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lunes, 29 de abril de 2013

LISMONERO Y CON GARROTE

    La reciente tensión en la península coreana fue creada por Estados Unidos, de acuerdo a un plan llamado "The Playbook", y denunciado en los propios Estados Unidos por el periódico The Wall Street Journal, el 3 de abril (Adam Entous y Julian E. Barnes). La columnista Vicky Peláez, de la agencia noticiosa Ria Novosti, ha recordado cuentas claras: el día en que Pyongyang puso un satélite en órbita, India probó un misil balístico, y al poco tiempo Sudcorea hizo lo propio. Desde que fueron fundadas las Naciones Unidas se han hecho dos mil pruebas nucleares (apenas tres fueron norcoreanas). Ah, pero que Kim Jong-un no se eche ni un Pepto.
     Norcorea no sirve nada más de distractor. Permite reincidir en los supuestos "argumentos" para creer que el capitalista es el mejor de los mundos y que cualquier otra opción ya está descartada.
    ¿Socialismo?¿Usted quiere carencias?¿Tarjetas de racionamiento?¿Escasez de papel higiénico?¿Mal humor por las carencias?¿No quiere el 4 por 4?¿Ni a crédito?
    ¿Usted quiere hambrunas? Las hubo masivas, como el Holodomor que trató de explotar el ucraniano Viktor Yushchenko para lucrar -él- con la desgracia pasada. ¿No sabe que millones han muerto en Norcorea, por hambruna?¿Usted quiere quedarse sin comer o prefiere el pavo de navidad oyendo al presidente  decirle que lo protegerá -a usted, con todo y su casita en la pradera- de lo que sea?
    ¿Usted quiere terror?¿Que por orden de un burócrata anónimo lo vengan a buscar de noche a su casa unos agentes secretos y lo deporten a Siberia o, lo que es peor, a casa de Kim Jong-un en Pyongyang? Vamos: ¿usted tiene apego por la vida y por sus familiares, en particular por sus hijos?¿Ya ha pensado que si el KGB lo arresta, su mascota lo extrañará?
    ¿Quiere usted a un presidente genocida?¿Otro Pol Pot?¿Convertirse en estadística?¿Un anónimo?
     He aquí el plan que pro-Mercado tiene para usted: ¿quiere abundancia o prefiere escasez, represión, y lo que es peor, quedarse en la mediocridad?¿ Y todavía hay quien lo duda? !Usted puede entrar al capitalismo en cómodas mensualidades!
     A ver, ya entrados en gastos: ¿usted va a querer su parte de ganancia en el capitalismo o se queda con los costos que son la-esencia-misma-del-socialismo?
     Puesto al famoso dilema entre Norcorea y helado de vainilla, el clasemediero occidental no dudará ni un segundo. Entre la escasez y la promesa de reparto en la abundancia -a ver yo qué agarro-, no hay nada que cavilar. Además, cuando usted vaya por el helado de vainilla, se lo venderán preguntándole: "¿cómo se siente usted el día de hoy?". "Psy" lo pondrá a bailar sus pulsiones más recónditas, Kim a marchar: !firmes, abron's!. Vamos: súmese y participe en el capitalismo. !Ya!
    Que la disyuntiva no sea real no importa. Como lo ha escrito el ex funcionario estadounidense Paul Craig Roberts, un compatriota se creerá cualquier mentira que sea redituable. Una verdad costosa no la paga nadie en el mercado.
    Sea sensato, homb'é: es aquí que se desarrollan las fuerzas productivas, la Tierra de la Gran Promesa. ¿Qué no ve que ése Kim no tiene ni en dónde caerse muerto, y que saca su cuete nomás por unos centavos? Inchi indio.
   

martes, 23 de abril de 2013

!GRANDOTE TU RANCHO!

