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miércoles, 31 de agosto de 2016

BRZEZINSKI: OTRA VEZ, LA ALIANZA EU-CHINA

De vez en cuando es recomendable darle una ojeada a lo que dice Zbigniew Brzezinski, ex asesor de seguridad nacional de James Carter, porque aquél sigue siendo "el asesor en la sombra" de la política exterior estadounidense. Contra lo que sugiere un articulista de The 4th media, Brzezinski no habla en un texto reciente publicado en The national interest ("Hacia un realineamiento global") del fin de la unipolaridad. Lo único que quiere el estadounidense promedio es gestionar el mundo de tal modo que el nivel de vida de la superpotencia no sea puesto en tela de juicio. Brzezinski considera que "Estados Unidos sigue siendo la entidad mundial más poderosa política, económica y militarmente hablando".
      Para Brzezinski, Europa (se entiende que la Unión Europea, UE) "no es ahora y no parece que vaya a convertirse en un poder global". En cuanto a Rusia, está en su última fase convulsiva de "involución imperial" y si acaso podría ser un "poder europeo", algo nada seguro (menos si Estados Unidos, agreguemos, hace todo para impedirlo).
      En realidad, el texto de Brzezinski está hecho para seguir con la política que divida a Rusia y China. Beijing podría ser "algo así como un rival" para Estados Unidos, según Brzezinski, pero no planteará -por precaución- un desafío directo a Washington. Brzezinski es muy claro: China apenas está buscando una nueva generación de armamento mientras fortalece "su limitado poder naval".
     Para evitar que surjan uno o dos competidores, Brzezinski propone un condominio con uno o con los dos, y claro, el esfuerzo está dirigido a China. En concreto, Brzezinski propone un "condominio" Estados Unidos-China en todo el continente asiático, incluyendo Asia Central y Oriente Medio, a sabiendas de que fortalecer a China podría significar en cierto modo una derrota para Rusia, obligada a subordinarse a la "predominancia de Beijing". El "condominio" es hábil, puesto que implica prácticamente compartir las rutas de la seda (incluyendo la apertura a Irán): Estados Unidos no vería entonces con malos ojos una relación más cercana de China con los países de Asia Central, los estados islámicos post-británicos (Paquistán) e Irán. En realidad, es lo que propone este inveterado halcón: terminar de quitarle a Rusia iniciativa en Eurasia.