Páginas: para información y análisis, se recomiendan los sitios Counterpunch-The 4th Media-Globares

jueves, 7 de enero de 2016

RUSIA: LA ALEGRIA DE MEDVEDEV

La dependencia de la "aguja del petróleo" es, según el primer ministro ruso Dmitri Medvedev, una "herencia totalitaria", algo recibido de la Unión Soviética. Hasta hoy, cerca del 44 % del presupuesto ruso depende del petróleo. Las exportaciones industrias de alta tecnología son por cierto bajas: 2.3 % del total.
      Cuando existía la Unión Soviética, por ejemplo en el año 1970, las exportaciones de maquinaria y  equipo eran 21,5 % del total, contra 4,9 % en 2008. Las exportaciones de alimentos y  materias primas eran de 8,9 %, contra 2 % en la actualidad. Así, según Evgueni Kozlovski, ex ministro de Geología de la Unión Soviética, de 1970 (cuando se acercaba el boom de los petrodólares) a 2008, la dependencia del petróleo aumentó 260 veces. Entre 1950 y 1970, en cambio, las exportaciones de maquinaria y equipo eran del 20 %. Los ingresos petroleros solían invertirse en la industria, comenzando por maquinaria e ingeniería mecánica, mientras que ahora la ciencia y tecnología no van más allá de los inventos del centro Skolkovo.
     A partir de los '70, Moscú tragó el anzuelo para tener altos ingresos en dólares antes de que el dólar se depreciara por el acuerdo Plaza de 1985 y los precios del petróleo se desplomaran. Con el alza bastante posterior de los precios del crudo, Rusia volvió a la "aguja del petróleo". Medvedev habría debido explicar por qué en 25 años de reformas económicas (que incluyen el paso de Medvedev por altísimos cargos, uno en la presidencia y dos veces primer ministro) no se hizo mayor cosa en la Federación Rusa para "quitarle la aguja del petróleo" al presupuesto ni para mejorar la inversión en ciencia y tecnología y reindustrializar el país.  Tal vez porque, en caso de consecuencia negativa, en vez de asumir el error propio siempre iba a resultar más cómodo y expedito alegar "la herencia totalitaria". De todos modos, Rusia es ahora un país menos dependiente de los energéticos: las exportaciones de productos manufacturados ya superan desde 2014 a las de materias primas (más de la mitad de las exportaciones son productos tecnológicos terminados, incluyendo ciertamente bastante armamento y servicios), incluso a diferencia de naciones como Australia y Noruega, y ni se diga de los países latinoamericanos en su inmensa mayoría.