El FBI (Federal Bureau of Investigation) estadounidense fue avisado por autoridades rusas, desde 2011, de las actividades extremistas de Tamerlán Tsarnáev, uno de los (presuntos) autores de los atentados del 15 de abril en el maratón de Boston. Nadie hizo caso de nada, tal vez porque al terrorismo checheno -en particular a Shamil Basaiev, uno de sus líderes- lo ayudó durante un buen tiempo la Central de Inteligencia Americana (CIA), en complicidad con los servicios secretos paquistaníes.
     Indignados, como debe de ser, los estadounidenses no tardaron en proponer represalias. En las redes sociales surgieron mensajes como éste: " "la República Checa tiene buena cerveza, lindas mujeres y unos hombres que matan a deportistas". Otro tipo asustado mandó cualquier cantidad de mensajes de texto pidiendo a los estadounidenses no viajar a la República Checa. Uno más soltó en twitter: "!Que la República Checa vaya al diablo! Creo que ahora la bombardearemos".
     El resultado de esta historia que según Herman Sadullayev, de Odnako, está como para Tarantino, es que el embajador checo en Estados Unidos, Petr Gandalovic (con una sola "l"), tuvo que explicar que la República Checa está en Europa Central y que Chechenia, otra cosa, es parte de la Federación Rusa. Gandalovic (con una sola "l") pidió que no se hable de bombardear a su país. Sadullayev ha escrito: "en la República Checa son muy afortunados de que en Estados Unidos el presidente no sea George W. Bush".
     Dejemos de lado la (no descartable) pista de un nuevo autogol, ahora en Boston. Hace poco, el secretario estadounidense de Estado, John Kerry, mencionó un nuevo país, "Kirzajstán". ¿Porqué no? Bienvenidos a Kirzajstán, amiguitos. Cuando fue increpado, Kerry reivindicó el derecho a la estupidez y agregó que, después de todo, en Estados Unidos hay libertad de expresión. Los  camaradas Tsarnaeivich Brothers pueden arguir lo mismo: como hay libertad de expresión -estos chechenos se habían refugiado en Estados Unidos desde hace rato-, pues pusimos la bomba, ¿y qué?.
     Como sugiere Sadullayev, la cosa es no salirse del cuento de hadas, ni de CNN, ni del soy-el-ombligo-del-mundo. No falta el que escriba sobre lo grandioso de la aldea global: piensa qué bonito es lo global (ay qué bonito es globaaaal, a las seis de la mañaaaana...), pero se le olvida lo peligroso de ser tan, tan aldeano. Si para seguir en el cuento de hadas hay que bombardear Eslovaquia, adelante. Los propios eslovenos nos lo agradecerán.

jueves, 18 de abril de 2013

SIRIA: EL HEROE Y SU HEROINA

Victor Ivanov, director del Servicio Federal ruso de Control de Drogas, acaba de denunciar que la oposición armada en Siria es financiada desde Afganistán.
     Si así sucede, es difícil que Estados Unidos no lo sepa, o que no esté incluso interviniendo en el asunto. Hace algún tiempo, el libro "El cártel de Bagram" denunció cómo los estadounidenses organizan desde Afganistán el tráfico de droga, controlándolo.
     20 000 mercenarios sirios son financiados por el narcotráfico afgano. Ivanov considera que el crimen transnacional es una amenaza más grave que los talibanes. Lo mismo sucede desde Kosovo, en los Balcanes: es una plataforma de entrada de droga a Europa, y el control de aquélla lo tiene Estados Unidos. Cabe pensar que todo lo señalado es parte de una estrategia de "caos controlado" o, si se quiere, de pudrir a cualquier potencial rival.
     En Siria, la Hermandad Musulmana no tiene inconveniente en aliarse con el grupo Frente al-Nusra, que Estados Unidos tiene en una lista de organizaciones terroristas. Es tanto como aliarse con los restos de Al-Qaeda. La Organización del Tratado del Atlántico Norte considera que tal vez sea hora de armar abiertamente al terrorismo sirio. El hecho es que Estados Unidos hace alianzas que son, por decir lo menos, bastante dudosas. Los "combatientes de la libertad" afganos se han convertido en pura heroína.
      No se trata de resolver el problema del terrorismo, ni de hacerlo con el del narcotráfico. Los problemas en el sistema actual de "mercado" no se resuelven: se administran, de tal modo que se les extraiga la máxima ganancia y que los costos sean los menores. Es lo mismo con toda perversión y con la vida misma.

