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domingo, 9 de octubre de 2016

RUSIA: EL REVANCHISMO MAS COMPLETO

Hace poco se hizo en San Petersburgo una placa conmemorativa a Carl Mannerheim, jerarca militar finlandés que participó indirectamente en el bloqueo hitleriano contra Leningrado.
      Por otra parte, en Surgut, Siberia occidental, fue demolido un busto de Stalin. Digamos que esto segundo se explica por el antisovietismo galopante de la élite en el gobierno en Rusia. Sucede con todo que, en vez de mencionar "lo soviético", suele aducirse el rechazo al "totalitarismo", recogiendo la creencia en la igualdad entre "los dos totalitarismos", el fascista y el comunista. En esta perspectiva, simplemente no debería haber una placa para Mannerheim, menos aún si se considera que este finlandés fue condecorado por Hitler. Esta es la clase de "ecuaciones" -en las cuales se dice que 0 es igual a 0, pero resulta que en realidad no es así, sino que hay un "+" supuestamente igual a un "-" - que permite el Ministro de Cultura ruso, Vladimir Medina.
      Esta manera de ir reescribiendo la Historia ha pasado por la rehabilitación de los "blancos" -partidarios del zarismo durante la guerra civil 1918-1921. El último intento ha sido con Aleksander Kolchak. Este intento fue frenado apenas con el argumento de que el jerarca militar "blanco" ordenó crímenes de guerra. La sociedad rusa ha podido disfrutar en tiempos recientes de la idealización de Kolchak con la película "El almirante" (2008), llena de cursileria, y que no muestra desde luego las ejecuciones en masa que ordenaba este "héroe", eso sí, explorador polar. Este ambiente también se ha enrarecido con los intentos de rehabilitación de otro líder "blanco", el general Piotr Wrangel.        
     Prácticamente nunca se menciona que estos "blancos" propiciaron que distintas potencias intervinieran en Rusia durante la guerra civil (nótese bien: antes de la fundación de la Unión Soviética), apoyando ejecuciones en masa contra civiles, incluyendo mujeres y niños, por el solo hecho de estar emparentados con los bolcheviques. Tan solo en unos meses de guerra civil, en 1918, la gente de Wrangel, desde el Volga hasta Vladivostok, mató a decenas de miles de personas. Fueron tales las atrocidades que incluso otro líder blanco, Antón Denikin, reconoció en sus memorias que estaba horrorizado por lo sucedido: los "blancos", hoy "héroes", no solo mataban, sino que también torturaban y colgaban.
         De la misma manera en que no hay en la práctica igualdad real entre los dos supuestos totalitarismos (se tolera al letal), en Rusia no se está fomentando con la rehabilitación de los "blancos" la "reconciliación", sino, como lo ha señalado el historiador Igor Pyhalov en el portal Nakanune.ru, la venganza histórica, la revancha, la de quienes asesinaban a civiles por miles en la guerra civil, algo que los bolcheviques no hicieron (los letales eran los "blancos"). Para el año entrante, Medina está preparando el centenario de la Revolución de Octubre con llamados a la "reconciliación nacional" Después de todo, es asidua de la "Crimea recuperada" la Gran Duquesa María Vladimirovna, nieta de Cirilo Romanov, partidario de restablecer la monarquía durante la guerra civil, autoproclamado emperador (Cirilo I) y fallecido en 1938 en París, la capital francesa, luego de no obtener el reconocimiento de otros familiares Romanov.