Páginas: para información y análisis, se recomiendan los sitios Counterpunch-The 4th Media-Globares

viernes, 21 de octubre de 2016

EX YUGOSLAVIA: LA FANTASTICA "ENTRADA A EUROPA"

Reportajes recientes publicados en Agoravox sobre los Balcanes muestran que el sacrificio de Yugoslavia fue en vano. Muchos yugoslavos se pusieron a las carreras a hundirlo todo con tal de vivir "en democracia" y "entrar a Europa". Serbia, por ejemplo, ha entrado no a Europa ni a una democracia seria, sino a un desastre en la política social, que se refleja en los altos costos de la educación (que antes era gratuita) y lo exiguo de las pensiones para los jubilados, por ejemplo. Macedonia, cuando no tiene que vérselas con provocaciones armadas de la minoría albanesa, se ha convertido en un monumento a la megalomanía y la corrupción oficiales, de tal modo que el dinero se va en gastos suntuarios y no hay para una juventud que piensa ante todo en emigrar. Albania es un país ocupado, mafioso y que privatiza a todo lo que da, y de la "multidiversa" Bosnia no hay nada: la República Serbia local, por ejemplo, no tiene muchas ganas de cooperar con los demás.
       En este desastre, la política se mueve en el que podía haber sido el espectro ruso: entre el llamado "neoliberalismo" (existe en Rusia), a rajatabla, y el "nacional populismo", de derecha (es muy débil en la Federación Rusa, incluso en el "patriotismo pop" de Rusia Unida), que hunde sus raíces en el hecho de que sí, todo el mundo ha terminado creyéndose que su identidad pasa por negar la del prójimo. Este ha sido el campo de ensayo de una política desde Occidente que debiera: a) designar a la autoridad personal del Estado como "cabeza de turco", b) exacerbar las creencias religiosas (choque de dizque "civilizaciones") para debilitar al Estado, c) quebrar al ejército nacional dispersándolo en varios conflictos dizque"étnicos", y d) obligar por sanciones a políticas sociales restrictivas que creen descontento entre la población. Yugoslavia no fue más que el terreno de ensayo -guardando la necesidad de debilitar al ejército más fuerte de Europa Oriental- de algo mucho más grande y siniestro.