Mi lista de blogs

jueves, 4 de diciembre de 2025

NO SE HAGAN BOLAS

 Entre las cosas que se dijeron sobre el hecho de que el seductor de la patria haya elegido como sucesor en 1994 a Luis Donaldo Colosio es que aquél tenía un "plan transexenal". De hecho, lo tenía toda la generación de tecnócratas que "al fin lo había logrado". Se habló en algún momento de cambios Constitucionales, pero no se volvió más sobre el asunto.

       Ernesto Zedillo, presidente de México a raíz del asesinato de Colosio, no se olvidó de sus amistades, siendo que le había dedicado la tesis a Joseph-Marie Córdoba Montoya. Este no fue incomodado por un asunto que llegaba lejos, hasta alguna relación con el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, en 1994, siendo dirigente del PRI (Partido Revolucionario Institucional). El equipo de Zedillo tapó el problema y el presunto autor intelectual, Manuel Muñoz Rocha, pasó a Texas, en Estados Unidos. El "pueblo" mexicano es muy vivo para suponer que el narcotraficante Amado Carrillo no murió, pero no para preguntarse por el motivo del asesinato de Ruiz Massieu, salvo que se trate de chismes. La información diplomática mexicana sobre Muñoz Rocha "no pasaba" porque se temía la amistad de Juan Rebolledo Gout (subsecretario de la cancillería para América del Norte) con Córdoba. Posteriormente, fue la misma persona que facilitó una reaparición pública de Córdoba en el PRI.

      Zedillo tuvo en su gobierno a quien conoció a Córdoba en Stanford: Guillermo Ortiz Martínez. Fue secretario de Comunicaciones y Transportes en 1994, secretario de Hacienda y Crédito Público de 1994 a 1998, y luego, gobernador del Banco de México, muy transexenalmente, de 1998 a 2009. Estuvo ligado al banco Banorte. Antes, con el seductor de la patria, Ortiz Martínez fue  todo el sexenio subsecretario de Hacienda. De lo más transexenal. Ortíz Martínez y Córdoba compartían algo: el segundo fue asesor de Jacques Attali, hombre de Francois Mitterrand en Francia, y también de los Rotshchild. Otro, Luis Téllez Kuenzler, también fue de lo más transexenal: secretario de Energía con Zedillo, luego de ser su chief of staff, formado en Massachusetts, en 2009 se volvió presidente de la BMV (Bolsa Mexicana de Valores). Se fue de asesor suyo....el muy transexenal Joseph-Marie. Igual de transexenal José Ángel Gurría, para hacerle un "proyecto" a la candidata de oposición en 2024, Xóchitl Gálvez. Gurría estuvo 15 años al frente de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), firmando entre otras cosas un memorándum con la universidad pública. Gurría fue secretario de Relaciones Exteriores y de Hacienda con Zedillo. Estuvo ligado al BID (Banco Interamericano de Desarrollo), como Córdoba.

       Lo interesante está en las discrepancias dentro del grupo selecto, ya que, en algún momento, el ex presidente Miguel de la Madrid, antes de ser callado a toda prisa por su propio hijo y por Emilio Gamboa Patrón, ligado indirectamente a Córdoba, afirmó que el seductor de la patria se robó "la partida secreta". Casi lo mismo dijo el amigote de Córdoba, Luis Téllez, pero en referencia a "la mitad de la cuenta secreta". Esto quiere decir que más de un tecnócrata no vió con buenos ojos el uso personalísimo del poder por parte del seductor de la patria; lo mismo que se le reprochó desde Etcétera, la intelectualidad y algunos universitarios cuando fue designado Colosio.

     Un tiempo, algunos como Zedillo y Ortíz Martínez, a diferencia de Córdoba, jugaron a la vez "a lo Rotshchild" y "a lo Rockefeller". Ya no es así hoy. Como sea, el hermano incómodo era fiel al estilo de trapacería de los Rotshchild, con cuyos bancos guardaba el dinero. Zedillo acusó al hermano incómodo de algo que en realidad fue tapado, como acusó a un militar de otro asunto ocultado. Zedillo parece haber sido experto en fabricar chivos expiatorios en serie: aunque no hay duda del enriquecimiento ilícito galopante del hermano incómodo, no es entendible que se haya bloqueado con Zedillo la posibilidad de dar con Muñoz Rocha. Lo cierto es que más de uno se eternizó de cargo en cargo y negocio en negocio después de la salida del seductor de la patria, desde De la Madrid hasta el presidente Felipe Calderón (2006-2012). Sí se pudo. Hubo dos a quienes Colosio quería fuera, Raúl Salinas de Gortari y Córdoba Montoya: no se pudo. (da click en el botón de reproducción).






CHICLE Y PEGA

 ¿Cuántos de la derecha, además intelectualmente deshonestos, como Francisco Martín Moreno, no se disfrazan de la Gran Moral, cuando se trat...