EL GRAN FANFARRON: O DEL EXITO DEL DESHIELO

Robert Robertson ha escrito en su blog (que reproduce el portal de "Odnako") lo que era Nikita Jrushev: desde las veladas en la dacha de Stalin, el futuro líder soviético aparece como un payaso.
    Lo más grave del jrushevismo y su deshielo fue la "idea " de "alcanzar y sobrepasar" al capitalismo. Lo que resultó fue -como lo señala Robertson- ponerse a equiparar lo diferente: equiparar, entonces, los objetivos de los dos sistemas, el capitalista y el socialista. ¿Qué había que equiparar? En apariencia, la potencia económica. Sin embargo, Robertson indica: "desde entonces, los indicadores de los dos países (la Unión Soviética y Estados Unidos) (estuvieron) comparando constantemente el nivel de consumo privado". En estas condiciones, se creó lo que Robertson llama el "complejo psicológico correspondiente": que el sovietismo era inferior, en particular en el nivel de vida, entendido -sin más- como capacidad para el consumo. Así, el sovietismo apareció como "escasez" y, de manera curiosa, el capitalismo como promesa de "abundancia para todos", un absurdo. Robertson considera que, colocadas las cosas en este terreno, el socialismo podía aparecer apenas como mala copia del capitalismo. Una copia aburrida, sin entretenimiento (lo que el turismo hacia el Este hizo valer: nuestras fuerzas productivas producen "sensaciones"). Los soviéticos dejaron así de estar orgullosos de su sistema. Comenzaron más bien lo que Robertson llama "miradas envidiosas sobre los Estados Unidos".
    En Occidente, salvo excepciones (como Samir Amin, muy crítico de ese objetivo de "alcanzar y sobrepasar"), este jrushevismo facilitó -incluso entre miembros de partidos comunistas- la aparición de una tesis que dió al capitalismo por superior: suele confundirse aquí consumo y desarrollo de las fuerzas productivas (se equipara por lo demás fuerzas productivas a técnica o a medios de producción). ¿Qué se decía? Que el capitalismo todavía tenía muchos recursos, y que había que "alcanzarlo". Los conversos del deshielo ciertamente "alcanzaron", o más bien dicho, les "alcanzó" y el proceso les hizo justicia: para ellos y para sus familias.
     En el ex soviético, la costumbre fue la de ponerse a denigrar lo propio y perdura hasta hoy: consiste en escupirle al ruso por lo que sea y con el "argumento" que sea, prosiguiendo con ese "complejo psicológico" del que habla Robertson.
El asunto de clase está olvidado y ahogado en la Gran Fraternidad Universal que es la clase media: el capitalismo es superior por el consumo (la gran diversidad de productos), los niveles de servicio y el ocio, y el trabajo importa muy poco. El impacto psicológico y cognitivo -como lo llama Robertson- de estas "ideas" no se puede omitir, y ha liquidado toda posibilidad de que sea hegemónica una contracultura que existe, pero que se tiene que aguantar la insistente agresión del clasemediero del que, como de Jrushev, hay que estarse preguntando a cada momento si es fanfarrón, o si es blofeo que pone empeño en una mala fe -fe en la comodidad- apenas disimulada.
   

domingo, 14 de abril de 2013

PERLITAS DEL DESHIELO

Nikita Jrushev fue un genio. Hasta sería posible llamarlo "cachorro de la Revolución". Hizo del deshielo algo que permitiera una "derrama" de los beneficios del "desarrollo de las fuerzas productivas". Tan es así que el sovietismo se convirtió para más de uno no en mérito, sino en "reparto", en "oportunidades para todos" y la Revolución convertida en hacerse justicia por cuenta propia (entiéndase que para el bolsillo particular, a costa del Estado).
     En la Unión Soviética, desde tiempos de Lenin, la corrupción era duramente penada. El 8 de mayo de 1918 (poco menos de un año después de la Revolución de Octubre), se promulgó un decreto sobre el soborno: era considerado un delito. Ya creada la Unión Soviética, el Codigo Penal de 1922 estableció la pena de fusilamiento por este delito. No había modo de "arreglarse", de "motivar el asunto" ni nada parecido. Por cierto, la corrupción es un fenómeno que venía de tiempos zaristas (puesto que se decidió penar el soborno en 1918).
     Jrushev, en cambio, descongeló este asunto. Envió una directiva interna a los órganos de seguridad del Estado, al KGB, para que todas las pruebas comprometedoras sobre corrupción entre los dirigentes del Partido Comunista, desde secretarios regionales hacia arriba, fueran destruidas en el lugar. Los apparatchiks quedaron así fuera de control, y la población fue invitada a "engrasar" este modo muy peculiar de desarrollar las fuerzas productivas. Comunismo se convirtió así en equivalente de carrierismo, oportunismo y otras linduras justificadas en nombre de un futuro luminoso para todos, pero todititos, mediante este modo de repartir sin relación ninguna con el mérito. !Ve y trinca!
   

