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miércoles, 6 de julio de 2016

BOLIVIA: LO QUE VARGUITAS NO DIJO

El marqués español Mario Vargas Llosa no perdió la ocasión de lanzarse hace algún tiempo contra el gobierno boliviano de Evo Morales, acusándolo de representar "el populismo más desenfrenado". Morales acababa de perder un referéndum sobre la reelección.
     El gran señor andino tiene la inmunidad que le permite, además de escribir bodrios literarios, ahorrarse la necesidad de averiguar lo que sale de su propia boca o pluma. Varguitas dijo que el resultado era buena cosa para Bolivia y la "cultura de la libertad", elogiando en el periódico español de mayor venta en el mundo al que llamó "gallardo" periodista Carlos Valverde. Ex militante de la abiertamente pro-fascista Falange Socialista Boliviana, que apoyó a la dictadura de Hugo Bánzer, ex miembro también de la extrema izquierda del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, el cruceño Valverde, ex jefe de inteligencia policial regional, ex paramilitar en la Universidad Gabriel René Moreno (cuando el vicerector era de la Falange mencionada), implicado en casos de narcotráfico (en la exportación de estatuillas rellenas de cocaína) de tal modo que hasta Estados Unidos lo sancionó, visitante de estancias de narcotraficantes, hombre fichado por la DEA (Drug Enforcement Agency) y "detective" en casos de divorcio, tuvo la desfachatez completa de reconocer que el hijo de Evo Morales con Gabriela Zapata no existía e incluso que los papeles de nacimiento del menor fueron fraguados.
     El señor marqués había agregado, después de acusar a Morales de "decir estupideces por doquier", que el mandatario se encontraba inmiscuido en "enjuages" y Bolivia, sacudida por "escándalos y corrupción". Gabriela Zapata, la ex pareja sentimental de Morales, literalmente se inventó un niño (nacido en 2007, pero todo indica que fallecido en 2009) para chantajear en la "opinión pública" en el momento oportuno. No hubo así ningún tráfico de influencias, Zapata se metió en una andanada de retractaciones, uno de sus propios abogados (Eduardo León) la acusó de mitómana, la ahora inculpada medio mató a su propia madre de un preinfarto (la madre de Zapata dijo no haber visto nunca a ningún menor hijo de Morales), y para colmo, ante la Fiscalía e incluso para una entrevista con la cadena estadounidense CNN , Zapata y su gente presentaron a un niño que prestó una familia a cambio de dinero (sic) -el menor Ramiro Guerrero, "valuado" en miles de dólares, un terreno y una pensión de colegio. Un periodista nazi-izquierdista y narco, y una mitómana que se compró un "niño-testigo" de refacción, fueron las fuentes del indignado marqués que, repitamos, acusó a Morales de "decir estupideces por doquier" Este es el tipo de métodos "más desenfrenados" al uso en la derecha latinoamericana, que en su demagogia y corrupción (no conoce ninguna práctica capitalista realmente "de ley") no cuida -como tampoco la pluma del marqués, con tal de practicar el "terror de la indignación"- ni las formas más elementales.
          -Mi amor, ¿qué crees?
          -Dime, vidita
          -!Estoy esperando un hijo supuestamente tuyo!
          (ah, entonces debe ser del marqués, debió pensar el indio Evo...)