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miércoles, 3 de febrero de 2016

PROXIMAS PRIVATIZACIONES EN RUSIA

Debido a la caída de los precios del petróleo, las finanzas rusas siguen en problemas y Moscú tendría que optar por nuevas privatizaciones. El mandatario ruso, Vladimir Putin, dió a conocer algunas medidas para que, en todo caso, estas privatizaciones no se hagan de manera corrupta y para beneficio de unos pocos ineficientes, como ocurrió en los años '90.
     La primera medida es que los nuevos propietarios permanezcan bajo jurisdicción rusa y no la evadan para mandar el dinero a paraísos fiscales.
     La segunda medida es vender las empresas a precios de mercado y no liquidar las acciones por debajo de las tendencias de este mercado. No se trata de un "remate", ni de establecer cualquier precio de liquidación. Las empresas se están haciendo más eficientes, no liquidando para que el capital vaya a congelarse como renta en un paraíso fiscal.
     La tercera medida es que los interesados en comprar no pidan créditos a bancos estatales, una forma de no asumir riesgos y cargárselos al Estado.
     La cuarta medida radica en buscar inversionistas de calidad, con prestigio como empresarios y experiencia de trabajo. El comprador debe presentar una estrategia de desarrollo empresarial clara.
     De estas medidas se desprende que Putin quiere darle a las nuevas privatizaciones una orientación que limite al máximo las posibilidades de corrupción y de apropiación de empresas por supuestos "amiguetes", para privilegiar en cambio la eficiencia y el aporte en inversiones al mercado ruso. Entre las empresas candidatas mencionadas están desde Aeroflot (aviación) hasta empresas de ferrocarriles,, la petrolera Bashneft, la constructora naval Sovcomflot, la minera de diamantes Alrosa y algunas más.
    Por lo demás, Putin ha buscado reforzar las medidas anticorrupción: en 2015 fueron procesados ocho mil 800 funcionarios y 11 mil sancionados por corrupción. La legislación rusa anticorrupción está ajustada a los estándares internacionales, pero Putin considera que los resultados distan de ser satisfactorios (sobre todo en materia de sobornos).