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lunes, 11 de enero de 2016

NAZIS: LA DOSIS PERSONAL

El régimen nazi alemán cultivaba el deporte (para mejorar la raza aria), la vida en la naturaleza, limitada las posibilidades de fumar, restringía el maltrato a los  animales y, en una de esas, Adolf Hitler incluso se enojó por los abusos que cometían los soldados alemanes en Francia bajo los efectos del alcohol: en julio de 1940, el líder nazi declaró que esperaba "que los miembros de la Wehrmacht que participen en actos criminales como resultado del abuso del alcohol sean severamente castigados" e incluso con una "muerte humillante" para los perpetradores de "delitos graves".
    Al mismo tiempo, así como toleraban la homosexualidad, los nazis toleraban la droga. Desde 1938 se introdujo en el mercado alemán el "Pervitin", una metanfetamina de la compañía farmaceútica Temmler, con sede en Berlín. Empezó vendiéndose entre la población civil e incluso en chocolates para niños (!), lo que volvió la droga (el equivalente del speed) apreciada incluso por amas de casa. La droga se podía pedir por teléfono y para "entrega urgente". Fue probada con éxito para el rendimiento de estudiantes. Desde luego que no había más que un paso que  dar para su uso generalizado en la guerra.
   35  millones de tabletas de 3mg de "Pervitin" e "Isophan" (una droga similar) fueron distribuidas entre abril y junio de 1940 en el ejército y la fuerza aérea alemanas, que curiosamente resistían donde el enemigo parecía no aguantar mucho (en la campaña francesa de las Ardenas, los alemanes avanzaron cuatro días seguidos sin parar). En 1941, otros 10 millones de tabletas fueron distribuidas en el ejército. En el frente, dos tabletas bastaban para mantenerse despierto entre 3 y 8 horas. Hacia el final de la guerra, los nazis probaron algo así como "Pervitin más cocaína" entre la tripulación de submarinos alemanes. Así las cosas, las campañas relámpago de los nazis en Francia y luego en el frente soviético parecen haberse hecho en parte gracias a "Pervitin".El mismísimo general Erwin Rommel consumía "Pervitin".
     Hitler recibió 800 inyecciones de metanfetaminas, esteroides y otras sustancias y se tomó mil 100 pastillas entre 1941 y 1945. Alemania vivió así bajo el Tercer Reich en Der Totale Rausch, la euforia total. Pasadísimos de felicidad.