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martes, 9 de diciembre de 2025

DE GUATEMALA A GUATEPEOR

 La derecha latinoamericana suele tener proclividad a dos cosas: asociarse con la delincuencia y acusar al centro-izquierda de delinquir, llegado el caso con la fabricación de culpables y argumentos de lo más extravagantes, como el de "influjo psíquico" que pesa sobre el ex presidente ecuatoriano, Rafael Correa. Parte de la tendencia a delinquir está en el uso de tecnología sofisticada, para fraudes electorales o para campañas por redes sociales, que sirvieron en algún momento a Jair Bolsonaro en Brasil y a José Antonio Kast en Chile. 

       ¿Le dijo Andrés Manuel López Obrador a la candidata Patricia Mercado que no hubo fraude en 2006, como sostienen algunos? Habría que repasar el libro La cocina del diablo, de Héctor Díaz Polanco. Y la sospecha cuando menos estuvo, por lo que se pidió el recuento "voto por voto, casilla por casilla". De lo contrario, sería afirmar, y habría que sostenerlo, que López Obrador hizo un gigantesco -realmente- plantón en la capital mexicana por blofear. En las recientes elecciones ecuatorianas, el presidente Daniel Noboa cometió irregularidades que pudieron haber influido en el resultado, y algo similar pasó en unas elecciones hondureñas con "caídas del sistema" llamativas, para buscar darle el triunfo a Nasry Asfura, el abierto candidato del presidente estadounidense Donald. J. Trump. Este tuvo la pésima idea de soltar al delincuente -preso en Estados Unidos- ex presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández. A estas alturas, lo único que dice ver la derecha es la paja en el ojo del presidente venezolano, Nicolás Maduro. Tampoco fue especialmente "electoral" la forma de sacar en 2019 a Evo Morales de Bolivia, alegando un fraude que los estadounidenses mismos demostraron que no existió, y que los golpistas pagaron con cárcel, entre otros Jeanine Añez y Luis Fernando Camacho. Si el problema es que Maduro haga fraude, también debiera haberlo en las prácticas de Acción Nacional (PAN) en México, como las del líder panista Jorge Romero Herrera en la alcaldía capitalina Benito Juárez, las del acólito hermano del alcalde Luis Mendoza o los negocios turbios del ex gobernador tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca, protegido vía Estados Unidos por Romero. Este fue el artífice del cártel inmobiliario en Benito Juárez, con prácticas corruptas que denunció incluso el ex presidente panista Felipe Calderón en Decisiones difíciles, a propósito de asociaciones de ambulantes y el padrón del PAN. Romero protege a García Cabeza de Vaca, acusado de "huachicol" fiscal, además de delincuencia organizada y lavado de dinero.

         Como lo demuestran varios casos, la derecha gana en parte gracias a gente pobre, a capas medias ignorantes e interesadas y a gente acomodada en sus privilegios. En el Ecuador, Noboa ganó en parte por el voto de indígenas antediluvianos. Es la derecha que hundió a Haití con los grandes intereses económicos de gente ligada a Estados Unidos y al crimen organizado. "Papi a la orden" Asfura, fraude o no, se llevó los votos del centro y sur de Honduras (cafetalera), pero no de Tegucigalpa, la capital, ni de gran parte del norte, económicamente más próspero (como Cortés, donde se encuentra San Pedro Sula, que al parecer llegó a visitar Joaquín Guzmán, el que "Loera"). Honduras exporta banano (transnacional), café (de los grandes exportadores del mundo) y aceite de palma, con terratenientes despojando y asesinando a campesinos para hacerse de tierras para este cultivo. Honduras sigue teniendo casi la mitad de su población en el campo y un 70 % en la pobreza (cayó a cerca de 60 % con Xiomara Castro). El centro-derechista Salvador Nasralla ganó en las ciudades, y una parte Rixi Moncada, de centro-izquierda..Honduras vive en gran parte de remesas desde Estados Unidos, de donde la eficacia de los chantajes de Trump. Como en México, uno de cuatro hogares recibe remesas (80 % desde Estados Unidos). Hay casi dos millones de hondureños en Estados Unidos; pero no son los departamentos más pobres los que más remesas reciben, salvo Morazán, donde está la capital (están hacia el norte Cortés y Yoro, además de Atlántida).. Fuera de lo anterior, Honduras tiene maquila (hoy diversificada), como México y el resto de Centroamérica.

       La presidente saliente, Xiomara Castro, obtuvo algunos buenos resultados en materia social (en vivienda, pero no en educación y salud) y de seguridad, disminuyendo la desigualdad. San Pedro Sula, primer lugar en violencia en el mundo, por años, ya no está ni entre las 50 ciudades más violentas del mundo, ni el Distrito Central. Hay más de una ecuatoriana (Machala, Guayaquil, Manabí Centro) y más de una de México donde gobierna el PAN (Chihuahua, Ciudad Juárez, Celaya, Irapuato y León, bastantes para el estado de Guanajuato). Es frecuente que con la derecha empeore la inseguridad. Xiomara Castro redujo los homicidios a su tasa más baja en mucho tiempo, aunque sigue siendo relativamente alta para el promedio latinoamericano.

       La gente se hartó en parte del "familión" Castro-Zelaya, más con el hermano del ex presidente Manuel "Mel" Zelaya, Carlos Zelaya, departiendo con narcos. Rixi Moncada, candidata oficialista, se embarcó por "progre" contra Estados Unidos, pero Trump jugó hábilmente la dependencia hondureña, que pasa por lo demás por el hecho de que cerca de la mitad de la población se ha vuelto evangélica. En el pasado, cuando "Mel" se quiso ir por la izquierda, lo tumbó Hillary Clinton (siendo presidente estadounidense Barack Obama). 10 familias controlan 80 % de la riqueza de Honduras, pero además de modo absoluto los medios de comunicación.

      Juan Orlando "Robando" Hernández, indultado por Trump, era socio de Joaquín Guzmán, el hijo de La Tuna, pero le dijo "su excelencia" al actual presidente estadounidense y, como acostumbra la derecha, se atribuyó ser "perseguido por la izquierda radical". La novedad no es tanto la división de Honduras, sino que se haya recorrido a la derecha, que no suele tener mayores logros, ni en lo que promete, menos si sirve para que Estados Unidos dirima sus diferencias internas que son, sobre todo, sobre el modo de entrometerse, no sobre si entrometerse o no: Asfura, por ejemplo, estuvo más tiempo de campaña en Washington, capital estadounidense, que en Honduras. Con que pase el camión del dinero: para dónde y cómo vaya, es lo de menos. Los hambrientos piden pan. Hashtag FreedomForGenaro, TodosSomosAFIS, etcétera (da click en el botón de reproducción).



       

CHICLE Y PEGA

 ¿Cuántos de la derecha, además intelectualmente deshonestos, como Francisco Martín Moreno, no se disfrazan de la Gran Moral, cuando se trat...