sábado, 13 de abril de 2013

SOVIETISMO QUE SOBREVIVE

Como lo explicó oportunamente en su blog Alexandre Latsa (Dissonance), no es mucho lo que los llamados "oligarcas" pueden conseguir en Rusia, y el actual presidente ruso, Vladimir Putin, no está dispuesto a ir a rescatarlos en Chipre.
     Mijaíl Projórov, el rico, no fue muy lejos en las elecciones presidenciales rusas del año pasado: cerca de 20 % de los votos en Moscú (hoy en parte convertida en ciudad de "moscoburgueses") y alrededor de 15 % en San Petersburgo. La segunda fuerza detrás de Putin sigue siendo el Partido Comunista de la Federación Rusa, que da visos de estancamiento y es ante todo otra variante del sovietismo. El rechazo al enriquecimiento rápido, tonto y ostentoso -a los nuevos ricos- no es menor: existe.
      Si el comunismo no entusiasma mayormente en Rusia, otra cosa es el sovietismo. La Rusia de provincia y de las pequeñas y medianas ciudades -no del todo alejada del pasado aldeano- vota abrumadoramente por Putin, lo que es tanto como votar por la continuación del estilo soviético y los resultados positivos que tuvo -ya que existieron, aún en las dificultades y las contradicciones graves desde Jrushev. Es ciertamente un voto conservador, aunque no asunto de privilegios, puesto que esta Rusia ha sufrido los embates de la crisis. Es un voto menos urbanizado, a caballo entre el campo y la ciudad, y también un voto de la "clase media", muy extendida (70 % de los centros urbanos rusos se crearon a partir de los años '30 y suelen estar bastante sovietizados). Es igualmente un voto con un ingrediente popular. Lo que parece esperar este voto es que Rusia se mantenga bien, pero sin medrar, ni nada parecido: algunos valores perduran. No hay que buscar mucho para encontrarlos en este sector entre rural y citadino, no demasiado europeizado ni americanizado, aunque la agresión pseudocultural estadounidense está presente. Todo parece indicar que el sovietismo sobrevivió a los terribles años '90, a los errores de Gorbachov y al festín-agarra-el-botín de Yeltsin. No parece que toda Rusia haya seguido el rumbo de los parásitos que buscaban imponerse en los '90.

viernes, 12 de abril de 2013

CHECA AL CHECO, CHICO

De vuelta del Congo y poco tiempo antes de irse a Bolivia, el "Che" Guevara estuvo cinco meses en Checoslovaquia, de incógnito, no muy lejos de la capital de ese país, Praga.
    Es un tanto extraño que el guerrillero argentino-cubano haya optado por la clandestinidad. Checoslovaquia era un país que podía considerarse en ese entonces muy amistoso hacia Cuba, como parte del bloque socialista. Ciertamente, el "Che" no parece haberse enamorado de Praga: todo le pareció "aburrido", "gris y sin vida", alejado del socialismo.
    Sin embargo, los motivos de la clandestinidad fueron otros. Según Néstor Kohan ("Con la sangre en las venas", Ocean Sur, 2008), Guevara tenía la idea de que, ya para 1966, Checoslovaquia era un nido de agentes de la CIA (Central de Agencia Americana). Según el "Che", si los checos sabían de la estadía, "lo sabría la CIA". Observa Kohan:  "que la inteligencia estadounidense había penetrado el muro en Checoslovaquia no constituye una sospecha ingenua o paranoica".
     Casi no pasó tiempo entre el tránsito de Guevara por Checoslovaquia y la Primavera de Praga, en 1968. Puede pensarse que este suceso ocurrió porque, como el Che, los checoeslovacos estaban aburridísimos y, con tal de divertirse un poco, provocaron a los soviéticos. Había que ponerle salsa al asunto, para que no fuera ni gris, ni aburrido.
     Sucede que tal vez los agentes de la CIA pensaban...!exactamente igual!. No es que la Primavera de Praga haya sido un "compló": pero sería raro que, entre 1966 y 1968, la CIA haya dejado de considerar a Checoslovaquia como un blanco importante. Al menos que, muerto el Che en 1967, los agentes se hayan ido.
     Así, es posible pensar que la CIA había infestado Checoslovaquia para buscar al Che en los pueblos de Bohemia, Moravia o Eslovaquia. No es lo que dice Kohan. Entonces, la CIA estaba para otras cosas más: si se quedó y no evacuó a toda su gente en 1967, es posible pensar que alguna relación hay entre lo observado por el "Che" -salvo que lo declaremos totalmente paranoico- y la Primavera de Praga. Si cabe la lógica, no queda más que sostener que Guevara alucinaba, o abrir la hipótesis de que sus sospechas eran más que fundadas -como lo sugiere Kohan. Y entonces aparece el espectro de una provocación en el año 1968 (en el que se juntan el deshielo y la "revolución" juvenil), así sea aprovechando el hartazgo con lo gris y aburrido.
     Au choix. Hay aquí dos modos de volverse chiflis.

UN DOS TRES POR CHAMORRO QUE ESTÁ EN....

 En estos días, estuvieron ocurriendo sucesos extraños en México. Un periodista se apersonó a la llamada "Mañanera" (Conferencia/R...