluso a liberales como la colombiana Piedad Córdoba.
     Hay dos maneras de terminar con la Doctrina Monroe. La primera consiste en dar amor y excluir a cualquiera que no sea amoroso, por "amargado", "resentido" y cosas por el estilo. Hagamos el amor, no la guerra: let's do it, amigos! La segunda es hacer negocio. Con el amor, por ejemplo. El "poder blando" es tan duro que en franjas importantes de la población latinoamericana, aunque el idioma sea el español, el cableado neuronal -la sinapsis- está programado(a) en inglés, es más, "inglés para negocios". Es decir que, mientras muchos latinoamericanos tienen los cables completamente cruzados, John Kerry propone -en una versión algo chusca de la "buena vecindad" de Roosevelt- un negocio de "ganar-ganar", el mismo que promueve Bill "Saxo-Sexo-Sexy" Clinton. América toda es una empresa con responsabilidad social. Para el gringo, América Latina es su "partner", ya que una pareja es un socio. Say you, say me.
     Los negocios empiezan donde los paradigmas se rompen.